Aquí estamos de nuevo para estrenar el nuevo arco!
Antes de comenzar, me gustaría contestar algunas reviews:
Camilo Navas: Aunque quiero darle ese aire de manipulador a Sirzechs, quiero hacerlo de una manera diferente a Rías, de una manera mucho más inteligente, como la cabeza de todo el tramado. Por eso quiero hacerlo un personaje malvado, pero bastante inteligente, a diferencia de Rías que es una buena manipuladora, pero carece de lo segundo. Por eso es que el Demonio Supremo nunca haría nada estúpido, a menos que se vea obligado a hacer un plan un tanto drástico, pero al fin y al cabo es un plan, y no deja de ser un plan elaborado por él. Hablando del tema de la Corrupción Demoniaca, para serte sincero me ha causado mucha ilusión lo que has dicho. Significa mucho para mí que un concepto elaborado en mi historia quiera ser usado por otro, solamente por la inspiración que le causó leerlo.
: Como siempre, gracias por tu constante apoyo, y me alegra mucho que los capítulos estén siendo de tu agrado. También me alegra ver que la relación entre Issei y Tiamat sigue a un nivel bastante alto.
aNiSh199: Pues solo espera, porque su química subirá a otro nivel en este capítulo, y ni hablar con los que se vienen en el futuro. Tengo pensado hacer la confesión lo más emotiva y bonita posible, a ver si logro causar que a más de uno se le caiga una lagrima. No solo será así con ella, también será así con la gran mayoría.
Shadow427: A ver… Consideremos como construí la personalidad de Tiamat hasta este momento. Con solo eso, te puedes dar cuenta que nunca se uniría a un Sequito, o formaría a ser parte de los Esclavos de los Demonios. Es completamente absurdo, porque no va acorde al personaje. Tiamat odia a los Demonios, y es algo que nunca va a cambiar. NUNCA.
ZdaTTy: Mi Penemue es bastante OC debido al Pecado Original. Aun así, sigue manteniendo su aspecto original (donde decían que tenía los pechos más grandes del mundo), y hay ciertos rasgos de su personalidad que aún siguen vigentes en ella. Aun así, debo decirte que no sale mucho en la novela, es un personaje bastante terciario, y por eso es que hay muy pocos fics de ella.
Kazuma yagamy: Me alegra que te hayan gustado los dos últimos capítulos, espero que también sea así con este y los siguientes!
Ahora, sin más, es hora de comenzar el nuevo arco!
Disfruta!
INICIO DE ARCO-CAPÍTULO 18: ¡EL LIDER DE LOS CAÍDOS!
Una fuerte cachetada se escuchó en el despacho del Maou Lucifer, junto con una caída.
"Eso es lo que te mereces." Sirzechs miro a su hermana tirada en el suelo con cierta frialdad. "¿Sabes todos los problemas que podrías haber causado, solo por tener una oportunidad de entrar en los Rating Games?" Rías tan solo bajo su mirada imponente, frotándose la mejilla golpeada. "Y como si no fuera poco, llevaste a la muerte a un Cadre que podría haber estado de nuestro lado, si le comentábamos todos nuestros planes. La oportunidad de tener un espía y un respaldo tan grande dentro de los Ángeles Caídos fue arruinada por tu irresponsabilidad y oportunismo." Comentó, sin quitar la mirada fría de su rostro. "Por suerte, ya había planeado con anterioridad armar un armisticio con los Caídos."
"¿Un armisticio?" Se preguntó Rías, alzando su mirada con asombro tras escuchar sus palabras.
"Así es." Sirzechs finalmente abandono su mirada macabra, mirando hacia la ventana. "El problema es que me es imposible saber cómo piensa Azazel. Solo el tiempo dirá si esta de nuestro lado o no…"
"Espera, ¿Cómo convenciste a Azazel de venir al Infierno?"
"Para ser más concretos, él no vendrá solo para visitar el Infierno." Sirzechs observo la mirada de Rías, viendo que buscaba una explicación. "Lo sabrás cuando llegue el momento. No pienso contártelo, quizás de esa forma pensaras mejor en tus futuras acciones." Sirzechs se dirigió a la puerta, mirando de reojo a su hermana. "Con respecto a tu pequeño… ´trabajo'. Por lo visto, seguiremos con el plan previsto. Tiamat no parece estar interesada amorosamente en Issei." Sirzechs abrió la puerta, alzando su mirada con una pequeña sonrisa. "Aun así, nunca me espere que tuviéramos la posibilidad de tener a Tiamat en nuestras filas. Es obvio que ella no quiere saber nada de nosotros, pero si logramos controlar por completo a Issei, ella también estará de nuestro lado." Sirzechs fijo su mirada en Rías con seriedad. "Solo hay que tener cuidado y no hacer nada estúpido. Si nos vemos obligados a hacer un movimiento drástico, debemos asegurarnos de cubrir todas las pruebas para no tener que lidiar con Tiamat…" Sirzechs le dio la espalda a su hermana, dando un pequeño suspiro. "Por lo menos, no tener que lidiar con ella hasta el final. Después de todo, no importa que seas un humano o un Rey Dragón. Todos terminaremos con el mismo destino…" Concluyó, cerrando la puerta con gran tranquilidad.
Rías tan solo se quedó observando la puerta por varios segundos. Su mano aun en la mejilla que estaba poniéndose cada vez más roja.
El silencio finalmente se rompió, cuando Rías golpeó fuertemente el suelo con su puño.
"¡¿Por qué nada sale como yo quiero?!" Gritó Rías con gran enojo.
Sabía que había logrado su cometido de llamar la atención derrotando a un Cadre, pero nunca espero que sería tan humillada por su hermano mayor.
SALTO DE LINEA.
Los rayos de sol comenzaban a asomarse sobre la Ciudad de Kuoh. En este nuevo día, todo parecía estar perfecto, ah excepción de la Academia destrozada que ya había pasado a ser una noticia nacional. Fuera de eso, todo decía que iba a ser un muy lindo día hoy, un día completamente tranquilo y sin tareas.
Eso era algo muy bueno, ya que cierta persona necesitaba un día completo para recomponerse de semejante batalla que había tenido.
Ahora nos fijamos en la casa de esa persona, concretamente.
"¡Empecemos otro día con gran energía!" El despertador comenzó a sonar fuertemente con una voz bastante adorable. "¡Vamos, levántate!... Si no te levantas, yo me meteré en tu cama…" La mano de Issei cortó el despertador con una falta de energía alucinante.
"… ¿Cómo llegue aquí?" Issei se talló profundamente los ojos, intentando quitarse el sueño sin tener éxito. "¡Por Dios!" Exclamó el castaño, dando un gran bostezo. "Nunca en mi vida me había sentido tan cansando." Se dijo a sí mismo, sin siquiera moverse un centímetro de su cama. Una pequeña mueca apareció en el rostro de Issei al sentir un pequeño pinchazo en su abdomen, al igual que sentía como unas vendas extremadamente pesadas rodeaban todo su torso. "Ni con los factores curativos de Asia pudieron curarme todo el daño de esa lanza que me atravesó…" Pensó el castaño, levantando lentamente las sabanas para ver más de cerca su condición actual.
Se llevó una gran sorpresa cuando descubrió que las vendas no eran extremadamente pesadas, ya que otra cosa era la que ejercía una gran presión contra su cuerpo. Y ese largo y precioso cabello celeste inconfundible que se desparramaba por toda la cama era la prueba que Issei necesitó para descubrir de quien se trataba.
"¿Tiamat?" Se preguntó Issei en voz alta, viendo como la dragona dormía pacíficamente en su pecho. Sus cuerpos parecían estar más entrelazados de lo que parecía a simple vista.
"Hmmm…" Tiamat abrió lentamente sus ojos, alzando un poco su mirada tras escuchar la voz de su futuro amante. "Buenos días, Issei." Saludó la dragona, sentándose a horcajadas sobre la cintura del castaño.
Aunque las sabanas aun cubrían su cuerpo y hacia que la vista de su cuerpo se vea un poco entorpecida, Issei pudo captar con gran facilidad un detalle que lo hizo ponerse un poco nervioso.
"¿Está en ropa interior?" Pensó el castaño, viendo que los dos atributos de Tiamat eran cubiertos por un corpiño blanco que dejaba un gran escote debido al tamaño de sus pechos. "¿Estoy en ropa interior?" Issei se miró a sí mismo, viendo que solamente contaba con un bóxer en estos momentos, si no contamos las vendas que cubrían todo su torso.
"¿Estas bien?" Tiamat inclino levemente su cabeza tras ver que Issei permanecía completamente estático.
"Si, es solo que me sorprendiste." Contestó rápidamente. Al parecer, el hecho de que ambos estuvieran en ropa interior en la misma cama solo lo afecto por un segundo.
"¿Issei?" Una voz femenina se escuchó a través de la puerta, haciendo que el castaño tomara rápidamente por el abdomen a Tiamat. Issei hizo un movimiento brusco para ocultar al instante a la dragona, sacándole un pequeño y dulce quejido.
"¿Si, mamá?" Preguntó Issei, abrazando por la espalda a Tiamat para que no saliera.
La dragona pestañeo con ligero asombro ante la reacción de Issei. Al ver que sus manos podían llegar fácilmente a los costados del abdomen de Issei, una sonrisa atrevida se dibujó en su rostro.
"Ayer hubo un gran incidente en tu Academia. Por hoy no tendrás clases." Declaró su madre por el otro lado de la puerta. "Solo quería decirte que no hagas ninguna estupidez mientras estamos fuera, porque hoy volveremos muy tarde con tu padre. ¿Escuchaste?"
"S-¡SI!" Un fuerte grito salió por la boca de Issei al sentir un extraño estimulo en su cuerpo, que también se movió de una forma extraña por la descarga recibida.
Al escuchar la voz un tanto sobresaltada de su hijo, la señora Hyoudou alzo una ceja. "Oye… ¿estás bien?"
"Si, estoy perfecta-¡PERFECTAMENTE!" Lo mismo volvió a suceder, aunque esta vez fue incluso más brusco que la anterior.
La señora Hyoudou alzo aún más la ceja, pero finalmente se inclinó de hombros, comenzando a bajar por las escaleras.
Al escuchar como los pasos se alejaban, Issei rápidamente levantó las sabanas y le entrego una mala mirada a Tiamat.
"¿Qué acabas de hacerme?"
Una sonrisa juguetona se disparó en el rostro de Tiamat tras la pregunta. "¿En serio quieres saberlo?"
"Hemmm… ¿sí?" Issei se mostró dudoso.
Tiamat agarro los costados de su abdomen en un rápido movimiento, para luego apretarlo un poco.
"¡Ahhhh!" Issei gritó, al sentir como las cosquillas recorrían su cuerpo. "¡Maldita!" Exclamó con una gran sonrisa retadora en su rostro.
"¡Ah, no, espera!" Exclamó Tiamat entre risas al ver que Issei comenzó a seguirle el juego, haciéndole cosquillas en diferentes partes del cuerpo.
Comenzaron a dar vueltas en la cama, girando uno sobre el otro y haciendo que las sabanas volaran por los aires.
Finalmente, el primer raund acabo con la victoria de Tiamat, cuando logro sentarse a horcajadas encima de la cintura de Issei. La postura era un tanto extraña, ya que Issei había terminado sentado en la cama contra la pared, haciendo que los pechos de Tiamat se hundieran un poco en su rostro.
"Te tengo." Declaró la dragona con una sonrisa triunfante en su rostro.
"Está bien, tu ganas." Declaró Issei rápidamente, alzando un poco su rostro para mirar a la dragona. "¿Podrías alejarte un poco? Me cuesta respirar." Suplicó, con un pequeño sonrojo en su rostro.
Una sonrisa zorruna decoro el rostro de Tiamat. "… ¿Debería?"
Issei ensancho sus ojos a más no poder tras lo escuchado. "Oh, no…" La sonrisa en el rostro de Tiamat aumento aún más. "¡No, por favor!"
Finalmente, Issei dio un gran suspiro de alivio cuando Tiamat apartó un poco su cuerpo, dejándolo respirar cómodamente.
"¡Caíste!" Tiamat Gritó con gran alegría, hundiendo el rostro de Issei por completo entre sus pechos.
"¡Guhmm!" Issei intento gritarle, pero todos sus gritos fueron completamente amortiguados por los dos montículos gigantes. Su rostro se puso violeta rápidamente, por lo que comenzó a mover su rostro frenéticamente en busca de una bocanada de aire.
"¡Hm, hm, hm!" Tiamat se rio, apoyando una mano sobre el cabello de Issei. "¡Me haces cosquillas!"
Issei tomo la cintura de la dragona en un rápido movimiento, haciendo que Tiamat pestañeara por la sorpresa y diera un leve quejido, al mismo tiempo que la situación se tornaba en su contra.
El castaño hizo un rápido movimiento, tirando a Tiamat en la cama y quedando sobre ella, ganando el segundo raund.
Issei podría estar burlándose de Tiamat en estos momentos, pero la postura con la que terminaron simplemente no se lo permitió.
Las piernas de Tiamat abrazaban fuertemente la cadera de Issei, haciendo que sus partes más íntimas tuvieran un fuerte contacto a pesar de la ropa interior. Las manos de Issei terminaron en la espalda de la dragona, mientras que las manos de Tiamat terminaron rodeando el cuello de Issei en un tierno abrazo, que hizo que sus narices chocaran fuertemente y que sus labios estén en constante roce en estos momentos.
Cualquiera en esta situación se separaría rápidamente del otro y no sabrían como mirarse a la cara…
Pero ellos parecían estar muy concentrados en sus labios y sus ojos en estos momentos…
Sus labios continuaron rozándose, sin que ninguno hiciera ningún movimiento para separarse por unos pocos segundos…
Ni siquiera ellos mismos sabían que es lo que estaban pensando en estos momentos, solo se dejaban llevar por la situación…
"¡Me olvide de decirte!" La voz de la madre de Issei sonó fuertemente en la salida, rompiendo por completo el momento, ya que Issei alzo un poco su rostro tras escucharla. "¡Una profesora de intercambio que dará en tu Academia vendrá a vivir aquí mañana! ¡Solo te pido que te comportes y que no la incomodes, o serás castigado!"
"¿Una profesora?" Pensó Issei, alzando un poco más su rostro. "¡De acuerdo!" Respondió rápidamente el castaño, para luego escuchar el clic de la puerta.
Una sonrisa pícara apareció en el rostro de Tiamat. "¡Mi oportunidad!" Gritó la dragona.
"¡Wooooahhhh!" Gritó Issei al ser arrojado en la cama, volteando las posiciones de ambos una vez más.
Finalmente, Tiamat se llevó la victoria, terminando encima de Issei con un escore a favor de 2 a 1.
"Te gusta ganar, ¿verdad?" Le preguntó Issei, entregándole una media sonrisa.
"¡Me encanta!" Declaró la dragona con gran convicción.
"Fue divertido…" Issei comenzó a acariciar el cabello de Tiamat. "Pero ya me agotaste las pocas energías que tenía."
Tiamat se separó un poco de Issei para tomar una saben y volver a cubrirse. "Aprovecha todo este día para descansar. Mañana será un día agitado."
Un pequeño flash back de la muerte de Irina volvió a su mente, haciendo que su expresión se torciera a una mucha más seria. "Lo sé…"
Tiamat ya lo conocía muy bien, por lo que captó su cambio de actitud de inmediato.
Ella actuó rápidamente, abrazándolo con gran fuerza y posicionando su rostro en el pecho del castaño. "Mañana tendrás tiempo para pensar en ello. Ahora, concéntrate en recuperarte." Comentó con gran calma, haciendo que la mirada de Issei se suavizara visiblemente.
"Tienes razón…" Issei llevo una mano a la mejilla de Tiamat, haciendo que una linda sonrisa apareciera en su rostro, al mismo tiempo que reafirmaba su abrazo con gran cariño. El castaño tan solo observo esto con los ojos ligeramente ensanchados, recordando uno de sus deseos antes de convertirse en Demonio. "Sabes…"
"¿Hm?" Tiamat alzo su mirada, sorprendiéndose por la cálida sonrisa que adornaba el rostro de su futuro amante.
"Siempre desee dormir con una gran cantidad de mujeres desnudas en la misma cama para sentirme completo. Aun así, cada vez que lo imaginaba, sentía que no importaba cuantas mujeres desnudas me rodearan, siempre sentía que en ese deseo faltaba algo… Me sentía vacío." Issei fijo su mirada en los ojos de Tiamat, haciendo que la dragona sintiera la gran gratitud que desprendían sus ojos sin necesidad de intermediar palabras. "Pero ahora, estoy con una sola mujer en la cama. Es irónico…" Issei se rio al final.
Tiamat lo miro con gran curiosidad por su última palabra. "¿Por qué es irónico?"
"Porque solo estoy con una mujer…" Tiamat sintió como el brazo de Issei rodeo su cintura, haciendo que tuviera un pequeño escalofrió por todo su cuerpo. "Solo con una…" Issei se llevó su otra mano a su corazón. "Y me siento más lleno que nunca."
Tiamat no pudo evitar apretar fuertemente las sabanas con sus manos tras las palabras de Issei. Las palabras de Issei habían hecho que todo su pecho ardiera con un sinfín de emociones. Aun así, esa enorme calidez no la quemaba, simplemente la abrazaba como si fuera un bebe en las manos de su madre. Esa sensación ardiente se expandió por todo su cuerpo, hasta que finalmente llego a su rostro, y se presentó en la forma de un enorme sonrojo.
Simplemente, ella estaba completamente conmovida con tan solo sus últimas 7 palabras…
Simplemente, ella había sentido como todo su corazón se había agitado con gran alegría con tan solo sus últimas 7 palabras…
"Por eso, quiero darte las gracias. Quiero darte las gracias por hacerme sentir tan feliz." Declaró Issei con una sonrisa dentuda en su rostro, sin saber que sus palabras se estaban clavando profundamente en el corazón de Tiamat.
Issei no pudo evitar pestañar con confusión cuando sintió como las manos de Tiamat se desplazaron por su torso con una timidez bastante extraña por parte de la dragona. Finalmente, Tiamat encerró lentamente a Issei en un gran abrazo, bajando su mirada para que no pudiera ver como sus ojos brillaban con gran amor.
"… No te imaginas lo feliz que me haces sentir tú a mi…" La voz de Tiamat se escuchó casi como un susurro, pero la gran ternura que expreso en sus palabras se sintió con gran intensidad.
"¿En serio?" Issei no pudo evitar sonreír tras escuchar las palabras de su dragona. Un gran bostezo procedió después de sus palabras, indicando que ya quería descansar.
De todas formas, ni siquiera unos mil bostezos podían llegar a romper lo que Tiamat estaba sintiendo ahora mismo.
"Será mejor que durmamos." Declaró Issei con un poco de seriedad, ajustando su abrazo en la cintura de su dragona. "Que descanses…"
Issei cerró sus ojos, sin antes poder evitar sonreír cuando sintió como el abrazo de Tiamat se reforzó aún más, al mismo tiempo que frotaba su rostro con bastante ternura en el pecho de Issei.
Ella lentamente comenzó a cerrar sus ojos...
"Que descanses…" La voz tan cariñosa y afectuosa de Tiamat salió con una gran sonrisa amorosa en su rostro cuando escucho los latidos de Issei.
SALTO DE LINEA.
"Despierta, despierta…" La voz con un tono muerto se escuchó a través del despertador. "Si no lo haces, te matare…"
Issei rápidamente apago el despertador, para luego levantar su rostro de la almohada con claras energías renovadas.
"Ahora si me siento mucho mejor…" Se dijo así mismo el castaño, esbozando una sonrisa tonta en su rostro. Issei no tardó en darse cuenta de la ausencia de su dragona, haciendo que alzara una ceja. "¿Fue un sueño?" No pudo evitar pensar, ya que ayer se encontraba demasiado cansado. "No, no pueden ser un sueño. Esos recuerdos son demasiado lucidos." Se dijo a sí mismo el castaño, sin poder evitar sonreír tras recordar como actuó Tiamat.
Issei no tardo en quitarse las vendas del torso, viendo que ya estaba perfectamente curado. Rápidamente se puso su uniforme, preparado para marcharse a la Academia Kuoh.
"Mi madre había dicho que hubo un incidente…" Pensó el castaño, cargando con su maleta. "¿Qué es lo que sucedió? ¿Acaso lo que sucedió hace dos días tienen algo que ver?" Issei no pudo evitar preguntarse con gran seriedad, abriendo la puerta de su habitación.
El castaño no pudo evitar pestañear con enorme sorpresa, al ver que Tiamat estaba saliendo de la habitación del frente con un traje negro y una camisa blanca. Su vestimenta parecía ser más de hombre que de mujer. Pero aun así, se veía muy bien.
Al ver que Issei finalmente se despertó, la dragona fijo su mirada en él y se acercó lentamente. El castaño no pudo evitar sonrojarse levemente cuando Tiamat entrelazó su mano con la de Issei, sin quitar esa seriedad distintiva en su rostro que solo la hacía ver más linda.
"¿Cómo me veo?" Le preguntó la dragona, fijando sus ojos en los de Issei, indicando que la respuesta era muy importante.
"Te ves… genial." Las palabras salieron de la boca de Issei sin su consentimiento, haciendo que el castaño se sonrojara un poco más.
"Gracias." Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de Tiamat, al mismo tiempo que daba un paso hacia atrás para separarse.
"Un momento, ¿por qué estas usando un traje?" Preguntó el castaño con mucha curiosidad.
"Eh decidido vincularme más al mundo de los humanos." Contestó, tomando un maletín blanco que estaba apoyado al lado de la puerta. "De esa forma, los dos estaremos más tiempo juntos." Finalizó, entregándole una linda sonrisa al castaño.
Issei no pudo evitar sorprenderse ante semejante declaración. Realmente le ponía muy contento que ambos se sintieran tan cómodos con el otro.
"Ahora, si me disculpas, ya tengo que comenzar mi trabajo." Declaró la dragona, dándole una pequeña palmadita en su cabeza antes de marcharse por las escaleras.
"¿Desde cuándo ese cuarto tiene ropa?" Issei se cruzó de brazos y alzo una ceja mientras mirada al cuarto cerrado, hasta que finalmente se inclinó de hombros. "Bueno, da igual."
SALTO DE LINEA.
El silencio en el cementerio era absoluto, a pesar de estar rodeado por el bosque de Kuoh.
Ni un alma se encontraba en el lugar, ah excepción de una joven con el cabello azul que estaba mirando atentamente una tumba sin quitarle la mirada de encima.
El nombre de la persona, que ahora se encontraba descansando en paz, estaba gradaba en la sepultura.
"Irina Shido."
Xenovia posiciono una mano sobre la tumba, agachándose un poco. Su rostro permanecía fuerte en todo momento, pero sus ojos no podían ocultar lo que estaba sintiendo en estos momentos.
La mujer ni se inmuto cuando Issei se paró a su lado, fijando su mirada en la tumba de su amiga de la infancia con la misma expresión que Xenovia.
Ambos se quedaron en silencio por varios segundos, sin compartir ni siquiera una mirada…
Finalmente una gran briza pasó, haciendo que Xenovia se pusiera de pie nuevamente.
"Lamento que haya terminado de esta manera…" Issei se disculpó, apretando fuertemente sus puños. "Si no hubiera sido tan incrédulo, ella…"
"Ahora termino de entender por qué Irina era tan apegada a ti en el pasado." Xenovia lo interrumpió, haciendo que el castaño fijara su mirada en la Exorcista. "Portador de Ddraig… No, Hyoudou Issei." Xenovia apoyo una mano en su hombro, entregándole una pequeña sonrisa. "Eres una persona muy buena, y eso no cambio a pesar de que te hayas convertido en un Demonio. A mi también me hubiera gustado que terminara de una forma diferente, pero si hubiera sido así, quizás nunca hubieras entendido como debes actuar. Viendo tus ojos, me doy cuenta que ahora entiendes que no todas las personas merecen tener una segunda oportunidad. Solo espero que sigas luchando por lo que crees correcto, y nunca vuelvas a dudar de ello."
Issei tan solo pudo observarla completamente impresionado por sus palabras, hasta que finalmente una sonrisa un tanto triste se dibujó en su rostro, al mismo tiempo que tomaba la mano de la mujer que se encontraba en su hombro, para estrecharla fuertemente con la suya. "Muchas gracias." Xenovia tan solo le sonrió por su agradecimiento.
"Como expresión de gratitud, me gustaría que me llevaras a hablar con tu ama, Rías Gremory." Declaró Xenovia, volviendo a su semblante serio natural. "Tengo que hablar con ella sobre la gran mentira en la que eh vivido todos estos años."
La expresión de Issei se enserio al instante al darse cuenta que hablaba de Dios. "Justo ahora tenía clases. Si quieres, puedo llevarte a la Academia Kuoh para que hables con ella."
Xenovia tan solo asintió, mostrándole su gratitud.
SALTO DE LINEA.
"Oye, algunos dicen que fue un atentado terrorista, ¿tú crees que es verdad?"
"No lo creo. Lo más probable es que algún alumno rebelde lo haya hecho después de ver una película."
"¿Te estas escuchando? Lo más seguro es que simplemente dejaron el gas encendido y todo se vino abajo."
"Si hubiera sido como tú dices, no hubiera sido reducida a tan solo unos simples escombros."
Issei oía los rumores de sus compañeras que se dirigían a la Academia. "¿De qué están hablando?" Issei le susurró al oído, haciendo que Xenovia lo mirara con ambas cejas alzadas.
"¿Acaso no te enteraste de lo que sucedió?"
Issei tan solo la miró con aun más curiosidad, que rápidamente fue disipada cuando sintió una energía un tanto densa que le hizo erizar la piel.
Issei rápidamente fijo su mirada al otro lado del puente, viendo como un sujeto con el pelo blanco bastante reconocido estaba apoyado en la verja de la entrada con las manos en los bolsillos.
El castaño no pudo evitar sudar cuando Vali empezó a acercarse lentamente a su posición.
Finalmente, Vali se posiciono en frente de Issei, fijando su mirada en él de una forma penetrante. "Por fin nos podemos ver, Hyoudou Issei." Vali entrecerraría sus ojos con un aura amenazadora. "¿O debería decir, rival?" El sudor frio en el rostro de Issei tan solo se intensifico tras escuchar las últimas palabras.
"¿En serio planeas librear tú batalla ahora, Emperador Dragón Blanco?" Xenovia se interpuso, haciendo que Vali cerrara sus ojos con una sonrisa.
"Solo venía a saludar." El albino giro su rostro hacia atrás, dibujando una expresión totalmente seria. "Después de todo, sería una locura intentar algo con ella cerca…" Bajo sus ojos, se podía ver como una enorme aura tan pura como el hielo emanaba desde la Academia.
Issei no pudo evitar pestañear en confusión. "¿'Ella'?"
Vali lo observo con ligera sorpresa. "Es cierto. A penas has despertado tu poder. Te tomará bastante tiempo para que puedas integrar el olfato y el aura de un dragón."
Issei tuvo un pequeño flash back de cuando sintió una poderosa aura en el Reino Familiar, que termino siendo Tiamat. "¿Se refiere a eso? Es cierto, no lo eh vuelto a desarrollar en mucho tiempo…"
"En fin, solo quería saludarte, y decirte que espero nuestro combate con muchas ansias." Declaró, dándose media vuelta, para fijar su mirada en Issei una última vez. "Espero que no me decepciones."
Issei tan solo pudo observarlo seriamente, para luego tragar duro cuando finalmente se marchó.
"Tendré que esforzarme mucho…" Pensó el castaño con seriedad, alzando su mirada al cielo.
En ese preciso momento, se dio cuenta que algo muy extraño estaba pasando.
"Un momento… ¿No falta algo que obstruya la vista?" El enorme edificio de la Academia Kuoh comenzó a parpadear en su mente, indicándole que eso era lo que faltaba. "¡Santa mierda!" Gritó con los ojos bien abiertos, corriendo rápidamente para ver que, efectivamente, había un enorme cráter repleto de escombros en donde una vez estuvo el edificio principal.
"Íbamos a borrar la memoria de todos y arreglar la academia en un día para que esto pasara desapercibido…" Rías se unió a Issei, entregándole una pequeña sonrisa. "Pero por lo visto, mi hermano tiene otros planes. Aunque, no me preguntes cuales son, ya que no me comentó nada al respecto."
"Ya veo… ¿y aun así tenemos clases?" Una mirada aburrida adorno el rostro del castaño.
"Por lo visto es la última clase, antes de que comiencen las vacaciones de verano." Comentó Rías con una sonrisa.
"¿Vacaciones de verano?" Se preguntó Issei en voz alta. "¿No comenzaban dentro de 3 meses?"
"Si, pero se adelantaron. Tendremos un mes y medio de vacaciones, hasta que logren reconstruir el edificio."
"Ya veo…"
"Perdona por preguntar, pero, ¿por qué estás aquí?" Rías fijo su mirada en Xenovia con algo de seriedad. "Los problemas ya fueron solucionados, así que no tienes nada que hacer en este lugar."
"Tenía que hablar contigo de algo muy importante." Contestó Xenovia, haciendo que Rías se le quedara mirando por algunos segundos.
"Vamos a mi club." Declaró la pelirroja, haciendo una seña con su cabeza para que Xenovia la siguiera. "Pero, antes…" Rías sacó un panfleto de su bolsillo, entregándoselo a Issei. "Es de tú cliente favorito."
"¿El viejo?" Se preguntó Issei en voz alta, viendo el panfleto con detenimiento.
Issei se quedó parado en la entrada, viendo como numerosas sillas se dividían por grupos en el patio. Lo más probable es que indicaban los diferentes grupos de estudiantes.
El castaño miro hacia el costado de la verja, viendo que había un pequeño anuncio que indicaba las clases de hoy.
"Genial…" Pensó el castaño con aburrimiento. "Tres horas de acto por lo sucedido, y después tenemos dos horas de química…"
SALTO DE LINEA.
El grupo de Issei se encontraba en la agrupación que les correspondía, tomando asiento en las diferentes bancos algo inestables debido al terreno.
"¡Joder, ese acto fue un real infierno!" Matsuda se quejó con gran intensidad.
"Es cierto…" Motohama ajusto sus gafas con seriedad. "Aun así, no puedo dejar de pensar en lo sucedido…"
"Es increíble que tengas una cosa en tu cabeza que no sea un par de pechos, Motohama." Una mujer de cabello castaño le sonrió burlonamente, mientras se cruzaba de brazos.
"Aika Kiryuu…" Motohama se cruzó de brazos con una mirada disgustada en su rostro. "Es normal que no me enfoque demasiado en las mujeres, si en frente mío solo tengo una tabla con algunos defectos visuales." Motohama ajusto sus gafas con una sonrisa burlona, devolviéndole el insulto.
"Hm… ¿Eso quiere decir que se consideran grandes hombres?" Aika ajusto sus gafas, observando el pantalón de Matsuda y Motohama. Ambos se cubrieron su entrepierna al sentirse desnudos ante la mirada de la mujer. "Wow…" Aika pestaño con ligera sorpresa. "No me esperaba que el Dúo de Pervertidos tuvieran una longitud de 20 centímetros, con una circunferencia de 4 centímetros. Debo decir que estoy impresionada."
"¡Oye, está usando tu técnica en nuestra contra!" Le grito Matsuda a Motohama con un gran sonrojo en su rostro.
"Así que, ¿así es como se sienten las mujeres cuando las veo detalladamente?" Motohama ajusto sus gafas con un pequeño sonrojo. "Creo que empiezo a entender porque siempre me golpeaban."
"Y el amigo del Dúo de Pervertidos…" Issei fue tomado por sorpresa al escuchar ese comentario. "Hm… Te vendría bastante bien que tus mejores amigos te compartieran un par de centímetros…"
"¡No andes divulgando esas cosas como si nada!" Issei la señalo, mientras cubría su entrepierna con su otra mano.
Aika se ajustó las gafas, estudiando todo su cuerpo con detalle. "Aun así, ese no es tu verdadero fuerte." Al escuchar esto, los tres hombres no pudieron evitar mirarla con curiosidad. "Aunque uses una ropa tan suelta, puedo ver con mucho facilidad que tienes un mejor físico que el Príncipe de la Academia…" La mujer fijo su mirada con un pequeño destello peligroso en sus ojos. "Definitivamente, estas mucho más caliente que Kiba." Finalmente, Aika se inclinó de hombros y se dio la media vuelta. "Es una lástima que tengas vergüenza de mostrar lo que tienes guardado."
"… ¿Qué le pasa?" Se preguntó Matsuda, dándole una mala mirada.
"No lo sé, pero la clase está a punto de empezar." Motohama ajusto sus gafas con una sonrisa pervertida en su rostro. "Escuche que la nueva profesora es extremadamente bonita."
"¿Nueva profesora?" Issei se sentó en su banco, volteándose para escuchar una explicación por parte de Matsuda.
El pelado estaba a punto de contestarle, pero un enorme sonrojo junto con una pequeña gota de sangre en su nariz lo dejo sin habla.
"Silencio."
Issei no pudo evitar ensanchar sus ojos en shock. "Esa voz…" El castaño rápidamente se dio media vuelta, viendo con gran asombro como Tiamat estaba en frente de sus alumnos.
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de la dragona, que parecía estar dirigida únicamente a Issei.
"Mi nombre es Tiamat Freeze, y seré su nueva profesora de química." Tiamat miro a todos sus alumnos con la típica expresión seria en su rostro. "¿Alguno tiene una pregunta?"
"Espera un segundo…" Issei no pudo evitar ensanchar sus ojos nuevamente. "¿La profesora que vivirá en mi casa a partir de hoy, es…?"
Matsuda levanto su mano. "Escuche que eres una profesora de intercambio. Entonces, ¿te estas hospedando en las Residencias de la Academia, o en otro lugar?"
"Estoy viviendo en la casa de Issei." Contestó la dragona con simpleza.
Todas las miradas se posaron en Issei, haciendo que el castaño se pusiera bastante nervioso.
"¡Issei, maldito…!" Matsuda comenzó a emanar fuego de sus ojos.
"¡Silencio!" La mirada fría de Tiamat hizo que Matsuda se encogiera en menos de un segundo.
"Lo siento." Declaró, con un rostro bastante pálido.
"Para comenzar la clase…" Tiamat fijo su mirada en Issei y lo señalo con la regla. "Hyoudou Issei." El castaño rápidamente se irguió tras escuchar su nombre. "¿Qué es lo que sucede cuando el CO2 entra en estado sólido?"
Issei pestañeo con ligera sorpresa ante la pregunta. "Cuando el Dióxido de carbono entra en estado sólido, se convierte en hielo, profesora."
"Eso es correcto." Tiamat le sonrió. "Pero no es simplemente hielo, es hielo seco. Se diferencia del hielo normal, porque no deja residuo de humedad, ya que está compuesto por un componente gaseoso." Tiamat se acercó, y le dio un pequeño golpe con su regla a una enorme caja aislante. "Con eso mismo trabajaremos hoy. Aprovechando que el día de hoy es muy frio, cada uno tomara una pequeña parte del hielo y elaboraran una escultura. Traje los materiales que necesitaran." Tiamat fijo su mirada en todos sus alumnos con gran seriedad. "¿Quedó claro?"
"¡Si!" Todos contestaron rápidamente.
SALTO DE LINEA.
Todos ya habían tomado sus guantes y diferentes herramientas para trabajar con el hielo. Como era de esperarse, el arte no se llevaba muy bien con todos los alumnos.
El único que no había comenzado, era Issei. Por algún motivo, su mente estaba completamente en blanco.
"¿Qué sucede, Issei?" Tiamat se posó al lado suyo, mirándolo con atención.
"No se me ocurre nada…" Contestó el castaño, frotando su cabello con desesperación.
"No te estoy pidiendo que elabores un arte contemporáneo." Explicó Tiamat con una pequeña sonrisa. "Solo piensa en algo que te guste." Tiamat siguió su camino, sin darse cuenta que Issei se la quedo observando por unos pocos segundos.
"Hm…" Issei cerró fuertemente sus ojos y comenzó a pensar. "Algo que me guste, algo que me guste…"
Una gran cantidad de imágenes vinieron a su cabeza de las tantas películas eróticas que miro junto con sus amigos. También imagino a Matsuda y Motohama, ya que eran sus mejores amigos y realmente le agradaban.
De esa forma, otros cientos de recuerdos pasaron rápidamente por su cabeza…
Siguieron y siguieron pasando, hasta que…
De pronto, frunció levemente el ceño al ver un largo cabello celeste en sus pensamientos…
Después, fueron unos hermosos ojos del mismo color, junto con una sonrisa radiante de su Maestra…
Por último, recordó como se veía mientras estaba entrenando, con ese sudor pegado a su cuerpo…
Un pequeño sonrojo se dibujó en su rostro mientras seguía recordando sus momentos con ella con una sonrisa.
Sin duda alguna, ella le gustaba, le gustaba mucho…
"¡Wow, Issei!" El grito de Matsuda hizo que Issei saliera de sus pensamientos. "¡Es un retrato perfecto!"
"¿Eh?" Issei bajo su mirada, viendo que una figura de hielo de Tiamat entrenando estaba en frente suyo. "¡¿Ehhhh?!"
Rápidamente, todos lo rodearon para ver con gran asombro la figura de hielo perfectamente elaborada.
"¡Mira, incluso su vestimenta está elaborada a la perfección!"
"¡Es alucinante!"
"¿Qué es todo este escándalo?" Tiamat rápidamente paso al frente e hizo que todos se sentarán en sus respectivos asientos. Se sorprendió visiblemente cuando vio su figura. "¿Soy yo?" La dragona la tomó delicadamente con sus manos, mirándola detenidamente. "Cada detalle es perfecto. Sinceramente, estoy impresionada." Tiamat Le dirigió una pequeña sonrisa, que denoto sus pequeños y lindos colmillos. "¿En qué te basaste para hacerla?"
"Bueno…" Issei se froto el cabello con una sonrisa. "Tú me dijiste que pensara en algo que me gustaba."
Tiamat pestañeo con sorpresa, sin poder impedir que un leve sonrojo apareciera en su rostro ante la respuesta.
SALTO DE LINEA.
"No pienso trabajar de niñera, Azazel." Penemue le entrego una mala mirada, mientras se cruzaba de piernas en el sillón.
"¡Vamos, no es un trabajo de niñera!" Azazel pondría una bandeja con tres bebidas en la mesa. "Además…" Azazel agarro un vaso, entregándole una mirada astuta a la mujer. "Este chico es muy especial. Quizás sea el aprendiz que has estado buscando por estos últimos mil años…"
Penemue agarro un vaso, fijando su mirada en el rostro de Azazel con gran seriedad. "… Yo no estaría tan segura." La hermosa mujer tomo de la bebida delicadamente. "Pero, pienso darle una oportunidad."
"Me gusta cómo suena eso." Azazel se rio. "Pero intenta no matarlo en el proceso, o estaríamos en muchos problemas."
El timbre sonó, haciendo que una enorme sonrisa se disparara en el rostro de Azazel.
El rápidamente se levantó de su asiento y miro hacia la entrada. "¡Entra, está abierta!"
"Con permiso…" Issei abrió la puerta, inclinando su cabeza como gesto de saludo.
Azazel entrecerró sus ojos con una mirada extraña en su rostro. "Cierra la puerta."
Issei se dio media vuelta para cerrar la puerta, para luego escuchar un sonido extraño.
Sus ojos se agrandaron a más no poder cuando unas plumas más negras que la noche salieron disparadas en varias direcciones. El castaño no lo dudó ni un segundo, y se dio vuelta al instante, ensanchando sus ojos en shock por lo que estaba viendo.
"Como ya sabes, mi nombre es Azazel." Azazel extendió sus numerosas pares de alas con una sonrisa, al igual que Penemue que aún continuaba sentada. "Soy el Líder de los Ángeles Caídos. Y ella es Penemue, mi secretaria, una Cadre."
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
Hace poco esta historia llego a ser la numero 1 en Issei x Tiamat en Wattpad, algo que me causa bastante gracia, siendo que ni siquiera han comenzado su relación amorosa. Aun así, debo decir que estoy bastante feliz con ello.
En este capítulo no lo explique explícitamente, pero creo que quedo bien claro que Sirzechs le propuso a Tiamat ser una profesora de la Academia.
Sinceramente, no tengo mucho más que agregar. Solo les quiero decir que quizás en el próximo capítulo comience a poner cómo van los diferentes objetivos para llegar al capítulo doble, y cuanto falta para que se cumpla dicho objetivo. De esa forma, creo que van a estar más informados y les será más fácil saber si es que falta mucho o poco.
Ahora sí, me despido!
Un saludo!
Cantidad de palabras: 6451 palabras.
