He aquí un nuevo drabble. Espero les guste.
Gracias a lina-dhlover por su ayuda como Beta Reader. Te quiero peke.
Advertencias: AU (demasiado AU), sin orden cronológico, slash, algunas escenas lime.
Declaimer: Harry Potter no me pertenece, etc, etc...
Nota: Originalmente este sería el último drabble que publicaría o sea el número 100 pero creo que se lo merecen por la espera, en verdad espero que les guste y también que se me ocurra otra genial idea para el final. Gracias por leer.
Ps: No olviden revisar las fechas.
55. 24/dic/2005
Draco despertó sonriendo, más feliz de lo que había sido en mucho tiempo. Por primera vez en meses, las tres partes de su ser estaban de acuerdo y en paz.
La sonrisa de Draco se ensanchó cuando los fuertes brazos de su pareja le impidieron levantarse; muy despacio, giró dentro del abrazo encontrándose con unos hermosos ojos verdes.
-Buenos días – saludó Harry sonriendo.
Draco no respondió, se limitó a enterrar su rostro en el hueco del hombro de su pareja besando con suavidad su cuello; con lentitud recorrió con su lengua el camino hasta los labios de Harry, dejando que este último lo colocará con delicadeza sobre él para besarlo más cómodamente.
Harry jadeó intensificando el beso al sentir el miembro de Draco crecer contra su abdomen y con ansiedad dejo viajar sus manos por el cuerpo de su pareja.
Draco gimió con suavidad ante la presencia de las manos de Harry en su trasero, presionándolo contra él a intervalos, haciendo que sus erecciones se frotaran a través de la ropa en un ritmo lento y erótico; Draco incrementó la fricción moviendo sus caderas contra las de Harry dejando fluir su magia, ambos ahogaron un grito y cerraron los ojos al sentir el inmenso placer.
Sus bocas se buscaban una a la otra para devorarse en besos cortos llenos de pasión. Las manos de Harry se colaron dentro del pijama de Draco estrujando sus perfectos glúteos, masajeándolos mientras mantenía el ritmo con el que se frotaban, uno contra otro, despacio, disfrutando cada segundo. Sus cuerpos se pegaban perfectamente y aun así les parecía no estar suficientemente cerca; ardían uno junto al otro y aun así buscaban más calor, más contacto.
Harry se apoderó del cuello de Draco, succionando con fuerza al tiempo que aumentaba la velocidad de la fricción entre ellos hasta llevarlos al límite.
Draco terminó con un gemido ahogado sintiendo como su magia comenzaba a fusionarse con la de Harry en su primer orgasmo compartido.
