Perdonen nuevamente esta actualización la verdad fue tardada por cuestiones personales, ademas de que ya lo tenia escrito pero me anda fallando tanto word que no me lo guardo, borrando casi todo lo escrito con anterioridad. Bueno pensaba en que este seria el capitulo final, pero no el próximo capitulo si es la recta final de esta maravillosa historia que sin sus reviews y tomarse el tiempo de leerla creo que llego a inspirarme a tal grado que en lugar de 5 capitulos como dije salieron en total 22.

Como dije anteriormente pienso realizar One-shot de cada una de las parejas sin embargo nuestras adolescentes ya no lo seran jajajajaj les dejare un adelanto del próximo One-shot Kirisuna:

1.- Conociendo a mi suegro. Este capitulo espero subirlo dentro de esta semana. Espero que sea de su agrado.

Nuevamente quiero agradecer las muestras de apoyo de : , Guest, Barbie, Luz, Vicky,Lola, Helena, Marcus, Gianella, JimeK, EclipseLove, SetsuTaisho, etc.

Muchas gracias. Perdon si existe una que otra falta de ortografía.

Espero que disfruten del capitulo ;).

No olviden dejar su review.

"…." Flashback y/o pensamientos

Hablan- Presente


Despedidas


"Nuestra creación es un misterio desde el exterior del planeta Tierra, pero se decía que varias constelaciones se juntaron para formar lo que ahora conocemos como hogar. Que nuestra creación se deriva de una explosión de cometas los cuales contenían un poder místico y poderoso, tal fue su poder que formo el nacimiento de un astro para la equidad de las demás constelaciones donde las primeras reencarnaciones se encargarían de destruir aquellos cometas que no lograron formarse en nuestra galaxia a través de distintas deidades junto con la ubicación de los puntos cardenales han asociado nuestro destino de creación, desarrollo, destrucción y por último fertilidad. Esa deidad fue llamada Akuru un ser iluminado con forma de un pequeño jugando alegre junto con su reguilete el cual manejaba al molinete del destino con el tiempo, secuencia y orden correcto, pero cuando los seres son egoístas por sus deseos llegara el momento en que esa deidad detenga el tiempo y cuando transcurra su giro normal se tendrá que sacrificar algo con igual valor incluso superar, por eso existe Aciago aquel cometa que resguarda las atrocidades de los deseos egoísta de demonios y humanos, donde solamente los designados de la Luna y el viento serán capaces de destruirlo. Cuando ambos clanes trabajen en equipo sin odio o rencor en su corazón Aciago desaparecerá y junto con ellos Akuru seguirá cuidando del tiempo, además de los descendientes de dichos clanes".

Todo esto lo había leído cuidadosamente Zero, tocando suavemente las paginas de aquel libro, porque se imagino un fututo donde ella e InuTaisho vivirían juntos por toda la eternidad y así el cometa Aciago desaparecería por completo, resguardando esos demonios que guardaba consigo teniendo una paz infinita no solo los yokais, sino que también los humanos y hanyos. Suspiro derrotada.

- Aunque no sean santos de mi devoción es cierto lo que dijo mi señor Taisho para que existamos debe de haber un equilibrio entre razas. – su mirada se torno triste al recordar como el yokai peliblanco se encontraba de "unión con una humana". – Pero su vida será corta en cambio nosotros como yokais somos eternos.

Su mirada esmeralda se dirigió rápido en el pasillo al visualizar a su sobrino en búsqueda de las medicinas que su hermano solicito para el jefe del Clan de la Luna.

- ¿Ya te iras Riku?

- Si. – la escasa respuesta del joven hizo entornar los ojos a Zero. – ¿Necesitara algo?

- No, en lo absoluto. – el joven se encogió de hombros y siguió su camino, pero en eso…- Espera. – el grito de la mujer lo detuvo. – Solamente haz que se recupere pronto el señor InuTaisho e incluso si es necesario cura a esa mujer e hijo. – el pelirrojo solo asintió. – Y Riku por favor regresa pronto.

Esa frase lo desconcertó y volteándose rápidamente para corroborar que solo eran ideas de él, pero solo encontró el pasillo vacío. Una perceptible sonrisa surgió en su rostro.

- Muchas gracias, lo tendré en cuenta. Tía Zero."

Antes de caer Setsuna vio con una débil sonrisa a Kirinmaru, el cual sonrió al verla, pero justo cuando dirigió su mirada los ojos esmeraldas del hombre se empañaron de dolor y es que al parecer el ultimo golpe que faltaba era el corazón de Zero, él cual fue atravesado por la espada de su propio hermano, la hanyo vio dolor no solo en los ojos de Kirinmaru, sino que Riku mantenía la mirada gacha y sus ojos amatistas se abrieron al ver como el joven y su hermana se encontraban llorando, en cambio Sesshomaru y su Tío mantenían la mirada neutra, por ultimo vio algo que nunca había visto en Zero…

- Muchas gracias…gracias por liberarme Kirinmaru. – la sonrisa en las fracciones de Zero impresiono a todos y más aún al notar que cada una de esas piedras comenzaban a quebrarse.

- Perdón Zero…no pude salvarte. – entre lágrimas en los ojos Kirinmaru vio como unas enromes alas salían de la espalda de su hermana para cubrirla alejando a los presentes.

Sesshomaru sostuvo el cuerpo de Towa que al parecer también estaba muy débil por algunas quemaduras como los demás e Inuyasha sostuvo a Moroha, tanto Kagome como Rin en compañía de Ah-Un sostuvieron a Riku, el cual se encontraba al borde del desmayo.

Los paisajes que antes estaban teñidos de oscuridad se comenzaron a aclarar y las mariposas comenzaron a abordar a Zero las cuales también adquirían un color alegre en lugar del lúgubre de siempre. Unos aplausos inundaron el lugar, al ver de quien se trataba se quedaron impactados y es que arriba de un dragón demasiado parecido a Ah-Un estaba…

- Irasue-okasan. – grito feliz Rin, ganándose una sonrisa de la mayor que de cierta forma erizo a todos por lo sádica que se veía, pero para la castaña era igual de bella que su amo Sesshomaru.

- ¡¿IRASUE-OKASAN!? – gritaron todos y es que sabían que el yokai blanco tenía aun su madre viva, pero nunca imaginaron encontrársela en estos momentos.

- Ay que escandalo hacen son igual que el chaparrito.

- Que es Jaken, Doña Sesshomaru. – grito a todo pulmón el pequeño yokai

- Como sea. – agito la mano desinteresadamente y al ver a su otra nieta siendo sostenía por su hijo, además de ver la inocencia en sus cojos carmín sonrió ya que era ver una versión de Rin. – Por lo que veo que no las tenías de adorno hijo, si pudiste tener familia y protegerla como hubiera deseado el vago de Toga. – después vio como Kirinmaru sostenía delicadamente a su "mala educada nieta". – Y tu vago por fin comprendiste lo que te trataba de decir sobre "el amor lo cambia todo". Realmente tuvieron que pasar años por no decir décadas para que comprendieran imbéciles.

Los mencionados voltearon los ojos ante las palabras llenas de "buena fe" de la yokai, en cambio la mirada dorada de Irasue vio como el cuerpo de Zero se consumía a través de esas mariposas y de cierta forma sintió lastima de esa mujer.

- "Nunca es bueno mezclar las emociones sin importar la raza que sean siempre ocurren desgracias". – pensó la peliblanca.

- ¿Qué haces aquí madre? – la voz seria pero agotada de Sesshomaru la saco de sus pensamientos.

- Vine a dejarles un regalo y a terminar el trabajo que no pudiste realizar en quince años. – se encogió de hombros, pero al decir esto nadie comprendió, excepto Sesshomaru y Kirinmaru. – Ya es tiempo de que aparezcas, ¿no crees Akuru?

Al decir esto un pequeño ser parecido a un niño trayendo consigo un molinete en su mano derecha, así como una manta de seda trasparente.

- Es momento que el molino del tiempo vuelva a transcurrir, pero para eso se necesita desaparecer lo último que quedo pendiente. – decía viendo a ambos Lords y al hijo de Toga. – Es mejor que se apresuren porque no tarda en impactarse con la Era Moderna.

Al decir esto los ojos rubís de Towa se preocuparon y desesperadamente busco los ojos dorados de su padre, buscando ayuda. Inuyasha le solicito a sus amigos que Kirara mantuviera a salvo a las adolescentes, mientras ellos se dirigían a su destino, Akuru extendió ese manto dorado mostrándoles un portal, donde se podía visualizar las catástrofes que esteban ocurriendo en la Era Moderna, preocupando aún más Towa y Kagome al cuestionarse por su familia.

Kirinmaru como los hijos de InuTaisho no dudaron en cruzar, sorprendiéndose en ver los edificios caídos, los temblores de las ciudades, así como los mares inestables. En cambio, a Sesshomaru no le importo eso ni la vida de aquello seres simplemente lo hacía para proteger la Era en que su cachorra se había criado y sin perder tiempo con la mirada le indico a Kirinmaru que atacaran al gran cometa Aciago, porque el tamaño era diez veces más grande que el de aquella ocasión es que el tarado de Inuyasha y el destruyeron.

- Kirinmaru. – salió de los labios del peliblanco haciendo que este comprendiera perfectamente y al ver la mirada llena de… ¿celos? Suspiro.

- "Creo que de cierta forma sabrá que Setsuna y yo nos besamos, pero no creo que se enoje, a fin de cuentas, él y Rin…"

- Sōryūha. -grito Sesshomaru lanzando su ataque a ese cometa, comprendiendo Kirinmaru que tendría una larga platica con su… ¿suegro?

- ¡Bombardeo explosivo! – lanzando su ataque como en los viejos tiempos y dirigiéndole una mirada rápida al Inuyasha.

- ¡LUNA INFERNAL! – al provocar todo esto el cometa aciago desapareció, pero extrañamente se formó…una pequeña luz.

Afueras de la casa de los Higurashi, Sota vio impresionado en volver a ver a Inuyasha, junto con otros dos hombres desconocidos uno de aspecto pelirrojo tradicional chino y el otro era…

- Es demasiado parecido a Towa. – intervino su madre, la mirada castaña de ambos hicieron que el peliblanco volteara a verlos. – Pero a la vez es como ver a Setsuna, no cabe duda él es el verdadero padre de las chicas.

- Vaya, pero si es la madre de Kagome, ¡¿ES EN SERIO EL ABUELO DE KAGOME AUN ESTA VIVO?!. – grito sorprendido Inuyasha. – Me supongo que ese hombre es Sota, realmente creció me alegro que Towa se haya criado con él.

Los ojos dorados de Sesshomaru veían con desdén a ese hombre que señalaba su hermano, como aquel que crio a su pequeña, pero tenía razón por circunstancias que fueran ese sujeto era el verdadero padre de su cachorra, por el simple hecho de haber protegido y cuidado en todo este tiempo, Sota sintió la mirada del hombre y cuando se toparon ambas miradas, el castaño simplemente le sonrió cálidamente con un deje de tristeza al imaginarse que probablemente sea la ultima vez que vuelva a verlo y junto con ellos a su hija.

En cambio, Kirinmaru se mantuvo al margen de la situación, pero sentía tristeza, ya que no solamente él tenia que hacer sacrificios: destruir el cometa Aciago y matar a su hermana eran los dos puntos que estipulo Akuru para perdonarlos, pero…

- ¿Sería capaz nuevamente Sesshomaru a renunciar a algo que ama? Además, desde el fondo de su corazón deseaba que su cachorra no sufriera.

La luz fue guiada a través del portal de Akuru, las jóvenes vieron todo impresionadas comprendiendo que ese cometa fue destruido sin embargo... Todos vieron como Zero escupió sangre y su cuerpo comenzaba a desintegrarse en forma de mariposas negras, Riku aun con el dolor latente en su piel corrió a auxiliarla, pero…

- N-No te acerques…Riku…- la mujer sonreía triste. – Si te acercas podrías terminar muerto…

- Pe-Pero Tía Zero…tu…

- Esa es la segunda condición para que Akuru logre perdonarnos y volver a reconstruir el tiempo que fue detenido. – Irasue se posiciono al lado del joven pelirrojo y al verlo sonrió. – Eres el vivo retrato de tu padre, bueno también tienes rasgos humanos. – comento con desdén.

Pero Riku no escuchaba a la mujer sino que sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas y es que frente a él estaba nuevamente su tía Zero aquella mujer que podría ser arisca con los humanos, pero que siempre lo cuido, aquella que lloro desconsolada la muerte de su amado, aquella que a escondidas jugaba con él, para que no se mostrara una debilidad notoria por el linaje de los yokais y por ultimo aquella que simplemente en todo este tiempo para bien o para mal era la encargada de protegerlo a él y a su padre.

- Tía Zero…tú…- cuando acerco su mano unos rayos eléctricos de color negro lo alcanzaron haciéndole daño.

- Es tarde para arrepentimientos Riku. – continuo Zero. – Es como lo dijo una vez InuTaisho "Siempre seré lo que soy". – sonrió triste recordando la sonrisa cálida del peliblanco.

"Zero miro impresionada a su pequeño hermano, él cual se esmeraba en ser un gran guerrero, aunque para muchos Kirinmaru fuera un holgazán de primera. Reconocía que el pelirrojo era un gran espadachín y ni que decir de los hechizos que comenzó a crear gracias a su tutela.

- Zero-Oneesan sal de ahí. Se perfectamente que estas detrás de esa roca. – la joven yokai salió lentamente viendo como su pequeño hermano de diez años entrenaba. – Dime, ¿madre te envió para corroborar que no estuviera leyendo o descansando?

La sonrisa triste del infante la hizo sentir mal y es que conociendo a su progenitora además de sus otros dos hermanos menores cada palabra era mas hiriente para el pelirrojo.

- No. - fue determinada. – Solamente vine a hacerte compañía hace mucho que no hemos entrenado su magia, aunque veo que tus artes de espadachín y diligencias han mejorado mucho. – se sentó contemplando el mar. – Anda por que no te sientas, no muerdo después de todo soy tu hermana mayor.

El pequeño desconfió, pero ¿Qué podría hacerle la joven a fin de cuentas tenía razón ambos eran hermanos?

- Hace mucho que tampoco te veía, Oneesan. – sentándose. – Incluso pensé que Okasan te había castigado.

- ¿Y porque nuestra madre me castigaría, Kirinmaru? – el ojiverde se encogió de hombros.

- No lo se tal vez, porque la otra noche estabas hurgando en la librería prohibida. Sabes que ella odia que entremos a ese lugar.

La peligris vio impresionada a su hermanito.

- No te preocupes solo estaba yo, pero conociendo a madre busco la forma de enterarse y…

- No estaba castigada simplemente nuestra madre me estaba preparando para mi destino como Lady del Oeste. – el pequeño enarco una ceja. – A diferencia tuya querido, yo estaré destinada alguien y con esa unión salvaremos a muchas especies. Además, como sabes, aunque sea la mayor fui mujer y eso conlleva a que me case con quien se me diga.

- ¿Aunque no exista amor? – la joven vio con ternura a su hermanito y simplemente beso su frente.

- El amor conlleva al dolor Kirinmaru, sea la especie que sea ese sentimiento solo conlleva a desgracias, sufrimiento, desdicha y con el tiempo incluso pueda convertirse en odio. Aunque existen clases de amor diferente como el de una madre, un hermano y puede ser que de amistad. Pero siempre llevaran al mismo resultado. – la mirada de Zero comenzó a tornarse triste y desolada y Kirinmaru al no verla así hizo lo que su corazón dictaba.

´las lagrimas que deseaban salir de ella se detuvieron al ver como su hermano menor la abrazaba fuertemente.

- Pase lo que pase, prometo que siempre te protegeré Oneesan, de quien sea siempre te cuidare. – la inocente sonrisa del pelirrojo hizo sonreír a Zero.

- ¿Incluso de mi misma si es necesario?

- Sip, incluso si es necesario te protegeré de ti misma y juntos romperemos ese dolor que conlleva a nuestra familia.

Zero revolvió un poco del cabello rebelde de su hermano y simplemente dijo.

- Anda duerme se cuanto disfrutas hacerlo. – recostando la cabeza de este en su regazo. – Prometo que estaré aquí contigo velando tu sueño.

Sin más preámbulos el pequeño se durmió con una sonrisa y con una promesa que cumpliría cueste lo que cueste".

Cuando despertó de sus pensamientos la mujer vio frente a ella la mirada desconsolada de su hermano, sintiéndose aun peor al darse cuenta que sus deseos egoístas provocaron la muerte de su querido hermano, así como el dolor de este y de Riku, porque las perlas arcoíris no desaparecieron, sino que se adentraron en ella, haciéndola recordar esos momentos de su vida donde fue feliz y sin comprender cuando se comenzó a perderlos para sustituirlos por lo que se convirtió.

- Por lo que veo, terminaron mas pronto de lo previsto. – sonrió a su hermano. – Kirinmaru yo…

- Lo sé. – termino de decir el pelirrojo con lagrimas y una sonrisa triste. – ¿En que momento Oneesan? ¿En qué momento la vida no orillo a este final? Perdóname.

Los presentes se sentían ajenos a ese escenario, todo el odio que sentía Inuyasha hacia la mujer fue convertido en lastima al igual que los demás, excepto Sesshomaru quien simplemente se limito a ver a Zero como una persona débil, aunque comprendía el porque de sus acciones, ya que si el hubiera perdido a Rin en aquella segunda vez nunca se lo hubiera perdonado. Posiblemente ese dolor, rabia y angustia experimento esa mujer al enterarse de la muerte de su padre. Las princesas se acercaron suavemente a los pelirrojos, las tres tenían una mezcla de emociones, aunque llegaban a la misma conclusión: Zero fue otra victima por su deseo a la perla de Shikon.

Rin cabalgo junto con Ah-Uh hacia su esposo tomando su mano y sacándolo de sus pensamientos, los ojos dorados del yokai se toparon con los castaños llenos de lagrimas de Rin, comprendiendo que su mujer tenía un gran corazón, porque ella en todo este tiempo nunca pudo odiar a Zero por el simple hecho que ambas compartían un lazo de vida, pensamientos y posiblemente de sentimientos. Sin mas contratiempos la tomo de la cintura para sostenerla y sentir por primera vez desde que despertó el calor que desprendía ella, cuanto extrañaba su esencia dulce, buena y pura, además de su característico olor a flores silvestres.

- Humana. – la voz de Zero saco de sus pensamientos a la pareja. – Tenias razón sobre mis sentimientos, pero de algo no me equivoque e incluso Kirinmaru y Sesshomaru-sama no negaran esto. – decía viendo a la pareja y además como la hanyo se acerco lentamente a su hermano tomando la mano de este. – Los sentimientos de un yokai son diferentes a los humanos, ¿saben por qué? Porque los yokais como nosotros sentimos mil veces mas la intensidad de estos.

A su mente venia la primera vez que conoció a InuTaisho y como quedo prendada de él, pero por desgracia sus sentimientos fueron lo que orillaron todo esto.

- La vida de los humanos y hanyo son diferentes a un yokai, porque son cortas y de mediana procedencia por eso pueden amar una y otra vez en diferentes circunstancias. – extrañamente todos vieron al Monje Miroku respecto a eso. – Pero en cambio nosotros solamente podemos amar al ser que designamos, sin importar la vida o el tiempo ese sentimiento quedara vivo hasta que se termine la longevidad, podemos odiar y amar con tal intensidad que buscaríamos en futuras reencarnaciones a esos seres que nos cambiaron por completo. Porque un yokai no simplemente se enamora, sino que sella su alma y esencia con ese ser.

Setsuna sintió como Kirinmaru apretó su mano con claro nerviosismo, así como Sesshomaru reforzaba su agarre en su madre con clara muestra de no dejarla ir nunca. Incluso su Tío Inuyasha sostuvo la mano de su esposa.

- No es así, Irasue. – la nombrada se mantenía al margen de la situación, pero por primera vez en su vida estaba de acuerdo con Zero. – Nunca olvides estas palabras que te digo hermanito. Hasta pronto y perdónenme.

Y sin previo aviso todas las mariposas que conformaban a Zero se comenzaron a teñir de colores vivos y blancos en todos los alrededores, además de que las piedras arcoíris se dirigían directamente a Akuru que simplemente veía todo con suma tristeza.

- Tía Zero. – susurro con dolor Riku, Kirinmaru vio a su hijo y sentía alegría al darse cuenta que su hijo dejo de ser marioneta no solo de su hermana, sino que también del destino.

Rápidamente sostuvo el cuerpo de Riku al ver como este iba a desplomarse del dolor, ya que el joven nunca estuvo acostumbrado a pelear con su energía yokai.

Los demás simplemente sintieron lastima por esa mujer que tal como lo describió su amor fue mas grande al grado de sacrificar su verdadero ser, pero en eso…

- ¡EHHH! ¡¿PERO QUE ESTA PASANDO?! – decía Towa gritando mientras comenzaba a flotar lejos de sus seres queridos.

- Esta es la ultima regla de Akuru, así como Kirinmaru retorno su camino al bien nuevamente a cambio de la vida de Zero, tu Sesshomaru tendrás que dejar ir a tu hija.

Tanto Sesshomaru como Rin abrieron sus ojos ante lo dicho, y en un pestañeo el peliblanco dejo a su esposa junto a su medio hermano para alcanzar a Towa, pero una extraña barrera no le permitía tocarla.

- Sesshomaru. – susurro impresionada la joven al ver la desesperación de su padre.

- ¡TE ORDENO QUE LA LIBERES! - bramo el yokai hacia su madre y ese estúpido yokai en forma de niño. – No lo volveré a repetir sino liberas a Towa…

No solo Sesshomaru se acerco para liberar a Towa, sino que también Setsuna y Moroha ambas con la misma desesperación que el yokai peliblanco.

- Towa tranquila te sacaremos de aquí, entendido. – decía desesperada Moroha, pero siendo honestas a ninguna le quedaba mas fuerzas para seguir peleando o tratar de liberarla. – Mantén la calma que estoy segura que Sesshomaru lograra algo y…

- Te equivocas niña. -intervino Irasue. – Este es el precio que se debe de pagar ambos Lords deben de sacrificar algo para que el molino del tiempo siga su transcurso y el Cometa Aciago no logre resurgir nuevamente.

- Pe-Pero Irasue-Okasan…yo no quiero que mi niña…no quiero que mi niña muera. – grito Rin desesperada y Sesshomaru al ver esto nuevamente trato de liberar a su cachorra con su colmillo explosivo.

- "¿Por qué mierda no funciona? Una vez la alejaron de mí, no lo permitiré nuevamente"

- ¿Pero que clase de demonio crees que soy Rin? – exclamaba sorprendida la peliblanca. – A diferencia de Zero, la cachorra no ha cometido ninguna falta que afectara a terceros sin embargo…ella desde hace tiempo dejo de pertenecer a nuestra época.

Aquello hizo que Kagome, Inuyasha, Rin y Sesshomaru ampliaran sus ojos comprendiendo que el sacrificio de Sesshomaru no seria ver morir a su hija, sino….dejarla ir y no volverla a ver nunca más.

- Me niego. – apretó sus colmillos. - ¡ME NIEGO A QUE ME VUELVAS A ARREBATAR A MI HIJA! – grito con rabia a Akuru. – Ella pertenece a esta época, ella pertenece aquí con Rin y Setsuna.

Sin embargo, Akuru ignoro la súplica del yokai y con su reguilete formo una esfera de color dorado y el portal que una vez ayudo para que fueran a la Era Moderna comenzó a abrirse nuevamente. Kirinmaru vio como ahora era Setsuna quien agachaba la mirada y veía como lagrimas surgían de sus ojos amatistas imaginando el dolor de alejarse su hermana, sintiendo nuevamente la culpa y no sentirse digno de amarla. Aquel portal comenzó a absorber a Towa y sin importar nada Sesshomaru fue enseguida en buscar la forma de regresarla, pero sus ojos ámbar se toparon con los castaños de Rin y sin dudarlo con una mirada Inuyasha acerco a la mujer a su hermano, además de que Setsuna al igual que sus padres se adentraron a ese portal demasiado parecido a la luna infernal.

Dentro de ese lugar se podía ver la familia conformada por Sesshomaru, Rin, Setsuna y Towa

- Towa-chan. – la mujer se acerco a su pequeña abrazándola con todas sus fuerzas. – Mi niña, no quiero que te vayas. Perdóname por no ser fuerte, por ser una simple humana y…

- No tengo nada que perdonarte Okasan. – la mirada rubí de la joven se encontró con la llorosa de su madre. – Vaya realmente eres mas hermosa y cálida de lo que me imaginaba.

Cuando se separo vio a su hermana la cual tenia su mirada llena de dolor recordándole aquella vez en el incendio que soltó su mano, logrando que ambas tomaran distintos y Eras completamente distintas.

- Setsuna yo…- trato de tocarla, pero esta se alejó.

- Por fin le cumplirás esa promesa a tu familia de la Era Moderna, ¿no era eso lo que querías al principio recuperar mis memorias y después largarte? – más lagrimas comenzó a llenarse el rostro de la castaña. – Al menos debes sentirte feliz, ya que eres igual a él. – mirando a Sesshomaru. – Siempre cumples tus promesas.

Sin ser consciente Setsuna sintió como los brazos de su hermana mayor la abrazaban con fuerza e inmediatamente correspondió el abrazo memorizando cada esencia de su atolondrada hermana, su forma amable, su forma de pelear en las batallas, la forma protectora en que cuidaba de Moroha y ella, indudablemente todo lo referente a su hermana extrañaría. Los ojos carmesi de la peliblanca vieron como retirado de la escena estaba su padre viendo todo con un profundo dolor en su mirada. Lentamente se distancia de su hermana no sin antes susurrarle.

- Siempre estaremos juntas Setsuna.

Para luego estar frente al hombre que junto a su madre procreo a Setsuna y ella, las protegió sin importar cual difícil era el camino, aquel hombre de imponente presencia que al sentir su mirada analista agacho la mirada ocultando…

- No tienes que llorar Otousan, prometo que buscare la forma de regresar con ustedes. – tomando la mano del yokai. – Muchas gracias por protegernos y amarnos a todos nosotros incluso has cambiado tu pensamiento sobre los humanos y hanyos.

Sesshomaru veía con una infinita tristeza a su cachorra, ¿Dónde demonios estaba Jaken para demostrar sus sentimientos hacia los demás? En cambio, la mirada ámbar de él se comenzó a nublar e inconscientemente sintió la mano de su cachorra mayor tocar con delicadeza su mejilla comprendiendo que finalmente las palabras de su padre.

- Prométeme que mientras regrese, protegerás a Okasan y a Setsuna.

- No tienes que decirlo. – su voz fría seguía y ahora la joven abrió ampliamente sus ojos al sentir como el peliblanco la abrazaba con fuerza, susurrándole. – Towa escoge el camino que deseas, recuerda de quien eres hija.

Y son decir mas un sueño arrollador la inundo viendo por ultima vez a su verdadera familia.

Porque la enseñanza de Akuru con los descendientes de la Luna y el viento era comprender el verdadero significado de la protección, sabiduría y amor, aunque este siempre conllevaría una dolorosa despedida.


No se pierdan el Próximo y ultimo capitulo: Mi dulce momento, para toda la eternidad.