Capítulo 11
La venganza de Slytherin Parte I
Finalmente, era el último día de la semana en el que tendría que volver a la oficina de Umbridge, cada noche de esa semana a partir de las seis de la tarde estuvo gritando hasta que le dolía la garganta y para rematar en sus clases más de un maestro lo había regañado por la torpeza de sus manos, tenía dificultades para controlar los espasmos en sus manos después de las tres horas bajo el lanzado y terminado Cruciatus. Umbridge era inteligente, Rial tuvo que admitirlo, no dejaba la maldición el tiempo suficiente para hacer un daño permanente.
En medio de las "sesiones" como ella lo llamaba para entretenerse y dependiendo de su estado de ánimo, ella pasaba arrullando a sus preciosos gatitos o sorbiendo una taza de té, pero lo que él odiaba más y por mucho era cuando se sentaba en su silla y con amor describía la "perfección" de James Potter y su famoso hijo o simplemente del talentoso Ministro de Magia, la mujer estaba obsesionada con Cornelius Fudge y eso era desagradable.
Rial hizo su camino de regreso a las mazmorras, queriendo nada más colapsar en su cama y esperar a que terminaran los temblores. Era a la vez demasiado orgulloso y demasiado autosuficiente como para pedir ayuda o un alivio para el dolor. Sospechaba que Dumbledore alentaba cuando no apoyaba directamente al sapo, por lo que el viejo excéntrico era la última persona con la que iría a quejarse de ella, de todos modos todos piensan que soy un mentiroso y un idiota arrogante, pensó con amargura.
Forzandose a sí mismo a ponerse derecho entró en la sala común de Slytherin, llegando abruptamente a su habitación encabezada por su cómoda cama, se obligó a quitarse los zapatos en la puerta para no despertar a sus compañeros de cuarto, Draco y Blaise. Una vez que llegó a su cama no se molestó en quitarse la túnica del colegio, ni el pantalón o la camisa, se derrumbó en la cama tomándose la pequeña poción para el dolor, dando gracias a Merlín por tener su pequeño y privado laboratorio de pociones en casa, allí había elaborado todo tipo de pociones para llevar a la escuela por si las necesitaba.
Intento permanecer quieto en su cama, pero podía sentir el castañeteo de sus dientes, los apretó firmemente aunque todavía temblarán, antes de que comenzaran a castañear de nuevo.
La Cruciatus tenía una poción específica que podría aliviar los temblores de después, pero que no sabía cómo se elaboraba correctamente, tampoco tenía los ingredientes, ya que era una poción de nivel superior, a la altura del veritaserum, por lo tanto la elaboración de ella y las dosis eran estrechamente supervisadas por el Ministerio.
Cerrando los ojos Rial se puso de costado, apretando los dientes con un suave gemido de dolor. Mucha gente decía que los post-temblores eran peores que la maldición real, en este momento Rial no podía decidir, sentía las lágrimas corriendo por su rostro en silencio mientras su temblorosa mano se agarraba del borde de la madera de su cama, con el ceño fruncido apretó más fuerte hasta que sus nudillos estuvieron blancos.
Estaba tan ocupado en eso que no noto el borde de su cama hundirse y casi suelta una patada cuando un codo abrazo lo acercó a un cuerpo caliente.
Draco había estado observando de cerca a Rial la semana pasada, desde que el adolescente había interrumpido la clase de Umbridge, se dió cuenta que el inteligente Estudiante estaba inusualmente tranquilo. Su rostro estaba pálido y las ojeras bajo sus ojos le indicó que no había estado durmiendo y luego estaban las detenciones con Umbridge.
Cuando Blaise le había preguntado sobre ellas cuando regresó la noche del lunes le había respondido alegremente "Líneas".
Pero para Draco, que había sido enseñado a leer el lenguaje corporal y las expresiones faciales, la respuesta que había dado había sido mentira, pero ¿Por qué Rial mentiría sobre algo tan inocente como el método utilizado en una detención?
Sin embargo Draco no había insistido en el tema, ya que su amigo todavía estaba frío con él, pero esa noche había esperado despierto a que Rial volviera, agudizando el oído para escuchar el más mínimo ruido, escuchó pasos afuera cerrando los ojos lo suficiente para ver a través de sus pálidas pestañas, Observó a Rial entrar en la habitación mientras se aferraba a sus zapatos.
El adolescente se acercó sin hacer ruido a su cama, poniendo sus zapatos en la base de la cama, cuando se sentó en la cama, Draco resistió un estremecimiento, la cama de Rial estaba bañado por la luz de la luna e incluso desde el otro lado de la habitación podía ver que sus ojos verdes estaban oscurecidos por el dolor, más que eso Rial estaba agotado, más de lo que debería por unas simples líneas.
El heredero Malfoy observó a su amigo por un pequeño tiempo y mirándolo acostarse en su cama, sin molestarse en quitarse la ropa, la mirada de Draco comenzó a notar algo extraño, el cuerpo de Rial estaba empezando a temblar, tanto que parecía estar fuera de su control, el observó a un lado temblando mientras extendía su mano y agarraba el borde de la cama con la fuerza suficiente para poner sus nudillos blancos.
Draco ya estaba empezando a pensar en levantarse cuando oyó el ruido que decidió por él, fue un suave gemido de dolor, parcialmente reprimido, se puso de pie y caminó tranquilamente hacia la cama de su amigo y se sentó en el borde, Rial que se había volteado en su costado no lo había notado, tomó una decisión, se arrastró hacia arriba y pasó un brazo alrededor del cuerpo delgado de su amigo, acercándolo.
Rial saltó, sobresaltado.
— Shh — Susurró Draco — Todo está bien, soy sólo yo, Draco —.
El cuerpo de Rial comenzó a tensarse hasta que murmuró:
— Tranquilo, no voy a hacerte daño —.
Los ojos verdes llenos de dolor lo miraron, mientras silenciosas lágrimas de dolor recorrían su rostro, después de un momento Rial habló con su voz ronca:
— ¿Que te hace pensar que creo que puedes hacerme daño? —.
— ¿Aparte del hecho de que te has tomado una poción dolor y todavía estás reprimiendo gemidos y llorando? — Preguntó Draco con sarcasmo — Vamos Rial, deja de tratar de sostenerte por ti mismo cuando estás obviamente lastimado —.
Con eso fue suficiente para el autocontrol de Rial y pareció derrumbarse sobre él, ya no trataba de ocultar las dificultades de, su cuerpo, estaba temblando de dolor. Draco sostuvo a su tembloroso amigo y le susurró al oído:
— Rial, ¿Que te pasó? ¿Qué pasó para que te duela tanto? ¿Para que estés tan mal? —.
— Digamos que ningún otro Slytherin quiere conseguir una sola detención con ella — La voz de Rial temblaba de dolor —.
— ¡No, Rial! Tu no vas a contestarme sólo eso a mi, dime lo que te hizo, por favor —.
— Ella me ha estado poniendo bajo la Cruciatus durante toda la semana — Admitió Rial finalmente, con una voz muy suave —.
Draco estaba en un loco shock, había esperado algo malo, pero no esto, no era una simple maldición, era una tortura ilegal. Envolvió sus brazos alrededor de Rial hirviendo de furia. Él casi gruñó al oído de Rial.
— ¿Por qué por un demonio no le dijiste a alguien acerca de esa perra? ¿Por qué has estado todos estos días guardando silencio? —.
Rial trató de zafarse de sus brazos y Dijo con un gruñido:
— ¡Draco, tú sabes que yo estoy acostumbrado a confiar sólo en mi! Y además, ¿Quién aparte del profesor Snape me creería? Y si eso no es suficiente, ¿Te das cuenta en la cantidad de problemas que conseguiría por quejarme de su tratamiento hacía mi? Ella me dijo la primera noche que tenía el permiso de Fudge —.
— Muy probablemente respaldado por James Potter — Escupió Draco con amargura — Trata de hacerte sufrir por golpear a su precioso Zachy en el torneo, ¿Puedes sostenerte de pie? —.
— ¿Por qué? — Rial preguntó con suspicacia —.
— Hay que ir con Severus, él tiene el contra Cruciatus en sus habitaciones, lo usa para sí mismo después de cada encuentro con el Señor Oscuro. Rial — Dijo con severidad cuando su amigo comenzó a protestar — Si no vas por ti, te llevaré a la fuerza —.
— Eso es algo que quiero ver — Dijo Blaise arrastrando las palabras sentándose en su cama al otro lado de Draco —.
Él actuó como si hubiera acabado de despertar, pero la reluciente ira en sus ojos decía que había oído toda la conversación.
La obvia preocupación de sus amigos, enterneció suavemente a Rial.
Draco se puso un par de pantalones y la túnica y Blaise hizo lo mismo desde su cama. Ambos ayudaron al tembloroso adolescente a levantarse de su cama poniéndole un par de zapatillas, aunque era mayor que Draco, Rial era mucho más bajo y se apoyó débilmente contra su hombro. Blaise abrió la puerta y salió por delante de ellos.
No había nadie en la sala común, el reloj de arena mostró que eran las 10 de la noche, por suerte las habitaciones de Severus no estaban muy lejos de las suyas; Draco dudaba de que el delgado adolescente pudiera permanecer mucho tiempo de pie, ahora estaba temblando tanto que Draco tuvo que pasar un brazo alrededor de su cintura para sostenerlo y mantenerlo derecho.
Sirius Black, reflexiono con una mueca de dolor, iba a estar furioso.
Severus estaba vestido para ir a cama, en un par de pantalones largos, bebía un vasito de whisky de fuego, ese alcohol era fuerte y ya que no era un gran bebedor, ese pequeño vaso era lo único que se permitía en los días de escuela. Esta semana había sido un dolor de cabeza y la causa fue una semana llena de accidentes y estudiantes más idiotas de lo habitual, eso sí no añadía su preocupación durante la semana pasada por Rial Black, así que se sentía justificado por beber su vaso de alcohol.
Dolores Umbridge era uno de los peores profesores que Severus había conocido y eso era un logro. Severus había estado enseñando desde que tenía 23 años y se había encontrado a varios maestros muy idiotas,destacándose principalmente en sus pensamientos estaba Gilderoy Lockhart, el profesor de Defensa de hace tres años, el idiota era peor que James Potter en vanidad y ego, sólo se preocupaba por la cantidad de premios que había ganado y por su encantadora sonrisa, mágicamente perfeccionada.
En cuanto a Rial Black, ella parecía estar aferrada en irritar al Slytherin normalmente tranquilo. Severus todavía se sentía vagamente culpable por lo que había dicho al adolescente la semana pasada, el niño era tan adecuado para Gryffindor como Zachary Potter para Slytherin. Él resopló ante la idea; sus serpientes podrían destrozar al precioso niño dorado en varias piezas en máximo una hora. Sin embargo, estaba realmente preocupado por uno de sus estudiantes favoritos. Rial había estado más cansado y retirado últimamente y todo había comenzado desde que habían comenzado sus detenciones con Umbridge.
Severus fue sacado de sus pensamientos privados cuando la puerta fue golpeada haciendo un alarmantemente y alto ¡BANG! Sorprendiendo bastante al ex Slytherin que derramó la mitad de su vaso de whisky de fuego en la silla negra donde estaba sentado. Con una maldición de sorpresa y molestia cogió su varita y desapareció el desorden antes de agarrar su túnica y se moviera para abrir la puerta.
Un Blaise Zabini con el rostro sombrío estaba al otro lado de la puerta.
— ¿Podemos entrar, señor? —.
Se movió a un lado, en la intimidad de su habitación ya no controlaba sus emociones tan ferozmente como fuera de ella, por lo tanto sintió que sus ojos se abrieron en estado de shock mirando a otros dos. Draco Malfoy entró, sus pálidos labios apretados por la preocupación y apoyado contra su hombro estaba Rial Black, temblando tanto que el brazo de Draco alrededor de su cintura era el único que lo mantenía de pie.
— Tráelo a la silla — Ordenó Severo a su ahijado, ayudando a sostener el tembloroso joven, la piel pálida de Rial parecía haber sido reemplazada por un tejido de color negro, sus grandes ojos verdes estaban oscurecidos por el dolor — Draco, ¿Qué es lo que pasa con él? — Preguntó bruscamente —.
— Dolores Umbridge — Draco escupió veneno en su claramente expresiva voz — ¿Sabe usted lo que le ha estado haciendo a él en las detenciones? —.
— No — Respondió Severus con temor en su voz. Fuera lo que fuera, tenía que ser malo para que Draco estuviera enojado —.
— Ella ha estado utilizando el Cruciatus en él — Gruñó Draco — Nunca el tiempo suficiente para causar un daño permanente, pero sí lo bastante para que haya estado temblando así por lo menos por un cuarto de hora, eran las 9:00 cuando volvió de la detención —.
— Fudge tiene que ser notificado — Comenzó Severus antes de ser interrumpido por Rial que movía la cabeza en una negación frenética —.
En un áspero susurro, lleno de dolor, dijo:
— Ella me dijo la primera noche que tenía la autorización de Fudge para hacer esto —.
— ¿Autorizo a un maestro para que lanzará un imperdonable en los estudiantes? — Severus sonaba incrédulo —.
— Slytherin's — Corrigió Rial con un reprimido gemido de dolor —.
De eso se trataba, Severus tomó una de sus temblorosas manos con la suya y ordenó a Draco:
— Ve a mi cuarto, abre el cajón al lado de mi cama y trae una poción, es una de color amarillo y en una botella de tamaño mediano. Blaise llama por Flu a Sirius Black, a su mansión de la costa, dile que tiene que venir aquí —.
Cuando Draco salió corriendo a la otra habitación, oyó un silbido de la chimenea y la voz de Blaise decir:
— ¡Black Manor! —.
La otra mano de Rial le agarró con una ferocidad repentina y Severus sintió el terror absoluto dibujados en los ojos verde oscuro y con urgencia e. Su voz le susurró:
— Profesor, el no puede hacerle frente a Umbridge o ir con Dumbledore, eso es exactamente lo que James Potter quiere. Él va a convencer a Fudge que estoy siendo una amenaza y forzará a padre a renunciar —.
Pensando repentinamente claro,Severus se dio cuenta de Rial estaba en lo correcto. Maldiciendo al no haber visto eso antes sacó su varita y lanzó poderosos encantos de bloqueo en las puertas, él terminó de sellar todo, pero magia de sangre, luego echó uno en la chimenea para bloquear cualquier uso Flu después de que Black llegará a través de él. Rial pareció relajarse un poco cuando bajó la varita después de emitir el último hechizo.
Draco acababa de regresar con la poción para la Cruciatus cuando un silbido de la chimenea anunció la llegada de Sirius Black Severus volvió un poco la cabeza e hizo una mueca por la obvia preocupación en los ojos de color gris oscuro, había tenido la esperanza para tratar el dolor de Rial antes de su padre apareciera.
Sirius parecía haber sido interrumpido en su rutina, ya que llevaba un par de pantalones negros de seda para dormir y bajo la aterciopelada bata gris era obvio que no llevaba una camisa. Su cabello estaba un poco desordenado, pero su varita todavía estaba en su funda colocada en el interior de su muñeca derecha. Sus ojos estaban brillantes, constantes y preocupados mientras se acercaba a Rial, que no parecía haberse dado cuenta de la llegada de su padre.
— ¿Rial? — dijo en voz baja, tomando una de las manos de su hijo en la suya, frunciendo el ceño un poco, dijo con un ligero gruñido — ¿Por qué está temblando tan mal, Severus? —.
— Rial recibió una semana de detención con Umbridge, esta noche fue la última Black, pero ella ha estado lanzándole la maldición Cruciatus toda la semana —.
— ¿Qué? — La voz de Sirius estaba muy cerca de un silbido, empezaba a decir algo más, pero la mano de Rial repentinamente se tensó sobre la de él —.
Severus midió rápidamente una dosis de la poción y la acercó a los labios de Rial, el adolescente la tragó lentamente, con cuidado.
— Draco, Blaise, vuelvan de nuevo a su dormitorio y díganle a los demás que habrá una reunión en la mañana antes del desayuno. Rial va a estar aquí toda la noche —.
Blaise empezó a protestar pero Draco echó un vistazo a la expresión en la cara de Black y lo arrastró hacia la puerta. Sirius tomó a Rial en sus brazos y lo llevó al pequeño sofá, sentado con la cabeza de Rial en su hombro y sus fuertes brazos envueltos alrededor de su cuerpo tembloroso.
Severus cautelosamente se acomodó en la silla de enfrente, viendo los duros ojos grises del moreno, mirando al adolescente en sus brazos dijo en voz baja:
— La poción debe comenzar a surtir efecto pronto, tengo dos cuartos de reserva aquí, lo más probable es que Rial duerma mucho tiempo después de que pasen los temblores, ambos son bienvenidos aquí —.
Black asintió con la cabeza, todavía sin hablar, no tenía claro si él no sabía qué decir o no quiso hablar en presencia de Rial. Echando un vistazo a la fuerte rabia en el elegante y hermoso rostro, supuso la segunda. Veinte minutos más tarde, Rial finalmente se calmó, el adolescente se había quedado dormido en los brazos de su padre y Black lo llevó suavemente a uno de los cuartos de reserva que Severus había mencionado.
Cuando reapareció y cerrando la puerta sin hacer ruido, vaciló antes de sacar su varita y murmurar un hechizo. Severus reconoció la luz dorada e hizo una mueca de dolor, el hechizo era un muy poderoso hechizo silenciador, Sirius se volvió hacia él y Severus envolvió de inmediato sus delgados dedos alrededor de su varita de nogal.
— Deshaz las protecciones — Ordenó Sirius sin rodeos —.
— ¿Que? — Preguntó Severus, jugando al ignorante por un momento —.
Los ojos de Sirius se estrecharon, el enojo era evidente en su voz era casi una cosa física cuando él gruñó:
— Estoy seguro como el demonio que no eres tonto Snape. Tienes protecciones en la puerta y en el Flu, pero son protecciones de sangre y te ordeno que las quites antes de que lo haga yo —.
Severus mantuvo la voz firme controlando su irritación antes de responder:
— ¿Qué harás si bajo las protecciones? —.
— Ir hasta la oficina del sapo y mostrarle que sucede cuando tortura al hijo de un auror — Le espero Sirius —.
— No voy a dejar que hagas eso — Respondió Severus —.
Sirius dió una corta y dura risa.
— ¿Que tu vas a dejar que lo haga? ¿Desde cuando necesito pedirte permiso para hacer algo? —.
Haciendo caso omiso de la risa sin humor Severus dijo bruscamente:
—Deja de actuar como un arrogante sangre pura y escúchame un momento. Rial me dijo que Umbridge mencionó que tiene el permiso de Fudge para hacer lo que hace. Si vas y haces algo con ella o decirle algo a Fudge o a Dumbledore, puedes apostar que lo van a usar en tu contra, por no hablar de un tal James Potter que está esperando tu arrebato utilizándolo para convencer a Fudge que te despida —.
— ¿Desde cuando te preocupas por mí o por mi familia? — Espero Black —.
— Desde que conocí a tu hijo, ingenioso, inteligente y energético, me di cuenta de que no eras todo lo que parecías — Severus respondió de manera constante ignorando lo que realmente quería decir, no creo que le cayera bien en este momento decirle que lo amaba —.
— ¿Así que va a salirse con la suya? — Preguntó Sirius mirando a otro lado —.
Severus sonrió.
— Sabes Black — Ronroneo — Hay una razón por la que tú hijo fue seleccionado a Slytherin —.
Sirius lo miró un momento y una sonrisa maliciosa curvo sus labios.
— Quiero entrar —.
Severus se echó hacia atrás con satisfacción.
— Creo que podemos encontrar un uso a tus talentos —.
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Un nuevo capítulo, enserio odio a Umbridge, pero pronto pagará, para que se necesita un ejército si con los Slytherin basta. Jajaja nos vemos pronto.
