He aquí el capitulo nueve, como siempre quiero agradecer todos los comentarios que me han dejado en la semana, se ha incrementado el numero de lectores.

Quiero dejarles saber que estoy a mi ritmo, tratando de mejorar mi redacción y ortografía.

Capitulo 9: Un verdadero acuerdo.

Las sensaciones parecían correctas, su mente estaba nublada, pero algo comenzó a incomodarlo.

- Espera…- Su "pareja" pareció no escucharlo mientras seguía ocupado con su cuerpo, era una incomodidad palpable, algo no andaba bien, los ojos de Potter mostraban lujuria en extremo, cosa que entendía –"Soy perfecto"- pero aun que podía ser un adolescente con las hormonas a tope como cualquier otro, sabia que ese chico no querría tener sexo así, él era el estúpido tipo de chico que no se sentiría listo, que querría conocerlo mejor… Y a quien tenia encima lo único que le interesaba era satisfacerse.

- Déjame…!- Quería sacarse a ese impostor. Todo su cuerpo parecía estarse calmando, enfriándose del sentimiento, de la necesidad.

El otro chico lo miro sin comprender.

- Tu no eres él…- lo miro lleno de furia, como se atrevía a engañarlo? Ahora su instinto mortífero estaba tomando lugar en su cuerpo.

- De que hablas Malfoy…?- Se empeñaba en confundirlo. El aroma no era ese, estaba debajo, sutilmente, un olor empalagoso, casi acido, horrible.

- Tu no eres Potter…- trazo de zafarse, cada palabra salió cargada de un asco que a él mismo le sorprendió escuchar en su voz.

- que te sucede Mafoy…? Estas confundido…- Rehuía su mirada y trato de seguir acariciándolo.

- NO! Tu no eres ÉL!- Se levanto de golpe tirando al otro en el proceso – Ahora mismo me dirás quien eres…- Sus ojos destellaron como mortíferas dagas, mientras en sus brazos sintió el picor de las plumas de nuevo…

De repente alguien se encontró tocando la puerta….

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La clase pociones seguía su curso de manera tranquila, aun que Harry en un inicio pensó que seria mejor ya que el rubio no estaba, al poco comenzó a sentirse muy incomodo. Una sensación horrible no le dejaba en paz, Blaise lo había mirado un par de veces, como decidiendo en preguntarle o no por la ausencia de su amigo.

- "Que se supone que le diga? Que me amenazo con la varita y huyo?"- Se sentía molesto por las acciones del rubio.

De lo que ninguno se percato, fue que había otro estudiante que no estaba en clase, de la misma casa que Blaise, y que era un dolor de cabeza constante. Pansy Parkinson.

- Oye Harry, tu entiendes algo de esto?- Neville lo saco de sus cavilaciones, estaba luchando con una parte del texto que no parecía comprender. La verdad era que él no estaba prestando atención.

- No…no lo he leído- Su mente parecía divagar acerca del Slytherin, no entendía su comportamiento, algo no andaba bien, su instinto se lo decía.

- Ustedes dos! Pónganse a trabajar!- Hermione se acerco al verlos conversar.

- ¡Si! Es que no entiendo esto… me ayudarías?- Su amigo se alejo con Hermione para pedir explicaciones, mientras ellos se perdían en el libro Harry comenzó a pensar que tal vez debería ir a ver al rubio.

- "No importa lo engreído y malcriado que sea"- Suspiro y pidió permiso para salir con la excusa de que necesitaba ver a la enfermera.

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Pasnsy Parkinson se consideraba una chica que aprovechaba una oportunidad cada vez que se le presentaba. Y esta no era la excepción.

Cuando la profesora estúpidamente envió a Potter y su amado Draco a la enfermería los siguió discretamente para saber el estado en que estaba su futuro esposo. Observo la manera en que Potter llevaba al rubio, le llenaba de una rabia inmensa.

-"Míralo, tocando a mi Draco, como si él quisiera eso"- Pero al fin su amado había dicho a Potter que lo bajara de una vez. Para su agrado, lo amenazo con su varita-"seguro no soporta estar cerca de él"- Pero grande fue su sorpresa al notar un pequeño problema en las piernas del chico -"Oh dios, ¡Draco que horror!"- Era algo que no se esperaba, pero recordó entonces que en libro decía que los mitad veela tenían que acostarse con su pareja para crear el enlace. Una brillante idea surgió en su mente mientras corría detrás de él.

- "Esta zona no la recordaba"- Esa parte del castillo no le era familiar pero de repente vio al mitad veela cerca de una puerta –"Perfecto, es mi oportunidad"- Observó al chico entrar y después salió de prisa de allí con su plan en mente.

Poco después tenía entre sus manos una botellita con poción multijugos, hacer que un elfo domestico la tomara había sido muy fácil, el nuevo maestro de pociones era tan descuidado… -"De haber sido el profesor Snape no me hubiera arriesgado pero este es un chiste"- Llego de nuevo a la puerta de la habitación, notando con agrado que ni siquiera tenia llave.

Se había fijado en que Draco no pronunció ninguna contraseña, pero temía que tuviera una trampa que se activara al entrar, Ninguna.

- El destino dice que Draco es mío…- Entro en silencio a la habitación y busco el cuarto de Draco, se dio cuenta que había dos cuartos, uno con la marca de Gryffindor y otro con la marca de Slytherin –Así que duermen en cuartos separados- Había estado muy preocupada pensando que compartían un cuarto, tal vez con una sola cama, pero ahora estaba mas tranquila. Entro al cuarto de Potter para tomar unos cabellos de su cepillo y vestir su uniforme – Es un muggle nada mas- Miro con desprecio su demás ropa y salió una vez que tenia puesto todo, la poción se torno dorada – Típico, un Gryffindor- se miro en el espejo para ver los cambios- Al acostarme con el se hará el enlace, cuando sepa que a quien se entrego fue a mi, se dará cuenta que era un error su elección y que soy yo con quien debe estar- Murmurando esto se apresuro a tocar la puerta y pasar, el rubio yacía en cama con una cara sonrojada como si tuviera fiebre.

-"Ahora serás todo mío"-

Al principio todo iba bien, su sueño dorado, aparte de la boda, era ese momento.

La piel de su amado casi brillaba, era tan perfecta. Su amado tenia ciertas dudas, pero una vez que le pidió su confianza todo fue mas sencillo.

- "Oh es tan excitante"-Su mirada estaba llena de lujuria, había esperado mucho ese momento. Cuando salieron juntos en sexto, había esperado en vano muchas veces a que el tomara la iniciativa. Cuando ella lo intento el se excuso diciendo que su madre iba a molestarse demasiado si tenia sexo con alguien que no fuera a ser su futura esposa.

-"Ahora todo estará bien"- Pero no fue así, el rubio se dio cuenta que no era Potter – "Se da cuenta que no soy él, por que me quiere"- Estaba emocionada pero algo apenada por ser descubierta así. Trato de terminar el acto, ya tendrían tiempo para explicar las cosas.

Pero él se obstino en interrumpirlo, hasta la tiro de la cama.

Estaba tratando de convencerlo, de calmarlo, cuando alguien llamo a la puerta.

- Largo no moleste!- No iba a dejar que los interrumpieran.

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El chico que vivió se sintió profundamente confundido y conmocionado cuando escucho su propia voz salir del cuarto del rubio.

- Malfoy… qué pasa allí dentro?- Había hecho lo correcto al ir a ver al rubio, no se explicaba como alguien podía tener su voz, a menos que hubiera usado poción multijugos, y conseguido su cabello. Lo cual resultaría sencillo ya que su cuarto estaba al lado. ¿Era algún mortifago que había escapado a los juicios del ministerio? ¿Quería tomar rehenes para intercambiarlos por los que sí estaban en Azcaban?

Escucho más ruidos dentro de la habitación, iba a derrumbar la puerta si el otro no le respondía pronto –Potter! Entra aquí ahora!- No iba a tener que repetírselo.

De inmediato abrió la puerta, que no tenia seguro alguno, topándose con una escena bastante bizarra.

Se vio a si mismo en el suelo sin su túnica ni camisa puestos, y al rubio parado a un lado de la cama también sin nada en el torso, con una cara que daba miedo y con plumas saliendo de sus brazos como cuando estaban cerca del lago.

Parecía que su parte veela incluía ciertos rasgos físicos al enojarse, aun que las plumas eran de un bello tono metálico que le recordaba a sus ojos

- Que pasa…? Quien…?- Harry observo al impostor, tenia una cara que reflejaba mucha frustración e ira, tal vez hasta un poco de odio. Este se levanto despacio del suelo, estaba entre Malfoy y él.

- Trato de hacerse pasar por ti, pero era peor que tu besando- No iba a replicarle el insulto, pero si iba a hacer esperar allí mismo al sujeto, para que el efecto de la poción pasara y así averiguar quien había querido usurpar su identidad.

- No quieras escapar o te ira mal- Draco había olvidado por completo la varita y apretó sus puños mientras las plumas refulgían de nuevo.

Pero no es que ella no hubiera tenido ya una idea para librarse de la situación.

- Lo lamento tanto- agacho su cabeza ante Draco – Soy un chico que quería estar contigo, los rumores decían que Potter y tu están saliendo, así que pensé que esto estaría bien, pero me arrepiento- Su voz había salido llena de tristeza y frustración, primero tenia que constatar que no era una amenaza, pues de otro modo probablemente le esperaban hechizos muy peligrosos. Se atrevió a levantar la mirada y observó los ojos de su adorado enfriarse aun mas, era doloroso, pero él no sabia quien era ese falso Potter en realidad.

- Crees que te dejare ir…?- Su voz estaba cargada de una helada ira, que incluso estremeció al verdadero Harry, que se distrajo un segundo, dándole así su oportunidad para escapar –Sectusempra!- Había aprendido el hechizo después de saber que Draco había sido herido con el por descuido de Potter, era su revancha, había aprendido a ejecutarlo incluso sin varita, tan solo teniendo a Potter en mente.

La cara del Gryffindor fue de confusión por un momento, después alzo su varita y grito – Protego!- pero el hechizo logro rozarlo y causar alguna heridas que se abrieron en su costado. Sin poder evitarlo se dejó caer al suelo con una cara que reflejaba dolor, cosa que ella aprovecho para salir del cuarto. El tiempo de la poción casi terminaba y no se podía arriesgar a ser descubierta después del ataque.

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En cámara lenta Draco observo como él impostor se daba vuelta y gritaba ese espeluznante hechizo que él Gryffindor le había lanzado una vez en los baños. Sabia lo que le pasaría sino lograba desviarlo, esperaba que el imbécil se defendiera, pero al parecer el impostor fue un poco mas rápido, aun que Potter logro que el daño fuera bastante reducido. Lo que no esperaba era el sentimiento de angustia tan grande que se instalo en su pecho en ese momento.

- No! Potter!- Por que a pesar de que no grito su nombre, sino su apellido, la desesperación se apodero de su mente en ese instante y olvidándose del culpable solo pudo correr tan rápido como pudo para salvar la corta distancia, que se le hizo kilométrica, y ver el estado del Gryffindor – Potter! Háblame!- Sus ojos se humedecieron – ¡Joder Potter dime algo!- Era irreal que ese chico no hubiera podido parar ese hechizo cuando había logrado detener a Voldemort.

- Malfoy…- Tenia manchas de sangre que se expandían en su ropa y manchaban de carmín las manos del rubio.

- Imbécil! Por que no lo esquivaste! No eres el jodido niño que vivió?- Sus nervios estaban fuera de control.

- Tan simpático… como siempre- Todavía se atrevía a sonreír tan tranquilo.

- Aguarda- Lo levantó con cierta cautela, estaba muy nervioso, su piel se erizaba solo de pensar en el estado del pelinegro. Él chico se apoyo en su hombro, logro con algunos esfuerzos tenderlo en la cama – Debo tener alguna poción que ayude a curarte por aquí- Parecía haber recuperado algo de autocontrol al escucharlo hablar con esa calma. Después de rebuscar en su baúl al fin saco una botella con poción curativa – Tienes suerte que sea tan bueno en pociones- Su tono de voz queriendo salir presuntuoso, se tambaleada, aun con los nervios había logrado dominarse, no iba a dejarlo ver lo asustado que me sintió.

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Era un dolor bastante fuerte, pero las heridas no parecían mortales, observo con cierta calma como Draco removía su túnica y levantaba su camisa para descubrir la herida la herida y aplicar la poción, al parecer eran unos arañazos profundos pero sin lastimar órgano alguno – Se bueno… conmigo- Sonrió para calmarlo, sentía que estaba muy nervioso, era muy extraño verlo genuinamente preocupado por su estado. Vacío la poción en las heridas de golpe, le ardió y el liquido color lila comenzó a escocerle, su cuerpo comenzaba a sanar.

- Quien demonios llega a esos extremos?- Murmuraba el Slytherin entre dientes mientras esparcía mejor el liquido con un pañuelo. Una vez que la poción hizo su efecto se sintió mejor y se recargo en el respaldo de la cama del rubio quien le ayudo poniéndole una almohada detrás y dejando la herida al aire.

El otro bufo – Soy como un dios para ellos- De acuerdo, allí iba su ego tamaño mundial. Prueba de que estaba mucho mas relajado.

- ¿Alguna aportación mas constructiva? Como, ¿quién fue el responsable?- Ahora que lo pensaba bien, ellos no tenían una contraseña para entrar, no había un cuadro que fungiera como guardián. Ni siquiera una llave.

Draco gruñó - Cuando lo encuentre lo hare sufrir- Harry cerro los ojos un momento, estaba algo cansado por la perdida de sangre que aun que mínima, le había causado cierto cansancio. De pronto un cuerpo cálido estaba recargado en la parte izquierda y sana del suyo. Abrió los ojos para asegurarse de que era verdad lo que pasaba. Draco estaba apoyando su cabeza en su hombro.

- Dra…Malfoy…?- No le incomodaba, pero el rubio lo había estado evitando desde ayer.

- No molestes y dame un par de minutos- Tenia los ojos cerrados y su mano descansaba sobre la rodilla del pelinegro quien suspiro y trato de relajarse.

- De acuerdo- Tenia que admitir que aquello era muy cómodo. Alzo su brazo y dejo su mano sobre el cabello del Slytherin, secretamente siempre había querido tocarlo, parecía suave y en parte envidiaba lo fácil que seguro seria manejarlo.

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No es que quisiera a Potter, pero estaba cansado, confundido y abrumado por la sensación tan grande de alivio que reinaba en su alma.

-"Casi lo pierdo"- Y aun que este pensamiento cruzaba su mente, no estaba muy de acuerdo con tenerlo, pero que importaba, hacia unos minutos iba a acostarse con él Gryffindor, ¿qué diferencia hacia acurrucarse en él ahora? Aun que no esperaba que levantara una mano para acariciar su cabello. Era relajante.

- Voy a matarlo cuando lo encuentre- Murmuro, esto era personal, su prospecto de pareja podía no ser extremadamente guapo, podía tener un cabello rebelde y horrible, estaba seguro que iba a botarlo y que tendría que pasar el resto de su vida solo pero… NADIE iba a lastimarlo y quedar sin castigo.

Ahora que la preocupación por la salud del chico que vivió pasaba a segundo plano, el enojo volvía a borbotar en su estomago como lava caliente.

- Malfoy…Me has estado evitando desde ayer….- Oh no, eso era una trampa.

- Aja tenia cosas que hacer, algunos nos esforzamos en clase- Trataba de postergarlo, por que sabia lo difícil que iba a ser escucharlo.

- Tenemos que hablar- Justo cuando pensaba que el fin había llegado, un ruido en la puerta pareció salvarlo.

- Señor Malfoy…Señor Potter?- La profesora MacGonagall entro al cuarto observando la escena. Desde un primer momento se sonrojo visiblemente, seguro pensando en todas las cosas contra las reglas que habrían llevado a cabo cuando contemplo el panorama.

- Profesora- Malfoy se movio para distanciarse aun que permaneció sentado en la cama.

- La profesora Sproud fue a verme y me conto el incidente con la tentácula venenosa – Prosigio la animaga- menciono que el Señor Potter lo había escoltado a la enfermería, y ya que pidió permiso para ir allá en clase de pociones me di una vuelta para verlos a ambos- Su mirada cambio de preocupación a severidad- Pero creo que emplearon el tiempo en alguna otra cosa- La ropa esparcida por la habitación no les ayudaba mucho.

- profesora, salí para ver a Malfoy por que sentí que algo andaba mal, alguien entro aquí usando poción multijugos, tomando mi apariencia- estaba muy serio.

- Intento seducirme, por eso supe que no era Potter, el no puede seducir a nadie- Sonrió con suficiencia. La cara del chico que vivió era de fastidio y resignación ante ese comentario.

- Además me lanzo un sectusempra para escapar – Le mostro la herida en su costado derecho que ya casi acababa de sanar gracias a la poción que el Slytherin había aplicado –Malfoy me curó-

La animaga estaba alarmada con esas revelaciones– ¿Escapó? Por Merlín, nadie sabe que están aquí, pero la contraseña no se como pudimos olvidarlo- Estaba muy molesta por ese hecho. ¿Cómo saber quien era el responsable del ataque? Podía ser un mortifago – Tendremos que investigar-

Draco continuo explicando – Dijo ser un admirador mío, que buscaba tener sexo. Y sí, necesitamos un guardián- Sabia exactamente quien quería que les ayudara.

-Bien, comenzare una inspección sobre ingredientes de pociones faltantes, no son comunes. Si, tendremos que verlo de inmediato, buscare candidatos. Ahora mismo es la hora de comida, pero en vez de ir al Gran Comedor esperaran aquí, mandare unos elfos con comida-

-Profesora ¿puedo hacerle una sugerencia?- La animaga asintió, Draco se levanto y se acerco para susurrar el nombre. Al escucharlo la Directora sonrío de manera divertida y satisfecha.

- Creo que estará bastante orgulloso al escuchar que lo solitas tu- Salió de la habitación prometiendo enviar pronto la comida.

-¿ A quien le dijiste que preguntara?- El Gryffindor trato de levantarse.

- ¿Qué crees que haces? Aun no puedes moverte- Frunció el seño y se acerco al pelinegro para evitar que se pusiera de pie –Se que te crees indestructible pero tienes que estar recostado un poco mas-

Harry lo miro sonriente y una pequeña risa escapo de sus labios. Él rubio lo miro enojado – De que te ríes? Te agrada la idea de morir?- Bufo, ¿como podía haberle tocado un loco como pareja?

- Pensé irme antes de que me saques de tu cama, que no manche de sangre las sabanas- El otro lo miro perplejo – Se que odias que toquen tus cosas, especialmente sabanas que parecen haber sido enviadas especialmente de casa- Señalo los bordados decorativos que eran bastante delicados y que componían las iniciales DM (Draco Malfoy).

- Quien lo diría, prestas atención- Sonrió de medio lado, el chico sabía usar su cerebro.

- Una de mis cualidades de héroe- Era hasta cierto punto agradable pelear así.

Él otro solo rodo los ojos en exasperación – No habrá más cumplidos-

- Oh eso fue un cumplido..?-

Malfoy volteó a otro lado – ¿Dónde está la comida? Tengo hambre- Antes que pudieran decir otra cosa un elfo color verde musgo se apareció con una bandeja plateada, la dejo encima del escritorio para después hacer una reverencia que fue correspondida con un asentimiento de cabeza de Harry para desaparecer de nuevo.

- ¿Qué hay dentro?- Él rubio se acerco y destapo la bandeja, dentro había pastel de carne, puré de patatas acompañado de guisantes y zanahorias, con dos vasos llenos de jugo de calabaza y dos rebanadas de pastel de merengue.

- Comida, ¿qué mas?- Pero apareciendo una mesita de cama acerco las cosas al pelinegro que miraba divertido esto.

- Desde cuando eres amable conmigo?- Tomo un sorbo de jugo que lo reconfortó

- No es que quiera, me fuerza mi parte veela, como cuando te curé, siente aofrtunado- En su vida admitiría que quería hacer sentir cómodo al otro.

- Oh, yo que me sentía especial- Sin darle mayor importancia comenzó a comer.

Pasaron un rato callados mientras la comida iba desapareciendo de sus platos. Cuando terminaron dejaron la bandeja donde el elfo pudiera recogerla, después Harry ya pudo levantarse y se coloco el uniforme de nuevo. Ambos salieron de la habitación del Slytherin hacia la sala, donde se acomodaron en los cómodos sillones.

- Draco- El aludido volteo, se había distraído en sus pensamientos, especialmente sobre el esfuerzo que la directora haría en vano de buscar un cuadro que protegiera la estancia. Si Potter lo rechazaba volverían ambos a sus respectivas casas y no seria necesaria una contraseña.

- ¿Qué quieres Potter?-

- Tengo que hablar contigo, trata de escucharme, ¿De acuerdo?- El rubio trato de pensar rápidamente como evitarlo, en vano. Pero fue salvado de nuevo por la Profesora, que entro con una sonrisa.

- Señor Malfoy, señor Potter, encontré a alguien para que les ayude- Harry suspiro, ¿hasta cuando iba a hablar con Malfoy? – Salgan un momento, instalaran esto en la habitación del Señor Malfoy- Un elfo entro levitando un cuadro de aproximadamente un metro de ancho por dos de alto que tenia un laboratorio de pociones pitado en el.

- ¿Entonces si aceptó?- Él mitad veela sonrió con cierto alivio, mientras que el pelinegro los miro dudoso, ¿de quien hablaban?.

- Pueden salir para verlo y decidir la contraseña- Era algo que rara vez ocurría, pues todos en el castillo tenían ya una función desde hace mucho tiempo.

Draco salido con una sonrisa en el rostro, que pareció a Harry como si fuera a encontrarse con alguno de sus parientes.

Cuando observo el cuadro que estaba en la puerta no pudo evitar sentir un nudo en la garganta.

- Severus, tiempo sin vernos- Malfoy sonrió de manera un tanto cariñosa a su padrino, quien le correspondió con un asentimiento de su cabeza.

- Así que, ¿Cómo se ha comportado Potter?- Dirigió su mirada al chico en cuestión que solo atino a abrir la boca y cerrarla antes de desviar su mirada.

- Tan bien como se podría esperar de él- Era una buena noticia tenerlo cerca.

- Y, ¿ya saben que palabra usaran como contraseña?-

- No, pero podemos decidirlo ahora- Volteo a ver a Harry quien solo se encogió de hombros.

- Elígela- No iba a armar una discusión por eso – pero me gusta tentacula venenosa- Sonrió con malicia.

- Muy gracioso Potter- La profesa MacGonagall carraspeo.

- Cuando decidan la contraseña Severus me avisara, me retiro tengo otros asuntos que atender- camino por el pasillo hasta perderse de vista.

- ¿Y bien?- El experto en pociones estaba esperando

- Serpientes y escaleras- Pronuncio Harry después de unos segundos.

- Me agrada, puede quedarse- Él rubio miro en su dirección unos segundos antes de que se abriera la puerta – Te veré en mi habitación Severus- este asintió y dejo a Harry entrar antes de cerrar la puerta de nuevo.

- Malfoy…- Lo llamo tratando en vano de seguir su conversación donde la habían dejado, pero el chico ya estaba cerrando al puerta de su habitación.

Se resigno a esperar tal vez otro día antes de hablar con él.

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Cuando entre a mi habitación deje salir un profundo suspiro, que al parecer estaba cargado de tristeza. Mi padrino me esperaba en la pared donde estaba mi escritorio.

- Es muy extraño que estés viviendo con Potter- Sonrió ligeramente a su ahijado.

- Si, imagínate que TENGAS que enlazarte con él- Se sentó y paso su mano por el rubio cabello desordenándolo ligeramente- Además alguien se ha hecho pasar por Potter hoy para costarse conmigo- En verdad había necesitado a alguien con quien hablar.

- No entiendo como a Lucius no le dio un ataque- Apoyo su barbilla sobre su mano mientras su rostro se llenaba de sorpresa - ¿Alguien se ha hecho pasar por Potter? Eso es inesperado- Empezó a pensar como indagar en secreto sobre esa cuestión.

- Yo no entiendo como esa parte de mi que se hace llamar veela lo eligió- Aun que en un inicio había pensando esas cosas, ahora eran simplemente una forma de liberar su estrés.

- Lo lamento en verdad- Él chico soltó otro suspiro enorme- Pero por ahora deberías concéntrate en encontrar al impostor.

- No tengo que lamentarme nada… él va a rechazarme- Agacho su cabeza abatido.

Severus lo miro un tanto descolocado – ¿Te lo dijo?- Si tomaba esa decisión Draco pasaría el resto de su vida solo.

- Aun no, pero lo hará- Él otro le miro sin entender.

- Como estas seguro de eso?- Sabia que Potter y Draco no se llevaban bien, pero si habían aguantado estos días sin matarse, tal vez había esperanza para su ahijado.

- Discutimos, por que el nuevo profesor de defensa – Se estremeció de enojo nada mas recordarlo – su olor… el quiere a Potter cerca, pero él no se da cuenta, y dijo que solo quiere pedirle consejos- Bufó, esa excusa era patética.

- Entonces debe ser un inútil- Su padrino gruño molesto – Quien en su sano juicio le pediría consejos a él?- Seguramente era algún lame botas que quería quedar bien con el ahora Chico que vivió.

- No quiero escucharlo- Se sentía bastante abatido.

- Eres un Malfoy, los Malfoy enfrentan todo- Draco volteo sorprendido al escuchar el tono con que había pronunciado su padrino estas palabras – Estuve con tu padre en la escuela, lo decía a menudo- Miro a su ahijado a los ojos – Deja que hable contigo, puedes convencerlo, hacer un trato, siempre te las ingeniado para salir adelante- Hubiera querido darle una palmada para mostrarle su apoyo.

Miro a su padrino y se resigno a encontrarse con lo inevitable- Bien, saldré a hablar con él- Salió de ese cuarto con el firme propósito de convencer a Potter para quedarse. Por mas extraño que eso fuera.

Toco la puerta de la habitación y sintió la magia que le protegía y repelía.

- Potter, ¿estas allí?- Toco de nuevo y escuchó los pasos que se dirigían a la puerta. Se hizo para atrás y la puerta se abrió dejando ver a un pelinegro en pijama, solo un bóxer, ya que aun era un clima relativamente cálido- ¿Quieres ponerte algo de ropa?, ¡exhibicionista!- Se sonrojo y fue a sentarse a un sofá, Harry solo lo miro y fue por una playera y un pantalón de mezclilla.

- ¿Qué te pasa Malfoy?- Se quedo de pie frente a él, Draco lo miro a los ojos y le indico con su mano que se sentara.

- Querías hablar conmigo, vamos a hablar- Tenia un rostro totalmente serio pero sereno que descoloco al chico que vivió.

-De acuerdo, pero que te hizo cambiar de opinión?-

- Un Malfoy afronta las cosas- Alzo su cabeza en señal de orgullo.

Él pelinegro solo sonrió – Bien, tenemos casi una semana viviendo aquí, me dijeron que una vez que me informara podía tomar una decisión-

- "Maldición, aquí viene"- El olor que desprendía no era fuerte, pero la cercanía lo estaba acumulando y eso no estaba bien.

- Tome lo que podría llamarse una decisión- Noto la cara de sufrimiento del rubio – Malfoy seguro que estas bien…?-

No podía soportarlo más, iba a explotar…

Y así fue.

- NO! No estoy bien Potter! Maldición!-

El Gryffindor solo guardo silencio y lo dejo continuar.

- ¡Tu estas allí sentado tan tranquilo mientras piensas como te libraras de mi! ¡Se lo que vas a decir! ¡Que fui un dolor de cabeza desde que te mudaste conmigo! ¡Que no puedes soportarme! Que prefieres a cualquier chica, cualquiera que no sea yo…- Se dejo caer en otro sofá mientras recuperaba la respiración, estaba agitado, su cabello estaba desordenado y su rostro se había puesto sonrosado por la furia y el esfuerzo de la garganta al gritar.

Harry se había quedado sin palabras por el momento, no pensaba que en realidad el rubio sufriera con su decisión, después de todo se había obstinado en actuar como si nada hubiera cambiado y vivir allí solo fuera parte de algún castigo.

- Malfoy yo…- Se levantó y camino a donde estaba el chico, se sentó a su lado y dejo su mano en su hombro, Draco solo gruño y dejo su mirada enfocada en la dirección opuesta al Gryffindor – No quiero decir nada de lo que acabas de gritar-

Draco volteo a verlo con una mirada que mostraba asombro puro.

- ¿De qué…. Hablas?- Era algo que no había pensado.

- Si me dejaras hablar enterarías- Suspiro cansino – Esa manía tuya de creer que todo lo que pasa por tu cabeza es verdad- Bufó con cierta molestia marcada en la voz.

- Bien, pues deja de perder el tiempo y ve al punto- Parecía haber recuperado su personalidad habitual, su rostro estaba tranquilo y con sus manos arreglo su cabello dejando los mechones desordenados de nuevo en su sitio.

- Aun no estoy seguro si me enlazaría contigo – El rostro de Malfoy mostro una expresión enojada y abrió la boca para protestar– ¡déjame terminar!- El otro guardo silencio - quiero que salgamos-

La expresión del Slytherin fue de confusión- ¿Te refieres a tener una "cita"?- ¿Qué ridiculeces estaba diciendo ese idiota? – ¿Qué estupideces estas diciendo?-

- ¡Hey! ¡¿Quieres que de verdad salga por esa puerta? Sigue hablando así y pasara!- Estaba comenzando a perder la paciencia.

- Entonces… ¿qué es lo que quieres decir?- Malfoy empezaba a fastidiarse de jugar a las adivinanzas.

- Debo conocerte, que hagamos cosas juntos, en resumen, vamos a tratar de llegar a ser novios, entonces tomare una decisión- Era muy extraño proponerle eso a un chico al que hace poco detestaba, pero recordaba ciertamente que cuando Bellatrix los tenía atrapados, él había dudado de su identidad para ayudarlos quizás de manera inconsciente a tener una oportunidad de escapar. En plena guerra y con su familia amenazada. Merecía una oportunidad.

- ¿Qué…? ¿Me estas diciendo que quieres ser una de esas parejas de novios cursis?- Arrugo su aristocrática nariz ante semejante idea.

- Malfoy, voy a considerar pasar el resto de mi vida CONTIGO, creo que podrías tratar de mostrar algunas razones que me convenzan- Fue el turno del rubio de separar sus labios para unirlos de nuevo sin haber pronunciado palabra– Creo que no estoy exigiendo nada irracional-

- Creo que no- Draco suspiró un tanto aliviado – Pero si crees que voy a alabarte como todos lo demás por ser un héroe, ¡mas vale que lo olvides!- Hizo un gesto despectivo con su mano.

Harry sonrió entonces– Yo creo que esa es la primer razón por la cual me quedaría contigo, siempre pelearíamos a muerte- Se acerco y dejo su cabeza reposando en el hombro del Slytherin así como este lo había hecho un rato atrás. Tal vez las cosas iban un tanto a prisa, él mismo estaba sorprendido de cómo había reaccionado ante la situación con él rubio. En otros tiempos, seguro habría dicho no rotundo a cualquier cosa relacionada con él mitad veela, pero al parecer sí había madurado.

- No sabia de tu vena masoquista, ¿qué haces..?- No que quisiera quitarlo, pero la única vez que se había acercado por su voluntad a él había sido el beso después de clase de transformaciones.

- Te considero atractivo, pensé que esto seria cómodo, y lo es, así que no lo arruines- Aspiro el aroma del rubio, era agradable.

- Te estas portando tan raro como yo- Lo admitía, era muy desconcertante ver a quien antes te fulminaba con la mirada en el pasillo, ahora teniendo esa clase de atenciones contigo.

- Solo estoy cansado, creo que dormiré en este sofá…- En verdad estaba cansado, y el sofá era tan amplio y cómodo…

- Bien, pero si te olvidas de tomar la poción y te violo en mitad de la noche no te quejes- Observo divertido la reacción del pelinegro.

Abrió lo ojos totalmente espabilado y dando un rápido "¡Descansa…!" se apresuro a entrar en su cuarto.

-Imbécil- Aun que el insulto salió de una boca que formulaba una sonrisa. También se dirigió a su cuarto para dormir un poco.

Severus lo miro al entrar con una cara y un caminar tan relajado que no pregunto nada y simplemente dejo que el chico lo ignorara. Lo escucho salir del baño, traía la pijama puesta y se dejo caer en la cama sin mas, antes de cerrar sus ojos y dormir.

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La mañana siguiente ambos se encontraron en la puerta para ir a clase de adivinación.

- No se como tomaste esa materia, es una estafa- Estaba molesto de tener que agregar esa clase a su horario, era una burla para la magia.

- Deja de quejarte y muévete que llegaremos tarde- Salieron y Draco se despidió de Snape antes de seguir discutiendo con el pelinegro.

- No voy a tomarte de la mano Potter- Habían acordado intentar cierto acercamiento físico para calmar un poco al rubio.

- No te dije que me tomes la mano, te dije que nos saludemos como amigos antes de entrar al Gran Comedor- La piel del rubio era suave, no creía que hubiera usado sus manos para nada mas que manejar la varita y su escoba. Se preguntaba si el rubio encontraría desagradable el tacto de sus manos que tenían bastantes callos por el trabajo con los Dursley, y su piel algo maltratada después de los últimos eventos, era algo que no se preocupaba en cuidar. Tenía algunas cicatrices repartidas por el cuerpo, nada muy serio.

Pero al abrirse las puertas todas las miradas recayeron en Harry, que solo pensó que verlos entrar juntos y en paz era el motivo de sus cuchicheos.

- Por que te ven todos así?- Draco no estaba de ganas de matar a nadie. Pero lo haría si era requerido.

- Nos miran a los dos- Recorrieron ambos con la mirada los alrededores del gran Comedor, Harry de repente notó como Cho se acerco a ellos con cierto recelo. Aun no olvidaba la escena del lago, ciertamente no era algo normal lo que había pasado y no quería que se repitiera.

- Harry.. oye .. solo quería decirte que si necesitas ayuda para encubrirte no me molestaría actuar como tu novia- Le sonrió de manera coqueta antes de irse asustada y nerviosa por la mirada que él rubio le dio.

- Potter explícame en este instante que demonios fue eso- Su temperamento no era nada estable, y no iba a hacerse responsable por sus acciones.

- Lo mismo quisiera saber yo Malfoy-

El día acababa de comenzar y ya se avecinaban problemas….

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Hasta aquí el cap. espero lo disfrutaran, gracias a todos por sus comentarios.