Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen Candy Candy es propiedad de Kyoko Misuky y la mangaka Yumiko Igarashi; sin embargo la historia que les comparto si es de mi completa autoría y no tiene fines de lucro.

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A dos continentes de distancia

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Capítulo I - Puerto de South Hampton, Inglaterra, Noviembre 1913.

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Dentro de sí, Terry sabía que había hecho lo correcto. Porque lo correcto siempre seria el bienestar de ella, antes que el de si mismo inclusive. Debía soportar el dolor que le representaba alejarse y dejarle sola en un nido de personas sin escrúpulos llamado sociedad.

Por lo menos sabia que contaba con sus primos y sus dos amigas que estarían con ella y harían todo lo posible por defenderle; y sin embargo, el irse de esa manera le dolía como nunca.

¿Cómo era posible que una chiquilla pecosa se hubiese apoderado tan pronto de su cabeza y su corazón?

¿En qué momento es que se abrió paso tan dentro de él? Que, cuando se dio cuenta ya era imposible sacarle; en el caso de que eso hubiese querido hacer. Pero no, el no quería eso, de hecho, quería, de ser posible que se quedase tatuada en cada vena, en cada órgano vital para que si un día le llegase a faltar, él estuviese desahuciado y no tuviese que vivir con ese vacío que sin duda su ausencia le dejaría.

Jamás creyó que acudir a esa cita en el establo seria su perdición, el final de sus días felices al lado de ella.

Recordarlo le hacía daño, se sentía destrozado por no poder traerle consigo, y sentía ira, una muy profunda principalmente para la maldita arpía que se hacía llamar dama: Elisa Leagan.

Otro tanto para el Duque, ese, que siendo su padre y a quien acudió para que intercediese por ellos, se negó rotundamente aduciendo que Candy no era una dama por haber acudido al establo. Bah como si el supiese lo que es una dama, cuando vive inmerso en un mundo de hipocresía y banalidad.

Y por último el colegio, quien no entendió razones, no les creyó que todo había sido una trampa con la intención de arruinar la reputación de Candy y dejarle nuevamente en orfandad repudiada por su familia adoptiva.

Y por ello, hoy le tocaba partir nuevamente a esa tierra de promesas y oportunidad para forjarse un futuro, a encontrarse con su destino y, si la vida así se lo permitía volver a coincidir con ella.

No hubo promesas, ni siquiera una despedida. Él quería verle feliz aun si eso significaba que le olvidase, aunque él no quería pensar en esa opción, reconocía que tal vez fuese lo mejor. Aún así, él deseaba lograr su sueño en poco tiempo y buscarle, aunque fuese solo para saber que era feliz con alguien más.

Camino a paso lento para subir la rampa de abordaje, tranquilamente fumando su cigarro con su equipaje en la otra mano, sus ojos mirando al inmenso mar que le recibía con su brisa y su majestuosidad.

El ruido de las olas era un buen apaciguante del remolino de emociones que bullían en su interior. Se recargo en la baranda observando el puerto lleno de gente despidiéndose de sus familiares.

Cuanto deseaba eso el también, pero no había nadie que supiese que él se iba esa noche como un fugitivo huyendo del dominio de su padre y su ilustre apellido.

Se iba solo con su maleta llena de ilusiones, pero dejando el corazón en Inglaterra en manos de una señorita pecosa de ojos verdes cautivadores y deseando poder volver a reclamar lo que su alma dictaba que era suyo.

Solo volvería por ella, era lo único que valía la pena.

Termino de fumar y lanzo la colilla por la borda; dio media vuelta cansado de ver tanta efusividad que le recordaba lo solo que estaba y se dirigió a su camarote.

Cuando estaba por entrar a este, le pareció escuchar su nombre, se detuvo por un momento y pensó en girar su rostro, pero estaba seguro que lo había imaginado por lo tanto siguió su camino y cerró la puerta.

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En el puerto una rubia corría desesperada buscando al chico de cabello castaño y ojos azul verdoso al que amaba […un descubrimiento que recientemente había hecho], se sentía devorada por la multitud de gente y lo único que pudo hacer es gritar su nombre para, por si él se encontraba cerca le oyese y supiese que ella estaba ahí.

No obtuvo respuesta.

Sin embargo esto no la detuvo, sin pensarlo subió al barco y estaba a punto de adentrarse más allá, cuando una mano le detuvo.

Era uno de los encargados del barco quien le solicitaba su boleto, acto seguido al no contar con uno le hicieron bajar de manera inmediata y sin escuchar sus suplicas o peticiones.

Llorando en el puerto le toco ver partir el barco que se llevaba al mejor compañero que había tenido en el colegio, el amigo con el que había compartido muchos momentos en la colina y fuera de ella, un ser maravilloso y noble aunque de inicio se mostrase como una persona arrogante y malcriada.

Ella sabía que él no era así, le había conocido y él también le conocía a ella.

Era el chico que ella amaba y en ese momento se iba lejos llevándose con él, su corazón sin saberlo.

Sintiendo las lágrimas empapar su rostro se negó a aceptar que su historia terminase de esa manera.

Injusta y vil.

Una trampa maquinada por un ser que le despreciaba desde que la conoció.

Levanto su rostro al cielo y hacia el barco que cada vez se hacía más pequeño en la distancia y se hizo una promesa:

Le volvería a ver de alguna u otra forma y lucharía porque su sacrificio valiese la pena.

Él se sentiría orgulloso de ella cuando se encontrasen nuevamente cualesquiera que fueran las circunstancias.

Deseo con todo su ser que el tiempo no borrase su recuerdo del corazón de ese chico rebelde y que le mantuviese con bien hasta que volviesen a encontrarse.

Lejos estaban de imaginar la gran prueba de amor que tendrían que superar para volver a estar juntos.

Dos continentes de distancia y una guerra los separarían por un largo tiempo. Y cada uno a su forma deberá sortear varios obstáculos para encontrar su camino y este al final los llevara a reencontrarse.

¿Podrán ellos ser lo suficientemente valientes para amar sin tener la certeza de ser correspondidos o siquiera saber si la otra persona aún te piensa?

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Muy buenos días, el día de hoy empiezo con esta nueva aventura, es una historia que aún esta en proceso, aun la estoy escribiendo y por ello espero poder actualizar cada semana.

De antemano, muchas gracias a todos aquellos que me acompañen en esta nueva aventura para nuestros rebeldes.