Hola a todos mis fieles lectores, ya es lunes y aquí esta el capítulo nuevo. Durante las vacaciones de Navidad seguiré actualizando, aunque tengo varios proyectos de la escuela para entregar regresando el 2 de enero. Así que en vez de actualizar lunes la siguiente semana será miércoles (como única ocasión por extrema necesidad), se que ustedes me perdonaran, ¿verdad?

De nuevo gracias a mi querida editora sin la cual esto no sería posible, Fanfiker_Fanfinal (¡Te quiero!).

Capítulo 16: Lo que un Malfoy exige.

Ginny se encontraba un tanto nerviosa, sentía que la reunión con Blaise estaba muy cerca, era miércoles en la noche. También parecía muy lejana, aún faltaban dos días enteros, llenos de clases y tareas, sin mencionar los entrenamientos en el campo de quidditch.

Era muy extraño pensar que después de su relación con Harry ahora estuviera considerando tener otro novio. No estaba traumada ni nada semejante, pero la cantidad de emociones intensas que habían pasado juntos le daba a entender que no cualquiera podía venir a enamorarla.

—Ginny, ¿entonces vas a tener una cita con Blaise? –Una de sus amigas parecía estar más entusiasmada que ella en cuanto a la reunión, pero lo seguía llamando cita.

—Ya te lo dije, no es una cita, le estoy ayudando con algo –Pero no se tragaba esa historia, a pesar de ser cierta, creía que Ginny seguía negando lo evidente por simple terquedad.

—Sí, claro, eso dicen todas –Sonrió—. Además, Harry Potter, tu ex novio, tuvo la visita de su club de fans, ¿no quieres tener un fin de semana interesante?

Levantó una ceja en señal de incredulidad, no era una competencia sobre hacer sentir mal al otro, ellos eran amigos.

"En algo le doy la razón, espero que mi fin de semana sea interesante".

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La cara del profesor no tenía precio, estaba tan confundido que momentáneamente se olvidó del intruso.

—¿Pero por qué? –No entendía nada.

—No lo sé. Alguien empezó ese rumor .

Se quedó pensativo por unos segundos, Malfoy esperaba expectante, si se le ocurría decir que no importaba porque tenía sentimientos por él, lo iba a asesinar.

—Eso queda para otro momento, ahora tenemos que encargarnos de nuestro invitado indeseado –Harry entendió que se le acababan las opciones.

—Pero ya le dije que no hay nadie más –Trató de no parecer nervioso.

—Potter, me da la sensación de que tratas de ocultarme algo –Comenzaba a sospechar, temía tener que descubrirse.

"Imbécil, ¿acaso no puede disimular mejor?". No podía irse, la puerta chirriaría al abrirla, descubriéndose.

—Creo que lo mejor es decir toda la verdad –habló fuerte para llamar la atención de Draco, que mandó vibraciones de odio al chico que vivió.

—¿Entonces…? –Harry suspiró y comenzó a hablar.

—El que está aquí escondido es Draco Malfoy, vino conmigo porque…—Sabía que eso no iba a ser fácil—. Temía que los rumores fueran ciertos –Ya, lo había dicho.

—¿Temía qué…? –A mitad de la frase guardó silencio entendiendo un poco el significado de esas palabras—. Oh, vaya –Sonrió y soltó una risita que para Draco fue muy molesta.

—No es exactamente lo que piensa –tampoco él lo podía explicar, pues no sabía con seguridad qué relación tenía con el Slytherin en ese momento.

Pero Draco lo aclaró rápidamente, se quitó la capa revelándose a menos de un metro de ellos.

—Porque él es MI novio –Parecía bastante orgulloso.

Harry sintió gran satisfacción ante la forma en que Draco había pronunciado esa frase.

El profesor estaba sorprendido.

—Vaya, una capa invisible, muy astuto, pocos magos poseen una –Su rostro se suavizó—. Me parece muy bien que estén juntos –Godefroy rebuscó en su bolsillo—. Entonces sería justo presentarles a MI esposa –La fotografía que tenía en su mano mostraba una joven de piel oscura y cabello tan negro como la noche, sonreía al ser abrazada por el joven Auror, ambos parecían muy felices.

Harry sonrió ante la escena. Draco se sintió idiota.

—¿Cuánto tiempo llevan juntos? –Ahora sí que podría desmentir los rumores.

—Tres años, uno de casados, pero bueno, espero que esto termine con los celos del joven Malfoy. Draco clavó su mirada en el profesor, se sentía humillado, pero al menos su relación con Potter no peligraba.

—Yo espero que termine con los rumores –Se sentía muy cansado, aunque aliviado.

—Bien, pues, creo que ya pueden retirarse, Harry, gracias por tu ayuda –Abrió la puerta—. Espero su trabajo para la siguiente clase –Él también tenia cosas que considerar.

"Bueno, eso salió bien". Una vez descubierto Draco, se temía que un desastre se les viniera encima.

Ambos abandonaron el lugar y caminaron por los pasillos de regreso a su cuarto en silencio. Harry tenía una sonrisa en el rostro, Malfoy estaba pensativo.

Al llegar ante el cuadro y después de que Snape los dejara pasar, Draco se encerró en su habitación.

"Al menos sé que nuestra relación va avanzando".

Pero le preocupaba la actitud del rubio. Sabía que no era responsable del aparente complot, ya obvio para él, que parecía estarse armando, Draco estaba siguiendo sus instintos.

Lo que no le parecía justo era que sufriera las consecuencias.

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Las cosas en las mazmorras no estaban mejor, el chico de tez oscura estaba pensando cómo llevar a cabo las cosas el fin de semana de manera correcta, era tan extraña la manera en que esa chica le hacía sentir en su presencia. Tal vez él era de carácter muy caballeroso, porque la aparente aspereza de la Gryffindor se le antojaba hermosa.

"Tengo que hacerle notar mi lado bueno". No es que fuera a fingir algo, pero existía una parte en él un tanto escondida. Sencillamente desarrollada para no ser abusado por otros Slytherin.

"Ahora, Draco, es cuando tú me tendrías que ayudar". Pero las prioridades de su amigo eran castigar a Potter después de cometer una falta como esa. Estaba al tanto de la visita de las fans del chico que vivió, todos lo estaban. Situaciones como esta sacaban el lado bastante temible de Draco, porque podía no ser una tortura física, pero psicológicamente, Potter iba a quedar reducido a migajas cuando el rubio terminara de castigarlo.

—Esta vez, ser "el elegido" no te va a servir de nada –Suspiró.

Tenía toda la razón.

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Despertó al otro día con la sensación de que no debía salir de la cama, pero ignorando este hecho se duchó y vistió. Cuando salió se encontró a un mal encarado Draco Malfoy.

—Hola, Potter.

—Hola, Draco –Trato de acercarse pero él lo esquivó.

—Quiero pensar que entiendes tu error de ayer.

—¿Error…? Oh.

Hablaba del club de fans.

—Creo que eso no es…—Pero la mirada de Malfoy lo silenció.

—Si sabes lo que te conviene, vas a reconocerlo y compensarlo –¿Iba en serio? ¿Él no era responsable y lo tenía que pagar? No era lógico.

—Yo no las llamé.

—Pero pasaste mucho tiempo con ellas –No era idiota, Granger le había contado lo sucedido, pero su decisión de quedarse con ellas era otro tema.

—Bien, ¿qué quieres? –el muy descarado Potter se atrevía a tomarlo como un berrinche, como si algo pudiera calmarlo tan fácilmente.

—Eso depende de ti, Potter, gánate ese perdón –Dicho esto salió del cuarto hacia el Gran Comedor con una sonrisa en el rostro. Más le valía aplicarse.

Por otro lado, el chico que vivió comenzó a asimilar lo que acababa de ocurrir.

"Ahora resulta que tengo que adivinarle el pensamiento. Pide imposibles", pensaba molesto mientras salía del cuarto para desayunar, a menos que usara legeremancia sin su permiso. Y no era experto en el tema, precisamente.

Al sentarse en la mesa de Gryffindor tenía una ligera idea de lo que Draco le podía estar pidiendo, miró a Hermione y se le ocurrió que ella podría ayudarle.

—Hermione, tú eres una chica, sabes de romances, ¿no? –La mencionada alzó la mirada del libro de Herbología.

—¿Perdona? –Harry comprendió lo mal que se había expresado.

—Es que necesito tu ayuda –Comenzó a contarle su reciente conversación con Draco.

—Oh Harry, enmendar algo así es difícil, para que además le agregues la exigencia de alguien como Malfoy –La cara de del pelinegro mostró desesperación—. Pero no te preocupes, te ayudaré –Ron apareció entonces, tenía la ropa mal acomodada, señal de no haberse podido levantar a tiempo.

—¡Hermione! ¿¡Por qué no me despertaste? –Reclamó enojado Weasley antes de sentarse y comenzar a servirse de la fuente más cercana de comida.

—Porque no soy tu madre, Ronald –Se levantó luciendo muy molesta y mientras salía del comedor se fue murmurando "Hay otros que también deberían ponerse románticos".

Harry se quedó sentado planteándose si preguntar o no acerca de lo ocurrido, pues era claramente un problema de pareja.

—Ella está exagerando, solo le pregunté por qué no me despertó –Entre bocado y bocado su amigo comenzó a contarle lo sucedido.

—¿No puedes despertarte solo…? –Recordó que en efecto, a Ron le costaba levantarse, alguna vez lo había tenido que despertar. Pero no era como si le fuera la vida en ello.

—Es solo que desde que te fuiste de la torre de Gryffindor ella venía a despertarme–Harry sintió un poco de culpabilidad ya que seguramente Ron quería animarlo—. Pero comenzó a portarse de forma extraña, ayer me despertó de una manera espantosa, hoy ni siquiera vino –Sonaba bastante molesto.

—Tal vez, ya sabes, quizá no fuiste…¿agradecido? –Realmente no sabía qué decir, consciente de que su amigo era incluso más torpe que él cuando de relaciones sentimentales se trataba.

—¿De qué hablas? Ella se ofreció, si no quería no tenía que hacerlo –Ron no parecía entender el punto, Harry lo descartaba por completo como amigo en caso de emergencia, no lo iba a consultar para nada especialmente en el tema de "compensar a Draco".

—Sí, claro –Sintió algo de pena por su amigo, que estaba perdido. Pero tenía sus propios problemas, como bien había remarcado Hermione, Draco siempre había sido alguien muy exigente ¿Cómo se suponía que ideara algo que el rubio considerara lo suficientemente bueno?

Se encaminó a clase de Herbología considerando cualquier opción que se le pasara por la cabeza.

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—¡Hola Harry! –La hija menor de los Weasley caminaba hacia su clase de Cuidado de Criaturas Mágicas cuando divisó a Harry. Estaba contenta de verlo, parecía que habían pasado años desde la última vez que se habían saludado.

—Ginny, ¡hola! –En ese momento le emocionó pensar que quizá ella tuviera una idea de lo que podría hacer. No creía que hubiera suficientes personas a las que pudiera preguntar sobre el tema.

Pero estando tan contento con la expectativa de más ayuda, no notó que en la distancia había más de un par de ojos observándolo.

Draco estaba esperando a Harry cerca de allí para entrar a clase, tal vez asaltarle con algún beso, pero se topaba con que Potter estaba muy a gusto platicando con la hermana de la comadreja, que reía ante lo que Harry le decía, a esa distancia no lograba captar lo que hablaban.

"Imbécil cara rajada, además va a coquetear con su ex novia". Era el colmo.

—Vaya, así que Malfoy está enojado por la visita de tu club de fans –Después de reírse de su situación, su ahora amiga le brindaba una sonrisa y la promesa de apoyo.

—Sí, tú lo sabes Ginny, echo a perder cualquier intento de romanticismo.

La chica lo miró con pena.

—De acuerdo, pensaré en algo, pero, te convendría más hablar con alguien de su casa, uno de sus amigos.

"Muy sencillo, si no fuera porque no tengo idea si saben de la situación en que se encuentra, tal vez Blaise…" Draco, como él, era una persona muy privada, pero recordaba haberlo visto con el chico de tez morena, parecían amigos, amigos de verdad, no como sus antiguos guardaespaldas, Crabbe y Goyle.

—Lo intentaré.

—De acuerdo –Mentalmente Ginny se hizo la nota de avisar a Blaise. Claro que tendría que buscarlo antes de su cita, no podía esperar hasta el sábado. Dudaba que la paciencia fuera una de las virtudes de Malfoy, porque debía tener alguna, ya que Harry parecía muy dispuesto a convertirse en su pareja.

Su instinto asesino contra la pelirroja estaba presente, aunque no llegó a saltar sobre ella pues Potter se despidió para ir a clase, o eso quería pensar.

Cuando retomó su camino y pasó cerca de Ginny le envió una mirada fulminante que momentáneamente fue respondida por una cara de perplejidad de la pelirroja; después se transformó en una risita mal disimulada.

"Zorra", pensó el Slytherin antes de seguir caminando, aunque dolía pensar que Harry la buscara.

"Qué posesivo" resolvió Ginny antes de también, dirigirse a clase.

Un poco más allá, Daphne caminaba también hacia su clase, qué oportuna escena acaba de encontrar, ideal para cavar de manera mas profunda la brecha entre él y Malfoy.

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El resto del día pasó con moderada calma, aunque se dio cuenta de inmediato de que la situación de su amigo Ron era exactamente como la suya. Ambos estuvieron acompañados en clase de Herbología por sus respectivas, ¿parejas?, pero solo en presencia física, pues pasaban de ellos como si fueran un arbusto auto fertilizante.

Él entendía el porqué del silencio de Draco, pero le desconcertaba que ahora pareciera enfadado por algún otro motivo que desconocía.

—Vamos, Hermione –murmuraba por lo bajo Ron—. Estás siendo una exagerada –Pero la chica seguía sin contestarle, para luego entablar conversación con un incómodo Neville, consciente de estar en medio de su pelea.

"Pobre". Al menos él sabía que si Malfoy quería podía dejarlo allí para hablar con Blaise, quien por cierto los miraba con cierta curiosidad, también había notado la mirada de Parkinson; según sabía, Draco y ella habían sido novios, ¿tal vez estaba esperando la oportunidad de hablar con él? Esa teoría hizo que su estómago se retorciera, molesto.

Era verdad, muchos estaban detrás de Draco, si su decisión era que quería tenerlo a él, a Harry Potter, a su lado, debía entender que requería esfuerzo de su parte.

—Pansy –En mitad de la clase y lejos de oídos indiscretos contó a su amiga lo que acaba de presenciar. Ella sonrió maquiavélicamente, ya que el club de fans no pareció tener un efecto contundente en Draco, como que le estaba molestando, esto bien podría hacer que destrozara a Potter.

—Bien hecho, Daphne querida –Tenía que concentrarse en usar esta información para crear un buen plan.

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Cuando salieron de clase Blaise se acercó a Draco para hablarle, sin avisar salieron juntos mientras Harry suspiraba y trataba de recordar las ideas bastante malas que había tenido, pero ideas al fin y al cabo.

—¿Aún sigues enojado con Potter? –Blaise produjo una risita molesta que hacía a Draco gruñir al recordarlo.

—Tiene que compensarme por haberse pasado todo el día entre el hedor de esas tontas –Y estaba siendo realista, Harry no sabía la peste que supuraba hasta que se había bañado en la mañana.

—¿Hedor?

—Apestaba a todas ellas, era asqueroso, no sé cómo no se dio cuenta –Sintió que iba a asesinar a todas ellas, pero gracias a Merlín que se había podido contener.

—Vaya, que espantoso debió ser –No podía imaginarlo.

—Esta mañana además lo vi hablando con la hermana de Weasley, ella se reía como una tonta –Como si no tuviera suficiente con su club de fans.

—¿Con Ginny…? –ahora quien se sintió molesto fue él.

—Sí, con ella, ¿ahora la llamas por su nombre? –Qué horrible sonaba pensar que Blaise se encariñara de algún modo con un Weasley.

—Eso creo –Blaise, piensa, es lógico que ella quiera regresar con él, después de todo, pasaron la guerra juntos, tal vez no físicamente, pero sí como una pareja que esperaba el regreso del otro.

—Pues no lo hagas, te estás asociando con una chica que tiene reputación de ser muy zo…–Se censuró para no continuar con el comentario, la cara de Zabini mostraba que era un error considerar decir algo malo de la pelirroja.

—Ella es una buena persona, además cualquiera puede acercarse a él, nadie sabe que ustedes están juntos –Estaba enojado. Era mejor buscarla "Y luego, ¿qué? ¿Le reclamo porque habla con su ex?" Eso era de lo más tonto, no tenía ninguna razón para ello.

—Pues como quieras –Draco se alejó de su amigo con la clara intención de ir a pedirle a Potter una explicación sabiendo que Zabini tenía razón pero se le ocurrió algo mejor.

Lo encontró en camino a clase de Pociones, cuando entraron a la clase se colocó al lado de Harry, respirando profundamente antes de comenzar a hablar.

—¿Draco? –Harry observó la mirada en su rostro y supo que algo se le venía encima.

—Escúchenme muy bien, porque lo diré solo una vez. Potter es MI NOVIO ahora –Mientras pronunciaba estas palabras su mano se colocó en la cintura de Harry, para después someterlo con un beso fantástico, en que el tiempo se detuvo y ambos disfrutaron de ese contacto breve. Antes de que las cosas pudieran salirse de control Harry se separó de mala gana, estaba deseando seguir así con el Slytherin, tocando más de esa piel.

Cuando miró alrededor sintió cómo se sonrojaba hasta las orejas y quería perderse en algún rincón de una oscura mazmorra.

La clase estaba algo impactada por la revelación, además del beso apasionado y de inmediato comenzó a ser un zumbido de murmullos.

De entre todos, Harry observó a Hermione, quien primero parecía algo desconcertada ante lo drástico que Malfoy había sido, luego simplemente suspiró y sonrió en dirección a su amigo para darle a entender que se resignara.

"No puedo creerlo". Era espantoso, SU Draco estaba declarando públicamente una relación con Potter.

—Esto no es posible –A pesar de todos sus esfuerzos ellos seguían juntos, eso quería decir que no habían hecho suficiente.

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No ocurrió nada extraordinario cuando llegaron a comer, todo parecía como de costumbre: cada mesa estaba llena del atronador sonido de jóvenes riendo y charlando de la escuela o cosas triviales. Por eso les extrañó que la profesora McGonagall se levantara y después de aclararse la garganta comenzara a hablarles.

—Alumnos, creo que todos aquí están ya enterados de los absurdos rumores que se han esparcido sobre el nuevo profesor de DCAO, Godefroy Engelmann –A todos se les atoró por un momento su comida, la Directora fue amable y los dejó recuperarse antes de proseguir—. Así que ahora les va a dirigir un par de palabras.

El profesor se levantó de su lugar en la mesa de maestros, todos guardaron silencio esperando su reacción.

—Como saben, soy un profesor nuevo aquí, sé de la maldición de este cargo y por lo que veo ya me está empezando a perjudicar –No sonaba demasiado enfadado—. Pero no toleraré que levanten semejantes argumentos falsos para divertirse un poco a mis costillas, es algo muy serio, así que les aseguro que el responsable va a tener que enfrentar un castigo bastante grave por difamar a un profesor.

Después de eso todos comieron pero con menos algarabía, preguntándose lo que les esperaba a los responsables de iniciar los rumores.

Solo Pansy estaba tranquila al respecto, ya tenía todo listo para desligarse de cualquier sospecha en esa investigación.

Al día siguiente, mientras todos comían tranquilos, pues estaban esperando ansiosos el fin de semana, entró al comedor un estruendoso ser, que bailoteó como era su costumbre haciendo ruidos de gases e insultando a los alumnos, además de volcar algunas copas.

—¡Detente ya! –Desde siempre ese ser había sido molesto, pero esa tarde parecía haber perdido el escaso control que poseía.

—Oh, lo siento querida Directora, solo pensé que debería pasarme por aquí ya que mi trabajo ha sido motivo de alabanzas –sonaba muy feliz.

—¿Tu trabajo? –Lo que les faltaba, había estado haciendo de las suyas.

—Sí, escuché a los chicos de primero, tan fáciles de asustar, que alguien estaba buscando al responsable por los rumores de Potter y el nuevo profesor –Todos comenzaron a cuchichear.

—Así que él es responsable, no me sorprende, espero que le den lo que se merece –Mientras estaban cerca de la mesa de Gryffindor Draco logró escuchar a Ron. Y por una vez no podía estar más de acuerdo con Weasley.

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En el siguiente capítulo se enteran de quien es, lo juro.