Como de costumbre, no puede faltar el descargo de responsabilidad :P Estos personajes no son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia a la genial Hoodfabolous, yo solo traduzco.

Y gracias como siempre a mi leal compañera, Beta y amiga, Erica Castelo por seguir apoyándome y ayudándome a mejorar mi ortografía ;)


CAPÍTULO DOS: LOCURA EN MEMPHIS

Chillé sorprendida, alcanzando la vieja lámpara que estaba en mi buró agrietado de roble. Accionando el interruptor, la habitación se iluminó con una suave luz amarilla y mi mirada volvió de golpe al viejo sillón verde de orejas que había heredado de mi abuela, solo para encontrarlo vacío. Temblando, aferré el edredón con fuerza a mi pecho, mi cabeza girando en la habitación confundida. Salí tambaleándome de la cama, envuelta en el edredón y salí de mi recámara.

Al entrar al área principal del departamento, mis ojos recorrieron la habitación; Edward Cullen no estaba a la vista. Moviéndome lentamente hacia la pequeña cocina, agarré un enorme cuchillo de carnicero del juego de cuchillos y caminé despacio hacia el baño. Me imaginé a mi intruso agazapado en la ducha, esperando saltar hacia mí tan pronto como la puerta del baño se abriera. Agarré la manija con una mano temblorosa y la giré poco a poco, provocando que un espeluznante crujido llenara la habitación. Estremeciéndome, metí la mano en la habitación oscura, buscando a tientas el interruptor de la luz. Al encenderla, entré al baño… y grité.

Mi reflejo me devolvía la mirada nerviosa. ¡Estúpido espejo! Mis ojos estaban frenéticos y tenía sombras oscuras debajo de ellos y mi cabello castaño se veía como si una rata hubiera hecho un nido en él. Apoyándome en el lavabo, miré al espejo respirando de forma entrecortada, mi cabeza nadando en preguntas.

¿Por qué Edward Cullen me persiguió por la calle? Seguramente el hombre en la silla fue una alucinación. ¡No había nadie en el departamento más que yo! Mis ojos se iluminaron cuando una idea cruzó por mi mente. Tal vez todo esto era un estúpido sueño y apenas estoy despertando. De haber sido un sueño no habría evidencia física de anoche. Mi rostro se iluminó y me volví hacia el cesto de la basura junto al inodoro. Mi rostro decayó cuando vi la ropa ensangrentada dentro y un escalofrío recorrió mi cuerpo. El incidente en la tienda sí ocurrió.

Pensé cuidadosamente en cómo había girado mi cabeza y tratado de llegar a la lámpara. ¿Había sido el tiempo suficiente para que alguien saliera de mi habitación y del departamento? No puede ser; solo había tardado en encontrar la lámpara un par de segundos. Mientras continué sopesando mi cordura, se rompió el silencio en mi departamento por un repentino golpeteo, provocando que me estremeciera de terror.

"¿Bella?" Me llamó una voz suave y amortiguada.

Mi cuerpo se relajó en alivio al escuchar el sonido. Regresé el cuchillo a su juego y me dirigí a la puerta del departamento. Mi mano se congeló en la manija cuando me di cuenta que la puerta de verdad estaba cerrada, pero no con seguro. Después de mirar con cuidado por la mirilla, abrí la puerta para encontrar a mi amiga y vecina, Angela, de pie en el pasillo, con una expresión de preocupación en su lindo rostro.

Angela era alta y delgada con rasgos oscuros. Llevaba puestas unas gafas modernas, pero de apariencia estudiosa en la punta de su delicada nariz, y su frente arrugada por la preocupación. El hijo de Angela, Eric, estaba sentado en su cadera izquierda balbuceando sin parar. Sonreí de forma automática después de verlo.

"Escuché un grito," explicó, viéndome medio desnuda y mi apariencia desaliñada en general. Miró por encima de mi hombro a mi departamento y luego de nuevo a mí, inclinando su cabeza hacia un lado necesitando una explicación.

"Entra," murmuré mientras pasaba junto a mí.

Asomando mi cabeza al pasillo, miré primero a la izquierda y luego a la derecha, pero no vi a nadie. Cerrando la puerta con llave detrás de mí, me volví nuevamente hacia Angela que todavía me miraba preocupada.

"Deja que me ponga algo de ropa y en seguida vuelvo. Ponte cómoda," le dije.

Asintió, y caminé a mi recámara cerrando la puerta suavemente detrás de mí. Rápidamente me puse unos pantalones cortos y una camiseta sin mangas, recogí mi cabello en un desordenado moño encima de mi cabeza, y me uní a Angela.

"Creo que me estoy volviendo loca," admití, dejándome caer junto a ella en mi viejo y desgastado sofá café y froté mi rostro cansado.

Eric siguió balbuceando, con babas cayendo por su barbilla y sobre el babero que Angela tenía ahí precisamente con ese propósito. A Eric le estaban saliendo los dientes y babeaba contantemente. Estiró sus brazos regordetes hacia mí y empezó a ser pucheros, su lindo rostro todo arrugado de la forma en que lo hacía justo antes de echarse a llorar. Extendí mis brazos y él se iluminó como un árbol de Navidad. Angela me lo dio, y empezó a palmear ligeramente mis mejillas con sus manitas regordetas haciéndome reír.

"¿Por qué dices eso?" Angela preguntó con curiosidad, subiendo las gafas en su nariz. Todavía llevaba puestos el uniforme azul cielo y los ruidosos zapatos requeridos para los ayudantes de enfermería en la residencia para ancianos en la que trabajaba.

Le conté cómo había llegado a casa del trabajo y fui asaltada por un fuerte antojo de helado. Asintió, comprendiendo mi 'problema' con el helado. Luego le di un breve resumen de todo lo que ocurrió temprano esa mañana en la tienda de comestibles. Sus ojos almendrados se abrieron cada vez más, viéndose como si fueran a salirse de sus cuencas en cualquier momento. Pasé mis manos por sobre la cabeza de Eric durante la historia, jugando con sus cortos rizos oscuros. Cuando expliqué cómo había despertado para encontrar a Edward Cullen en mi habitación, Angela casi se cae del sofá.

"¡Oh Dios mío, Bella!" Exclamó, levantándose de un salto del sofá y arrojando sus brazos hacia arriba emocionada. Eric se volvió para mirar a su madre y empezó a reír y aplaudir. "¿Tú eres la belleza en fuga (1)?" Exclamó reverentemente, literalmente palmeando su rostro mientras me miraba con una expresión de comprensión. El miedo empezó a acumularse en la boca de mi estómago al mismo tiempo que me movía nerviosa en el sofá.

"¿A qué te refieres con la belleza en fuga?" Pregunté, aunque tenía el presentimiento que ya sabía la respuesta.

Angela agarró rápidamente mi laptop del pequeño escritorio cerca de la única ventana que adornaba mi sala, y se volvió a sentar junto a mí en el sofá. Después de esperar impacientemente a que encendiera, escribió apresuradamente en la ventana del motor de búsqueda y luego hizo clic en el vínculo de la estación local de noticias. Apareció el mismo logo que había visto a un lado de la van que estaba afuera de la tienda. El miedo que sentía en mi estómago de pronto se convirtió en una piedra.

"¡Muy bien, aquí está! Tienes que ver esto," Angela me ordenó, sosteniendo la laptop de una forma en que ambas pudiéramos verla fácilmente.

La pantalla estaba negra, y esa estúpida ruedita que odiaba empezó a dar vueltas, y de pronto ahí estaba la reportera con cabeza de casco con un traje de un vivo color rojo que combinada con su lápiz labial rojo de mal gusto. Sin embargo, en vez de estar de pie frente a la tienda, estaba sentada detrás de un brillante escritorio de madera, un telón de fondo con la corriente del río Mississippi detrás de ella. El turbio río estaba iluminado con botes avanzando lentamente por el agua. En la distancia estaba el puente Hernando de Soto resplandeciendo bellamente por las doscientas luces que adornaban los arcos dobles de acero.

El rostro de la reportera con cabeza de casco era una máscara de seriedad. "Buenas tardes. Soy Tonya Walls. Nuestra noticia más importante del día es extraña, querido público. Poco después de las dos de la mañana, la policía de Shelby County llegó a la tienda de la familia Bean, una antigua tienda de comestibles justo al salir del centro de Memphis. Dentro de la tienda, dos asaltantes armados demandaron el dinero efectivo del cajero y los clientes, y luego tomaron rehenes.

"Es entonces que las cosas se ponen interesantes, querido público. Dentro de la tienda estaba Alice Cullen, hija del CEO y presidente de la Corporación Cullen y presunto jefe de la mafia, Carlisle Cullen. También estaba en la tienda Rosalie Hale, la hija del senador John Hale de Tennessee. La policía de Shelby County estuvo hermética sobre lo que ocurrió dentro, pero un testigo presencial nos dio su testimonio de primera mano."

El video cambió y ahora mostraba a un joven que se veía vagamente familiar. Tenía cabello castaño muy corto y ojos azul claro, redondos y serios. "Estaba en la tienda cuando entraron los hombres," confirmó, metiendo las manos en sus bolsillos con nerviosismo, sus ojos moviéndose rápidamente hacia la cámara y de vuelta a la reportera.

"Esos dos hombres con máscaras irrumpieron y nos dijeron que nos echáramos al suelo, lo que hicimos. Uno de los hombres agarró a esta chica y la llevó al fondo de la tienda dentro de una oficina. Él tenía un arma. ¡Pensé que iba a matarla! Estuvieron ahí por un rato y luego esta otra chica se arrastró al frente de la tienda y le saltó encima al otro asaltante mientras él estaba sacando el dinero de la registradora. ¡Ella fue tan rápida y era tan pequeña que él no la vio venir! Ella agarró el arma que él dejó sobre el mostrador mientras llenaba su mochila con dinero, y lo golpeó justo aquí con la culata del arma," el chico señaló su sien derecha.

"¿Y entonces qué pasó, señor?" La reportera con cabeza de casco preguntó, acercando el micrófono al rostro de él.

La miró por un momento con el ceño fruncido y luego continuó. "Bueno, luego el tipo cayó al suelo y la chica, Alice Cullen, ella y sus dos amigos corrieron a la parte trasera, y cuando me di cuenta los policías inundaron la tienda."

"¿Qué pasó con la joven que llevaron a la fuerza al fondo de la tienda?" La cabeza de casco preguntó, volviéndose por un momento para mirar con seriedad a la cámara y luego de vuelta hacia el hombre. Las patrullas de policía estaban detrás de él con las luces destellando dramáticamente.

"Ella salió con los otros tres, y estaba cubierta de sangre," dijo, pasando ansiosamente la mano por su cabello corto. "Ella habló con un policía y salió de la tienda. Los paramédicos entraron con una camilla, y vi al tipo que se la llevó pasar en la camilla. ¡Ella le dio una paliza a ese tipo! Los policías nos dijeron que saliéramos. Fue entonces que vi toda la conmoción, y alguien me contó que la chica huyó y que Edward Cullen salió corriendo detrás de ella."

La pantalla volvió a cambiar a cabeza de casco sentada detrás del escritorio. "Ustedes lo escucharon, querido público. La víctima femenina no identificada, de quien tenemos una breve imagen, huyó de la escena del crimen por razones desconocidas. Edward Cullen, hijo de Carlisle Cullen, presunto jefe de la mafia y CEO y presidente de la Corporación Cullen, la persiguió solo para regresar unos minutos después a la escena del crimen. El señor Cullen se negó a hacer comentarios en cámara sobre sus razones para perseguir a la chica, pero un representante del señor Cullen devolvió nuestras llamadas y nos dio la siguiente declaración: La hermana del señor Cullen solo fue una de las víctimas de un terrible intento de robo que afortunadamente dejó a todos ilesos. Desafortunadamente, una de las víctimas huyó de la escena en estado de pánico después de ser atacada. El señor Cullen simplemente estaba preocupado por su estado mental y físico.

"Testigos presenciales describieron a la joven en sus últimos años de adolescencia o iniciando sus veintes. Mide más de un metro sesenta, alrededor de unos cincuenta y cinco kilos, con largo cabello castaño y ojos castaños. Se le vio por última vez con una blusa blanca, jeans azules, y botas cafés. Los locales la describen como muy bonita y le han dado el apodo de 'la belleza en fuga'. El canal cinco de noticias estuvo en la escena y tiene una breve grabación de la mujer," alardeó la reportera.

Pasé saliva cuando la pantalla cambió otra vez, y ahí estaba yo inmóvil frente a la tienda justo por encima del hombro de la reportera. Alguien había hecho un acercamiento después de la grabación, pero afortunadamente la imagen era más que nada un borrón, haciéndome suspirar de alivio.

Luego la cámara se movió hacia Edward y Alice abrazándose. La piel se me erizó por todo el cuerpo al ver a Edward. Era guapo, incluso con la preocupación grabada en su rostro cuando soltó a su hermana de su abrazo. La tomó por los hombros mirándola a los ojos con atención. Podía ver la boca de ella moviéndose y vagamente entendí lo que dijo antes de señalarme. El camarógrafo entonces intentó hacer un acercamiento hacia donde señaló Alice, pero el video se quedó momentáneamente desenfocado y todo lo que pude ver fue la parte de atrás de mi cuerpo cuando escapé entre la multitud, y luego al señor Cullen persiguiéndome.

"Los dos agresores de este crimen fueron transportados en ambulancia y la policía los escoltó al departamento de emergencias de Memphis donde recibieron tratamiento por heridas menores y luego fueron puestos en custodia de la policía. Ya han sido acusados y esperan ser procesados.

"Se alienta a cualquiera con información sobre la belleza en fuga a contactar con la policía de Shelby County. El señor Edward Cullen también ofrece una recompensa en efectivo por información que conduzca al paradero de la mujer," terminó de decir la reportera. La imagen borrosa que tenían de mí apareció en la pantalla con el teléfono del departamento de policía debajo. Hice una mueca.

Angela cerró la laptop y la dejó sobre la mesita de café. Agarró a Eric, que se había puesto inquieto ahora que no podía ver los resplandecientes colores en la pantalla de la laptop y lo hizo rebotar sobre su rodilla, mirándome con compasión, y murmuró, "Oh Bella, ¿por qué huiste? ¿En qué te has metido? ¡Edward Cullen es un monstruo! Lavado de dinero, soborno, crimen organizado, prostitución, y asesinato son solo algunas cosas de las que ha sido acusado. Ahora te está buscando. Gente como Edward Cullen, no se detienen hasta que consiguen lo que quieren, y al parecer, te quiere a ti."


(1) En inglés es Breakaway Beauty y de ahí se desprende el nombre del fic 'Breakaway Bella'


Chan can chan chan… Pues sí, el mafioso Edward Cullen ofrece una recompensa por el paradero de la belleza en fuga, Bella Swan. Me alegra que les esté gustando la historia y sobre todo me alegra mucho que me lo hagan saber mediante sus reviews, recuerden que con ellos ustedes marcan el ritmo de actualización de la historia. Así que, usen el cuadrito de abajo y díganme qué les pareció este otro capítulo. No todos los capítulos son cortitos como este ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: freedom2604, Maryluna, Vanina Iliana, Roco, paupau1, bbluelilas, libbnnygramajo, Dess Cullen, bella-maru, SharOn, Chonis22, bealnum, torrespera172, Ali-Lu Kuran Hale, Mary de Cullen, PRISOL, Alexandra Nash, Janneth, MariePrewettMellark, Pam Malfoy Black, Celinabayardo, Emma Cullen, V1V1, saraipineda44, Melany, Gabriela Cullen, Vrigny, JessMel, Danny CullenMa, Pao-SasuUchiha, Jimena G, Techu, Anna, piligm, Tata XOXO, AlwaysMoon, maries24, Karlita Carrillo, Kriss22, Say's, Nath, Amy Lee, Yoliki, lagie, patymdn, Gabs Frape, Lizdayanna, Manligrez, Crucitaegr, kaja0507, injoa, ELIZABETH, EriCastelo, Liz Vidal, erizo ikki, Klara Anastacia Cullen, isabelmoon, Diana2GT, Rosy Canul, Brenda Cullenn, Mafer, Sully YM, angryc, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? DEPENDE de ustedes.