DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
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Capítulo 6: Casual
Con el éxito del evento de la librería de Bella, estaba viendo drásticos incrementos en sus ventas, por lo tanto, su estrés se redujo gradualmente. Las cosas pintaban mejor para ella, y después de una petición hacia su padre de que la vigilara mejor en la estación, se las arregló para mantener apaciguada a Rosalie por el momento, así que tuve el placer de conocer mejor a Bella a través de ella misma.
—¿Estás tratando de engordarme? —preguntó con una sonrisa burlona mientras cruzaba las puertas con una enorme bolsa de comida rápida en mis manos.
—Eh, no hacen daño unos cuantos kilos de más —contesté mientras dejaba la comida en el mostrador.
—¿Acaso no se supone que los doctores deben priorizar una alimentación sana? —cuestionó con una risa.
—Nah, deberías ver la mierda que mi papá come. Además, aún no soy un doctor. Quién sabe, quizá me retire y me vea forzado a trabajar para ti el resto de mi vida.
—Excepto que no te contrataría —dijo inexpresivamente.
—¿Qué? ¿Por qué demonios no? —pregunté con falsa ofensa—. Soy capaz de ordenar los estantes.
—Me distraes demasiado. Difícilmente he hecho algo hoy —señaló.
—Oye, me comporto cada vez que hay clientes. Y, sin mí, podrías estar comiendo un escupitajo justo ahora. ¿Sabías que el veinticinco por ciento de los repartidores de comida ha admitido probar o contaminar la comida que reparten?
—Cierto, y aprecio tus servicios de protección alimenticia, pero aun así no podría manejar tenerte aquí todo el día. Los sábados y la hora del almuerzo entre semana es todo el tiempo para Edward que me puedo permitir durante las horas regulares del negocio.
—Te escucho; me estoy metiendo entre ti y Jane Austen —bromeé con ella—. Mis más sentidas disculpas.
—Oye, Jane es la amiga más leal que he tenido —dijo bromeando, pero con un tono de seriedad.
—Quizá eso era cierto hasta que me conociste —señalé.
Se quedó callada por un momento y lucía un poco incómoda. En lugar de cuestionarla sobre cuál era el problema, como probablemente debí haber hecho, decidí solamente dejarlo pasar.
—Pero al menos admite que soy una buena distracción.
Trató de contenerla, pero sonrió ampliamente.
—Sí, eres una buena distracción.
Durante la última semana había pasado todos mis almuerzos con Bella en su tienda, y nos veíamos también después del trabajo. Dado que tenía los sábados libres, pero ella aún necesitaba trabajar, me quedaba con ella en la tienda todo el día. Trataba de ayudar en la tienda siempre que podía, pero más que nada solo pasaba ese tiempo perdido en mi creciente fascinación por ella, lo que podía ver cómo era un poco distractor para ella.
Bella era inteligente y comprometida, y me encontraba queriendo pasar cada minuto libre que tenía con ella. Hicimos clic desde el inicio. Incluso cuando no estábamos haciendo nada en lo absoluto, mi perpetuo aburrimiento había desaparecido por completo simplemente por estar en su presencia. Podía hacer nada más que verla trabajar todo el día, todos los días, y sinceramente nunca me veía perdiendo el interés. El simple hecho de que estaba en este estado con una chica que acababa de conocer era absolutamente sorprendente para mí. Ni siquiera creí que fuera posible disfrutar tanto la compañía de alguien como yo disfrutaba la de Bella.
Cuando el domingo llegó, ni siquiera era una cuestión saber si pasaríamos el día juntos. Era el único día de la semana que cerraba su tienda, así que haríamos un buen uso de nuestro tiempo.
Nos reímos todo el camino durante una caminata y nos dimos cuenta de que a ambos nos vendría bien una rutina regular de ejercicio, lo que por supuesto, sugerí que podríamos hacer juntos. Incluso la acompañé a sus compras semanales para la despensa de su padre. Realmente fue un día estupendo, y después de una semana tan asombrosa, casi olvidé que algo andaba mal con ella.
Ocasionalmente, veía a Bella mirando al vacío frente a ella, pero nunca duraba demasiado, y rápidamente salía de ese trance, asegurándome que aún era ella. Si una vez alguna de sus álter egos tomó el control en mi presencia, nunca lo noté, y ella nunca pareció perder la noción del tiempo o actuar de forma diferente. Las cosas con Bella eran solo… normales, excepto mucho más asombrosas de lo que parecía normal antes de conocerla.
Nuestra segunda semana inició casi como la primera: almorzábamos juntos, y usualmente cenábamos también. Pero un miércoles en particular, algo parecía ir mal.
—¿Qué pasa contigo? —pregunté, mientras le daba un empujón juguetón. Difícilmente tocaba su enorme y grasienta hamburguesa que le había traído, y la conocía lo suficiente como para saber que eso no era propio de ella.
Suspiró.
—Nada, pero… —Dejó de hablar.
—Nada, ¿pero qué? —presioné.
—Edward, ¿cuándo tienes que volver a la escuela?
¿Escuela? Hasta que lo mencionó, no había pensado en Seattle desde que comencé a salir con ella.
—Uh, un par de semanas más, supongo. Pero mi mamá siempre me molesta para que venga más los fines de semana. Así que aún estaré por aquí, molestándote, tenlo por seguro.
Se mordió el labio inferior mientras parecía pensar en algo.
—Pero tienes un montón de amigos en la escuela, ¿cierto? —cuestionó extrañamente.
—Sí, tengo un buen grupo. Todos son unos punks perezosos —bromeé con una risa.
—¿Qué es lo que hacen juntos? —preguntó seriamente.
Pensé que era una pregunta extraña, pero la contesté de todas formas.
—No lo sé, mierda estúpida. ¿Por qué?, ¿qué pasa?
—Oye, salgamos de aquí —sugirió, de la nada.
Alcé una ceja hacia ella de forma sospechosa. Sus álter egos no habían hecho una aparición en un tiempo, pero no era lo suficientemente ingenuo para pensar que nunca más lo harían.
—Uh, ¿quién eres? —pregunté con cuidado sabiendo que no era propio de Bella querer cerrar la tienda temprano, especialmente a mitad de semana.
Suspiró.
—Aún yo, pero la tienda está lenta hoy, y nos estamos quedando sin verano. Tomémonos el resto del día y vayamos a algún lado. ¿Puedes conseguir que alguien te cubra en el hospital por el resto de la tarde?
—Dudo que ese sea un problema —contesté, demasiado emocionado por abandonar mi paternalmente forzada pasantía sin paga por el día.
Bella quería ver el más reciente estreno en el cine, así que después de hacer eso, fuimos a la playa para aprovechar las horas con luz del sol que quedaban. Miré hacia el acantilado adyacente de donde nos encontrábamos y vi a un grupo de adolescentes jugando y saltando del borde hacia el océano helado.
—¡Santa mierda eso es una locura! —dije, señalándolos para Bella.
—Los chicos hacen eso todo el tiempo por aquí —contestó, sin estar impresionada—. No tengo idea de cómo lo hacen sin romperse los cuellos.
—Estoy seguro de que mi padre ha visto a varios clavadistas sin suerte en su hospital desde que entró aquí —supuse.
—Sin duda —coincidió.
Mientras el sol comenzaba a ponerse, y el azul del cielo explotaba en una mezcla de naranjas y rosas, decidimos caminar por la bahía y solo disfrutar el crepúsculo. Tenía la fuerte urgencia de tomar su mano mientras caminábamos, pero sabía que esa era una línea que ambos necesitábamos que se quedara atrás. Bella no salía en citas, y yo me iría pronto. Sin embargo, el ambiente de esa tarde era difícil de ignorar, y ciertamente no fui el único que lo notó.
—Es en momentos como este que realmente desearía ser normal —murmuró Bella hacia la brisa del océano mientras esta golpeaba su rostro y removía su cabello.
Volvimos hacia donde estacionamos el auto, pero ninguno de los dos estaba listo para abandonar la serenidad en la que nos encontrábamos. Las olas rompiéndose bajo la puesta de sol era una visión espectacular, pero palidecía en comparación con la belleza que era Bella. Ella irradiaba brillo en cada sentido de la palabra, y la repentina tensión en mi pecho me dijo que todo en mi vida estaba a punto de cambiar.
Con todas las células lógicas de mi cerebro, sabía que Bella no quería ser besada… ¿pero y si lo quería?
La sensación era tan fuerte que nubló mis sentidos, y quién demonios en realidad necesitaba la lógica de todas formas. Antes de que pudiera recordar las razones de por qué debería contenerme, mi boca estaba sobre la suya, y la sensación era realmente electrizante. Literalmente. De verdad se sentía como uno de esos clichés toques de electricidad entre dos amantes que siempre asumí solo existían en las comedias románticas.
Había besado sus labios antes, pero nunca había besado a Bella, y por unos breves momentos, me pregunté cómo podría besar a alguien más después de esto. Era el sentimiento más cercano que podía relacionar con la definición de "llegar a casa", y no quería que terminara. Se sentía correcto, como si hubiera algo mucho más grande planeado que nos había traído justo a este momento y lugar en el universo.
No quería que terminara pero, por supuesto, todo tenía que terminar.
—Uh, guau —dije incómodamente después de que ella se separó.
Todos mis sentidos volvieron abruptamente como un torbellino a la pared que había construido en mi mente. ¿Qué demonios estaba mal conmigo? No había tales cosas como besos electrizantes y sentimientos abstractos acerca del hogar, era completamente absurdo, y de ninguna forma estaba buscando emociones profundas de ningún tipo. Bella era una amiga; una compañera por el verano para pasar el tiempo. Nada más, y sabía que ella se sentía del mismo modo, excepto que…
—¿Quieres ir a algún lado? —me preguntó de forma inesperada.
—¿A algún lado? —cuestioné, sabiendo cómo usualmente tomaría una propuesta así viniendo de una chica linda, pero inseguro acerca del exacto significado detrás de sus palabras.
—Sí —contestó con sus mejillas tornándose de un suave color rojo. Cuando continué mirándola nada más, ella comenzó a frustrarse un poco—. Sabes a lo que me refiero. ¿Quieres que lo deletree por ti?
Y luego fui yo quien sintió calor en el rostro, lo que era raro, dado que no recordaba la última vez que me había sonrojado por algo.
—¿Estás segura? —le pregunté, pensando que era extraño de ella, y dada su condición, ninguno de los dos estaba sorprendido de que tuviera mis sospechas.
—Aún soy yo, y estoy segura de que quiero hacer esto. Ha pasado mucho tiempo desde que algo se sintió así de bien y estoy cansada de siempre sentirme como la mierda. Te irás pronto, tienes una vida entera lejos de aquí, así que no tengo que preocuparme acerca de una de mis alter egos lastimándote. Puede solo ser… lo que es, nada más que amigos haciendo algo que se siente bien. Sin ataduras ni corazones rotos cuando esto termine.
Mentiría si dijera que no estaba atraído por Bella así que definitivamente era una propuesta tentadora, sin embargo, sabía que debía rechazarla. Me gustaba Bella, más que una conquista casual, y no estaba seguro de qué tan fácil sería capaz de olvidar ese sentimiento cuando inevitablemente todo terminara, pero a pesar de mi inquietud, no parecía ser capaz de rechazarla.
Sin ser realmente consciente de hacerlo, mi cabeza hizo un movimiento sutil, dándole a Bella mi aún indecisa respuesta antes de que estuviera preparado para hacerlo.
—¿Dónde podemos ir? —preguntó con más entusiasmo del que esperaba—. Vivo con mi papá, así que mi casa no es una opción. Tú te estás quedando con tus padres también, así que, ¿a dónde vas usualmente para esta clase de cosas? ¿Dónde llevaste a Alice?
—Uh… —Me rasqué la nuca mientras lo consideraba. Por supuesto que sabía exactamente dónde había pasado la noche con Alice, pero aún estaba luchando con la idea de dormir con Bella. Compartían un cuerpo, pero no eran nada parecidas. Alice era salvaje y loca, y a pesar de que inicialmente estaba fascinado con ella, ahora no pensaría dos veces acerca de olvidarla fuera de la habitación. Bella era diferente. Bella era… Bella. En un corto periodo de tiempo ella se había convertido en una de las amigas más cercanas que alguna vez hubiera tenido, y honestamente no quería joder eso. Seguro, me iría pronto, pero planeaba visitarla cuando estuviera en el pueblo.
¿El sexo lo arruinaría?
No tenía una respuesta para eso, pero cuando comenzó a besarme de nuevo, y movió sus labios a mi cuello, me rendí y dejé de preocuparme acerca de todos los "¿y qué sí?". La quería más de lo que había querido a alguien, y podíamos averiguar el resto después.
Nos llevé a casa de mis padres y, por primera vez, realmente estaba agradecido por la riqueza de mis padres. Su casa era tan grande que nunca se darían cuenta de que estaba metiendo a una conquista causal a la propiedad, pero afortunadamente para mí, no tuve que hacerlo. Me estaba quedando en el pequeño apartamento arriba del garaje, que tenía acceso desde el exterior y completa privacidad.
Ciertamente, era afortunado, a pesar de toda la presión extra de igualar la prestigiosa carrera de mi padre.
Dejando de lado mis problemas con mi padre, estaba en la novena nube mientras llevaba a Bella a mi habitación. Nos seguíamos deteniendo para besarnos en el camino, pero no podía llegar ahí demasiado rápido. Nos conocíamos desde hacía un par de semanas, pero se sentía como algo que debía pasar, como si este intenso deseo se hubiera ido acumulando dentro de nosotros por mucho tiempo.
Cuando finalmente llegamos a mi habitación, le pregunté de nuevo si estaba segura, y su deseo nunca flaqueó. Nuestra ropa se acumuló en el suelo, y mientras besaba su cuerpo, me sorprendió lo nueva que era esta experiencia. Misma piel, mismas curvas, pero algo totalmente nuevo. Incluso los dulces sonidos que hacía eran tan diferentes de los de Alice. Casi era confuso pensar que sabía qué esperar pero que todo fuera drásticamente diferente.
Entré en ella lentamente, mirando su rostro por alguna señal para que me detuviera, pero nunca me dio una. Su rostro solo expresaba deseo, y mientras comenzaba a moverse conmigo, su cuerpo le urgía al mío a ir más fuerte.
Cuando la sensación escaló, dejé ir mis pensamientos y solo disfruté. No estaba Alice, ni Rosalie, ni ninguna de ellas. No había un antes, y ninguna preocupación acerca de lo que vendría después. Solo éramos Bella y yo mientras descubríamos cómo aprovechar al máximo el momento.
Llegué al clímax rápidamente —demasiado rápido— pero afortunadamente pude sentir su cuerpo temblar a mi alrededor, así supe que ella también se había venido. Ambos estábamos jadeando por aire, pero ninguno de los dos estaba satisfecho en realidad.
—¿Estás bien? —pregunté mientras trataba de recuperar el aliento.
—Oh, sí, eso fue lindo —dijo con una obvia sonrisa en sus palabras.
—Lindo, ¿eh? Podemos hacerlo mejor que lindo.
Soltó unas risitas.
—Esperaba que dijeras eso.
Hicimos el amor hasta que nuestros cuerpos nos fallaron y luego se quedó dormida en mis brazos y no pude evitar verla por un rato. Mi amiga Bella era mucho más importante para mí de lo que una amiga debería ser, pero no podía admitirlo, no a ella, ni siquiera para mí. Ninguno de los dos estaba en una situación en nuestra vida en donde necesitáramos o quisiéramos una relación romántica. Por ahora, y quizá siempre, necesitábamos mantenerlo casual, incluso si se sentía como todo menos eso.
Pasó toda la noche conmigo, pero cuando desperté solo a la mañana siguiente, desearía poder decir que estaba sorprendido. Bella tenía que trabajar, y lo sabía, solo esperaba que esa fuera su única razón para desaparecer.
Creo que es seguro decir que no perdieron el tiempo, lol.
¡Mil gracias a las chicas que dejaron su review!, gracias a:
fabi, EmmaBe, Paola Lightwood, miop, catalina a carreno, Tata XOXO, Marie Prewett Mellark, kaja0507, DannySk, bbluelilas, sandy56, Andy55TwilightOverTheMoon, Adriana Molina, tulgarita, marifer cullenpotter, BellaSwanMasen, Lady Grigori, somas, injoa, Liz Vidal, Gabriela Cullen y Kriss21.
Espero se animen a dejar un review y nos leemos muy pronto ;)
