Buenos días, chicas. El capi previo ha sido el más comentado hasta ahora, y veo que ha creado un poco de tensión... Lo prometido es deuda y aquí está el capítulo, el próximo el jueves.
Quiero advertir que no me pongo a escribir el capítulo pensando... a ver cómo voy a fastidiar a las lectoras... la historia fluye y sale lo que sale, pero os aconsejo relax, ok? ;-) Este capítulo es triste, pero os voy a advertir que me gustan las historias con final feliz. Dicho está.
Gracias a Maria José por su ayuda, y en este también a Anaidam y a Pegn, por empeñarse en animarme a pesar haber leído el capítulo, jajaja. Se os quiere.
Este tiene música opcional, le podéis dar al play en cuanto empiece el capítulo; para no variar es una canción de una película, "El último mohicano", su título: I will find you (te encontraré). El estribillo dice "No importa donde vayas, te encontraré, aunque tarde mucho, mucho tiempo, te encontraré". Quitad los paréntesis, ya sabéis (vaya mierda que en este foro no se puedan inserir links de forma normal! Aunque en mi perfil sí se puede, ahí también la dejo):
http:(/)(/) watch?v=mITjPj7JMH0&feature=fvwrel
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Comentarios del 43 (mientras pueda os seguiré respondiendo a todas por aquí):
Aris123, preciosa,¡gracias por ofrecerme asilo en tu casa! ¿Es como un búnker? "La actitud de Bella quizá es más generosa. Bueno, más generosa con todos excepto con Edward" Pues sí, tienes toda la razón, bien observado. En cuanto al lado protector de Ed y ese comentario sobre los recién nacidos... no es sólo de recién nacidos que sientes esa necesidad, creo que dura toda la vida... Y en tu segundo post... estoy contigo respecto a Angela. Gracias por tu apoyo! Abrazo crujehuesos para ti!
I love Edward, lo que me reí con esto "creo que esa es una señal de Jonny Versace ;D para que Bella se deje de rodeos y le pida a Edward que la transforme."XDDD, gracias por tu confianza en mí, no la pierdas!
Mentxu Masen Cullen, me alegro de que te haya gustado el EPOV. Aquí tienes un capi completo desde el POV de Edward.
v. cullen, muy intuitivo tu comentario... no te digo más ;-)
Anaidam, ya sabes que tu laargo coment fue un gustazo, qué destacaría..."que metafísica me pongo cuando tomo AllBran...¿cierto?jijiji! oye que me sienta a mi bien esa comida para pájaros..." esto, o esto "o voy a seguir siendo tu amiga, y leyéndote, no el domingo porque me voy a Valencia con unas amigas en plan emergencia, a hacer una comidita de olla(que no de polla) jajajaja! el AllBran... Porque bien sabes que aunque esté aqui cascando como una desorejada ya se como va el siguiente, como buena perrangana y putángana que soy estoy desbarallando con tol pescao vendido...jijiji! pero aqui estoy esperando ¡MÁS!" XDDD. Gracias, nena. Eres la leche.
bellaliz, yo mala... uff, bien empezamos...
martinita, de nada, chica. Creo que no, no ha sido Jake. No es su estilo. Veremos...
nairelena, bienvenida, y espero que te siga gustando después de este ;-)
lalycullen2010, a mí también me da pena Ed, aunque no lo parezca...
Lia, espero que se hayan arreglado tus problemas, y hayan ido bien los exámenes. Besos.
yeraldin23, la verdad es que Ed es más comprensivo con Bella que al revés... no?
Gine, guarda el francés para el de hoy...
SalyLuna, "yo no te quiero pero seguire leyendote :D ya es ganancia :D" Esto me encantó XD.
yamira hrdz, estoy contigo, Jacob algún dia lo va a pasar mal.
alexpattinson, yo mala... mala? Bueno, un poco :-)
nohemi, creo como tú. Veremos en los siguientes...
Luna Cullen Masen, ya respondí a tu duda, que comprendo perfectamente. Muy intuitivo también tu comentario.
Nurymisu, me encanta que digas que estás dividida, porque yo me siento igual, claro que los he parido a los dos, jajaja. Un beso!
CindyLis, comprendes a Edward y a Angela, me alegro. Besos y suerte para ti.
Mlopez, gracias! jajaja, no eres objetiva con Daniel, tienes las hormonas maternales fluyendo por tus venas en cantidades industriales! Me alegro de que pienses como Bella.
belly bells cullen-salvatore, bienvenida y aquí tienes el siguiente.
sophia76... soy un poco, sólo un poco, mala...
Paola Cullen, hoy no se relaja la tensión... estás advertida ;-)
lesly jailenne, Nessie no existirá porque Edward es estéril y en eso no hay marcha atrás... lo comenté al principio del fic. Un beso!
Ayame Chan, me encantó tu comentario a pesar de las "veladas" amenazas, jajaja. Un beso.
Pegn, si tú eres muuuuuuuuuuy objetiva con Ed, jejejeje. No, la madre de Daniel no tiene ayuda más que su mala leche. Ay... te entiendo con lo de Ed, aunque no me creas... y gracias por tu apoyo y besos a ti y a los terroristas, jjj. Felices vacaciones.
roscidius cullen, bienvenida como ya te dije. Si pareces Bella saliendo de sus guardias debes dar miedo, jajjaa, espero que te hayas recuperado ;-)
isa-21, kitten Hale, PRIGSPE, Anónimo, gracias por vuestro tiempo.
Capítulo 44
EPOV
-Que pase una buena tarde, doctor Cullen.
-Gracias, Ellen. Hasta mañana -saludé a una de las recepcionistas de la tarde.
Salí del hospital y miré al cielo. No parecía que fuera a salir el sol. Normalmente lo presentía en mi piel y hoy no era uno de esos días. Aún así, el cielo brillaba de una forma especial en el verano de Seattle, como si el sol no quisiera rendirse al imperio de las nubes.
"Edward"
La voz de Bella resonó en mi cabeza y sentí como si un rayo me hubiera atravesado. Salí corriendo sin pensar en nada, moviéndome a mi velocidad natural, buscándola, mientras la sensación de pánico crecía en mi interior.
-¡Bella!-grité.
La escena frente a mí me estremeció por completo. Un corrillo de gente la rodeaba y me impedía verla.
-¡Apártense, soy médico!-dije, metiéndome por entre los curiosos y haciendo perder el equilibrio a más de uno. Ignoré las expresiones de enfado.- ¡Fuera! ¡Sepárense, no dejan que entre el aire!- Inmediatamente el círculo a su alrededor se ensanchó.
Había un hombre al que reconocí como Banner arrodillado a su lado hablando por el móvil con Emergencias.
-Doctor Cullen... lo siento... ese coche se le echó encima sin que yo...-balbuceó. Levanté la mano para hacerle callar, no era momento de dar explicaciones.
-Bella, Bella, Bella...-me arrodillé a su lado y la toqué con cuidado, iba repitiendo su nombre casi sin voz.
Sentí un profundo dolor, lacerante, como si alguien hubiera metido un afilado puñal y me estuviera partiendo en dos. Era la representación de todos mis miedos, de los temores que me atormentaban desde hacía tiempo. Ella respiraba con dificultad, su corazón latía muy rápido, los párpados cerrados, la piel estaba más pálida, y más fría. Estaba entrando en shock, lo sabía, había visto muchos casos así. Sin importarme lo que pensara la gente que estaba mirando desgarré su ropa con mis propias manos y la exploré rápidamente.
Estaba perdiendo mucha sangre y su aroma parecía invadir por completo el aire de Seattle, pero el pánico que yo sentía había anulado por completo mi sed. Hice un rápido recuento de lesiones: tenía el brazo izquierdo roto y la fractura estaba abierta al exterior, sangrando de forma abundante. También había hemorragia dentro el abdomen, que fue lo que más me angustió. Sentía el calor y el flujo de la sangre contra mis dedos; probablemente tenía rotura del bazo y quizá de algún otro órgano, y la hemorragia interna debía ser muy importante. Tenía además erosiones múltiples, y quizá estaba conmocionada. Afortunadamente sus pupilas respondían bien a la luz contrayéndose. Acerqué mi cara a la suya.
-Bella, cariño, respóndeme. Por favor, responde -mi voz salió rota mientras pellizcaba su brazo intentando que reaccionara al dolor, pero apenas se movió.
Sentí hielo en mi pecho. Por primera vez en mi vida me invadió un terror absoluto. No podía perderla. No me la podían arrebatar. No podía vivir sin ella. Si moría, yo la seguiría. Pero no iba a morir, no se lo permitiría.
"Edward"
Su boca no se abrió pero me estaba escuchando, podía leer sus pensamientos. Aún no había perdido la consciencia completamente.
-Bella, cariño-hablé en su oído.- Estás perdiendo mucha sangre. Voy a hacerlo -la desesperación tiñó mi voz.
"Espera, aún no...no es el momento."
-¿Cuándo quieres que lo sea? Para cuando llegues al hospital y te puedan poner sangre quizá sea demasiado tarde. No puedes arriesgarte así.
"No. Vendrán enseguida. Me pondré bien. Lo sé."
-Bella... Bella, te quiero –susurré en su oído.
Siempre había hecho caso de su voluntad, y no había nada más sagrado para mí que su libre decisión. Pero no en este momento, no ahora.
Sentí escozor en los ojos como si lágrimas fueran a salir de ellos y moviéndome rápidamente sobre su brazo herido haciendo ver que lo estaba explorando inyecté el veneno en él. La herida de los colmillos no se vería confundida con el resto de lesiones y fui lo suficientemente rápido como para que nadie pudiera advertir nada. Un quejido lastimero salió de su garganta.
"No. No lo hagas."
Ignorando sus súplicas que quemaban mi alma me acerqué a su boca como si fuera a reanimarla. Sus labios estaban fríos cuando los rocé con los míos. Me mordí yo mismo la lengua provocándome un profundo corte y la sangre comenzó a brotar de mi boca, adherida a la suya. Pero Bella no hacía ningún esfuerzo por tragar. Me separé unos centímetros de su rostro.
-Vamos, cariño. Bebe tú de mí ahora -supliqué, mi boca goteando sangre.
"No."
Pero no tenía elección. Saboreando mi sangre, los músculos de su cuello se movieron por propia voluntad, llevándola hacia dentro de su cuerpo.
"Más..."
Era la transformación. Su cuerpo le pedía más de mí, aunque con unas gotas era suficiente. Me reabrí la herida de la lengua, que ya estaba cerrándose, y volví a acercar mi boca a la suya. Esta vez su boca se movió activamente y su lengua se entrelazó con la mía.
La ambulancia había llegado. Pero yo ya había terminado lo más urgente; la transformación de mi amada estaba en marcha. Ahora había que pensar en un plan para llevarse a Bella del hospital antes de que ésta surtiera efecto. Teníamos poco tiempo.
*º*º*º*º*º*
Carlisle y Esme se personaron en la recepción del Northwest a las dos horas de haber hablado con él por teléfono.
-Os agradezco la celeridad, papá, mamá-nos dimos un breve abrazo.
-Hijo...-Esme me retuvo las manos con expresión apenada.
-No hay nada que agradecer, Edward, sabes que no hay tiempo que perder. ¿Dónde está ingresada?-repuso Carlisle.
-De momento está en la UCI - miré mi reloj.- Dentro de veinte minutos saldrán a informarme del estado de Bella. El adjunto de guardia es Jason Alvarez, el jefe.
-Estupendo, tenemos buena relación ¿Hay alguien extrañado por la situación?
-De momento ninguna extrañeza que supere lo normal. He estado escaneando todos los pensamientos alrededor de Bella y lo más chocante que he escuchado es que Bella se encuentra muy estable para tener las lesiones que ha sufrido. Nada más.
-Ya... quizá nos haga falta la ayuda de Emmet y de Jasper. No, seguro que nos hará falta. Supongo que les has avisado como te dije.
-He avisado a Emmet y Rosalie, y vienen de camino. Ambos han cambiado un par de guardias para poder venir. Jasper y Alice ya están aquí. Hace muchas horas.
-¿Qué?- exclamaron al unísono. Me miraron desconcertados y asentí.
-Ali tenía un mal presentimiento-expliqué.-No era ninguna visión de las suyas, pero según me ha explicado tenía una sensación de... desazón, por decirlo de alguna manera. Querían venir aquí sin decirme nada para no preocuparme -negué con la cabeza, recordando con pesar las palabras de mi hermana y cómo yo le había echado en cara a Jasper sus argumentos de hace unos días.- Ella jamás había tenido una sensación así, y no sabía cómo interpretarla. Pero sospechaba que tenía algo que ver con Bella.
-Sí... todo lo extraño que nos está pasando los últimos meses tiene que ver con ella...-Carlisle se frotó la barbilla, abstraído.- ¿Y ellos dónde están ahora?-estudió mi expresión y exhalé.
-Han atrapado a Jane Taylor -su boca se abrió con sorpresa.- Ambos estaban cerca cuando sucedió todo pero no tanto como para impedir lo que pasó, y al ver que Banner se quedaba auxiliándola y yo salía del hospital ellos fueron a perseguirla. La tienen inmovilizada en mi casa-repuse en tono monótono.
Más le valía a esa mujer no estar en mi casa cuando yo volviera, me dije sombrío.
-Vuelve a explicarnos todo desde el principio, por favor, Edward-suspiró Esme.
Caminamos hacia la UCI a grandes zancadas, mientras les repetía todo a mis padres adoptivos, con pelos y señales.
-Bien, mantengamos la cabeza fría. Lo primero: ¿alguien se dio cuenta de que usabas velocidad vampírica cuando fuiste a buscar a Bella?-inquirió Carlisle.
-No que yo sepa. No estaba hablando con nadie ni había nadie conocido cerca de mí, así que imagino que si alguien se fijó en que yo desaparecía para aparecer en otro lado al cabo de pocos segundos estará pensando que sus sentidos le engañan. Pero no estoy seguro, claro.
-Bien, es una ventaja que no estuvieras acompañado, menos trabajo para Emmet. Ya me has dicho cómo inyectaste el veneno a Bella y cómo le diste tu sangre... no creo que nadie haya sospechado nada si fuiste lo rápido que sabes ser, además la gente pensaría que estabas reanimándola. Pero explícame cómo fue. ¿Ella estaba inconsciente?
-No del todo...-murmuré, avergonzado en parte, mirándolos a ambos.
-Explícate- su voz sonó amable pero autoritaria.
Habíamos llegado a la sala de espera de la UCI, que en aquel momento estaba vacía.
-La oí. Le oí los pensamientos, Carlisle.
-¿Qué?-sus ojos se abrieron de par en par. Esme jadeó y se llevó las manos a la boca.
- No vi el accidente, estaba en recepción cuando ocurrió. La escuché llamarme en mi mente.
-¿Había pasado antes eso? ¿Ya le habías leído la mente? –preguntó Esme, confusa.
-Sí... una vez, hace días, mientras hacíamos el amor-susurré.
-Hijo... ya sé que son asuntos íntimos, pero ese tipo de cosas extrañas deberías explicárnoslas. No sabemos aún a qué atenernos con vuestro vínculo, es algo completamente nuevo para nosotros, y si nos ocultas cosas aún vamos más perdidos. No estás solo, Edward, somos una familia, tu responsabilidad es con todos.
Me sentí regañado como un adolescente pero no tenía nada que objetar, él tenía razón.
-Lo siento, no se me había ocurrido.
-Está bien, tampoco habría cambiado nada...-negó con la cabeza.- ¿Entonces cómo fue?
De pronto imaginé cómo lo verían ambos y comencé a sentirme culpable. Hasta el momento había reprimido ese sentimiento: Bella, mi Bella, no iba a morir, y las sensaciones de alivio y tensión mezclados eran las únicos que podía percibir, pero ahora que estaba a punto de explicarle la historia a una tercera persona algo comenzaba a perturbar mi ánimo. La culpa. Me mordí el labio antes de contestarle.
Les relaté con voz apagada a todo lo que había sucedido, contemplando cómo su expresión iba variando entre la sorpresa, la pena, la indignación y el enojo, y lo que era peor, escuchando sus pensamientos.
-La transformaste en contra de su voluntad- Carlisle se expresó mentalmente una vez hube terminado. Esme apretó los labios.
Con el tono de voz que utilizábamos era imposible que un humano nos escuchara a menos que estuviera con la oreja pegada a nosotros, pero me dolió que me contestara mentalmente. Eso sólo lo hacía cuando estaba tan enfadado que no podía controlar el tono de voz adecuadamente, y sucedía en muy raras ocasiones.
-No... no podía perderla-musité.
-Por lo que me explicas estaba muy grave pero todavía tenía posibilidad de salvarse. Por dios, Edward... estabas al lado del hospital. Con unas cuantas transfusiones de sangre y cirugía...tenía posibilidades- negó con la cabeza y sus pensamientos sonaron acusadores, clavándose en mi conciencia.
-Cuando la vi así no pude evitarlo. No quería darle ninguna oportunidad a la muerte. Y si no actuaba rápido no habría sido así. Había podido tener un shock irreversible. Y entonces el veneno tenía menos posibilidades de funcionar.
-Eres un médico experimentado, Edward, esa excusa no sirve. Con el corazón en la mano, ¿crees de veras que estaba a punto de entrar en ese estado?
-No me hables de porcentajes o posibilidades, era mi amada quien estaba allá en el suelo. No podía soportar ver a Bella así, ¿no lo entiendes? Era incapaz de pensar en otra cosa que sacarla de ese estado, antes de que fuera demasiado tarde... a pesar de que ella me negara eso -dije desesperado, mirándolos a ambos.
Los pensamientos de Esme eran compasivos, al igual que su expresión. Miró a Carlisle y le tomó de la mano, apretándola con suavidad.
-Lo sé...-volvió a hablar mi padre y su expresión se relajó, aunque siguió tensa.-Edward, ¿crees que lo del vínculo de sangre ha tenido algo que ver en eso?
-No lo sé-negué.-Creo que no, si he de serte sincero no ha sido ningún impulso irresistible lo que me ha llevado a actuar. Ha sido una decisión rápida, y todo mi ser estaba de acuerdo con ella. ¿Creéis...-tomé aire- creéis que habrá problemas por eso?
-Ojalá pudiera decirte algo, hijo. Todas las transformaciones que conozco han sido en humanos prácticamente muertos. No sé qué puede pasar por haber iniciado el proceso en una persona que se estaba negando activamente a ello, y que aún conservaba buena parte de su vitalidad-cabeceó, mirándome con preocupación.
No tenía nada más que decir y me senté en uno de los sillones de la sala de espera. Carlisle hizo lo propio y ambos nos quedamos en silencio, meditando. No podía mentir y disculparme de alguna forma argumentando que actué en un impulso, sin pensar, o que el vínculo que había establecido con ella me había obligado a hacerlo. Como ya había explicado en la reunión familiar de hacía semanas a veces había sentido la necesidad de morder a Bella e inyectarle el veneno mientras hacíamos el amor, pero esa necesidad era algo instintivo, que venía de dentro de mí y hasta el momento podía controlar. La decisión de transformar a Bella ignorando su voluntad, tomada en una décima de segundo, había sido algo plenamente consciente. Incluso en esa fracción de tiempo había valorado la posibilidad de que Bella me rechazara por ello, pero era algo que, aunque me dolía el corazón intensamente sólo de pensarlo, aceptaría como precio a pagar porque ella no muriera. ¿Egoísta? Sí, lo había sido. Siempre. Desde el primer momento en que se había cruzado en mi camino y yo no había desaparecido de su vida.
El adjunto de guardia de la UCI, salió en aquel momento y abrió los ojos desmesuradamente al ver a mi padre. Carlisle había trabajado un par de años en el Northwest y se había marchado dejando una muy buena impresión. El ser hijo adoptivo suyo me ponía el listón muy alto.
-¡Carlisle y Esme Cullen!- se dirigió hacia ellos con la mano extendida y una expresión afable.-Me alegro de veros, aunque siento que sea en estas circunstancias.
-Jason-repuso Carlisle, correspondiendo al saludo con rostro serio.- ¿Cómo está Bella?
-Continúa estable. Y eso ya sabes que en estas circunstancias es como si estuviera mejorando. Le hemos realizado un TAC cerebral que ha salido perfecto, y también uno abdominal, donde no hay sangrado activo. Es curioso porque tiene rotura de bazo y renal, pero su cuerpo ha podido parar la hemorragia por sí solo, es como un milagro-agitó la cabeza, admirado.-Los cirujanos dicen que lo mejor es esperar, que si ahora está estable cualquier intervención no haría sino agravarla. Pero lo que me llama más la atención ahora es la hipotermia que tiene.
-¿Hipotermia?-Esme era una gran actriz, y pareció genuinamente sorprendida.
-Sí. Lo normal después de algo así sería una temperatura normal o incluso un poco de fiebre, y no hay manera de subir su temperatura de 35 grados- explicó extrañado.
-Sí que es extraño -afirmó mi padre con mucha convicción.- ¿Podemos verla?
-Por supuesto, pero entrad sólo dos de vosotros, si no os importa.-Las normas de visita de la UCI eran estrictas por motivos de higiene y seguridad.- Seguidme.
Esto... no me odiéis, ¿vale? Hasta el jueves.
