Draco entró a los dormitorios de la casa de Slytherin sin la preocupación de que lo descubrieran. Después de todo, sabía que no encontraría con estudiantes en su camino, ya que todos se encontraban disfrutando del baile de los Tres Magos en el gran comedor.
Cuando entró a la habitación, no esperaba ver a un Harry cabizbajo y deprimido. La imagen le hizo reprenderse por ser tan cobarde y no haberse enfrentado a su mejor amigo antes… pero no estaba preparado, aunque su lado omega se apoderó de su raciocinio durante el celo, aun quedaban recuerdos lucidos sobre él, desnudo, rogando a Harry para que lo tocara… era sumamente vergonzoso. Pero no podía aplazar más su encuentro, y ahora, estaba en la habitación de Harry dispuesto a hacer lo que debió hacer desde hace días.
Llegó hasta él y se sentó a su lado sin decir palabra alguna.
─ ¿No deberías estar en un baile? ─escuchó a Harry preguntar.
Draco se encogió de hombros.
─ Cedric me dijo que el profesor Snape te prohibió asistir.
Vio al moreno asentir.
─ Lamento que te hayan castigado por mi culpa.
Entonces Harry lo miró, parecía molesto, pero Draco no supo definir si aun estaba molesto con él o con el profesor Snape.
─ No fue tu culpa. Yo decidí ir a la torre de resguardo y yo fui quien decidió quedarse contigo, aunque no tenía un justificante que me excusara de faltar a clases.
─ Aún así, si yo no hubiera estado en celo…
─ No digas eso ─cortó─, el celo es algo que no podemos controlar.
Permanecieron varios minutos en silencio hasta que el moreno preguntó:
─ Deberías irte, no es bueno dejar esperando a las personas. Krum se sentirá herido.
Draco comenzó a reír, Harry frunció el ceño y lo miró ofendido.
─ Le dije a Viktor que no iría al baile ─al ver la confusión en el rostro de Harry agregó─: No puedo ir a un baile donde la única persona que quiero ver no estará.
El moreno tardó varios segundos en procesar lo que el rubio quería dar a entender.
─ Lamento haberme comportado como un idiota ─agregó el rubio─. No debí ser tan grosero contigo.
─ No, yo también fallé ─refutó─. Antes de que me enterara que estabas en celo quería ir y disculparme, y también iba a decirte la razón por la que estuve con Cedric esa tarde.
Draco permaneció en silencio, esperando.
─ Quería que me enseñara a bailar, bueno, tú sabes, que, bueno, tú también ibas a bailar y yo no sabía, entonces…
Draco colocó un dedo entre los labios del moreno.
─ Debiste pedírmelo a mí —dijo el rubio sintiéndose un poco traicionado.
─ Me sentía avergonzado contigo.
─ Pero somos mejores amigos.
Harry sonrió.
─ Lo somos ─y se acercó más al rubio para darle un fuerte abrazo.
─ Hace un rato, cuando entré a la habitación… ¿Estabas triste por lo que te dije cuando…? ─sus mejillas se enrojecieron y afortunadamente, Harry intervino.
─ Las zanahorias ─completó.
Draco asintió.
─ Ya sabes lo que significa, lo sé ─agregó tratando de sonreír.
─ Te aseguro que eso no te hace inferior a otro mago. Eres el mejor mago que he conocido, eres experto en defesa contra las artes oscuras y sabes jugar muy bien al quidditch, no hay mago mejor que tú.
Harry suspiró.
─ Eres demasiado para mí.
Durante las vacaciones, Lily decidió que llevaría a Harry a San Mungo para realizarle una serie de exámenes y determinar cuál era el problema con su cuerpo y si podía resolverse.
Lily Potter era sanadora y también jefa del departamento de enfermedades mágicas, así que le aseguró a Harry que ella se encargaría personalmente del proceso.
─ ¿Cómo estás? ─Draco asomó la cabeza y miró hacia su amigo.
Sus ojos grises observaban con curiosidad y preocupación al moreno. Harry sintió ganas de abrazarlo y besarlo.
─ Bien ─animó al rubio a entrar a la sala de inspección, actualmente su madre y las otras sanadoras habían salido en dirección a los laboratorios.
─ ¿Ya te han dicho algo? ─cuestionó mientras se sentaba al lado del moreno.
Harry negó.
─ Dice mi madre que en un par de horas volverá y me dirá qué pasa. Sé que ya lo sabe, pero por alguna razón no lo quiere aceptar.
El rubio frunció el ceño.
─ ¿Mientras tanto, te gustaría ir por unas golosinas?
Draco sonrió encantado.
Fueron hasta el quinto piso, ya que en la tienda de regalos se vendían chocolates y Draco quería chocolates.
Al abrirse las puertas del ascensor se encontraron de frente con Cedric Diggory.
La expresión de Draco cambió inmediatamente, ahora parecía fastidiado. Harry, por su parte, sonrió.
─ ¡Harry, Draco! ¿Qué hacen aquí? ─dijo el mayor sorprendido.
─ Unos exámenes de rutina ─contestó Harry encogiéndose de hombros─. ¿Y tú?
Cedric entrecerró los ojos observando fijamente a Harry, Draco tomó la mano de su amigo al notar tal reacción, aunque en pocos segundos la expresión del mayor cambió a la amable de siempre.
─ Oliver Wood, ¿Lo conocen?
Harry y Draco asintieron al mismo tiempo. Por supuesto, cómo olvidar al ex capitán obsesivo del equipo de quidditch de Gryffindor.
─ Bueno, estaba entrenando con su equipo, los Chudley Cannons, fue golpeado por una Bludger y cayó de la escoba.
─ ¿Se encuentra bien? ─cuestionó Draco alarmado.
─ Si, solo se lastimó un brazo ─respondió con una sonrisa─. El medimago del equipo lo atendió de inmediato, pero los padres de Oliver querían traerlo para asegurarse de que todo está bien ─entonces mostró el ramo de flores que traía en la mano─. Bueno, los dejo, tengo que entregar esto.
Cuando Cedric subió al ascensor Draco dijo:
─ No sabía que Cedric se llevaba bien con Oliver Wood.
─ No solo eso ─respondió Harry mientras ambos se dirigían a la tienda─, son pareja.
Draco quedó con la boca abierta, procesando lo que acababa de escuchar.
─ ¿Qué? ¿Desde cuándo? ─cuestionó corriendo tras el moreno.
─ Mmmm creo que, desde hace dos años, la verdad no estoy muy seguro.
Entonces eso quería decir que Cedric no estaba interesado en Harry más que como un amigo, un amigo y solo eso. Al caer en cuenta de lo inconsciente e infantil que se había comportado con Cedric y con el mismo Harry quiso que la tierra se lo tragara, se sintió culpable al recordar cómo había tratado a Harry y le había recriminado que le hubiera pedido ayuda para aprender a bailar a Cedric. Había sido un completo estúpido y en el proceso había alejado a su amigo. No, definitivamente ese error no lo volvería a cometer.
─ Quieres Maison du Chocolat o Alain Ducasse ─cuestionó Harry mientras observaba el aparador, al no recibir respuesta frunció el ceño y volteó a mirar al rubio.
Draco estaba serio, sumamente serio.
— Draco —susurró Harry—. Qué...
— ¡Lo siento! —expresó.
─ ¿Qué? ¿Por qué? ─cuestionó Harry sorprendido.
Draco se sonrojó al darse cuenta de que había hablado tan impulsivamente.
─ Por alejarte ─confesó agachando la cabeza─. Pensé que Cedric quería cortejarte y si tú le correspondías seguramente te alejarías de mí…
Harry lo tomó por los hombros y luego lo acercó a su cuerpo para abrazarlo.
— Lamento dejarte de lado por Cedric. Jamás debí hacerlo, eres mi amigo, mi mejor amigo, no... Eres mucho más que eso.
Draco asumió que Harry se refería a que era como su hermano, así que sonrió y apretó más el abrazo, porque para él, eso era más que suficiente. Podría vivir siendo únicamente el hermano de Harry.
— Yo lamento haber sido egoísta contigo, tienes la libertad de tener otros amigos, además yo estaba tan ocupado con otras cosas que no te brindé el tiempo de siempre y aun así quería retenerte.
─ Ya, tranquilo ─Harry acarició la espalda del rubio haciendo círculos con la palma de su mano─. Los dos hemos sido estúpidos.
Cuando regresaron a la habitación, vieron que los padres de Harry ya esperaban en el interior. Draco inmediatamente dio la vuelta para irse, pero el moreno le pidió que se quedara con ellos.
─ Esto es un poco difícil de decir ─exhaló Lily, claramente preocupada.
─ No importa lo que pase, yo lo entenderé.
James giró a ver a su esposa, ambos se miraron fijamente hasta que el omega asintió.
─ Como sabes, el aroma a hortalizas es un signo de enfermedad o algún tipo de padecimiento. En tu caso, el padecimiento es la infertilidad.
Draco giró a ver a Harry de inmediato; atento a cualquier reacción que pudiera tomar.
─ ¿Eso quiere decir que nunca podré tener hijos? ─cuestionó el moreno después del buen tiempo que se tomó para procesar la noticia.
Lily suspiró.
─ Hice varios estudios, parece ser que no hay producción de óvulos ni hormonas sexuales. Razón por la que a pesar de que te manifestaste antes que Draco aun no has tenido tu celo.
─ ¿Eso qué quiere decir exactamente, Señora Potter? ─cuestionó el rubio.
─ Aparentemente, aunque Harry es un omega, el funcionamiento de su cuerpo es parecido al de un beta. Esa es la razón por la que no actuaste violentamente cuando entró a tu habitación de resguardo mientras estabas en celo ─Draco se sonrojó─. No lo ves como una competencia.
─ ¿Y eso es malo?
─ A nivel fisiológico no lo sé, socialmente significa que Harry será rechazado por todo alfa o beta que perciba su aroma. Lo siento Harry ─dijo la pelirroja, esta vez dirigiéndose a su hijo.
Harry negó con la cabeza y sonrió ligeramente.
─ No importa, creo que puedo vivir con eso. ¿Ustedes pueden vivir con eso?
─ Por supuesto ─se apresuró a responder James.
─ Harry, te queremos mucho. La infertilidad no es algo de lo que debas estar avergonzado, pero queremos que estés consciente de lo que implica y que lo aceptes plenamente si es que así lo quieres, de lo contrario, buscaré si hay alguna manera de ayudarte.
─ Gracias mamá. Gracias a ti también, papá.
Luego giró a ver a Draco.
─ Sabes que no importando las adversidades, yo siempre estaré apoyándote, ¿verdad? ─Harry asintió con una sonrisa─. Vamos a estar bien. Lo prometo.
Y dicho eso, abrazó al moreno con fuerza.
