Hola por fin pude terminar este capítulo la verdad que si me tarde un poco más que nada por el detalle de las peleas siento que nunca he sido buena describiéndolas, como les comentaba en el capitulo anterior. Bueno respecto a mi nueva historia espero subirla al terminar este fanfic, ademas de otra sorpresita que tengo para ustedes y que espero que sea de su agrado. Especialmente aquellos que les gusta el Kirinsuna esperenlo proximamente. Por cierto la pareja ganadora para la sgiuiente historia sera: KirinmaruxSetsuna y KirinxTowa. Gracias por cada uno de sus comentarios realmente no saben lo feliz que me hacen con sus opiniones y sobre lo que esperan de mis historias, verdaderamente muchas gracias. Como lo he dicho nosotros los escritores no somos nada sin las personas que nos leen o nos dan su perspectiva constructiva.
Muchas gracias. Perdon si existe una que otra falta de ortografía.
Espero que disfruten del capitulo ;).
No olviden dejar su review.
"…." Flashback y/o pensamientos
Hablan- Presente
Perdon bajo el Inframundo
- "Disculpa Kirinmaru, ¿puedo hacerte una pregunta? – la voz de Midoriko saco de su lectura a Kirinmaru mostrando una apariencia de veinte años y el cabello hasta el hombro.
- Si, está bien ¿Qué pasa? – bajándose de la rama del árbol. - Quieres que te ayude a buscar las hierbas medicinales para…
- ¿Qué siente por mi Kirinmaru? – esa pregunta hizo que le pelirrojo se detuviera y viera con detenimiento la mirada sonrojada y anhelante de la sacerdotisa. - ¿Por qué deseaste que estuviera contigo?
- Eso es fácil, porque siempre has sido muy buena amiga conmigo. Tu olor no me desagrada y los dos buscamos al final un objetivo en esta relación. – encogiéndose de hombros, pero vio algo más en esa mirada ámbar algo que nunca ha podido descifrar…- ¿Tu que sientes por mí, Midoriko?
- Eso es fácil yo con el tiempo me enamore de ti, Kirinmaru y de cierta forma no me sorprende tu respuesta, aunque siendo sincera duele un poco.
- Si mis palabras te lastimaron te pido una disculpa. – suspiro. – Pero siendo sinceros nunca he sentido amor u otro sentimientos similar a alguien que no sea de mi propia familia. Tu eres el primer humano que me ha tratado por igual y te lo agradezco, me agradas, pero no creo sentir nunca ese sentimiento que me has dicho. Soy un yokai nosotros nos reproducimos por mero acuerdos, caprichos o…
- ¿Instintos como sucedió conmigo? – el ojiverde simplemente asintió. – Cariño. – tomando una de sus mejillas. – En esta vida por más efímera que sea comprenderás que "Nunca hay que decir Nunca", porque puede que llegue el momento en que ames con esa intensidad sobresaliente que tienes en el campo de batalla, pelear por permanecer al lado de ese ser, buscar la manera de que sea feliz, aunque esto no siempre sea a nuestro lado y sobre todo que se encuentre bien.
- Hablas como los escritores de mis libros que tanto críticas, además ¿Cómo sabre que estoy enamorado, Midoriko?
- Cuando sientas que tu mundo gira alrededor de ella y que ese ser será la estrella más brillante ante tus ojos Kirinmaru, pero si el destino es cruel también contigo sentirás un vacío y un dolor que incluso la misma muerte nunca te quitara."
Sesshomaru vio hacia la dirección de sus hijas y Kirinmaru comprendiendo que la sangre que tenían el pelirrojo y la peliblanca correspondía a…Setsuna, escucho un leve ruido en la dirección de Rin y entonces sucedió la barrera en forma de árbol se quebró delante de él haciendo que sostuviera el cuerpo inerte de su esposa, pero esta seguía sin abrir sus ojos además que su respiración era casi nula.
- Rin. – tomando una de sus mejillas. - ¿Qué está pasando?
Los rostros de los demás presentes mostraron dolor al ver que ese rito de valentía y cobardía había terminado de la peor manera posible incluso Hisui que estaba al borde de desmayarse vio con lágrimas en los ojos como Setsuna había perdido la vida, Kagome no era capaz de acercarse más a esas tres personas percibiendo el dolor, Moroha se arrodillo a los pies de Setsuna comenzando a llorar desgarradoramente, Riku simplemente cerro los ojos sintiendo culpa. Inuyasha simplemente se limitaba a ver de sus sobrina a Sesshomaru que sostenía fuertemente a Rin ocultando su rostro y al lado de ellos se encontraba ese espíritu del árbol de las edades demasiado parecido a Kikyo.
- Vaya al parecer ustedes los hanyo sí que son débiles. – la voz burlona de Tokotsu viendo la escena donde Setsuna había perdido la vida. – Mira que proteger a su enemigo de forma tan patética que…- un fuerte golpe hizo que el demonio se callara.
- ¡CALLATE DE UNA MALDITA VEZ IDIOTA! – una energía rojiza emergía del cuerpo del peliblanco, y dos traicioneras lagrimas resbalaron en sus mejilla al ver que una de las cachorras de Sesshomaru había muerto. - ¡GARRAS DE ACERO! – pero rápidamente el enemigo lo esquivo.
Con odio levanto su mirada hacia esa maldita mujer, pero Inuyasha se prometía que cada lagrima derramadas por Kagome, Moroha, Rin y esas niñas las pagaría con su vida.
- Desde aquí puedo percibir tu odio latente hanyo. – riéndose. – Es patético ver como ustedes los hijos del Gran Perro Demonio demuestran tener esos insulsos sentimientos.
- Maldita. – viendo como en el rostro del hanyo se podían percibir una marca magenta en cada una de sus mejillas. – Dices que nosotros somos patéticos, pues tú lo eres más al vengarte simplemente de nosotros porque el viejo nunca te vio como mujer. Porque descubriste que ustedes los demonios no son eternos.
Los ojos carmesí de Towa derramaban lagrimas sin cesar no podía creer que su hermana estuviera muerta, dirigió una rápida mirada a sus padres viendo como su padre sostenía fuertemente el cuerpo de su madre, como sus amigos aún se encontraban luchando con los peligros restantes, a su Tío Inuyasha gritándole sus verdades a Zero y por último lo vio a él…el causante de todas sus desgracias. Si él no hubiera despertado, si no hubiera conocimiento de esa maldita profecía, si él no hubiera enamorado a Setsuna seguramente las cosas serian completamente diferente.
Kirinmaru sintió la mirada llena de odio de Towa y lo comprendía perfectamente incluso él se estaba odiando así mismo por haber matado a la cachorra que amaba, apretó sus ojos con fuerza y limpiándose los rastros de lágrimas levanto su mirada encontrándose con los carmesí de Towa.
- Se que tu deseo ahora es matarme, Towa. – quebrajada la voz del pelirrojo. – Estoy dispuesto a que me mates si con eso compensare un poco del dolor que estamos sintiendo.
Dijo esto viendo el rostro sonriente de Setsuna.
- Solamente déjame terminar con ella. – refiriéndose a Zero. – Mi deber es terminar con ella, para que ya no haga ningún daño.
- Sabes perfectamente que si la matas…mi madre…
- Ellas ya no tienen ningún lazo de por medio. – los ojos de Towa se abrieron impactados. – Por eso mismo el conjuro que lance era muy preciso, Rin solamente está ahora sumergida en el subconsciente, hace falta la última fase para que despierte.
- ¿Y cuál es esa? – intervino Moroha con sus ojos llorosos.
- Ya una vez se los dije tienen que matarme, para que la mariposa de los sueños desaparezca para siempre. – Towa veía fijamente a Kirinmaru buscando algún rastro de mentira, pero se percató que decía la verdad. – Pero no queda demasiado tiempo, toma a Setsuna. – entregándosela. – Tenemos que apresurarnos si deseamos que ella viva.
- Tal parece que el destino escogió la elección final. – decía el árbol de las edades. – Pero me temo que este lugar aun no será donde sea su batalla definitiva. – mostrando el lugar anterior donde se encontraban en el Castillo de la Princesa Izayoi. – Espero que no tarde con sus promesa Lord del Oeste. – viendo como Sesshomaru aun sostenía a Rin.
Los ojos verdes de Kirinmaru se posaron en Sesshomaru y Rin comprendiendo que nada de esto estaba siendo fácil para el yokai peliblanco, dirigió otra mirada a Riku que prefirió alejarse de la escena y ahora estaba ayudando a Hisui a recuperarse dándole un medicamento, su herida del costado donde Setsuna impregno su veneno y Zero volvió a perforar comenzó a latir de dolor, pero esto no era momento de quejarse sino de pelear verdaderamente y sin más comenzó a realizar unos movimientos en sus manos, para comenzar a mostrar una parte de su apariencia original.
Setsuna sentía como su cuerpo caía, era un lugar azul como el mar, pero en lugar de sentir miedo por caer a la profundidad del lugar sentía una paz y tranquilidad inimaginables como si estar ahí siempre fue destinado y antes de caer completamente sintió como alguien la sostenía para evitar la caída. Abrió sus ojos lentamente solo para ver aquellos ojos cafés que tanto adoraba, su piel jacaranda como la de ella y esa sonrisa encantadora que logro arrebatar el corazón a más de uno.
- Buenos días, Setsuna-chan. - saludaba sonriente la castaña a su hija. – Por lo visto el destino tomo esta opción. – Rin cerro los ojos con impotencia. – Perdóname, Setsuna-chan, perdóname tu y Towa, por no estar con ustedes, por permitir que esto llegara tan lejos y porque tuviste que…
- Lo haría mil vece si fuera necesario, mama. – decía mientras tocaba la mejilla mojada de su madre. – No me importaría dar mi vida si con eso logro que las personas que me importan estén a salvo. Además, Sesshomaru y la parlanchina de Towa te están esperando.
La amatista deseaba permanecer más tiempo en los brazos de su madre y nunca olvidar esta sensación de protección, calor maternal y amor incondicional que tanto Towa como ella deseaban siendo solo unas niñas de cuatro años. En cambio, Rin solamente podía tararear la canción que su hija siempre le tocaba mientras le daba mimos y guardaba este momento en su memoria, porque, aunque su pequeña hubiera muerto para rescatarla solamente hacía falta una parte para liberarla por completo de ese encierro y lloro más porque estaba segura que con esa muerte no solo sufriría su cachorra sino otra persona.
Zero sonrió burlona al ver ese escenario por demás hermoso para ella, no podía creer lo fácil que había caído esa cachorra en dejar que su hermanito, aquel hombre que amaba la matara para proteger a su patética madre.
- No crees que es hermoso, hermanito. – ignorando las palabras antes dichas por Inuyasha. – Como aquella filosofía mía del amor siempre se vuelve realidad, todo aquel que ama siendo humano o demonio sufrirán las consecuencias de sus actos. Si le sucedió a InuTaisho al proteger a su bastardo. – viendo a Inuyasha. – O Sesshomaru-sama que se encuentra protegiendo a un cuerpo que pronto dejara de vivir, es una lástima que la cachorra que amabas tuvo que morir verdad, ¡PORQUE EL GRAN KIRINMARU, REY DE LAS BESTIAS! AQUEL SER QUE PROTEGERIA SU EXISTENCIA ELIMINANDO A ESAS HANYO SE ENAMORO DE…
Las palabras de la yokai quedaron atoradas al sentir una ráfaga de tiempo latente que corto su mejilla izquierda, para después sentir una fuerte bofetada que la hizo aterrizar y todo gracias a…
- Como te atreves…- mientras se limpiaba la sangre de la herida. - ¿Cómo te atreves a lastimarme si yo todo este tiempo…?
- Has estado manejándonos como simples títeres. – la voz cargada de odio del hombre era notoria para todos. – No sé quién fue más estúpido si Riku en permanecer a tu lado o yo al creer que cambiarias, Oneesan.
Los peligros restantes comenzaron a temblar ante el odio impregnado en el aura de su señor que nunca habían percibido, era tan escalofriante que dejaron de pelear para concentrarse en como escapar los tres. Los presentes notaron perfectamente esa aura, por lo menos el peliblanco porque el mismo dolor que Kirinmaru estaba experimentando era el mismo que Inuyasha sintió cuando perdió a Kikyo, su mirada ambarina se dirigió a su esposa la cual comprendió perfectamente lo que tenia que hacer.
- Perdóname Setsuna, si hubiera sido mas fuerte yo…- Towa seguía sosteniendo fuerte la mano de su hermana la cual estaba fría como el hielo. – Setsuna.
- Tu no eres la única culpable, Towa. – Moroha que continuaba llorando por su prima veía como por fin esta…- Quien lo diría no, Setsuna también se enamoró, aunque haya sido el demonio equivocado. – viendo como Kirinmaru y Zero estaban peleando al mismo nivel.
Ambas jóvenes se sorprendieron cuando vieron que la barrera que estaba protegiéndolos de esas mariposas oscuras comenzaba a debilitarse y justo cuando una manada de ellas se acercaba a ellas…
- ¡Colmillo explosivo! – Sesshomaru se encontraba frente a ellas sosteniendo a su madre con su otro brazo y su Mokomoko.
- Sesshomaru. – susurro Towa ganándose de este una mirada rápida y sin esperar mas tiempo coloco a Rin cerca de su cachorra.
Las garras del yokai tocaron delicadamente la gran herida que atravesaba a Setsuna, para después dirigirla a su rostro notando como tanto Rin como ella tenían esa misma determinación de proteger a los que ama sobre ellas mismas.
- Towa, ¿tienes algo que proteger? – esa frase junto con la mirada llena de determinación al ocultar su dolor de su padre extendiéndole a colmillo sagrado hizo pensar muchas cosas a Towa.
Desde su convivencia con Setsuna, como fueron separadas, cuando se introdujo en la vida de una buena familia como los Higurashi, su reencuentro con Setsuna y cuando conocía a Moroha, a Riku, etc. Pero la gota que derramo el vaso fue dirigir su mirada carmesí en la hermosa mujer castaña tan parecida a su hermana y a ella, entonces ahí la peliblanca lo comprendió no ganaba nada en solamente lamentarse, se levanto con la frente en alto y sin titubear sostuvo la espada que su padre le estaba otorgando.
Zero no podía con el mismo ritmo que Kirinmaru, así que necesitaba las siete perlas completas para ganarle y porque no ese perla que hace tiempo Midoriko le había entregado al pelirrojo.
- Hiraikotsu. – gritaba sango logrando acertarle a Totetsu el cual sintió como cortaron parte de su lado derecho y Miroku al aprovechar esta situación.
- Sin lugar a duda eres una peleadora excelente cariño. – mostrando la palma de su mano directamente frente al yokai reptil. – ¡Dimensión oscura! – cuando hizo esto los presentes vieron como un agujero negro se formaba en la palma del Monje sorprendiendo a sus antiguos compañeros.
- ¿¡QUE!? – el último de los cuatro peligros en morir vio como una fuerte corriente de viento comenzaba a absórbelo muy similar cuando el se comía a los monjes.
Con la mirada busco ayuda de la señorita Zero, pero solamente percibió hostilidad y sin previo aviso la yokai ojiverde corto la cabeza de ese inútil obteniendo la perla que nuevamente le había prestado y bueno para nada asustando a los dos restantes. Miroku cerro su poder al ver como esa mujer mato a uno de sus aliados.
- Esa demonio tenia razón, es una mujer diabólica. – argumentaba Miroku rezando por lo que quedaba de Totetsu que caía en el fondo del mar.
- N-no se suponía que ese yokai…era…era un aliado. – Hisui con ayuda de Hachii y Riku se estaba sosteniendo de pie. – Esa mujer es un verdadero…monstruo.
- ¿Por qué Tía Zero…porque no puede ser feliz? – Riku miraba con lastima a la mujer que lo crio. – Realmente esa es tu verdadera cara.
- Hmp. Tenías razón Kirinmaru. – volviendo a ver su hermano. – Esos yokais en lugar de llamarse peligros seria mejor estorbos, no sirven para nada. – mirando a los otros dos con claras intenciones de huir. – Te concedo el honor o intervengo yo, digo ya que desde hace tiempo te has convertido débil de lucha. – El hombre simplemente seguía ignorándola mientras veía con lastima toda esta situación.
- Haz lo que se te de la maldita gana, a fin de cuentas, yo me encargare de matarte. Oneesan.
Setsuna comenzaba a sentir su cuerpo más débil, viendo como aquel lugar color celeste comenzaba a desaparecer para dar lugar a un lugar frio y sombrío mostrándole lo que seguramente seria…
- El inframundo. – susurro mientras su madre apretaba mas sus manos. - Pero si tu no estas muerta, ¿Por qué estas aquí, mamá?
- Eso es gracias a mi mocosa. – una tercera voz de una mujer aburrida, pero extrañamente con cierto aire a Sesshomaru. – Así que tu eres la hija menor de Sesshomaru, por dios eres su vivo retrato.
La castaña arrugo el entrecejo maldiciendo como es que todo el mundo la comparaba con el débil de Sesshomaru, tenia el cabello castaño no blanco, su piel no era blanca sino nacarada y… tenia la misma mirada de "Si te acercas te mato". Eso claramente le había dicho Kirinmaru inconscientemente siempre pensaba en él comprendiendo que la decisión que tomo fue la mas correcta, sabia que todos sufrirían si su madre moría, pero Kirinmaru a pesar de ser el enemigo amaba a su madre y no soportaría ver el dolor en esos ojos esmeraldas.
- Cuanto tiempo sin vernos Irasue-okasan. – la familiaridad y la forma en que su madre hablo a esa mujer pudo deducir que…
- ¿Usted es mi abuela? – la imagen que se mostró después fue de una hermosa mujer peliblanca, ojos dorados y en su piel pálida se podía ver dos pequeñas marcas púrpuras.
Irasue al escuchar una ese apelativo de ella arrugo su entrecejo, ya que según lo dicho antes por Rin ser abuela significaba ser alguien mayor y de apariencia poco elegante.
- Tsk. Sesshomaru es su vivo retrato solo que en masculino. – una vena latente por parte de yokai junto con su aire asesino se podía percibir. – Incluso los modales.
- Setsuna-chan no seas grosera con Irasue-okasan. Ella merece tu respeto. – reprimió Rin a la menor que simplemente sonreía aterradoramente como su padre. – Aww tienes la misma hermosa sonrisa que Irasue-okasan y Sesshomaru-sama. – eso fue la gota que derramo el vaso.
- Me complace volver a verte Rin, aunque no son las mejores circunstancias y compañía. – viendo a la amatista. – Pronto la forma o mas bien el mundo de la mariposa de los sueños esta por romperse es mejor que mi hijo termine una vez con ellos, para que regreses a la vida.
Ante esto Setsuna vio rápidamente a su madre la cual agacho la mirada avergonzada de no decirle toda la verdad a su hija, comprendiendo que sería un golpe demasiado duro para ella.
- ¿De que demonios esta hablando esa yokai, mamá? – cuestiono Setsuna acercándose a su progenitora. - ¿Cómo es eso que Kirinmaru debe de morir?
- Lo que pasa es que…al parecer no solamente fue la señorita Zero y Midoriko quienes distorsionaron el tiempo en la creación de esas perlas…sino que… también se jugó con el molino de Akuru y la única alternativa es que…muera alguien en específico.
Tanto Kyuki como Tokotsu comenzaron a correr al ver la mirada verde de la señorita Zero hacia ellos comprendiendo perfectamente que los mataría. Pero antes que dieran un paso mas dos campos de energía los encerraron y por la descarga de esta los cuerpos de ambos yokais explotaron dejando solamente sus restos caer en el mar y tomar sus perlas. Kagome quería vomitar igual que Sango al ver eso, Inuyasha comprendió que fue como Sesshomaru se lo dijo esa mujer era demasiado peligrosa y cualquier movimiento en falso y los mataría sin dudarlo. Las princesas miraban con lastima a esos peligros que fuera lo que fuera eran seres vivos con ideologías completamente diferentes, pero no esperaban que fueran asesinados por esa mujer. Kirinmaru repentinamente sentía que era sostenido fuertemente por dos sombras muy similares en forma de su hermana, probablemente producto al obtener todas las perlas.
- La verdad ya me aburrí de este juego estúpido, es mejor cortar todo esto de raíz. – viendo directamente a Moroha y Towa. – Realmente ustedes son un dolor de muelas estúpidas.
- ¡AY PERO EL COMAL LE DIJO A LA OLLA! – gritaba Jaken en compañía de Totosai los cuales al ver como junto al hijo del Gran Perro demonio y las Princesas se encontraba un cuerpo demasiado conocido para ellos logrando que al verla el pequeño demonio comenzara a llorar. - ¡VIEJA DEL DEMONIO! ¿Qué LE HICISTE A MI AMA BONITA! PORQUE ELLA SI ESTA BONITA. ¡COMO TE ATREVISTE A MATARLA MALDITA, MIL VECES MALDITA! – los gritos desgarradores de Jaken lograron provocar mas lagrimas en los presentes notando el gran cariño que ese hombrecillo tenia hacia las adolescentes.
- Ya para Jaken, no lograras nada en provocarla. – Totosai intervino al ver como los ojos de Zero se adquirían igual a los de un reptil.
- Tu cállate que por culpa de tu vaca voladora no llegamos a tiempo y…
- Mas sabandijas están llegando y eso me esta hartando. – lanzando un ataque a ambos yokais.
Pero Moroha rápidamente se subió, arriba de Kirara después de que el matrimonio se bajara quedando cerca de la trágica escena.
- ¡Onda explosiva carmesí! – logrando esquivar el ataque protegiendo a Jaken y Totosai. – Creo que es mejor mantenernos callados Jaken. – viéndolo por sobre el hombro. – Además no fue Zero quien mato a Setsuna, al menos de manera directa. – viendo a Kirinmaru fijamente.
- Hmp. Sera mejor cortar todo desde la raíz. – apuntando directamente a Inuyasha mientras los tenia en un campo similar junto con sus demás amigos. – Es una lástima que su patética madre no este presente, pero que se puede esperar de los humanos su vida solamente es un misero instante.
Inuyasha rápidamente trato de romper ese campo de energía, pero al hacerlo fuertes corrientes eléctricas recorrían su cuerpo, así como varias cortaduras en su cuerpo, Sango junto a Miroku aún se encontraba débil, además de que sus ataques no servirían de nada si este mismo campo les regresaba su ataque.
- Mire esta imagen Sesshomaru-sama. – viéndolo con burla. – Esta es la ultima vez que vera a su lindo hermanito, y tu hanyo ¿unas últimas palabras?
- Vete al infierno, maldita bruja. – escupiendo sangre, ya que al parecer ese ataque estaba provocando espasmos en su cuerpo.
- ¡POLEO DESTRUCTIVO! – una fuerte energía color purpura con tintes negros similar a las llamas se acercaba a ellos de una forma impresionante.
Los presentes cerraron fuertemente los ojos Kagome abrazaba fuertemente el cuerpo herido de Inuyasha mientras que Sango y Miroku miraban a Hisui el cual miraba todo aún demasiado débil siendo sostenido por Hachii comprendiendo la mirada del monje en proteger a sus hijos y Shippo simplemente le sonrió a Moroha, la cual se dirigía al lugar rápidamente con Kirara, pero antes que esas llamas los alcanzaran se escuchó…
- ¡Sōryūha! – Sesshomaru se interpuso entre el ataque se Zero y su medio hermano con la electricidad del dragón, el cual provoco un campo de piedras y volteándose rápidamente. - Explosión de energía de aguja. – cortando ese campo que tenia cautivos a su medio hermano y los demás sin embargo….
- JAJAJA ¡QUE TIERNO! Siempre protegiendo a su hermano menor, Sesshomaru-sama, pero ellos no eran mi principal objetivo. – todos abrieron los ojos comprendieron a quien realmente Zero quería matar. - ¡VIENTO MOTAL! –
Atacando directamente a Towa la cual aventó a colmillo sagrado para posicionar su cuerpo como escudo para que nada les sucediera a las personas que mas ama, puede que aun exista la oportunidad de salvar a su madre y a Setsuna, no podía permitir que el sacrificio de su hermanita fuera en vano. Si el deseo de Zero era verlas muertas adelante, pero no permitiría que nada ni nadie lastimara a su madre. – "Te prometo que pase lo que pase siempre te protegeremos, mamá". – viendo directamente a Rin. Sin embargo, una figura se estaba entrometiendo en el ataque, los ojos carmesí de Towa no podía creer que…
- Riku. – el joven de mirada esmeralda veía desafiada mente a su tía. – Riku, ¿Qué demonios haces? Esto es entre tu Zero y nosotras, apártate.
- No Towa-hime comprendí que el amor no es como siempre lo he pensado, amar significa mas que pensar solo en los deseos egoístas de nosotros, sino es sacrificar nuestra propia felicidad antes que la nuestra.
Sesshomaru se dirigía con su cachorras y Rin, pero una rama de forma inhumana lo atravesó de un costado mientras otras mas buscaban la forma de atraparlo, tal como aquella ocasión con el demonio que provenía de Naraku.
- ¡PAPA/SESSHOMARU/TÍO! – las voces de Towa, Inuyasha y Moroha se escucharon, los dos últimos no dudaron en ir a auxiliar al mayor.
- De verdad que todos ustedes son patéticos. – dijo Zero viendo como todos sus enemigos no se daban por vencidos. – Deberían de estar agradecidos que les permita morir junto a sus seres amados, incluso tu. -mirando a Riku. – Tenia fe en que tu serias diferente Riku, pero si no me dejas alternativa.
Y entonces sucedió Zero lanzo su ataque completo directo a la familia de Sesshomaru, total después se encargaría de la restante. Ahora es primordial de terminar con esas crías y esa estúpida humana que no hacia mas que provocar desgracias, el pelirrojo sabia que no tenia poder suficiente para proteger a la familia de Sesshomaru-sama, pero era lo menos que le debía a esa mujer, a Towa-hime, Setsuna incluso a su… todos cerraron los ojos para no presenciar la muerte de sus amigos, pero repentinamente el ataque nunca llego. Dudosos tanto Riku como Towa abrieron los ojos para ver como Kirinmaru estaba frente a ellos protegiéndolos.
Ambos pares de ojos esmeraldas se veían fijamente y entonces sucedió sin que nadie lo viera venir…
- Te lo dije hermanito nunca debes apartar la mirada del enemigo, además de que un ente ni humano ni demonio seria la causa de tu desgracia. – viendo fijamente al menor.
- ¡KIRINMARU-OTOUSA! – el grito desgarrador se escuchó provocando una mezcla de emociones en los demás.
Rin comenzó a percibir como su alma se iba desvaneciendo del inframundo, rápidamente busco la mirada de la peliblanca comprendiendo que…
- Esta a punto de morir. – decía aburrida Irasue. – Y al parecer esa profecía que tanto se preocupo se hizo realidad.
Setsuna abrió ampliamente sus ojos comenzando a comprender de quien estaban hablando las mujeres.
Riku sostuvo el cuerpo de su padre, el cual comenzó a caer inconsciente cuando Zero alejo su espada en el cuerpo del pelirrojo y es que, aunque fuera yokai el no tenia la habilidad de la raza de Sesshomaru, además le herida era muy profunda cerca del corazón incluyendo el veneno que aun tenia por parte de Setsuna. Kirinmaru vio como Riku buscaba desesperadamente algo con que curarlo, viéndolo por primera vez esa faceta humana que tanto deseaba que su hijo comprendiera, a su mente vinieron momento desde el nacimiento de este hasta cuando su hermana lo utilizo como una marioneta nuevamente para mostrarle a Setsuna una de sus facetas en la Era actual.
- Déjalo. – escupiendo sangre y como esta brotaba de la comisura de su labio. – Solamente acércame a ella. – viendo a Setsuna.
- ¿Por qué lo hizo? – sus manos comenzaron a temblar igual que su cuerpo. - ¿Por qué lo hizo si usted nunca deseo mi existencia?
- Si nunca hubiera deseado tu existencia, no crees que te hubiera matado mejor antes de nacer. – los ojos llenos de sinceridad impresionaron no solo al mencionado sino Towa sintiéndose ajena a esa conversación comprendió que…- Creo que a fin de cuentas…por fin comprendí lo que es amar…- viendo a la amatista. – y sus facetas de proteger a los que amas. – ahora veía como Riku derramaba lágrimas. – Perdón por no cumplir mi palabra Towa. – la nombrada también estaba al borde de llorar al comprender porque su hermana se enamoró del yokai. – Tampoco pude defenderla, ni matar a Zero. Riku, realmente…si tienes los ojos de tu madre…cuídate, hijo…sayonara.
La mano que sostenía el joven comenzó a caer y los ojos esmeralda de su padre se cerraron junto a una sonrisa muy similar a la hermana de Towa, como si su muerte le hubiera transmitido la paz que tanto deseo.
- Setsuna-chan se que acabas de entender la verdad…cierto. – tratando de tomar la mano de su hija, pero la suya propia la traspaso. – Para que exista el equilibrio es necesario que… bueno…
- Que yo muera. – una cuarta voz se hizo presente sorprendiendo a ambas mujeres castañas. – Hola Rin, cuanto tiempo sin verte. – la apariencia de Kirinmaru era la de siempre solamente que ahora se podía distinguir aquella libertad que siempre anhelo. – Creo que te están esperando. – refiriéndose a su familia.
- Pero Setsuna-chan…
- No te preocupes de eso ya se esta encargando Sesshomaru, Akuru pronto hará acto de presencia. – la mirada esmeralda miraba fijamente la figura de la amatista que comenzaba a temblar aun estando de espaldas esta.
- Muchas gracias, Kirinmaru-sama. – haciendo una leve reverencia. – Lamento que todo esto sucediera así.
- Mas lo lamento yo…créeme. – sin decir más Rin comenzó a desvanecerse y comprendiendo que su hija no la miraba porque se sentía traicionada, además. –"Setsuna-chan esta sintiendo lo mismo que Sesshomaru-sama al verme morir". – La triste sonrisa de su madre calaba cada poro de Setsuna, pero si el destino tenia escrito su muerte y la de ese holgazán no tenía más que hacer.
Sin perder el tiempo y volver a dirigirle la palabra a los demás comenzó a caminar rumbo a ese camino que conducía al fondo del inframundo, pero una mano sosteniendo la suya se lo impidió.
- Creo que es momento que regreses. – decía Kirinmaru. – Towa pronto empuñara a colmillo sagrado y…
- No me interesa. – su voz era quebrada, llena de dolor, decepción incluso se podía percibir un tinte de celos. – Towa fue la ganadora del rito, además este fue el camino que desee emprender. – volteando para quedar cara a cara con el yokai. - ¿Quién te mato?
- No hace falta decir quien me mato, ¿no crees cachorra? – el tinte burla además de su felicidad colmaba la paciencia de Setsuna.
- ¡ENTONCES MI MALDITO SACRIFICIO FUE EN VANO MALDITO HOLGAZAN! – comenzado a golpearlo en el pecho y unas traicioneras lagrimas comenzaban a desbordarse. - ¿Acaso nosotras siempre hemos sido un experimento para Sesshomaru y para ti? ¿Por qué DIANTRES DEJASTE QUE ELLA TE MATARA? ¡POR QUÉ!
- Porque al igual que tu padre prefiero morir yo que la gente que amo, aunque al parecer no lo cumplí por completo. – la castaña comenzó a sentir celos de su propia madre, porque comprendió que el pelirrojo amaba la misma mujer que su padre.
- Despreocúpate que después de eso Sesshomaru te agradecerá internamente de salvar a mi madre, aunque realmente no le importe que la ames. – el pelirrojo suspiro, verdaderamente esa joven era igual de absintada que el peliblanco.
- Tienes razón yo quiero mucho a Rin. – la hanyo apretó sus puños. – Es una buena amiga igual que Midoriko, por eso los quiero mas comprendí que nunca llegué a amarlas. – Setsuna levanto la mirada. – Con el tiempo que he vivido cachorra comprendes que una cosa muy diferente es gustar, querer y amar.
- N-no comprendo…tu…- se sonrojo al sentir las manos de el tomando su rostro.
Rin abrió lentamente sus ojos solo para ver como toda parecía caótico, destructivo y un olor a muerte que desde era niña no volvía a experimentar, dirigió su mirada a Towa y el joven Riku que abrazaba fuertemente el cuerpo de Kirinmaru-sama, al mismo tiempo que la mano del pelirrojo mayor sostenía la mano de Setsuna que mostraba una sonrisa llena de tranquilidad sin poder evitarlo volvió a llorar. Después vio a sus amigos viendo hacia arriba y sus ojos cafés se abrieron ampliamente al ver como Inuyasha-sama y la pequeña Moroha estaban atacando una esfera negra con ramas o pedazo de algo, visualizando la mirada de desesperación de ambos comprendió que…
- Sesshomaru-sama…- fue muy débil su voz, pero Towa pudo escucharla perfectamente. - ¡SESSHOMARU-SAMA! – grito mientras comenzaba a levantarse débilmente por su esfuerzo.
- ¡MAMA/RIN! – gritaron todos al verla despierta por fin después de tantos años, Towa llego a la mayor sosteniéndola fuertemente de la cintura al ver que deseaba ir a rescatar a su padre. – Basta mamá, Otousan estará bien ellos lo sacaran y…
- ¡NO! No lo entiendes Towa-chan para que exista un equilibrio se necesita que…Kirinmaru-sama cumpla la profecía y que…
- Sesshomaru-sama muera también. – Zero que bajo para ver como esa estúpida humana había despertado y arrugo su entrecejo al comprender que el maldito de Kirinmaru rompió todo lazo con ella. – Vaya humana por lo que veo el tiempo se detuvo contigo, así como la sacerdotisa y el medio demonio. – Towa rápidamente coloco a su madre detrás de ella. – Es inútil hanyo de igual manera todos lo que tienen la sangre de InuTaisho deberán morir en mis manos, pero que belleza terminare de una vez por todas con ustedes. – sacando una energía negra igual que había impactado con Kirinmaru. – Es hora que el dolor que guarde hace mas de doscientos años sea recompensado.
- Por lo que veo su alma sigue igual de vacía y negra por dentro, Zero-sama. – la voz llena de lastima de Rin hizo que la susodicha la viera con odio. – Es triste ver que su odio sea mas grande que el amor que decía profesar por el padre de Sesshomaru-sama.
- ¡CALLATE HUMANA INMUNDA! – las miradas llenas de lastima de tanto madre como hija las estaba provocando.
- Ay pero que escandalosa, además mi ama bonita no es ninguna inmunda. Ella es hermosa no como usted maldita cabeza de ajo sin raíz, aunque tenga mala entraña y…- tanto Totosai callaron a Jaken para que siguiera diciendo disparates.
- ¡YA ME HARTÉ DE USTEDES! -alzando su báculo. - ¡MARIPOSAS INFERNALES, TERMINEN CON TODO LOS HUMANOS Y HANYO! – diciendo esto varias mariposas de gran tamaño salieron del campo de energía hechos por Riku y Moroha que al estar ocupados no podían reforzarla. – Ahora sí. – viendo nuevamente a la castaña e hija. – Mueran.
- RIN/TOWA. – los gritos de preocupación de los demás provocaron que algo se despertara en Sesshomaru y no soportándolo más…
Impactada por lo dicho de Kirinmaru, Setsuna no comprendía nada respecto al Rey Bestia sino estaba enamorado de su madre, ¿Por qué hacer todo esto?
- Desde aquí puedo percibir tus engranes. – aun sosteniendo si rostro. – No hay mucho que pensar es mejor que regreses…tu familia te esta esperando. – Kirinmaru no comprendía Por qué aun no revivían a la castaña. – Se feliz y haz tu vida Setsuna. – abrió sus ojos cuando escucho nuevamente salir de los labios del hombre su nombre. – Eres igual de importante que Riku para mí, aunque el amor que siento por ustedes es diferente.
Diciendo esto ultimo se fue retirando, para comenzando a caminar rumbo al inframundo un lugar que probablemente desde hace tiempo estaba esperando por él, pero su miedo al dejar solo a Riku, la ira desmedida de Zero, su obligación como Rey Bestia y proteger a todos del cometa Aciago impedía que fuera completamente libre. Setsuna deseaba llorar, pero ya no le demostraría mas debilidades a ese idiota, si deseaba entregarse en bandeja de plata a la muerte pues era su decisión…pero ese sentimiento no dejaba de dolor y mas al escuchar esas palabras donde el…abrió sus ojos al entender que probablemente Kirinmaru también la amaba, viéndolo por sobre el hombro su espalda y como nunca más lo volvería a ver deseo por primera vez en su vida arriesgarse y…
- ¡KIRINMARU IDIOTAAAAA! – el grito de Setsuna lo detuvo y volteándose vio como ella corría rápidamente a su dirección y sin previo aviso, paso.
La castaña no podía creer lo que estaba haciendo, pero no importaba si este era el destino de ambos al menos haría que valiera la pena y por primera vez en su vida seria egoísta, sin esperar más se apalanco del cuello de Kirinmaru para quedar a la altura ya que era demasiado alto, para poder estampar sus labios sobre los de él, quien al principio abrió ampliamente sus ojos verdes para después comenzar a disfrutar del beso que su cachorra le estaba proporcionando obviamente de forma suave porque sin importar que tan madura fuera Setsuna no deseaba asustarla.
Riku levanto su mirada sorprendido al ver como del cuerpo de su padre salía una luz provocada por la perla que comenzó a adquirir un color rojo carmesí con algunas manchas de tinte lila y no solo eso sino como en el cuello de Setsuna brillaba con intensidad un collar en forma de mariposa. La perla bicolor se fue adentrando en el cuerpo de la joven como si forma parte de ella, sorprendiéndolo a él y los demás que estaban presenciando semejante poder almacenado en dicho objeto. Entonces vio como de esa coraza de mariposas y ramas negras llenas de espinas salía Sesshomaru-sama en su forma yokai sorprendiendo a Towa ver por primera vez la verdadera forma de su padre frente a ellos viendo retadoramente a Zero.
Cuando Setsuna y Kirinmaru se separaron se vieron a los ojos y comprendieron perfectamente lo que ese beso significaba, pero él debía dejar de ser egoísta por primera vez y dejar que ella disfrutara de la vida, sin mas le dio un beso en la frente y con una sonrisa le dijo.
- Muchas gracias Setsuna. Perdóname…Nunca dudes de mis sentimientos hacia a ti, siempre llevare tu nombre en mi corazón…Sayonara. – los ojos amatistas de ella se abrieron al sentir como su cuerpo era alejado de Kirinmaru viendo como este se despedía alzando la mano y con una sonrisa reflejada en su rostro.
La misma energía que salió del cuerpo de Kirinmaru comenzó a emerger en el cuerpo de Setsuna, haciendo que la herida de antes comenzara a cicatrizar, su corazón comenzara a latir y… como los ojos de la Princesa Hanyo se abrieron volviendo a la vida. Deseando ver después de su muerte a Zero prometiéndose que no tendría ninguna clemencia por ella, porque ni siquiera un perdón bajo el inframundo haría que Zero se salvara de su destino a manos de las Nietas del Gran Perro Demonio.
¿Qué les pareció? Siendo honesta esta semana si estuve con algunos pendientes del trabajo ademas de algunos fanfics que debia de actualizar. Ademas como dicen uno lo tiene bien detallado el capitulo en su cabeza, pero a veces esta dificil plasmarlo en el word jajajaja. Espero sinceramente que haya sido de su agrado y mas aun tomando en cuenta el beso muy esperado de Kirinmaru y Setsuna, ademas quien se imaginaria que seria la castaña quien diera el primer paso, ahora si como dicen digna hija de su padre, ajajajaja. Incluso su poder demoniaco se desató.
No se pierdan el Próximo capitulo: Las nietas del Perro Demonio. La guerra entre las tres princesas demonios y Zero apenas comienza mientras que sus amigos se dirigen a proteger a las demas especies del enorme poder peligroso de esa mujer, Sesshomaru por fin entregara al arbol de las edades su mayor deseo y Riku por fin comprendera el signifcado de tener una verdadera familia y lo que es el amor.
