DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
Link del grupo en facebook: www facebook groups / itzel . lightwood . traducciones
Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 13355195 /1/ Loving-Them
Capítulo 20: Alma gemela
—¿Qué carajos fue eso? —escupí en el momento en el que estuvimos en el auto con las puertas cerradas. Apenas nos habíamos despedido de Kate y Garrett, pero el comportamiento de Rosalie durante la cena había hecho mi cabeza girar y necesitaba respuestas—. ¿Por qué actuaste de esa forma? —demandé.
Rodó los ojos y sacudió la cabeza con desdén.
—No sé de qué hablas. No actué de ninguna forma.
—No me vengas con esa mierda, sabes exactamente lo que haces; solo quiero saber por qué, y cuál demonios es tu intención.
Tres horas antes
—Lo que sea que hagas, por favor no seas grosera —prácticamente le rogué a Rosalie—. Esto de verdad podría ser muy bueno para todos, pero si eres grosera, entonces…
—Edward, lo sé —bufó, interrumpiéndome—. Mira, entiendo que no confíes en mí, y estoy más que bien con eso porque ciertamente yo no confío en ti, pero cuidar de Bella ha sido mi trabajo por mucho tiempo, y no joderé esto. Sé que ella necesita ayuda en la tienda. Estaré bien. Lo prometo.
Quería no creerle y continuar reiterándole la importancia de ser amigable con Kate, pero las palabras de Rose estaban bañadas de convicción en su tono. Nunca la había escuchado hablar de esa forma, así que no tuve otra opción más que creer sus palabras. Incluso se las arregló para calmarme durante todo el camino hacia el restaurante.
Era casi desorientador estar tan calmado mientras estaba sentado junto a Rose. Siendo honestos, esto era lo menos preocupado que había estado al sentarme junto a cualquiera de ellas, Bella incluida. Con Bella, siempre estaba un poco al borde de la preocupación de que algo pasaría que la alteraría, causando que se dividiera de nuevo. Con Alice, Bree y Tanya, siempre estaba un poco tenso sabiendo que quizá harían una locura en cualquier momento. Pero estar fuera con una calmada y tranquila Rosalie era casi como una ráfaga de aire fresco. Era la más fuerte de todas, así que sabía que no cedería el control hasta que estuviera lista, y con la meta en común de querer llevarnos bien con Kate, estaba seguro de que sobreviviríamos esa noche sin ningún problema.
Y tenía razón. No hubo problemas esa noche. Todo salió perfectamente bien, y no pasó mucho tiempo antes de que Rosalie tuviera a ambos, Kate y Garrett, riendo como si todos fuéramos viejos amigos.
Era jodidamente sorprendente.
Mientras los tres se reían y bromeaban juntos, me encontré muchas veces solo mirando a Rose completamente perplejo. No había nada grosero o amargo acerca de ella. Nada de comentarios excéntricos o inmaduros. Ni siquiera hubo palabras groseras dichas entre dientes. Le había pedido ser amable, y creía que lo iba a ser, sin embargo, estaba siendo mucho más que amable. Era elocuente, y divertida, y cautivadora; una persona de la que era un placer estar alrededor.
Sin embargo, nada pudo prepararme para el momento en el que puso su mano en mi muslo por debajo de la mesa. Casi salté para alejarme de su toque, y no pude evitar mirar hacia abajo para asegurarme de que no estuviera sosteniendo un cuchillo para la carne contra mi entrepierna.
Dado que estábamos en Port Angeles, después de la cena los cuatro decidimos caminar un poco por los muelles. Era una noche hermosa, y estábamos disfrutando de la compañía, así que no estábamos listos para que terminara aún. Pero cuando Rose tomó mi mano mientras caminábamos, estuve a punto de perder los estribos y cuestionarla ahí mismo. Si Kate y Garrett no hubieran estado con nosotros, probablemente hubiera explotado.
Pero, mientras más caminábamos, más cómodo me resultaba tener su mano en la mía. Decidí dejar ir mi resentimiento contra ella y solo tratar de disfrutar la noche. La verdad era que, estaba caminando por los muelles a la luz de la luna, sosteniendo la mano de mi novia, y no había nada de malo con eso.
Cuando Garrett y Kate se detuvieron por un romántico beso, Rose se acomodó bajo mi brazo, y si no lo supiera mejor, incluso pensaría que quería un beso propio. Todo era una jodida locura.
No lo entendía, y de verdad comenzaba a asustarme. ¿Cuál era su motivación? Porque sabía que debía tener alguna. Quizá solo estaba tratando de hacerme sentir cómodo y confiar en ella para que pudiera voltear todo y cortar mi garganta cuando estuviéramos solos. Esa era en realidad la teoría más creíble que podía inventar.
Cuando finalmente decidimos despedirnos por la noche, Rose le dio amigables abrazos de despedida a Kate y Garrett y dijo:
—Necesitamos hacer esto de nuevo alguna vez.
—Definitivamente —coincidió Kate—. Esta noche fue muy divertida. Realmente me emociona poder trabajar contigo en la tienda.
—También a mí. No puedo esperar —contestó Rose.
Todo era demasiado, y sabía que no sería capaz de no decirle nada una vez que estuviéramos solos.
Presente.
—Honestamente no sé por qué estás tan alterado —dijo con amargura—. No hice nada que Bella no hubiera hecho.
—Sí, pero Bella es mi novia. Tú, eres como su gemela malvada con la que me veo forzado a lidiar.
—¿Crees que me gustó tomar tu mano? —escupió de vuelta—. Créeme, prefiero comer mierda de perro antes de volver a tocarte de alguna forma.
—¿Y por qué lo hiciste? —cuestioné, legítimamente confundido—. Si no me hubiera tomado tan de sorpresa por ello, hubiera pensado que…
—¿Qué? ¿Que de verdad era Bella? —asumió—. Créeme, he tenido demasiada experiencia siendo ella. De hecho, en este punto soy mejor siendo Bella que ella misma.
—Espera… ¿alguna vez has…? —Ni siquiera podía decir las palabras. La mera idea de Rosalie pretendiendo ser Bella mientras estaba íntimamente conmigo era más que nauseabunda.
Afortunadamente, ella entendió lo que no podía decir, y rápidamente refutó la idea.
—Ew, ¡no seas desagradable! ¿Por qué me torturaría de esa forma? Me repugnas de todas las formas posibles. Créeme, si pretendiera ser Bella a tu alrededor, no sería mientras tuvieras tu polla afuera. Pocas cosas en el mundo me resultan tan traumatizantes y poco agradables más que eso.
—Bien, bien, soy repulsivo, lo entiendo. Así que, nunca has pretendido ser ella mientras estábamos haciendo cosas, pero, ¿y en general? Solo quiero saber qué conversaciones he tenido contigo que pensé las tenía con ella.
—Odio admitirlo, pero solo una vez he pretendido ser ella estando contigo, y la única razón por la que hice eso fue para poder terminar contigo. Desafortunadamente para mí, de alguna forma me reconociste de inmediato. No sé cómo reconoces las diferencias entre nosotras, pero me molesta demasiado.
—Porque todas tienen diferentes miradas… no puedo explicarlo en realidad. Pero lo que en verdad quiero saber es… ¿por qué demonios pretendiste ser Bella esta noche? Incluso hiciste que te llamaran Bella. ¿Por qué no te presentaste como Rosalie? Saben acerca de tu trastorno. El punto de esta noche era que ellos te conocieran a ti, y que los cuatro pudiéramos ver si nos llevábamos lo suficientemente bien como para que esto funcione. Ahora, cuando Bella vuelva, Kate estará confundida y tendrá que conocer a la verdadera Bella de nuevo.
—Bella no tendrá problemas con ella. Uno de los peores atributos de Bella es que es perpetuamente amable con la gente. Si me hubiera dejado salir durante la fiesta de tu madre, probablemente la hubiera maldecido y golpeado en el rostro.
—Y eso es exactamente por lo que no te dejó salir —le dije.
—Así que, ¿estás de acuerdo con lo que esa perra le hizo? —me desafió.
—No, por supuesto que no, y se lo dije.
—¿Sí, con tu firme mensaje de texto? —bufó—. Eres patético. Debiste decirle más cosas cuando sucedió.
—Lamento si no manejé a mi madre de la manera en la que te hubiera gustado —le dije de forma condescendiente—. La próxima vez me aseguraré de gritarle y hacerle un berrinche, porque eso no hubiera avergonzado más a Bella o algo parecido. Nos fuimos. En esa situación, no creo que algo más hubiera sido apropiado. Desde entonces, le he dicho a mi madre lo despreciable de su acto y cómo no iba a tolerar ese comportamiento de nuevo. Ha tratado de contactarme unas cuantas veces después de eso, pero me he rehusado a contestar sus llamadas y no he respondido sus mensajes de texto.
—Eso no es suficiente. —Hizo un puchero.
—Lo lamento. Eso es todo lo que planeo hacer.
Rose solo me miró mal y sacudió la cabeza en amarga desaprobación.
Rosalie se quedó por el siguiente par de días y capacitó a Kate por la tienda. No hablamos demasiado, pero tampoco discutimos, así que eso era un plus.
Cuando Rose finalmente cedió el control, esperaba que Bella volviera, pero era Alice. Rápidamente enterré mi decepción y escogí estar agradecido por su presencia. Su exuberancia era refrescante después del extendido periodo de tiempo de desánimo con Rose y no podía hacer nada más que disfrutarla como una bocanada de aire fresco.
Alice estaba más que emocionada por hacer una nueva amiga en Kate. Llegó a casa después de trabajar con ella por primera vez, llena de emoción y entusiasmo por volver al trabajo al día siguiente.
Ese día, sin embargo, volví a casa para ver a una Alice muy diferente de lo que alguna vez hubiera visto.
—Hola, llegaste temprano —dijo incómodamente. Tenía un muy extraño tono de voz y su cuerpo estaba rígido y tenso, lo que solo me preocupó más.
—Alice, ¿qué pasa? —pregunté lleno de preocupación. No solo estaba en casa un poco más temprano de lo normal, sino que ella estaba ahí mucho antes de lo que tenía que hacerlo. Se suponía que cerraría la tienda ese día, lo que pasaba en un par de horas más—. ¿Pasó algo? —presioné con más firmeza.
Fue ahí cuando noté todas las bolsas en la mesa. Bolsas que contenían lo que parecían ser ropa y almohadas.
—¿Vas a alguna parte? —cuestioné mientras mi corazón se aceleraba.
—Necesitamos hablar —dijo, y los nervios que irradiaban de ella eran palpables. Alice raramente estaba nerviosa acerca de algo. De hecho, no recordaba haberla visto nerviosa antes.
Ahora comenzaba a preocuparme.
—Solo dime, ¿qué está pasando?
—Trato de hacerlo. No es algo fácil de decir —me contestó ansiosa. Tomó un profundo respiro y, abruptamente, dijo—: Conocí a alguien.
—¿Qué? —escupí, sintiendo como mi corazón estaba a punto de explotar—. ¿Qué quieres decir? ¿Conociste a alguien?
Se mordió el labio mientras contemplaba cómo explicarlo.
—Lo siento. Lo último que quiero hacer es lastimarte, porque me importas. Nunca antes nadie me había importado como tú lo haces, pero esta conexión que siento con él fue instantánea. No pude luchar contra eso, sin importar lo mucho que traté. Fue como ser golpeada por un rayo.
Hubo un estruendo en la habitación de Rosalie, lo que hizo que Alice mirara detrás de ella ansiosamente.
—Espera… ¿él está aquí? —cuestioné, sintiendo como si de repente estuviera en un tipo de versión surrealista de "La Dimensión Desconocida". Por un milagro, había logrado que Alice se enamorara de mí, dejando que Bella se sintiera cómoda con nuestra relación. Si Alice ahora estaba enamorada de alguien más, ¿qué significaba eso para Bella y para mí? De repente estaba aterrado. Y realmente dolía. No solo por el cuerpo de Bella estando con alguien más, sino porque realmente comenzaba a tener profundos sentimientos por Alice también. Ahora no sabía qué pensar o hacer…
Otro ruido me sacó de mi conflicto interno.
—¿Cómo pudiste traerlo aquí? —pregunté, ofendido.
Alzó las manos para detenerme.
—Lo siento, no sabía dónde más llevarlo. Su nombre es Jasper, y él es la persona más dulce y hermosa que haya visto. ¿No crees en el amor a primera vista? ¿No has sentido esa conexión instantánea con alguien?
—Sí, supongo que me sentí de esa forma contigo —admití, pensando en cuando nos conocimos por primera vez y lo rápido que me sentí atraído por ella. Ella fue en todo lo que pude pensar por semanas, pero eso solo hacía esta situación mucho más difícil.
Me sonrió.
—Aww, tú también me gustaste de inmediato. Pero esto es diferente. Fue como una cosa de almas gemelas, cósmico, más allá del universo que me consumió por completo. Jasper es absolutamente perfecto.
—¿Lo conociste hoy en el trabajo? —pregunté, sintiéndome confundido y aturdido. ¿Cómo demonios la perdí tan rápido? Nunca antes había creído en las almas gemelas, pero después de enamorarme tan fuerte de Bella, e incluso aprender a querer a Alice y Bree, honestamente comenzaba a pensar que Bella era, en realidad, mi alma gemela. Toda ella. Lo bueno y lo malo, incluso la jodida Rosalie de una forma, pero ahora Alice estaba haciéndole una llave de lucha libre a todo eso y haciéndome cuestionar todo.
—Él vino a la tienda —explicó, antes de que escucháramos otro ruido.
—¿Qué está haciendo ahí?
—Está nervioso por conocerte. Voy a traerlo —dijo, y se apresuró hacia la habitación. Cuando salió, estaba sorprendido, ligeramente irritado, pero más que nada aliviado de ver a su supuesta alma gemela.
—Es un gato —dije sin expresión.
—¿No es perfecto? —dijo con adoración.
—¿Dijiste que era una persona?
—Es una persona. Mira su rostro —dijo mientras tomaba la cabeza del pobre animal y la llenaba de besos.
Hice una mueca.
—Oh, no hagas eso. Podría tener una enfermedad o algo así.
—Jasper no tiene una enfermedad. Él es la salud en persona. Es el ser más dulce y perfecto del planeta.
—¿Para qué es toda la ropa? —cuestioné, señalando todas las cosas de las bolsas en la mesa.
—Necesita ropa para usar también. ¿Sabías que los gatos pueden sentir emociones? Él será la perfecta adición para nuestra familia. Ayudará a Bree cuando esté triste y a Tanya con su confianza. Oh, pero Rosalie es alérgica, así que tendrás que mantenerlo alejado de ella. Por favor, no dejes que se deshaga de él. Lo necesito.
—Alice, ¿cómo puede ser alérgica Rosalie? Todas comparten un cuerpo. Si fuera alérgica, todas lo serían.
Lo pensó por un minuto.
—Oh sí… ¡Me mintió! Todas esas veces que le pedí una mascota, y Bree lloró por un cachorrito, y Tanya quería un pajarito. Mintió y dijo que era alérgica a todos. ¡Esa perra!
—En su defensa, hubiera sido difícil para ti cuidar animales cuando Bella está en control la mayor parte del tiempo. Si querías una mascota antes de mudarte aquí, debiste haberle preguntado a Charlie. Estoy seguro que él te hubiera dejado tenerla.
—Preguntamos. Dijo que no dado que el jardín no estaba cercado y que él trabajaba largas horas y turnos dobles. Dijo que el animal se sentiría solo y se pondría destructivo cuando no estuviéramos. Pero ahora te tenemos a ti —dijo con una sonrisa antes de acercarse a mí con el gato y haciéndome señas para que lo acariciara.
Fruncí el ceño, pero acaricié su cabeza de todas formas.
—Jasper, ¿eh? ¿De dónde sacaste ese nombre?
—¿Acaso no le queda perfecto? Luce como un Jasper con sus ojos dorados y su pelaje color arena. ¡Eeeee! Estoy tan emocionada de que vayamos a quedarnos con él —chilló antes de inclinarse y besarme en los labios.
Asumí que era un rápido beso de celebración, pero me sorprendió al envolver su brazo libre alrededor de mi cuello y aferrar mi rostro al suyo.
—Dios, eres tan jodidamente caliente —murmuró contra mis labios. Luego se separó, solo lo suficiente para dejar al gato en el sillón—. Jasper, ve a jugar. Esto no es para los ojos de un gatito.
Inmediatamente se puso de rodillas y comenzó a desabrochar mis pantalones. Quería decirle que una mamada de agradecimiento no era necesaria, pero era tan malditamente persistente y tenía tanta emoción que era difícil no verme envuelto por ella, literal y figuradamente.
Alice siempre era tan sexual. Lo quería hacer todo el tiempo y en cualquier lado y siempre estaba dispuesta a todo. Nunca pensé que conocería a una chica con un deseo sexual más alto que el mío, pero ella definitivamente me superaba, y esa noche no fue diferente. Después de acomodar a Jasper en la habitación de Rosalie, tenía un montón de posiciones nuevas que quería intentar, e incluso me sorprendió con una bolsa de "juguetes" nuevos con los que quería que experimentáramos.
—¿No son esos para el gato? —le pregunté con duda.
Me lanzó su sonrisa más juguetona.
—Nope. Después de ir a la tienda de mascotas, me detuve en la tienda de juguetes para adultos —explicó y luego pasó varias horas mostrándome exactamente qué hacer con ellos.
Fue una jodida noche larga de sexo, y convenientemente ignoraba los llantos de su "alma gemela" en la otra habitación.
—No creo que vaya a detenerse —murmuré después de que nuestro último experimento con un juguete me dejó jadeando por aire y absolutamente exhausto. Mi esperanza era que finalmente escuchara al gato y tuviera piedad de nosotros al ir y atender sus necesidades.
Afortunadamente, funcionó.
—Aww, probablemente se siente solo. ¿Debería traerlo aquí? Tendríamos que dormir; no quiero follar con él en nuestra cama.
Sin importar lo mucho que no quería dormir con un jodido animal, rápidamente accedí a que lo trajera. Honestamente amaba cada minuto de las locuras de Alice, pero no creía que hubiera nada más en mí que pudiera darle esa noche, así que estaba más que feliz por su distracción.
…
Alice estuvo conmigo otro día y luego, durante la cena, sin ningún tipo de advertencia, sus ojos se pusieron en blanco y cuando se volvieron a enfocar, su comportamiento entero cambió.
—¡Eww! ¡Odio los guisantes! —gritó y luego arrojó su tendedor al otro lado de la cocina.
—¡Oye! —grité automáticamente. Cuando me miró sorprendida y un poco asustada, de inmediato suavicé mi voz—. Lo siento, pero arrojar tenedores no está bien. Por favor, ve a levantarlo.
—¡Bien! —contestó, y luego pisoteó mientras lo hacía—. No voy a comerme esos.
—No tienes que hacerlo —le dije tan gentilmente como era posible—. Las otras comen suficientes vegetales que realmente no me importa si tú lo haces o no.
—Que bien, porque no lo haré. ¡Quiero helado!
Sacudí la cabeza.
—No tienes que comer tus verduras, pero ciertamente no tienes postre sin ellas.
Claramente estaba a punto de discutir, pero alcé las cejas e hice mi mejor imitación de "la mirada" que mi papá solía lanzarme cuando era niño, y en realidad funcionó. Cruzó los brazos e hizo un puchero, pero no dijo otra palabra del asunto.
Cuando Jasper entró a la cocina, esperaba que Bree olvidara su actitud molesta y se pusiera a jugar con él, pero difícilmente miró al gato.
—¿No quieres conocer a Jasper? —le pregunté con curiosidad.
—No me gustan los gatos. Rosalie dice que arañan y muerden. ¿Por qué lo trajiste si no me gustan?
—Alice lo trajo. Pensó que te agradaría.
—Quería un cachorrito. No es justo que Alice escogiera la mascota. —Hizo un puchero.
—Ah, él no es tan malo. Deberías acariciarlo. Quizá puedan ser amigos.
—No quiero acariciarlo. ¡Quiero un cachorrito!
—Bree, vivimos en un apartamento. No podemos tener un cachorrito aquí. Los cachorritos necesitan césped y espacio para correr y jugar.
—Y, cuando nos mudemos a una casa grande, ¿podré tener un cachorrito? —preguntó esperanzada.
Suspiré. La mera idea de una casa había asustado a Bella, pero no pude evitar esperar que un día ella estuviera lista para ese paso.
—Algún día, si nos mudamos a una casa, te daré un cachorrito.
—¿Lo prometes?
Asentí.
—Lo prometo.
Esa noche, Bree y yo vimos la última película de princesas de Disney que estaba en la televisión y luego la recosté en la cama de Rosalie por la noche.
—¿Oye, Edward? —preguntó en esa dulce voz que hacía sonar tan pequeña e inocente como creía que era.
—¿Sí?
—¿Podemos pintar esta habitación de púrpura?
Me reí una vez.
—Apuesto a que Rosalie le encantaría eso.
—Lo odiaría, pero siempre he querido una habitación púrpura. Quizá, cuando tengamos una casa, pueda tener una habitación propia, y pueda tener juguetes, y una cama de princesa con dosel —dijo emocionada.
—Y una pequeña cama en la esquina para tu cachorrito —añadí.
—¡Sí! —chilló—. Eso sería perfecto.
—Lo sería —acordé—. Pero por ahora, necesitas dormir aquí —murmuré mientras tocaba ligeramente su nariz, y luego me incliné para besar su frente—. Buenas noches, cariño.
—Buenas noches, Edward. Te quiero.
Le sonreí.
—También te quiero.
A la mañana siguiente, Bree aún estaba ahí así que llamé a Kate. No estaba agendada para trabajar ese día dado que su hija tenía el día libre en la escuela, pero estaba más que feliz de ir de todas formas, e incluso tuvo la idea brillante de llevar a su hija al trabajo con ella.
—Quizá Bree y ella se lleven bien —me dijo.
—¿Estás segura que no te importa? Puedes decirme que no. Lo entiendo por completo si quieres pasar el día con tu hija.
—En realidad estaba pensando en algo para entretenerla por el día. Ama leer. Un día en la librería estaría más que bien para ella.
—¡Genial! Muchas gracias. Te veremos pronto.
Cuando Bree conoció a Irina, estuvo un poco tímida. Irina tenía siete años, pero era muy precoz y de alguna forma pareció entender el trastorno de Bella. Kate le explicó que algunas veces, Bella piensa y actúa como una niña pequeña y le gustaba ser llamada Bree, e Irina estaba emocionada al respecto. Con tan solo una ligera ayuda de Kate, las dos estaban leyendo juntas y soltando risitas como las mejores amigas. Sin importar lo extraño que pudiera lucir desde una perspectiva ajena al asunto, estaba más que agradecido de que la personalidad infantil de mi novia pudiera hacer una amiga. Ciertamente la necesitaba.
Bree e Irina se llevaron tan bien que querían hacer una pijamada, pero eso tendría que esperar a la próxima vez que Bree estuviera en control. Al día siguiente, Rosalie volvió y, con su llegada, no pude evitar darle voz a la pregunta que había estado en mi mente desde hacía unos días.
—¿Cuánto falta para que vuelva Bella? —le pregunté, frustrándome con sus respuestas vagas y como evitaba el tema.
—Ya te lo dije, no lo sé. No está lo suficientemente fuerte —contestó Rosalie con irritación.
—Pero debes tener alguna idea. ¿No puedes sentirla o algo así? ¿Y qué hay de Tanya? Dijiste que estaban tomando turnos, pero todas han salido dos veces desde que ella salió por última vez.
—Tuvo la oportunidad de tomar su turno, pero ella sigue poniéndose nerviosa y no quiere salir.
—Bueno, ¿está mirando ahora? ¿Puede verme y escucharme en este preciso momento? Si es así, Tanya está bien que vuelvas. Me gustaría hablar contigo de unas cosas, pero no puedo hacerlo si no vuelves.
—Deja de hablarme como si fuera algún tipo de videograbadora para alguien más —me regañó—. ¡Es jodidamente grosero!
—Entonces dile. Cuando la veas de nuevo y sea su turno de salir, no seas una perra codiciosa y convéncela de que venga a verme. Solo quiero explicarle lo que pasó la última vez y quizá pasar un poco de tiempo con ella para que ambos estemos más cómodos. No es justo que ella siempre esté adentro todo el tiempo.
—Bien. Como sea. Deja de gastar todo mi tiempo hablando del tiempo de las otras —dijo antes de caminar hacia su habitación—. ¿Qué carajos es eso en mi cama?
La seguí y reí.
—Ese es tu nuevo compañero de cuarto, Jasper. ¿No sabías acerca de él? ¿Qué demonios has estado haciendo en la sala de cine todo este tiempo? ¿Tejer?
—Ciertamente no prestando atención a la mierda que tú y Alice hacen juntos. Generalmente apago la pantalla cuando está aquí contigo. Es mejor para todas de esa forma.
—Bueno, consiguió al gato mientras estaba en la librería, así que… —Alcé las cejas, aún inseguro de por qué no sabía acerca del gato antes de recuperar el control.
Me miró, claramente perdida acerca del hecho de cómo demonios se lo había perdido.
—No… no importa —dijo después de unos momentos—. No quiero a la bolsa de pulgas en mi cuarto. Mantenlo fuera de aquí o lo arrojaré al balcón y dejaré que se vaya.
—No, no lo harás. Le dije a Alice que podía quedárselo, así que se lo quedará —le dije con firmeza—. Y no me des esa mierda acerca de ser alérgica.
—Mantenlo fuera de mi cuarto —repitió entre dientes, antes de aplaudirle al gato para asustarlo de su cama. Una vez que saltó, lo sacó para que pudiera azotar la puerta.
Jasper lucía casi confundido por sus acciones. Sus bigotes se movieron y su nariz se arrugó, pero rápidamente perdió el interés y se distrajo con uno de los juguetes de ratón que Alice le había comprado.
Supuse que me esperaba otra larga estadía con Rosalie, pero para mi abrumadora sorpresa, Bella finalmente regresó a la mañana siguiente. Estaba feliz de tenerla de vuelta, pero era momento de tener algunas conversaciones difíciles.
¡Gracias a las chicas que dejaron su review!, gracias a:
Cinti77, miop, somas, Paola Lightwood, Marie Sellory, kaja0507, Andrea Peralta, Andy55TwilightOverTheMoon, Adriana Molina, freedom2604, Camilla Fava, jupy, Gabriela Cullen, Tecupi, bbluelilas, tulgarita, Lady Grigori, Kriss21, Liz Vidal, Tata XOXO, sandy56 y el Guest :)
No olviden lavarse las manos, si les es posible quedarse en casa y dejar un review con sus opiniones del capítulo ;)
¡Nos leemos pronto!
