Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de pattyrose, yo solo la traduzco.
Canción recomendada por la autora: White Flag de Dido
Aquí os dejo el capi que tenía que haber subido ayer, nos vemos el lunessss :)
Capítulo 6 – De pie y entregado
"Perdona", murmuré cogiendo mi teléfono y enderezándome. En algún momento de nuestra conversación, de alguna manera había comenzado a inclinarme peligrosamente cerca de Bella. Y alejarme de ella ahora era trabajar en contra de un determinado campo de fuerza que me chupaba.
Bella parpadeó dos veces, y enderezó la espalda. "Claro", me susurró en voz baja.
Por una fracción de segundo me pregunté si tal vez, sólo tal vez...
"¿Dónde diablos estás?", Victoria gritó tan pronto como contesté el teléfono, borrando mis pensamientos.
Eché un vistazo a Bella. Ella sonrió y volvió la cabeza hacia el otro lado, mirando por las ventanas oscurecidas.
"Yo... eh... me he encontrado con un viejo amigo fuera del club".
Victoria permaneció en silencio durante unos segundos.
"Bueno, tan pronto como hayas terminado de ponerte al día con tu amigo necesito que vuelvas aquí. Demetri ha pillado a un hombre tratando de colar X en el club. Estamos tratando de decidir si debemos llamar a la policía o arreglarlo nosotros mismos".
"Mierda", dije pasándome la mano por el pelo. "Está bien" - suspiré - "volveré enseguida".
"Mm hmm", murmuró Victoria antes de colgar. Ella se había enfadado. Mierda. Ya hablaría con ella cuando volviera.
"¿Problemas?", Bella frunció el ceño tan pronto como escondí el teléfono en la parte de atrás del bolsillo.
Sonreí con fuerza. "Sí, ya sabes. Los típicos problemas de un club".
"Oh, bueno, sí, creo que siendo un lugar popular y todo eso..."
Nos miramos el uno al otro. El pecho de Bella dejó escapar un poco de las secuelas de su asfixia. De repente, se volvió hacia su otro lado, cogió su bolso, y lo abrió delante de ella sacando algo de dinero.
"Escucha, creo que ya he gastado suficiente de tu tiempo", dijo tímidamente, poniendo un billete de cinco dólares sobre la mesa. Fruncí el ceño. "Tengo que dejarte volver al trabajo".
Rápidamente tomé el dinero de encima de la mesa y lo puse dentro de la palma de su mano, cerrando la mano y envolviendo la mía sobre la de ella.
"Bella, es sólo una taza de café. Ya la pago yo".
Ella frunció los labios y enderezó la espalda. "Gracias, pero puedo darme el lujo de pagar por mi propio café". Apartó la mano de la mía y firmemente colocó el billete de cinco dólares sobre la mesa.
Yo estaba confundido por la calma en su tono.
"No, Bella, sé que puedes, yo sólo...", suspiré y traté de darle un enfoque diferente.
"Me criaron para que nunca dejara que una mujer pagara por una taza de café, y si no me dejas pagar la cuenta, no voy a poder dormir esta noche". Yo no sería capaz de dormir esta noche aunque lo pagara yo.
Frunció el ceño y luego sonrió, poco a poco tomó su dinero y lo puso en el bolso.
"Gracias", murmuró en voz baja al cerrar su bolso.
Yo sonreí. "De nada".
Ella volvió a mirarme sombríamente. "Edward, ha sido realmente genial volver a verte. Me alegra ver que estás haciéndolo tan bien y..."
Ella sonrió, pero por alguna razón, esta vez no me pareció que llegara a sus ojos. Poco a poco levantó una mano y tocó mi mejilla. Mi piel quemaba por su toque, de la manera más maravillosa. Un recuerdo me golpeó con toda su fuerza, la última vez que Bella había puesto sus manos en mi cara, hacía más de seis años. Yo había pensado en ese momento que sería el comienzo de algo maravilloso entre Bella y yo.
Hasta que Mike Newton se presentó.
"Cuídate, ¿de acuerdo?", Bella dijo en voz baja. Sus ojos chocolate me encerraron.
La miré, pero no podía responder.
Finalmente ella rompió la mirada y se movió en su asiento, esperando que me levantara y la dejara salir.
Pero yo no podía. No podía darme por vencido. Todavía no. No otra vez.
Sí, ella estaba comprometida. Sí, ella pertenecía a otra persona. Pero yo tenía que mantenerla en mi vida de alguna manera.
"Bella, ¿de verdad tienes tu corazón puesto en ser coctelera?"
Ella frunció el ceño y se encogió de hombros. "He oído que con ese trabajo se puede hacer buen dinero. Y me dejaría el día libre para seguir buscando algo más... permanente".
"Mira... yo sé que tu entrevista con Victoria no ha ido muy bien, pero... si quieres el trabajo..."
Ella me miró sorprendida. "Gracias Edward, pero realmente no creo que sea una buena idea. Estoy segura de que Victoria es una gran persona, pero... yo creo que no nos hemos caído muy bien, y... creo que sería difícil..."
"No te preocupes por Victoria. Si realmente deseas el puesto de trabajo-"
Puso una mano cálida sobre mi hombro y me deshice. "Gracias Edward. En serio. Pero prefiero no aceptarlo".
Asentí con la cabeza lentamente. Otra idea me apareció de repente.
"Bueno, ¿si no quieres trabajar en Eclipse, por qué no me dejas hablar con un amigo que es dueño de otro club de por aquí? Creo que él está buscando también un camarero".
Era medio cierto. Yo había oído que Jasper Whitlock y su hermana Rosalie estaban buscando también otro camarero. No era una buena señal para mi club, porque si necesitaban más ayuda, eso significaba que estaban ocupados.
Pero en ese momento, para mi club no importaba esa necesidad de otro camarero. Todo lo que importaba era ayudar a Bella.
"¿Qué amigo?", me preguntó.
Le hablé de Jasper, dejando de lado la parte en la que no éramos realmente amigos, y nuestros respectivos clubes estaban en medio de una encarnizada competencia entre sí.
"¿Por qué no me dejas hacerle una llamada?", le sugerí.
Se mordió los labios, pensativa. "Si no te importa llamarlo y averiguar si aún tiene el puesto disponible, entonces claro, gracias".
Me disculpé y me fui a la parte trasera de la cafetería para hacer la llamada.
El club de Jasper Whitlock, Nitelock, era un club de música en directo donde los grupos pequeños y desconocidos iban a tocar su música ante un público. Había abierto un año después de nosotros, y aunque eran dos clubes totalmente diferentes, por lo general en una noche de fin de semana si la gente no estaba en mi club, estaba en el suyo.
"Bueno, pero si es el rey de la vida nocturna de Seattle. ¿Qué quieres, Cullen?", Jasper respondió. "Es la noche del micro abierto y estamos muy ocupados".
Solté un bufido. "Entonces voy a hacer esto rápido. No me gusta que esas personas estén esperando en estos momentos para escuchar a los mejores talentos de Seattle".
Se rió entre dientes. "Capullo".
Jasper y yo no éramos precisamente amigos, pero en realidad tampoco éramos enemigos. Independientemente de la competencia entre los clubes, habíamos desarrollado un respeto mutuo en lo relacionado con la empresa.
"Oye, he oído que estás buscando contratar a otro camarero".
"¿Por qué, quieres presentarte para el trabajo?", él se rió.
Me sonrió. "No, pero creo que podría haber alguien para ti".
Ahora él resopló. "Sí, como si fuera a contratar a alguien recomendado por ti".
"¿Qué? ¿Crees que va a aparecer con una cámara oculta debajo de la camiseta o algo así?"
"No me extrañaría viniendo de ti".
"Mira, ella es una amiga mía... y necesita el trabajo".
"Entonces, ¿por qué no la contratas tú? Yo sé que tú también estás buscando otro camarero".
Dudé antes de contestar. "Ella y Vic no se caen bien".
Jasper se rió entre dientes. "Déjame adivinar. Tú la has mirado demasiadas veces durante la entrevista, y la Reina de Hielo se ha sentido ofendida", se burló.
No le respondí.
Jasper respiró hondo. Por unos instantes ninguno de los dos dijo nada.
"Mira, tráela, pero no te prometo nada. Tú tienes a tu Reina de Hielo para aprobar tus contratas y yo tengo a mi hermana Rose. Tu amiga tendrá que pasar el examen con ella antes de que podamos hablar de negocios, y puedo asegurarte que el hecho de que sea recomendada por ti ya ha puesto un cosa mala de su lado, por lo que respecta a Rose". Se rió entre dientes. "Aunque el hecho de que la Reina de Hielo no se lleve bien con ella podría ser suficiente para eliminar ese punto malo".
Le di las gracias rápidamente y me dirigí de nuevo a Bella, que estaba sentada pacientemente en la mesa, terminando su café. Se dio la vuelta cuando me oyó venir, deslumbrándome con su sonrisa y casi congelándome en seco. Esa era la sonrisa en la que no me había permitido pensar en los últimos años. La sonrisa que yo seguía viendo cada maldita noche en mis sueños. Y así, estábamos otra vez de regreso a la escuela secundaria, y ella era mi única ancla a la cordura, a la realidad.
"¿Cómo te ha ido?", preguntó, una vez que me senté en mi silla. Yo no podía confiar en mí mismo como para sentarme junto a ella otra vez. Sólo mirarla me dejaba temblando.
Tragué saliva espesa antes de hablar. "Quiere verte esta noche, si no es demasiado tarde para ti".
Ella rodó los ojos y sonrió. "Edward, estoy buscando un trabajo como camarera de un club. Creo que es mejor que me acostumbre a estar despierta a estas horas".
Ella tenía razón en eso.
El club de Jasper estaba a sólo unas pocas manzanas de distancia, así que después de pagar la cuenta, me ofrecí a acompañarla.
"¿Pero tú no debes volver a tu propio club?", Bella preguntó preocupada una vez que salimos de nuevo. "Quiero decir, no es que yo no quiera que camines conmigo, pero esa llamada telefónica de antes sonaba muy importante..."
Se mordió el labio, y una vez más, yo tenía dieciocho años de nuevo y todo lo que quería en la vida era ser capaz de acercar mi boca hasta la de ella y poner ese labio entre mis dientes.
En su lugar me encogí de hombros descuidadamente, estando de pie junto a ella y sacudiendo la cabeza en la dirección del club de Jasper. "Pueden vivir sin mí por un tiempo más. Vamos".
Ella me miró con curiosidad por un par de segundos y luego su rostro se suavizó, dándole un aspecto más joven e inocente, al igual que ese de dieciséis años que vi por última vez hacía seis años. Ella comenzó a caminar conmigo.
En el fondo de mi mente, yo sabía que tenía razón. Debería haber regresado ya a Eclipse. Victoria y Emmett estarían probablemente esperándome, sobre todo con el incidente de X, pero tendría que pasar algo más gordo que las drogas ilegales para alejarme de Bella en este momento.
Victoria y Emmett funcionarían sin mí.
A diferencia de Eclipse, no había guardias en la puerta de Nitelock. Cualquier persona con o sin una guitarra en la mano podía entrar en ese garito. Traté de esconder mi mueca mientras caminábamos por las puertas. El sonido de los tambores y de las guitarras acústicas repercutía en todo el lugar oscuro. Al parecer aquí no existía un código de vestir. Aunque la mayoría de la gente parecía aseada, al menos la mitad de la multitud estaba en pantalones vaqueros y camisetas. Solté un bufido en silencio mientras ponía la mano en la espalda de Bella y la guiaba a través de la sala en penumbra y con mucho ruido. Más de la mitad de la gente de aquí hubiera sido rechazada en la cuerda roja de mi club.
Incluso antes de que estuviéramos a mitad de camino, una rubia con unos vaqueros ajustados y una camiseta negra que dejaba ver su vientre tonificado, se presentó ante nosotros.
Era la hermana de Jasper, Rosalie.
"Es suficiente, Cullen", dijo lo bastante fuerte como para que la escuchara por encima de la banda tocando en el escenario. Sus labios rojos se convirtieron en una mueca. "Jasper me ha dicho que traerías a alguien para hacerle una entrevista para el puesto de camarero, y yo he venido a tu encuentro. No hay razón para que debas estar aquí".
Entrecerré los ojos hacia ella. El par de veces que me había cruzado con Rosalie Whitlock me había enseñado que era tan dura y directa como hermosa. Aunque no era mi tipo en absoluto. Al igual que Emmett y yo, ella llevaba este lugar con su hermano. Si fuéramos los reyes de la noche de Seattle, Jasper y Rosalie serían el duque y la duquesa que aspirarían al trono.
"Jesús, ¿qué diablos pensáis tú y tu hermano, que estoy en una especie de misión de espionaje o alguna mierda? Confía en mí, no he visto nada de aquí que me gustaría imitar o copiar en mi club".
Miré a mí alrededor con un desprecio deliberado.
Ella colocó sus manos en sus caderas y me miró.
"Vete. Fuera. Ahora".
Otra cabeza de pelo rubio apareció de pronto detrás de ella. Los ojos azules de Jasper brillaban por encima de la cabeza de su hermana. Él parecía divertido por la postura de su hermana.
"Cullen, ¿irritando a mi hermana ya?"
Ella volvió la cabeza hacia un lado al oír su voz.
"Él tiene que irse, Jasper. No hay ninguna razón para que se quede".
"¿Qué pasa si quiero terminar de escuchar a la banda que está sonando ahora? En realidad suena bastante bien".
Ella sonrió. "Confía en mí, no reconocerías buena música ni aunque saltara y te mordiera ese culo perfecto tuyo".
Me reí.
"Todo lo que conoces" - continuó- "es la cacofonía de los sintetizadores y el bajo que se hacen pasar por música en tu club. Vosotros no sabéis nada de acústica".
"Eso no es cierto", la cortó Bella con firmeza. "Edward toca la guitarra. ¿No, Edward?"
La miré, sorprendido de que se acordara de eso. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había tocado la guitarra. La había tenido un poco olvidada en la universidad, pero si recordaba correctamente, ahora estaba en el fondo del armario de casa, recogiendo polvo. Una vez esa guitarra fue mi más preciada posesión. Pero en los últimos años la realidad me había pateado, y otras cosas tenían prioridad sobre un sueño que nunca se haría realidad. De todos modos siempre me sentía agridulce tocando la guitarra, me recordaba cosas que, hasta esta noche, yo pensaba que habría preferido olvidar.
El comentario de Bella llamó la atención de Rosalie y de su hermano. El primero la miró de arriba abajo con curiosidad no disimulada, y la segunda, con admiración.
Con jodida y demasiada admiración.
Antes de que pudiera responder a Bella, Jasper se movió rápidamente para ponerse en frente de su hermana, llevando toda su atención a Bella. Le sonrió ampliamente con sus chispeantes ojos azules.
"Debes de ser la amiga de Edward". Él le tendió la mano. Bella sonrió y extendió la mano para dársela. Apreté los dientes, sin perder la forma en la que Jasper colocaba su otra mano sobre la de ella, blancos dientes brillaban sobre la niebla de humo. Su sonrisa se ensanchó.
Comencé a repensar si había sido inteligente traer a Bella aquí.
"Hola. Soy Bella Swan", dijo con amabilidad.
"Bel-la", Jasper prácticamente tarareó. "Eso significa hermosa, ¿no?", preguntó sin soltarle la mano.
Incluso a través del humo y de la poca luz en este tugurio de mierda, yo podía ver el rubor en las mejillas de Bella. "Eso me han dicho", dijo encogiéndose de hombros.
"Apuesto a que a también te han dicho que tu nombre no te hace justicia".
Ella sonrió y se puso de un tono rojo más oscuro, mirando hacia abajo con rapidez antes de mirar hacia arriba.
¿Qué. Mierda?
Sí. Esto era en serio una de las más estúpidas ideas de mierda que jamás había tenido.
Rosalie suspiró y rodó los ojos. "Oh, hermano", murmuró en voz alta. "Jazz, ¿puedes por favor dejar de coquetear con la nueva empleada potencial? Tenemos que encontrar a alguien que me ayude por aquí antes de que empiecen mis clases de posgrado la próxima semana".
Jasper se rió entre dientes y finalmente liberó las manos de Bella. Fue entonces cuando me di cuenta de que había estado conteniendo la respiración, y de toda la fuerza que había usado para poner mis manos en puños a los costados.
Poco a poco se las arregló para apartar los ojos de ella y se volvió hacia mí.
"Cullen, en serio, muchas gracias por traer a Bella". Él me dio una palmada en el hombro. "Me la quedo aquí", guiñó un ojo queriendo decir algo.
Entrecerré los ojos hacia él y mis fosas nasales se dilataron. "En realidad, estoy empezando a pensar que este lugar de mierda es demasiado-"
Pero Bella se volvió hacia mí. Ella dio un paso más y se inclinó hacia mí, levantando sus labios hasta mi oído.
"Edward, gracias otra vez por traerme". El calor de su aliento se apoderó de mi cuello, poniéndome la piel de gallina. Luego se apartó un poco y me dio un rápido beso en la mejilla. Se apartó del todo y me miró fijamente.
"Ha sido genial volver a verte", dijo.
Y antes de que pudiera responder, Rosalie se dio la vuelta. "Vamos", dijo ella, señalando con la cabeza hacia la barra. "Vamos a ver lo que puedes hacer".
Con una última mirada en mi dirección, Bella se fue con Rosalie.
La vi distanciarse de mí, mi corazón latía dolorosamente contra mis costillas, ante de ver los ojos de Jasper también en ella, centrándose en cómo sus caderas pequeñas se movían delicadamente de un lado a otro mientras caminaba.
"Está comprometida, imbécil", le susurré entre dientes, incapaz de controlar mi reacción.
Jasper se volvió y me miró con la sorpresa escrita en su rostro. Después de unos segundos, me dio una sonrisa relajada y levantó las cejas.
"Comprometida no quiere decir casada", dijo con una sonrisa traviesa. "Ella aún está libre".
Me acerqué a él, cuadrando la mandíbula. Cuando me detuve, mi cara estaba a pocos centímetros de la suya. Los dos éramos de la misma altura, de un metro ochenta.
"No es un juego de mierda, Jasper", gruñí. "La he traído para ver si tenías un trabajo para ella. Nada. Más".
En un primer momento Jasper pareció más sorprendido que otra cosa. Frunció el ceño, sus ojos azules buscaban los míos. De repente él apretó los labios y asintió con la cabeza, dando un paso atrás.
Cuando respondió, su tono era menos juguetón y sus ojos más decididos.
"Rose verá si la podemos contratar. Gracias de nuevo, Cullen". Se me quedó mirando un momento más, y de repente su expresión perdió algo de su dureza.
"Ahora sí que tienes que largarte, tío, antes de que mi hermana venga y arrastre tu culo fuera por ella misma".
Le miré fijamente por unos pocos segundos y luego miré alrededor del oscuro club. Tenía que admitir que todo el mundo parecía estar realmente divirtiéndose. No es que no lo hicieran en mi club, pero yo sabía de qué iba mi club. Era un lugar para ir a mostrar tu cuerpo, tus habilidades de baile, para emborracharte y esperar conectar con alguien antes de que terminara la noche. Aquí, la gente parecía que estaba realmente disfrutando de la hospitalidad, de las bandas, de sus amigos. De vuelta a mi club, la música, las amistades, todo ello era secundario para el juego: salir con la persona más hermosa que pudieras manejar.
Con un guiño en su dirección, me volví hacia la salida.
No fue hasta que estuve a medio camino por la calle cuando me di cuenta de que no tenía un número de teléfono o una dirección, nada de Bella que me ayudara a encontrarla de nuevo.
Sé que no os gusta Mike, pero así es como tiene que seguir la historia ;)
Por cierto, en mi perfil he subido algunas fotos del evento :D
Muchas gracias por comentarme y seguirme en esta historia:
anita cullen, beakis, Spookypau, Tutzy Cullen, VictoriamarieHale, ludgardita, LeidaJim, EdithCullen71283, TereCullen, foronda, Ginegine, Heart on Winter, lexa0619, Elisita, deandramari, joli Cullen, Sisi bunny, Meli8114, Marianixcr, anamart05, akako Cullen, MaxiPau, ogda1975, andreita correa, Pamelita, akako cullen, Sweet Angel186, Solchizz, PalitoCullen, Naemii, Mon de Cullen, Kaami Annie Cullen, lizco2, JadeCullenMasen, Patchmila Cullen Mellark, roberta Cullen lakentsb, vivi SR, isabela 91, Black, claudi17, Inkdestiny, Bite Me Sr Cullen, danisanchez, Claudhia Lady Cullen, eddieIlove, CocoBlush, kris, Rose Nightmare, arcoiris cullen, Seiya-Moon, Cullen Vigo, and cullen, Shibubi, Giovanna Tey, Sarah-Crish Cullen, soffiswan, Pamrodriguez, Solchizz, Angie Cullen Hale, Sayuri1980, pekascullen, Alblurs, janalez, MillaPattzn, TereCullen, Pam Malfoy Black, Haunted Cullen, RoxCM, nikki zav, ma pau cullen, LeidaJim, Lowrense, lexa0619, gbyaln, fer93vulturi, Nurysh. Si me dejo a alguien mandadme un privado que con tanto nombre me mareo, jejeje.
