Hola a todas, hoy es lunes, día de actualización ¡Viva!
Espero que estén iniciando el año con muchos ánimos y que todo este saliéndoles bien.
Como siempre gracias a mi adorable editora Fanfiker_Fanfinal ¡Gracias! por tener infinita paciencia y ayudarme a corregir mis horrores ortograficos.
Por desgracia la próxima semana actualizaré el miércoles, ya estaré de vacaciones, pero esta semana es de entrega de proyectos en mi escuela y siento que me ahogo.
Por su comprensión, gracias.
Capítulo 19: Ilusiones de todo tipo.
Después de tan romántica cena ambos fueron caminando de regreso al castillo a paso lento, tomados de la mano e insultándose como era su casi romántica costumbre.
Todo parecía en calma, Harry se había descalzado para sentir el pasto fresco bajo sus pies, Draco se había negado a hacer lo mismo, pero le pareció curiosa la forma en que Potter disfrutaba ese tipo de cosas.
"Placeres mundanos". Habría dicho su padre.
Aunque no importaba, era bastante relajante contemplar un poco de cielo estrellado reflejado como en un espejo, por la superficie del lago, donde ningún tentáculo se atrevía a profanar la inmaculada superficie.
—Al menos demuestras tener algo de cerebro, Potter –Ambos rieron—. Supiste hacer trampa. Pero cuánto se alegraba de que hubiera mostrado ese derroche de detalles.
No era que exigiera tanto sin un motivo concreto, en parte era para observar cuán consciente era Harry, si sabía en lo que se estaba metiendo: no existía la marcha atrás en un enlace.
—¿De qué hablas? –Sonrió Harry—. No hice trampa –Malfoy torció su boca aceptando internamente que Potter tenía razón, nunca le dijo que no pudiera preguntar a otros qué hacer para compensarlo.
—Bien, la próxima vez pondré más condiciones.
"Yo espero que no haya próxima vez". Aún así era divertido imaginar las condiciones que el rubio le pondría.
No le molestaría, de todos modos le brindaba un panorama nuevo en lo que refería a sus amigos, pues se daba cuenta de que incluso Draco mostraba algunas actitudes para cuidarse del mundo, como si tuviera una coraza.
Pero lo que Potter no sabía eran los pensamientos que cruzaban por la mente del Slytherin en ese momento.
En cuanto entraron a su habitación Draco empujó a Harry a la pared más cercana, desde hace unos momentos que el aroma se había incrementado de manera drástica, nublando su juicio. Harry no se opuso ante las acciones de Draco, sin recordar que al estar preparando las cosas para la velada no había estado pendiente del reloj y de la poción que debía ingerir.
Manos comenzaron a escabullirse entre las ropas, murmullos y maldiciones por lo bajo, especialmente cuando Draco descargó una mordida en el hombro del chico que vivió.
—Draco…—Casi iba a soltar un reclamo cuando sintió los dientes sobre su piel, pero la placentera sensación que le produjo lo hizo olvidarse de ello.
Malfoy parecía estar disfrutando bastante, lo deslizó como pudo hasta el suelo alfombrado.
Harry decidió que Draco era siempre quien tomaba a iniciativa y eso no estaba bien. Por lo que con algo de esfuerzo domando al encabritado rubio logró posicionarse arriba, sujetándolo y comenzando a explorar con calma todo lo que estuviera a su alcance.
Le pareció que Malfoy exhibía una mirada tan encantadora y llena de entusiasmo que le hizo imaginar cosas muy placenteras. Su parte baja era quien reaccionaba ante esos pensamientos.
Por otro lado Draco sentía de manera extrema el aroma, que si lo separaba, era un popurrí de esencias, canela, pimienta, castañas, fragancias que estimulaban su cerebro por medio de su sentido del gusto, sumiéndolo en deseos eróticos que exigían ser realizados. Simplemente sublime.
Esas manos, de piel áspera que le desvestían en ese instante, eran justo como deberían, viriles.
Los dedos que se paseaban por su piel, tocando con timidez, impaciencia y algo de recato. Le daban escalofríos que marcaban sus poros.
—Es irreal –murmuró Harry, refiriéndose a la apariencia que tenía delante. Era como si hubieran escogido los colores con cuidado, para la piel, el escaso vello corporal de tono platinado, los pezones sonrosados que se mostraban duros.
Tocó uno con curiosidad, Draco exhaló un sonido de sorpresa y se removió. Implacablemente ese toque continuó, haciendo que de la boca de Malfoy escaparan más sonidos como el anterior, Harry estaba extasiado escuchándole, sus manos por fin dejaron ir su peso para dar libertad a Draco, que no se movió, mientras disfrutaba de esas manos que jugueteaban en su pecho, se paseaban por su cuello, incluso deslizándose con descaro a sus piernas.
—Todo es tuyo –susurró en respuesta, pues era la verdad.
Pero una cosa detuvo la exploración de Harry en seco, allí, sobre el pecho blanco, se encontraba la cicatriz apenas visible de lo que era un zarpazo causado por el sectumsempra accidental que había lanzado al rubio hacía dos años.
—Lo lamento –No recordaba haberse disculpado con él después del incidente, pero ahora tenía la oportunidad. Se disculpó mirándolo a los ojos, Draco estaba anonadado, no esperaba eso, incluso su mente comenzaba a despejarse un poco.
Harry después se disculpó en silencio, besando cada parte de las cicatrices, sus labios eran como alas de mariposa, suaves y ligeros.
Le abrumó el sentimiento que transmitía esa acción.
—Harry… —Se sintió de nuevo muy vulnerable, pero reconfortado y muy excitado, la necesidad regresaba de forma dolorosa, su miembro se encontraba despierto.
—Draco –pronunció, dejando su mano en la virilidad del rubio, masajeando. Sería la primera vez que haría eso a un chico, pero nada importaba, porque ese chico era Draco y era solo suyo.
La voz del Slytherin comenzó a sonar una y otra vez ahogado en sensaciones placenteras.
Harry estaba deseando algo más, quería poseer a Draco, no estaba seguro como seguirían las cosas, pero no quería presionarlo.
Draco detuvo la mano de Harry cuando sintió que estaba por alcanzar el orgasmo, lo que puso aún más nervioso al chico que vivió, ya que ahora era cuando Draco iba a estar dentro de él.
—Potter…—Pero Draco tenía una idea distinta, a pesar de la fuerte tracción que sentía en esos momentos, de la increíble necesidad, de nuevo, no podían terminar esto, pues Harry estaría atado a él de manera terminante—. Recuerda, lo que significa… —Casi ahogado en las sensaciones logró articular las palabras, Harry captó el mensaje.
—Lo sé, pero no dejaré que te quedes así —Rápidamente se le ocurrió una alternativa que haría al rubio disfrutar de igual forma.
Draco soltó un grito llamando a Merlín cuando la boca cálida de Harry envolvió su miembro sin previo aviso, jadeó fuerte y apoyó sus manos en el cabello de Potter cuando comenzó a deslizar su lengua dejándolo desarmado y con la capacidad de habla reducida a repetir el nombre de Harry una y otra vez.
Finalmente Draco alcanzó, sin poder evitarlo, el orgasmo, Harry simplemente dejó que todo se deslizara por su garganta antes de retirarse.
—Merlín –La respiración del rubio estaba totalmente agitada su pecho subía y bajaba mientras la regulación de su ritmo cardiaco se normalizaba.
Harry sonrió, su propia erección dolía, pero decidió resolverlo por su cuenta, tomó a Draco en brazos aun con las protestas que este pronunció y lo dejó en su habitación para así él correr a la suya a resolver su "situación".
Draco pensaba que definitivamente había sido la mejor disculpa que había recibido.
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Al día siguiente, Harry tenía el rostro sonrojado cada vez que miraba a Draco, quien no entendía cómo Potter podía demostrar semejantes habilidades siendo virgen, ser tan descarado durante todo el acto, y aun así sonrojarse como colegiala enamorada después.
—Potter, deja de sonrojarte cada vez que me ves –Pero le parecía gracioso.
—Cállate –No pretendía ser grosero, pero es que era diferente, cuando se encontró en esa situación Draco mismo, su cercanía, su imagen, sacaban de él esa faceta. Claro que estaba seguro de querer repetir la experiencia—. No puede ser que esa sea la primera y última vez que hagamos algo así.
— Yo tampoco quiero que nos enlacemos por un calentón, pero tienes autocontrol Potter, suficiente por los dos, debo agregar, así que puede que no sea la última vez–No era ninguna doncella que si la desfloraban debía casarse, esa unión era importante, pero con algunas precauciones podían divertirse.
—¿De qué hablas?
—Hablo de que si nos mantenemos como anoche, no hay razón por la cual no repetir la experiencia –Malfoy parecía bastante entusiasta.
—¿De verdad? –Harry iba a decir que tenía sus dudas y que debían tener cuidado, no pudo seguir hablando porque el rubio se le echó encima.
Draco le demostró que la realidad era que sí podían divertirse.
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Los días habían pasado volando, ya estaban sumergidos de manera plena en los colores del otoño, que se había instalado cómodamente en todo lugar, desde los jardines hasta el invernadero.
Halloween estaba a la vuelta de la esquina, todos emocionados y llenos de esperanza de tener una fiesta un poco más animada que anteriores años, ya que grandes sugerencias le habían ido llegando a la directora al respecto.
Aunque McGonagall no era la mujer más festiva, los demás profesores tomaban las fechas una vez más para celebrar el inicio de una nueva época de paz. Por lo que los rumores no se hicieron esperar al respecto.
—Sinceramente dudo que la directora se deje convencer fácilmente –Draco era de la opinión que ese día, tendrían su cena como cada año, no como Blaise y Ron que parecían estar muy animados con los rumores.
—Vamos Draco, nos hace falta una fiesta para relajarnos después de semejante inicio de curso –Todos rieron ante la afirmación de Zabini.
—Yo lo secundo, seguro que haremos alguna otra cosa –Sorprendentemente para todos, Ron y Blaise habían empezado a llevarse bastante bien, cosa que Ginny mentalmente agradecía a Merlín, pues no creía poder soportar la faceta de "Hermano celoso y sobreprotector" que alguna vez Ron había demostrado poseer.
—Sería muy agradable hacer algo nuevo—Incluso Hermione esperaba algún cambio, aunque con menor entusiasmo.
Así continuaron las cosas, hasta que faltaron solamente tres días para la tan esperada fecha.
Los estudiantes se encontraban desayunando en sus respectivas mesas, cuando la Profesora McGonagall se puso en pie, con un ademán ordenó silencio y se dispuso a revelar su propósito.
—Sé que todos esperan ansiosos la celebración de Halloween –Todos la observaban llenos de curiosidad—. Debo decir que recibí muchas sugerencias de parte de los profesores, incluso, para hacer algo diferente, He escuchado los rumores –Era el momento definitivo, casi se hiperventilaban por la espera—. Bien, haremos una fiesta al estilo muggle, disfrazándonos y organizando un baile en que todos sean admitidos, pero espero que demuestren ser dignos de tal evento comportándose correctamente –Después de esto retomó su asiento, en ese instante la escuela entera comenzó a murmurar acerca de lo que iban a usar, los que conocían la tradición muggle estaban eufóricos explicando a todos cómo eran las fiestas de disfraces.
—Hermione, cuéntanos como es –Pronto, Harry y Hermione estaban siendo el blanco de las preguntas implacables de Ron, Blaise y Ginny, así como otros hijos de muggle eran acosados por sus demás compañeros para enterarse con lujo de detalle. Draco estaba todavía sorprendido, pero pronto comprendió que era una buena oportunidad para lucirse ante Harry.
—Podrían ir de alguien famoso, como un actor o músico –Hermione describía todos las posibles elecciones. Estaban bastante emocionados.
Muchos pidieron a sus casas las cosas que les hacían falta para el disfraz. De manera entusiasta la mayoría pasó gran parte de esos tres días practicando para el evento.
Finalmente, llegó el 31 de Octubre, se respiraba un aire de impaciencia y excitación general.
Ese día nadie había podido concentrarse en clases, las chicas dedicaron toda la tarde a prepararse, incluso Hermione fue arrastrada por Ginny para aplicarle maquillaje como era debido.
También a Draco le había llevado toda la tarde.
"No sé por qué no me sorprende". Harry sabía que su novio era demasiado perfeccionista.
Exactamente a las 8 menos 10 minutos de la noche los estudiantes se congregaron en la entrada del gran comedor, las puertas aún estaban cerradas.
Tanto Hermione, Ron, Blaise y Ginny estaban allí, faltaban Harry y Draco.
—Oh, que hermosa te ves Ginny –Hermione contempló a Ginny que estaba caracterizada como Jessica Rabbit(1), Blaise la escoltaba del brazo disfrazado de Roger Rabbit(2), las orejas de conejo se movían.
—Gracias Hermione, pero sigo sin entender muy bien lo del cine –Le había explicado de qué trataba la película.
—Solo faltan Harry y Malfoy –Ron iba caracterizado como Frankenstein(3), aunque le habían dado algo de corpulencia, se veía extraño, pues su voz sonaba como siempre, los tornillos y el color verde habían quedado muy bien.
—Sí, me pregunto qué los estará retrasando —Hermione le acompañaba en una versión femenina(4), su esponjoso cabello apuntaba hacia arriba, pintado a rayas de negro y blanco.
—Espero que lleguen a tiempo –Todos estaban impacientes.
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—Draco, debemos irnos, es casi hora de la cena –Harry llamó con un golpe suave a la puerta del rubio. Su disfraz no era incómodo, pero se sentía raro vestido de esa manera, más con los accesorios que traía encima.
Hermione le había enseñado a aplicarse base en el cuello y los alrededores, había tenido que ceder a que le mostrara cómo después de su primer encuentro con Draco, muerto de vergüenza por las pequeñas marcas visibles que su novio le dejaba encima.
El rubio estaba en desacuerdo de que las ocultara pues para él era mejor que todos supieran lo que sucedía. Especialmente lo hacía por Pansy, que aunque alejada de ellos, estaba demasiado calmada para el gusto de Draco, por eso se mantenía alerta y mostraba que Harry era solo suyo y que él no estaba disponible tampoco.
Después de sus encuentros Harry tenía alguna marca nueva, Malfoy también tenía las suyas, pero él sí sabía cubrirlas solo, maldijo al Slytherin por no ayudarle.
Con algo de práctica ya no tardaba, no podía creer que Draco aún no estuviera listo.
Volvió a golpear, no obtuvo respuesta, pero escuchó pasos dentro.
Cuando salió Harry se olvidó del "ya era hora" que tenía planeado decir.
Draco sonrió ante la expresión de su novio.
Solo por vanagloriarse preguntó:
—¿Cómo me veo? –Harry no encontró palabras.
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Aparecieron justo cuando las puertas del Gran Comedor se abrían permitiendo el paso a los ansiosos estudiantes.
Todos habían sacado provecho de la fiesta, se veían gran variedad de disfraces, desde los más originales y difíciles de entender, hasta las típicas chicas que usaban esto de excusa para mostrar más piel de la recomendable.
Pero cuando se adentraron entre los estudiantes muchas suspiraron por la visión que era la magnifica pareja de vampiros que hacían su aparición.
Harry estaba disfrazado como Louis(5), habían usado una poción crece pelo para dejarlo largo y lo habían alisado, peinándolo con una coleta baja. Vestía una camisa de manga ancha color marfil, pantalones bastante apretados de color negro y una capa de igual color con forro rojo vino.
Draco por otro lado representaba a Lestat(6), tenía el cabello suelto, también más largo, usaba una camisa que igualmente era de manga ancha, pero esta era de un tono amarillo pálido, un pantalón negro y una capa de armiño negra con el forro rojo bermellón.
La sala entera los observó con descaro y detalle.
—Vaya, así que a final encontraste algo que te agradó –Blaise reconoció lo bien que a Draco le sentaban los colmillos falsos que ostentaba.
—Siempre he sido exigente –Sonrió mostrando aun más los colmillos.
—Potter no te quedas atrás, también te ves genial –Harry solo asintió.
—Suficiente, ¡vamos a divertirnos! –Ginny estaba eufórica.
En lugar de las cuatro habituales mesas cuadradas, había varias decenas redondas, con manteles color naranja y servilletas negras.
La comida estuvo llena de asados, pastel de carne, puré de papa, ensaladas. Pero lo mejor fueron los postres, dulces de todo tipo, pastelillos, galletas, dulces de melaza, mermelada, miel, chocolate. Todo decorado con dibujo de arañas —Ron ignoró estos—, murciélagos, calaveras, etc.…
Incluso algunos chocolates con licor, whisky de fuego, aunque la cantidad era mínima y solo se servían a quienes cursaban séptimo.
—Vaya, saben muy bien –Hermione no veía con buenos ojos que su novio tomara esos chocolates, pero decidió darle el gusto.
—Potter, ¿quieres probar uno? –Draco comió el suyo sensualmente, a Harry se le hizo agua la boca, y no precisamente por el chocolate.
—Supongo –Tomó el chocolate que le ofrecía Malfoy, el whisky quemaba ligeramente, pero se sentía bien. Comió un par más.
Ginny y Blaise bailaban enérgicamente con la banda que estaba tocando, era un grupo que se había formado en el colegio años atrás y ahora volvían a tocar con gusto.
Ron masticó con fuerza uno de sus caramelos hasta hacerlo astillas.
Harry se sentía genial comiendo esos chocolates, su timidez disipándose cada vez más, así como su buen juicio, después comer otro tanto, tomó a Draco por la muñeca y lo arrastró básicamente para comenzar a bailar.
La mayoría comenzó a cuchichear al verlos, pero era ya bien sabida su relación y la posesividad de Malfoy. Claro que, seguía siendo sorprendente como dos acérrimos enemigos se besaban de semejante manera.
—Esto no va a terminar bien –Hermione solo podía reír al observar los torpes movimientos de Harry en un intento por bailar, hasta que Draco logró sacarlo de ser el foco de atención.
—Eres una vergüenza, Potter –Draco parecía molesto, pero su tono de voz más bien tenía un toque de humor.
La fiesta siguió su curso hasta que a la media noche la Directora anunció que era hora de ir a la cama.
Harry y Ron despertaron con resaca al día siguiente, prometiendo no volver a comer de esos chocolates.
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El mes de Noviembre comenzó con tranquilidad, así mismo cada día los seis se reunían para estudiar, con protestas de Draco y pataletas de Ron por argumentar lo mucho que faltaba para los exámenes.
—Si no comenzamos a repasar lo estudiado, no daremos abasto con lo que falta por aprender –Ese era el lema de Hermione esos días.
Fuera de eso, la tranquilidad seguía su curso, incluso habían dejado de lado el tema de Pansy. Draco parecía dispuesto como la mayoría de la gente, a ignorarla, con excepción de Daphne claro, quien le hablaba en secreto.
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Parecía que ese mes pasaría con esa tranquilidad como recuerdo marcado en sus mentes, si no fuera porque iniciando el fin de semana, mientras Draco desayunaba, una chica que no tenía nada que ver con la escuela, irrumpió a la hora del desayuno para saltar sobre Draco, quien desprevenido fantaseaba con Harry, sintiendo unos labios presionados sobre los suyos y un grito de alegría.
—Draco querido, ¡acabo de enterarme de la mas hermosa noticia, cuando la escuches te hará tan feliz como a mí!
Malfoy dudó mucho de esa afirmación…
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Eso de tener fans locas no es exclusivo de Harry jaja.
Jessica Rabbit es un personaje ficticio de la película ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, es la esposa extremadamente sexy de Roger.
Roger Rabitt es un personaje ficticio de la película ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, es uno de los principales personaje de la película (no les cuento más, mejor veanla, es genial).
Frankenstein o el moderno Prometeo es una obra literaria de la escritora inglesa Mary Wollstonecraft Shelley. Publicado en 1818, el texto explora temas tales como la moral científica, la creación y destrucción de vida y la audacia de la humanidad en su relación con Dios.
La novia de Franskentein es una película dirigida por James Whale el 22 de Abril de 1935 (también estupenda, veanla).
Louis de Pointe du Lac es un personaje ficticio de Anne Rice de la serie Crónicas Vampíricas. Comenzó su vida como un hombre mortal, y más tarde se convirtió en un vampiro.
Lestat de Lioncourt es un personaje ficticio que aparece en las novelas de Anne Rice. Es un vampiro y el personaje principal de la mayoría de las historias de las Crónicas Vampíricas, narradas en primera persona (Las amo, leanlas, esos SI son vampiros sexy).
