Bueno esta seria una historia de solamente cuatro capitulos maximo, se centrara mas en la relación de Rin, Sesshomaru y Kirinmaru.

Creo que inconscientemente hice una secuencia de historia en mis one-shot y two-shot. Los invito a leerlos:

1.- ¿No te da curiosidad?

2.- Dulces sueños Setsuna

3.- Eres igual a ella

4.- Recuerdos.

Ademas estoy demasiado feliz el SessXRin es cannon.

Los personajes no son mios sino de Rumiko Takahashi, pero la historia si. Espero que disfruten cada una de las historias, muchas gracias por su apoyo.

Lindo fin de semana.

No olviden dejar su review.


Memorias


"Si te vas esta chica nunca más despertara". – esa frase se repetía una y otra vez en la cabeza de Sesshomaru mientras contemplaba frente a la persona que más amaba, es cierto que nunca fue demasiado afectuoso con respecto a sus sentimientos como su estúpido hermano, pero con Rin nunca necesito eso porque ella sabía cada una de sus reacciones, sus monosílabos incluso sus acciones. A veces el demonio se arrepentía de haberla tomado como esposa, si él no hubiera permitido que lo siguiera después de revivirla la primera vez, cuando el maldito de Naraku la secuestro o cuando en búsqueda de poder tenía que experimentar a través del dolor el verdadero significado de la fuerza: "Sentir el dolor y la impotencia de no proteger lo más amado". Pero el mayor error fue aceptar sus sentimientos hacia ella aún recuerda cómo fue su relación.

- "Sesshomaru-sama, que bueno que regreso. – se acercó una hermosa joven de diecisiete años a través de los años el vio como rápidamente el cuerpo de Rin cambiaba junto con su esencia que provocaba a los demás machos alrededor. – Rin, se preocupó mucho por usted.

- Rin ¿has sido una buena niña? – la pregunto del demonio hizo que hiciera una expresión ofendida como las que hacia la esposa de su hermano. -Ten.

Extendiéndole una hermosa tela lila con bordados plateados para hacerse un kimono con él, Rin lo acepto, pero se encontraba triste porque su amo no comprendía los sentimientos que ella albergaba por el incluso Sesshomaru-sama pensaba que era una niña aún. Ocultos en la puerta de su hogar Kagome reprendía internamente a su cuñado y Inuyasha veía un cuadro que no deseaba repetir.

- No te gusto el kimono. – enarco una ceja y reprendió mentalmente a Jaken. – Podemos cambiarlo y…

- Sesshomaru-sama podemos ir al bosque, Rin desea ver el lago. – determinada en confesar sus sentimientos la joven tomo la mano del yokai ante la impresión de la pareja.

- Hmp. Que falta de respeto hacia el amo Sesshomaru. – Jaken que estaba oculto detrás de Inuyasha veía la escena. – Debería de darles vergüenza espiar a mi amo bonito.

- Tsk. Mira quien lo dice tú también estabas viendo sapo. – el peliblanco empujo al hombrecillo al piso y su pie arriba de la espalda de este. – O me dirás ¿Qué no tienes curiosidad en la relación de esos dos?

- Inuyasha ¡ABAJO! – inmediatamente el mitad demonio cayo en el suelo arriba del fiel sirviente de su hermano. – Les guste o no esto corresponde solamente a Oniisan y Rin.

- Pero debes de ser consciente Kagome que Sesshomaru es…

- Un ser insensible que no le importaría matar a diestra y siniestra sean demonios, Hanyo o humanos. – la pelinegra se sumergió cuando conoció por primera vez al yokai perro esa mirada llena de rencor y supremacía había desaparecido con el tiempo, gracias a Rin. – Eso lo se Kaede, pero también he visto como Rin ha influenciado en él y como el cariño de ella se transformó incluso el de Oniisan, aunque sea tan orgulloso para reconocerlo.

Impresionados por las palabras de Kagome, todos los presentes se resignaron a lo inevitable. Probablemente Sesshomaru con lo orgulloso que es no aceptaría sus sentimientos hacia a Rin, provocando en ella un dolor demasiado grande.

- Ya estamos lo sufrientemente lejos Rin. – la voz fría del yokai hizo que la joven temblara, algo muy extraño en ella.

- Cierto porque mejor no nos sentamos Sesshomaru-sama. – vio como su protegida se quitaba las sandalias que portaba y sumergía los pies en el agua, su semblante sereno y tranquilo cautivaba al yokai.

Nunca entendió los sentimientos que sentía hacia Rin, siempre pensó en protegerla de cualquier peligro por ese motivo no soporto que muriera por segunda vez en el inframundo, pero aquí la pregunta era ¿Por qué un ser tan débil y lleno de luz seguía a un ser como el…un yokai?

- Rin…

- Sesshomaru-sama, Rin desea saber ¿Qué piensa sobre los humanos? – esa pregunta desconcertó al yokai humano, ella siempre lograba descolocarlo con ese tipo de comentarios.

"Sesshomaru-sama, podría prometerle a Rin que, si un día ella muere, usted siempre me recordara" Esa pregunta logro provocar una reacción de él al igual que aquella vez.

- Los humanos son débiles carecen de fortaleza son demasiado delicados, su olor es demasiado para los yokais y su nivel de vida es nada comprado a nosotros.

- Ya veo. – esa respuesta fría y carente de emoción no le sorprendía, logrando que ella decidiera la respuesta que tanto el espero. – Sesshomaru-sama creo que es momento de…

- Pero tu esencia es diferente. – dirigió su mirada a ella sorprendida. – No eres como un humano común y corriente, porque tú eres Rin.

Pequeñas lagrimas querían salir de sus ojos por la respuesta del albino y una pequeña sonrisa surgió en su rostro.

- Gracias, Sesshomaru-sama. – tomándola de la barbilla y viendo como el ritmo cardiaco de ella cambiaba y su rostro adquiría un color carmesí.

- ¿Qué has decidido Rin? -se veía incertidumbre en ella. – Sobre la propuesta que te dije: Te quedaras en la aldea o vendrás conmigo.

- Rin decide irse con Sesshomaru-sama y permanecer al lado de él para siempre. – lo abrazo como cuando era una niña, refugiándose en su pecho.

En la mente del yokai venían momento con la castaña desde su niñez hasta que se convirtió en un hermosa joven, porque Sesshomaru reconocía que…cometido el mismo error de su padre y el idiota de Inuyasha. Le entrego su corazón a un ser débil que en cualquier momento dejaría de existir, sin importar nada tomaria a Rin como su esposa"

- Amo bonito, ¿está seguro de esto? – su locayo miraba nostálgicamente a Rin sumergida en ese sueño eterno logrando que una traicionera lagrima saliera de sus ojos. – Rin volverá con nosotros ¿verdad?

El silencio del yokai había provocado que el pequeño sapo quisiera derramar más lágrimas, gritarle a Rin y decirle que era una floja durmiendo todo este tiempo sin ponerle cuidado a las escandalosas de sus hijas, pero no podía, ella no los escuchaba ni les respondería. Lo único que mantenía viva a la joven era la conexión que tenía con la niña Setsuna.

- Rin…despierta. Por favor. – las palabras de Jaken provocaron que Sesshomaru derramara una única y solitaria lagrima.

Debía de regresar y acabar con todo esto, ella hubiera querido proteger a Towa y Setsuna contra quien sea, aunque esta última lo odie no le importa. Tendrá que pelear contra los cuatro peligros, Zero y por último…

- ¿Qué haces aquí Kirinmaru? – viendo de reojo como ese hombre se acercaba hasta quedar al lado de él, tocando con delicadeza el lugar donde estaba Rin. - ¿Vienes a matarla?

El yokai pelirrojo no lo escuchaba se encontraba tan absorto contemplando la humana, parecía un ángel sereno y tranquilo. Cuando su hermana iba a sellar a Rin, el contrasto el hechizo para que no muriera y solamente estuviera en un sueño eterno, pero no se imaginó que Sesshomaru hiciera una conexión con su hija menor para protegerla.

- No. – fue tajante la respuesta. – Mi único objetivo son aquellas jóvenes: tus hijas y sobrina. Ellas tienen que morir cueste lo que cueste.

Jaken se mantenía en alerta si ese sujeto atacaba a su amo bonito, pero su mirada se agudizo igual que el yokai blanco ante la mención de las jóvenes, Jaken casi no convivía con la hija de Inuyasha, pero si su amo bonito protegió por años a esa chiquilla es por un oculto afecto hacia Moroha.

- Te darás cuenta por mi olor, que tuvimos una batalla. – no dejaba de detallar cada rincón de Rin. – La próxima vez no tendrán tanta suerte. – Kirinmaru estaba seguro de que el primogénito de InuTaisho percibía su sentir hacia su esposa. – Tuviste suerte en encontrarla Sesshomaru, pero ¿a qué costo lograste que ella te amara?

Alejándose de ambos yokai veía la rabia e impotencia que sentía Sesshomaru al recordarle que el principal culpable de la desdicha de Rin era él y más estúpido era ver que su principal enemigo estaba prendado de ella.

- Por cierto, pude percibir y averiguar que Towa-chan es igual a ella. Su rostro y esencia.

Sin más Kirinmaru desapareció frente a ellos, logrando descolocar al yokai perro ante su declaración. – "Ese maldito se atrevió a…"

- Ay pero que hombre tan antipático, igual que la horripilante de su hermana, ¿no lo cree Sesshomaru-sama?

- Jaken. – la fría voz de su amo le provoco escalofríos, era la mismo tono que usaba antes de conocer a Rin. – Cuida de mi esposa y no permitas que Kirinmaru ni Zero logren ingresar nuevamente.

Sin más preámbulos se fue en búsqueda del poder que tanto necesito y ultimar detalles, porque la batalla decisiva del destino de los hijos de InuTaisho contra Kirinmaru estaba por comenzar.