Antes de empezar el cap contestare una duda de JAFRYN: Me puse a buscar información sobre veelas que J. K. Rowling hubiera escrito, no encontré la gran cosa, pero en un texto mencionaban la leyenda de donde provenían, decía que cuando se enojaban cambiaban su apariencia y entre esos cambios estaban un par de alas con plumas negras, espero que esto conteste tu duda muchas gracias por tu comentario.

Muchas gracias a todos por seguir comnetando, en verdad me alegran el día.

Capitulo 4: Definitivamente no tendría que haber sido así.

Harry no tenia idea de lo que estaba pasando, había sacado su varita por puro reflejo, y Cho al ver su cara y sus acciones se había volteado, para retroceder un par de pasos al ver al Slytherin que se les venia encima, con mas precisión, parecía venir contra ella.

- Qué diablos te pasa Malfoy?- En un intento por entender las acciones del rubio Harry se interpuso entre el y Cho, que también había sacado su varita y parecía dispuesta a poner en practica su entrenamiento.

Draco no lo escucho, simplemente alzo sus brazos, las plumas se endurecieron parecían unas dagas negras y afiladas.

-Desaparece Chang- Pronunció con un tono cargado de enojo, posesividad y celos, que hizo a Cho salir corriendo antes que quedarse a averiguar por que el rubio tenia semejante transformación.

- malfoy, que demo-…?- Harry no llego a terminar la frase, Draco se adelanto en un rápido movimiento pasando uno de sus brazos alrededor del cuello de Harry y plantándole un beso de novela.

La mente del rubio estaba nublada y poseída por una sola idea, dar a conocer que el pelinegro era suyo, nadie debía acercarse a el con semejantes intenciones sino quería perder la vida.

Su boca se unió a la de su pareja con avidez, feliz de encontrarla y marcarlo con su aroma, su otro brazo lo tomo por la cintura apretándolo mas mientras sentía como todo parecía haber tomado el orden natural con que parecía haber sido planeado.

Harry estaba muy confundido, demasiado para reaccionar de la forma correcta, que era quitarse al chico de encima. Pero seguía besándolo, poco a poco comenzó a disfrutar el contacto mientras sus brazos que estaban en posición horizontal iban bajando a los lados de su cuerpo de manera bastante mansa.

"Es tan… diferente…. " Su mente solo sabia que era el mejor beso que había experimentado hasta ahora, el aroma del rubio era estupendo, como una mezcla de aire fresco, césped recién cortado y cuero de guantes de quidditch nuevos.

Con algo de timidez levanto uno de sus brazos para posar su mano en la espalda del rubio...Era como un sueño, una ilusión, no le importaba que fuera pero se sentía genial.

Hasta que la ilusión se rompió.

De repente quien había iniciado el contacto lo empujo contra el tronco del árbol golpeándose la cabeza en el proceso y cayendo sobre su trasero, levanto la mirada para recriminarle, pero solo logró ver la espalda del rubio que corría dentro del castillo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La mente del Slytherin estaba en blanco, sus intentos por reaccionar y razonar lo que acababa de pasar eran todas en vano, no entendía nada.

¿¡No se supone que estaba buscando a su pareja?

-"¿¡Por qué demonios besé a Potter?..."

"Encima de todo parece que saque esas odiosas plumas"- las mangas de su túnica estaban todas destrozadas y le escocia la piel ligeramente, se había puesto un tanto roja. Tenía que llegar a su dormitorio y cambiarse aprovechando que muchos estaban comiendo o en la biblioteca, por fin logró llegar y mencionando la contraseña se apresuro a entrar en su cuarto.

Ya se encargaría de aclarar las cosas con Potter después. Ahora necesitaba enviarle una lechuza a su padre de modo urgente.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Sus ojos tenían que estarla engañando, lo que acababa de presenciar no podía ser cierto, solo, no podía ser cierto.

Draco Malfoy NO acababa de amenazar a Cho y besar como si su vida dependiera de ello, a Harry Potter!

La parte en que el Slytherin sacó sus plumas de modo amenazante en ves de su varita no pareció tomar efecto en su cerebro.

- "¿¡Es por ÉL que Draco me ha estado rechazando!"- Se sentía bastante histérica con este hecho, sabia que las cosas no eran fáciles con el rubio, pero si estaba detrás de Potter, un chico, las cosas iban a ser mucho mas duras de lo que había pensado. Por que claro, la aparente homosexualidad de su futuro esposo no era un impedimento para su boda de ensueño.

-"¡No por que este tras Potter me olvidare de él! Puede ponerse a experimentar como todos en sus años locos del colegio, pero al final de este curso a quien besara cada mañana será a mi, no a él"-

Con su cabeza metida de lleno en armar un plan que lograra llevarla a sus pensamientos de cuento de hadas con el rubio se retiro al castillo muy segura de si misma.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Se encontraba sentado en su cama esperando que pasara la hora de la cena para hablar con Hermione, no que estuviera consiente de que se la estaba perdiendo, pero el resto del día desde el incidente con Malfoy no había podido pensar en otra cosa que la suavidad de los labios del Slytherin.

- "Fue tan extraño… Nunca de ninguna manera hubiera pensando que él me besaría, menos así… su lengua estaba en mi boca"- Se sonrojo mientras le asaltaba el recuerdo ese musculo travieso dándose un auto-tour en su cavidad dental.

- Merlín es Malfoy de quien estoy hablando!- Regresando un poco al mundo en que acostumbraba vivir, proceso mejor lo ridículo del asunto, habían sido enemigos hasta hace poco, ahora las cosas no eran iguales, pero aun así...

-"Tengo que pedirle una explicación, es demasiado bizarro lo que pasó para dejarlo como esta"- Siempre podía poner como excusa el que la castaña lo enviara a hablar con el.

- Hola Harry, no vas a cenar nada?- Neville iba entrando por el retrato con sus mejillas sonrosadas, había quedado con Luna para cenar y la habían pasado muy bien charlando de las extravagancias de esta ultima sobre botánica.

- Es hora ya de la cena…? Mas vale que vaya- Se sentía un poco desubicado.

- estas bien Harry? Pareces algo distraído-

- No, digo si! Es que realmente no tengo tanta hambre- Después de pensarlo un poco decidió bajar, al menos así podía distraerse.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Draco, estas siendo ridículo, abre la puerta- Blaise estaba sentado frente la puerta del rubio mientras escuchaba una gran cantidad de objetos ser azotados y probablemente hechos pedazos.

- Déjame solo!- Mas ruido de objetos voladores.

- Es que, no hay otra razón para que quieras besar a…- Fue interrumpido por un golpe de su amigo a la puerta.

- No te atrevas a decirlo en voz alta!- El moreno suspiro.

- Estas siendo exagerado, ni tu mismo sabes siquiera si es verdad-

-Cállate! Por que mas le daría YO un beso?- Las cosas parecían calmarse un poco dentro de su cuarto ahora que estaban "charlando".

- Solo tienes una opción entonces, ya lo sabes-

Aguardo la respuesta por algunos minutos, la puerta del cuarto finalmente se abrió. El ojigris salió cubierto con pequeños fragmentos de lo que antes fueron sus posesiones.

Suspiro de manera profunda antes de hablar – No quiero-

- Bueno dime algo que no sepa ya- Si las miradas mataran el chico estaría tres metros bajo tierra. – Vamos, de todos modos mañana tu padre vendrá de nuevo no? Y podrás aclarar las cosas correctamente-

El rubio bufó, como si su padre pudiera ayudarlo en el algo si se trataba del héroe de su mundo, seguro dejaría las cosas para que él lidiara con todo.

- Bueno, pero de nada sirve que te mates de hambre, así que vamos a cenar algo-

Su amigo lo condujo fuera de las mazmorras y hasta el gran comedor, donde tomaron asiento entre los últimos comensales de su casa que se alejaron ligeramente de ellos, al parecer, dedujo Draco, Chang había comentado lo que paso apenas unas horas atrás.

No podía ponerse peor, así que decidió que quería comer y retirarse lo mas pronto posible, de preferencia en paz. Algo que iba a descubrir muy pronto, no seria posible.

.-.-.-.-.-.-.-.-

- Hombre pensé que no cenarías hoy- Se topó a sus amigos cuando estos estaban en las puertas del salón y su amigo pelirrojo se acerco al verlo.

- Perdí la noción del tiempo leyendo unas notas para la clase de mañana- Ron lo miro como si estuviera enfermo, la castaña lo miro con cara de no creerle una palabra.

- Bien, pues nos gustaría acompañarte pero Mione y yo vamos a que me preste la tarea de mañana- Harry captó la obvia indirecta, ayudado también por el ligero sonrojo de su amiga.

- RON! Dije que te explicaría! No que te dejaría copiar!-

- Vamos Mione sabes que terminaré copiándome – El pelinegro se deslizo fuera de su rango de visión de manera discreta mientras ellos parecían olvidarse de el y se alejaban en dirección a la torre de Griffindor para terminar allí su discusión.

- Vaya noche la que le espera a Ron- Negó con la cabeza mientras tomaba lugar en la mesa para comenzar a servirse unas tostadas.

Lo que no sabia, era que desde que había entrado al comedor Draco no había podido quitarle la vista de encima, su necesidad por correr hacia el no era tan imperiosa como antes, pero si bastante fuerte como para necesitar que Blaise lo sujetara con discreción por el brazo.

- Maldita sea- maldijo entre dientes al darse cuenta de la horrible verdad, Potter, el salvador del mundo, el jodido Chico que Vivió, era en efecto… SU Pareja.

- Cálmate ya! No eres una quinceañera enamorada- No es que estuviera enojado, pero el rubio parecía haber sacado una fuerza bastante descomunal de su no muy musculoso cuerpo.

- Imbécil-siseo entre dientes – No creas que quiero correr hacia Potter, es algo que NO puedo controlar fácilmente- Sus mandíbula comenzaba a dolerle por la fuerza con que la apretaba.

- Estoy a punto de soltarte pequeño ingrato- Era una amenaza vacía en sentimiento, pero bastante realista, si su amigo seguía tratando de soltarse con tanta energía no podría detenerlo.

- Blaise, No lo hagas, no Zab…!- Mientras pronunciaba esas palabras su cuerpo sintió como el agarre del ojiverde termina de ceder, fue apenas consiente de cómo su cuerpo se movía por tercera vez en el día sin control en una gran carrera con destino seguro a la mesa de los Griffindor, su amigo cayo casi de cara sobre el lugar que segundos antes el rubio ocupaba. Su cara reflejaba horror y cierta pena.

-"Que Merlín te acompañe, ahora estas solo Draco…"-

Los pocos estudiantes que poblaban entonces el gran comedor guardaron silencio a la vez, mientras el Chico que Vivió tomaba indiferente a todo esto, un trago de jugo de calabaza, cuando se vio invadido por la sensación ya tan familiar de ser observado, levanto su mirada del plato para encontrarse como el centro de atención de todos, sin entender muy bien el porque hasta que un par de brazos lo envolvieron por la cintura y la muy pálida cara de Malfoy se recargaba en su hombro izquierdo.

Harry abrió su boca solo para darse cuenta que no tenia caso, pues ninguna palabra se había formulado en su mente, y por tanto el sonido que podría salir no lo haría, decidió que lo más prudente era cerrarla y esperar.

Pero al parecer lo mismo paso con el rubio, que abrió su boca y volvió a cerrarla casi de inmediato, parecía genuinamente avergonzado.

- Mal…foy..?- Bravo, una palabra había logrado pasar desde su cerebro hasta la realidad, de manera entrecortada, con forma de pregunta nada clara, por cierto.

- Potter…- La voz del Slytherin en cambio salió en forma casi sugerente, algo que pareció a Harry nada adecuado y muy perturbarte.

Aun que eso era en ese momento, la menor de sus preocupaciones, cuando las manos del rubio subieron de su cintura a su pecho en una especie de agarre y la boca de Malfoy comenzó a pasearse sin ningún miramiento sobre el cuello ahora ligeramente expuesto del pelinegro.

Comenzó a sentir como el calor invadía su rostro, y unos segundos después luchaba por quitarse al chico de encima.

- Que demonios! Quítate Malfoy!- No podía estarle pasando, si todo ese numerito empezando desde esa tarde era parte de alguna broma, estaban llegando demasiado lejos.

- Haz caso a Potter!- Zabini estaba ya junto a ellos tratando de detener a su amigo que parecía muy feliz con estar pegado a Harry.

- Pero que diablos esta pasando aquí?- Ron había bajado a ver si su amigo había terminado de cenar para sugerirle ir por un postre, pero al entrar esa idea se había borrado de su mente de manera nada agradable – Malfoy! Que crees que estas haciendo?- Corrió entonces a donde se encontraba su amigo para sacarle al rubio de encima.

- Tu solo tira de acuerdo?- Blaise tomo un brazo del chico mientras el pelirojo a regañadientes tomaba el otro, ambos tiraron con fuerza pero parecía que estaba hecho de piedra, no podían moverlo. Los curiosos comenzaban a murmurar y algunos se había retirado, ya se enterarían mañana de lo ocurrido.

- Vamos hombre ayúdate un poco!- Ron seguía tirando de Malfoy sin entender por que ahora el Slytherin estaba llenando de, y le repulsaba pensarlo, "mimos" a Harry.

- Qué crees que hago exactamente?- Mientras ellos tiraban, Harry con sus manos trataba de despegar al rubio, que parecía inafectado por sus esfuerzos y simplemente seguía en su tarea de "marcar" a su pareja. – Maldición! Eso duele!- Un beso mas marcado, en forma de mordida le tomo de sorpresa -Malfoy reacciona!-

Lo que no esperaban, y que muchos relatarían al día siguiente distorsionando la mitad de los hechos claro, fue la entrada de la directora acompañada por Lucious, que inmediatamente de haber entrado se horrorizo por lo que sus ojos le mostraban, su hijo encima del Chico que Vivi. c﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽atamente de haber entrado se horrorizo por lo que sus ojos le mostraban, su hijo encima del Chico que Vivi ea se habiaó con su compañero de curso Blaise y el chico Weasley tirando cada uno de un brazo, una escena nada aristocrática.

- Otium!- Un movimiento de su varita y Draco había caído dormido sobre la espalda del chico, los otros dos se había apartado por la sorpresa.

Ambos adultos corrieron entonces a recoger al rubio.

- profesora, que esta pasando? Por que se comporta Malfoy así!- Observó como Lucious lo hacia levitar mientras la animaga aparecía una camilla flotante a la que instruyo de llevar al rubio a su despacho.

Suspiro de manera cansada mientras la camilla se desplazaba suavemente a la salida del comedor.

- Todos los alumnos que están aquí, retírense, la hora de la cena acabo- de manera casi ordenada todos fueron saliendo del lugar.

- Profesara es tiempo de hacer algunos cambios- La voz de Lucious se escucho llena de impaciencia y algo de frustración.

- Si, ustedes- Ambos, el pelirojo y el moreno voltearon – retírense también, Potter-

Harry se estremeció, no le gustaba como iban las cosas.

- Tenemos que hablar, acompaña al señor Malfoy y a mi, al despacho-

En verdad no le gustaba absolutamente nada.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Jojo ahora se pone mas interesante, espero que les guste como van las cosas. Me da gusto que entretenga.