Como de costumbre, no puede faltar el descargo de responsabilidad :P Estos personajes no son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia a la genial Hoodfabolous, yo solo traduzco.
Y gracias como siempre a mi leal compañera, Beta y amiga, Erica Castelo por seguir apoyándome y ayudándome a mejorar mi ortografía ;)
Capítulo Treinta y tres: La princesa y el mercenario
EPOV
Fue solo cuestión de minutos antes de que llegáramos cerca de la calle Beale. Prescindiendo del estacionamiento, Jasper detuvo su potente coche negro en un espacio vacío a unas cuadras de Beale. Le dio un palmadita cariñosa cuando cerró la puerta con gentileza detrás de él y sacó uno de sus pequeños cigarrillos del bolsillo delantero de la camisa negra que traía puesta. El cigarro colgaba precariamente de sus labios mientras usaba un encendedor plateado para prenderlo. En vez del aroma distintivo a fresas, me sorprendió el olor a humo de piña en el aire mientras el humo gris se arremolinaba en torno a él. Jasper notó mi mirada curiosa cuando se unió a mí en la acera y me dio una media sonrisa.
"Prefiero la piña cuando estoy emocionado," dijo encogiéndose de hombros al mismo tiempo que dejaba caer las cenizas descuidadamente junto a él mientras caminábamos.
Considerando que nunca lo había visto fumar los cigarrillos con sabor a piña, supuse que se requería de mucho para emocionar a mi amigo Jasper.
Llegamos al club unos minutos más tarde después de esquivar a un montón de mujeres ebrias medio vestidas que estaban un tanto obsesionadas con el callado trasero de mi amigo. Jasper manejó bien su acoso al sonreír casualmente y explicándoles que pronto 'ataría el nudo'. Las mujeres casi se desmayaron al escuchar su marcado acento de Mississippi y al ver su suave sonrisa mientras ellas reían y se alejaban tambaleándose. Sacudí mi cabeza y me reí bajito. Algunas cosas nunca cambian.
Emmett estaba haciendo guardia en la puerta de Fate con una enorme sonrisa boba en su rostro mientras revisaba meticulosamente las licencias de conducir de la gente para determinar su edad. Vimos cómo rechazó a una pareja de chicas que se veían muy jóvenes. Las chicas fruncieron el ceño y lo maldijeron, sus párpados resplandecientes entrecerrados por la ira cuando Emmett les meneó los dedos diciéndoles adiós. Las chicas se alejaron furiosas y sonreí cuando Emmett se encogió de hombros y volvió al trabajo.
"Em, necesitamos hablar," le dije, llamando su atención.
Levantó la vista sorprendido, atónito de verme de pie frente al club. Pocas veces dejaba a Bella desde su embarazo. Solo la dejaba en casa cuando iba a trabajar a la oficina. Los ojos de Emmett se desviaron a dónde estaba Jasper y al instante se tensó cuando vio la expresión en el rostro de su primo. O tal vez fue el cigarrillo de piña. Emmett conocía a Jasper mejor que yo.
"Uh, oh," murmuró Emmett, después de asentirle al otro guardia de seguridad en la puerta principal y seguirnos a Jasper y a mí dentro del club. "¿Qué demonios está pasando? No me agrada la expresión en sus rostros."
"Garrett está en la ciudad," le dijo Jasper, hablando algo fuerte por sobre el estruendo de la música. El club estaba oscuro aparte de las luces estroboscópicas colgando del techo y las luces del bar donde alcancé a ver a Tia y Jessica ocupadas trabajando. Me pregunté por un momento dónde estaba Carmen porque mantenía el mismo horario de trabajo de Tia.
Los tres nos dirigimos hacia el largo y oscuro pasillo donde estaba ubicada mi oficina. Avanzamos cautelosamente a través de los cuerpos bailando, los clientes del bar ebrios y de algún modo conseguimos llegar a la oficina ilesos. Los tres sacamos algunas sillas frente a los monitores de video que mostraban prácticamente todas las esquinas del club. Las gruesas cejas de Emmett se arrugaron por la concentración mientras Jasper y yo le dábamos un rápido resumen sobre Garrett, explicándole cómo besó a Bella y luego se presentó en el loft de arriba. El rostro de Emmett se tornaba cada vez más rojo entre más nos escuchaba hablar.
"Ese hijo de la pena," murmuró Emmett bajo su aliento. "El nuevo tipo que contratamos renunció de pronto hace unos días y he estado buscando a alguien más para remplazarlo, pero no he encontrado a nadie lo bastante cualificado. Hemos vigilado la puerta trasera cuando podemos, pero es difícil de hacer cuando no tenemos suficiente personal. Lo juro, Edward, esa puerta se mantiene bien cerrada las veinticuatro horas del día."
Había olvidado que el nuevo tipo que contratamos para vigilar la puerta del callejón renunció. No estaba enojado con Emmett; él estaba haciendo todo lo que podía para asegurar como mejor podía el club. Emmett encendió los monitores y puso el video de la noche del baby shower. Los tres observamos ansiosos como Garrett aparecía en el callejón que corría a un lado del club. Y ahí estaba sentado Able, el joven que había contratado después de la muerte de Embry; el mismo hombre que recientemente renunció abruptamente. Era un hombre negro grande y fornido que pesaba unos ciento ocho kilógramos de puro músculo. Los tres nos quedamos mirando al monitor con ojos entrecerrados al observar a Garrett caminar casualmente por el callejón hacia el hombre y empezar una conversación amistosa.
De pronto, con un solo movimiento rápido y fluido, Garrett lo golpeó en la garganta y el corpulento hombre se desplomó del banco en el que estaba sentado. Garrett miró hacia un extremo del callejón y luego hacia el otro antes de tirar del cuerpo laxo del hombre unos cuantos metros y ocultarlo hacia un costado del contenedor. Garrett reapareció, sacudió sus manos en sus pantalones rasgados y entró al bar a través de la puerta del callejón como si nada hubiese pasado.
En otro monitor, Emmett retrocedió el video hasta que vio a Garrett dar vuelta a la derecha cuando entró al club y subió despreocupadamente las escaleras al loft, como si no tuviera una preocupación en el mundo. Esa fue toda la grabación de video, o eso pensé. Emmett me dio una mirada ligeramente culpable.
"Ahora, no te enojes, ¿de acuerdo?" Murmuró, volviéndose hacia un monitor que se veía nuevo, más brillante que otros que estaban sobre la larga mesa. El monitor era desconocido, incluso con un tono más oscuro que el resto. Me le quedé mirando con una ceja levantada preguntando.
"Oye, me dijiste que podía hacer lo que quisiera con el sistema de seguridad," Emmett me dijo encogiéndose de hombros al poner en pantalla el video. Miré la pantalla en shock antes de volverme hacia Emmett con el ceño fruncido.
"Dime que esa no es una cámara que tienes dentro de mi loft," siseé, mi rostro tornándose ligeramente rojo. Los ojos de Emmett se pusieron redondos y se veía como un cachorrito triste. Malditos sean él y su puta cara de cachorro. No había forma de que alguien pudiera seguir enojado con él por demasiado tiempo. Ni siquiera yo.
"Muy bien, ahí está Garrett," Jasper interrumpió con un susurro emocionado al mismo tiempo que sus ojos azules brillaban.
Los tres nos inclinamos hacia adelante y miramos fijamente el monitor de video. Vi cómo el hijo de perra caminaba por mi loft como si fuera el dueño. Hasta calentó una rebanada de lo que sobró de la tarta frita de manzana de Bella y se tomó su tiempo comiéndosela. Si mi rostro estaba rojo antes, ahora estaba a punto de explotar. Mi pulso se había acelerado y mi frente empezó a sudar frío. Comencé a maldecir cuando arrojó el plato sucio al fregadero de la cocina.
Entonces, el cabrón apagó las luces y tomó una siesta en mi puñetero sofá.
Emmett adelantó el video por un momento y vimos a Garrett sentarse en el sofá, bostezar, estirarse, echar un vistazo a su reloj y pararse para mirar por la ventana con vista a la calle Beale. Después de una prolongada cantidad de tiempo, el chupapollas sonrió a algo que vio y luego cruzó la habitación, colocándose detrás de la mesa de la cocina. Una sonrisa tranquila y arrogante cruzó su rostro y quité el dedo de Emmett a la fuerza de donde lo tenía cerca del botón para adelantar. Yo mismo adelanté el video hasta que vi a Bella entrar en la habitación. Los tres respiramos hondo colectivamente y vimos como Bella se sobresaltó y agarró su pecho por la sorpresa. Suspiré en alivio al ver la expresión irritada en el rostro de Bella. Obviamente no estaba muy feliz de ver a su viejo amigo.
Los ojos de Garrett recorrieron el cuerpo de mi prometida y sentí que me apretaban el pecho. ¿Era posible tener un ataque al corazón a mi edad? En eso estaba pensando cuando mi esternón empezó contraerse por el dolor. En la pantalla, Garrett le sonrió a Bella. Ella dijo algo y señaló a su abdomen abultado. Garrett respondió a lo que sea que ella dijo y Bella se enojó. Se lanzó hacia Garrett y lo golpeó en la cara. Jasper, Emmett y yo acercamos nuestros rostros a la pantalla, con enormes sonrisas en nuestro rostro cuando Bella persiguió a Garrett hacia el baño. El marica se encerró y Bella golpeaba la puerta.
"Bueno, si había alguna duda si Bella disfrutó o no del beso, ahora ha sido aclarada," murmuré, recargándome en la silla de metal y pasando la mano por mi desordenado cabello. Jasper y Emmett se me quedaron mirando con idénticos ceños fruncidos, como si insinuar que Bella pudiera haber disfrutado del beso fuera completamente ridículo.
El resto del video mostró a Carmen y Tia entrando al loft. Garrett al fin dejó el baño y al parecer tuvo algún tipo de momento con Carmen. Después que las chicas dejaron el loft Garrett apagó las luces, arrojando sus botas a una esquina de la habitación y se durmió en mi cama.
Quemaría esa puñetera cama.
Garrett se fue la mañana siguiente con una sonrisa en su rostro y parecía estar silbando. Jasper se rio entre dientes bajo su aliento y le lancé una mirada desconfiada. Jasper se lamió los labios, recargándose en su silla y se encogió de hombros despreocupado.
"Estoy encabronado con el tipo, pero tienes que ver lo gracioso a todo esto," dijo arrastrando las palabras al mismo tiempo que colocaba sus manos detrás de su cabeza. "Es un hijo de perra arrogante al irrumpir en tu loft, comer tu comida y dormir en tu cama. Pero así es Garrett. Aunque le saques la mierda a golpes, eso no lo detiene de hacer lo que quiera."
"¿De qué lado estás, de todos modos?" Refunfuñé, estrellando mi puño cerrado sobre la mesa frente a mí pero a diferencia de Bella, Emmett y Jasper ni se inmutaron. Emmett siguió manipulando el video mientras Jasper me sonreía.
"Estoy en tu equipo, Edward. Siempre estaré en tu equipo. Haces feliz a Bella y en consecuencia eso también me hace feliz. Además, no creo que Garrett esté en Memphis por una visita amistosa. Hay una razón por la que él está aquí y me gustaría averiguar cuál es antes de volver a Jackson. Es solo que no estoy seguro cómo voy a averiguar por qué está aquí. El tipo es como el hombre invisible. Se oculta, aparece y desaparece. Es su especialidad.
"Qué de…" Emmett susurró con voz de asombro cuando prácticamente se pegó a la pantalla del monitor de video. Los tres nos volvimos a inclinar hacia adelante y observamos la mierda más extraña y estrafalaria que habíamos visto en nuestras vidas.
Era Carmen, la amiga de Bella y una de mis mejores bármanes. Estaba de pie en mi loft con Garrett que estaba sentado cerca mirándola con ojos hambrientos. El cabello de Carmen ya no estaba hasta la barbilla. En vez de eso, traía puesta una larga peluca negra. Le peluca era lacia y colgaba como una cortina negra casi hasta su cintura. El frente de la peluca tenía un flequillo. Traía puesto un vestido, pero no era un simple 'vestido', era oscuro y pegado a su cuerpo con incrustaciones doradas que viajaban en espiral por todo el corsé. El vestido era sin mangas y corto, y obviamente hecho de cuero. Al lado derecho de sus caderas tenía un tipo de arma que se veía como un boomerang circular metálico. Sujeta a su espalda estaba una espada que se veía extremadamente real. Carmen tenía puños de cuero en sus antebrazos y muñecas; cuero con los mismos espirales dorados. Botas de cuero hasta las rodillas subían por sus piernas. Se acercó lentamente a Garrett y se cernió sobre él con su mano cerca del boomerang de metal.
"¿Cómo quién está vestida?" Tartamudeé. Emmett retiró sus enormes ojos azules de la pantalla el tiempo suficiente para mirarme y susurrar cuatro palabras con un tono serio y letal.
"Xena… la princesa guerrera," murmuró atemorizado antes de volverse nuevamente hacia el monitor.
El cuerpo de Jasper empezó a temblar junto a mí y me le quedé mirando cuando una sonrisa desconcertada cruzó su rostro. Aún con la ira y lo jodido de todo, no pude evitar que una risita entre dientes escapara de mis labios cuando Jasper empezó a carcajearse. Sus hombros se sacudieron y casi se cayó de la maldita silla de metal. Pero su risa murió con la siguiente declaración de Emmett.
"Jasper… tengo miedo," susurró Emmett y lágrimas llenaron sus enormes ojos. "Tengo que encontrar mi lugar feliz. Abrázame, Jasper. Abrázame." El enorme bufón arrojó sus brazos alrededor de su primo al desviar su cabeza del monitor. Jasper resopló y miró a mi rostro confundido con una mueca divertida.
"Los juegos de rol asustan a Emmett," dijo encogiéndose de hombros al mismo tiempo que palmeaba torpemente la espalda de Emmett. "Los juegos de rol y los payasos enanos."
"Es solo que no es normal, hombre… simplemente no es normal," susurró en el cuello de Jasper. Él intentó pero falló en apartar a Emmett de su cuerpo. Fueron los golpes en la puerta de la oficina los que finalmente provocaron que Emmett soltara a Jasper de su fuerte agarre.
"Abre la puerta, pendejo," La boca insolente de Tia gritó detrás de la puerta, su voz un poco amortiguada. "¡Vi que todos entraron ahí! ¡Abran esta puerta antes que la derribe!" Dejando escapar un suspiro, me levanté, crucé la habitación y abrí la puerta.
Ahí estaba Tia con una brillante blusa negra de un solo hombro y pantalones negros. Tia era una chica muy bajita con ojos color moca y piel negra y tersa, pero su actitud hacia mí siempre me ponía un poco nervioso. Personalmente, estimaba mucho a la chica. A ella le importaba una mierda que fuera su jefe y el dueño del negocio en el que trabajaba. Sus opiniones francas y honestas eran normalmente severas, pero les tenía un gran respeto. Me gustaba el hecho de que le importaba una mierda quién era yo. Tia era cínica, pero también era abierta y honesta al extremo. Sentía una gran admiración por ella.
"Hola, Tia," le dije con un tono de voz amigable al mismo tiempo que bloqueaba la entrada. No había necesidad de que viera a su amiga en el monitor de video seduciendo a un hombre mientras usaba un disfraz de Xena. Probablemente desearía echarse cloro en los ojos tanto como yo.
"Muévete cretino," murmuró y me empujó con impactante fuerza. La chica era pequeña pero realmente tenía la mano pesada.
Tia se dirigió hacia donde Jasper y Emmett estaban sentados y yo la seguí. Sus ojos se posaron en el video justo a tiempo para ver a Carmen darle a Garrett un baile erótico.
"Muy bien, esas de ahí son pendejadas," gritó al señalar la pantalla. "Mi trasero está allá afuera sudando como una puta en la iglesia y esta perra yanqui está arriba dándole a G un baile erótico. ¿Qué demonios está usando? ¿Es un disfraz de Xena? Oh, está llevando esa obsesión por Xena a un nuevo nivel. Ha estado usando una camiseta de Xena durante toda una semana en el trabajo. ¿Cómo es que eso no es una violación al código de vestimenta? La yonqui de tu hermana me obliga a usar ropa de puta pero Carmen puede usar una camiseta de Xena todos los días. Yo digo que eso es racismo."
"¿Quién es racista?" Una voz habló desde la entrada. Nos volvimos y vimos entrar a Alice. Se acercó a donde Jasper estaba sentado y le dio un dulce beso antes de alborotar suavemente sus rizos. Cuando sus ojos se posaron en el monitor de video, se tensó.
"¿Esa es Carmen?" Jadeó. Alice presionó una mano en su mejilla y se puso ligeramente pálida.
"Sí, mientras me tienes trabajando como una esclava hebrea esa perra está arriba dándole rienda suelta a su lado salvaje. Maldita perra drogadicta. ¿Por qué soy amiga de gente blanca? Alguien por favor, explíquemelo. Mi gente no se viste como jodidos guerreros y dan bailes eróticos a tipos cualquiera que acaban de conocer. Debe ser algo de blancos. O de yanquis."
"Tengo frío, Tia," susurró Emmett dramáticamente. Su rostro un poco sudoroso y se veía como si estuviera a punto de desmayarse. "¿Puedes distraerme? Haz ese pequeño baile que haces algunas veces."
"Perro, no estoy aquí para tu entretenimiento," Tia frunció el ceño y cruzó los brazos sobre su pecho.
Emmett se le quedó mirando de forma miserable, con su rostro desconsolado. Tia dejó escapar un suspiro colosal y luego hizo un movimiento algo extraño con los pies con una enorme sonrisa falsa en su rostro, balanceando sus brazos de un lado al otro. Cuando terminó su baile la sonrisa cayó de su rostro y volvió a fulminar a Emmett con la mirada. Él la miró desde su lugar con una sonrisa feliz. Incluso Tia no podía resistirse al rostro de cachorro de Emmett.
"Mis ancestros están retorciéndose en sus tumbas en este momento," murmuró al mismo tiempo que ponía los ojos en blanco. "Las cosas que hago por sus caras pálidas."
"Muy bien, volviendo a la situación en cuestión," interrumpí, señalando a la pantalla y haciéndole a Emmett una pregunta crucial. "¿Cuándo demonios ocurrió esto? Tenemos que saber hace cuánto tiempo dejó Garrett el loft. Tal vez dejó algún tipo de evidencia que podemos usar para rastrearlo. Si no, tenemos que encontrar a Carmen y preguntarle." Emmett asintió y empezó a buscar la fecha del video.
"Creo que ese bastardo le dio nuevas pastillas o algo así," murmuró Tia mientras todos observábamos a Emmett revisar el video. "Esa chica está loca, pero esta vez realmente ha tocado fondo. La semana pasada trajo una peluca rubia para trabajar, me la puso y me llamó Gabrielle."
"No vas a creer esto, jefe," murmuró Emmett al desviar su mirada del video para verme con ojos amplios. "Esto es en tiempo real."
Todos nos congelamos y nuestros ojos se desviaron involuntariamente hacia el techo. ¡Ese bastardo y Carmen estaban arriba en ese preciso momento profanando mi santuario! Mi mano se deslizó hacia el arma que metí en la parte de atrás de la cintura de mis pantalones. La saqué y la amartillé. Mis ojos encontraron los de Jasper y él asintió vacilante.
"Espera un minuto, chico blanco," interrumpió Tia al mismo tiempo que agarraba el arma de mis manos. Me le quedé mirando en shock, pero sus ojos no mostraron nada más que comprensión.
"Carmen finalmente encontró alguien tan loco como ella," explicó Tia con un tono de voz sorpresivamente calmado. "El único otro tipo con el que salió fue ese soplón que tenías trabajando para ti, y viste cómo terminó. Piensa en eso antes de subir. Carmen es la mejor amiga de Bella. Hemos sido las mejores amigas de Bella antes de que cualquiera de ustedes perros entraran en escena, aparte de Jasper y Emmett. Si matas a Garrett, ¿qué va a hacer Bella? Se va a encabronar, eso es lo que va a hacer. Sé que estás enojado con el muchacho, ¿pero matarlo es la respuesta? Bella va a perder los estribos. ¿Es lo mejor para ella estando embarazada? Te lo digo, probablemente empacará sus mierdas y volverá a Mississippi si haces lo que creo que estás por hacer."
Jasper y yo intercambiamos miradas y podía ver por la mirada en sus ojos que estaba de acuerdo con Tia. Mi mano se movió nerviosa ya que no deseaba nada más que agarrar esa arma, subir corriendo las escaleras y dispararle a ese pendejo insolente en la cara, pero Tia tenía razón. Cuando Bella se enterara de lo que había hecho se pondría como loca y haría Dios sabe qué. Por más que la amara, ella no era la persona más estable que había conocido. Y eso era decir mucho considerando que yo mismo, no era nada más que un cruel pendejo asesino.
"Las cosas que hacemos por los que amamos," murmuré con un suspiro al mismo tiempo que tendía mi mano por mi arma. Tia me dio el arma desconfiada y la descargué, entonces le di las balas. Las metió en su bolsillo y me dio lo más parecido a una sonrisa que alguna vez hubiese visto en su rostro.
"Todavía voy a patearle el trasero," le dije. Levanté mi cabeza y la miré furioso esperando un argumento. No hubo ninguno. Asintió, encogiéndose de hombros y murmurando que en realidad no me culpaba por ello.
"No puedo subir ahí," murmuró Emmett estremeciéndose. "Eso solo que es demasiado extraño, hombre. Creo que me desmayaré."
"Sé un hombre, pendejo," Tia gruñó al mismo tiempo que lo golpeaba en la parte de atrás de su cabeza con su palma abierta. "¡No seas cobarde!" Emmett se enfurruñó y frotó la parte de atrás de su cabeza por el dolor mientras se levantaba de su silla. Nuestro grupo se dirigió a la puerta mientras Jasper les ordenaba a Alice y a Tia que se quedaran abajo.
"No, pero demonios no," Alice dijo con el ceño fruncido. Tia asintió de acuerdo y los tres hombres suspiramos mientras las chicas se quedaban rezagadas. Nos siguieron por las escaleras y saqué las llaves del loft de mi bolsillo, revisándolas hasta que encontré las correctas. No solo era el cerrojo, sino también el seguro. Tendríamos que ser excepcionalmente silenciosos al entrar al loft para tener la ventaja sobre la muy extraña pareja que estaba dentro. Mis dedos hicieron una pausa cuando la primera llave tocó el cerrojo.
"¿Qué es ese ruido que viene de adentro?" Susurré, mirando a mis amigos. Jasper, Emmett y yo en seguida pegamos las orejas contra la puerta para escuchar los sonidos amortiguados del interior. Alice y Tia, al ser muy bajitas, estaban debajo de nosotros, imitándonos al pegar también sus orejas a la puerta.
"Luda," susurró Alice, sus ojos fijos en Tia, que asintió en confirmación.
"¿Quién demonios es Luda?" Pregunté confundido.
"Ya sabes, Ludacris. Luda, Luda, smoking that stanky buddha…" Dijo Tia, su voz apagándose al final mientras Alice asentía con ojos amplios.
"Face down, ass up," confirmó Alice, su rostro una máscara de seriedad.
"No tengo idea de qué están hablando," murmuré cuando todos nos enderezamos. Deslicé la primera llave en el cerrojo y silenciosamente lo abrí. Después, quité el seguro y todos intercambiamos miradas nerviosas.
"Por favor, Señor, no permitas que esté desnuda," Tia rogó en voz alta.
"Por favor, Señor, permite que esté desnuda," Emmett dijo bromeando finalmente. Alice resopló bajito y Jasper sacó su baretta de la cintura de sus jeans.
"Oye, creí que dijeron que no le dispararían," Tia lo regañó en voz baja, sus ojos amplios en alarma.
"No," Jasper la corrigió con una sonrisa burlona. "Edward dijo que él no le dispararía. Yo no dije tal cosa, querida."
Tia se le quedó mirando preocupada por un momento y luego murmuró, "Si no estuvieras tan malditamente sexy estaría encabronada en este momento. Pero sigue a tu lado oscuro, tú, ardiente hijo de perra." La sonrisa burlona de Jasper se hizo más grande y vi a mi hermana fruncir el ceño y fulminar con la mirada a Tia que ahora estaba babeando.
"Relájate, cariño," Jasper le dijo a Tia con voz calma. "Solo me estoy preparando para lo inevitable."
Tia abrió la boca para responder, pero fue interrumpida por una ruidosa voz femenina gritando "¡AYAYAYAYAYAYAYA!" desde adentro.
"Ese es el grito de guerra de Xena," dijo Emmett bajito, sus ojos abiertos como platos y en su rostro una máscara de terror.
Y entonces, sin decir otra palabra entre nosotros cinco, Jasper levantó su pierna derecha y pateó la puerta para abrirla con su pesada bota. Entró en la habitación, con su revolver azul cobalto apuntando frente a él. La sonrisa en su rostro era perturbadora, incluso para mí. Entré rápidamente detrás de él, empuñando mi propia arma, aunque ahora descargada. Los otros se apiñaron detrás de nosotros.
Ahí estaba Garrett, cerca de la ventana con vista a Beale. Carmen le daba la espalda pero su trasero estaba en su regazo. Sus cabezas se levantaron de golpe cuando entramos a la habitación, las expresiones en sus rostros un poco graciosas. No pude contener la sonrisa malvada que se abrió paso a mi rostro cuando los ojos de Garrett encontraron los míos, una vez más. Su boca abierta finalmente se cerró y se tornó en una línea tensa. Vimos como su mano bajó en busca de algo y supe de inmediato lo que intentaba agarrar.
Y no era el trasero de Carmen.
"Ni siquiera lo pienses," grité sobre la fuerte música hip hop. Su mano se congeló y de pronto se veía un tanto nervioso. Carmen bajó de su regazo con un grito al mismo tiempo que intentaba desesperadamente subir el ajustado vestido sobre sus pechos ligeramente expuestos. Jasper se acercó al reproductor de música y apagó la horrible música y cayó un pesado silencio en la habitación.
La ansiedad desapareció del rostro de Garrett. Se echó a reír y colocó sus manos detrás de su cabeza mientras inclinaba su cabeza hacia un lado y me miraba con una expresión desconcertada en su rostro.
"No vas a matarme, Edward," ronroneó con un tono confiado mientras sus ojos brillaban. "Bella te tiene tan dominado que serías un tonto para hacer algo tan inconsciente."
"No me pongas a prueba," siseé y amartillé el arma descargada. La sonrisa convencida dejó su rostro por un momento, pero regresó rápidamente.
"Me necesitas," explicó con un tono más serio al mismo tiempo que su rostro se volvió hacia Jasper. Sus ojos miraron a los de Jasper y algún tipo de comunicación silenciosa fluyó entre los dos. Le eché un vistazo a Jasper y vi que su ojo izquierdo se movió en su rostro sereno.
"Voy a morder el anzuelo. ¿Por qué te necesitamos?" Jasper preguntó mientras inclinaba su cabeza hacia un lado. Emmett se refugió tras él, tratando con todas sus fuerzas de no mirar a Carmen que seguía ocultando desesperadamente su escote cerca de donde Garrett estaba tranquilamente sentado.
"Estoy de negocios en la ciudad. Tengo un objetivo que eliminar y es un viejo enemigo nuestro. Créeme cuando te digo que el mundo será un lugar mucho mejor para ambos, Jasper, cuando esté fuera del juego. Sinceramente me disculpo por la invasión a tu hogar, Edward, pero sabía que este era el último lugar donde alguien esperaría encontrarme. Los rumores vuelan rápidamente entre los de mi clase y todos escucharon la golpiza que me dieron tú y Jasper hace unos meses. No hace falta decir que no espero que alguien me encuentre en tu loft mientras estoy en la ciudad."
"Como si me importaran una mierda tus débiles excusas," escupí. "Estoy aquí porque Bella finalmente me contó que la besaste en diciembre. Y luego, de pronto te presentas en mi ciudad, en mi casa. ¿Es por eso que estás en la ciudad, Garrett? ¿Estás aquí por Bella? ¿No entiendes que ella no te quiere? Bella es mía, Garrett, no tuya, ¡Mía!"
"¡¿Besaste a Bella?!" Carmen gritó, su rostro rojo como un tomate. Se acercó y lo abofeteó con fuerza en la cara, pero él nunca parpadeó, mirándola con impotencia. "¡Bastardo! ¡Me dijiste que te sentías atraído por mí!"
"¡Eso fue en diciembre, nena! ¡Me siento atraído por ti!"
Carmen bufó y se dirigió hacia donde estábamos. Con lágrimas llenando sus ojos al encontrar la mirada furiosa de Tia, que la golpeó en la parte de atrás de la cabeza como lo había hecho con Emmett.
"¡Te reportaste enferma, tonta! ¿Y me entero que estás aquí arriba haciendo cosas de gente blanca loca con G? ¡Tienes mucho qué explicar!" Tia dijo con sarcasmo al darse la vuelta y dejar el loft con un último bufido molesto.
Carmen agachó su cabeza, se quitó la peluca negra y el boomerang de metal de su cadera. Los arrojó sobre la mesa y nos dio una última mirada y luego a Garrett. Carmen le dio a Alice una disculpa en voz baja por faltar al trabajo y también dejó el loft. Alice suspiró, caminó hacia la mesa de la cocina donde se desplomó en una silla vacía y frotó sus sienes en frustración.
"¡Gracias por arruinar la única cosa buena que tengo en mi vida!" Garrett dijo con brusquedad. Se inclinó hacia adelante en la silla y pasó los dedos por su despeinado cabello negro. Crucé la habitación y él se enderezó, sus ojos amplios en sospecha. Con un solo movimiento fluido estrellé el costado de mi arma contra su rostro y vi con satisfacción como su cabeza se volteó de golpe hacia un lado. Tenía una larga raya roja que corría por su mandíbula y agarró su rostro por el dolor al mismo tiempo que me fulminaba con la mirada.
"Eso fue por besar a mi prometida," murmuré. Metí el arma en la cintura de mis pantalones, cerré mi puño y le di un golpe en la nariz. Esta vez su cabeza cayó de golpe hacia atrás y un hilillo de sangre salió de su orificio nasal derecho. Garrett gritó y se cubrió la nariz con sus manos mientras me miraba con sus ojos oscuros.
"Y eso es por dormir en mi cama, comer de la tarta frita de manzana de Bella y realizar actos de sexo pervertido en mi loft," refunfuñé, de pronto sintiéndome muy cansado. Mi hombro izquierdo ardía por la vieja herida de bala que ya hace mucho había sanado. De vez en cuando mi hombro todavía dolía, sobre todo cuando daba un golpe a algo o alguien. Me estaba haciendo demasiado viejo para esta mierda.
"No estoy aquí por Bella, Edward," murmuró Garrett por detrás de sus manos, su voz sonando nasal. "Estoy aquí por mi objetivo y luego me voy. Lo juro. Si quieres que deje el loft, está bien."
"¿Quién es tu objetivo, G? ¿Y cómo me ayuda a mí el que lo elimines?" Preguntó Jasper, sintiendo de pronto curiosidad. Se dirigió hacia donde yo estaba y se me unió cuando me cerní sobre Garrett.
"Sabes que no puedo decirte eso, Jazz. Pero puedo decirte que es un enemigo mutuo, alguien a quien nadie extrañará, eso te lo puedo garantizar," murmuró Garrett.
Quitó las manos de su nariz y se limpió la sangre con la manga de su camisa, dejando un rastro de color rojo brillante en la tela. Jasper se quedó mirando a su amigo por una gran cantidad de tiempo antes de mirarme a los ojos. Supe por la expresión en su rostro que le creía. Yo todavía no estaba muy seguro.
"Sal del loft. No te vuelvas a acercar a Bella. Si quieres seguir con tu pequeña aventura amorosa con Carmen, bien. Eso, si ella todavía te acepta. Haz tu negocio y sal de la ciudad, Garrett. Las cosas finalmente se calmaron por aquí y no necesitamos que vuelvas a aparecer para empezar problemas," Jasper le dijo.
Me le quedé mirando a Jasper sorprendido y exasperado, encabronado que pensara que Garrett podría zafarse tan fácil. Di un paso en dirección a Garrett, obligado y determinado a no dejar que se fuera tan fácilmente como Jasper planeaba, pero Jasper me detuvo con un brazo y me dio una mirada letal. Había algo en sus fríos ojos azules que me dijo que confiara en él, y contra mi buen juicio me contuve, pero no antes de darle a Garrett un último consejo.
"Si te veo de nuevo, te mataré. No lo dudes. Me importa una mierda lo que tú, Jasper o Bella diga. Morirás. ¿Entendido?" Le pregunté con un tono de voz amenazador.
Mis dedos de nuevo se movieron nerviosos, desesperados por agarrar el arma de Jasper y poner una bala en la cabeza de Garrett. Él asintió con seriedad y se levantó de un salto de su silla. Pasó junto a nosotros y eludió la mirada indignada de Emmett. Garrett dejó el loft y los cuatro nos relajamos visiblemente.
"No puedo creer que lo dejáramos ir tan fácilmente," murmuré y le lancé a Jasper una furiosa mirada desconfiada. Jasper me sonrió y se encogió de hombros.
"Edward, Garrett y yo tenemos muchos enemigos del pasado. Si quiere eliminar a uno de ellos, por mí, está bien. Es solo una cosa menos por la que tengo que preocuparme en mi vida. No te preocupes por ver a Garrett de nuevo," dijo con un tono confiado. "Primero que nada, es un hombre de negocios. Dejemos que termine su negocio y se irá."
Asentí, cansado y listo para irme a casa para acurrucarme junto a Bella. Le ordené a Emmett que se diera prisa en encontrar a alguien que remplazara a Able y concordó en voz baja. Emmett y yo caminamos hacia la puerta y nos volvimos a tiempo para ver a Jasper coger la peluca y el boomerang de metal y mirarlos con aire pensativo. Le sonrió a Alice y la ayudó a levantarse de la silla, llevándola a la puerta del loft con la peluca y el boomerang de metal todavía en sus manos.
"¿Por qué te vas a llevar eso?" Preguntó ella con una sonrisa extraña. Sus ojos verdes brillando con picardía.
"Me voy a quedar con ellos para la luna de miel," susurró al darle un beso en la sien. Emmett y yo nos miramos el uno al otro y nos estremecimos visiblemente por la imagen mental que apareció en nuestra cabeza. Alice soltó una risita y los cuatro dejamos el loft, listos para terminar una noche loca y extraña pero algo típica en Memphis.
Y sí, las noches y días de este grupo siempre son muy interesantes jejeje. Y para muestra basta un botón con ese encuentro de Garrett y Carmen, con ella vestida como Xena la princesa guerrera. Pobre Emmett, primero su miedo a los enanos y ahora a los juegos de rol jajajaja. Con todo, Edward pudo contenerse y no lo mató, pero al menos pudo descargar un poco su ira y advertirle a G que no se acerque a Bella. ¿Alguna idea sobre quién será ese blanco de Garrett? Obviamente no podía decirles quién era, pero por lo que le dijo a Jasper, ¿quién creen ustedes que es? Estaré esperando sus reviews para conocer sus teorías, recuerden que sus reviews son muy importantes para nosotros. Con ellos ustedes mantienen vivo el fandom y la verdad es que no les cuesta nada, más que usar el cuadrito de abajo, escribir unas cuantas palabras y enviarlas. Incluso pueden hacerlo sin estar registradas en FF. Sean agradecidos :)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Maryluna, cary, DaemonDmerlicht, torrespera172, Salve-el-atun, Car Cullen Stewart Pattinson, Fallen Dark Angel 07, Sully YM, Vrigny, alejandra1987, Hanna D.L, bealnum, paupau1, Laliscg, dushakis, DenniChavez, Esal, Tecupi, freedom2604, patymdn, Adriu, Melany, Yoliki, jupy, caresgar26, Diana2GT, PRISOL, tulgarita, CeCiegarcia, Say's, BereB, maries24, saraipineda44, Ali-Lu Kuran Hale, Pili, Pam Malfoy Black, tokita1796, Kriss21, Tata XOXO, andreasotoseneca, Lady Grigori, Katie D.B, Liz Vidal, injoa, kaja0507, Bertlin, Lizdayanna, rjnavajas, Benda Cullenn, lauritacullenswan, glow0718, cavendano13, EriCastelo, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo que espero sea muy pronto.
