DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)

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Capítulo 8: La sala de cine

—Uh. —Estaba horrorizado, desconcertado, confundido, atónito, y otra docena más de palabras raras que solamente encuentras en diccionarios, pero todas las definiciones eran dolorosamente ciertas para este escenario. ¿Qué demonios se suponía que dijera ante esto? No era como si todos los días entraras a la casa de tus padres para encontrar a la personalidad alterada de tu amante haciendo panqueques con tu madre. Honestamente me daba escalofríos.

—Espero que tengas hambre —dijo mi madre dulcemente, pero con un tono amargo por debajo, y sabía por su tono que estaba en problemas. Jodidamente perfecto.

—Yo... um… estoy en una dieta de bajas calorías —mentí como el idiota que era.

—No estamos haciendo calorías, estamos haciendo panqueques, tonto —contestó Bree con una enorme sonrisa en su rostro. Luego miró a mi madre—. Te dije que los niños eran raros.

—Sí, lo hiciste —contestó mi madre—. Varias veces, en realidad. —Alzó una ceja para enfatizar esa mirada del tipo que decía "qué mierda" para la que era demasiado buena, y una pequeña e inmadura parte de mí quería sonreír desafiante, sabiendo cuánto lo desaprobaba. Supongo que mi larga historia de perturbar a mis padres a propósito por atención no se había terminado aún.

Por supuesto, incluso sin la sonrisa, sabía que aún me esperaba su siempre-emocionante sermón, y ciertamente no me decepcionó.

—Bree, cariño, por qué no vas al baño y te lavas las manos para el desayuno —dijo madre con voz gentil, pero mantuvo su mirada helada en mí mientras habló.

—De acuerdo, ¿pero y si me pierdo? —preguntó Bree inocentemente.

—No lo harás, cielo, solo está al final del pasillo —contestó alentadoramente.

—¿Qué hay de los monstruos? Esta casa es muy grande.

Mi mamá finalmente dejó de verme para girarse hacia la niña-adulta a su lado.

—No te preocupes por nada de eso. El doctor Cullen siempre rocía la casa para los monstruos.

—¿Puede hacer eso? —preguntó con los ojos ensanchados.

—Por supuesto. El doctor Cullen puede hacerlo todo —le aseguró mi mamá, así que Bree sonrió y salió a buscar el baño.

Dado que a los niños solo les tomaba dos punto cinco segundos lavarse las manos, mamá no gastó ningún segundo en recriminarme.

—¿Qué demonios estás haciendo con Bella Swan? ¿Tienes una idea del tipo de problemas que tiene esa chica?

—Uh… ¿tú sí? —pregunté, ligeramente confundido. Casi parecía conocerla, pero ¿cómo demonios eso podía ser posible?

—El oficial Swan llevó a Bella al hospital cuando tu padre comenzó ahí —explicó—. Quería que comprendiera la condición de su hija solo en caso de que ella fuera admitida ahí por cualquier razón cuando él no estuviera presente. Estaba ahí al mismo tiempo y pude conocerlos también.

—Bella dijo que nadie conoce de su trastorno más que un par de personas —dije, sintiéndome un poco estúpido. Tenía completo sentido que mi sobresaliente padre, jefe de personal, supiera de Bella y, si él sabía, por supuesto que mi madre sabría. Incluso aunque no hubiera estado ahí para conocerla personalmente, mi padre no parecía comprender la confidencialidad médico-paciente. Hablaba sin parar con mi mamá de la mayoría de sus pacientes.

—Bella puede no saber que ya nos conocimos —me dijo mi mamá—. Era Bree entonces, lo que supongo que es una bendición dado que fue a Bree a quien encontré vagando por la propiedad hace un rato. ¿Qué demonios estabas pensando al meterte con una enferma mental? Asumo que sabías que era inestable antes de la noche de ayer.

Consideré mi respuesta y traté de inventar algo bueno, pero supuse: ¡a la mierda!

—No lo sé, mamá, sus personalidades lo mantienen interesante. De un modo me gusta la emoción de todo eso. Hay una que honestamente quiere destruirme. Es como jugar ruleta rusa.

Me miró con incredulidad por un momento y cuando finalmente habló, su voz era clara y firme.

—¿Qué demonios está mal contigo?

Me encogí de hombros.

—Ojalá lo supiera.

Abrió la boca para responder, pero fue ahí cuando escuchamos la puerta principal abrirse y cerrarse de un golpe.

Mierda.

Nadie más estaba en casa, así que sabía que era Bella. Sin pensar ni un segundo más en mi madre, corrí tras ella, pero era demasiado tarde. Para cuando llegué ahí, ella ya estaba saliendo por la acera.

¡Maldición!

Me apresuré a tomar mis llaves del apartamento, pero para cuando llegué a mi auto ella ya tenía tiempo de haberse ido. Sabía que Bree no podía y no conduciría, y si hubiera sido Bella, habría hablado conmigo antes de irse, eso es, a menos que estuviera triste por la situación o molesta por posiblemente escuchar la conversación que tuve con mi madre.

Me preocupaba que Rosalie hubiera salido dado que ella fue quien llegó inmediatamente después de Bree la última vez, pero conduje hacia su casa de todas formas, necesitando asegurarme que estuviera bien.

Desafortunadamente, o quizás afortunadamente, su auto no estaba ahí, así que conduje hacia la librería. Cuando me di cuenta de que tampoco estaba ahí, no sabía qué hacer, así que solo conduje sin rumbo por un rato. Sin siquiera darme cuenta, di una gran vuelta por el pueblo y llegué a la librería de nuevo. Esta vez, sin embargo, el auto de Bella estaba en el estacionamiento, así que dudosamente estacioné mi auto y me dirigí al edificio.

Supuse que las posibilidades de que Bella estuviera en control eran cinco a uno, pero incluso con la amenaza de Rosalie, tenía que verla. Había pasado un tiempo desde que un álter ego había salido, así que necesitaba tratar de descubrir qué lo había causado.

Como cualquier otro día, ella estaba en el mostrador, leyendo algo. Mientras me acercaba con timidez, noté que era una revista de adolescentes. Inicialmente no me miró; estaba completamente concentrada en su revista y lo que fuera que estaba escuchando en sus audífonos. Debí haber entrado en su visión periférica porque de repente me miró y se asustó un poco.

—Lo siento… solo soy yo —dije, tratando de calmarla.

Ella pareció relejarse y tensarse al mismo tiempo.

—No deberías asustar a la gente. ¿Y si fueras un asesino con un hacha?

—Entonces quizá deberías mantener la puerta cerrada —sugerí.

Tomé mi silla usual, y luego me senté frente a ella e intenté analizarla por pistas para saber su identidad. Casi parecía sentir mi escrutinio, y bajó los ojos mientras visiblemente se preparaba para el interrogatorio.

—¿Cómo te llamas? —le pregunté, sabiendo sin dudar que no era Bella.

—Alice —contestó en automático.

—Mentira —dije con seguridad.

Su rostro se llenó de una amarga ofensa.

—¡Eso es muy rudo! Soy Alice. ¿Por qué pensarías que…?

—Conozco a Alice —la interrumpí—. He conocido a Alice, Bree y Rosalie, y estoy seguro de que no eres ninguna de ellas. Así que, ¿quién eres tú?

Había algo en sus ojos, una mirada que era completamente única y nueva para mí. No conocía a ninguna de sus álter egos bien para estar completamente seguro, pero sabía que tenía algo de razón.

Corrigió su expresión y tercamente cruzó los brazos haciéndome pensar que no sería honesta, pero cuando imité sus acciones y no me rendí, suspiró y finalmente confesó.

—Mi nombre es Tanya, pero en realidad ya nos conocimos; aquí en la librería, cuando dejaste tus cosas en el mostrador. Quizá te amenacé con llamar a la policía —dijo avergonzada.

Al principio, no tenía ni idea de lo que estaba hablando, pero luego lo recordé.

—Estabas escuchando a las Spice Girls por el parlante.

—¡Sí! —prácticamente gritó con mucha más emoción de la que anticipaba—. Amo esa banda. ¿Por qué dejaron de hacer música?

—Se separaron —dije ausentemente mientras recordaba nuestra interacción previa—. En realidad pensé que eras Bree cuando nos conocimos la primera vez.

—¡Nada que ver! Bree es una niña —soltó.

—¿"Nada que ver"? —cuestioné—. Déjame adivinar, ¿Clueless*? Incluso suenas un poco como Cher.

—No tengo idea de quién es Cher, pero llamar a alguien despistado es simplemente grosero… y estúpido. No estoy resolviendo un crimen, así que, ¿para qué necesitaría pistas de todos modos?

Me reí una vez. No pude evitarlo.

—¡No te rías de mí! —chilló—. Ellas siempre se están riendo de mí y odio eso.

—Bien, bien, me disculpo. Es solo que estoy tratando de conocerte un poco. ¿Por qué no me dices qué edad tienes?

—Yo… en realidad no se supone que hable contigo —contestó inesperadamente.

Fruncí el ceño.

—¿Quién lo dice?

—Rosalie. Deberías estar agradecido de que fuimos Bree y yo quienes salimos por la puerta y no ella. Quiere destruirte.

—Vaya que lo sé —dije con un suspiro—. Espera, ¿saliste por la puerta? ¿A qué te refieres con eso?

—Bueno. —Miró al techo mientras consideraba cómo explicarlo, y luego comenzó a jugar con su goma de mascar, enredándola en su dedo—. Es como si todas estuviéramos en una sala de cine, y en la pantalla está la vida de Bella. Si se mete en problemas, la puerta del cine se abre y una de nosotras puede salir y tomar el control.

—¿A dónde va Bella cuando una de ustedes toma el control? —pregunté preocupado.

—No lo sé. Se queda en algún otro lado. En otra habitación, creo. Es mantenida en la oscuridad porque no queremos que vea lo que está pasando cuando salimos.

—Ya veo —respondí, pensando que entendía, pero sabiendo que había mucho que quizá nunca comprendería en realidad—. Y, ¿cómo es que Bree salió antes y ahora estás aquí? ¿Acaso Rosalie no tiene que darles permiso para salir? Ella es la jefa, ¿cierto?

—Ella cree que lo es, pero no puede mantenernos encerradas todo el tiempo. Bella fue quien nos mantuvo encerradas por un tiempo esta vez. Tuvo esa puerta cerrada con fuerza, y no pudimos salir sin importar lo fuerte que Rosalie y Alice estuvieran gritando.

—¿Y qué pasó?

Se encogió de hombros.

—No lo sé. Estábamos viéndolos a ustedes ser todos melosos… y no hemos sido capaces de ver todo porque Rosalie se sigue enojando y apagando la pantalla. Pero de repente la puerta se abrió. No sé exactamente qué lo causó, pero todas estábamos como locas y corrimos hacia la puerta como gatos salvajes. Por supuesto, Alice y Rose comenzaron a pelear sobre quién debería salir primero, así que Bree usó su distracción para escabullirse. La seguí pero luego tuve que esperar a que ella terminara de hornear, o lo que sea. Los niños son tan cansadores. Tienes que darles un tiempo para el juego o de otra forma se vuelven destructivos.

Dijo tantas cosas que iba a necesitar tiempo para digerirlo todo, pero había una cosa que se quedó en mi mente.

—¿Cuántos años tienes?

—No soy una niña —contestó vagamente.

—Pero antes dijiste que no tenías permitido ir a la sección de adultos. —Lo recordé de nuestro primer encuentro.

—Porque esos libros son viles y Rosalie dice que las únicas personas que los leen son pervertidos y psicópatas, pero estoy segura de que Rose es una hipo-crata.

—Hipo, ¿qué?

—Hipo-crata. Hace cosas que les dice a las otras que no hagan.

—Oh, hipócrita quieres decir.

—Fue lo que dije.

—Bien, me disculpo de nuevo. ¿Cómo es que Rosalie es una hipócrita?

—Bueno, me dice que solo la gente mala lee esos libros, pero ella los ha leído. Dijo que tiene que hacerlo, que para poder protegernos, necesita saber qué es lo que hay en el mundo, pero creo que eso es una mentira. Le gustan. Y también no quiere que Bella haga amigos porque ella dice que las personas apestan y solo quieren lastimarnos, pero ella tiene una novia de la que ella cree que no sabemos nada, pero todas lo sabemos. Eso es ser hipo-crata.

—¿Rosalie tiene una novia? —pregunté en shock—. ¿Una real o solo una en la cosa del teatro?

—Su nombre es Emma, y es tan real como tú lo eres. Esa es la razón por la que Rose odia tanto estar dentro. No porque enloquezca como el resto de nosotras, sino porque está enamorada… de otra chica. Nos hace apagar la pantalla pero hemos visto algunos pedazos. Tienen S.E.X.O. Alice piensa que es asqueroso, pero yo digo que el amor es amor. Desearía que un día alguien pudiera amarme así. Algún día incluso encontraré a alguien con quien tener sexo. Oye, ¿ tendrías sexo conmigo? Alice dice que soy demasiado joven, pero tengo diecisiete años. Eso es ser prácticamente un adulto, ¿cómo es eso ser demasiado joven? Oye, ¿tu casa es un centro comercial? Bree dijo que lo era. Creo que quizá ella tomó algo de tu baño, pero dijo que dejó dinero.

—Um… de acuerdo. ¿Cómo dejó Bree la casa de mis padres? —pregunté, escogiendo enfocarme en la única parte de su largo parloteo en la que pude de momento. Ni siquiera podía comenzar a considerar la vida sexual de Rosalie, e incluso si pudiera, ciertamente no iba a discutirla con una adolescente de diecisiete años—. Ella no conduce, ¿cierto?

—No, y no se supone que yo lo haga tampoco, dado que nunca pasé el examen de conducir. Pero sí tengo permiso, y la ley indica que puedo conducir si alguien con licencia mayor de veintiún años va en el auto.

—¿Quién estaba contigo en el auto? —pregunté, sin comprender en realidad lo que estaba diciendo pero desesperadamente tratando de hacerlo.

—Bueno, Alice, Rosalie y Bella tienen más de veintiuno y, técnicamente, estaban en el auto.

—Claro.

Dudaba demasiado que tuviera un permiso legal dado que ella no tenía una identidad legal fuera de Bella, pero decidí que no valía la pena discutirlo. Mi cabeza estaba girando con toda la información que me arrojó en tan poco tiempo, y no estaba seguro de qué pensar de todo.

La "sala de cine". La habitación oscura en la que Bella estaba cuando no tenía el control. La ira de Rosalie y su inevitable golpe contra mí. Su novia. Todo era abrumador, y honestamente no tenía ni idea de qué demonios estaba haciendo. Necesitaba empacar mi mierda y volver a Seattle. La escuela estaba a la vuelta de la esquina y lo último que debería estar haciendo era ser distraído por una mujer con una grave enfermedad mental. Todo era demasiado, demasiado por arriesgar, demasiado de todo.

—Debería irme —le dije a Tanya en voz baja—. Se supone que debo entrenar a un nuevo interno en el hospital antes de que me vaya.

—¿A dónde te irás? —preguntó curiosa.

—A la escuela de medicina en Seattle. El semestre de otoño está por iniciar así que necesito volver para acostumbrarme de nuevo —expliqué.

—Oh, eso pondrá triste a Bella —dijo, sorprendiéndome—. Creo que está enamorada de ti.

Mi estómago se retorció ante sus palabras, y mi pecho se apretó, haciendo que fuera difícil respirar. ¿Bella estaba enamorada de mí? No nos conocíamos lo suficiente para eso, ¿cierto? Ninguno de los dos quería nada remotamente cercano al amor, así que me rehusé a creerlo. Me rehusaba a creer que el amor era una clase de fuerza mágica que no podías controlar. Tú escogías de quién enamorarte, eso, si el amor existía en realidad. No, Bella no estaba enamorada de mí, y yo no estaba ni remotamente cerca de estar enamorado de ella… al menos, eso es lo que me repetía.

—Bella es quien insistió en que no podíamos enamorarnos —le dije a Tanya, aún tratando de convencerme tanto a mí como a ella—. Ella estará bien con mi partida. De hecho, probablemente se sienta agradecida de deshacerse de mí.

Tanya sacudió la cabeza en desaprobación, y de repente no podía mirarla. Sin importar qué álter ego estuviera en control, no podía soportar mirar el rostro de Bella y decirle adiós. Pero bueno, ser un cobarde no era nada nuevo para mí.

—Uh, fue lindo conocerte, Tanya —le dije tan amable como fue posible, y luego dejé la tienda con la cola entre las piernas.

Nunca me había sentido tan mal conmigo mismo como cuando salí de la librería ese día. Honestamente me sentía enfermo. Las palabras de Tanya se repetían en mi mente una y otra vez. El cine, Bella en la oscuridad, el odio de Rosalie, la novia de Rosalie, Bella enamorada… esos pensamientos se repetían sin parar. No se detenían.

Pensé en ella por el resto del día y no pude trabajar. No quería irme a casa porque sabía que mi madre estaría esperando para sermonearme en el momento que me cruzara en su camino, así que hice lo estúpido y fui al bar local.

Solo quería beber para alejar mis pensamientos hasta que estuviera felizmente perdido, pero parecía que el universo no había terminado de joderme.

—Bueno, bueno, bueno, pero si es la concha aburrida —dijo una voz familiar, interrumpiendo la dulce armonía que estaba construyendo.

Me giré para ver las perfectas facciones de Bella retorcidas en una forma muy de Alice.

—Veo que finalmente saliste del cine —dije, un poco arrastrando las palabras antes de tomar otro sorbo de cerveza—. Pensé que para ahora Rosalie ya estaría jodiendo a su novia… o jodiendo mi vida. Lo que sea que pase primero.

—Estoy segura que sí, si la hubiéramos dejado. La única forma de controlar a Rose es que el resto de nosotras nos aliemos contra ella —contestó Alice casualmente—. La contuve mientras Bree y Tanya tenían sus turnos; era justo que me devolvieran el favor.

—Tengo una idea, por qué no las cuatro se van al cine y se quedan ahí de forma indefinida para que Bella ¡pueda tener su jodida vida! —dije con más hostilidad de la que pretendía.

—Sé que esto puede ser difícil de comprender para ti, pero si no estuviéramos aquí, Bella se derrumbaría por completo —dijo, pero dejando en claro que no diría más.

—Como sea. Y, ¿por qué estás gastando tu precioso tiempo hablando conmigo? ¿No deberías estar mostrándole las tetas a la gente o dándole mamadas a extraños?

—¿Cómo sabes que no lo hice ya? —contestó juguetonamente mientras movía las cejas.

Sacudí la cabeza.

—Claro. Podrías solo dejarme solo, ¿por favor?

—Podría, pero pensé que probablemente debería ofrecerte sexo de consolación —dijo inesperadamente.

—¿Qué? —pregunté, tratando de luchar contra la ebriedad en mi cabeza para escucharla claramente.

—Obviamente estás borracho, y no me sentiría bien dejándote al volante, pero si te llevo a casa, definitivamente perdería mi tiempo y mi oportunidad de tener sexo. Así que supuse que podría matar dos pájaros de un tiro. De todas formas, eres mucho más divertido cuando estás ebrio.

—¿No dijiste que no conduces en la noche… o algo así?

Soltó unas risitas.

—Ese solo es un movimiento que a veces uso para asegurar que los chicos vengan a casa conmigo. Puedo conducir. ¿Por qué la oscuridad cambiaría eso?

—No tengo idea —contesté, incapaz de pensar lo suficiente para comprender de qué demonios estábamos hablando.

Sin discutir más, se subió a mi regazo y de inmediato comenzó a chupar mi cuello mientras movía su pelvis contra la mía.

¡Santa mierda!

No recuerdo mucho de la noche, pero mientras el sol comenzaba a meterse entre las persianas a la mañana siguiente, tuve breves flashes de la mierda que hicimos. Posiciones que nunca había imaginado, cera caliente, y puede o no que algo hubiera entrado a un lugar que nunca antes había explorado.

Qué. Mierda.

Traté de mover mi cuerpo, pero cada músculo dolía. De alguna forma, de algún modo, me las arreglé para girarme, y ahí me di cuenta de que no estaba solo. Los mechones chocolate de Bella picaron mi nariz, y por un momento deseé poder quedarme en la cama con ella por siempre.

Incluso aunque me rehusara a admitir mis sentimientos por la chica con problemas a mi lado, no podía negar el hecho de que disfrutaba despertar con ella más de lo que alguna vez disfruté despertar con alguien más. Preguntarme quién sería cuando finalmente despertara, sin embargo, era absolutamente aterrador.


*Clueless: Película de 1995 llamada 'Ni idea' o 'Fuera de Onda' o 'Despistados' donde la protagonista, Cher, dice la famosa frase 'As if!' traducida como '¡Nada que ver!'; la autora hace un juego con la palabras 'clueless', ya que 'clue' significa 'pista' en español, por eso Tanya le contesta a Edward que ella no necesita pistas, también cuando le dice a Edward que llamar a alguien 'despistado' es grosero, ya que el título de la película en algunos lados se tradujo como 'Despistados'.


Este capítulo es de mis favoritos por todas las revelaciones que tiene y porque al fin sabemos más de Tanya, díganme, ¿qué las impactó más del capítulo? ;)

¡Mil gracias a las chicas que dejaron sus reviews!, gracias a:

fabi, Paola Lightwood, Adriana Molina, somas, Camilla Fava, bbluelilas, Tata XOXO, jupy, Kriss21, Tecupi, Leah de Call, tulgarita, Andy55TwilightOverTheMoon, injoa, BellaSwanMasen, Lady Grigori, Gabriela Cullen, Nanny Swan, Liz Vidal y kaja0507.

Espero su review y nos leemos pronto :D