DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a knicnort3. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)

Link del grupo en facebook: www facebook groups / itzel . lightwood . traducciones

Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 13355195 /1/ Loving-Them


Capítulo 32: Imperfectamente perfecto

—Edward, esto ya no se siente correcto —dijo Bella de forma inesperada mientras la acompañaba a su apartamento una noche.

Sus palabras hicieron que me detuviera de golpe.

—¿A qué te refieres?

—Esto. Yo quedándome aquí y tú yendo de vuelta a tu apartamento. Ambos hemos estado tan ocupados últimamente que no tenemos tiempo para estar juntos. Estoy cansada de despedirme tanto de ti. Al menos si vivimos juntos de nuevo, podríamos tener nuestras noches de vuelta.

—Pero dijiste…

—Sé lo que dije.


*Seis meses atrás*

—Acabo de firmar un contrato de renta por un año para un departamento-estudio cerca de la librería —anunció Bella en el momento que llegué a la institución para el bienestar de la salud mental para nuestra cita. Su apurada declaración me mostró lo ansiosa que estaba por su siguiente gran paso, y eso solo me ponía nervioso.

—Guau. Eso es… increíble —dije, inseguro acerca de cómo sentirme al respecto exactamente. Iba a salir del hospital, lo que por supuesto, era increíble; pero por otro lado, un año de renta en un pequeño estudio significaba que estábamos por lo menos así de lejos de vivir juntos de nuevo. Ciertamente no quería apresurar las cosas, pero un año parecía muy lejano, especialmente cuando ya habíamos estado separados por tanto tiempo.

—Sé lo que estás pensando —dijo rápidamente—. Pero esto nos forzará a tomarnos nuestro tiempo. Necesito saber que puedo cuidar de mí, y quiero encontrar un modo de desarrollar un equilibrio entre nosotros. Necesito saber que tengo algo que ofrecerte; que no siempre serás tú cuidando de mí. No quiero vivir así de nuevo.

Suspiré.

—Si es importante para ti, entonces también lo es para mí.

—Todo saldrá bien. Ya lo verás —dijo, aparentemente tratando de convencerse más a sí misma que a mí.

La siguiente semana, Charlie y yo la ayudamos a mudarse a su nuevo estudio-apartamento. Fue jodidamente horrible. Cada mueble que ayudé a cargar, cada traste y chuchería que desempacaba, solo era un recordatorio más de que Bella no vendría a casa conmigo.

—No estés triste —dijo, enterrándose en mi pecho mientras yo estaba enfurruñado—. Este año terminará rápido, y luego podremos reevaluar nuestra situación.

—Sí, será genial —dije con tanto entusiasmo como podía generar.

Dejarla sola en ese pequeño apartamento por primera vez fue una tortura. Me preocupé por ella toda la noche y debí haberle mandado mensajes una docena de veces. No fue hasta que Bella me llamó por teléfono y demandó que le diera un poco de espacio que finalmente me detuve. Ese fue el momento en el que realmente entendí por qué ella estaba tan decidida a vivir sola. No solo era importante para ella ganar algo de independencia, sino que yo necesitaba aprender a confiar en ella de nuevo. Confiar en que iba a estar bien. Tratarla como una niña nunca funcionaría y solo lograría crear una grieta entre los dos.

Tomó un tiempo, pero nos las arreglamos para acomodarnos en este nuevo ritmo de vida. Después del trabajo, en los días que Bella no tenía terapia, usualmente salíamos juntos. Algunas veces era con Kate y Garrett o con otros amigos, pero más que nada solo éramos los dos. Íbamos a cenar, o a ver una película, o solo al bar local a jugar billar y escuchar música. Realmente no importaba qué hiciéramos o dónde fuéramos, siempre estaba feliz de estar con ella.

Los fines de semana, usualmente nos embarcábamos en una aventura de algún tipo. Era justo como solía ser, excepto que todo era diferente. Antes, Bella siempre estaba preocupada acerca de que una de sus personalidades saliera y creara caos; ahora, tenía más y más confianza cada día. Sin embargo, de vez en cuando, ella hacía o decía algo que me recordaba demasiado a una de sus personalidades que sabía que debían estar trabajando a través de ella. Ya fuera un esporádico deseo por sexo, o un brote de adrenalina. Una parada no planeada para jugar con algún perro, o un deseo desesperado por ir de compras. Y cuando usualmente la calmada Bella explotaba en un feroz enojo, solo me hacía sonreír. Todas estaban ahí, y vivían armoniosamente juntas.

Nos veíamos uno que otro día, pero la mayoría de nuestras noches las pasábamos separados. Cuando queríamos intimidad, usualmente íbamos a su apartamento, pero raramente me quedaba a dormir ahí. A pesar de tener un apartamento más grande, ella nunca venía al mío; ni siquiera para una visita rápida.

—¿Por qué no entras? —pregunté un día cuando ella nos llevó a un lado y me llevaba a casa.

—Porque la última vez que estuve aquí, prometí que no volvería hasta que pudiera quedarme. No romperé esa promesa.

No podía decir nada para hacerla cambiar de opinión, así que solo asentí y luego la besé a modo de despedida.

Sin importar lo mucho que quisiera comprender su necesidad de independencia, no tenía por qué gustarme. No me gustaba estar separado de ella; solo tenía que aceptarlo y estar agradecido por el tiempo que teníamos juntos.

Pero luego todo cambió abruptamente una vez más…

—Hola, esta es una sorpresa inesperada —dijo Bella mientras me acercaba a ella en la librería una mañana—. ¿Qué pasa? —añadió cuando vio el claro dolor en mi rostro.

—Mi mamá acaba de llamarme. Mi papá tuvo un accidente de camino al trabajo esta mañana. Fue instantáneo. No hubo nada que se pudiera hacer. Se ha ido.

Su rostro cayó en sorpresa, pero de inmediato se transformó en compasión. Me apoyó rápidamente y me envolvió en sus brazos, que es donde necesitaba estar justo ahora.

Bella había estado tan preocupada de que nuestra relación no estuviera equilibrada, pero en las semanas que siguieron a la muerte de mi padre, ella probó una y otra vez que podía ser mi roca, justo como yo había sido la de ella. El hecho de que tuviera una relación tan tumultuosa con mi padre durante los últimos años de su vida me afectó demasiado, y Bella me amó durante todo ese tiempo. Realmente estaba agradecido por ella.

Y luego, como un idiota, decidí añadir aún más estrés a nuestras vidas.

—Estoy pensando en volver a la escuela de medicina —le dije una tarde.

Probablemente era lo último que estaba esperando oír, pero ni siquiera parpadeó al respecto.

—Esa es una gran responsabilidad. ¿Estás seguro que es algo que quieres hacer? —cuestionó.

—No lo sé —bufé—. Sé que estoy cansado de hacer trabajos de mierda en la oficina.

—Pero también odiabas la escuela de medicina —señaló.

—Creo que solo odiaba la presión. Pero ahora que mi papá se ha ido… no lo sé, siento que de una forma lo haría más que nada para honrarlo.

—Pienso que es un hermoso gesto, pero si vas a volver a la escuela, deberías hacerlo por ti mismo.

—Creo que lo sería. Sé que parece repentino, pero realmente lo he pensado últimamente. Tú pasaste mucho tiempo odiando a los doctores, y por buenas razones. Muchos de ellos abusan de su poder y solo lo hacen por el dinero y el prestigio. Sabes, creo que es por eso que mi papá y yo estábamos demasiado en desacuerdo. Si me hubiera quedado en la dirección en la que estaba, ese hubiera sido exactamente el tipo de doctor que hubiera sido. El idiota narcisista que va tirando su ego por donde quiera que va.

—Tú nunca hubieras lastimado a alguien —discutió Bella.

—No, lastimar a alguien no, pero tampoco me hubiera preocupado en realidad. Esos eran los tipos de idiotas con los que hice amistad en la universidad. Este jodido mundo no necesita más doctores así, y mi papá intentó demasiado motivarme para ser mejor. Me dio toda la ayuda que podía necesitar y, sí, incluso me compró el lugar algunas veces. Pero ahora me doy cuenta de que todo fue porque realmente tenía esperanzas de que pudiera ser mejor… incluso cuando yo mismo no lo creía.

—Realmente serías un doctor excepcional —coincidió—. Creo que si hubieras sido doctor cuando necesitaba uno, no hubiera pensado dos veces en ir a verte.

Me reí, pero rápidamente me puse serio de nuevo.

—Antes de ti no tenía esperanzas de ser un buen doctor, porque no era un buen hombre. Tú me enseñaste acerca del amor y la compasión, y el valor del espíritu humano. Me diste la fuerza para ser mejor, y solo quiero agradecerte por eso.

Sacudió la cabeza en desacuerdo, y entrelazó sus brazos con los míos.

—Siempre has sido un buen hombre; quizá te perdiste en algún lugar del camino. Salir con una persona loca forzaría a cualquiera a abandonar el barco o a sostener con fuerza el timón. Solo agradezco que seas el tipo de persona que sostiene con fuerza.

—Siempre te sostendré, cariño —dije antes de inclinarme para besar sus labios.


Como si las cosas no fueran ya una locura, añadir la escuela de medicina a todo lo demás definitivamente fue un gran ajuste en nuestras vidas, pero Bella nunca flaqueó.

Gracias a la generosa herencia de mi padre que mi madre me dio antes, fui capaz de renunciar a mi empleo actual y enfocarme en la escuela. Testarudamente, quería rechazar el dinero y hacerlo todo por mi cuenta, pero sabía que es lo que mi padre hubiera querido, y gracias a esa pequeña ayuda, estaba más que seguro que podría hacer que todo funcionara.

Entre la librería de Bella y sus sesiones de terapia, y mi nuevo horario en la escuela, nuestra relación fue puesta a prueba, pero con cada obstáculo solo se fortalecía. El apoyo de Bella era incondicional, pero a través de nuestro estrés compartido, ella también ganó confianza en nosotros y en ella misma. Era exactamente lo que necesitaba para sentirse segura de que podría contribuir emocionalmente a nuestra relación, tanto como yo lo hacía. Éramos iguales, en todas las formas posibles.

Pero con el estrés añadido vinieron días enteros en los que no nos veíamos, y ambos comenzábamos a sentir que eso era inaceptable…


*Presente*

—Entonces, lo que estás diciendo es que vivir separados fue una completa pérdida de tiempo y un paso en la dirección equivocada —clarifiqué bromeando.

—Pensé que necesitaba la experiencia de vivir sola, pero me doy cuenta de lo tonto que es eso. Cada noche voy a la cama sola, y me despierto sola, y como el desayuno sola, y me preparo para mi día sola, y luego lo hago todo de nuevo al día siguiente. Día tras día. ¿Cómo es eso importante? Es tan… solitario. Y, tienes razón, después de todo lo que pasó recientemente, no se siente correcto desperdiciar más tiempo estando separados. La vida puede terminar en cualquier instante. No quiero arriesgar y perderme la oportunidad de estar juntos.

—Tu contrato no termina hasta dentro de otros seis meses —señalé, teniendo dificultades para que la sonrisa se fuera de mi rostro.

—Lo sé, pero probablemente puedo terminarlo, o puedo rentárselo a alguien más. ¿Conoces a estudiantes de medicina o internos que estén interesados en un apartamento barato?

—Ciertamente puedo preguntar… si estás segura de que eso es lo que quieres hacer.

—Estoy segura… pero solo si es algo que también quieres hacer —dijo, de repente preocupada de que no estuviera pensando lo mismo.

—Cariño —dije suavemente mientras la atraía hacia mis brazos—. Nunca quise vivir separado de ti en primer lugar. Si estás lista para volver a casa, entonces por favor, vuelve a casa.

Sonrió ampliamente, y luego celebró saltando hacia mí, así que tuve que sostenerla, y plantando sus labios contra los míos.

—Pero hay una condición —dijo mientras la bajaba al suelo de nuevo.

Gemí.

—¿Por qué siempre debe haber condiciones?

—Porque así es la vida —contestó bromeando—. Me mudaré contigo a tu apartamento, pero solo de forma temporal. No viviremos ahí por mucho tiempo.

—¿No lo haremos? —pregunté sorprendido—. ¿Nos mudaremos a un nuevo apartamento?

—Estaba pensando más en una casa…

Alcé las cejas.

—Una casa, ¿eh? ¿Del tipo que tienen jardines y una hipoteca?

—Exacto. El tipo de casa en el que un niño puede crecer… con un perrito. Quiero decir, obviamente esas cosas vendrán después, pero no estaría mal estar súper preparados primero.

—Pero una casa es un gran paso —dije, fingiendo seriedad mientras lo consideraba—. Ni siquiera hemos discutido nuestras metas a futuro.

—Nuestra única meta para el futuro es ser felices —discutió ligeramente—. Y ahora comprar una casa para que podamos estar abiertos a más posibilidades, sean las que sean.

—Sí, pero ¿quién cortaría el césped? Crecí en una familia demasiado privilegiada. Ni siquiera sé cómo encender una de esas cosas.

—Afortunadamente para ti, yo sé hacerlo. Cortar el césped es fácil, o podríamos contratar un jardinero.

—¿Un jardinero? ¿Ahora quién está actuando demasiado privilegiada? —bromeé.

Soy privilegiada —dijo sin vergüenza—. Puedo follarte cuando quiera. Eso es jodidamente privilegiado si me preguntas.

—Sí, lo es —coincidí—. Y solo piénsalo, una vez que estemos viviendo juntos de nuevo, serás aún más privilegiada… y no tendré que correr para acá a mitad de la noche cuando te sientas extra caliente.

Se rio.

—¡Eso pasó una sola vez!

—Uh, ¿se te están olvidando las cosas de nuevo?

—Bien, quizá pasó más de una vez. Pero no es como si pasara seguido.

—Oye, no me estoy quejando. Me despertaría de un maravilloso sueño y manejaría hasta el otro lado de pueblo cada noche solo para follarte si me dejaras. ¿Quién necesita dormir de todas formas?

—O podríamos solo vivir juntos de nuevo —reiteró.

—Eso, esa probablemente sea una buena idea —coincidí—. Pero eso no necesariamente significa que estamos listos para comprar una casa.

La decepción cubrió sus facciones, pero trató de ocultarlo.

—¿Por qué no?

Me encogí de hombros.

—No lo sé, solo parece muy permanente. Es como, si compramos una casa juntos, hace todo más real. Casi me sentiría obligado a follarte cada noche. No estoy seguro si estoy listo para ese nivel de compromiso.

—Ciertamente no tienes que follarme cada noche —discrepó—. Podría solo mirar el concurso de Miss América y hacer el trabajo yo misma.

La miré en shock.

—¿Acabas de hacerme una Rosalie? Lo hiciste, ¿no es así? Excepto por la parte de la amenaza. Eso fue más como Alice. ¿Cómo te atreves a lanzar tus álter egos hacia mí de esa forma?

—Sabes, Edward, pido muy poco —rio, antes de finalmente abrir la puerta de su apartamento para que pudiéramos entrar.

»Incluso si estuviera dispuesta a mudarme de vuelta a tu apartamento de forma permanente, no creo que vaya a funcionar —continuó la conversación—. Solo mira toda la mierda que he acumulado en tan poco tiempo. Nada de esto entraría ahí junto con todas tus cosas. Tenemos que comprar una casa. No tenemos otra opción —dijo mientras se movía por la habitación, juntando cosas y arrojándolas en un bolso de lona.

—Bien, quizá veo tu punto acerca de la casa, pero solo creo que estamos haciendo las cosas al revés aquí. Al menos deberíamos comprometernos primero.

—¿Comprometidos antes de comprar una casa? Eso no es necesario. No es como si no estuviéramos seguros de que eventualmente lo haremos.

—Pero si vamos a tomar ese paso, ¿por qué no comprometernos primero? —cuestioné.

—Bien, vamos a comprometernos —dijo con una risa, claramente pensando que solo bromeaba—. ¿Quieres que compre el anillo? Dado que actualmente estás desempleado.

—Nah, mi papá me dejó más que suficiente para pagar la escuela de medicina, y mantenerme mientras estudio, y comprar una casa, y lo que sea que pueda necesitar en un futuro inmediato.

—¿Por qué te dejó tanto dinero de todas formas? ¿No debería irse todo el dinero para tu mamá? —cuestionó confundida.

—Mi mamá aún tiene demasiado dinero. Viene de una familia rica y tiene su propia herencia de sus padres; además de un montón de dinero de mi papá.

—Oh, qué afortunada —dijo de forma ausente.

—Sí, es tan afortunada de que sus padres y su esposo murieran —dije sin emoción.

—¡No! —Su rostro se enrojeció—. Oh, Dios, eso no es lo que quería decir. Lo siento tanto.

Me reí.

—Cariño, está bien. Sé a lo que te refieres. Somos afortunados de ser privilegiados de esa forma. Siempre vi nuestro dinero como una molestia o una maldición en algunas ocasiones, pero en realidad es una bendición. Si tuviera que trabajar mientras voy a la escuela, nunca te vería y me tomaría el doble de tiempo. Ahora realmente estoy agradecido por la ayuda; sé que la mayoría no tiene esta misma oportunidad.

—Eso es un hecho.

—Pero, cosas como anillos de compromiso no deberían ser compradas con el dinero de mi papá. Quiero decir, una casa es una cosa, y estoy seguro que él estaría de acuerdo, pero un anillo…

—No, nunca esperaría que me compres un anillo justo ahora. Solo estaba bromeando antes. Como dije, no necesitamos comprometernos de inmediato.

—Pero sería lindo antes de comprar una casa… supongo que es algo bueno que haya comprado el anillo hace meses con el dinero que ganaba en mi trabajo.

—No lo hiciste —dijo con recelo.

—Lo hice. De hecho lo tengo en mi bolsillo —dije casualmente.

Se rio de nuevo.

—Seguro.

—Lo tengo. Lo cargo conmigo a todos lados; solo esperando por el momento adecuado para lanzar la pregunta.

—Eres un mentiroso —se rio con desconfianza.

—Nope, no acerca de esto —sostuve.

—Muéstramelo entonces —me retó.

—Oh, ¿no me crees?

Sonrió.

—Para nada.

—Bueno, no puedo dejar que vayas por ahí pensando que soy un mentiroso, ¿no es así? —dije mientras buscaba en mi bolsillo. La pequeña bolsita de terciopelo era delgada y más fácil de cargar que una caja, pero no fue difícil encontrarla. Así que lo saqué y deslicé el anillo en mi dedo meñique para mostrárselo—. ¿Lo ves?

Jadeó ante la visión del muy real diamante brillar, pero rápidamente lo guardé.

—¿Qué? No, ¿qué estás haciendo con él? Ni siquiera lo pude ver bien —chilló mientras miraba como lo volvía a guardar en mi bolsillo.

—Oh, no creíste que esa era mi propuesta verdadera, ¿o sí? De ninguna forma. Ya te dije; estoy esperando por el momento adecuado, y este ciertamente no lo es. Ahora vamos por tus cosas y vámonos a mi casa.

Hizo un puchero dramáticamente, pero al mismo tiempo, no podía dejar de sonreír.

Durante las siguientes semanas, volvimos a la rutina de vivir juntos todo el tiempo. Aún tenía un montón de cosas en su apartamento, pero dormía en el mío todas las noches y, de esa forma, finalmente comenzó a sentirse como un hogar real de nuevo. Tentativamente comenzamos a buscar una casa por el área, mientras volvimos a vivir la vida como siempre estaba destinada a ser.

Y la vida, estaba muy ocupada.

Entre las horas frenéticas y el estrés diario, Bella y yo encontramos formas de acercarnos aún más que antes. Sentía como si la conociera por completo, pero definitivamente había un elemento de diversión en ver cómo sus álter egos se habían mezclado en uno. Desde sus ocasionales humores huraños, a su forma divertida y juguetona de ver la vida. Bella era todas ellas, y todas las cosas en medio, y honestamente me enamoraba más y más de ella cada día.

Pero también disfrutaba jugar con ella…

Desde que le había dado un breve vistazo del anillo, cada vez que íbamos a una cena romántica, o cualquier salida que pareciera romántica, ella estaba emocionada esperando a que hiciera la pregunta. Incluso jugué con ella un par de veces diciéndole lo mucho que la amaba, y luego poniendo una rodilla en el suelo solo para abrochar mi agujeta. Era jodidamente divertido.

Después de tantas veces de ser decepcionada, Bella eventualmente dejó de esperarlo, y eso era exactamente lo que quería.

Con la puesta de sol sobre el océano, y la subsecuente luna brillante iluminando el cielo nocturno lleno de estrellas, finalmente sentí que era el momento perfecto. No solo todas sus álter egos habían mostrado su comportamiento varias veces durante el día, sino que sentí que era el escenario perfecto. Bella, así como todas sus piezas, amaban la playa. Era su lugar que se había convertido en nuestro lugar. Las olas con el puro aire de la noche; ¿qué mejor manera podría haber para finalmente hacerlo oficial?

—Isabella Marie Swan, ¿me harías el extraordinario honor de convertirte en mi esposa? —pregunté mientras ponía una rodilla en el suelo.

Quizá todas mis falsas alarmas de broma la habían afectado demasiado. Ella solo me miró por un momento, luciendo ligeramente molesta. Cuando no me moví, comenzó a lucir confundida, y fue ahí cuando recordé que era un completo idiota.

—Oh, mierda —murmuré antes de sacar el anillo. No había duda del porqué pensaba que estaba bromeando de nuevo. ¡Ugh!

Con el anillo en la mano, repetí las palabras.

—¿Es real esta vez? —cuestionó, aún insegura.

—¡Sí! —dije entusiasmado—. Te amo, y lamento haberlo convertido en un chiste. No quiero nada más en este mundo que ser tu esposo.

Las lágrimas inundaron sus ojos y colapsó en mis brazos afectivamente… causando que tirara el anillo en la arena.

—¡Oh por Dios! —chilló.

Tomó un poco de ansiosa excavación, pero fuimos capaces de recuperar el anillo y Bella se maravilló con su perfección. Y era un anillo perfecto. Un diamante de dos quilates con forma de círculo en el centro, con otros dos pequeños diamantes de cada lado. Las cinco piedras en total representaban a Bella y, por supuesto, a sus álter egos. Las quería a todas representadas y, afortunadamente, ella entendió el significado.

—Oh, Edward… es mucho más de lo que podría haber deseado —dijo con lágrimas en el rostro.

La propuesta definitivamente no salió a la perfección, o como lo había planeado, pero la imperfección en realidad no pudo haber sido más perfecta. Nuestra relación nunca había sido fácil; todo acerca de nosotros fue una montaña rusa desde el inicio, pero no lo hubiera querido de otra forma. Nuestro amor era imperfectamente perfecto, y no podía esperar para ver lo que el futuro traería.


¡Llegamos al capítulo final! Aún nos falta el epílogo ;)

¡Mil gracias a las chicas que dejaron su review!, gracias a:

jupy, tulgarita, glow0718, Alexandra Nash, natuchis2011b, Tecupi, bbluelilas, AnnieOR, somas, sandy56, Vero Morales, EmmaBe, Tata XOXO, Gabriela Cullen, freedom2604, kaja0507, rocio jacobcullen, Liz Vidal, Kriss21, twilight-love1694, Lady Grigori, Leah de Call, valentina delfuente y los Guest :)

Por favor, no olviden dejar su review con sus opiniones y nos leemos pronto :)