Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.
Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!
Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.
Blog: h(espacio) t(espacio) t(espacio) p(espacio) s(espacio) : / / caranofiction . wordpress .(espacio) com(espacio) /
Gracias Yani por betear esta historia.
Epílogo: Abre los ojos
Canción del capítulo: Open Your Eyes de Snow Patrol
EPOV
En el pasado me escondía. No enfrentaba mis problemas hasta que casi era demasiado tarde.
Mantenía los ojos cerrados, esperando que las mierdas se resolvieran solas.
No quería ver mis propios problemas, y no quería ver los de otros.
Ahora es diferente.
Tinks está junto a mí, en la cama, durmiendo, y siento que tengo una vida nueva por comenzar.
Con ella y nuestro hijo. Juntos. En todos los sentidos.
Hay muchas cosas que no sé, pero tengo un buen presentimiento de que lidiaremos con todo juntos.
No puedo predecir el futuro, pero está bien. Solo tengo veintitrés años, hoy los cumplo, de hecho. No necesito saber cómo resultarán las cosas. Siempre y cuando tenga a Tinks y Nate.
Ambos me aman por quien soy, eso es todo lo que quiero justo ahora.
Solo mantendré los ojos abiertos, trabajaré duro, esperaré lo mejor, y me aseguraré de mantener a mi familia a salvo, amada y protegida.
Esas son cosas que algunos dan por hecho. Creo que es físicamente imposible para mí hacerlo.
Acercándome más a Tinks, dejo besos suaves en su hombro desnudo.
Nate probablemente despertará pronto y querrá desayunar.
Lo recogimos de casa de Jasper y Jada anoche, solo para regresar otra vez aquí.
Cuando veo la boca de Tinks curvarse en una lenta sonrisa sexy, sé que está despierta.
Mis palabras son susurradas sobre su suave piel.
—Abre los ojos.
Lo hace, y no voy a decir mierdas sobre ver nuestro futuro en sus hermosos ojos cafés.
Como dije, no puedo predecirlo.
Aunque sí veo que ella me ama.
Rozo mi nariz a lo largo de su mandíbula. La beso. Beso su nariz. Carajo, la amo.
Ella me regresa el beso. Ella me ama a mí.
Tal vez un día, en un par de meses, le pediré que se mude conmigo. Permanentemente. Tal vez antes. Podemos vivir en Anchorage entre semana. La cabaña puede ser para los fines de semana, escapadas y vacaciones.
Un día, en aproximadamente un año, tal vez le pediré que se case conmigo.
Tal vez ella dirá que sí.
El día que nos casemos, tal vez estaré tan nervioso que tendré miedo de vomitar… hasta que la vea caminando por el pasillo. Ese es el día que empieza con un Cullen y termina con tres.
Cuando Emmett y Mary se casen, en un par de años, tal vez Tinks sonreirá entre lágrimas y me dirá, mientras estamos en la recepción, que está embarazada.
Tal vez tendremos una bebita a quien le pondremos el nombre en honor a la amiga de la infancia de Tinks y a la mamá de Tinks, mi madrina.
Alice Renée Cullen.
Lloraré cuando la cargue por primera vez… tal vez. Y estaré ahí para tomar una foto de su cuerpecito acostado sobre el pecho de Tinks.
Tal vez la balanza se equilibrará. Después de nuestros injustos pasados, tal vez Tinks y yo podremos envejecer juntos.
El sonido de unos piecitos avanzando por el pasillo me regresan al presente, e intercambio una sonrisa de complicidad con Tinks.
Hora de empezar el día.
Es el primer cumpleaños que he deseado que llegue.
Fin
