Lectores, me entere por una persona que mi historia había sido subido al foro de los malos fics y sus autores. No se por que razones esta allí, no he entrado al foro, pero si alguien la ve mándeme un comentario al respecto si pueden.
Disfruten el capitulo y tengan buen inicio de semana. Quiero agradecer por todos los comentarios que he recibido, me animan como no tienen idea.
Capitulo 8: No existe la paz.
El retrato de Severus Snape estaba harto de estar metido en la oficina de la ahora Directora. Estaba complacido de haber sido reconocido como director, a pesar de las circunstancias, pero vagar por el castillo no era algo que se quisiera, necesitaba estar cerca de gente con quien pudiera hablar, no solo los otros directores.
- Tengo que decirle a la Directora que me comunique con Draco- Era la única persona con quien le apetecía hablar, y sabia que probablemente él necesitaba alguien con quien desahogarse ahora que sabían que su pareja era nada mas y nada menos que Potter.
-"Eso es tener una maldición encima"- Pensaba, ironía pura que la persona con quien más peleaba, a quien detestaba, tuviera que ser por quien sintiera la necesidad de enlazarse. Si recordaba correctamente lo que habían dicho, no tenia ninguna opción de cambiar ese resultado, pero realmente era extraño, ¿Qué don especial podría tener ese chico? Tenia una suerte realmente extraordinaria desde que nació, y una habilidad para meterse en problemas que siempre lo había sorprendido, pero no que eso fuera relevante o mereciera ser considerado para ser escogido por su ahijado.
- Paciencia Severus, se que él vendrá a buscarte- Como siempre la cara llena de buen humor del Profesor Dumbledore lo puso de malas, aun que probablemente tenía razón.
- Claro…- Con todo lo que estaba sucediendo a su ahijado dudaba que recordara que tenia un padrino.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
- ¿sabes qué Potter?, ¡yo no quiero hablar!- Se porto como niño malcriado y cerró su puerta en la cara del Chico que vivió todo con la necesitad de no afrontar lo inevitable – No quiero que lo diga….- Murmuro para si mientras se sentaba en la cama bastante deprimido.
Se lo había buscado, Blaise se lo advirtió muchas veces, que tenia que hablar con él respecto a lo que sucedía, pero siguió creyendo que podía hacer lo que deseara con el chico que vivió, alejando su buena intención.
- Draco…- Él plelinegro recargo su cabeza en la puerta del rubio, consiente de que esa conversación no había salido para nada como la planeo – Esperare- Se fue a su habitación, tenia que terminar sus deberes, mañana tenían que ir a clase, hablaría con él cuando se hubiera calmado.
Pero no pudo concentrarse mucho, le molestaba la situación, finalmente había tomado una decisión, y en vez de escucharlo simplemente armaba su alboroto por una estupidez.
- ¿Qué rayos querría un profesor conmigo?- Negó con la cabeza mientras trataba de terminar su ensayo sobre el uso de la planta coclearia (1) en pociones.
Miro su reloj, pasaba de las dos de la madrugada, pero al fin había conseguido terminar el ensayo con el libro que Neville le había prestado – Gracias Neville- Sonrió apuntando mentalmente comprarle una bolsa de dulces la próxima vez que fueran a Hogsmeade. Se fue a la cama con un sentimiento de pesadez.
La mañana siguiente no fue mejor, había pasado una noche difícil, sus pesadillas habían vuelto, se mezclaban con los sueños de él seduciendo de nuevo al rubio, dejándole una sensación de desasosiego profundo, incluyendo una escena donde Draco, ya se sentía mas cómodo llamándolo por su nombre, era abatido por un hechizo y caía frente a él.
- No puedo creer que ahora se junten- Se levanto con desgana para prepararse, solo un día más y podría disfrutar del fin de semana…
No le tomo mucho arreglarse, en verdad que mientras mas rápido terminara el día, mejor.
-.-.-.-.-.-.-.-.-
La noche del chico Slytherin no había sido mejor, sus sueños, si podía llamarlos así, estuvieron repletos de imágenes sin sentido, escenas extrañas que le atemorizaron, maldito fuera el momento en que su mente se conecto aun que fuera ligeramente con la de Potter. Si, siempre seria Potter, el Chicho que Vivió.
- Amado por todos- Refunfuño mientras trataba de sacarse la cabeza esas perturbadoras imágenes, preguntándose como hacia él pelinegro para soportar esa clase de cosas todas las noches. Era la segunda vez que le pasaba y casi tuvo que correr al baño a vomitar después de ver esa cantidad de horror.
Parecía que ahora que las cosas iban a terminar era cuando comenzaba a fijarse, a querer enterarse de las cosas que sucedían en la vida de Potter.
- Tampoco es que me interese toda su historia, de eso salió mucho en todos los diarios- Tomo una ducha y decidió que iba a saltarse el desayuno, no tenia ánimos.
El agua caliente lo reconforto por unos minutos hasta que salió y el aire frio lo condujo de nuevo a la realidad. Se pregunto que sentiría ahora que las intenciones del Griffindor eran para repelerlo, le ahorraría la molestia de tener que acercarse a él. Salió del cuarto escuchando como se preparaba todavía, era tan lento…
- Los Malfoy no huyen, pero ciertamente jamás van a quedarse donde no son bienvenidos- Con este murmullo salió con cautela del cuarto.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Cuando Harry salió de la habitación, bien seguro de haber tomado su correspondiente dosis de poción, se encontró con una sala vacía.
- Tal vez no quiera salir del cuarto- Probo suerte llamando él nombre del Slytherin, nadie contesto. No es que fuera una sorpresa, dijo su nombre un par de veces mas, y justo cuando golpeo la puerta de Draco noto que esta cedía bajo su mano, no la había cerrado correctamente, lo que le demostró que ya no estaba allí – Ni siquiera quieres escucharme, no se para que me molesto- Estaba por irse cuando noto algo brillante dentro del cuarto, no es que fuera un fisgón, pero la portada decía "Grandes Familias y su descendencia con criaturas mágicas"
- Bueno, me interesaría saber lo que dice allí- Ignorando toda advertencia interna de no entrar a la habitación de lo que podría ser un muy enojado veela si lo descubriera, dio un paso dentro y tomo el libro de la mesa donde estaba, brillaba, tenia una cubierta de plata, sabia que Hermione había sacado un libro al respecto, no se lo había pedido, y comenzaba a preguntarse a si mismo la razón, tal vez secretamente pensaba que Malfoy iba a sentarse con él a hablar profundamente del tema – Es mi derecho saber en lo que han metido- Podía saltarse el desayuno, no era un fanático de la lectura, pero algo le decía que mas le valía enterarse de lo que ese libro decía.
El prologo era bastante corto, solo una pagina, que explicaba que ese libro era la recopilación de las experiencias que muchas familias de magos habían tenido cuando obviamente, su descendencia fue dada con seres no humanos. Hablaba de la importancia de conocer estos detalles y como habían beneficiado y perjudicado pero siempre con el optimismo de una magia mayor dentro de su progenie.
"…Dentro de los beneficios han existido un aumento en la magia del mago o bruja, se sabe del caso de una mujer que tras dar luz a un niño hijo de un centauro este tenia tal habilidad para interpretar señales que sabia las fechas de muerte de toda su familia con muchos años de anticipación…"
Era un tanto desorganizado, no tenia capítulos específicos, pero sí los nombres de quien había iniciado la línea con que criatura mágica y la descendencia hasta donde les era posible.
Harry recordó que alguna vez Hermione les hablo de libros que se actualizaban a si mismos por medio de un poderoso hechizo.
- Así que el nombre de Malfoy debe estar por aquí…-
Continuo leyendo a pesar de que la hora de clase habían empezado, deslizo las paginas buscando donde hablaran de veelas, casi al final del libro, y esta sección no era muy amplia, pues las veelas parecían tener un carácter muy exigente, donde el estatus de magia del mago importaba mucho mas que el dinero que pudiera tener – Aquí parece haber algo…-
"…Las Veelas en particular aportan mucho a su descendencia medio humana, aun que hay pocos casos de veelas que se interesen realmente por un humano, pues la mayoría simplemente deja sus encantos al aire provocando muchas veces la muerte del mismo –Harry recordó el incidente durante la presentación del mundial, donde su mente se dirigía a actos casi suicidas para impresionarlas- pero para los pocos afortunados la vida de sus retoños es bastante mas larga que la de otros magos, en el caso de las chicas todas nacen rubias, los varones en cambio pueden tener el cabello de un color distinto. El temperamento en ambos sexos parece ser volátil, caprichoso – Él moreno rio ante esa línea- siempre orgulloso de su belleza, con una autoestima y ego que no necesita ser alimentada nunca. Pero a pesar de estos aparentes atributos de grandeza hay una especie de maldición en su condición.
Las chicas mitad veela (casos de varones son extremadamente raros, hasta la fecha solo ha habido tres) escogen una pareja que existe para ellas de por vida. Sus reacciones sobre esa persona son de posesividad y celos extremos, especialmente si aun no las han marcados como su pertenencia. Quienes nos han relatado su experiencia dicen que cualquiera que se acercara con intenciones de cortejarles eran ahuyentados de manera violenta y hasta peligrosa por las mitad veela. Estos deben buscar a veces por mucho tiempo antes de encontrar a la persona indicada, recorrer lugares en donde estuvieran antes y tener contacto con la mayor cantidad de gente, pues se forma un vacío muy grande en su vida cuando su herencia se activa, esto es al parecer al cumplir la mayoría de edad. Luego, cuando el enlace ha sido realizado esto cambia y una gran alegría los llena. Al parecer la descendencia de una mitad veela posee magia poderosa pero como todo, el tiempo mengua las cosas, aun que siempre puede haber saltos como con el color de ojos o rasgos de familia.
Sin embargo, si una mitad veela es rechazada por su pareja (algo que ha pasado) vivirá en soledad de por vida si la tristeza no le mata antes, pues no puede escoger a nadie mas, y en caso de que su pareja muera simplemente pierden el deseo de vivir, su magia se apaga de manera brusca y las orilla a la muerte. Tal fue el caso de una mitad veela, al aparecer su herencia dejo a quien era su novio apenas unos meses después de haber comenzado a salir, por un quien seria su pareja de por vida. En un acto de furia su ex novio reto a duelo a la pareja de la mitad veela, resultando en la desafortunada muerte de este ultimo, causando a su vez el deceso de la pobre chica unos días después…"
-"Demonios…"- Después de leer eso se daba cuenta de lo mucho que les había faltado contar -¿Qué tenia que adivinarlo yo…?- Maldiciendo entre dientes por la falta de información en que lo habían mantenido sentía su enojo crecer, era como si los últimos años de su vida se repitieran de nuevo – No tuve nada que decir antes, pero esta vez es diferente- Le importaba un comino si Draco estaba de humor para hablar, podía patalear, maldecir y montar un berrinche pero eso no lo iba a servir de nada.
- Me tomaste por sorpresa ayer… hoy no- Su decisión estaba tomada y no la iba a cambiar.
Se encamino a la clase que había comenzado hace 20 minutos, tratando de encontrar una explicación creíble para la profesora Sprout.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Draco se había planteado no ir a esa clase, después de todo ¿Cuál era el caso?, si estaba cerca de Potter solo se sentiría peor, además podría emboscarlo para hablar con él y soltarle la noticia, por otro lado pensó que tenía que asistir para poder graduarse, así que resolvió ir, al llegar a la clase la profesora de herbología estaba explicando que ya que habían sido tan valientes contra magos tenebrosos, sus aliados y demás, podían ayudarle a recolectar el veneno de una Tentacula venenosa(2), ya que al parecer el centauro que se hacia llamar maestro, él cual para Malfoy era un chiste, necesitaba una poción de vitalidad.
- Como estas Draco?- Blaise se adelanto a ver a su amigo.
- Mal- Fue la seca contestación que recibió
- Qué paso? Según vi Potter se quedo con el maestro de Defensa ayer-
- Ni me lo menciones- Sentía que eso le quemaba por dentro – Potter va dejarme de acuerdo?- Blaise entonces suspiro sin estar demasiado sorprendido por este hecho. Pensó decir unas cuantas palabras al rubio, pero desistió de la idea, ya que parecía concentrado en la clase.
Claro que él rubio no estaba prestando la debida atención, especialmente cuando Granger levantó la mano y comenzó una charla con la profesora acerca de donde había encontrado semejante espécimen y los peligros de no tenerla bien controlada.
-Por eso deben estar alertas, solo necesitan un hechizo de petrificus para que los tentáculos de la zona se queden quietos-
- Pero esta es una adulta, no le harán mucho-
- Por precaución he puesta una poción que la tiene adormilada, pero si la dejo noqueada no podremos hacerle segregar veneno-
Claro que él tampoco escucho esto, mas preocupado pensando que haría con el aroma del pelinegro cuando este se presentara en clase.
La profesora les entrego unos guantes especiales donde la planta tenia que morder ya que absorberían el veneno y evitaría que los lastimara. Se los puso con desgana quedando rezagado del grupo, no importaba que estado de animo tuviera, una cosa era segura, él no se acercaría mas de lo necesario a esa bestia que se hacia llamar planta.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Dentro de la clase, como buenos estudiantes siempre hay gente que no presta la debida atención, y aun que Pansy podía perfectamente enterarse de varias cosas a la vez, su mayor atención estaba en un rubio que parecía bastante desolado, años de conocerlo le habían permitido leer sus expresiones que para algunos eran inexistentes, como si solo estuviera serio, pero ella sabia, lo que su Draco sentía. Sintió rabia pensando que seguramente Potter era el culpable de esa cara en el chico, aun que era cierto, pero sin entender que los motivos estaban fuera de su alcance.
-"Seguramente ya recapacitaste y quieres deshacerse de él pero no sabes como, no te preocupes Draco querido, yo te ayudare"-
Aun que si hubiera puesto mas atención en la realidad, no en sus planes y fantasías tal vez habría notado los tentáculos que lentamente se aproximaba al Slytherin.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Cuando Harry llego a la clase lo menos que esperaba encontrarse era aun grupo aterrorizado mientras lo que parecía a la distancia un pulpo de color verde alzaba por ambos brazos a un asustado rubio que le era muy familiar, el cual había dejado caer su varita, los demás tentáculos ahuyentaban a la clase, que muy asustada estaba contra la pared mas lejana, mientras la profesora Sproud trataba en vano de alcanzar su varita la cual estaba lejos con las de los demás alumnos entre una sarta de tentáculos mortíferos llenos de dientes.
- Pero que demonios…?- Alzo su varita y entro corriendo al invernadero para ponerse al tanto de la situación.
-.-.-.-.-.-.-.-.-
Minutos antes, mientras todos comenzaban a tratar de recolectar el veneno, Pansy se acerco discretamente hasta donde el mitad veela se encontraba.
- Hola Draco querido, ¿cómo estas?- Sonrió de manera encantadora para tratar de animar al chico, tal vez le confesara que Potter era un pesado, incluso podría pedirle que le ayudara a idear un plan para deshacerse de él.
- Perfectamente, pero no de ánimos para charlar- Lo que menos necesitaba era a Pansy sobre él, al menos no se le había colgado encima.
- Oh, hay algo que te tiene de mal humor?- Pregunto con actuada inocencia.
- Tal vez, pero me temo que no lo compartiré- Qué la indirecta de "piérdete" no era bien clara para ella?
- Si solo me dij…- Pero no logro terminar la frase, porque en ese momento una gran cantidad de gritos lleno el lugar, era que los tentáculos de la tentácula que hasta ahora parecían adormilados, solo estaban calculando como robar las varitas de los chicos que tenia delante. A la par de esto el rubio fue alzado por los brazos, aun que tenia su varita en mano la presión de los tentáculos le obligo a soltarla, resultando en un grupo totalmente desarmado.
- Tranquilos chicos!- La profesora comenzó a lanzar hechizos para aturdir, confundir y paralizar a la planta, pero esta los evitaba escudándose con unas tablas que estaban justo tras ella y que había levantado para lograr aguantar y tirar la varita de la mujer finalmente.
- Maldición, suéltame arbusto sobre fertilizado!- genial, sabia que esta cosa era venenosa, que mejor para alegrar su día.
- Demonios- Él moreno Slytherin trato de lanzar un hechizo, pero uno de los tentáculos se enrosco en su muñeca soltando en el proceso su varita.
-Tengan calma chicos todo estará bien- La profesora Sproud estaba aterrorizada, si la tentacula no estaba adormilada podía terminar matándolos a todos.
- Profesora!- Desde la puerta del invernadero el chico que vivió observaba aterrorizado.
- Señor Potter! Pronto! Consiga ayuda!- Y en vez de hacer lo que le decían, entro con la varita en alto lanzando un hechizo a la planta, la cual no alcanzo a protegerse y perdió un par de tentáculos que se agitaron un poco al caer al suelo antes de perder todo movimiento.
- Que hechizo debo usar?- Noto con alarma como el rubio era el único prisionero de la planta que colgaba a unos 3 metros del suelo.
- Bien… al menos espero que lo salve por su complejo de héroe- Zabini aun trataba de recobrar su varita, pero respiro un poco aliviado de ver a Potter.
- Tendremos que matarla…- Suspiro, había sido difícil conseguirla y mas aun criarla.
- Que hechizo!- No tenían tiempo para lamentarse por ello.
- Cualquiera que la queme- Aun que necesitaban mas de un ataque para lograr dominarla – Trate de recuperar algunas varitas!-
- Harry! La mía! Es madera de parra!- La voz de su amiga castaña surgió de entre los demás.
- Accio varita de parra!- Tres varitas salieron de allí a la mano de Harry, que acercándose un poco lanzo a las manos de su amiga las tres, que dejo las otras en manos de sus asustados dueños, un chico de Griffindor y una chica de Slytherin.
- Compañero! Sauce!- Ron estaba delante de Hermione protegiéndola.
Hizo lo mismo y lanzo la varita a su compañero así como la de la profesora que estuvo muy feliz al recibirla de manos de su alumno pelirrojo.
Pansy mientras tanto trataba de alcanzar la suya, no tenia interés alguno en ser ayudada por Potter, pero si en que salvaran a Draco.
- Profesora! Draco necesita ayuda!- Se negaba a recurrir a Potter.
- Lo se señorita Parkinson, quienes tengan varita a la cuenta de tres lancen fuego!- El resultado fueron al menos siete rápidos fogonazos a la planta que comenzó a quemarse y retorcerse, dejando caer entonces de sus chamuscados tentáculos a cierto rubio –Ah..!- Un cortado sonido de sorpresa salió de los labios del chico.
Blaise contuvo su respiración un momento hasta que fue atrapado por los brazos de Harry, este lo cubrió para evitar que los tentáculos en pedazos, llenos de afilados y venenosos colmillos fueran a herirlo.
- Vamos apáguenla!- Mientras los demás controlaban el fuego y otros recuperaban sus varitas el chico que vivió volteo a ver por primera vez al Slytherin que tenia bajo suyo.
- Ahora al menos tendrás que decir gracias- Sonrió de manera sarcástica al chico que se veía estaba tratando de tranquilizarse después de semejante accidente.
- Eso… dices tu- La cercanía de sus cuerpos sacaba de control su cordura, a pesar de que el aroma no era muy fuerte al estar lejos, así de cerca era algo completamente diferente, su mente era como una película en que solo era un espectador, mientras su cabeza se alzaba para comenzar a besar lo que tenia a su alcance, la manzana de Adán del pelinegro. Sintió con claridad como tragaba fuerte al sentir sus labios.
- Contrólate…- Se acaloraba al sentir un par de semi húmedos labios sobre su cuello –Aun estamos en clase- Por suerte todos estaban demasiado ocupados para prestarle atención suficiente, claro, excepto dos personas.
Pansy y Blaise se habían acercado apenas vieron caer a Draco, la chica casi estalla en llamas cuando observo quien había detenido la caída y como se encontraban ahora mismo. En cambio él chico moreno solo sonrió con cierta risa cómica al observar la situación entre esos dos.
- Profesora no debería Draco ir a la enfermería?- Haciendo uso de un tono alto y ruidoso de voz que no dejaba lugar para no ser notada Parkinson logro tener la atención de los cuatro. Zabini gruñó ante los intentos de la chica por arruinarle la fiesta a su amigo.
- Si, tiene razón señorita, Señor Potter, lleve al señor Malfoy a la enfermería-
- Si, profesora…- Con la mayor discreción que le fue posible trato de llevar al rubio que se negaba a soltarlo, por lo que lo llevo fuera casi a rastras.
Ya que no estaban a la vista hablo con él de nuevo.
- Malfoy, ya basta…- No es que fuera algo desagradable sentir como los brazos del chico se movían acariciando su cabello y su hombros, pero era muy difícil cargarlo si se movía tanto – Malfoy juro que te soltare!- Se sonrojo terriblemente cuando la cadera del rubio que estaba casi a la mitad de su espalda se movía en un ligero frote.
- Crees.. que lo disfruto…?- Medio jadeo el Slytherin, su aliento era cálido y sumamente agradable, mas al ser soltado cerca de su cuello.
- Por como hablaste, si, lo creo- Estaban cerca de la enfermería, tenían suerte que todos estuvieran en clases- Tu y yo tenemos una conversación pendiente-
- Pues no…- Sentía que moriría del calor, la vergüenza y la necesidad que tenia de arrastrar a ese imbécil a un lugar apartado y hacer todo tipo de cosas que no quería ni pensar en es momento.
- puedes caminar?-
- Claro- El chico que vivió dejo caer al rubio quien dejo su cadera deslizarse hasta el trasero de Potter, que maldijo y dio un salto pequeño hacia delante totalmente rojo y sintiendo como su garganta se secaba.
En cuanto trato de darse vuelta Draco le apunto con la varita.
-Malfoy! Que rayos..?- se quedo quieto a mitad del giro.
- Vuelvo a ser Malfoy…?- Medio rio mientras su respiración se entrecortaba.
- Estas bien..?-
- Solo quédate allí…- Corrió por los pasillos como pudo, queriendo que el mundo se lo tragara. Dejo a Harry en medio del lugar que de pronto se inundo de personas que salían pata tomar la siguiente clase. No entendía la reacción del rubio.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Era demasiado bizarro encontrarse en su cuarto, con su rostro rojo de vergüenza, sus ánimos hasta el suelo por lo que trataba de evitar y su entrepierna despierta. Todo lo anterior por culpa del famoso Potter.
- Esto es, todo su culpa…- No podía pensar en nada más humillante que estar en ese estado por unos cuantos roces con la espalda del pelinegro – Si solo hubiera hecho algo para provocarme…pero no- ¡¿Quién demonios se excitaba por el roce con una espalda? – Esto tiene que disminuir pronto- Se levanto para tomar una ducha con agua fría que lo ayudara, pero lo cierto era que su cuerpo se sentía hervir.
- No pienso salir de aquí- Resolvió que a menos que lo que tenia se terminara pronto no le importaba perderse las clases que tenia.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.
La clase de pociones no era exactamente divertida, pero esa en especial fue bastante entretenida.
¿La razón? Iban a tratar de elaborar Felix Felicis.
- Vaya, esto es difícil- Hermione estaba enfrascada leyendo los pasos, era un proceso muy complejo. Aun así el salón se respiraba un aire de emoción y expectativa muy inusual.
- Pero seria muy bueno tener suerte de vez en cuando- Harry se sentó junto a Neville en clase, quien lo miro cierta sorpresa y alegría.
- Te desististe de Malfoy-
- Algo así- Miro a su amiga castaña que lo escudriñaba y con sus manos hizo gesto de que le contaría mas tarde.
También noto a Blaise que miraba en su dirección y parecía un poco confundido, seguro por no ver al rubio con él.
- Bien, quienes hallan visto su libro se habrán dado cuenta del arduo trabajo que tienen por delante- Todos permanecieron callados mientras el profesor terminaba de dar las explicaciones. Pero eso no evito que estuvieran un tanto eufóricos por comenzar.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
- Malfoy…- Escucho como el chico que vivió entro a su cuarto haciendo el menor ruido posible. Genial, ¿qué paso con "No entrare a menos que digas que si"?
- Largo de aquí Potter- Sentía su cuerpo afiebrado, estaba tumbado en su cama en una pijama corta que usaba en verano, pero que estaba tentado a sacarse.
- Te encuentras mal- Sintió como la cama se hundía ligeramente ante el peso del pelinegro al sentarse en la cama junto a él.
Frunció el seño en señal de molestia, cualquiera con verlo sabría que las cosas no andaban bien.
- Creo que es evidente- Escucho una irritable risita a su lado.
- Yo te curare…- Volteo para lanzarle a la cara un sarcasmo sobre sus habilidades como medimago, pero su rostro se sonrojo mas, si eso era posible, cuando noto los ojos verdes de Potter, unos ojos llenos de dominio, seguidos del tacto de unas manos agradablemente frescas sobre su pierna izquierda y el lado derecho de su cuello.
- Pot…- No pudo terminar de hablar cuando unos labios que considero tibios se abrieron paso sobre su quijada repartiendo besos que no eran precisamente tiernos -¿Qué .. haces…?- Solo esos toques y su cuerpo se sentía hervir, no le ayudaba, esta empeorándolo todo! – Qui…ta….te….!- Sentía que el oxigeno se esfumaba de sus pulmones, las manos del chico que se encontraba sobre el se deslizaban con descaro por su cuerpo, incluso había empezado a subir su camiseta!
- Confía en mi…- su boca dejaba su quijada para moverse a su cuello, dando ligeros besos, pero también dejando un rastro de saliva con su lengua. La electricidad se apoderaba del cuerpo rubio, era abrumador sentir esas manos, quería moverse, decir algo, pero solo podía jadear mientras su cuerpo lo traicionaba con el chico que vivió, mostrando una necesidad que no conocía y que debía ser satisfecha. Sabia que no podría ser nadie mas que ÉL.
- Yo… yo no…- No podía hilar bien sus pensamientos, no cuando Potter acaba de deslizar su camiseta fuera de su cuerpo finalmente, atacando su pecho y estomago con esas manos frescas, ¿como podía ser posible que su visión se nublara de esa manera? ¡¿Como podía ser ese chico tan bueno en lo que hacia?
- Quieres que me detenga…?- Se alzo un momento, su túnica ya no estaba, cuando se la había quitado? Eso importaba? Distinguió el cuerpo bien trabajado del pelinegro, fruto de su entrenamiento en el equipo de quidich y la guerra. Era magnifico…- Draco- Exhalo su nombre sobre su oído, se estremeció y decidió mandar todo al demonio, si Potter iba a votarlo al menos le proporcionaría una buena noche de placer. Por que así como iban las cosas si alejaba al chico que vivió el iba a ser quien no sobreviviera después de semejante tratamiento.
- … sigue- Pronuncio esta palabra que fue el sello de su sentencia. Harry sonrió de manera casi felina y lleno de un sentimiento que no logro identificar pero que le intrigo profundamente…
- Confía en mi- Con esto redoblo sus esfuerzos en el cuerpo de un rubio que se dejo ir en la situación. Ya habría tiempo de afrontar las consecuencias cuando su cuerpo dejara de pedir a gritos por el pelinegro….
-.-.-.-.-.-.-.-.-
Parece que todos investigan y leen sobre veelas, menos el rubio.
Algunas aclaraciones:
(1) CocleariaEsta planta resulta muy eficaz para la inflamación del cerebro, y de ahí que se emplee corrientemente en la fabricación de filtros para confundir y ofuscar, o allí donde el mago pretenda producir exaltación o imprudencia. La tármica y el ligústico producen los mismos efectos.
(2)Tentácula venenosa
Peligrosa planta con tentáculos y dientes (JKR). La planta puede llegar a medir unos 4 metros de alto. Sus hojas (o tentáculos) son como los tentáculos de un pulpo con pequeñas solapas por donde se alimentan.
Tal y cómo indica su nombre, es venenosa. Su veneno puede llegar a ser mortal.
Tiene una curiosa manera de inyectar el veneno a sus víctimas; con los dientes (uno en cada tentáculo), que los clava en la piel e inyecta grandes cantidades de veneno.
Aunque se hable del veneno como letal, también tiene propiedades que pueden ser utilizadas para otras cosas, como por ejemplo para una poción vital para los centauros.
Curiosidad: En una apuesta, Derwent Shimpling se comió una Tentácula Venenosa entera y sobrevivió, aunque sigue de color morado.
