DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)

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Capítulo 12: Desafío

Había estado en demasiadas situaciones de miedo en el pasado, pero nada se comparaba con estar frente al jefe de la policía, después de que su hija mentalmente inestable le dijera que habíamos estado follando entre los pasillos de su librería.

Solo mátenme ahora.

—Señor Cullen, ¿no es así? —preguntó el jefe Swan. Su voz estaba vacía de cualquier tono amigable, lo que era entendible dada nuestra situación actual, pero aun así envió escalofríos por mi espalda.

—Uh… sí, señor —murmuré, casi incoherentemente como el cobarde que era. Nunca nos habíamos conocido, así que no estaba seguro si él sabía quién era yo, eso me dejaba más nervioso, si es que eso era posible.

Su mirada nunca me dejó, pero sus siguientes palabras fueron dirigidas hacia Alice.

—Bella, cariño, tendré que reponerte nuestra cita para almorzar. El señor Cullen y yo necesitamos tener una pequeña discusión.

No soy Bella —dijo Alice defensivamente y llena de irritación—. Y si estás planeando decirle que soy una jodida lunática, ahórratelo. Él lo sabe, y parece disfrutarlo si me lo preguntas.

—Me importa un comino lo que él piense o sepa —contestó—. Iremos a dar un pequeño paseo en mi auto para tener una conversación amigable.

—¿Harás que se siente en la parte de atrás como un criminal? —preguntó Alice, de repente emocionándose demasiado.

—Quizá —contestó su padre.

Soltó unas risitas, y luego me guiñó el ojo antes de ofrecerme un gesto con la mano a modo de despedida.

Maravilloso.

Tímidamente seguí al jefe Swan fuera de la librería y a la parte trasera de su patrulla. Me encerró, y por supuesto, escuché los seguros cerrar, lo que hizo que saltara.

Después de caminar alrededor del auto y meterse en el asiento del conductor, nos sacó del estacionamiento sin decir una palabra. No fue hasta que se estacionó en la estación de policía que reconoció mi presencia.

Sus ojos se encontraron con los míos a través del espejo retrovisor, pero aún no habló. Solo me miró, haciendo que mi ansiedad creciera más de lo que ya estaba.

Después de largos minutos, aclaré mi garganta del susto que tenía.

—Um, ¿señor? ¿Estoy metido en alguna clase de problema? —cuestioné, preguntándome si Rosalie había sido capaz de manipular un cargo criminal en mi contra después de todo.

No contestó verbalmente, pero finalmente dejó de mirarme y salió del auto, antes de abrir mi puerta desde afuera.

Aprensivamente salí, pero cuando abrió la puerta del pasajero para mí, mi confusión le ganó a mi miedo, pero solo por poco.

—¿Señor?

—Solo sube. Necesitamos hablar —contestó finalmente—. Solo te puse atrás para complacer a mi hija.

—Oh. —Forcé una risa nerviosa, pero su expresión me hizo pensarlo mejor, así que de inmediato me callé y entré de nuevo al auto.

Nos llevó por todo el pueblo y finalmente se estacionó justo afuera del límite del pueblo en un paraje.

Afortunadamente, su silencio mortal se había terminado.

—Edward, ¿cierto?

—Sí. Lo siento, no recuerdo haberlo conocido antes —dije tan cortésmente como era posible.

—No nos hemos conocido, pero conozco a tus padres y tu madre mencionó que habías estado pasando tiempo con Bella recientemente —contestó, sin intentar ocultar la amargura en su tono.

Jodidamente perfecto.

»Sabiendo que Bella ha pasado una nula cantidad de tiempo con alguien —continuó—, me deja creer que ella ya siente algo por ti. Necesito que entiendas…

—Mire, señor, con todo respeto —lo interrumpí, sabiendo que trataría de persuadirme para que no continuara mi relación con ella—. Bella merece una oportunidad de formar una conexión con más gente además de usted.

—Tienes razón, lo merece, pero es imposible. Quizá pienses que entiendes su trastorno, pero hay demasiadas personas incluso en el campo médico que no comprenden propiamente a lo que ella se enfrenta a diario y cómo es que lo desarrolló. ¿Te ha dicho la causa de su TID? ¿Siquiera pensaste en preguntar?

—Uh… no —admití, su pregunta tomándome por sorpresa—. Solo asumí que es algo que puede pasar como cualquier otro trastorno mental. Sé que la depresión y la bipolaridad pueden ocurrir sin una causa determinada. Posiblemente un desbalance químico —parloteé, dándome cuenta de que probablemente sabía menos de lo que alguna vez consideré.

—Algunas depresiones y otras formas de trastornos mentales, pueden no tener causa o pueden ser creados a causa de un desbalance químico en la persona. Sin embargo, la mayor parte de los casos de TID son derivados de un trauma severo en la infancia; usualmente un abuso constante de algún tipo.

Mi estómago inmediatamente se vino abajo.

—Dijo la mayor parte de los casos —murmuré, de repente sintiendo como se me cerraba la garganta. Seguramente, si Bella había sido víctima de abuso lo hubiera sabido. Pero también, ¿cómo demonios pude haberlo hecho? La mera idea era puramente desgarradora, y honestamente me hacía sentir nauseabundo.

—Bella es uno de esos casos —dijo, confirmando lo peor.

Mis ojos por instinto se cerraron como una forma de prepárame para el dolor de descubrir su dolor. No era algo que siquiera en mis más oscuros pensamientos pude haber adivinado, pero suponía que tenía sentido. Sobrevivir un abuso durante la infancia ciertamente era suficiente para hacer que la personalidad de alguien se fracturara, pero ahora me preguntaba si siquiera quería saber las circunstancias exactas.

Inicialmente, no pude evitar pensar si el jefe era probablemente el responsable de su sufrimiento. Lógicamente, sin embargo, rápidamente concluí que no lo era. Un abusador no se preocuparía lo suficiente para dar esa información, y parecía ser la única familia de Bella de la que ella había hablado. No quería saber qué le había pasado a ella, pero de una forma, sentía como si tuviera que hacerlo para ser la pareja comprensiva que ella necesitaba.

—¿Cómo… quién la lastimó?

El jefe Swan suspiró.

—Bella es una adulta y no es mi lugar contar su historia, así que no entraré en detalles de los incidentes reales, pero hay algunas cosas que pienso que deberías saber para comprender mejor en lo que te estás metiendo. —Tomó un profundo respiro—. Pasó cuando ella era joven, mientras vivía con su madre. Hasta donde sé, Bella ni siquiera conoce la verdad completa. Sus álter egos cargan con ese peso; aunque son problemáticas, estoy agradecido con ellas.

—Así que… ¿Bella no tiene idea de lo que le pasó? —pregunté, tratando de comprender mejor.

—Sabe que algo pasó. Sabe que ahora su madre está en la cárcel por ese algo, pero nunca ha discutido los detalles, ni siquiera con su psicólogo y eso es por lo que creo que no lo sabe. Además, Rosalie ha hecho ciertos comentarios que insinúan la ignorancia de Bella. Por lo que entiendo, Rosalie, en particular, tiene esos recuerdos. Sé que se ve… dura, pero a través de los años he aprendido a darle su espacio. Ella tiene un propósito, uno importante. Bella es capaz de funcionar tanto como lo hace porque Rosalie existe.

—Así que, lo que sea que le pasó a Bella, ¿Rosalie es quien lo sabe? —cuestioné.

—Bueno, sé lo que los reportes de la policía dicen y lo que han dicho sus doctores, pero como dije, no es mi lugar decirle a Bella. Lo que le sucedió es imborrable. Sucedió, y todo lo que podemos hacer es lidiar con las consecuencias y ser agradecidos de que sea capaz de lidiar con eso en lo absoluto. El TID es como lidia con las cosas. Su psicólogo pediatra una vez me explicó su condición de una forma en la que pudiera entenderla. Cada álter ego fue creado durante un momento específico de su vida cuando algo severamente traumático le pasó.

Asentí, pensando que entendía lo que quería decir.

—¿Y Rosalie fue creada cuando Bella fue lastimada?

—Mira, no soy un experto, pero la forma en la que su doctor me lo explicó fue esta: la primera vez que Bella fue abusada, se dividió, creando dos álter egos, además de sí misma. La primera fue Rosalie, y la segunda fue Bree. Ahora, Rosalie cargó con los recuerdos, y cuando el abuso se repitió, Rosalie es la que emergió y fue la que lo sufrió. Bree, por el otro lado, mantuvo una completa inocencia de todo, pero nunca fue capaz de madurar más allá de ese punto.

—Bree es la inocencia perdida de Bella —dije, más que nada para mí. Pero luego algo se me ocurrió—. Espere, Bree mencionó a los tipos malos. Dijo que esconderse bajo la cama nunca funcionó para ella. Si ella no recuerda lo que pasó, ¿por qué me diría eso?

—En sus sesiones de terapia, de las que en un inicio yo formaba parte, todas dijeron que Bree no sabía nada. Si hablaba de los hombres malos, era probablemente algo de lo que las otras le advirtieron. Quizá algo por hacer si alguna vez conocía a alguien malo, hasta que una de ellas pudiera salir y tomar control de la situación.

Suponía que eso tenía sentido. El nudo en mi estómago seguía haciéndose más apretado, pero tenía que escuchar todo lo que él quisiera decirme.

—¿Qué hay de Alice y Tanya? —pregunté con duda.

—Tanya y Alice fueron creadas cuando Bella era adolescente. El abuso que sufrió de niña siguió por un tiempo, pero Rosalie lo mantuvo todo oculto. Cuando algo diferente le sucedió, debió haber tomado con la guardia baja a Rosalie y ambas, Tanya y Alice, fueron creadas. Como Bree, Tanya fue incapaz de madurar más allá de la edad que tenía durante el incidente, pero permanece completamente inocente y sin saber qué pasó, mientras que Alice lo sabe, y continuó creciendo mentalmente a la par de Bella. Ahora, afortunadamente, no mucho después de ese particular incidente, Bella llegó a vivir conmigo, así que el trauma que creó a Alice y Tanya ya no era más una amenaza, y esa es la razón por la que Alice no estaba tan afectada por todo eso como Rosalie lo estaba. Rosalie es difícil… pero solo porque necesitó serlo para poder sobrevivir durante mucho tiempo. Alice es… bueno, Alice, por problemas de sus propias experiencias.

Suspiré.

—Supongo que no me di cuenta de que había razones reales detrás de su comportamiento —admití, sintiéndome como una mierda por todas mis interacciones hostiles con Rosalie.

—¿Y entiendes por qué tu contacto con Bella debe terminar? —preguntó, una vez más sorprendiéndome.

—Um… no, señor. Quiero decir, saber que fue traumatizada cuando era una niña es horrible, pero lo siento, no veo cómo eso tiene algo que ver con mi actual relación con ella —dije con honestidad.

Él bufó.

—Bella está rota más allá de la salvación. No me malentiendas, nada me gustaría más para mi hija que tuviera una vida normal, pero eso no es posible para ella. Rosalie nunca permitiría que un hombre se acercara lo suficiente para formar una relación duradera con Bella. Y si lo hiciera, no es posible que un hombre entienda o atienda las necesidades de Bella, que incluye todas las necesidades de sus álter egos. Que lo estés intentado es admirable, en verdad lo es, pero no puede continuar. Todo lo que estás haciendo es darle falsas esperanzas, y cuando al final decidas que no puedes manejarlo, dejarás lo que queda de Bella en más pedazos. ¿Lo entiendes?

Tomé un momento para considerarlo.

—Sí, lo entiendo —dije gentilmente.

—Bien. Es mejor cortar los lazos ahora antes…

—Pero no estoy de acuerdo —añadí, interrumpiéndolo a mitad de la oración una vez más—. Amo a Bella. Sé que eso es difícil de creer porque no nos hemos conocido por mucho tiempo, pero mis sentimientos son reales. Y creo que ella me ama también, así que cualquier daño que tema por el potencial final de nuestra relación ya es inevitable… a menos que no lo sea.

—¿Qué demonios significa eso?

—Las relaciones terminan, es cierto, y cuando lo hacen apesta para todos los que pasan por eso… pero algunas relaciones no terminan. Mis padres han estado casados por treinta años y aún se mantienen fuertes.

—Ninguno de tus padres tiene un severo trastorno mental —replicó.

Me encogí de hombros.

—Quizá no severo, pero definitivamente tienen sus problemas. Pienso que todas las parejas tienen sus altas y bajas, pero si trabajan en ellos, es verdaderamente posible encontrar un amor duradero.

Mi discurso de amor era casi irónico considerando que no había creído en esa mierda antes de Bella. Claro, mis padres estaban juntos desde hacía tiempo, pero nunca los consideré como una clase de historia de amor, solo eran mis padres. Ahora, habiendo sentido lo que es querer luchar por una persona, apenas comenzaba a entender por qué alguien querría hacerlo. Valía la pena luchar por Bella, incluso si su padre no podía verlo.

—Pero no solo es Bella a quien tienes que llevar por esas altas y bajas —argumentó el jefe Swan—. Sus álter egos son muy reales, y necesitan ser considerados. No es posible para ti que cumplas con todas sus necesidades en una relación.

—Quizá no, pero ciertamente daré lo mejor de mí —dije con seguridad.

—Escucha, Rosalie es…

—Lesbiana, lo sé.

—Y Bree es…

—Una niña. Señor, las conozco a todas. No tengo todo planeado aún, ni siquiera creo que sea posible pre-planear nada de esto. Todo lo que sé es que voy a intentarlo. Eso es todo lo que alguien puede hacer acerca de algo. Bella merece al menos eso.

—Pero Alice es un poco… salvaje. Nunca le sería fiel a nadie. Como su padre, eso me da escalofríos, pero como hombre, entiendo cómo eso puede ser un problema y algo que pueda terminar una relación.

—Podría ser, pero ella está en control solo por un corto periodo de tiempo, y en ese tiempo, desde la primera vez que comencé a ver a Bella, me las he arreglado para mantener a Alice interesada. Solo necesitaré encontrar maneras de mantenerla entretenida conmigo, y como le dije a Bella, acepto el desafío. Acepto cualquier desafío que cualquiera de sus álter egos quiera arrojarme. Acepto el desafío de amar a Bella, en cada sentido de la palabra. Solo puedo esperar que ella esté dispuesta a lo mismo porque amarme tampoco será algo fácil.

Consideró mis palabras por varios minutos, y luego suspiró.

—Como padre… solo quieres proteger a tu hijo. No fui capaz de proteger a Bella cuando era una niña… eso me pesa con cada latido de mi corazón. Pareces ser un buen hombre, Edward. El tipo de hombre con el que estaría orgulloso de ver a mi hija… pero no puedo verlo terminar bien.

—¿Quién dice que tiene que terminar? —dije con un poco de frustración.

Alzó el dedo para detenerme.

—No puedo verlo terminar bien, pero esa no es una decisión que yo debo tomar. Bella y yo acordamos, hace mucho tiempo, dejarla tratar de construir una vida para ella. Hasta ahora, se las ha arreglado para navegar por su confusa adultez mejor de lo que alguna vez pude haber imaginado, así que estoy seguro de no decirle qué demonios hacer cuando se trata de ti. La mayor razón por la que quería hablar contigo de esta forma era para asegurarme que fueras sincero con tus intenciones con ella, y creo que lo eres. No te volveré a pedir que te alejes de ella, y no me involucraré más. Todo lo que puedo hacer ahora es lo que he estado haciendo desde que volvió a Forks: estar ahí para ella si se quiebra mientras trata de recomponerse.

—No tengo ninguna intención de quebrarla —dije con convicción.

—Lo creo. En verdad. Pero no podemos predecir el futuro, y no puedo protegerla de todo. En verdad comprender eso será el desafío de mi vida en el que no creo que tenga éxito. Sé que cargaré con la culpa de no haberla protegido hasta el día de mi muerte, y eso está bien. Esa es mi pena que cargo voluntariamente porque es mi deber y privilegio como su padre. Pero… después de hablar contigo, tienes mi reticente apoyo para seguir adelante.

Alcé las cejas en sorpresa.

—Gracias.

—Solo quiero que Bella sea feliz —continuó—, y si puedes darle eso, seré tu más grande admirador. Todo lo que pido es que, dada esta circunstancia especial, si tus sentimientos comienzan a cambiar y estás pensando en terminar la relación… por favor habla primero conmigo. Sé que es mucho pedir, pero solo quiero estar preparado y listo para ayudarla en el proceso.

Asentí con comprensión.

—Eso es algo que ciertamente puedo hacer.

Nuestra charla fue en una dirección que no me esperaba cuando me subí a su auto, pero estaba agradecido. Él solo amaba a su hija y estaba preocupado por ella, lo que apreciaba. Estaba seguro que él siempre cargaría una saludable cantidad de desconfianza hacia mí al ser el hombre que veía a su hija, pero quería ser nuestro aliado, y no podía pedir más de su parte.

Terminamos nuestra conversación con un apretón de manos y él pidiéndome que lo llamara Charlie. El jefe Swan era aterrador, pero Charlie, él me agradaba.

Cuando finalmente volvimos a la librería, Charlie y yo nos sorprendimos de ver que Bella —o una de ellas— había cerrado temprano.

—Eso es extraño —murmuré.

—Más bien preocupante —me corrigió Charlie—. La única otra vez que cerró temprano fue cuando Bree decidió que iba a escapar de casa. Se subió a un autobús de larga distancia hacia Los Ángeles esperando vivir en Disneylandia, y estuvo perdida por dos días. No fue hasta que Rosalie finalmente se las arregló para calmarla y dejarla volver a tomar el control que volvieron a casa. Ni siquiera quiero pensar en lo que le pudo haber pasado.

—Cuando nos fuimos, Alice estaba en control. ¿Quizá solo se aburrió y decidió salir? —sugerí. La idea de Alice "saliendo" me dejó un agujero en el estómago, sabiendo que probablemente ya había encontrado a otro tipo para entonces, pero honestamente, las preocupaciones de Charlie por su paradero eran más que aterradoras. ¿Y si una de ellas se perdía, o estaba asustada en algún lado? Odiaba siquiera pensar en eso.

—Iré a revisar el apartamento —le dije a Charlie mientras salía de su auto y entraba al mío.

—Por favor avísame si la encuentras —pidió Charlie.

Rápidamente intercambiamos información, y nos separamos para buscarla. Una parte de mí quería ir a todos los lugares frecuentes que Alice visitaba en un intento de frenar su intención de buscar una cita, pero algo me dijo que fuera directo al apartamento, y afortunadamente, tenía razón.

Su auto está aquí, le escribí a Charlie.

¡Gracias a Dios! Por favor dile que me llame en cuanto pueda, contestó Charlie.

Lo haré, respondí y luego me puse el teléfono en el bolsillo y me dirigí adentro.

Consideré usar la llave que Bella me dio para entrar, pero en su lugar me detuve en la puerta y toqué.

—No estoy muerta. Estoy bien. ¡Por favor déjame sola! —resonó la enojada voz de Bella por la madera hueca. El tono de voz solo podía pertenecer a una de ellas…

—¿Rosalie? —la llamé.

—Ugh, idiota, ¡con un demonio, déjame sola! Estoy empacando mis cosas, tú y Bella pueden tener este lugar, ¿de acuerdo?

—Uh, ¿eso significa que no intentarás hacer que me arresten? —cuestioné cuidadosamente.

—¿Cómo carajos quieres que responda a eso? —chilló de vuelta—. Felizmente te derrotaría mañana si pudiera. Pero tus amenazas contra Emma me tienen contra una jodida pared y no he descubierto cómo vencerte aún. ¡AÚN! Solo espera, vendrá tu momento, pedazo de mierda.

Sus palabras eran como ácido en mi garganta, y honestamente me hacían sentir como el pedazo de mierda que ella creía que era. Después de saber lo que aprendí acerca de Rosalie, y cómo y por qué ella fue creada, sentía nada más que pena por el álter ego que quería destruirme, así como arrepentimiento por todos mis deseos de represalias. Incluso más importante que descubrir una forma de mantener el interés de Alice, sabía que necesitaba descubrir una forma de estar en paz con Rose.

—Rosalie… oye, mira, tengo la llave que Bella me dio, pero quiero que la tengas de vuelta —le dije, antes de deslizar la pequeña llave plateada bajo la puerta.

—¿A qué demonios estás jugando? —cuestionó.

—No estoy jugando a nada, pero quiero que sepas, no me quedaré en este apartamento de nuevo sin tu consentimiento. Fue erróneo de mi parte siquiera pensar en quedarme aquí sabiendo lo incómodo que sería para ti. Me disculpo, y también me disculpo por amenazar a Emma. Eso no pasará de nuevo.

Escuché la cerradura moverse, y luego abrió la puerta lo suficiente para mirarme.

—Te preguntaré de nuevo, ¿a qué demonios estás jugando? —dijo, igual de enojada pero quizá con un poco de gentileza debajo de su tono.

—Lo prometo, no estoy jugando a nada. Solo me di cuenta del idiota que estaba siendo, y no quiero ser así. Entiendo que no te agrade, pero la verdad es que ni siquiera me conoces. Si realmente quiero estar con Bella, finalmente comprendí que significa que necesito que tú, y Alice, y Tanya, y Bree estén de acuerdo con eso. Ustedes cinco son un paquete, ¿cierto? Supongo que no comprendí realmente eso hasta hoy.

—Sí, bueno, si piensas que algún día te daré mi bendición para salir con Bella, te espera una gran sorpresa —dijo amargamente.

—No estoy pidiendo tu bendición, solo te pido que me des la oportunidad, ni siquiera como el novio de Bella, sino como persona. Decidiste que me odiabas antes de siquiera conocernos, y eso no es justo. Sé que quizá nunca me gane tu amistad, o incluso tu respeto, pero te estoy pidiendo una oportunidad. Una oportunidad para demostrarte que no voy a lastimar a Bella… o a cualquiera de ustedes. Amo a Bella, y solo quiero una oportunidad de construir algo real con ella.

—La destruirás —dijo con rapidez.

Suspiré.

—¿Cómo es que puedo destruirla cuando te tiene a ti para siempre protegerla?

—La estoy protegiendo. Así es como la protejo. Manteniendo a la basura como tú lejos de ella.

—¿Cómo sabes que soy basura? No todos los hombres con los que te cruzas son malos.

—Incluso si no la lastimas físicamente, puedes hacerle mucho más daño a su corazón —dijo.

—Tienes razón, puedo hacerlo —admití—. Puedo romper su corazón pero ese es el riesgo que todos toman cuando entran a una relación. Ese es el riesgo que tomaste cuando comenzaste a salir con Emma, ¿cierto? ¿Por qué está bien que tú tomes ese riesgo, pero no Bella? Crees que la proteges, pero todo lo que haces es impedir que viva de verdad.

—No necesita a un hombre para vivir —escupió.

—No, no lo necesita, pero sí necesita amor. Todos necesitan amor.

—Permito que Charlie se quede en su vida por esa misma razón —contestó.

Asentí.

—Sí, y Charlie claramente la ama demasiado, pero ¿y si Bella necesita más?

—Ella no necesita estas cosas.

—Bien, olvida necesitar el romance, ¿y si es algo que ella realmente quiere? ¿Por qué está bien para ti y no para ella?

—Soy más fuerte de lo que ella es.

—¿Cómo sabes cuánta fuerza es capaz de tener si no le das la oportunidad de usar esa fuerza? —cuestioné.

Cruzó los brazos en señal física de desacuerdo, pero luego los bajó.

—Bien.

—¿Bien? —pregunté, inseguro de qué quería decir.

—Lo admito, eres persistente… y es más de lo que puedo decir acerca de cualquiera que haya tratado de salir con Bella en el pasado. Tienes razón en algo, no te conozco, y quizá es malo prejuzgar. Te diré algo, si desapareces y me dejas jodidamente sola cuando estoy en control, si me dejas vivir mi vida de la forma en la que quiero vivirla, y no lo jodes y lastimas a Bella, me controlaré contigo. No me meteré entre ustedes dos, pero eso no significa que te acepte de ninguna forma. Y si en verdad lastimas a Bella, más adelante la mantendré tan oculta que nadie tendrá la oportunidad de perseguirla de nuevo. Además, te cortaré la polla. Conozco gente. Eso va para Emma también. Si vuelves a pensar en ir tras ella, será lo último que hagas. ¿Entendiste?

Presioné los labios, y luego asentí.

—Sí, entendí. Como dije antes, lamento siquiera haber amenazado a Emma. Ese no soy yo… o al menos, no es quien quiero ser de nuevo. No importa lo que me hagas, o hacia dónde va esto, nunca iré tras Emma. Tienes mi palabra.

—Bien. Entonces tenemos un acuerdo.

—Creo que lo tenemos —dije.

—Aun así me mudaré. Ya es lo suficientemente malo tener que dormir en una cama sabiendo que Alice se ha acostado con extraños aquí; lo último que quiero es conocer el rostro que va con el semen dentro del condón en el suelo.

—Uh… bien —dije, no teniendo idea de cómo responder a eso.

Planeaba al cien por ciento conseguir mi propio apartamento tan pronto como fuera posible, pero no iba a discutir más con Rosalie acerca del tema. La verdad era que, ya había tenido dos conversaciones demasiado intensas que inicialmente me aterraban, pero ambas resultaron mucho mejor de lo que anticipaba, y no quería continuar discutiendo sin sentido. Ambos, Charlie y Rosalie, tenían sus comprensibles preocupaciones acerca de mí y, por el momento, las dejé de lado. Consideré este como un paso adelante en el camino de Bella y mío. Los obstáculos que vinieran después, estaba seguro que los manejaríamos igual de bien.


Este capítulo me gusta porque es un punto de partida para Edward y Bella así que, ¿qué les pareció?

¡Muchas gracias a las chicas que dejaron sus reviews!, gracias a:

Tecupi, Leah de Call, Liz Vidal, fabi, Mar91, Alma, Adriana Molina, Paola Lightwood, bbluelilas, BellaSwanMasen, tulgarita, Camilla Fava, DannySk, Lady Grigori, Andy55TwilightOverTheMoon, Kriss21, Gabriela Cullen, Tata XOXO y sandy56.

Espero se animen a dejar el suyo y nos leemos pronto ;)