DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)

Link del grupo en facebook: www facebook groups / itzel . lightwood . traducciones

Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 13355195 /1/ Loving-Them


Capítulo 30: Terapia

Saber que era el destino de Bella, justo como ella era el mío, era una sensación increíble. Solo me reafirmaba lo que ya sabía; eventualmente, encontraríamos el camino de vuelta al otro.

Mientras tanto, sin embargo, de repente la estaba pasando mal sin ella. No en un sentido emocional, como antes, sino de un modo físico. Su visita inesperada y beso de despedida había vuelto a despertar ese lado de mí, y ahora estaba nadando por mis pensamientos íntimos. A donde fuera que mirara, mi mente iba ahí. Como un adolescente calenturiento, me las arreglaba para convertir las cosas más básicas y mundanas en pensamientos sexuales. Era jodidamente ridículo, pero por mi vida, no podía detenerme.

Pero ni siquiera eran pensamientos sexuales al azar; eran demasiado específicos. Estaba en la cama en la noche e imaginaba estar sosteniendo su cuerpo desnudo contra el mío. Tomaba una ducha y la imaginaba lavando mi piel. Me metía a mi auto, e imaginaba su mano tomando mi entrepierna. Demonios, incluso en el baño en el trabajo, no podía evitar fantasear con follarla ahí. Estaba enloqueciéndome, y mi mano solo parecía hacer que esos deseos fueran más frecuentes.

Traté de despejar mi mente de ellos encontrando aún más tiempo para socializar. Si no estaba solo, usualmente esos pensamientos se mantenían a raya. Pero en las noches de trabajo, realmente no quería dejar el pueblo, así que mis opciones eran limitadas. El problema era que, esas opciones limitadas se habían convertido en demasiado comunes y aburridas para mí, y me encontré deslizándome en mi antigua sensación de estar aburrido. El aburrimiento solo incrementaba mis pensamientos no deseados, así que necesitaba encontrar algo más para ocupar mi tiempo.

En una particular noche desesperada, sabía que probablemente me volvería loco si seguía solo. Desafortunadamente para mí, Garrett estaba ocupado con su familia, y mis recientes nuevos conocidos tampoco estaban disponibles por varias razones, así que conduje sin rumbo tratando de encontrar algo que despertara mi interés.

Y luego lo vi…

La jodida excusa de club nocturno de mierda.

—Ah, mierda —dije antes de detenerme en el estacionamiento lleno.

No había vuelto aquí desde que conocí a Alice, y en realidad nunca planeaba en regresar. Ya no era mi escenario. Cuerpos sudorosos pegados el uno al otro en una ridícula forma de desesperado contacto sexual. Ese era el lugar para encontrar encuentros casuales y de una sola noche. Probablemente era el último lugar al que debería entrar porque definitivamente no era lo que buscaba, pero la música siempre estaba alta, y las bebidas siempre eran fuertes, dos requerimientos que necesitaba para ahogar mis pensamientos y sobrevivir esa noche.

Una vez adentro, no pude evitar soltar una queja. La música estaba demasiado fuerte, y las luces estaban destellando y dándome una inmediata jaqueca. Olía a desodorante y perfume barato, y las personas en la pista de baile lucían como si su vida dependiera de frotarse unos contra otros.

Quería irme de inmediato, pero por alguna razón, caminé hacia la barra y ordené una bebida.

—Quiero lo que él está tomando —le dijo la mujer sentada junto a mí al barman.

La miré y asentí reconociendo su presencia, porque claramente quería que la viera, y luego regresé mi atención a la masa que se movía mientras esperaba mi bebida.

Por supuesto, debí haber sabido que ella no estaría satisfecha con un asentimiento.

—Hola —dijo mientras se acercaba más—. No te visto en un rato.

La miré de vuelta.

—¿Nos conocemos? —pregunté confundido.

Sonrió, mostrando unos hoyuelos que la hacían lucir como una Shirley Temple adulta.

—No, no necesariamente —contestó—. Pero te recuerdo de cuando solías frecuentar este lugar hace un tiempo. ¿Cuánto ha pasado, como un año? ¿Quizá dos?

—No lo sé. Supongo que no lo suficiente —le dije con calma. Me giré de nuevo hacia la pista en un intento de mostrarle que no estaba interesado en conversar, pero ella no entendía la indirecta.

—Sabes, mis amigas y yo siempre solíamos pelear sobre quién se acercaría a ti. De hecho, follaste a dos de ellas… en diferentes ocasiones, por supuesto. Desafortunadamente, dejaste de venir antes de que tuviera mi turno —dijo sin pudor.

Su falta de sutileza hizo que por reflejo la mirara de nuevo, y ahí fue cuando me di cuenta de que se había acercado más y su escote estaba mostrándose en toda su gloria, casi tocando mi brazo.

Hubo un tiempo en donde definitivamente hubiera estado interesado. Su rostro era lindo, y su cuerpo haría que Jessica Rabbit sintiera envidia. Pero una mirada de mi parte es todo lo que conseguiría, porque yo ya no era ese chico. A pesar de mis recientes deseos desesperados, honestamente no podía llevar a esa chica a casa incluso aunque quisiera hacerlo. No era cosa de alguna honorable intención de serle fiel a Bella; solo era el hecho de que mis fantasías solo podían hacerse realidad con una de cuatro chicas, cuatro chicas que compartían el mismo cuerpo. Estaba completamente conectado a Bella en todos los sentidos e, intoxicado o no, no podía imaginar que eso cambiara.

—Lamento que perdieras tu oportunidad —le dije a la chica despreocupadamente. El barman finalmente me dio mi bebida, así que la tomé y me alejé de ella. Por supuesto, no fui muy lejos. Mi bebida rápidamente se terminó, así que regresé a la barra para ordenar otra.

Después de que tres chicas más hicieran su mejor esfuerzo, ya había tenido suficiente. Sin importar lo bueno que fuera el alcohol de este lugar, ciertamente no valía toda esta mierda.

En un último esfuerzo por embriagarme tan rápido como fuera posible, ordené dos shots, y luego fui hacia la salida. Planeaba pedir un Uber y regresar al día siguiente por mi auto, pero tan pronto como abrí la app, alguien se acercó a mí una vez más.

Con un golpecito en mi hombro, ella dijo:

—¿Te vas tan pronto? Estaba esperando un baile.

Brevemente consideré ignorar a la mujer y seguir mi camino, pero esa voz —aunque era difícil de escuchar bajo el sonido de la fuerte música— era imposible de ignorar.

Mi cabeza se giró en su dirección, e inmediatamente sonreí.

—Bueno, no soy el mejor bailarín, solo vine por las bebidas —le dije honestamente.

—Yo tampoco soy buena bailarina, pero ¿a quién demonios le importa? Vine aquí a mover el trasero y eso es exactamente lo que haré —me dijo entusiasmada—. Apuesto a que solo estás siendo modesto acerca de tus habilidades para bailar. ¿Quieres intentarlo?

Le sonreí de nuevo, porque ¿cómo no podía hacerlo? Y tomé su mano y la seguí hacia la pista de baile, porque, ¿cómo podría decirle que no a un rostro como el suyo?

No hablamos mucho, y las palabras que intercambiamos fueron más que nada ahogadas por la música. Bailamos dos canciones cuando el alcohol debió haber tomado el control por completo y perdí todas mis inhibiciones. Como muchos a nuestro alrededor, nos acercamos y besamos como si estuviéramos tratando de tragar al otro por completo.

Toda la cosa era un poco surreal, y no estaba lo suficientemente sobrio para saber si de verdad estaba pasando o no. No sabía cómo o por qué estaba aquí, y en ese momento, ni siquiera me importaba.

De algún modo, terminó llevándome a otro lado. Por lo que sabía podríamos estar en un clóset de servicio o un callejón. No le prestaba atención a nuestro alrededor; todo lo que sabía era que estábamos más o menos solos, y que su mano se dirigía a mis pantalones.

Sin la habilidad de pensar racionalmente o considerar las consecuencias, la alcé y entré en ella. No había desesperación más grande o deseo más intenso. No podría parar incluso si lo intentara, y su emoción solo hizo que esos sentimientos escalaran aún más.

Mientras la embestía, ninguno de los dos podía quedarse callado. Si hubiera estado sobrio, probablemente me hubiera importado que lo más seguro era que nuestros fuertes gemidos estuvieran atrayendo atención no deseada… probablemente. Incluso hubo un punto en el que vagamente escuché risas en algún lugar cercano, pero nada de eso importaba. Había pasado demasiado tiempo, y esta bomba de tiempo se había quedado sin tiempo. Explotaba fuera de mí de todas las formas posibles, y no podía hacer otra cosa más que aferrarme con fuerza y esperar a que terminara.

—¡Santa mierda! —prácticamente grité cuando mi orgasmo llegó. Fue tan fuerte que casi caí al suelo, llevándola conmigo.

—No tienes idea de lo mucho que necesitaba eso —dijo mientras luchaba por recuperar el aliento.

—Santa mierda —repetí, excepto que esta vez fue más suave dado que la razón comenzaba a volver lentamente a mí.

No quería salirme de ella, no quería separarme de ella en lo absoluto, pero ciertamente no podíamos quedarnos así para siempre, así que con mucho pesar me separé de ella y me quejé al hacerlo.

—Bien, tenemos que hacer eso de nuevo pronto —murmuró contra mi cuello mientras nos recargábamos en el otro como apoyo e intentábamos volver a vestirnos de la parte de abajo—. Pero entonces, no sería sexo con un extraño si lo hiciéramos por segunda vez —dijo, confundiéndome.

La miré perplejo, así que ella rio.

—Trato de apaciguar a mi Alice interior. En realidad es parte de mi terapia.

Me reí una vez.

—No trato de sonar celoso, pero…

—No vine aquí para eso —clarificó rápidamente—. Solo vine aquí a bailar.

—Oh —dije, aún sin entender del todo.

—Ven, vayamos a otro lado —dijo antes de tomar mi mano y sacarme de lo que ahora me daba cuenta era definitivamente un baño.

Caminamos entre la gente que estaba en la pista de baile, y nos detuvimos en una mesa de mujeres en donde le susurró a alguien al oído, y luego fuimos hacia la salida.

—Bella, ¿dónde vamos? —pregunté mientras me llevaba por la esquina del lugar.

—Justo aquí —dijo, señalando una banca—. Había demasiado ruido ahí dentro. Quiero hablar contigo.

—¿Qué estás haciendo aquí? —pregunté antes de que siquiera pudiera tener la oportunidad de explicar.

Me miró ligeramente irritada, así que solo me senté junto a ella y la dejé hablar.

—Mi terapeuta y dos de mis compañeros pacientes están aquí conmigo. Como dije adentro, esto es parte de mi terapia.

—Guau, qué divertida terapia —dije, solo bromeando un poco.

—En realidad, lo es. Mira, estoy en el proceso de aceptar que mis álter egos son solo partes de mi propio ser, así que estoy trabajando en aceptarlas a todas. He pasado el día en el centro comercial, por Tanya. Jugué con los animales del refugio por Bree. Esta noche, es el turno de Alice. Solo vine aquí a bailar como sé que ella ha querido hacerlo, pero luego te vi y pensé, ¿qué mejor manera de entender a Alice que teniendo sexo con un extraño? Quiero decir, esto fue algo suyo por mucho tiempo.

—No soy un extraño —discutí ligeramente.

—¿No lo eres acaso? Quiero decir, sé que has cambiado desde la última vez que estuvimos juntos, y ciertamente yo estoy tratando de cambiar. De un modo, extraños es exactamente lo que somos.

Suspiré.

—Supongo… excepto que realmente no importa en qué nos convirtamos, porque aún nos perteneceremos el uno al otro.

Sonrió de esa forma que parecía iluminar todo su rostro, y mi corazón saltó como respuesta.

—Bueno, eso es un hecho —coincidió con mis palabras pero luego se puso seria de nuevo—. Um, en realidad me alegra haberte encontrado esta noche… además del sexo, que fue fantástico por cierto. No tienes idea de cuánto necesitaba eso. Pero um… he estado queriendo llamarte, pero no se sentía correcto decir esto por teléfono.

—Lo que sea, solo dímelo —dije, sintiéndome ansioso por su duda.

—Es solo que es demasiado pedir, y no quiero que te sientas presionado o algo así.

—Bella, solo dime lo que necesitas —insistí.

—Yo… te necesito a ti —dijo inesperadamente—. He llegado a la parte de mi terapia en donde estoy excavando más profundo en mi pasado, y si voy a ser capaz de aceptarlo y de verdad seguir adelante, siento que necesito dejar de estar tan avergonzada al respecto. No es algo que elegí, o que causé yo misma, así que necesito dejar de sentir que necesito esconderlo. Quiero decirte todo lo que sé. Quiero que conozcas mis momentos más oscuros, y quizá… si aún me quieres después de saber todo, quizá finalmente podamos seguir avanzando. Bueno, todavía estaré viviendo en el centro por un rato más, pero estoy teniendo más y más tiempo para mí, y quiero verte. ¿Quizá salir en algunas citas de verdad?

Sonreí pero traté de contenerla.

—No lo sé. Usualmente no sigo saliendo con las extrañas de mis encuentros casuales.

Soltó unas risitas.

—Sabes, estoy recordando más de cuando mis álter egos estuvieron en control, y corrígeme si me equivoco, pero uno de tus encuentros casuales del pasado con una extraña se convirtió en una relación a largo plazo que aún no superas.

—Sí, bueno, esa chica resultó estar loca —bromeé—. Y esa es exactamente la razón por la que ya no lo hago más.

Me miró un momento, y pretendió estar ofendida, pero no pudo evitar reírse.

—Muy cierto. Puedo ver tu punto. Las citas son aterradoras hoy en día. Nunca sabes cuándo un amante se convertirá en una loca psicópata que tiene múltiples personalidades.

—Pero eso puede ser divertido también —le dije.

—Divertido por un tiempo, pero luego puede volverse demasiado. Esa no es la clase de chica que quieres llevar a casa a conocer a tus padres.

—Oh, no, también hice eso. Pero estuve un poco decepcionado. Estaba esperando que saltara en la mesa y asustara a los invitados de mis padres. Oh, bueno. Quizá la próxima vez.

—No habrá una próxima vez —replicó—. Tengo a mis partes bajo control ahora…

—¿Qué pasa? —le pregunté gentilmente cuando pareció perderse en sus pensamientos.

—Edward, ¿aún me querrás cuando ya no esté loca? —preguntó en voz baja—. Quiero decir, siempre estaré un poco loca, pero… sin el suspenso de no saber cuándo mis álter egos tomarán el control, y la variedad que ellas traen, quizá pueda ser… aburrida.

—Cariño, nunca podrías ser aburrida —le dije con la mayor sinceridad—. Y nunca fue el suspenso de tus álter egos lo que me atrajo. Esa parte era bastante difícil en realidad. Y por la variedad, Bella, todas esas diferentes personalidades eran aún parte de ti. Todo mundo tiene cambios de humor y de carácter. Todos se ponen enojados y tristes algunas veces; o tontos, o se sienten como niños en ocasiones. La única diferencia entre tú y la mayoría de las personas es que tú perdías la conciencia y memoria entre ellos. Arreglar eso podría ser algo bueno.

—Espero que aún te sientas de esa forma después de comenzar a pasar tiempo juntos de nuevo —dijo, casi de forma incoherente.

Respondí alzando su barbilla para poder tener acceso a sus labios. La besé duro pero aun así suave y me aseguré de que pudiera sentir mi amor en ese beso. Aún tenía suficiente mierda con la que lidiar, no necesitaba añadirle inseguridades acerca de mi amor por ella. Ese era irrevocable. Si no estaba segura de nada, necesitaba que estuviera seguro de eso.

—Voy a casarme contigo un día, Bella, y pasaré el resto de mi vida asegurándome de que sepas lo mucho que te amo por ti. Amo todas tus piezas individuales, pero más que nada, las amo como un todo. Te amo a ti, Bella, y me aseguraré de que esa sea la única cosa que jamás tengas que volver a cuestionarte.

Me sonrió y acarició mi rostro, antes de inclinarse y besarme de nuevo.

—También te amo. Más de lo que posiblemente sepas —dijo emocional—. ¿Irás?

—¿Ir?

—Al centro la siguiente semana. Quiero hablarte ahí acerca de mi infancia, para que mis terapeutas estén cerca si necesito ayuda extra.

—Por supuesto que iré. Cuando lo necesites. Solo dime.

Me besó de nuevo, y luego se separó y se puso de pie.

—Te enviaré un mensaje de texto. ¿Está bien?

Seguí su ejemplo y también me puse de pie, pero antes de que pudiera tomar su mano de nuevo, ella se giró y prácticamente se alejó de mí corriendo y regresó al edificio. Solo podía asumir que regresaba con sus acompañantes, así que la dejé ir, pero tomó todo lo que había en mí no ir tras de ella y rogarle que viniera a casa conmigo. La única forma en la que fui capaz de dejarla ahí fue saber que estaba con personas que la estaban ayudando, y que pronto nos veríamos de nuevo.


¡Mil gracias a las chicas que dejaron sus reviews!, gracias a:

jupy, somas, AndyCullen´s, AnnieOR, Gabriela Cullen, Leah de Call, Alexandra Nash, freedom2604, Vanenaguilar, Marie Sellory, Tata XOXO, Tecupi, bbluelilas, tulgarita, Andy55TwilightOverTheMoon, natuchis2011b, kaja0507, valentina delafuente, Liz Vidal, Lady Grigori, glow0718, ariyasy, lauritacullenswan, Kriss21, butterfly98 y los Guest :)

Cuídense mucho y por favor, no olviden dejar su review y nos leemos pronto ;)