Hola a todos mis queridos lectores, ya es lunes así que aquí esta el capítulo. Espero lo disfruten. Muchas gracias a mi editora FanFiker_FanFinal por corregir y explicarme todo una y otra vez para que mi cabeza lo asimile jeje.

No sé si a todos les den vacaciones de Semana Santa (hay quienes solo les dan jueves y viernes santo), pero cuales sean sus días libres, espero que se la pasen muy bien y se diviertan.

Capítulo 29: Revelaciones.

La mañana siguiente llegó rápido para la pareja, que despertó por los golpes de Kreacher en su puerta.

—Amo Harry, el desayuno está listo –Harry no quería abandonar la cómoda posición en que él y Draco estaban, pero si no contestaba probablemente el elfo entraría al cuarto para levantarlo.

Abrió la puerta después de ponerse un bóxer, su prometido se removió buscando su calor y gruñó entre sueños.

—Gracias Kreacher, ¿podrías traerlo en media hora? Queremos desayunar en el cuarto –El elfo asintió y se retiró aparentemente feliz de que el amo Harry estuviera con alguien de sangre pura y apellido renombrado.

Potter se apresuró a regresar a la cama cuando notó dos orbes grises que lo observaban con gesto molesto.

—Debiste ignorarlo –Harry se aproximó y besó al rubio con bastante entusiasmo, pronto esa expresión fue sustituida por una más agradable.

—¿Mejor? –Draco se estiró antes de acurrucarse de nuevo con Harry.

—Por ahora –El chico que vivió sonrió ante el estado mimoso en que su novio parecía estar, brindándole caricias que parecían el inicio de algo más serio, hasta que algo los distrajo.

—Draco –El mencionado se dio cuenta de que algo pasaba cuando su novio dejó de tocarlo.

—¿Qué pasa? –Harry pasó sus dedos por unas marcas que estaban alrededor de la muñeca de Draco.

—Eso no estaba aquí antes –Era una runa, casi no se notaban a menos que prestaras mucha atención, pues eran de un tono más oscuro que la piel del Slytherin.

—Tú también la tienes –Ambos, Harry en la muñeca izquierda y Draco en la derecha, presentaban marcas, un único tipo de runa que se repetía formando una especie de envoltura que parecía una enredadera, justo en la parte de arriba de la muñeca había una que era significativamente más grande que las otras.

—Es… lo que mencionaban los libros –Draco recordó el texto que había leído primero con Granger y luego en Malfoy Manor, como si el modo en que su magia se hubiera comportado anoche no fuera suficiente, la confirmación de su unión legítima aparecía ante sus ojos.

—¡Así que funcionó! –Harry estaba extremadamente feliz, se lanzó sobre Draco para seguir besándolo, era la mejor noticia que podían recibir para el inicio del año, parecía que su novio estaba igualmente entusiasmado por la noticia, ambos se dedicaron a pasar un rato muy apasionado, traumatizando a Kreacher que entró sin llamar, dejando caer la charola con la comida y bebida, para cubrir su rostro.

Después de limpiar y de que ambos chicos acordaran poner seguro a su puerta la próxima vez, Draco se apresuró a escribir a sus padres una vez que ambos se hubieran aseado y vestido, para darles la buena noticia, Harry también envió una carta a los Weasley.

"Seguro que Fleur y Bill estarán felices de saberlo".

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La mansión Malfoy se estremeció ante la alegría que mostraron los padres de Draco al leer la carta que su hijo había enviado esa mañana.

—Finalmente podremos presentar a nuestro hijo como debe ser, comprometido, ante la alta sociedad –Lucius parecía muy entusiasmado de anunciar la noticia.

—Necesitamos que ambos estén aquí para fijar una fecha, esto es excelente –Narcissa también parecía satisfecha con el resultado, pero secretamente mucho más relajada, una vez que su único hijo tenía la seguridad de haber encontrado a la persona que lo cuidaría y protegería toda su vida, por nada más y nada menos que amor puro. Los matrimonios entre magos sangre pura como ellos eran concertados, de hecho Draco habría sufrido el mismo destino de no haber aflorado su herencia veela, por lo que era una noticia aún mejor.

—Haremos que publiquen un artículo al respecto en El Profeta –Seguramente estarían felices de tener una exclusiva de semejante acontecimiento, que probablemente causaría gran revuelo en la sociedad.

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Hermione Granger estaba muy tranquila recostada en una silla de playa disfrutando del agradable calor e iluminación cuando una lechuza aterrizó en la sombrilla de playa que tenía a un lado para entregarle un mensaje.

Agradeciendo a la lechuza, esta desplegó sus alas e inició el vuelo de regreso con su dueño. Era una lechuza desconocida, era la primera vez que la veía, pero comenzó a leer el mensaje.

La carta era de Harry, narraba algunos acontecimientos recientes, referentes a los Malfoy, como la cena de Navidad y Año Nuevo que había tenido, de la segunda noticia estaba más al tanto pues Ron la había escrito también. Pero lo que desconocía hasta hace un momento era la buena noticia del enlace de Harry y Draco.

"Finalmente, me siento feliz por ellos". Cuando Ginny le contó por carta que ellos se habían comprometido le hizo sentir aliviada que fuera Harry quien se hubiera declarado a Malfoy, pues significaba que en verdad lo amaba.

Pero ahora que estaban por fin enlazados era solo cuestión de tiempo para que lo anunciaran al mundo, como los padres de Draco seguramente deseaban.

"Van a ser días difíciles". Conocía la reputación de los medios masivos, estarían buscando una historia que incrementara sus ventas. "Espero que estén listos para toda la atención que tendrán encima".

Suspiró pensando que estos iban a ser los últimos días libres y despreocupados.

—Me espera mucho trabajo duro –murmuró sonriendo y se levantó de la silla para dar las buenas noticias a sus padres, tal vez debía comenzar a buscar un vestido acorde a la ocasión—. Porque con la ayuda que les he dado más vale que esté invitada a la boda.

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Al día siguiente Harry y Draco fueron de visita a Malfoy Manor, donde los padres de Draco se apresuraron a felicitarlos, también notaron la runa que había aparecido en sus brazos.

-Potter, el nombre de tu runa es Uruz –Explico Lucius-. Representa la transición y renovación cíclica de la vida(1) –Era increíble observar las marcas.

Harry observó con atención la runa.

-Renovación…-murmuró para sí.

El padre de Draco observó la runa en la piel de su hijo y después de un momento recordó su significado.

-Esta es Wunjo, significa "felicidad, gozo, luz". Para que puedan manifestarse estos dones deben encontrar paz en tu interior –Draco estaba un poco asombrado por el conocimiento que poseía su padre.

Narcissa repasó con su dedo la marca en la piel de su hijo, estaba sombrada.

Una vez que tuvieron un momento para hacerse a la idea de lo que significaban las marcas en su piel, los padres de Draco comenzaron a sugerir fechas para proclamar su enlace y el compromiso.

Harry se sentía nervioso al respecto, aunque le pareció que algo muy bueno saldría al anunciarlo, las cartas de sus admiradoras aún llegaban esos días, la cantidad había disminuido considerablemente, pero imaginaba que al hacer el anuncio muchas dejarían de escribir al saber que iba a casarse.

—Bien, me parece buena idea que hagamos el reclamo antes de regresar a la escuela, para dejar todo en orden y que no nos interrumpan en clases –Draco estaba redactando ya un borrador de la carta que enviarían a El Profeta pidiendo divulgar la noticia.

Harry estaba bastante de acuerdo, cuanto más pronto dejaran de aparecer esas cartas, mejor.

En esto también estuvieron de acuerdo Lucius y Narcissa, que además planeaban una fiesta de compromiso para la pareja, esta vez querían invitar a un grupo selecto de personas, considerando que seguramente toda la familia Weasley estaría en el evento.

Una vez enviada la carta, esperando que la noticia apareciera al día siguiente en primera plana, comentaron la idea a la pareja y sugirieron opciones de banquete y decoración, Harry entendió que pasaría más tiempo del que había pensado con sus futuros suegros.

"Más vale que me vaya gustando usar túnica de gala". Aceptó derrotado pero feliz al contemplar la manera en que Draco se dedicaba a tomar las decisiones junto a su madre, Lucius también parecía un poco ajeno a esto, pero hacía alguna sugerencia cuando las preferencias no eran de su agrado.

Incluso él participó en algún punto de la conversación, cuando comenzaron a debatir sobre la lista de invitados, pues no quería extraños en la fiesta.

—Con todo respeto, Narcissa –comenzó a hablar sorprendiendo a todos—. Al menos yo, quiero divertirme en esta velada, lo cual será bastante difícil si vienen personas que solo buscamos impresionar –Era obvio que el propósito de la fiesta era deslumbrar, pero le parecía innecesario invitar a esas personas pues ya había invitado a un reportero de El Profeta, quien se encargaría de hacer un artículo al respecto.

Lucius entrecerró sus ojos en señal de desacuerdo, Draco temió que fuera el inicio de una discusión, aunque él estaba de acuerdo con Harry, quería que el mundo se enterara, pero el hecho de compartir ese momento tan trascendental con gente que no fuera importante en su vida le parecía algo sin sentido.

Narcissa pareció entenderlo, asintió y dejó la hoja que estaban usando para anotar en manos de Harry.

—Parece que olvidé quiénes eran los protagonistas en esta ocasión –Tenía una expresión seria pero su tono de voz denotaba gran calma.

—Gracias –asintió, un poco incómodo por la forma solemne en que Narcissa le entregó la lista de invitados, como si hubiera sido nombrado caballero o algo así.

—Dejemos que decidan, después nos pondremos de acuerdo con el resto –Narcissa se levantó y tomó de la mano a su esposo, con estas últimas palabras los padres de Draco los dejaron solos en la sala.

—Madre ha dejado algo muy importante para ella en tus manos –Sabía que su madre era quien elaboraba la lista de cada fiesta que organizaban.

—No me digas eso –Harry pasó su brazo izquierdo sobre los hombros de Draco acercándolo mientras con la otra mano sostenía la lista y terminaba de leer los nombres que estaban anotados.

—Es la verdad –Draco recargó su cuerpo sobre él esperando sus sugerencias.

—Me parece bien invitar a Kingsley, pero después sugiero que invitemos solo familia y amigos –Draco también estuvo de acuerdo.

—Supongo que toda la familia Weasley y Granger por tu parte –Harry asintió.

—También Luna, Neville y probablemente su abuela–Eran gente realmente cercana.

—De acuerdo, por mi parte sería Blaise –Hubiera querido invitar a Pansy, pues habían sido cercanos desde niños, pero su comportamiento hacía que eso fuera más que inadecuado.

—¿Qué hay de Goyle? –Harry recordaba que Crabbe había fallecido en el cuarto de los menesteres, pero su inseparable compañero logró escapar junto a ellos del lugar cuando regresaron a rescatarlos.

Draco negó.

—Me odia, me culpa de la muerte de Vincent —Desde el fin de la guerra había dejado claro que no lo quería cerca, lo culpaba por la muerte de su amigo y de la traición al Lord oscuro. Sus padres habían terminado en Azkaban. Pero de repente el recuerdo de ese momento lo llevó a caer en la cuenta de algo más, algo de verdad importante.

—Sabes que Crabbe se condenó cuando lanzó ese hechizo…no había forma de haberlo salvado –A él también le había costado superar el hecho de no haber podido ayudarlo –Estaba revisando la lista de nuevo.

—Harry… –El modo en que pronunció su nombre, como un susurro muy bajo, hizo que el aludido volteara desconcertado, encontrándose con una mirada que denotaba que había tenido alguna especie de revelación repentina.

—¿Draco…? ¿Qué ocurre? –Esperaba que no fuera algo malo.

El rubio alzó su rostro y lo besó profundamente, Harry estaba confundido, pero se dejó hacer y se sintió embargado por un sentimiento de gratitud por parte del chico entre sus brazos, soltó la hoja y se dedicó a apretarlo con fuerza hacia él y a corresponder el beso con igual entrega.

"No puedo creer que no lo pensara antes". Draco se sintió un poco tonto, pero aliviado de haber resuelto ese misterio.

En algún punto cuando ambos comprendieron que necesitaban respirar correctamente, decidieron que era hora de romper el contacto y dejaron de besarse, les tomó un momento recobrar el oxígeno faltante, y entonces, mientras Harry se dedicaba a estrechar a Draco de nuevo contra sí, Harry esperó paciente a la explicación que el rubio iba a darle.

La cabeza de Draco estaba cómodamente apoyada en el hombro derecho de su novio, sus brazos se acomodaron naturalmente alrededor de su cintura, comenzó a murmurar su reflexión en el oído de su prometido.

—Ya sé porque te elegí –El mensaje descolocó a Harry por un momento.

—¿Ah, sí? –Ambos hablaban con un volumen muy bajo, ese momento era importante, de por medio había un mensaje aparentemente secreto, solo digno de su conocimiento y de nadie más.

—En la sala de los menesteres, después de que Crabbe no siguió mis ordenes y lanzó esa maldición, en medio de ese infierno, con los objetos quemándose, alimentando aún más su vivacidad, cuando pensaba que estaba perdido y que iba morir... –Harry asintió, en los ojos de su amado había una sombra de tristeza y algo de miedo al recordar aquellos angustiosos momentos.

—¿Qué pasó? –Los dedos de Draco arrugaron su camisa estrujándola.

—Cuando pensaba que no había salvación alguna… tú regresaste a por mí –Movió su cuerpo dejando cierta distancia entre ellos para recargar su frente en la de Harry, sus miradas se conectaron, algo borrosas por la cercanía—. A pesar de la batalla y de tus amigos volviste a por mí, y ofreciste tu mano para salvarme –Una lágrima solitaria rodó por la mejilla pálida de Draco, la cual fue interceptada por una de las manos de Harry, limpiándola—. Tú eres quien estuvo dispuesto a arriesgar su vida en medio de esa espantosa guerra, te olvidaste de ti en ese momento, me ayudaste aunque técnicamente era el enemigo y hubiera sido mejor para ti que muriera –varias lágrimas más siguieron a la primera, la voz de Draco estaba un poco ronca por el esfuerzo de contener el sollozo.

Harry se apresuró a consolarlo besando sus mejillas, absorbiendo con sus labios las lágrimas saladas de su novio, sin decir nada quería transmitirle seguridad y comprensión de lo que estaba diciendo.

—Me alegro mucho de haberte rescatado –murmuró mientras lo consolaba sintiendo cómo su camisa se humedecía con las lagrimas de Draco, mientras este se escondía en él—. Porque ahora soy muy feliz y voy a casarme contigo, rubio posesivo y psicótico –sintió un pequeño golpe por parte del chico y sonrió cuando escuchó una pequeña risa amortiguada por la tela.

Una vez que se Draco se sintió mejor se despidieron de sus padres, que afortunadamente estaban fuera de la mansión cuando esto sucedió. Cuando llegaron al numero 12 de Grimmauld Place comenzaron lo que parecía una guerra de apasionados besos y caricias.

Kreacher había sido enviado a casa de los Malfoy de nuevo, para ayudar con los preparativos de la fiesta, quitarlo de en medio y ahorrarle otro trauma, porque en cuanto se esfumó Harry se dedicó a desvestir a Draco, besándolo y dejando que sus manos recorrieran la piel que sentía febril.

—Potter…—No entendía por qué exactamente, pero cuando mencionaba su apellido de esa forma, era como si esa vieja rivalidad, ahora convertida en una relación, le excitara, demasiado.

—Malfoy…—murmuró con sorna friccionando su cadera con la de él descaradamente.

El rubio ahogó un gemido, su espalda estaba contra la pared de la escalera que daba al segundo piso, sus manos se deshicieron a medias de los botones de la camisa del Gryffindor.

Ambos jadearon de nuevo cuando una embestida de Harry los hizo estremecerse.

—Maldito pantalón…–maldijo Potter, ese día Draco había usado un pantalón formal gris Oxford y una camisa de manga larga blanco hueso.

Draco le ahorró la molestia y los desabrochó con un movimiento de su mano, podía ver trusa de color gris y la erección que tenía.

—De nada…—Tenía una sonrisa pícara en los labios, que se desvaneció en cuanto una mano de Harry se adueñó de su miembro, masturbándolo con su ropa interior aún puesta.

Una sinfonía de jadeos y gemidos de Draco inundó el silencioso lugar, mientras la mano libre de Harry bajaba del todo el pantalón.

—Date la vuelta…—Ni bien terminó de pronunciar estas palabras, él mismo giró a un sorprendido Draco, quien no esperaba que Potter fuera tan pasional.

—¡Ha—harry…!—Sintió un escalofrió cuando sus manos se apoyaron en el muro, su pecho fue presionado contra la pared y sus pezones sintieron el frío de esta— ¡I—idiota…! –Pero no pudo seguir articulando palabras coherentes cuando sintió la invasión de dos dígitos en su recto, dilatándolo de manera suave pero firme.

Harry se acercó a su oído, exhalando aire caliente por toda la actividad y sintiendo a mil sus hormonas.

—Lo siento…—Se adueñó del lóbulo y de toda la extensión de su oreja dando lamidas y mordiscos mientras su mano comenzaba un vaivén dentro de Draco, quien alzó su cadera quedando de puntillas, cada pie en un escalón, lo cual facilitaba las cosas a su novio, especialmente dio un gemido alto cuando Harry comenzó a estimular de nuevo su miembro.

—¡Aaah…! –Su vista se estaba nublando y su mente quedando en blanco, no podía creer que fuera la misma persona que le había hecho el amor antes.

—Draco…voy a…entrar…—El mencionado simplemente sintió como los dedos que hasta hace un momento le penetraban desaparecieron para ser reemplazados en un momento por algo más grande, en ese instante ambos respingaron por las sensación, Harry gruñó, la posición era demasiado incómoda para lo que venía, así que, saliendo del rubio, el cual protestó con un sonido gutural, se apresuró a tomarlo por la cintura para después cargarlo al modo de los recién casados y llegar a la cama, donde lo depositó con infinita ternura.

Draco estaba un poco mareado por todo lo que pasaba, se sentía como si tuviera fiebre y su cuerpo fuera a derretirse por el calor.

Sin una palabra más Harry terminó de desvestirlo y a él mismo, de la ropa restante, luego se dedicó a embestirlo con lentitud por un momento, tomándolo por sorpresa, para luego aumentar la velocidad. Draco pensaba que iba a desmayarse por la manera tan agobiante en que lo envolvían las sensaciones cuando tocaba su próstata cada vez, dejándolo desarmado y gimiendo sin ninguna restricción, lo cual hacía que Harry no pudiera sino sentir cómo su orgasmo estaba cada vez más cerca.

En poco tiempo ambos llegaron al clímax, su mente en blanco y el latido de su corazón como si fuera a escapar por su boca, que estaba abierta en una mueca sin sonido, Harry salió con cuidado de Draco, cayendo sobre la cama e inmediatamente buscando abrazar al rubio para apretarlo con fuerza.

Se quedaron allí por un rato sin nada más que decir, sintiendo el pulso de ambos como uno mismo.

Lograron asearse con un hechizo, la varita de Draco estaba en un bolsillo delantero del pantalón, para luego irse a dormir.

—Gracias por salvarme…—murmuró, siendo lo ultimó que escuchó Harry antes de quedarse dormido.

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La primera plana de El Profeta la mañana siguiente tenía el siguiente encabezado:

"El heredero Draco Malfoy desposado por el héroe del mundo mágico, Harry Potter."

El artículo narraba brevemente su relación y cómo después de salir varios meses habían decidido dar el paso de comprometerse, cortesía de Harry James Potter, quien le había pedido a Draco ser su esposo; justo la mañana de Navidad, en Malfoy Manor.

Andrómeda Tonks estaba tomando su té matinal cuando leyó el artículo y pensó en hacer una pequeña visita social a Harry para pedir algunas explicaciones.

—Vamos Teddy, visitaremos a tu padrino –El pequeño de un año, que hoy tenía el cabello verde violeta y ojos amarillos, estaba jugando con un muñeco de peluche.

Balbució algo al ver el rostro de su abuela y sonrió sin notar lo enfadada que estaba.

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Draco estaba tratando de repetir la experiencia del día anterior mientras Harry, que vestía un pantalón de franela y una camiseta negra muy cómoda, elaboraba el desayuno, hot cakes.

—Vamos Harry, sabes que lo deseas –Le decía mientras pasaba sus dedos largos acariciando el cuello del chico.

—Draco, tenemos que desayunar algo antes de que lleguen tus padres, bañarnos y vestirnos –No es que no quisiera unirse a Draco en la ducha, pero no quería ningún incidente.

—Como quieras –Un poco molesto Draco dejó la cocina, justo en el momento en que una bandada de lechuzas entraba por la una ventana dejando caer una pila de cartas en la mesa de la cocina.

—¿Ahora qué? –Harry estaba frustrado, al mismo tiempo se escuchó un estallido y Andrómeda entró por la chimenea con el pequeño Teddy que jalaba de su cabello alegremente, lo cual no hacía sino incrementar el malestar de la bruja.

—¡Compórtate, Ted! –Pero el pequeño no hacía caso.

—¿Tía Andrómeda…? –Draco, al escuchar el revuelo bajó a ver que sucedía, traía una bata de color violeta.

—Justo a quienes quería ver –Harry también había salido de la cocina al escuchar a la mujer hablar.

—¿Señora Tonks…? ¿Qué hace aquí…? –La mujer tenía una mirada enojada.

—Vengo a detener esta boda –Parecía muy amenazante.

La intimidación les tomó por sorpresa dejándolos sin habla…

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(1) La información de las runas la saqué de esta pagina (retiren los espacios), que mi editora muy amablemente me sugirió para complementar la historia, ella es todo un encanto ¿no creen?

http:/www. / Esoterismo/ LasRunas/ AlfabetoR%C3%