Capítulo XXI

Vi a Terry, estaba discutiendo con Albert… – refirió ella.

Candy, ¿cómo supiste eso? – preguntó un Albert abatido por ese descubrimiento.

¿Qué cosa? ¿El joven Grandchester está aquí? – George no podía creerlo.

Nos siguió George, pero esa discusión sucedió en el vagón que daba a la parte trasera del tren, no sabía que Candy seguía allí, lo juro – refirió Albert como disculpándose y quedándose un largo rato en el marco de la puerta.

¿A dónde está? – cuestionó George, le exigió a Albert con la mirada para que se lo dijera.

¡Candy…! – exclamó Archie.

¡Candy! – exclamó Patty sorprendida por el estado de la rubia.

¡Pecosa, despertaste! ¡Gracias, Dios mío! – exclamó Terry haciendo que todos volvieran el rostro hacia donde él se encontraba.

Terry, ¿no estabas en Nueva York? – le pregunta Archie.

Lo estaba, pero me dije cuando despierte Pecas quiero que me vea – confiesa orgullosamente.

¡Par de brutos… inconscientes! – grita de pronto Candy.

¿Qué pasó Pecas? ¡Ya nos llevamos así! – dice Terry sentido.

¡Por su culpa estoy aquí! – grita Candy golpeando la cama y tratando de encontrar cosas que aventar, pero el medico ya había indicado que todo se retirara.

¿Por qué por nuestra culpa? – cuestiono Albert.

¡Dejen que me levante y verán…! ¡Hey esperen por qué no puedo moverme! – no se sabia si iban a llorar o a gritar.

Señorita Candy, puede quedarse quieta, se fracturó una pierna y un brazo cuando este par de jóvenes se peleaban – le dice George, pero creo que no tiene nada de paciencia ya.

¿Me caí del tren? – preguntó ella sin poder creérselo.

Sí – respondió George.

¿Hace cuánto? – quiso saber.

Hace como seis meses, señorita Candice – responde él calculándolo.

¿Qué cosa dices George? ¿Llevo seis meses aquí? – gritó eufórica.

Aquí en Lakewood lleva un mes… - recapituló George, esperando que la mirada asesina no fuese para él.

¿Y los otro cinco? – quiso saber.

En un hospital… en estado de coma – soltó, pero nadie se esperaba lo que iba a pasar a continuación.

¡Válgame! Quiero a todos afuera, menos George, Terry y tú – gritó de repente, pero también asustó tanto a todos los demás que salieron rápidamente.

Pero… - intentó decir Archie.

¡Fuera he dicho! – volvió a decir intentando levantarse.

Bien… permiso – finalmente Archie sacó a Annie y Patty.

¿Me van a explicar qué fue lo que pasó? ¡Quiero la verdad! – exige ella.

Te desmayaste y al hacerlo, tu cuerpo se recargó en una parte del barandal que se abrió y caíste – comienza George al ver que ni Terry ni Albert intentan revelar la verdad.

George accionó el freno de emergencia y una vez detenido el tren, el oficial a cargo comenzó a buscar el por qué se había detenido, encontrando a George nervioso y le avisó que habías caído. El oficial les avisó a algunos empleados para ir a buscarte, pero nosotros ya lo habíamos hecho, después tuvimos que esperar a que los demás trajeran una antorcha, la verdad es que no se veía nada – continuo Terry seleccionando las palabras.

Luego, el oficial te encontró a casi un kilómetro de donde el tren se detuvo y envió a alguien devuelta al tren para traer una camilla, estabas mal herida e inconsciente – informa Albert.

George, el oficial y yo te llevamos al tren y en la siguiente estación te ingresamos de nueva cuenta al Hospital Santa Juana, pero entraste en coma y el doctor Russel te reconoció y aquí lo tienes, no debe tardar en entrar – le dice Terry a Candice.

¡Y regañarnos por hacerte enojar! – dice Albert.

¡Se lo merecen! – reprende Candice dejándolo claro.

¡Hola Candy! – la saludó el Doctor Russel a Candice, él con toda la actitud.

Doctor Russel, ¿qué hace en Lakewood? – le preguntó Candice.

¡Veo que no te han platicado! – observa a todos.

¡Que me accidenté por este par de idiotas! ¡Sí ya lo hicieron! – chasqueó la lengua.

No exactamente, pueden dejarme con la señorita, menos usted señor Johnson – solicita el doctor Russel.

Por supuesto – dijo George.

Vamos Terry – anima Albert.

¿Qué pasa doctor Russel? – quiere saber Candy.

Tu pierna esta fracturada Candy, tienes un brazo en el mismo estado. La peor de las posibilidades, pensábamos que podríamos perderte o que… o que quedaras paralitica. Pero por alguna extraña razón solo tuviste fracturas, el coma de seis meses y… ya ves nada más – informa el doctor Russel.

¿Estoy paralitica?

Continuará…