Mirio nunca abandona una historia.

Bueno.

Más o menos.

Aún tengo que actualizar la de Avatar… invencible…

Todas versiones pornográficas de historias de Zero, que se está rompiendo la cabeza, por la vuelta a clases.

Terrible,

"hablar" personaje hablando.

"Hablar" personaje pensando.

"Hablar" nombres de las técnicas.

(Hablar) palabras del autor o aclaraciones.

~~~~ • ~~~~ Cambio de escenario o lugar.

Capítulo 8: La reina y las hermanas tormenta.

Confusión.

Fue lo primero que sintió Naruto, al darse cuenta que estaba rodeado de solamente oscuridad, tardó varios segundos en darse cuenta de que estaba completamente desnudó, y encerrado en el que parecía ser una pequeña caverna.

"Camina"

Frunciendo el ceño, por la voz que sonaba en su cabeza, dudó varios segundos en hacer caso o no, pero no tuvo opción, ya que la pared de piedra detrás de él empezó a empujarlo hacia adelante.

Chasqueando la lengua con resignación empezó a avanzar, casi de inmediato se detuvo al ver cómo frente a el, una pared de piedra se levantaba y un brillo morado hizo que cerrará los ojos.

Acostumbrándose a la luz, quedó en shock por lo que veía.

Estaba bajo tierra, en un enorme domo de piedra, que tenía en el techo varios cristales que brillaban en un tono morado como una luz artificial que iluminaba el lugar.

En un círculo perfecto, varias compuertas de piedra se levantaron, y de cada uno salió una silueta.

Naruto se quedó mirando a todos los hombres que salieron de esas puertas al igual que el, algunos el doble de grandes que el, y otros que apenas llegaban a su pecho.

Diferentes colores de piel, cabello y ojos, de todos los cavernícolas que al igual que el estaban confundidos y alerta, pero también a la defensiva, gruñendo de forma amenazante ante los de su misma especie.

Sin embargó, nadie dio un paso cuando un brillo segador hizo que todos levantarán la mirada, en lo alto del domo, dónde sobresalía una placa de roca, estaba una mujer.

Ella era una hermosa mujer, de una figura esbelta y curvilínea, de grandes senos, cintura pequeña y grandes caderas.

Su cabello era largo ondulado de color azul agua y ojos verde esmeralda, ocultos detrás de unos lentes, vestía un vestido blanco como la nieve que se apretaba alrededor de su figura.

Una sonrisa suave y seductora que encantó a casi todos los hombres debajo de ella, lentamente se levantó, poniéndose de pie y dejando ver su cuerpo en todo su esplendor.

"Todos ustedes están aquí por ser sobrevivientes en un mundo hostil y mortal, que nunca tuvo piedad de ustedes, calores infernales, inviernos helados, Titanes y demonios que solamente buscan devorarnos… ¿Es esto lo que la raza humana siempre será?"

Extrañamente todos los cavernícolas parecían entenderla, no por las palabras que salían de su boca, sino por la que estaba dentro de su cabeza.

Cada uno de ellos miraron a la mujer, que ante sus ojos parecía una deidad, por su belleza y brillo morado detrás de ella.

Naruto entrecerró sus ojos, mirando en todas las direcciones, esperanzado en encontrar una salida, no le importaba lo que esa mujer estaba diciendo, algo dentro de el, le decía que no debía de confiar en ella.

"¡Escuchen!" Elevando su voz en un tono algo dramático, la mujer miro a cada uno de los cavernícolas, concentrándose un segundo de más en el rubio de bigotes, "¡La raza humana está condenada a ser lo más bajo en la cadena alimenticia! ¡Solo porquería bajo los pies de los Titanes y demonios! ¡¿No les gustaría estar en la cima?! ¡¿Estar encima de la cadena alimenticia?!"

Los rugidos de los hombres de las cavernas no se hicieron esperar, glorificando y alabando las palabras de su deidad.

La vida de los humanos en el mundo era difícil.

Estabas obligado a levantarte y pelear.

Solo los fuertes sobrevivían, eran los fuertes quienes tenían que ver cómo los débiles caían.

Esos débiles fueron alguna vez, hermanos y hermanas, hijos e hijas, todos ellos perecieron ante un mundo que los creyó débiles, les puso obstáculos que simplemente… fueron demasiado para ellos.

Depredadores.

Titanes y Demonios.

Enfermedades.

Desde la toxina más simple y débil, hasta la más mortal y peligrosa que podrían tener los animales más pequeños y plantas.

"¡Los humanos debemos de evolucionar! Y para ellos primero debemos renacer de las cenizas…" un brillo peligroso nació en los ojos de la extraña mujer, "¡Peleen mis guerreros! ¡Dejen ver porque han sobrevivido en este mundo! ¡Vamos!"

Los cavernícolas, aunque quisieran no pudieron negarse, cuando un brillo morado proveniente de la frente de la mujer, hizo que todos ellos se quedarán paralizados.

Naruto dio un paso atrás, cuando uno de los hombres de las cavernas, grito de forma espantosa, cayendo de rodillas y tomándose de la cabeza en una agonía insoportable.

Que pronto fue sentida por todos los demás hombres en el domo.

Y Naruto no fue la excepción, grito con dolor por el dolor de cabeza, era como si una mano hubiera entrado dentro de su cabeza, y estrujara su cerebro.

Furia.

Dolor.

Frustración.

Odió.

Todas esas emociones dominaron a los cavernícolas, que sintieron el dolor de cabeza irse, pero todas esas emociones negativas quedarse.

Cruzaron miradas entre ellos, como si cada persona en ese lugar fuera su peor enemigo, un enemigo que querían destrozar con sus propias manos.

Psykos sonrió con malicia, al ver cómo los cavernícolas rugieron, y la batalla campal había comenzado.

Naruto apenas se había puesto de pie, cuando un gran cavernícola, del doble de su tamaño y triple de su peso, quiso aplastarlo con sus enormes manos.

Sus muñecas fueron atrapadas en el aire, y antes que lo supiera, el humano de cabello dorado salto y le dio una patada con sus dos pies, que golpearon de lleno su cabeza, y se escuchó el desagradable tronido del cuello del cavernícola gigante.

Que, con su cabeza girada al revés, cayó de espaldas en un golpe seco.

Con una mirada oscurecida por su cabello, y una expresión de pura furia, Naruto corrió a toda velocidad contra todos los demás hombres.

Al final, solo quedaría uno de pie.

~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~

El pelaje de Lang se erizo, cuando su nariz capto un aroma, que la hizo correr a toda velocidad en un bosque muerte y sombrío, saltando entre los charcos de agua de pantano y árboles caídos, la gran loba blanca siguió el rastro del aroma del alfa de la manada.

Encima de la espalda de la loba, iban Erza, Lucy y Ryuko, que tenían miradas fijas en la dirección a donde los guiaba su rastreador, miradas diferentes, pero con el mismo deseo de encontrar a su alfa desaparecido.

"¿Esa bola de pelos va en la dirección correcta?"

Las tres chicas le dieron una mirada molesta, a la persona que les estaba acompañando, o más bien siguiendo.

Ella era una mujer pequeña, en un principio había empezado a creer que es una niña, pero por la forma de hablarme y de ser, era una adulta, una adulta muy inmadura y obstinada.

No media más un metro y media, tal vez menos.

Su rostro era afilado y piel pálida, ojos verdes esmeralda y cabello verde que se riza en las puntas, llevaba un vestido de cuero de dinosaurio, de color negro y muy ajustado con mangas largas, con cuatro aberturas en las piernas de corte alto que muestran sus piernas y pequeños pies descalzos.

"Hermana… no seas así, el sucio animal hace lo que puede"

Varias marcas se formaron en la frente de Erza, Lucy y Ryuko, ante la segunda persona que venía acompañando a pequeña chica.

Ella solo era un poco menos alta que Erza, una mujer joven con una figura alta, delgada y curvilínea, con senos casi tan grandes como los de Lucy.

Su cabello era de un color verde oscuro, corto, apenas llegaba hasta su nuca y parecía muy cuidado por lo peinada que estaba, sus ojos son de color verde claro, su atuendo era casi igual a la pequeña chica, un vestido de cuero ajustado, solo que ella no usaba mangas y su falda era más larga, no dejando ver sus piernas.

Las dos extrañas mujeres seguían el ritmo de la loba.

¿Cómo?

Pues volando.

Si, Erza los hubiera acusado de brujería y ya preparando la hoguera para quemarlas, si no fuera porque su alfa había desaparecido y al contrario de estas dos, el era una prioridad mucho mayor, que lidiar con dos brujas.

"¿Por qué me miras así?" la más pequeña le dio una mirada penetrante a la pelirroja, que le devolvió la mirada con la misma intensidad, "¿Algo que decir apestosa?"

"Plana"

"¿Oh?"

El pantano entero pareció sacudirse, en una extraña explosión verdosa, qué hizo que la loba terminará tropezando y cayendo con pesadez, de inmediato las tres que los montaban se bajaron.

Lucy y Ryuko miraron en shock como una extraña luz verde envolvió a Erza, qué extraña mente parecía haber ganado una tonelada de peso, por la forma en que sus pies se hundieron en el barro y luchaba por mantenerse de pie.

"Los cavernícolas como ustedes deben aprender a cerrar la boca" con una sonrisa petulante, la pequeña mujer floto alrededor de la pelirroja, levantando un dedo hizo que el paso aumentara y Erza terminara cayendo de rodillas, "Ho~ eres fuerte, tus huesos aún no se rompen"

"¡Déjala en paz!" usando las grandes tijeras, Ryuko estaba más que dispuesta a cortar a la mitad de la pequeña bruja, qué solo le dió una mirada aburrida sobre su hombro.

"No te metas"

Ni bien había dicho eso y chasqueando los dedos.

La guerrera de las tijeras, fue empujado por una fuerza invisible que la estrelló contra un árbol.

Varias flechas salieron volando, pero estás ni siquiera no alcanzaron a tocar a la bruja, que no tuvo que mirar a Lucy, para que fuera empujada al suelo.

"Hermana mayor" de forma tímida la mujer más alta de entre el extraño dúo, llamó la atención de la chica más pequeña, "¿No estás siendo un poco… ruda?"

"Por favor, estos salvajes solo entienden el lenguaje de los golpes, será mejor sacarla del camino, serán solo una molestia, debemos de buscar por nuestra cuenta a Psykos de nuevo y-"

La pequeña chica de cabello verde, interrumpida de forma brusca cuando una mano en la tomó de su vestido.

Las dos hermanas quedaron en shock al ver, como Erza tomo a la más pequeña de las hermanas, y como si fuera un muñeco de trapo la levantó del suelo y la estrelló en un fuerte golpe, que hundió el suelo bajo sus pies.

"Es imposible" no hace falta decir que la mujer mas alta, sudo a balas al ver tal fuerza bruta, que había derribado a su hermana menor era una proeza que jamás pensó que vería en su vida.

Erza no soltó a la pequeña mujer, aún si hubo un fuerte remolino de viento que disperso el polvo levantado por el golpe, y dejó mostrar a la pequeña chica.

"Suéltame" su mirada era mortal y el aura verde que la rodeaba se volvió más intensa, mientras que pequeñas venas se empezaron a marcar en su frente.

El solo hecho que ya tenga varios rasguños y ensuciado su ropa, hizo que ella estuviera más que enojada por la sucia cavernícola, que se atrevía a sonreír con desafío.

"Oblígame" Erza se mantuvo como un pilar de piedra, ante la presión y peso sobre sus hombros, que hizo que hundiera en el suelo de nuevo, aún más fuerte que antes, pero su mano se mantuvo aferrada por el vestido de la chica, que ganó una mirada sombría.

"¡Ya basta!"

Sin embargó, antes que una batalla innecesaria se desatara, el fuerte grito de Lucy hizo que tanto Erza como la pequeña chica se detuvieran.

"¡No me importa quien eres tu o ella! ¡Nuestro alfa desapareció! ¡Si solo has venido a saciar tu ego con peleas y poner lo único grande que tienes aparte de tu cabezota encima de todo! ¡Largo de aquí pequeña estúpida!"

"…"

"…"

"…"

"Eres grande Lucy"

Erza se olvidó por completo de su enojo contra la pequeña chica, y levantó sus pulgares en aprobación a su amiga.

"¿Cabezota?" por su lado la chica toco su frente.

¿En serio tenía la cabeza tan grande?

"Maldita bruja" por su lado, Ryuko salió de la corteza del árbol en que termino estrellándose, adolorida cayó sobre sus pies y trono su cuello.

"¿En serio son normales?" la hermana menor estaba teniendo sus dudas, esa clase de golpe hubiera matado a una persona normal.

Está chica pelirroja.

La de las tijeras.

Y la rubia, lo único anormal era que tenía, era que al fin había encontrado una mujer con senos más grandes que los suyos.

Imposible.

Pero cierto.

"¿Por qué me mira tanto?" Lucy se cruzó de brazos, en un intento inútil de cubrir sus enormes senos, que rebotaban ante cada movimiento de ella al querer contenerlos.

Tenía que considerar seriamente hacer algo que pudiera contenerlos.

¿Sostén? Era hora de que el primero sea inventado en la edad de piedra.

Mientras Lucy pensaba en su siguiente invención con la seda, Erza y la pequeña bruja volvieron a mirarse.

"Supongo que eres fuerte, eso te hace un poco más respetable" dijo con sequedad la peli verde, que aterrizo sus pies en el suelo, mientras su aura verde desaparecía.

"Lo mismo puedo decir" Erza tuvo que mirar hacia abajo, para seguir mirando a los ojos a la chica, que estaba a la altura debajo de su pecho, "Vaya que es pequeña… y adorable"

"¿Adorable?" la chica crujió sus dientes por eso último.

"¿Me escuchaste? ¡Puedes leer mentes!" acuso Erza por notar lo extraño que se estaba volviendo todo con esta chica.

"¡Hmmmfff! No es lo único mujer gorila, Soy Tatsumaki y esta es mi hermanita Fubuki, estamos persiguiendo a alguien, que está loca de remate y estoy segura que está detrás del secuestro de su macho, y bueno alguien tiene que pararla, para evitar que siga haciendo mierda todo"

Las tres chicas se miraron entre ellas, con la duda de que tenía que ver la persona que estás hermanas buscaban, con la desaparición de su alfa.

~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~

La sonrisa de Psykos era grande, al ver cómo el campeón se colocaba encima de los cadáveres de sus oponentes.

Naruto no dejo de golpear la cabeza del último hombre que estaba vivo en el domo, aunque tampoco este lo estaba, su cabeza solo era un montón de carne picada en el suelo.

Con sus manos manchadas de sangre, se levanto lentamente, con sangre y restos de carne que se deslizaban de su cuerpo.

Respirando con pesadez, sintió su mente por fin volver a aclararse, y de inmediato su estómago se revolvió, por ver todos los cuerpos o lo que quedaba de ellos a su alrededor.

Se sentía enfermo.

Y también enojado, por la persona que había causado esto.

Que estaba en la cima, mirándolo con deseo, respirando de forma profunda haciendo mover sus senos de arriba hacia abajo, no hacía falta ver bien para notar los duros que estaban sus pezones debajo de su ropa.

A ella le gustó lo que vio.

Un hombre fuerte, feroz y muy hábil.

"¡Felicidades! La primera prueba termino y tú eres el campeón de los hombres… pero… ¿Será lo mismo con demonios y Titanes?" la prueba aún estaba lejos de terminar, la mujer de las gafas chasqueó los dedos.

Y Naruto se tambaleo cuando el suelo empezó a temblar, varias compuertas más grandes se empezaron a abrir en el domo, y el suelo empezó a vibrar por pesadas pisadas.

Sudor frío bajó de la frente del adolescente, se vio rodeado de Titanes y demonios.

Velociraptores.

Triceraptor.

Carnotaurus.

Grandes murciégalos rojos.

Anaconda de escamas rojas.

Lobos.

Todos ellos rodearon al único humano de pie, que no sabía en qué dirección mirar, dónde no hubo unos salvajes ojos que lo veían como su cena.

Lo único que evitaba que todos ellos atacaran, era por el brillo morado en sus ojos, demostrando que estaban bajo el control de esa mujer, que levanto uno de sus dedos y decidió darle una chance a su campeón.

Una gran hacha salió volando sobre los titanes y demonios, para terminar, clavándose en el medio del Gran domo de roca, ante los pies de Naruto, que se quedó mirando la hoja del arma.

"¡Vamos! Si quieres volver a ver a las personas que amas, tendrá sus sobrevivir, si mueres aquí solo demostrará que no eres lo suficientemente fuerte para sobrevivir en un mundo como este"

"…"

La sonrisa de Psykos, creció cuando lentamente el adolescente camino y con sus dos manos tomo el mango del hacha, para sacarlas del suelo y colocarla sobre su hombro.

Pelea, prevalece y sobrevive…

Pelea, prevalece y sobrevive…

Pelea, prevalece y sobrevive…

Pelea, prevalece y sobrevive…

"Pelea, prevalece y sobrevive…"

Con la voz de su padre resonando en sus oídos, Naruto apretó su agarre en el hacha y todos los músculos de su cuerpo se tensaron y crecieron, con las venas marcándose en su cuerpo, apunto su hacha contra los titanes y demonios.

El brillo de los ojos de estos se había intensificado, y rugieron con todas sus fuerzas, para de inmediato lanzarse contra su presa.

Naruto podía sentir el temblor en sus manos y vacío en su estómago, el sentimiento de miedo que sentía en su pecho, era algo insoportable.

Pero también estaba sentimiento de supervivencia, de valor, de pelear y volver… con ellas.

"Erza… Lucy… Ryuko… pronto iré con ustedes"

Con ese último pensamiento se agachó y tomó uno de los tantos brazos cercenados de los demás cavernícolas, para lanzarlo al rostro del lobo más cercano, qué fue cegado por la sangre que mancho su rostro.

No puedo reaccionar cuando el hacha terminó cortando limpiamente su cabeza, y su gran cuerpo fue usado como trampolín por el cavernícola, qué uso todas sus fuerzas para lazar el hacha directamente a la cabeza.

El enorme cuerpo del dinosaurio termina cayendo sobre tres de los raptores, los dos que quedaban rugieron por el asesinato de los miembros de su manada.

Qué de forma ágil, los pequeños Titanes se movilizaron entre los cuerpos, para lanzarse sobre el cavernícola qué trataba de sacar su hacha del cráneo del dinosaurio, desgraciadamente no puedo hacerlo a tiempo y tuve que usar su brazo como escudo.

Cuando uno de los velociraptores, lo mordió en el brazo derecho, pero antes que esté pudiera rasgar su carne, un dedo se había clavado en su ojo y lo había reventado.

No tuvo tiempo de rugir de dolor cuando una mano abrió su mandíbula, y otra entro dentro de su boca para quitarle la lengua y restos de órganos.

Que fueron arrojados a la cara del otro Velociraptor, que recibió una dura patada que destrozó su mandíbula, y termino siendo pisoteado por el triceratops.

Que embistió a toda velocidad al humano, qué se vio obligado a salir del camino dejando a su hacha de lado.

Corriendo tuvo que saltar y deslizarse por la sangre por el suelo de piedra, evitando la manada de lobos que casi lo devoran, estas terminaron siendo aplastados por la poderosa embestida del triceratops, qué pasó por encima y a través de ellos, usando sus grandes cuernos para perforarlos.

Naruto quedó contra la pared y fue una equivocación, las mandíbulas de uno de los murciélagos los enterró en su hombro, apenas pudo gritar cuando fue arrastrado hacia arriba, rodeado de varios murciégalos más que intentaron despedazarlo con sus garras.

Clavando sus dedos en la cabeza y ojos del murciégalo, lo hizo chillar de dolor y abrir sus mandíbulas, el mismo no dudo en abrir su propia boca y devolverle la mordida, qué le terminó arrancando un gran pedazo de carne al cuello de murciégalo.

Qué terminó cayendo en picada, desangrándose hasta morir.

Arrancándole uno de los grandes colmillos del demonio volador, el cavernícola los uso como cuchillo para perforar la cabeza de una gran anaconda, y tomándola de su cola empezó a tirar con todas sus fuerzas.

Derribando a varios de los murciégalos que volaban sobre su cabeza.

Sin embargo, su cuerpo entero se había sacudido cuando fue embestido por el gran triceratops, que habían perforado una de sus piernas con uno de esos cuernos, y empezó a correr a toda velocidad queriendo estrellarlo contra la pared de roca.

No llegó hacerlo, cuando el colmillo de serpiente se clavó en su ojo derecho y luego en su otro ojo, cegado y bajo un dolor agonizante, corrió en todas direcciones aplastando las serpientes en su camino y al último lobo, e intentó saltar, para aplastar al humano con su propio cuerpo.

Pero en el último segundo, Naruto inclino la cabeza del dinosaurio para que terminé cayendo, con su peso y fuerza hizo que terminara golpeando el muro de roca, en un golpe seco, que lo terminó mato.

Rodando por el suelo, el cavernícola camino como pudo, el sacar su pierna del cuerno del titán, hizo que la sangre brotará a chorros de su herida abierta, se podía ver incluso a través de ella.

El no pudo parar.

No cuando unas últimas pisadas se escuchan.

Naruto grito con esfuerzo, al tomar con sus dos manos su hacha y sacarla del cráneo del carnotauro, respirando con pesadez y esfuerzo, levantó la mirada cuando su cuerpo fue ensombrecida por una enorme sobre.

Nueve metros de alto, catorce de largo.

En toda su gloria un Tiranosaurio hizo su acto de presencia, y enfoco su mirada en lo único vivo que había en el domo.

Con un fuerte rugido, abrió su enorme mandíbula mostrados las decenas de dientes afilados, que ansiaban rasgar carne.

Naruto devolvió el rugido con una mirada de desafío ante el rey de los Titanes.

El llamado rey de los humanos contra el rey de los Titanes.

Su batalla sería legendaria.

~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~

A los pies de una enorme montaña, el pequeño grupo que había crecido con dos nuevos integrantes, se quedaron mirando la gran entrada, cubierta por una enorme roca.

"El rastro termina aquí" Lucy bajo la piel naranja, cuando Lang ya dejó de percibir el aroma, que ahora se confundía con varios mas.

"Parece el tipo de lugar que Psykos usaría" con una mirada penetrante, Tatsumaki apunto su mano contra la roca, y apretando su puño la partió en pedazos, dejando vía libre para que pudieran entrar a la cueva.

"No entiendo, ¿Qué quiere de Naruto?" pregunto Erza a las dos hermanas, que parecían saber más de lo que decían.

"Bueno… es algo delicado" Fubuki estaba pensando en que palabras usar, para describir lo que su antigua amiga quería hacer.

"Quiere coger"

"¡Hermana!"

"¿Qué? Es básicamente eso" con una sonrisa burlona la pequeña chica movió las rocas fuera del camino, mientras avanzaban y se adentraba a la cueva.

"¡Nos quiere quitar a nuestro alfa!"

Tal vez Erza había acordado dejar que su alfa tengas otras compañeras, pero todo debía de ser bajo su permiso, y esa tal Psykos no parecía alguien que le interese compartir.

"No lo digas así" murmuró avergonzada Lucy por lo directa y brusca que era la mujer acorazada.

"Ustedes… ¿lo comparten?" Fubuki miro incrédula a las tres chicas, que no lo negaron, en cambio veía la sonrisa de orgullo de Erza, la despreocupación de Ryuko y la timidez de Lucy.

"Si" fue la respuesta corta de las tres.

"No se puede esperar menos de seres primitivos" se burló Tatsumaki, que veía ese tipo de comportamiento deplorable y bajo.

¿Compartir? No estaba en su diccionario.

Mucho menos la idea de la supuesta pareja que debía de tener.

"Bésame el culo"

Erza no era una mujer que guardaba lo que pensaba, y por reflejo levantó sus dedos medio a la pequeña bruja, que se contenía para no dejar caer una gran roca encima de ella.

"Bueno… creo… ¿Qué es bonito?" Fubuki no sabía que palabras usar, las dos fueron criadas por su madre y nunca tuvieron un padre, tal vez muerto o solo se fue.

Al menos ellas tres se veían muy leales y devotas a encontrar a su pareja, cuando tenían la opción de solo darse media vuelta y buscar otro.

"Oye enana, aún no nos dices para que mierda quiere esa perra con nuestro Alfa" gruño Ryuko que sentía que estuvo demasiado tiempo en silencio, ella y sus tijeras solo deseaban cortar a quien alejó a su compañero de la manada.

"Ella… quiere empezar de cero" con una mirada fría Tatsumaki quitó la última piedra, y entraron en toda una ruta de pasajes sin fin, "Que una nueva especie reine este mundo, y ser su reina"

~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~

El… era perfecto.

Psykos se sentía la mujer más afortunada del mundo, su largo viaje alrededor del globo, buscando al hombre que cumpla sus estándares y deseos.

Desde su trono, lo vio sentado en el suelo tratando de recuperar el aliento y tratando de parar la hemorragia de una gran herida en su torso, que tenía una pieza de carne faltante, y la sangre que salía a chorros.

Y un Tiranosaurio muerto a su lado, con el hacha clavada en su cuello.

El moriría en cuestión tiempo al igual que todos los cavernícola, Titanes y demonios que el mismo asesino, solo que el perecería por la perdida de sangre y sus heridas, pero aún así tenía ese fuego en sus ojos, determinación pura y fuerte.

Años de búsqueda, llegaron a su fin.

Naruto ni siquiera se movió, cuando un brillo morado lo envolvió, sus ojos no podían mantenerse abiertos y cuando los cerros, para volverlos a abrir.

Se dio cuanta que no estaba en el campo de batalla, estaba en una cueva más pequeña, dónde había una enorme cantidad de pieles que hacían una cama.

La iluminación era, esos cristales morados, que parecían brillar un poco mas, para dejar ver a una sonriente Psykos, que sostenía entre sus manos una pequeña vasija, llena de un extraño elixir negro.

Por reflejo el cavernícola de cabello dorado apretó sus labios y negó a beber cualquier cosa que ella le pudiera dar.

"Vamos cariño… es hora de tomar tu papel" el destello morado en los ojos de la mujer, hizo que el adolescente sintiera un pico de dolor en su cabeza, algo lo obligó a abrir lentamente sus labios, "Como el nuevo padre de la humanidad"

Apenas ese líquido toco su lengua, el quiso escupirlo, pero se obligado a beberlo todo, cada vena de su cuerpo parecía estar transportando fuego a todo su cuerpo, sus músculos se entumecieron y empezaron a palpitar.

Cada herida de su cuerpo se cerró y con pocos segundos se curaron como si nunca hubieran estado, no solo eso, su cuerpo empezó a convulsionar y transformarse.

Su masa muscular creció, al igual que el resto de su cuerpo, su estatura que alguna vez fue de 1,80, paso a ser de 2,40 metros, su cabello empezó a crecer y erizarse, con pequeños mechones rojos que se mezclaban con el tono dorado de su cabello.

Las marcas de sus mejillas se hicieron más profundas y oscuras, sus ojos dejaron de ser azules, para ser ahora rojos con su pupila rasgada, y por último tuvo un crecimiento en sus colmillos.

Por un momento se quedó completamente quieto, con su pecho dejando de moverse y sus ojos perdiendo todo rastro de brillo.

Psykos se mostró impaciente, golpeando el rostro del cavernícola con fuertes cachetadas, se decepciono cuando esté no respondía.

"Debo de reformular el suero" pensó con molestia, era la primera vez que usaba la nueva versión del suero del clan de los primates, que se supone debía de darle una transformación permanente, y equilibrada.

Al menos este mostró cambios físicos.

Los demás sujetos de prueba había muerte ni bien sus lenguas probaron el suero.

*Latido*

Antes que ella pudiera irse, pensando en los cambios que tendría que hacer, se detuvo en seco al escuchar algo.

*Latido* *Latido* *Latido*

"¡Está vivo!" grito en júbilo al escuchar los latidos del corazón del cavernícola y el como su pecho bajaba y subía, respirando de nuevo, "¡Está vivo!"

El fruto de años de trabajo, esfuerzo y sacrificio.

Todo había valido la pena.

"¡Los Titanes y demonios han estado demasiado tiempo en el poder! ¡Es hora de que los monstruos dominemos está tierra!"

Sus gritos se escucharon en toda la cueva, la felicidad parecía desbordar para la mujer de cabello azul claro, que decidió que era ahora, tenía que pasar al siguiente punto de su plan.

Uno que disfrutaría mucho.

Naruto se sentía desorientado, como si le hubieran vertido ácido en el cerebro, sus sentidos primarios tomaron el control, no tenía hambre, ni sed, ni necesitaba dormir.

Lo que necesitaba… era algo mas.

Psykos paso su lengua por sus labios, al ver la dura erección entre las piernas del cavernícola, que había crecido de forma proporcional a su cuerpo, algo que hizo que la psíquica sonriera.

No pasó mucho para que el alfa se diera cuenta de su presencia, y apuntara esa gran barra de carne contra ella.

Fue entonces cuando el brazo de Naruto se disparó hacia adelante y envolvió su mano alrededor de la pierna de la peli azul.

Para de inmediato tirarla hacia el de una forma muy ruda, la fuerza que ahora poseía era digna de un monstruo, algo que Psykos, noto al instante por la forma que fue inmovilizada contra el suelo y quedar cara a cara con el.

Psykos estaba lejos de tener miedo, en cambio le devolvió la mirada, sus ojos morados chocaron con los rojos del cavernícola, que tenía una expresión salvaje por la forma que respiraba y mostraba sus dientes.

La ropa que vestía la mujer fueron rotas en pedazos, tiras de tela volaron en todas direcciones, las grandes manos del adolescente, que ahora tenía lo que parecía ser casi garras, rasgaron todo lo que podría ser un estorbo para el.

"¡Eh!" un gemido muy suave escapó de la psíquica, que esperaba que el cavernícola en su estado actual fuera agresivo y dominante.

Lo que no espero, fue que sus graves gruñidos se convirtieran en un ronroneo mientras observaba su cuerpo, y bajaba su cabeza, frotando su estómago.

Ella sintió el rubor arder en sus mejillas, por la vibración de su ronroneo y se estremeció cuando su rostro se frotó contra la parte inferior de sus pechos.

"¿Eres un amante suave acaso?" pregunto con una sonrisa juguetona, no le importaba como lo hiciera, mientras siguiera adelante.

La respuesta del ahora enorme cavernícola, fue el inhalar bruscamente su cuerpo, frotó su nariz contra los enormes senos.

"Ahhhhh"

La mujer jadeó levemente cuando sus pechos fueron golpeados primero por el aire fresco de la cueva y luego por el aliento caliente y pesado proveniente de Naruto.

No hacía falta decir lo sensibles que eran sus pechos, y los grandes que eran, ella miró sus grandes pechos que se movían por primera vez en lo que debieron ser meses, sin contar cuando se bañaba, sus pezones estaban tan sensibles que se erguían casi instantáneamente.

Psykos mordió su labio inferior, para no quejarse de la forma en que el, de forma descarada, olfateo su pezón derecho, luego su lengua salió y lo lamió.

"¡Mmmm!" gimió en voz alta tanto de placer como de incertidumbre, sus dedos se clavaron en las pieles usadas de cama, tratando de siempre mantener su cabeza sobre sus hombros.

Encima de ella, Naruto podía sentir que su pene se deslizaba entre los suaves tobillos de la psíquica, su cuerpo ya le pedía a gritos sumergirse en ella, pero se contuvo; quería explorarla por fuera antes de ceder y sumergirse en sus profundidades.

La curiosidad de un ser confundido, fue lo único que evito que Psykos sea follada con toda la lujuria que cargaba el poderoso cavernícola de cabello dorado y rojo.

Su curiosidad lo llevo a dejar los enormes senos de la psíquica, y bajar a su entrepierna, casi de inmediato sus fosas nasales se alteraron.

Él inhaló, oliendo sus jugos, su rostro se acerco un poco y comenzó a lamer los húmedos labios inferiores de la mujer de cabello azul que gritó una vez más.

Ella aún con su fanatismo, locura, y complejos.

Era virgen.

Y nunca tuvo nada que no fueran sus dedos en su zona íntima, que ahora era asaltada por la lujuriosa lengua del guerrero del hacha.

Para muchos lo que estaría haciendo sería algo raro, tener a un monstruo lamiendo su lugar más sagrado, para ella era una sensación increíble.

"¡Ahhhh! ¡Mmm! ¡Mmmm!" su espalda se arqueó de repente, con sus manos que amenazaban desgarrar las pieles debajo de ella, cuando un fuerte orgasmo la tomó completamente por sorpresa.

La nariz de Naruto fue exaltada por el olor cuando algunos de sus jugos cayeron sobre sus labios, sus instintos volvieron a estallar momentáneamente, y su lengua se hundió dentro de ella, prolongado su orgasmo y jugos que fueron bebidos por el.

"…" El cavernícola gigante los saboreo, lamiendo de forma obscena los sensibles labios inferiores de Psykos, que se retorcía de placer por la sensibilidad de su zona íntima, si seguía así un segundo orgasmo la golpearía.

Para su suerte el se detuvo, y le dio el tiempo de recuperar el aliento.

Respirando pesadamente recuperando el aliento, mientras su coño seguía goteando sobre las pieles.

Ella gruño cuando el la lamió de nuevo, su ancha lengua podía cubrir sus labios hinchados y sensibles, haciéndola jadeara y tener espasmos al sentir la textura áspera de su lengua.

Naruto estaba bastante absorto en su prueba de sabor, pero como toda ser curioso, llegaba al punto de aburrirse y buscar otra cosa que hacer.

La chica en cuestión jadeó confundida sobre por qué se detuvo.

El cuerpo de Psykos estaba reaccionando de una manera que nunca esperaba, se sentía acalorada y muy sensible. Cada lamida de la lengua de Naruto era tan áspero y golpeaba tantos puntos que estaba sorprendida de no tener un orgasmo cada vez que él la lamía.

Incluso sin correrse, ya sentía que estaba a nada de pisar las puertas de la tierra prometida, cada lamida la empujaba al cielo durante unos segundos antes de bajar solo para ser empujada hacia arriba nuevamente.

Luego de que el dejara su zona sagrada, sintió su nariz frotar sus pechos, por reflejo extendió la mano y le acarició su cabello, lo que hizo que el ronroneara más fuerte y su lengua comenzó a lamer sus pechos.

Las delicadezas se habían acabado.

Era hora de la verdadera diversión.

Psykos sintió su cuerpo entero sacudirse, cuando la enorme polla del cavernícola se froto contra su mojada entrada.

Las dificultades no se hicieron esperar, por la forma en que la peli azul jadeaba, por la sensación de ser abierta por la enorme glande que se hundía muy lentamente en su coño.

"¡Ahhhhh!"

Ella no pudo contener un fuerte grito, cuando el empujó hacia adentro, la punta ancha hundiéndose con dificultad, los problemas no dejaron de surgir cuando llegó por el resto de su longitud.

El empujó y Psykos se preparó lo mejor que pudo.

Ella lo quería.

Su cuerpo y su mente estaban listo para la hora de la verdad.

El propio Naruto estaba luchando aún más, sus instintos más básicos solo querían agarrarla y embestirla, y estaban ganando, sus manos temblaban y sus piernas temblaban, sus ojos parecían brillar en rojo.

Los instintos y la razón lucharon cada vez con más fuerza, pero estaba perdiendo terreno y sacudió sus caderas.

"¡Naruto! ¡Ahhhh! ¡Bastardo!" la psíquica dio un poderoso grito cuando sintió que su polla se deslizaba hacia adentro, las lágrimas se formaron en las esquinas de los ojos de la mujer, que miro en shock la forma de bulto en la parte inferior de su vientre.

El contorno se mostraba en su piel, mostrando cuánto de la circunferencia de Naruto estaba dentro de ella.

Ella miró y casi no podía creerlo, pero se agachó con las manos temblorosas para frotar el bulto en su vientre.

No le importaba la sangre que bajaba de su zona íntima, delatando que ya había perdido su pureza.

Cualquier mujer hubiera gritado en agonía por la circunferencia y largo del miembro del cavernícola gigante, que disfrutaba de la estreches y calidez del interior de su compañera.

Que tenía venas marcando se en su frente, usando todo lo que tenía para bloquear el dolor y solo centrarse en el placer de ser llenada de forma tan obscena.

El enorme guerrero del hacha, giró, presionando su espalda contra la pared de la cueva para no caer de espaldas antes de agacharse para agarrar los muslos de Psykos.

Con la espalda de ella contra él, levantó las piernas flexibles de la chica hasta que sus muslos se presionaron contra su cuerpo, formando una V apretada.

Las grandes manos de Naruto realmente podían sostenerla sin dificultad, y ella apenas pudo levantar la mirada para girarse y mirarlo a los ojos.

Los dos ojos se cruzaron, y ambos jadeando.

El rostro de Naruto, tenía una expresión increíblemente salvaje y lujuriosa, no perdió la oportunidad de inclinarse y besarla en un intenso beso.

Que profundizo al meter su lengua dentro de su boca.

Sus bocas se separaron en un 'Pop', con sus lenguas unidad por una cadena de saliva.

"¡Ah ah ah ah!" Ella gimió mientras él usaba su cuerpo como una funda, levantándola hacia arriba y hacia abajo con una velocidad cada vez mayor.

Fue doloroso, pero el dolor fue desapareciendo reemplazado por un nuevo sentimiento, una alegría hormigueante que se agrandaba con cada embestida, que la hacía jadear de placer, inclinándose hacia atrás para permitir más de la enorme polla dentro de ella.

Miró a Naruto y se inclinó hacia él, haciendo todo lo posible por torcer la parte superior de su cuerpo para poder envolver sus brazos alrededor de su cuello antes de levantarlos y comenzar a acariciar su rostro.

El le dio un empujón particularmente fuerte, haciéndola dar un fuerte grito, que la hizo morder el labio cuando sintió que la polla se hundía aún más, el bulto se hacía más pronunciado.

Ella lo miró mientras sentía su lengua lamiendo sus pechos.

"Vamos~ no te contengas… ¡Dame tu semilla!" Gritó con su voz quebrándose levemente, "Para que puedes ser el padre de la humanidad"

"Si ..." Su voz era gruesa y casi parecían solo gruñidos animales, con su cara reflejando placer movío sus caderas con fuerza hacia arriba.

Eso era todo lo que ella necesitaba.

"¡Si! ¡Si! ¡Siii~!" ella gritó cuando alcanzó el clímax, y Naruto empujó más fuerte ahora y ella consiguió que soltara sus piernas para poder pararse sobre sus muslos y empujarse hacia él, metiendo más del monstruoso eje dentro de ella.

Las bolas del cavernícola saltaban con cada empuje hacia arriba, golpeando la parte inferior del vientre de la psíquica con brusquedad.

El cuerpo de la peli azul se estaba ajustando a su forma considerable con bastante rapidez, el intenso dolor de antes había desaparecido por completo, ahora reemplazado por un amor insano hacia el inmenso tamaño de su Alfa.

Que podía sentir sus entrañas apretándolo con fuerza.

El dio varios aullidos, sus pies golpeando el suelo cuando sintió que ella se contraía y luego se relajaba, dando fuertes sentones que contrapesaban sus embestidas brutales.

"¡Ahhhhhggggg!"

Naruto gruñó cuando su polla comenzó a palpitar dolorosamente y sus bolas comenzaron a hincharse, listas para disparar.

Psykos también podía sentirlo, esa polla se había abultado aún más en su vientre.

No pudo evitarlo, lo agarró por la cabeza y lo besó acaloradamente.

"¡Hazlo…! ¡Córrete en mí! ¡Lo quiero todo en mí!" Exigió lujuriosamente, sin poder dejar de sacudir sus caderas, ella misma empujó hacia abajo, sintiendo que su vagina se estiraba, "¡Ahhgg! ¡Hijo de puta! ¡Duele mucho!" Gruñó, luego rugió y empujó hacia adelante de repente, se cayó y terminó girando para aterrizar de espaldas.

Había sido demasiado para ella.

Pero no para el.

Naruto golpeó su polla de nuevo contra ella con una urgencia casi frenética, haciendo que su espalda se arqueara y sus ojos rodaran en sus órbitas.

"¡Ahhgg!" sus profundos y graves gruñidos venían acompañados de fuertes embestidas que sacudían al cuerpo de Psykos como si está fuera una muñeca de trapo.

El no se detuvo, no podía hacerlo cuando estaba sintiendo su primer orgasmo en su nuevo estado Berserker.

Mientras el disfrutaba de follarla.

Psykos arañó el suelo, su espalda se arqueó con más fuerza cuando sintió que el semen fluía hacia su útero como un maremoto, su vientre se abultaba hacia afuera muy repentinamente, mientras galones de esperma inundaron.

Fue golpeada por un orgasmo múltiple, al menos tres clímax a la vez, en el tiempo que le tomó a su útero hincharse tanto, que parecía estar embarazada de unos pocos meses.

Aún con la cantidad que salía de ella de su coño, fue llenada hasta el tope, por un monstruo lujurioso que no dejo de embestirla hasta que el clímax para el termino.

Cuando finalmente sintió que terminó, agarró los brazos de la mujer de cabello azul y gruñó mientras lentamente sacaba su polla, su longitud dura todavía arrojaba semen tan espeso que era casi gelatina en el piso de la cueva.

La suciedad y el semen estaban mezclándose mientras Psykos soltaba temblorosos jadeos, con su cuerpo que aún tenía varios espasmos involuntarios, y sus ojos en blanco, que tardarían en volver a centrarse.

Con un suspiro de alivio, el cavernícola gimió mientras su polla disparo su última carga sobre el culo de la psíquica, sus bolas se vieron visiblemente desinfladas mientras liberaba lo que parecía ser años de semen reprimido.

Psykos se quejo cuando la última carga baño sus nalgas, el solo contacto de la caliente y viscosa semilla, hizo que sus paredes internas se contraigan y dejaran escapar más semen de su interior.

Ella podía sentirlo rodeándola, con su aliento caliente que rosaba su cuello, ella miró hacia arriba para verlo a los ojos.

No pudo evitar estremecerse, cuando sintió la dura longitud del monstruo humano apoyarse entre sus nalgas, ambos se quedaron quietos en lo que significó el final de su inolvidable orgasmo.

"¡¿Ehhh?!"

La psíquica quedó en shock, cuando de una sola estocada fue llenada hasta el borde de nuevo, su estómago se hincho, con la forma del pene del cavernícola, que la sostuvo, apretando sus grandes manos alrededor de su cintura, y empezar a embestirla con la fuerza y potencia que rompería los huesos de una mujer normal.

Y Psykos estaba lejos de ser una mujer normal.

Con una sonrisa oscura y marcas de venas en su frente, y un fuerte brillo morado en sus ojos, miro sobre su hombro al monstruo que la follaba.

"¡Vamos! ¡Lléname y préñame! ¡Nuestros hijos serán los dominantes de este mundo! ¡Tu y yo seremos los padres de un nuevo mundo dominado por nosotros! ¡vamos-"

"Cállate"

La psíquica grito en shock, cuando una gran mano la tomo de su nuca y fue inmovilizada contra el suelo, sus nalgas se ondulaban y enrojecían por las demoledores embestidas de Naruto.

Que poseyó a la bruja que lo había atrapado en este infierno.

~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~

La exploración de la cueva no había sido muy larga, cuando el equipo de búsqueda se encontró con algo que hizo que se detuviera.

Lucy vacío el contenido de su estómago, ante el hedor pútrido y sofocante qué hizo que casi se desmayara.

Las demás no estaban mejor, pero al menos lo soportaron bien.

"¡Bmmm! ¡Bhuuggg!"

"Ya~ ya~" Tatsumaki con una mirada plana, le dio algunas palmadas en la espalda a su hermana menor, que vómito incluso más que Lucy.

"¿Qué demonios es este lugar?" Ryuko no podía evitar agarrar con fuerza la empuñadura sus espadas, mirando fijamente todo lo que había a su alrededor.

Cuerpos.

Muchas cuerpos y partes de ellos, colgados en las paredes, abierto como ver si hubieran sido degollados y limpiados, todos eran de diferentes especies desde los titanes hasta los demonios, incluso algunos que nunca habían visto en sus vidas.

"…" Erza mira con desconfianza lo que parecía ser una mesa, llena de envases de piedra con diferentes brebajes de diferentes colores, todos ellos tenían un olor extraño y parecían burbujear, "¿Qué es esto?" pregunto con muy seria a Tatsumaki, que mantuvo su mirada en un montón de armas y pieles en una esquina de la cueva.

"¿Cómo se supone que lo cepa? Pyko está loca"

"¿Pyko?" cuestionó Ryuko.

"En realidad se llama Psykos" corrió Fubuki, que aún trataba de acostumbrarse a la peste.

"¿Quién es ella?" pregunto con gravedad, dándole una mirada penetrante ambas hermanas, siendo la menor quien se estremeció, y la mayor le devolvió la mirada con la misma intensidad.

"…" Tatsumaki en un principio iba a burlarse por su intento de intimidación, pero también veía la preocupación en sus ojos, con un suspiro de resignación, su mirada se volvió más suave y tranquila, "Hace varios años, mamá encontró a Psykos, en una cueva, sola, cansada, desnutrida y apunto de morir, como sus padres, que al parecer fueron atacados por algo que los mato y solo quedó ella"

"Mama la adoptó y la hizo formar parte de nuestra familia" Fubuki continuó y se gana la mirada molesta de su hermana menor por usar la palabra 'familia', pero la dejo continuar, "vivimos tan bien como pudimos durante algunos años, pero… hace 8 años fuimos atacados por una manada de Titanes, Mamá se usó a si misma de carnada, para que nosotros podemos escondernos y sobrevivir… fue un golpe duro para nosotras"

"Aun éramos jóvenes, yo tenía solo doce, Fubuki ocho y Psykos nueve, y como puedes ver nuestro fuerte no lo físico" dijo con desdén mientras se apuntaba a si misma, no hacía falta señalar lo pequeña y frágil que ella podría parecer a primera vista, y más pensando a sus doce años cuando quedó sola ella y sus hermanas.

"…" las tres chicas se mantenían en silencio escuchándolo todo.

"Pudimos sobrevivir algunas semanas a base de fruta e insectos, manteniéndonos siempre en las sombras evitando a los Titanes y demonios, obviamente esto fue una vida agotadora y agria para nosotras, empezamos a tener signos de desnutrición y agotamiento, nuestros días estaban contados… hasta que lo encontramos"

"¿Encontrar que?" cuestionó Erza, por la sonrisa misteriosa y arrogante de la pequeña chica, que levantó uno de sus dedos, y de nuevo esa aura verde luminosa la hizo brillar.

"Un golpe de suerte, no sé decir lo que es o lo que era, sólo sé que con unos entramos a una cueva para escondernos y pasar la noche, escuchamos algo que nos hizo bajar aún más, hasta que en la parte más profunda y oscura de la cueva, algo nos llamaba y nos guiaba en la infinito oscuridad, hasta qué encontramos una roca"

Erza, Lucy y Ryuko, se miraron dudosas entre ellas.

"Si, una roca que brillaba como el sol, tenía algo cálido y tranquilo que nos hizo caminar a ella, yo fui la primera en tocarla, y boom, esa cosa exploto en mi cara, la explosión hizo que la cueva colapsara sobre nosotras, y quedáramos atrapado durante días, yo estuve la mayor parte del tiempo dormida"

"No diría dormir hermana, casi te mueres"

"No arruines la historia por detalles como ese Fubuki" ignorando a su hermana menor, la pequeña chica continúa con su historia, "Cuando desperté lo sentí, un poder que jamás en mi vida había sentido viajar por mis venas, ese día gane un gran poder y mis hermanas también, ese día dejamos de escondernos entre las rocas y brillar"

"Resumen" pidió Erza a Lucy, causando que Tatsumaki ganara una mirada en blanco y venas palpitando en su frente.

"Ehhh… ellas huyeron, encontrar roca, roca dar poder y ahora ellas tienen poderes raros" Fue el mejor resumen que Lucy pudo hacer para que su amiga la entendiera.

"¿Chicas mágicas? Raras..."

"¡Yo te voy dar como rara gorila cabeza de tomate!"

Mientras una posible pelea se iba a desatar.

Lucy miro preocupada el momento de pieles y armas en la esquina de la cueva.

¿Cuántos hombres han sido usados por Psykos?

¿Esto le pasaría a Naruto?

"¿Y que quieren de el?"

"Ya te lo dijimos, todo nuevo mundo necesita de un padre, y su compañero será usado para serlo"

Fin del capítulo 8.

Si, si hay que agregar personajes, Mirio no se conforma con uno, doy tres.

Tatsumaki.

Fubuki.

Y Psykos.

¿Qué les puedo decir? Soy alguien generoso.

¡Hasta la próxima mi sequito de degenerados!

Mirio fuera.