DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
Link del grupo en facebook: www facebook groups / itzel . lightwood . traducciones
Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 13355195 /1/ Loving-Them
Capítulo 10: Algo diferente
Después de salirme formalmente de la escuela de medicina, empaqué mis cosas y me dirigí directo a Forks. Mientras conducía, mi nueva realidad me golpeó de repente, por primera vez en mi vida, no tenía absolutamente nada planeado. No una escuela o una carrera futura, ninguna meta a largo plazo, ninguna dirección. Después de que mis padres se enteraran de lo que había hecho, ni siquiera tendría un lugar para quedarme. Era un nivel de liberación que nunca supe que necesitaba hasta ese momento.
Era jodidamente increíble.
Incluso si Bella nunca aceptaba mi disculpa y se mantenía en su postura de no tener sentimientos más profundos hacia mí, tenía la repentina necesidad de decirle lo maravilloso que se sentía ser finalmente libre. Era la mejor amiga que alguna vez hubiera tenido, y quería que supiera que fue su fuerza y perseverancia lo que me inspiró a realizar este salto, y siempre estaría agradecido… sin hogar, pero agradecido.
Para cuando finalmente llegué a Forks, era después de la hora de cierre de la librería, pero me arriesgué y me dirigí hacia allá de todos modos. Necesitaba ver a Bella. Era como si hubiera puesto todas mis emociones en pausa, pero ahora que finalmente me estaba permitiendo sentir, quizá por primera vez en toda mi vida, estaba a punto de explotar y no podía esperar más.
Afortunadamente, el auto de Bella aún estaba en el estacionamiento, así que me estacioné y me apresuré al edificio. No me tomé un momento para detenerme y considerar el hecho de que quizá ahora Bella fuera alguien más, pero cuando entré y prácticamente me estrellé con ella mientras estaba a punto de salir, todo en lo que pude pensar era en lo agradecido que estaba por estar en casa.
No necesitaba su confirmación verbal para saber que Bella era Bella; había algo en sus ojos que era distintivo de ella y era capaz de reconocerlo de inmediato. Sin embargo, esa mirada —la que hacía única a Bella— me era imposible de leerla ahora.
—Yo… uh… —Me quedé sin palabras ante su intensa mirada, se sentía como si estuviera penetrando mi alma.
¿Por qué era malditamente horrible para expresarme? Supongo que la idea de emociones y sentimientos era aún nueva para mí, pero necesitaba rectificarlo si es que tenía siquiera la mínima oportunidad con Bella.
Con mi mente plagada de inseguridades, tomé el libro más cercano y se lo tendí.
—Lo siento, yo-uh, solo necesitaba comprar esto rápidamente —murmuré como el idiota que estaba intentando no ser. Esa táctica para romper el hielo ya había funcionado dos veces con ella, así que supuse que lo haría una vez más.
Dudosamente tomó el libro de mi mano y lo miró.
—"Sexo para ti; la guía de la mujer para dominar y alcanzar poderosos orgasmos". —Su ceja se alzó con diversión y sabía que al menos estaba un poco receptiva hacia mi presencia.
Me encogí de hombros, pero no pude evitar mi sonrisa.
—La mejor manera de aprender a complacer a una mujer es leyendo las palabras directo de una mujer —dije, enterrándome más en mi mierda.
Sonrió, pero rápidamente luchó contra ella.
—Lo siento, pero estamos cerrados. Tendrás que volver durante las horas de trabajo —dijo tan seriamente como era posible mientras dejaba el libro donde lo había encontrado.
—Me parece justo —concedí—. De todos modos esa es una lectura más pesada de lo que tenía planeado para esta noche.
—¿Qué estás haciendo aquí, Edward? —preguntó después, poniéndose alarmantemente seria. No estaba feliz de verme, para lo que estaba preparado, pero ser enfrentado a esa realidad era mucho más difícil de lo que había predicho. Aun así, me preocupaba lo suficiente por ella como para respetar sus sentimientos. No me iba a quedar con ella si de verdad no me quería aquí, pero no podía irme hasta que no fuera completamente honesto.
—Te amo —solté, sorprendiéndonos a los dos—. Eso es-uh, una parte de la razón por la que vine. Necesitaba que supieras que me salí de la escuela de medicina porque me hiciste querer más, y no sé qué es lo que haré porque estoy seguro que mis padres me matarán y no me dejarán quedarme con ellos cuando se enteren, pero honestamente no me importa —dije apresurado.
En el momento en el que las palabras salieron, honestamente me sentí más ligero. Vocalizar mis pensamientos y sentimientos no era algo que hubiera hecho antes, pero era maravilloso, y sin importar el resultado, sabía que nunca me arrepentiría.
Bella consideró lo que le dije, pero solo por un momento.
—Renunciaste a la escuela y posiblemente no tengas hogar, y ¿estás diciendo que tomaste esta enorme y drástica decisión por mí? —cuestionó lentamente.
—Sí… espera, no, eso no es lo que quise decir. No lo hice por ti, pero tú me inspiraste. Me inspiraste a mirar más profundo dentro de mí y saber que lo que estaba haciendo estaba mal. No me gusta quién era como persona antes de conocerte, y después… todo lo que hacía era extrañarte y querer volver. Odio la medicina, y odio estar lejos de ti porque te amo más de lo que alguna vez he amado a alguien o algo.
Su rostro nunca cambió por mi confesión, pero sus ojos mostraron sus emociones, su tristeza.
—Edward, prometiste que no te enamorarías de mí —murmuró.
Suspiré.
—Lo sé, y sé por tu falta de respuesta a mis mensajes que quizá no te sientas de la misma forma, y no quiero que alguna vez te sientas culpable acerca de eso. Yo solo… tenía que decírtelo.
—No respondí a tus mensajes porque pensé que lo superarías y seguirías con tu vida una vez que volvieras con tus amigos y tu vida en Seattle. Una ruptura limpia siempre es mejor para mí, pero… volviste —dijo en voz baja—. Nunca antes nadie había vuelto —añadió con su máscara estoica quebrándose lo suficiente para dejar salir una lágrima que resbaló por su mejilla.
Su dolor era devastador, y no quería hacer nada más que abrazarla, pero cuando me acerqué, ella alzó la mano para detenerme. Se tomó un momento para calmarse, y luego endureció sus facciones de nuevo.
—Pero la gente no vuelve por una razón, Edward.
—Lo sé —le dije gentilmente, sabiendo exactamente a dónde iba con esto—. Sé que no es posible que sea fácil, pero eso está bien. Estar contigo vale cada problema que venga de la mano con tu trastorno.
Inhaló profundamente, antes de preguntar:
—¿Vienes conmigo a un lugar?
—Por supuesto —contesté en automático.
Insistió en que la siguiera en mi propio auto, pero no me dijo a dónde. Condujimos a través del pueblo, y finalmente nos estacionamos en uno de los complejos de apartamentos más de mierda en el área.
—¿Estás mostrándome un potencial lugar para rentar? —pregunté, ligeramente divertido y demasiado confundido mientras salíamos de nuestros respectivos autos—. Quiero decir, este lugar parece adecuado para un salario de un restaurante de comida rápida y todo eso, pero no estoy muy seguro de que pueda vivir aquí.
—No, no es para ti. ¿Entrarías conmigo, por favor? Necesito que lo veas para que en verdad entiendas por qué nunca podríamos estar juntos.
Sus palabras fueron como una daga en mi pecho, pero la seguí de todas formas; quería tener la oportunidad de explicarle por qué estaba equivocada. Dije que no forzaría mi presencia para ella, pero si no tenía una oscura razón para mantenernos separados además de su falta de sentimientos hacia mí, entonces tendría que oponerme a eso. Honestamente sentía que si ambos nos preocupábamos por el otro, no había nada que no pudiéramos superar.
No hablamos mientras caminábamos por los pasillos de puertas, hasta que finalmente se detuvo frente a una en particular.
—Desperté en este apartamento la semana pasada —dijo inesperadamente—. No sabía en dónde estaba, pero eso no era lo inusual para mí. No fue hasta que me di cuenta de que estaba sola que comencé a mirar alrededor y descubrí algo…
Tomó una llave de su llavero y abrió la puerta. Dentro era un apartamento regular y pequeño; nada peculiar o fuera de lo ordinario, excepto…
—¿Esa es? —pregunté mientras notaba una pequeña fotografía enmarcada en la mesita de café—. Guau.
—Síp, guau —acordó Bella, pero pareció asumir que hablaba del apartamento entero, en lugar de la foto que parecía ser de ella abrazando románticamente a otra mujer. Iba a especificarlo, pero me di cuenta de que el apartamento en sí mismo era el mayor problema.
—Así que… este es… —Estaba, de nuevo, sin palabras. Incluso aunque era claro que este lugar le pertenecía a Rosalie, no podía entender cómo había sido capaz de logarlo.
—Edward, no sabía nada de esto —me dijo Bella mientras señalaba a su alrededor—. Pero al parecer mis álter egos lo han tenido por un tiempo.
—¿Álter egos? ¿Quieres decir que todas comparten este lugar; no solo Rosalie? —pregunté sorprendido.
—Supongo… bueno, no estoy segura si las niñas vengan aquí dado que no conducen y no pueden cuidarse solas.
—¿Cómo lograron esto? —le pregunté, aún en shock por todo.
—Encontré los pagos de la renta mientras revisaba los gastos del negocio —explicó—. Tenía la corazonada de que habían estado tomando dinero directamente de la tienda, y tenía razón. Disfrazaban los pagos automáticos como un tipo de seguro. Después de eso contacté a la administración y les pedí una copia del contrato de renta. El chico ni siquiera me pidió una identificación antes de dármelo. El contrato dice que hay dos ocupantes: Alice y Rosalie Hale.
—¿Tus álter egos tienen apellidos? —pregunté.
—Aparentemente, inventados. La peor parte es la fecha en el contrato; han tenido este lugar por más de dos años.
—Mierda —dije asombrado—. ¿Cómo es que se salieron con la suya por tanto tiempo?
—No los sé. Encontré sus identificaciones falsas en uno de los cajones, y cuando caminaba por el pasillo después de esa primera mañana aquí, uno de los vecinos me preguntó cuál de las gemelas era yo y lo divertido que era que nunca nos había visto a las dos juntas. Así que, supongo que se han estado haciendo pasar por gemelas, lo que supongo las ayuda a salirse con la suya al ser tan diferentes, con diferentes nombres y amoríos. Todo es tan… —Sacudió la cabeza mientras dejaba de hablar.
—¿Saben que tú sabes? —pregunté en voz baja. Irradiaba tanta tensión y estrés que incluso mi voz suave sonaba como si estuviera gritando en mi propia cabeza.
—No lo sé. No sé qué es lo que saben, pero la semana pasada he estado pasando tiempo aquí. Fui diagnosticada cuando era adolescente, así que nunca he vivido por mi cuenta. No confiaba en mí para estar lejos de mi papá, pero parece que mis álter egos tienen otras ideas. Honestamente, tras experimentar un poco de vivir como un adulto lejos de mi papá, no puedo decir que las culpo.
—Sí, incluso cuando los padres son geniales, apesta ser un adulto que vive con ellos por un largo periodo de tiempo —coincidí.
—Amo a mi papá, pero creo que es tiempo de que me vuelva un poco más independiente… por supuesto, encontrarme con este lugar no es exactamente reconfortante. ¿Cómo pude no saber de este lugar por tanto tiempo? ¿Qué más hay que no sé de ellas?
—Entonces, ¿tu papá nunca te dijo que en ocasiones ni siquiera llegabas a la casa? —cuestioné tratando de comprender mejor la situación.
—Trabaja muchos turnos nocturnos, e incluso cuando está en casa, ambos sabemos los… hábitos de Alice. También sabe que Rosalie no quiere tener nada que ver con él, así que cuando toma el control, supone que encuentra otros lugares en donde estar. Solía cuestionarla sobre eso, pero ella se rehusaba a hablar con él. Soy una adulta ahora, así que a menos que me declare incompetente, no hay nada que él pueda hacer al respecto.
—Pero ¿por qué no te ha declarado incompetente? —pregunté con cuidado—. Quiero decir, no estoy diciendo que debería, pero me pregunto sus razones para no hacerlo. Creo que si estuviera en su posición eso sería algo que hubiera considerado.
—Lo discutimos en el pasado. Cuando cumplí dieciocho, hablamos con algunos doctores acerca de qué sería lo mejor, pero fue mi papá quien se negó más. Si nunca me concedían control legal sobre mí, hubiera perdido la oportunidad que tengo de vivir una media vida —señaló—. Perdería mi negocio, y toda pizca de autosustento que es tan importante para mí. La mayor parte del tiempo, mis álter egos cooperan conmigo, en el sentido que no han arruinado mi tienda, esa tienda es todo lo que tengo… probablemente sea todo lo que siempre tendré.
—Puedes tenerme —reafirmé gentilmente pero con convicción. Nada de la situación me había desviado; sabía que no sería fácil, pero por Bella valía la pena luchar por eso.
—Edward —murmuró mientras sacudía la cabeza para decir que no.
—Dime que no me amas, y me marcharé —la reté.
Me miró y el peso del momento era palpable. Podía ver su intención de mentir, pero justo como yo no podía mentirle, sabía que ella no podía mentirme, sin importar lo mucho que pensara que necesitaba hacerlo. Cuando aceptó el hecho de que no sería capaz de forzarlo, miró hacia otro lado y trató de convencerme de su punto.
—Nunca funcionaría —dijo con firmeza—. No puedo vivir mi vida sabiendo que estoy lastimándote.
Quería decirle de nuevo que valía la pena por la oportunidad de estar con ella, pero luego algo hizo que me concentrara en la fotografía enmarcada y pensé en algo.
—Si una de tus álter egos puede mantener una relación romántica, una álter ego que está en control menos tiempo del que tú lo estás, ¿por qué tú no puedes tener el mismo beneficio?
Arrugó el rostro en confusión.
Alcé la fotografía para enfatizar mi punto, la fotografía de ella, quien asumo era Rosalie en ese entonces, abrazando románticamente a una mujer de cabello castaño.
—Si tu álter ego puede descubrir cómo tener una relación real, tú también —le dije sin dudar.
—No, esto… —Tomó la fotografía y la analizó como si la estuviera mirando con otros ojos—. Ella solo es alguien que Rosalie conoció… en algún lado, ¿cierto?
¿Realmente no lo sabía? ¿Cómo Rosalie podía ocultarle un secreto tan enorme a Bella? Pero bueno, estábamos en un apartamento secreto, así que supongo que no debería dudar de ella.
—Luce lo bastante importante para tenerla enmarcada —señalé—. Incluso es la única fotografía en el apartamento entero, por lo que puedo ver.
—Sí, pero ¿por qué dirías que está es una relación romántica? Esa es una curiosa suposición. Solo porque está abrazando a alguien, a una mujer… es decir, no soy lesbiana, y Alice ciertamente no lo es, así que…
—Tanya me dijo que Rosalie tiene una novia —traté de convencerla gentilmente.
—Una amiga que es una chica, estoy segura. Demonios, me sorprende que tenga amigos en absoluto, mi papá dice que ella es horrible.
—Tanya me dijo que ellas han estado juntas íntimamente —dije, dudoso.
Bella apretó los ojos mientras procesaba mis palabras. Cuando los abrió de nuevo, su resolución era más firme.
—No sé cómo eso es posible, pero solo prueba más mi punto. No tengo idea de lo que ninguna de ellas está haciendo en cualquier momento. Tienen apartamentos secretos, y aparentemente relaciones… secretas. No sé cuál es el arreglo de Rosalie con esta mujer; todo lo que sé es que nunca podría pedirte que estés conmigo sabiendo que no puedo serte fiel.
—Pero ellas no son tú —le dije—. Lo que ellas hacen no tiene nada que ver con nosotros. Te amo a ti, no a ellas.
—Pero ellas son yo —argumentó, emocional—. Compartimos un cuerpo. Supongamos que tratamos de tener una relación real; ¿y si eventualmente queremos algo más? ¿Te casarás conmigo sabiendo que mi cuerpo nunca será completamente tuyo? ¿Qué hay de los niños? Ciertamente no puedo pensar en estar embarazada sabiendo que mi cuerpo no siempre será cuidado de la forma en la que quiero que lo sea, y nunca estarás seguro de que en realidad sea tu bebé debido a la promiscuidad de Alice. Ahora estoy en control natal, pero si lo dejara… sé que me estoy adelantando demasiado, pero esa es la realidad de mi situación. Dices que me amas, y quiero que sepas lo mucho que eso significa para mí porque nunca he tenido ni siquiera la audacia de soñar que alguien me ame. También te amo, y esa es la razón por la que necesitamos dejar que esto termine ahora mientras aún es algo bonito, de otra forma lo arruinaré y no quiero mirar atrás hacia nosotros y tener que cargar esa culpa conmigo por el resto de mi vida.
—¿Cómo el arrepentimiento es mejor que la culpa? —le dije—. Las relaciones se deterioran todo el tiempo por diferentes razones. Quizá tengas razón, quizá nos estanquemos y queramos más. Lidiaremos con eso en su momento. Si es algo que no podamos arreglar, entonces es lo que es, y nos separamos. Pero lo que no haremos es arrepentirnos de los buenos momentos que pasamos juntos.
Suspiró mientras consideraba lo que estaba diciendo.
—Es mejor ser amado y perder que nunca haber amado en absoluto.
—¡Exactamente! —confirmé, esperanzado de que finalmente comprendiera lo que decía.
Sacudió la cabeza.
—Si eso es cierto, entonces ya lo hemos hecho. Ya he tenido más contigo este verano de lo que pensé que alguna vez tendría. Demonios, incluso debes gustarle mucho a Alice para que durmiera contigo dos veces; no creo que alguna vez haya hecho eso antes. Pero el verano se terminó y las emociones se están volviendo más intensas y…
—¿Qué? —pregunté cuando dejó de hablar.
Se mordió el labio y pareció contemplar algo en su mente.
»¿Qué pasa? —presioné, sabiendo que no estaba segura de vocalizar su idea o no—. Bella, lo que sea…
—Le gustas a Alice —dijo en voz baja, casi avergonzada.
—No estoy seguro de eso —discutí—. Pareciera ser que solo le gusto ebrio.
—No, le gustas, de otra forma ella nunca habría dormido contigo por segunda vez —señaló.
—Pero realmente no nos llevamos bien mientras estamos sobrios —dije avergonzado. Aún me sentía como una mierda por haber dormido con Alice, pero parecía que Bella sentía exactamente lo opuesto.
—No importa que no parezcas llevarte bien con ella, todo por lo que Alice parece preocuparse es por el sexo. Si ella estuviera dispuesta a… si tú pudieras quizá mantenerla interesada en ti… quizá no tendría que preocuparme por despertar en camas de extraños.
—¿Quieres que… seduzca a Alice? —cuestioné, inseguro de si la entendía correctamente.
—¿Es malo de mi parte que pida eso? —se cuestionó en voz alta—. Lo es, ¿no es cierto? Dios, ¡soy una idiota!
—No eres una idiota —le aseguré—. Yo solo… es decir, creo que entiendo de dónde vienes, pero yo solo… creo que se sentiría como si estuviera engañándote. Así se sintió la última vez.
—Porque sigues pensando en nosotras como dos personas diferentes, y lo somos, en un sentido, pero también somos la misma. Sé que todo suena jodido, pero honestamente preferiría que durmieras con ella cuando no estoy en control, que ella usando mi cuerpo para dormir con alguien más. No puedo controlar los deseos de Alice, pero… quizá tú puedas. Si estuviera lo suficientemente feliz contigo, podría permitirnos estar juntos también.
Me quedé callado mientras trataba de imaginarlo. La sensación que tuve después de dormir con Alice realmente apestó, pero ¿y si Bella tenía razón? ¿Y si encontrando la manera de ganarme a Alice era la única forma de estar con Bella?
—¿Qué hay de Rosalie? —pregunté, aún sin estar seguro de nada.
Bella alzó su hombro sin esperanza.
—No lo sé; solo puedo esperar que eventualmente se dará cuenta de que no eres su enemigo y dejará de odiarte. Al menos si le gustan las mujeres, no debo preocuparme acerca de quedar embarazada de una de sus aventuras de la forma en la que lo hago con Alice.
—Eso es cierto —concedí gentilmente. Tuve un amigo que su novia era bisexual. No le molestaba que ella durmiera con otras mujeres, siempre y cuando no lo hiciera con hombres. Supongo que nuestra situación era al menos mejor que eso, eso es, si hacía lo que Bella pedía y me ganaba a Alice para tener una relación exclusiva conmigo.
—Edward, todo esto es una locura —dijo Bella, dudando—. ¿Cómo puedo decirte que te amo si te pido que hagas algo de esto? Es demasiado. Es demasiado para cualquier persona.
—No soy cualquiera, y no es demasiado. Mira, no puedo prometer que mis sentimientos nunca cambiarán, igual que tú no puedes, pero ciertamente podemos intentarlo y ver cómo funciona. ¿Realmente quieres preguntarte cómo habría sido si solo lo intentamos? Porque puede estallar, pero también podría ser maravilloso. Podríamos ser maravillosos. Tú y yo. Solo necesitamos intentarlo.
Bella se acercó y se estiró para acariciar mi rostro.
—Tengo miedo —admitió—. Estoy aterrada, en realidad. No quiero permitirme tener esperanza para luego perderla. Es un riesgo demasiado grande.
Puse mi mano sobre la suya en mi mejilla.
—Todo lo que vale la pena hacer en la vida es riesgoso —le dije casi en un susurro—. Pero el amor vale la pena ese riesgo, vale la pena arriesgar todo. Nunca he creído eso, pero lo hago ahora. Nunca he querido nada más y estoy dispuesto a luchar contra las inevitables adversidades que nos esperan.
—No es justo para ti —dijo pero la resolución en su voz estaba fallando.
Sonreí.
—¿De verdad crees que tus problemas serán los únicos problemas en esta relación? Actualmente no tengo empleo ni casa.
Sonrió de vuelta.
—Ya veo, todo tiene sentido ahora. Debí haber sabido que la única forma en la que alguien querría estar con una mujer loca como yo era si estuviera desesperado por una mujer que lo mantuviera.
Reí.
—Dudo que seas lo suficientemente mayor para calificar de esa forma. Además, planeo trabajar tan pronto como sea posible, y hasta entonces, mi auto es cómodo.
—¿Realmente crees que tus padres no te dejarán quedarte con ellos? —preguntó curiosa.
Negué con la cabeza.
—No conoces a mi papá. Pero está bien; este complejo no está tan mal como se ve desde afuera. Seguramente puedo pagar un apartamento aquí.
—O podemos estar aquí juntos —sugirió Bella, probablemente antes de en realidad pensarlo. Ni siquiera había accedido a estar conmigo aún, pero su oferta ciertamente me daba esperanza.
Mi sonrisa se extendió por mi rostro.
—No lo sé, tus compañeras de cuarto… o de cuerpo en tu caso, probablemente incendien este lugar antes de dejar que me quede aquí contigo.
—A menos que puedas convencerlas de lo contrario —pidió una vez más.
A pesar de lo inseguro que estaba de seducir a Alice, de repente supe que eso era exactamente lo que tenía que hacer, pero no solo era Alice, tenía que ganarme la aprobación de todas. Amar a Bella era fácil, pero ganarme a Rosalie, Tanya, Bree y Alice sería el desafío de mi vida.
Tener una relación con una persona con TID nunca podría ser "normal". Bella y yo teníamos que dejar ir la idea de una relación convencional y aprender a navegar el curso de algo diferente, algo que aún no conocíamos o entendíamos, pero algo hermoso en su propia manera. No estaba seguro de cómo se vería este viaje, pero sabía que pondría todo de mi parte en él, y eso era todo lo que podíamos hacer.
¡Mil gracias a las chicas que dejaron sus reviews!, gracias a:
DannySK, miop, Paola Lightwood, freedom2604, Leah de Call, jupy, Camilla Fava, Mar91, Norita, EmmaBe, fabi, Tecupi, BellaSwanMasen, Adriana Molina, somas, Andy55TwilightOverTheMoon, Kriss21, Lady Grigori, bbluelilas, Liz Vidal, catalina a carreno, Tata XOXO, Gabriela Cullen, tulgarita y el Guest :)
Espero se animen a dejar el suyo y nos leemos muy pronto ;)
