Capítulo 1.

[Antes de empezar me gustaría aclarar un par de cosas:

Esta historia no me pertenece. Me he limitado a traducirla, respetando las faltas de ortografía y puntuación, y comentarla cuando lo considere oportuno. Mis comentarios siempre aparecerán en negrita y entre corchetes, como ahora]

Elias se sentó en su habitación, la única fuente de luz era su ordenador portátil, tan brillante que cegaría a cuaquier otro que no sea alguien tan solitario como él [Ya salió el intensito]. Lo atrajo y buscó qué nuevos trabajos habían sacado los escritores que le gustaban [Si tanto te gustan, ¿lo lógico no sería que tú ya supieses qué han estado haciendo últimamente?]. En lugar de encontrar ningunas nuevas historias o capítulos, sin embargo, en lugar de eso encontró lo que alguien había catalogado como "el fic más pomposo de la historia, y lo amo por lo flipado* que es." Hizo click en el link al fic, y descubrió que se llamaba "giro total muy bueno [Espera, ¿YO soy Elias?]."

-Restregándomelo por la cara desde el principio, ¿eh?- le gruñó a absolutamente nadie.

Decidiendo ver qué clase de locura pondría este fic sobre la mesa, lo abrió [Bueno, para ser justos yo habría hecho lo mismo]. No podemos decir que estuviese dotado, pero eso sería ser increíblemente generosos [No necesitaba saber que Elias la tiene pequeña, gracias]. Tampoco podemos decir que estuviese ciego a las metáforas, pero eso seguiría siendo generoso [Entonces, si le digo que la tiene como un cacahuete no lo pilla, ¿no?]. Así que en lugar de eso, dejémoslo como "solo necesitó leer la primera frase para saber en qué clase de huracán se estaba metiendo [Pues fíjate, yo a ti todavía no te tengo la medida cojida]."

-… OW.- Gimió [Parece que le ha gustado DEMASIADO], la gramática llena de faltas provocándole dolor de cabeza [Tú sí que me estás dando dolor de cabeza, chaval. Empieza de una vez y déjate de rollos]. No había rima ni razón. El fiscal estaba muerto, pero seguía encausando, y lo mismo hacía el juez. Phoenix había sobrereaccionado a la ausencia de un twinkie**, lo cual ensombrecía ampliamante el error de continuidad [¿Qué me estás contando, primo?]. Solo había una forma de sacarse aquel desastre de la cabeza. Sacó una pistola, e hizo lo impensable [1. Excesivo. 2. ¡Le ha metido un tiro al ordenador! 3. ¿Por qué este chaval tenía una pistola?].

Phoenix Wright no había recibido ningún correo mensajeándole por un caso [Espera. Hace un momento nos has dado a entender que Elias estaba leyendo un fanfic de Phoenix Wright y ahora… ¿estamos dentro de él? No entiendo nada]. Además tampoco tenía ningún papeleo que rellenar ni nada por el estilo. Para pasar el tiempo mientras esperaba a coger un caso estaba jugando en línea. Después de terminar un nivel, se dio cuenta de que alguna pestaña reprodujo un repiqueteo familiar. Abrió la pestaña de su correo para descubrir que tenía un mensaje de alguien llamado "Valencia, Julia [1. Qué educado ese mensaje, ¿eh? Le ha dejado terminar de jugar y todo. 2. No sé, Nick***, parece falso]."

Sr. Wright,

Me alegro mucho de haber contactado con usted. Mi hijo Elias ha sido encontrado asesinado en su habitación [Entonces, si estas dos cosas suceden en el mismo universo, ¿cómo es posible que el tal Elias estuviese leyendo un fanfic sobre Phoenix?], y mi vecino, Justin Searon, ha sido señalado como el asesino. ¿Podría defenderle por favor?

Gracias,

Julia Valencia

[Soy muy fan de que esta señora contrate a un abogado dándole prácticamente cero datos sobre el caso y, además, quiera defender al posible asesino de su hijo por aparentemente ningún motivo.

De hecho, ya tengo una teoría: Julia y Justin llevan años manteniendo una relación a escondidas esperando a que Elias hiciese el favor de marcharse de casa pero, visto lo visto, no pudieron aguantar más y se deshicieron de él]

Bueno, supongo que investigaré esto. Es mejor que estar disparando a naves alienígenas [No sé yo, quizá te ahorrarías algún disgusto]. Pensó para sí mismo.

-¿Maya?- Preguntó, levantando la vista de su escritorio.- Tenemos un cliente.

-¡Ya era hora!- gruñó Maya.- Solo puedes ver la misma reposición del Samurai de Acero antes de que empiece a ser un poquito repetitiva [1. Aprende a construir frases, por favor. 2. Maya JAMÁS díría eso porque ADORA esa maldita serie]?

Phoenix y Maya entraron en la sala de visitantes, habiéndole contado a los guardias que un "Sr. Valencia [1. Uno de los muchos señores apellidados Valencia que hay encerrados allí. 2. Vuestro cliente no se apellida Valencia, merluzos ]" era su cliente potencial, y deseban hablar con él. Después de que le dejasen entrar, se sentó en la silla más en el centro, como hacía normalmente [Alguien tiene un TOC bastante intenso].

Después de como cinco minutos, un guardia escoltó a alguien a la habitación [Espera, ¿vuestro cliente no había entrado ya? ¿O el que se ha sentado en el centro ha sido Phoenix? ¿Y dónde está Maya entonces? EXPLÍCATE]. No había nada particularmente destacable en él, tenía pelo negro, desaliñado, gafas con montura roja, y por alguna razón, tenía una camiseta del Samurai de Acero [Entonces no puede ser mala persona y Maya lo SABE]. Phoenix juraría que casi podía escuchar a Maya chillando [Eso es porque probablemente ESTÁ chillando], lista para lanazarse a una discusión sobre el último episodio.

-Así que, usted debe ser mi cliente, ¿Sr. Searon?

-No, no, Shea-ron. Soy en parte francés [Pues eso NO suena a francés, perdona que te diga].

-Por supuesto [Putos franceses, siempre metiéndose en líos]. Bueno, soy Phoenix Wright. Su vecina Julia me ha pedido que sea su abogado.- elaboró Phoenix, reajustando su insignia de abogado para demostrárselo [Típico de Phoenix]. Justin pareció dudar un poco ante la mención del nombre de Julia.- ¿Pasa algo? Ustedes dos tienen algo, ¿verdad [1. Hombre, teniendo en cuenta que ella te ha pedido que le defiendas aunque es el posible asesino de su hijo, ya te digo yo que sí. 2. Sutil]?

-No, simplemente me siento incómodo haciendo que mis vecinos hagan cosas por mí [Sí, ya].

Un brillante fogonazo. Cadenas. Un candado rojo [¡Un lococandado!]. No es demasiado problema. Pensó Phoenix para sí mismo. Podía ser un secreto que le escondían, pero probablemente lo averiguaría todo más tarde. Ademas, sabía demasiado bien que había un elefante mayor que tratar, pero iría a por él a su debido tiempo.

[Como veo que el autor no se va a molestar en explicarlo, supongo que tendré que hacerlo yo por él. Los psicocandados son una representación espiritual de los secretos o mentiras que esconde una persona. Phoenix puede verlos gracias a la magia de Maya, su compañera, que es medium. Además, puede llegar a abrirlos con su habilidad para convencer a las personas]

-Así que, ¿podría explicarme lo que pasó anoche, más o menos a la hora a la que fue detenido?

Justin reajustó su equilibrio, negándose a hacer contacto visual hasta sentirse cómodo.

-Bueno, anoche me fui a la cama a las 9:00 en punto, quedándome dormido sobre las 9:30 [Joder, pues sí que te costó dormir] después de ver un episodio de mi serie favorita [Ah, eso lo explica todo].- Puedo imaginarme qué serie es. Jamás pensé que llegaría más lejos, pensó Phoenix para sí mismo [No te entiendo, Phoenix].

-Sobre las 12:30, creo que eran, un alto *¡bang!* se escuchó desde el otro lado de la calle [No cambies de renglón cuando habla el mismo personaje]. Trepé [¿Trepaste?] hasta allí para ver qué había pasado, y cuando llegué allí, vi que el portátil de su hijo estaba echando chispas, ¡y había una macha de sangre en el suelo [Hay una mancha]!

-Naturalmente, llamaron a los polis, y yo fui el primer sospechoso [1. Que no cambies de renglón si sigue hablando el mismo personaje, maldita sea. 2. ¿Naturalmente? Pues yo no veo por qué]. Así que, naturalmente, me arrestaron allí mismo.

-Por cierto, antes de que me vaya, solo hay una cosa que quiero preguntarle [¿Solo una? Porque a mí se me ocurren BASTANTES como, por ejemplo, cuál era su relación con la víctima].

-Dispare [Qué mala elección de palabra].- Dijo, sacudiendo su mano hacia el abogado de azul.

-¿Tiene usted absolutamente cualquier cosa que ver con la muerte de Elias?

-Creo que ya se lo he dicho, no le he matado [No, no se lo habías dicho específicamente].- El mundo siguió igual. Eso lo prueba. Pensó Phoenix.

[Lo que está intentando decirnos el autor aquí, aunque se explica bastante mal, es que Phoenix le ha hecho esa pregunta con la intención de ver si aparecía un psicocandado por su respuesta o no. Y espero que Phoenix tenga en cuenta que no le ha respondido exactamente a lo que él le ha preguntado]

-Si quiere investigar la escena del crimen le puedo dar la dirección ahora mismo [QUE NO CAMBIES DE RENGLÓN CUANDO HABLA EL MISMO PERSONAJE].

-¿Podría darme también una carta declarando que voy a ser su abogado?

-Sa, claro, espere.- Sacó una libreta de su bolsillo, y rápidamente anotó la direcció en una hoja, y una breve nota diciendo que Phoenix era su abogado [No soy expera en esta clase de cosas pero, ¿a los detenidos no les quitan todos los objetos peligrosos como, por ejemplo, los bolígrafos o los lápices?].

-Gracias.- dijo Phoenix, listo para marcharse [Sin haber averiguado una mierda], pero Maya tenía otros planes [Vamos, Maya, tú puedes ser la inteligente esta vez].

-¿Por qué tiene la libreta con usted?- preguntó Maya [Reina, faraona, dinosauria].

-Oh, escribo fanficciones como hobby [Oh, no].- dijo Justin casualmente.- Siempre la tengo conmigo por si tengo una nueva idea que quiero anotar. ¡Ya he tenido tres solo por estar aquí! ¡El Samurai de Acero falsamente acusado, la Princesa Rosa falsamente acusada, y el Ninja Fantástico falsamente acusado [Wow, me encantaría leer esas historias porque suenan a basura]!

La expresión de Maya rápidamente se volvió agria [Hasta ella tiene más creatividad]. Justin sabía lo que había pasado [Era perfectamente consciente de que sus ideas eran una mierda], y miró hacia abajo hacia al suelo y respiró,

-Sa, no soy la persona más original del mundo [No, si ya]. ¿Al menos puedo decir que tengo múltiples ideas para ver cuál funciona mejor [Ni eso]?- Ofreció.

-Supongo,- estuvo de acuerdo Maya, rascándose la barbilla.- Muy bien Nick. ¡Vamos yendo [Y yo que pensaba que iba a interrogarle de verdad…]!

*Es un término español para decir que algo es excesivo en el sentido de que ha intentado ser muy guay.

**Es un pastelito de mantequilla relleno de crema.

***Es el mote cariñoso que Maya le puso a Phoenix.