Perdón por no poder actualizar últimamente es que me he encontrado enferma y la verdad ni siquiera he estado trabajando al 100% en mis demás deberes, además de que me han estado solicitando una historia de un anime completamente diferente para mí, más que nada porque es el primer anime que no veo la necesidad de crear Shipps, aunque algunos me gusten. Mas sin embargo prefiero enfocarme en los proyectos que tengo en mente, terminar este Fanfic junto con otros dos, por cierto, ya tengo los dos primeros capítulos de la próxima obra de Kirinsuna, espero que sea de su agrado abordara varias temáticas relacionadas con nuestras princesas y sus parejas, por cierto, tome un detalle de uno de ustedes respecto a los triángulos amorosos, espero estarlo subiendo a principios de Julio.
Muchas gracias. Perdon si existe una que otra falta de ortografía.
Espero que disfruten del capitulo ;).
No olviden dejar su review.
"…." Flashback y/o pensamientos
Hablan- Presente
Las nietas del Perro Demonio
– "Deberán de seguir mi plan al pie de la letra si desean que su cachorra viva. – la voz fría de Sesshomaru se escuchaba en la choza que su medio hermano compartía con la sacerdotisa. – Kirinmaru no es nuestro verdadero enemigo sino Zero y el árbol de las edades.
Los ojos dorados de Inuyasha veían con impotencia a su medio hermano y después a Kagome la cual se abrazaba desesperadamente el pequeño bulto que sostenía en sus brazos.
- Por eso mismo te llevaste lejos a Rin y a las pequeñas después de la parto ¿no es así Sesshomaru? – el mayo simplemente asintió. – Y si simplemente haces lo mismo que con Rin, llevarnos al bosque junto a nuestra hija y…
- Percibirán su aroma. – la azabache veía consternada a su cuñado. – Tu aroma desprende algo diferente que un humano normal, seguramente son tus poderes de sacerdotisa y por lo tanto tu cachorra…
- Moroha tiene un olor parecido al mío. - viendo los enormes ojos castaños y como esta comenzaba a llorar. - ¿Tu plan realmente funcionara, Sesshomaru? Nuestra hija junto con las pequeñas Towa y Setsuna estarán a salvo.
- Si. – fue tajante no le gustaba que dudaran de su capacidad.
- ¿Cuándo lo realizaríamos? – Inuyasha se mantenía al margen de la situación y harto que siempre de una forma inconsciente su padre los involucraba a Sesshomaru y a él.
- Lo harán mañana en la noche iré personalmente a hablar con Kirinmaru le ofreceré mi ayuda en matarte y en eso…
- No crees que es demasiado pronto. – rugió Inuyasha al ver como Kagome abrazaba más fuerte aun a Moroha. – No puedes simplemente decirnos que tenemos que dejar sola a Moroha, no es nuestra culpa que tu no hayas deseado seguir el camino del viejo. Este error es tuyo Sesshomaru y…
- Lo haremos. – intervino la sacerdotisa. – Hare lo que sea por mantener a mi familia a salvo, porque te guste o no Inuyasha yo considero a Rin y a mis sobrinas mi familia. Si ella fue capaz de alejarse de ellas después del parto yo haré lo mismo, solamente una última pregunta, ¿Por cuánto tiempo?
- Posiblemente años. – aquello no le gusto para nada a la pareja, pero…- Yo cuidare de ellas. – dando la espalda Sesshomaru se disponía a retirarse para alcanzar a Rin y Jaken. – Se deben de tomar sacrificios para el poder de un hanyo y supervivencia de un cuarto demonio. – viendo como esa pequeña niña que sostenía la sacerdotisa extendía sus brazos y le sonreía como lo más hermoso del mundo. – Vámonos Jaken.
Sin decirle más a la pareja Sesshomaru se retiró del lugar no sin antes observar el rostro sonriente de la hija de Inuyasha que como su esposa e hijas le mostraba una sonrisa llena de bondad, percibiendo que su plan debía de cumplirse al pie de la letra sin importar lo que su estúpido hermano hiciera el debía de protegerlos, porque es lo menos que le debía a su padre".
Kirinmaru veía el camino al inframundo como lo más aburrido del mundo, pero siendo honesto el no deseaba por el momento estar en ese lugar. Deseaba estar con su hijo Riku disfrutando de los gestos de su primogénito, así como recuperar el tiempo perdido hacia él, pedirles perdón a ambas familias de su amigo InuTaisho y por último deseaba permanecer al lado de Setsuna, contemplar sus hermoso ojos amatistas, ese estúpido orgullo que mostraba hacia él, su precioso cabello castaño oscuro y…
- Es mejor irme antes que comience a desvariar. – justo cuando iba a caminar a su destino una ser que conocía bien estaba frente a él sonriéndole como la primera vez que se conocieron mostrándole que una amistad si podía existir. – Vaya hace tiempo que no te veía InuTaisho.
- Lo mismo digo Kirinmaru. – el peliblanco le sonreía a su amigo, ya que no deseaba que este lo golpeara si le dijera que vio cómo se despedían él y su nieta Setsuna. – Me sorprende verte aquí tan pronto, aunque creo que es algo que tarde o temprano sucedería.
En cambio, Setsuna vio con odio latente a Zero la cual aun estaba con esa estúpida superioridad sin importarle nada ni nadie, entontes sus ojos cayeron en el cuerpo inerte que estaba al lado de ella y que sostenía su mano, la castaña deseaba llorar por ver el estúpido rostro de Kirinmaru con la misma sonrisa que le había proporcionado en el inframundo. – "Setsuna, nunca te olvidare. Siempre llevare tu nombre en mi corazón."
- Tsk. Estúpido romántico. – levantándose, pero sentía como su cuerpo le recorría una energía completamente desconocida, lo mismo pasaba con Towa que en su cuerpo emergía un poder azul, la mirada amatista vio directamente a Moroha. – Oe Moroha usa el ese labial. – la sonrisa llena de confianza que la castaña le proporcionaba a la chica la hizo sonreír.
Sin embargo, tanto Inuyasha como Kagome veían preocupados porque si era verdad que su hija no podía controlar el poder de Beniyasha…la azabache no sabía que estaba planeando su prima, pero al parecer tanto Towa como Setsuna estaban despertando un poder desconocido y ella no se quedaría atrás sin perder el tiempo se puso el labial y fue cuando sintió extrañamente una conexión con ambas yashahime. El cabello de Towa creció hasta la espalda con esas extrañas ondas parecidas a la de Rin y cuando levanto la mirada se podía notar como una luna creciente color purpura así como marcas color magenta en cada mejilla; Setsuna era relativamente lo mismo solo que sus marcas eran dos y su cabello demasiado parecido al de su padre y la energía que su cuerpo desprendía era de un color purpura y por ultimo Moroha con su transformación de Beniyasha todo ante los ojos de los presentes que no podían creer el poder que cada una de ellas poseía.
- Así que la maldita perla que Midoriko le dio a mi hermano era para esto. – argumentaba Zero furiosa. – Tsk. Maldita estúpida no después de muerta deja de ser un fastidio, pero eso no importa probablemente hayan despertado parte de su poder, pero aun sigo teniendo mas poder que ustedes. – alzando su báculo. - ¡MARIPOSAS INFERNALES!
Toda esta situación la estaba hartando no le importaba si termino con Kirinmaru incluso si tenia que sacrificar a Riku su único objetivo es derrotar a la familia del hombre que mas daño le ha hecho.
- "Kirinmaru esta descansando tranquilo, porque estas a su lado Zero". – esas palabras llegaron a su mente. – "Nunca cambies tu esencia Zero tu eres tu y que nada haga que cambies tu forma de ser".
Las Princesas al ver que el ataque se dirigía a ellas Setsuna fue más rápida e hizo una onda de energía purpura diciéndole con la mirada a sus amigas que fueran con los demás para protegerlos encargándose ella de sus padres.
- Así que esa es tu verdadera forma Sesshomaru. – viendo como este gruño ante la ofensa, entonces su mirada recayó en su madre que solamente las veía con una sonrisa y unas ligeras lagrimas en los ojos. – Perdón por siempre hacerte sufrir mamá. – la hermosa mujer negó con una sonrisa la cual Setsuna devolvió. – Creo que es momento de pelear en serio ¿no crees? – esto se lo decía claramente al Yokai que estaba transformado.
Los demás veían impresionados el poder demoniaco que desprendían cada una de las princesas, sobre todo Inuyasha y Kagome al ver que su hija finalmente ha podido controlar el poder de Beniyasha.
- Es tal como me lo suponía. – exclamo cruzado de brazos la pulga Myoga. – Al encontrarse en el lugar en que falleció nuestro querido amo InuTaisho el poder que desataron esas cachorras comenzó a emerger dentro de ellas.
- ¿De que demonios estas hablando pula Myoga? – interrogo Inuyasha aun sintiéndose débil por el ataque que esa mujer le dio.
- Ay pero que muchacho ni con el tiempo que estuviste encerrado se te quito lo atolondrado. – esa fue la voz de Jaken que se acerco a ellos. – Lo que trata de decir es que al estar en un santuario que es donde murió el padre de mi amo bonito y el suyo quedaron varias cenizas que canalizan el poder de las amitas bonitas, por eso mismo no perdió la razón Towa al ver a Setsuna muerta e igual es el caso de Moroha.
- En pocas palabras hay una parte de la esencia del padre de Inuyasha en las cenizas que existen en este lugar, por eso mismo las niñas pueden controlar su poder demoniaco.
- No pudiste haberlo descrito mejor, querida señorita Kagome. – haciendo acto de aparición Miroku se acerco a la sacerdotisa y tomo sus manos. – No cabe duda que entre mas pasan los años tanto usted como la señorita Rin cada día son mas bellas. – pero justo cuando iba a continuar con su discurso recibió un golpe por parte de Sango y Inuyasha.
- ¡Deje de ser un pervertido incluso en esta situación su excelencia!
- Tsk. No cabe duda que entre más viejo más pervertido te hiciste Miroku. – entrecerró sus ojos dorados Inuyasha a lo que eso conllevaba que…- ¡Mantén lejos de mi cachorra al hormonal de tu hijo!
El matrimonio no comprendido las palabras de Inuyasha, pero tanto Kagome como los nombrados que escucharon una parte de conversación se sonrojaron ante las palabras del hanyo.
- YA ME HARTÉ. – grito Zero tomando fuertemente su cabeza como su le doliera extremadamente y al estruendo uno enorme poder negro comenzó a emerger de su cuerpo. – Estoy harta de todo, de ustedes. – viendo al equipo de Inuyasha. – De la maldita sangre de él que no ha dejado de expandirse hasta mezclarse con esa sucia sangre que es la humana. – varias lagrimas comenzaron a salir de los ojos de Zero consternando a las Princesas y a los hijos de InuTaisho.
Sin ser consciente una enorme oscuridad comenzó a propagarse no solo con ellos, sino que el campo de energía espiritual que tanto Moroha como Riku realizaron comenzó a quebrarse logrando que muchas mariposas negras emergieran junto con varios yokais de extraña procedencia, Sesshomaru al ver esto rápidamente se deshizo su transformación verdadera, tomando a Rin en estilo princesa la coloco junto al escandaloso grupo de Inuyasha.
- ¡Hola, señor Jaken! – la voz alegre de la mujer hizo que los enormes ojos del pequeño yokai comenzaran a emerger lagrimas y cuando deseaba abrazarla, tanto Kagome como Sango corrieron aplastando al pobre hombrecillo. – Hola amigos también me da gusto verlos. – sonrió Rin, sin embargo, se agacho para abrazar al pobre Jaken que estaba aplastado. – Usted no cambia señor Jaken sigue igual de pequeño.
El pequeño yokai miro a Rin con lagrimas en los ojos y sin esperar mas la abrazo fuertemente porque, aunque al principio pensaba que esa niña revivida por su amo bonito era un dolor de muelas era mentira desde el primer instante se encariño con ella y viceversa mostrándole que el mundo de los humanos y los yokais no eran tan distintos.
- Jaken. – la voz de su amo los interrumpió. – Haz la barrera. – el demonio verde asintió y limpiándose rápidamente las lagrimas se acerco a Kagome la cual también asintió.
- Oye chamaca espero que al menos no lo hayas olvidado. – la sacerdotisa asintió y junto a Jaken dijeron las siguientes palabras. - ¡BARRERA INFERNAL!
Los presentes se sorprendieron por el nombre de dicho hechizo que comenzó a emerger una luz de tonalidades grises, haciendo que las mariposas que deseaban hacerles daño traspasaran sus cuerpos como si ellos fueran…
- ¡Rápido Kohaku! - grito Kaede al ver que la mayoría de los aldeanos se encontraban reunidos en sus casas. – Es momento de realizar el hechizo que ese fastidioso de Jaken me propuso, solo espero tener la energía suficiente.
El castaño asintió y es que él junto con los demás caza demonios fueron a las aldeas a advertirles que este día permanecieran en su casas refugiados porque claramente esa pelea que conllevaba a la familia del señor Sesshomaru y Inuyasha no terminaría nada bien, pero justo cuando vio que los poderes espirituales de la anciana Kaede no eran suficientes para resguardarlos una tercera persona llego.
- Perdone la demora. – decía una Hanyo de cabellera blanca y ojos purpura. – Estaba proporcionando reservas a la aldea, ahora si ¿esta lista señora Kaede? – la mayor simplemente asintió haciendo el mismo hechizo que Jaken y Kagome.
Kohaku realmente se encontraba impresionado y es que las mariposas de aspecto lúgubre comenzaba a traspasarlos, pero lo sorprendente de todo esto era que al momento de traspasarlos estas comenzaban a consumirse como cenizas, su mirada castaña contemplo con devoción a la hanyo comprendiendo que Rin tenía razón en alguna etapa de su vida conocería a la persona indicada en el lugar correcto y no desearía separase nunca. Mientras tanto la protectora de la aldea hanyo al sentir la mirada del caza demonios sonrió mientras sus mejillas adquirían un hermoso color carmesí, todo ante la mirada atenta de Kaede comprendiendo que los años pasaban en un abrir y cerrar de ojos, esperando que las decisiones de esos idiotas en dejar las manos de su Era y la actual en las adolescentes.
- Vaya recibimiento. – la risa varonil de Kirinmaru se hizo presente en el inframundo. – Debo decir que me siento honrado, pero temo que tal molestia no lo merezco. – los ojos dorados de su amigo miraban la tristeza reflejada en sus ojos. – Por no poder controlar a mi hermana todo esto sucedió y tanto tu familia como la mía se ha visto involucradas en riñas absurdas del pasado. Comprendería que nos…
- No los odio Kirinmaru. – el peliblanco no lo dejo terminar. – Incluso me temo a decir que no odio a Zero en lo absoluto, soy consciente que mis palabras podrían haberse malinterpretado además que antes de conocer incluso a Irasue pudo haber existido una unión de la regiones a través de un matrimonio, pero siendo honesto solamente considera a tu hermana como una amiga. Pero creo que de cierta forma tengo que agradecerte algo.
El pelirrojo miro a su amigo como si estuviera loco, además ¿Qué tendría que agradecerle? Gracias a su despertar y su miedo al morir por un hanyo provocaron esta serie de acontecimientos que involucraron a su familia incluso temía decir que toda la culpa ni siquiera era de Zero sino de el mismo y su egoísmo.
- No sé qué tendrías que agradecerme siendo sincero. – comenzando a caminar en el inframundo. – Solamente le he provocado dolor a tu familia. – pensando en los ojos amatistas de Setsuna y como hace poco sintió los suaves labios de ella sobre los suyos.
- Creo que Setsuna no opinaría lo mismo. – la voz traviesa del peliblanco lo advirtió que seguramente que…- Debo de decir que es un poco extraño ver a tu mejor amigo besar a una de tus descendientes, pero al fin y al cabo somos demonios nunca podemos adivinar de quien podríamos enamorarnos.
- Si lo pones en esa perspectiva me harías ver como un pervertido. – argumento avergonzado el pelirrojo. – Pero creo que le provoque mas dolor a Setsuna que alegrías y si tu hijo deseara golpearme no me opondría.
- No lo creo, Sesshomaru cambio gracias a su esposa que es demasiado bonita. – la risa de Kirinmaru detuvo a su amigo.
- Si te escuchara te golpearía sin importar que seas su padre. Te lo digo por experiencia propia.
- Si, pero como sabes un yokai solamente se enamora una vez en la vida. – eso hizo que se detuviera las risas de Kirinmaru. – Así como yo le entregué mi respeto a Irasue nunca pude entregarle mi corazón y alma como a Izayoi, eso mismo paso con Inuyasha y aquella sacerdotisa junto a su esposa. – riendo nervioso ante las similitudes con su hijo menor. – En cambio Sesshomaru solamente le ha entregado eso que parecía carecer incluso para él, como tu hijo con mi nieta, ese chico humano con Moroha y tu con Setsuna.
Riku sostenía fuertemente la mano de su padre viéndolo así de tranquilo, como hace mucho tiempo no lo veía. Mostrándole aquella sonrisa que lo caracterizaba en su niñez, ¿acaso su padre no tenia que morir a manos de un ser que no era ni demonio ni humano? Entonces porque murió específicamente por su tía Zero, ya que esta era un yokai completo al obtener las perlas arcoíris.
- "Otousan. – la voz infantil de un pequeño pelirrojo interrumpió los pensamientos de Kirinmaru que contemplaba las estrellas. – Mira encontré algo en la arena, ¿Qué son?
Los ojos esmeraldas del hombre vieron con ternura las mejillas sonrojadas de su hijo llenas de arena y como este le mostraba un sinfín de caracoles y conchas de distintos colores. Explicándole al menor cada uno de ellos y el significado que podrían tener como estaba escrito en los libros.
- Vaya tu eres muy inteligente Otousan. – sonriéndole. – Deseo ser igual que tu algún día.
- No Riku. Tu nunca debes ser como yo. – esas palabras consternaron al menor. – Tu eres quien desees ser sin importar los yokais, hanyos o humanos. La esencia de cada uno nos hace únicos. – cargándolo. – Ves esas estrellas. – el menor asintió contemplando el gran cielo estrellado. – Aunque cada una de ellas sea igual su función y propósito en existir es completamente diferente una de la otra. Así es como debes de crecer con tu propia estrella. – besando su frente. – Creo que es momento de regresar, sino tu madre se pondrá histérica.
Ante esto Riku agacho la mirada, ya que no era tonto y sabia que sus padres no estaban juntos siempre lo veían por separado, aunque se trataban cordialmente nunca demostraron amarse como los libros que narraba su padre.
- Otousan. – susurro mientras volaban al castillo. - ¿tu amas a mi mama? – mostrando sus enormes ojos esmeraldas buscando que una esperanza de que su padre correspondiera los mismo sentimientos que su progenitora, pero…
- Seré sincero contigo la clase de amor que siento por tu madre no es el mismo que ella siente por mí. – eso rompió las pequeñas esperanzas del menor. – Pero eso no quiere decir que no sea igual de importante que tu en mi vida Riku. Midoriko es una amiga excepcional, además de ser una madre maravillosa, por eso mismo se que la aprecio y la quiero.
- ¿Amar y querer no es lo mismo?
El hombre de ojos esmeralda sonrió, porque esa misma pregunta era nueva incluso para alguien como él que nunca se ha enamorado.
- No, según tu madre son conceptos completamente distintos, pero de algo estoy seguro Riku y es que tanto tu madre como yo te amaremos pase lo que pase. – esto ultimo hizo que algo cálido se albergara en su pecho y sintiera como sus mejillas se sonrojaban ante lo dicho por su padre haciéndolo sonreír y abrazarlo fuertemente".
- Porque…- varias lagrimas se desbordaban en los ojos esmeraldas de Riku. - ¿Por qué siempre has tenido que sacrificar todo por mí?
- Eso es porque le ser que destruiría a Kirinmaru siempre fuiste tu Riku. – la voz cansada de Zero hizo que el joven mirara hacia arriba consternado a más de uno excepto a Setsuna y Rin que comprendieron el verdadero sacrificio del pelirrojo mayor. – La perla de Shikon nunca ha sido precisa con las predicciones y los deseos…" Kirinmaru será destruido por un ser no es ni humano ni yokai. Ese ser es posible que atraviese el tiempo y el espacio". No se te hace extraño que el único ser con esas características seas tu. Su propia sangre y amor fue la destrucción de Kirinmaru eso no lo podrás cambiar… Riku tu mataste a…
Un fuerte golpe por parte Towa en la mejilla de Zero hizo callarla para que no continuara en desboronar la poca cordura que Riku mantenía. Ella sabia parte del pasado del joven que había entregado su corazón, comprendiendo que todo era culpa de los estúpidos deseos egoístas de los seres sin importar que fueran yokais, hanyos o humanos siempre el resultado terminaba siendo el mismo: "dolor y desgracia".
- ¡CALLATE DE UNA MALDITA VEZ! – grito furiosa. – Te cansas de repartir lo patéticos que somos por tener sentimientos humanos, pero aquí la única que da lástima aquí es usted. – viéndola fieramente emergiendo aún más su energía azul. – Sus deseos son egoístas, ni Riku ni Kirinmaru son culpables de nada. El no mato a sus padres, sino que ellos sacrificaron todo por protegerlo, porque ellos amaban a Riku y Kirinmaru descubrió nuevos sentimientos que usted ha carecido. – esto ultimo viendo a su hermana la cual agacho la mirada triste al recordar que Kirinmaru estaba muerto, pero entonces Towa comprendido que si Sesshomaru le entrego a Colmillo Sagrado era para…
Zero dirigió su mirada donde miraba la hija mayor de Sesshomaru comprendiendo que deseaba…
- No permitiré que eso pase. – haciendo unos rápidos movimientos en sus manos. - ¡LUNA INFERNAL! – esto impresiono a todos excepto a Sesshomaru comprendiendo que si Zero estaba utilizando esa poder es porque seguramente se sentía acorralada.
- Totosai, entrégale la espada a Setsuna. – la fría voz del yokai blanco erizo la piel del anciano volando rápidamente hacía la castaña antes que ese poder las absorbiera.
- Oe niña. – gritándole a Setsuna que al ver la misma mirada fría de su padre se dio cuenta que era una copia exacta de Sesshomaru. – Tome esta es tu espada celestial Yukari no Tachikiri.
La castaña la tomo examinándola y dándose cuenta que era relativamente muy parecida a la de Kirinmaru con las aspas de viento, cuando la empuño esta brillo mostrando su filo y como al final del mango se formaba una mariposa, sin esperar mas tiempo con la mirada les dijo a Towa y Moroha que era mejor entrar a esa Luna Infernal antes que lastimara a más gente, porque, aunque el hechizo de Jaken y su familiar Kagome no podía proteger a la naturaleza. Notando como la vegetación iba muriendo, así como algunos animales y el maravilloso mar que Kirinmaru adoraba comenzaba a tornarse negro.
Cuando las esposas de los hijos del Perro Demonio vieron como eran conducidas a la Luna Infernal deseaban correr para que no les pasara nada, Inuyasha sostuvo fuertemente a Kagome porque el también deseaba que su hija no ingresara en ese maldito lugar como lo era esa ataque que su padre le heredo y que Sesshomaru perfecciono. Rin con sus ojos lloroso vio como su esposo negó con la cabeza para que no interviniera, haciendo que se sintiera mas rabia en provocar eso en su esposa, la mirada dorada de ambos hermanos notó como solamente ellos cuatro estaban sumergidos en…
- Bienvenidos nuevamente Sesshomaru e Inuyasha. – la figura del árbol de las edades estaba frente a los dos matrimonios mostrando una sonrisa no muy típica de ella. – Por lo que veo ya es momento de entregarme aquello que se me fue prometido. Es mejor que se despida de su esposa señor Sesshomaru, porque sus días terminan hoy.
- Así que esta es la famosa Luna Infernal. – hipnotizada la peliblanca veía como ese lugar era muy similar al espacio tal como lo mostraban en su sistema solar.
- Ni que lo digas a mi parecer es espeluznante. – enarco una ceja Moroha mientras Setsuna miraba fijamente a Zero.
- Y bien, ¿Quién será la primer con quien deba de luchar? – la ojiverde miraba fijamente a la castaña con la clara intención de atacarla primero, ella desde un principio fue la principal calamidad en sus planes y es que frente a ella venían las imágenes de Irasue, Izayoi, la escandalosa esposa del hanyo y por último esa patética humana por la que compartió lazos por quince años. - ¿Por qué no eres tú? Total, con que mueras nuevamente no hace la diferencia.
Kirinmaru no sabia si reír o llorar en tan penosa situación claro si fuera tan fácil para él mostrar esa clase de sentimientos.
- Tal como le dijiste a Setsuna-chan desde aquí puedo percibir tus engranes amigo mío. – sonriendo. – Se que tienes mas preguntas que respuestas, las cuales debo de aclarar contigo.
- Para eso aún hay demasiado tiempo, andando que el inframundo me espera. – nuevamente era detenido por el comandante. - ¿Qué demonios te pasa InuTaisho? Ya no queda mas que hacer estoy muerto y esa fue mi elección. Al fin y al cabo, se cumplió la profecía y estoy muerto lo cual me alegro, al menos haber muerto por…
- La profecía de la perla de Shikon aun no termina. – eso impacto al Rey bestia. – Nunca has comprendido porque aun nosotros como yokais tenemos la habilidad de traspasar el tiempo cuando no es uno de nuestros poderes. – el pelirrojo negó, aunque comprendiendo que…
- ¡Eras tu el comerciante que me entrego ese collar!
- Por supuesto quien mas sino yo cabeza dura. – bufo molesto el peliblanco. – Es porque aun no esta destruida la perla de Shikon en su totalidad.
- ¿Qué?
- La perla de Shikon aun no ha desaparecido o mas bien el alma de Midoriko aún permanece encerrada tanto en el tiempo y espacio. Porque al haber concedido un deseo y no retrocederlo eso conllevaba a que Akuru no apareciera.
- Por eso mismo el molino del tiempo no ha transcurrido como es debido. – atando cabos el ojiverde comprendió. – Esas perlas arcoíris forman parte de la perla de Shikon…eso significa que…
- Deben de ser destruidas para que Akuru muestre su poder y así el equilibrio que una vez el mundo conoció vuelva.
- Pero el árbol de las edades argumento que…
La risa de una tercera voz interrumpió a Kirinmaru notando como una luz se mostraba arriba de ellos, viendo a través de esta a Irasue que sonreía burlesca ante esta situación.
- Me sorprende que un yokai de tu altura crea en uno tan mediocre como el árbol de las edades. – la voz de la peliblanca se hizo presente. – Pero digamos que no es de sorprenderse por alguien que siguió los pasos de Toga.
- Irasue.
- ¿Qué querido? La verdad no peca, pero incomoda demasiado. – esto ultimo lo decía con cierto aire de cansancio. – Aunque debo de reconocer que mi hijo tuvo mas clase en buscarse una humana más…" retacada" y esas mocosas son aceptables.
- Dirás nuestras nietas. – sonrió al conocer la reacción de su exesposa. – Porque tu y yo somos abuelos de unas hermosas señoritas.
- Tsk. Que feo apodo me estas dando Toga, creo que incluso suportaría otra infidelidad tuya que me digas nuevamente esas palabras.
El rey bestia ahora si sentía demasiado incomodo de estar en una pelea marital del antiguo matrimonio que se conformaba por InuTaisho y Irasue.
- Lo que Toga te esta tratando de decir es que cada perla arcoíris debe ser destruida, para que se libere lo que una vez hizo Midoriko por jugar con el tiempo y a su vez Akuru descanse, pero me temo que uno de los usuarios de tal destrucción se encuentra aquí.
Los ojos esmeraldas de Kirinmaru comprendieron que…
- Es momento de regresar amigo mío.
- Sin importar quien comience primero ninguna de nosotras tres permitiremos que continúes viviendo, Zero. – la voz firme de Setsuna junto con la energía que emergía de ella en forma de un perro demonio conformada de mariposas de los sueños. – Pagaras por todo lo que nos has hecho de eso me encargo yo.
- Setsuna. – la voz de Towa se hizo presente. – No sé qué estés tramando, pero no dejare que vuelvas a morir y menos a manos de ella. – la espada de Towa comenzó a mostrar dos cabezas de dragones muy similar a su poder heredado por su padre. – A fin de cuentas, es como me dijiste una vez debo de dejar de aferrarme a la Era Actual y comprender que el dolor de mis padres proviene desde antes.
- Al fin y al cabo, somos nietas de él no. – decía Moroha convertida en Beniyasha. – Tenemos sus sangre corriendo en nuestras venas…no cabe duda que ese odio que nos tiene es por ser sus nietas.
Zero se encontraba impresionada no podía negarlo, pero no asustada esas eran simples cachorras con poderes descomunales que no pueden controlarlo.
- Hmp si creen que con esos poderes controlados por sus sentimientos de amor y amistad podrán derrotarme están equivocadas. – haciendo sellos y logrando que sus brazos adquieren escamas negras y se forman dos cuernos parecidos al de su hermano. – Si logre destruir a mi hermano "El gran rey bestia". Créanme que podre con tres simples cachorras como ustedes.
Ante la mención de Kirinmaru, Setsuna odio aun mas a esa mujer. – "Setsuna, nunca te olvidare. Siempre llevare tu nombre en mi corazón."
- "Juro que te vengare, maldito holgazán"
- De hecho, en algo estas equivocada Zero. – intervino Towa corriendo rápidamente para atacarla, haciendo que la mujer enarcara una ceja.
- En estos momentos esos sentimientos no son lo que controlamos. – Moroha empuño mas fuerte su espada siguiendo a su prima para atacar a esa mujer.
- Lo que nos une es el odio y el deseo de destruirte y sabes ¿Por qué? . - la risa de Zero fue estridente y es que esas cachorras la atacan directamente, esperando su ataque, pero…
Sin verlo venir vio que al mismo tiempo las tres mocosas desaparecieron ante sus ojos, dirigiendo rápidamente a todas las direcciones posibles excepto… su mirada verde vio sobre ella como esas mocosas combinaron sus tres ataques, para después gritarle la sangre que corría por sus venas.
- ¡PORQUE SOMOS LAS NIETAS DEL GRAN PERRO DEMONIO INUTAISHO! – impactando directamente a la portadora original de la mariposa de los sueños. - ¡Onda Dragonica Azur Gemela/Onda Explosiva Dragonica/ Azote de Golondrinas Infernales!
¿Qué les pareció? Bueno la verdad aun no puedo creer que haya escrito una historia con la temática de las peleas de Inuyasha, ya que como les comentaba siento que aún me falta en ese ámbito, pero espero que haya sido de su agrado. Me siento muy feliz y triste a la vez ya que nos quedan solamente dos capítulos para terminar tan fantástica historia, pero les tengo una sorpresa que será de su agrado y revelare en el próximo capitulo que espero subir el sabado.
No se pierdan el Próximo capitulo: Cometas Aciago y las hijas de Sesshomaru.
