DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3.Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)

Link del grupo en facebook: www facebook groups / itzel . lightwood . traducciones

Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 13355195 /1/ Loving-Them


Capítulo 16: Escalando

¿Qué carajos estaba haciendo?

¿Cómo terminé sentándome solo en mi cuarto, como un idiota, mientras mi novia se follaba a alguien más en la habitación contigua?

En verdad era uno de los sentimientos más bajos que recordaba sentir alguna vez.

Traté de convencerme de que no era Bella. Que mi amor estaba atrapada en las profundidades de su mente y no tenía ni idea de qué demonios le estaba pasando a su cuerpo. El pensar en ella sola era insoportable, pero al mismo tiempo, también lo era el pensar en compartirla físicamente con otras personas.

Era plenamente consciente de que Bella y su cuerpo no eran posesiones mías, y comprendía que la monogamia no era lo que solía ser, así que estaba intentando excusarlo en mi propia mente. En estos tiempos modernos, había más y más personas que eran poli amorosas, y estaban en relaciones con más personas o relaciones abiertas; el sexo era solo sexo. Nunca había significado mucho para mí antes, así que ¿por qué debía hacerlo ahora? Al menos no estaba con otro hombre. De todas formas, ¿cuál era el gran problema?

Sin embargo, mi cerebro repetía incesantemente la imagen de los labios de Bella en los de alguien más, y todas las cosas de las que traté de convencerme, todas las cosas que pensé que creía, resultaron ser enormes mentiras. Mentiras, que me dije a mí mismo porque sabía que creer en esas mentiras era la única forma en la que una relación con Bella podría funcionar. Mentiras, que estaban arruinando todo porque no estaban funcionando, y me estaban matando por dentro.

Lo último que quería hacer era decepcionar a Bella. Realmente la amaba, y estaba tan determinado a probar que se equivocaba cuando dijo que era incapaz de estar en una relación a largo plazo. Pensando en la desesperación en sus ojos, incluso ahora, hacía que quisiera seguir luchando. Pero ¿a quién estaba engañando en realidad? ¿Por cuánto tiempo más podríamos seguir cuando Rosalie estaba empeñada en destruirnos? Era una dura batalla por una colina cuesta arriba, y no estaba seguro si era lo suficientemente fuerte como para escalarla.

Había mucho que necesitaba considerar para mi futuro, para nuestro futuro, pero ciertamente no podía hacerlo en ese apartamento sabiendo lo que estaba pasando del otro lado de la pared.

Decidí que necesitaba ir a algún lado; a cualquier lado lejos de aquí. Así que tomé mi laptop, con la intención de avanzar tanto como me fuera posible en mi curso en línea. Aún nos faltaba para llegar al tema del TID en clase, pero eso no significaba que la información no estuviera ahí. Incluso consideré mandarle un email a mi profesora para preguntarle personalmente acerca de lo que sabía del TID.

A esa hora, no muchos lugares estaban abiertos para que me fuera, pero no me importaba. Me sentaría en mi auto con mi laptop por el resto de la noche si tuviera que hacerlo.

Saqué mis zapatos y salí de mi habitación para irme, pero abruptamente me detuve. La escena en la sala de estar era alucinante, así que solo me quedé ahí mirando mientras mi cerebro trataba de descifrar lo que mis ojos estaban viendo.

—Bueno, mierda. Pensé que estarías dormido ahora —murmuró Rosalie en el momento en el que me vio.

—¿Qué demonios estás haciendo? —gruñí, no teniendo idea de cómo responder a su posición actual.

—¿Qué carajos te parece? —soltó de vuelta.

—No lo sé. Supongo que parece que estás usando mi bóxer y playera mientras comes todo mi chicharrón —dije, completamente sorprendido sobre lo que estaba pasando—. ¿Estás mirando Cops?

—Oye, pasan los episodios sin censura a la mitad de la noche —dijo a la defensiva—. Y no sabía que este era tu bóxer; fue lo primero que tomé de la secadora.

—¿El bóxer de quién pensaste que era? —cuestioné, perdido entre la frustración, desconcierto y un poco de diversión—. Es ropa interior de hombres. Soy el único hombre que vive aquí.

—Alice es conocida por de vez en cuando robar los bóxeres de sus conquistas de una noche —contestó Rosalie despreocupadamente—. ¿Qué haces despierto a esta hora, de todos modos?

—¿Qué haces tú despierta? —contesté—. ¿No deberías estar en tu habitación con tu cita?

Movió la mano para restarle importancia, en dirección a su habitación.

—Oh, se durmió en el momento que su cabeza tocó la almohada. A diferencia de ti, a mí no me gusta follarme mujeres inconscientes.

—¿Qué demonios se supone que significa eso? —escupí.

Se encogió de hombros.

—Te follas a Alice cuando tu supuesto amor, Bella, está mentalmente inconsciente. Es lo mismo.

—¡No, no es lo mismo! —discrepé.

Aún en shock de ver a Rosalie así, distraídamente me senté junto a ella en el sofá y tomé un poco de chicharrón.

Nos sentamos junto al otro en silencio por un rato; el bajo murmullo de la televisión era completamente eclipsado por el ruido de nuestros dientes al masticar. Cuando tragué la comida, tomé un profundo respiro y exhalé lentamente.

—Rose, esto tiene que terminar —le dije en un esfuerzo final por llegar a un arreglo con el que los dos pudiéramos vivir—. No puedes traer citas aquí. Es solo… realmente… muy jodido.

—¿Por qué? Sabes que Alice y yo vemos a otras personas. ¿Qué carajos te importa si es aquí o en otro lado? Aquí es donde vivo. No deberíamos ir a otro lado.

—Sí, bueno, aquí es donde también vivo, y estás en el cuerpo de mi novia, así que es jodido, y ambos sabemos que lo es. Solo estás haciendo esta mierda para molestarme.

Se encogió de hombros.

—¿Y? Obviamente está funcionando.

Cerré los ojos y mentalmente conté al revés para evitar estallar contra ella. Cuando me calmé lo suficiente para hablar racionalmente de nuevo, reabrí los ojos y la miré.

—Rosalie, por favor. Te estoy pidiendo… no, te suplico, solo por un poco de respeto.

—¿Respetarte? ¿A ti? ¡Pfft!

—Respeta a Bella —la corregí—. La mera razón por la que existes es para protegerla, ¿cierto? Esto no es protegerla, y ciertamente no es respetarla. Bella me ama. Estaría horrorizada con lo que acabas de hacer.

—Y, ¿estás diciendo que no merezco una vida? —preguntó amargamente.

—No, eso no es lo que estoy diciendo. Me mata pensar en eso, pero nunca te pediría que te abstengas de hacer lo que quieras… lejos de aquí. Le prometí a Bella que estaría bien con eso, así que tengo que hacerlo, pero eso no significa que pueda sentarme y verte hacerlo. Así que, te estoy pidiendo que por favor no traigas personas aquí. Sé que no me crees, pero realmente amo a Bella, y duele como el infierno verte usar su cuerpo de esa forma.

—¿Cómo crees que me siento al despertarme junto a ti, o aún sentirte u olerte en mi piel? Esa mierda se queda. No me puedo duchar lo suficiente; no es que una ducha me ayude a limpiar mi interior. El mero pensamiento de tu semen en mí hace que quiera vomitar.

Apreté los dientes.

—Bueno, eso es algo de lo que no tienes que preocuparte dado que siempre he usado condón.

—Aun así. Saber que metes tu polla en mí cuando no estoy mirando es repulsivo. Todo acerca de ti me provoca náuseas. Ni siquiera soporto la forma en la que respiras.

—¿Quieres que respire por la boca? ¿Que tome respiraciones menos profundas? —ofrecí condescendientemente.

—Quiero que dejes de respirar —contestó.

—Y, además de morir, ¿no hay nada que pueda hacer para que te relajes? —asumí—. Sabes, realmente pensé que cuando accediste a dejar de atacarme con tus amenazas de falsificar cargos criminales, seríamos capaces de coexistir, pero eso solo fue tú comprando tiempo hasta que pudieras descubrir más formas de lastimarme.

—Mi vida amorosa no tiene nada que ver contigo —negó—. Aquí es donde vivo. Aquí es donde traeré a mis citas. Tan sencillo como eso.

—Dame un respiro. Ambos sabemos que metiste tu lengua en la garganta de esa chica mientras me mirabas solo para joderme. ¿Por qué tenías que hacer eso? ¿Por qué tienes que ser tan perra? Acordamos que no nos atacaríamos. ¿Qué cambió?

—Uh, disculpa, estoy segura que tus hábitos en el baño son un ataque directo en mi contra. Dudo que hagas esa mierda con Bella.

Rodé los ojos.

—Ya basta con esa mierda acerca de cómo te disgusto. ¡Son excusas de mierda! Las inofensivas bromas y peleas e irritación mutua no se acercan a lo que hiciste hoy. Te prometí que no iría tras Emma, y me prometiste que dejarías de intentar sacarme de la vida de Bella. ¿Qué cambió? —demandé de nuevo, rehusándome a dejar que evitara la pregunta.

—Mira, hicimos ese acuerdo antes…

—¿Antes de qué? —presioné cuando dejó de hablar.

—Antes de este lugar, y…

—Te mudaste aquí por tu cuenta —dije defensivamente—. Nadie te invitó. Si no querías estar a mi alrededor, te pudiste haber quedado lejos.

—¿Y dejar pasar la oportunidad de vivir en un apartamento como este cuando tengo el mismo derecho de estar aquí que Bella? No volveré al agujero de mierda que tenía antes.

—Bien. Hablaré con Bella acerca de dejarte tener suficiente dinero para un mejor lugar para ti sola.

—Nunca lo aceptaría —dijo mientras cruzaba los brazos frente a ella.

—La convenceré.

—¿Solo así? —dijo dudosa.

—Síp. Solo así. Esta casa es de Bella y mía; ninguno de los dos tendría que preocuparse acerca de quién traes aquí, y qué es lo que haces con ellos.

—¿Y mis sentimientos no importan? Yo invado tu casa; tú invades mi cuerpo. Creo que yo tengo las cosas peores —contestó, haciéndome sentir como si solo estuviéramos hablando en círculos sin llegar a ningún lado.

—Es el cuerpo de Bella en realidad —murmuré, incluso aunque ese argumento era redundante en este punto. Nunca íbamos a estar de acuerdo, y la conversación solo me frustraba—. Mira, como dije, no puedo controlar lo que haces cuando no estás aquí, así que ve y consigue un nuevo lugar para ti. Pero hasta entonces, si quieres quedarte en este apartamento, no puedes traer tus conquistas aquí. Es así de simple.

—Oh, así que lo que dices se hace, ¿eh?

—Sí, dado que mi nombre está en el contrato de renta, y el tuyo no.

—El de Bella está. Y tengo una licencia que dice que soy ella —me desafió—. Además, me gusta este apartamento. ¿Por qué debería mudarme?

—¡Oh, joder! —bufé, dándome cuenta de que no había nada más que pudiera decir—. Bien. Tú ganas. Puedes tener todo este apartamento para ti. ¿Qué te parece? Me iré.

—¿Qué? ¿Lo harás? —preguntó, claramente no esperando que dijera eso.

—Sí, he terminado. Nunca me aceptarás, y claramente no quieres irte, así que seré yo quien se vaya.

Me levanté del sofá y me dirigí a mi habitación para empacar algunas de mis cosas. Habría pensado que Rosalie estaría celebrando, pero en su lugar me siguió en silencio y me miró desde la puerta, luciendo en conflicto.

—¿Qué? —escupí.

—Cuando dices que te vas, ¿te refieres a que, solo te irás cuando esté aquí pero volverás cuando Bella esté en control, o te irás de forma permanente? Y, ¿solo te irás del apartamento, o dejarás a Bella?

Tensé la mandíbula y decidí no contestar.

—Necesito saber —presionó—. Porque no puedo pagar la renta sin ti —murmuró de forma triste—. Quiero decir, incluso si convences a Bella de que me dé dinero cada mes, no pienso que ella pueda pagar este lugar por sí sola. Necesitamos tus ingresos.

Sin que decidiera conscientemente hacerlo, lentamente giré mi cabeza hacia ella y la miré mal. Podía sentir el calor saliendo de mis ojos mientras la furia salía de mí en ardientes llamas.

—¿Qué carajos quieres de mí? —siseé. Me estaba alejando tan fuerte como podía, y cuando finalmente cedí y le di lo que quería, se retractaba y decía que quería que me quedara… o, por lo menos, quería que mi salario se quedara.

—Yo… ¡no lo sé! —gritó, pareciendo aún más confundida y exasperada de lo que yo estaba—. Realmente te odio, más de lo que alguna vez he odiado a alguien.

—¿Por qué? —pregunté, sintiendo como si estuviera tomando todo mi auto control no explotar contra ella—. Has tenido una vida dura, Rosalie, lo sé, así que, ¿por qué, con todas las personas de mierda, despreciables y diabólicas con las que te has topado, por qué me odias más que a todos? ¿Porque no limpié el baño lo suficientemente bien? ¡Carajo, no me lo creo!

Sacudió la cabeza.

—Eres un hombre. No espero nada menos que una asquerosa higiene.

—Entonces, ¿esto es simplemente porque soy hombre y odias a todos los hombres? Lamento tu pasado y las personas que te lastimaron, pero ser hombre no me hace automáticamente malvado. Puedes odiar a los hombres, pero no es justo para el resto de ellas que no lo hacen.

—Es por el resto de ellas que estoy tratando de deshacerme de ti ahora —dijo inesperadamente.

—¿Por qué? —repetí—. Nunca las he lastimado, y nunca lo haría.

—No sabes eso —contestó—. Puedes pensar eso ahora, pero cuando el momento llegue…

—¿Aún estamos hablando de la posibilidad de una ruptura? Así que, para prevenir que lastime a Bella algún día, ¿quieres lastimarla al alejarme ahora? —pregunté, frustrado al ver que estábamos atascados en el mismo incesante problema—. ¿Cómo es que eso tiene sentido?

—Porque ya no solo se trata de Bella —dijo, finalmente admitiendo algo que yo aún no comprendía del todo. Afortunadamente, ella estaba lista para explicar—. Estar contigo fue decisión de Bella, y la dejé hacerlo para ver cómo salía todo, pero luego te involucraste con las otras, y ahora todo se está saliendo de control.

—¿De qué estás hablando?

—Alice también se está enamorando de ti —dijo, tomándome por sorpresa—. Eres todo de lo que habla. Sigue tratando de empujarme para poder salir solo para pasar más tiempo contigo. ¡No entiendo qué carajos estás haciendo con ellas! No solamente tengo que preocuparme por el frágil corazón de Bella, sino que ahora también por el de Alice. Demonios, incluso Bree estaba emocionada acerca del tiempo que pasó contigo y sigue preguntándome cuándo puede jugar contigo de nuevo. ¡Y Tanya! La jodida Tanya ni siquiera ha salido en un buen rato, pero tiene un patético enamoramiento contigo, solo basado en lo que ha visto en la sala de cine de ti con las otras. Es como una estúpida obsesión con una estrella de cine, o algo así. Simplemente no lo entiendo. No hay nada especial acerca de ti. ¡Nada!

Ambos nos perdimos momentáneamente en nuestros pensamientos mientras dejábamos que cayéramos en la cuenta de su confesión. Estaba perdiendo control sobre las otras, y ese era el problema principal.

—Rosalie, no estoy tratando de arruinar todo para ti —le dije tan gentilmente como era posible, dada la irritación que tenía—. Lamento que te estés sintiendo así, pero no dejaré de ser amable con ellas. Bella me pidió que tratara de… ganármelas, o como sea, pero no tenía manera de saber cómo hacer eso. Yo solo… solo he tratado de ser su amigo.

—Y, ¿qué pasa ahora? —me preguntó después de otro pesado minuto—. ¿Romperás el corazón de Alice y le dirás que solo amas a Bella?

—No —dije, sin necesitar ni siquiera un momento para considerarlo—. Alice, y Tanya, y Bree, e incluso tú, Rose, todas son parte de Bella. No amo a Bella menos cuando estoy con cualquiera de ustedes. Incluso cuando estoy con Alice, estoy con Bella. Puedo amar a Alice también, porque amo a Bella.

—Bueno, ninguna de nosotras lo ve de esa forma. Alice resultará herida si no la amas por ella.

—Entonces me aseguraré que sienta que la amo por ella —dije, pensando que era mucho menos complicado de lo que Rose asumía.

—¿Pero solo la amarás como parte de Bella? —preguntó para aclarar.

—No sé por qué tienes que hacerlo tan blanco y negro —le dije—. Es imposible describirnos cuando nunca ha habido alguien como nosotros. Es lo que es. Somos lo que somos. O, debería decir, somos lo que somos siempre y cuando dejes de hacerlo imposible.

—Supongo que no entiendo por qué estás aquí. Quiero decir, amas a Bella, pero con todo y todas las que son Bella, solo no tiene sentido para mí que alguien quiera lidiar con todo eso. Lo siento, solo hace que me sienta recelosa e incómoda.

—Bueno, ¿cómo puedo ayudarte a que confíes en que tengo buenas intenciones?

—No lo sé, supongo que no puedes, justo como no puedo prometerte que no te seguiré poniendo las cosas difíciles.

—Nunca pensé que sería fácil, pero ciertamente no tienes que hacerlo imposible. No tienes que restregar tus citas en mi cara a propósito. Esa mierda estuvo mal, y lo sabes.

Suspiró.

—Eh, supongo que tienes razón. Bien. No más de eso de traer citas a casa.

—¡Gracias! —dije lleno de alivio.

Se giró para irse de vuelta a la sala, y porque no iba a ir a ningún lado por el momento, la seguí. Ambos nos sentamos en el sofá lleno de migajas y comenzamos a comer más chicharrón.

—Sabes, esa mierda del Keto es demasiado fácil —dijo casualmente mientras limpiaba las migajas de su regazo y las aventaba al suelo.

—¿Por qué estás haciendo Keto? —le pregunté perplejo—. Tienes como, cero grasa corporal.

—Tengo panza —discrepó mientras pellizcaba ligeramente la piel suelta de su abdomen que, más que nada, consistía en la tela de su playera—. Además, no solo se trata de la grasa; es acerca del estado general de cetosis de tu cuerpo.

Sacudí la cabeza con incredulidad.

—Bueno, ciertamente no puedes hacerlo sola cuando las otras comen porquerías.

—Alice hará Keto conmigo, y Bella siempre se ha preocupado por la salud —discutió.

—Preocuparse por la salud no es lo mismo que el Keto —señalé—. Bella ama el pan y come un montón de fruta, lo que no se permite en esa dieta. Y cuando Bree estuvo aquí, comió más comida chatarra de la que te puedas imaginar.

—Como sea. Solo podemos dar nuestro mejor esfuerzo —dijo mientras tomaba otro puño de la piel de cerdo frita y se la metía a la boca.

No pude evitar mirarla comer con una sensación de maravilla. Nunca antes una mujer, con la que no tuviera parentesco, había comido tan desagradablemente en mi presencia. No tenía vergüenza, timidez ni trataba de impresionarme de ninguna forma, y no es que esperaba que lo hiciera. Es solo que era extraño, y quizá un poco refrescante.

De repente escuchamos ronquidos salir de su habitación, lo que me recordó que teníamos otro problema.

—Necesitas ver que llegue bien a casa, y asegurarte de que se vaya antes de que Bella vuelva —insistí.

—¿Por qué? ¿Estás preocupado que Bella piense que ella es tu conquista? —bromeó. Cuando solo la miré mal, asintió con un suspiro—. Bien, bien, me aseguraré de seguir en control hasta que ella se vaya.

—Oye, ¿qué le pasó a Emma? —pregunté con curiosidad, sabiendo bien que la Barbie rubia y ebria en la habitación no era la feroz castaña de su fotografía.

Rosalie alzó la mano entre nosotros.

—No vayas ahí.

—Solo dime que no la estás engañando, porque eso no está bien, incluso si solo estabas usando a esa chica para hacerme enojar.

—¡No la estoy engañando! —soltó, pero inmediatamente se calmó—. Terminamos, ¿de acuerdo? Y es todo lo que diré al respecto.

—Bien. Es justo —concedí.

Sabía que nuestros problemas estaban lejos de terminar, pero por el momento, Rosalie y yo estábamos en otra incómoda tregua. No estaba seguro de cómo terminamos aquí otra vez, pero siempre y cuando siguiéramos tratando de descubrir cómo lidiar con el otro, sabía que Bella y yo teníamos una oportunidad. Solo teníamos que seguir tomando las cosas un día a la vez y seguir creciendo. Sin embargo, el drama de esa noche no se disipó sin antes dejar su marca en mí. Estaba más determinado que nunca a descubrir cómo hacer la vida de Bella un poco más tolerable para ambos.

Después de recordarle a Rose que se deshiciera de la chica para la mañana, y luego irme a mi habitación por el resto de la noche, saqué el email de la profesora de mi curso en línea y le envié un mensaje. Necesitaba ayuda, y no estaba seguro de a quién más recurrir.


¡Mil gracias a las chicas que dejaron sus reviews!, gracias a:

BellaSwanMasen, sandy56, jupy, somas, Mar91, Paola Ligtwood, fabi, kaj0507, miop, Tecupi, freedom2604, Andy55TwilightOverTheMoon, Lady Grigori, bbluelilas, Liz Vidal, vanenaguilar, Tata XOXO, Leah de call, Kriss21, tulgarita, injoa, Gabriela Cullen y el Guest ;)

No olviden dejar su review, me encanta leer sus opiniones respecto a esta historia :D

¡Nos leemos pronto!