¡Buenas! Les traigo nuevo capítulo :D

Sanveronica: Calma, calma, disfrutemos de el primero tiempo relajado de la relación. Pronto se va a poner mas fuerte.

Elizabeth Marie Cullen: Cierto, Bella es muy suertuda, pero estamos por entrar en unos caps en que Edward también va a ser muy afortunado de tenerla con él. Exacto, hay muchas cosas que deben conocer aun del otro, se lo están tomando tranquilos.

ClaryFlynn98: Eso va a pasar, pero aun no es momento ;) La gente se queja siempre! Trabajo en atención al publico también y tenes toooda la razón. También es entendible que a Bella le de un poco de miedo el cambio porque el sistema actual le funciona.

Srita Maddox 2613: Siii, ¡es lindo! Bella es auto-suficiente y pasan esas cosas, Carlisle y Esme son los mejores :)

ANN ARSTON AARA: ¡Gracias! Como te dije significa mucho para mi que te guste :D

Adriu: Hay cosas que no se pueden ocultar de las personas que te conocen bien ;)

alejandra1987: Claro! La gente a veces es así, su trabajo vale. Edward quiere establecerse, por supuesto. Veremos como sale eso.

Bella nos va a dar algo mas del secretario en el próximo capitulo para reírnos jajaja yo creo que no lo recuerda.

Palacios: Vamos a tener un P.O.V Bella en el próximo capitulo pero sobre lo que pasó con sus padres solo vamos a saber lo que Bella le cuente a Edward. Me alegro de que te esté gustando :)

Lidia Withlock: La parte del secretario me gustó demasiado jajaja

Nayuri80: Bueno, creo que la situación de si van corriendo o no se van a aclarar hoy, el ritmo perfecto depende de cada pareja. Es algo con lo que siempre juego, nada está escrito sobre los tiempos de una pareja.

sandy56: ¡A ustedes por leer!

rjnavajas: Me alegro de que te guste :D

Ady: No creo que los nieguen, al menos no lo veo así entre ellos. La conversación de este cap espero les aclaren las cosas.

Maryluna: A ustedes por leer :D

monica cullen whitlock: No está enojado con Bella, yo creo que es con el mismo que está enojado. Se va a poner interesante y su relación va a ser mas publica de a poco.

Wenday 14: Me alegro de que te guste :D

Guest: En en próximo capitulo hay un Esme's P.O.V ;)

Wenday: ¡Me alegro! :D

Fallen Dark Angel 07: ¡A ustedes por leer!

Lore562: ¡Son muy lindos! Y se pone mejor.

tulgarita: A ustedes por leer :D

Aimme19: Claro que si, un chico dulce.

DannyVasquezP: En un próximo cap hay un Esme's P.O.V

Tata XOXO: Aun no quieren hacerla seria, pero en los sentimientos nadie manda.

phoenix1993: ¡Me alegro! :D

saraipineda44: Charlie es un personaje que me encanta cuando pone nervioso a Edward jajaja ¡Seguro de que sospecha quien es!

Car Cullen Stewart Pattinson: Lo del bar fue divertido, en el próximo capítulo tenemos un Esme's P.O.V ;) Esme y Carlisle son los mejores, ya sabes que en mi cabeza no entra la opción de que sean malos. Van a aparecer otras prioridades antes que formalizar.

Merry: Lo bueno es que saben que Edward si quiere niños mas adelante jajaja

jenni317: ¡Tengo la misma sospecha!

Sther Evans: Aun no sé como voy a presentar a Charlie y Edward, planeo algo divertido que ponga nervioso al Sargento.

Lu40: ¡La cita me encantó como quedó! Que la disfrutes :D

arrobale: JAJAJAJA quien sabe con estos dos.

EmilyChase: Muy divertido lo de Edward y Charlie jajaja

NarMaVeg: En ese caso, bienvenida.


¡Advertencia!: El género de esta historia cambió, era Romance y ahora pasa a ser Romanse y Drama. Edward NO VA A VOLVER A LA GUERRA pero nos vamos a meter en el síndrome post-traumático un poco mas de lo que originalmente había pensado. Los teman se van a volver un poco más sensibles en algunos momentos (Les voy a avisar cuando eso pase).

No se preocupen, nada de lo que nos gusta del Sargento y Bella va a cambiar :)


Capítulo 6

Edward's P.O.V

Pasadas las 8 de la noche regresé a mi departamento de casa de mis padres. El vuelo de Bella no aterrizaba hasta las 12 de la noche asique no tenía nada que hacer hasta esa hora.

Cené lo que mamá me había dado del almuerzo, me duché y puse algo de música relajándome en el sillón. No tenía mucho más que hacer hasta salir por Bella. 11 y 30 finalmente salí del departamento rumbo al aeropuerto.

Esperé por Bella unos 20 minutos una vez llegué a la puerta de desembarque, me sentía un poco nervioso, ella se había ido sin ser consciente de que me había dicho que me quería y yo no lo sabía, ahora ella sabía que lo había dicho y yo era dolorosamente consciente de ello.

— Hola — sonrió Bella abrazándose a mi pecho.

— Hola preciosa — sonreí besando su cabello.

— Mmm, esto es lindo — murmuró. Asentí — Vamos, solo quiero dormir — pidió tomando mi mano. Tomé su maleta y arrastré el carrito detrás nuestro — ¿Cenaste? — preguntó cuando entramos al auto

— Si, asumí que ibas a cenar en el avión — expliqué arrancando el auto — ¿Hice mal? —

— No, solo quería asegurarme de que ya ambos hubiéramos cenado para poder llegar directo a acurrucarnos — señaló

— Oh, bien en ese caso sí. Podemos ir directo a acurrucarnos — prometí sacándonos del estacionamiento. El viaje fue silencioso. Entré el auto en el estacionamiento del edificio y tomamos el elevador hasta el séptimo piso.

— Escucha, yo solo asumí que íbamos a pasar la noche juntos — habló Bella cuando bajamos del ascensor — Pero no tiene que ser así sino quieres —

— ¿Por qué diría que no? —pregunté confuso— Tu solo di si prefieres el mío o el tuyo —

— Es que bueno, nuestra conversación por teléfono fue extraña — habló

— Solo no pensé en dormir contigo hoy porque creí que podrías ser tú la incómoda — negué — Después de todo lo dijiste dormida, puede que en realidad no quisieras decirlo aún —

— Si quería — bostezó

— Bella, estas durmiéndote. Dime dónde quieres pasar la noche —pedí— Ambos queremos pasar la noche juntos, en este momento el porqué de eso no me importa —

— Bien, ¿El mío? Así dejo la maleta y todo — señaló

— Por supuesto, solo deja que me ponga algo de pijama. ¿Está bien? — pregunté

— No, ven, duerme en bóxer — pidió tirando de mi mano rumbo a su departamento. No me quejé de su pedido y la seguí.

Entramos y no se detuvo hasta la habitación donde dejó su maleta y se dejó caer en la cama soltando un suspiro. Me recosté a su lado

— Oye, hay que quitarse la ropa — señalé antes de comenzar a desvestirla

— ¿Vas a hacerme el amor? —preguntó en una risa adormilada

— No contigo más dormida que despierta — reí quitando sus jeans — Maldición Bella, ¿De verdad? — pregunté viendo su diminuta ropa interior azul de encaje. Soltó una risita abriendo sus adormilados ojos

— ¿Ni un poco tentado? — preguntó abriendo sus piernas

— Maldición mucho, pero mi ego va a verse muy herido si te duermes durante — aseguré tomando sus manos y sentándola sobre la cama. Quité su abrigo — ¿Por qué estás tan cansada? —

— Mamá nos despertó a las 5 de la mañana — protestó

— Vaya, para ti que eres una chica dormilona eso debe haber sido fatal — reí quitándole blusa. Gemí viendo que no traía sostén. Me giré hacia su cómoda antes de que la tentación me ganara y tomé una camisola larga de pijama. Cuando regresé a ella estaba de nuevo recostada sobre el colchón.

— No me voy a poner eso — negó quitándose las bragas y dejándome ver por completo su cuerpo desnudo — Voy a dormir así —

— Ni en un maldito infierno — murmuré tomando sus manos y sentándola sobre la cama — No voy a convertirme en un pervertido que se folla a una mujer dormida — protesté colocándole la ropa

— No estoy dormida — protestó

— Vas a estarlo pronto, ahora, ¿Piensas ir al baño primero o te duermes? — pregunté

— Baño — habló molesta poniéndose de pie. Se tambaleó y la sujeté— Aguafiestas — murmuró rumbo al baño. Suspiré aliviado y comencé a quitarme la ropa.

Mi miembro protestó con la idea de no tenerla esta noche, pero al diablo, no iba a hacerle el amor dormida. Quedando solo en boxers me metí bajo las mantas esperando por ella.

Bella regresó a la habitación y se metió bajo las mantas luego de apagar la luz, la rodeé con mis brazos y acomodó su espalda contra mi pecho adhiriendo su cuerpo por completo al mío.

— Para no querer nada estas muy entusiasmado — rio

— Duérmete Bella, porque mañana no vas a abandonar esta cama hasta que me haya corrido en tu interior — prometí besando detrás de su oreja

— Promesas…— murmuró

— Tu espalda va a ser torturada por mi boca mañana, vas a lamentar haberme tentado así — prometí apretando mis dedos en su cintura — Duérmete — repetí. Soltó un gemido acomodándose lista para dormir, su respiración se hizo profunda rápidamente y finalmente me pude dormir.

Me desperté sintiendo besos en mi pecho, mi erección matutina estaba feliz por la atención que Bella parecía querer darle cuando sus besos bajaron por mi estómago. Nos giré con rapidez y gritó asustada.

— Maldición, no lo esperaba — protestó

— ¿No lo esperabas? — gruñí — Me enloqueciste anoche, te abriste para mi adormilada. No iba a follarte dormida Isabella, pero ahora no te escapas — prometí besando sus labios con fuerza. Gimió contra mí.

Retiré su camisola rápidamente por su cuerpo y bajé una de mis manos a su intimidad acariciando su clítoris mientras mis labios atacaban su cuello

— Edward — gimió cuando invadí su interior con dos dedos

— Me las voy a cobrar Bella — prometí bajando mis labios a sus senos. Besé sus pezones succionando y mordisqueando

— Tómame, ya, por favor — gimió. Me alejé solo lo suficiente para quitarme los boxers y volví sobre su cuerpo embistiendo su interior— Maldición, ¡Sí! — gimió. Me acomodé sobre mis manos dispuesto a no perderme su rostro. Mis movimientos no estaban siendo delicados pero no parecía molestarle. Llevé mi pulgar a su clítoris frotando y gritó estrechándose a mí alrededor cuando el orgasmo la abordó.

Calmé mis movimientos escondiendo el rostro en su cuello

— Gírate — pedí abandonando su interior — Ponte sobre tu costado — pedí

— ¿Qué vas a hacer? — preguntó temerosa pero obedeciendo

— Te dije que tu espalda iba a estar bajo mi boca — hablé poniéndome detrás de ella. Pasé un brazo por debajo de su cuello y lamí su espalda

— Edward, maldición no — pidió

— Maldición si, esto ganas por pedirme que te folle dormida Isabella — murmuré mordiendo su piel. Gritó. Tomé su muslo pasándola por arriba de mis piernas y embestí su interior aferrándome a su cintura, sus manos tomaron las mías aferrándose con fuerza. Mordí su piel embistiendo

— Edward — sollozó arqueándose. Mi boca torturó su piel sin tener mis embestidas, sus uñas estaban clavándose con fuerza en mi piel — Maldición, es demasiado — gimió. Subí a su oído

— Dime que me detenga Bella y paro en este momento — prometí antes de morder la piel de su espalda nuevamente

— No — sollozó apretando mis manos — No pares, por favor —

— Voy a darte justo lo que quieres — prometí lamiendo la piel de su espalda.

La humedad en su intimidad era demasiada, ella estaba disfrutando esto de forma increíble y estaba alucinando por ella y su cuerpo tan sensible. Un poderoso orgasmo la abordó llevándome con ella, un fuerte grito abandonó sus labios empapando mis muslos de su humedad. Me enteré profundamente en su interior gimiendo contra la piel de su espalda, palpitó a mí alrededor estremeciéndome.

— Solo quédate quieto — rogó apretando mis manos con fuerza

— ¿Te hice daño? —pregunté preocupado por haber hecho más de lo que ella quería.

— Maldición no — habló de forma temblorosa. Besé su espalda y se agitó contra mí— Quieto — protestó. Obedecí— Estamos muy mojados — murmuró luego de unos cuantos minutos

— Fuiste tú — respondí suavemente — Fue impresionante —

— Jugaste sucio — negó

— Tu anoche Bella, eso lo provocó — señalé — Me enloqueciste, ¿Recuerdas lo que hiciste? — pregunté temeroso de que en realidad no lo recordara. Justo como cuando me dijo que me quería, eso me recordó que nos debíamos una conversación.

— Lo recuerdo —rio. Gruñí contra su piel. Se giró dejándome salir de su cuerpo, entre nuestros cuerpos había un muy húmedo desastre.

— ¿Tanto me deseas? — preguntó pasando sus dedos por mi cabello.

— Demasiado Bella — prometí besando sus labios

— Mi espalda es un tema complicado para mí— admito

— ¿Por qué? — pregunté

— ¿Qué dices de ducharnos? — preguntó

— ¿Luego me cuentas? — pregunté

— De acuerdo — suspiró

— No es obligatorio Bella, solo lo mencionaste y bueno…—dudé — Me encanta tu cuerpo, lo sensible que es —

— Bien, luego te cuento — asintió

— Además, no es lo único que tenemos que hablar — señaló

— Bueno, eso otro…—dudó. Reí besando sus labios

— Te quiero Bella, no importa qué hablemos — prometí

— Te quiero — suspiró aliviada. Sonreí besando sus labios con dulzura.

— ¿Vamos por esa ducha? Esto va a ponerse incomodo pronto, también habría que meter las sabanas a la lavadora pronto — aseguré

— A la ducha — asintió poniéndose de pie. La seguí, luego de una relajante ducha fuimos a su cocina. Preparamos capuchinos y Bella sacó unos pastelillos.

— Bien, ¿Qué quieres hablar primero? — preguntó tomando de su capuchino

— Elige — respondí encogiéndome de hombros

— Bien, un día cualquiera te miré y supe que te quería— confesó — No hubo nada particular pero entre molestarte, tus besos y estar en la terraza solo… te quise — admitió — Y sé que es pronto, nos conocemos hace poco y no quería apurar las cosas. No quieres una pareja y solo dudé que al decirte que te quería te hubiera hecho pensar que estaba completamente lista para ser una pareja —

— Tengo que admitir que pensé sobre eso este fin de semana — asentí tomando su mano y besando su palma — El viernes a la noche salí a comer a un bar y una mujer se me acercó — comenté. Su ceño se frunció — Relájate, nada ocurrió — prometí — Le dije que estaba en pareja y que no me interesaba, me quedé pensando en eso. ¿Qué diferencia lo que tenemos de ser una pareja? — pregunté — Solo que no me siento cómodo pidiéndote que seas mi novia antes de saber que quiero ser. Siento que necesito saber que voy a poder ofrecer —

— Edward no estoy buscando un hombre que solvente mis gastos—aseguró— Trabajo bien, lo sabes —

— Por supuesto que lo sé, no es eso —la tranquilicé — Estoy buscando mi lugar en el mundo y quiero hacerme un lugar en el mundo junto a ti, tu sabes que es lo que quieres, tienes tu trabajo. Solo quiero que no nos apresuremos, que hagamos lo que creamos correcto y pedirte que seas mi novia justo en este momento no se siente correcto incluso aunque parezcamos ser una pareja — expliqué — Y por eso quiero saber Bella, y quiero que seas completamente honesta conmigo, ¿Tu estas cómoda aun con esto? ¿Sin ser una pareja de forma oficial? —

— ¿La verdad? Estoy conforme, muy conforme — asintió — Quiero decir, la paso increíble contigo, cuento contigo y solo quiero seguir así un tiempo más. Tampoco se siente correcto aun, quiero solo ser. ¿Entiendes? —preguntó — Pero como te dije, no hay límites, no hay pautas. Todo lo que quieras puedes tenerlo, dormir sin sexo, decirnos que nos queremos, follar como dos adolescentes, no lo sé, solo quiero no preocuparme por nada y relajarnos. No pensar en si vamos a llegar a algún buen lugar —

— ¿Segura? — insistí

— Segura, fui feliz este fin de semana sabiendo que ibas a ir por mi luego del vuelo sin que mi madre estuviera preguntándome nada — asintió — Incluso aunque sepa de tu existencia, al no ser oficial no tengo nada que reportar y eso hace que me sienta libre para conocerte a fondo sin generar expectativas —

— Bien, me alegro de eso — asentí besando su palma — Porque justo así me sentí, mis padres me molestaron un poco sobre mi distrayéndome con el móvil pero solo me sentí bien de hablarte de cómo me sentí con mi madre sin que me estén preguntando demasiado —

— Exacto — asintió. Solté su mano luego de volver a besarla

— Entonces, ahora, ¿Qué hay sobre tu espalda? — pregunté dando un trago a mi capuchino

— Respecto a eso…— dudó comiendo un pastelillo.

— Bella, puedes decírmelo — prometí

— Es solo que es incómodo, las pocas veces que tuve sexo casual tuve que reprimir todos los escalofríos que me generaba — confesó — Mi ex novio al principio pensó que yo exageraba en cómo me afectaba, después lo entendió y lo aceptó pero con el sexo de una noche es distinto, no es como que vaya explicándole eso a todos —

— ¿Y cuál es el problema conmigo? —pregunté — No somos algo de una noche —

— Lo sé, pero el fuego que siento contigo jamás lo sentí. Hace todo más poderoso, incluso mi sensibilidad — admitió bajando la mirada. Sonreí viendo a la preciosa y segura mujer cohibida.

— Ven — pedí tomando su mano. Se puso de pie acercándose a mí, la atrapé entre mis piernas — Me fascina la forma en que te acurrucas contra mi luego de hacer el amor Bella — prometí tomando su mentón entre mis dedos para verla a los ojos — Una de las primeras veces que estuvimos juntos pensé que hubiera sido un imbécil si solo hubiera querido algo de una noche, perderme tu cuerpo luego de un orgasmo es algo que no puedo permitir —

— ¿Por qué? — preguntó

— No lo sé, pero disfruto mucho que te acurruques contra mi toda temblorosa — prometí— Y esta mañana, la forma en que te sentías a mí alrededor…— sonreí— Prometo no abusar mucho de tu espalda sí no quieres, solo no me prives de la cosita sensible que eres, lo disfruto demasiado —

— Lo usaste en mi contra — me acusó. No parecía realmente molesta pero necesitaba disculparme por eso

— ¿Hubieras querido que nos detuviéramos? — pregunté — Lamento si te molestó, pero te pregunté y quisiste seguir — señalé — No importa que Bella, si estás incomoda debes decírmelo —

— Me gustó, mucho — asintió — Solo que me sorprendí, no esperaba que le dieras tanta atención —

— Entonces… ¿Está bien si de vez en cuanto lo hago? — pregunté deslizando mis dedos por su mejilla

— Solo si prometes detenerte si lo pido — señaló

— Voy a detener todo, cualquier cosa que esté haciendo, si lo pides — prometí. Mordió su labio inferior nerviosa — ¿Qué ocurre? — pregunté. Se giró quitándose la blusa y apartándose el cabello dejando su espalda libre.

— Bésame — pidió. Bajé mis labios a sus hombros y besé suavemente — Nunca…—suspiró. Deslicé mis manos por su cintura frotando con mis pulgares — Nunca le di libre acceso a un hombre a mi espalda —

— ¿Quieres hacerlo conmigo? — pregunté. Lamí su columna y tembló aferrando sus dedos a mis rodillas

— Si, confió en ti — murmuró.

— Bien, me alegra eso — asentí — Solo quiero hacerte sentir satisfecha y plena, no escondas algo de mí que quieras explorar —

— De acuerdo — gimió cuando mordí su piel— ¿La cita de hoy sigue en pie? — preguntó. Asentí girándola, se colocó la blusa y se acurrucó contra mí — Siempre quise usar un vestido con la espalda descubierta, ¿Vas a comportarte si lo hago? —

— Prometo que no voy a hacer nada que no quieras —

— Bien, eso puede funcionar — rio alejándose de mí. Besé sus labios, ignoré el desayuno llevándonos a sillón. Bella sonrió girándonos y empujando mi pecho haciéndome caer en el. Se quitó la blusa y los cortos pantalones que se había puesto junto a su ropa interior antes de ponerse sobre mí.

Mi boca fue abordaba con fuerza por sus labios, deslicé mis manos por su espalda disfrutando de su estremecimiento, sus dedos bajaron a mis jeans desabrochándolos rápidamente, me quité la playera y luego de que ella bajara mi ropa interior lo necesario me tomó en su cuerpo.

Gemí echando mi cabeza hacia atrás sobre el sillón, sus labios succionaron la piel de mi cuello.

— ¿Posesiva? — gemí

— Te invitaron el viernes — señaló. Gemí apretando su cintura.

— No tienes nada de qué preocuparte — murmuré cuando comenzó a moverse sobre mi

— Lo sé — asintió recargando su frente en la mía — Pero me voy a asegurar que no necesites a nadie más — prometió. Tomó mis manos deslizándolas hasta sus senos, los acaricié dejándola tomar el control por completo.

— Ah, maldición Bella — gruñí cuando aumentó la velocidad de sus movimientos. Sus ojos brillaban, no soporté no besar sus labios entreabiertos — Me encantas, me fascina tu cuerpo — murmuré. Su cuerpo comenzó a temblar sobre mí y tomé el control de nuevo manteniendo nuestro ritmo. Gimió contra mis labios cuando el orgasmo la abordó, me atrapó en su cuerpo deliciosamente y poco después me vine en su interior.

— Te extrañé demasiado — suspiró

— ¿A mí o al sexo? —pregunté divertido

— Al sexo, por supuesto — rio. Besé sus labios — A ti también —

— Bien, eso me gusta — suspiré apartando el cabello húmedo de su rostro. Su cuerpo se relajó sobre mi pecho y acaricié suavemente su espalda. Soltó un suspiro tembloroso contra mi cuello — ¿Te molesta? —

— No, se siente bien — respondió suavemente. Besé su cabello relajándome junto a ella.

A las 5 de la tarde me fui a mi departamento, me di una ducha y me alisté para nuestra cita. Me puse un pantalón de vestir negro, una camisa verde oscuro y un saco formal negro, sabía dónde quería llevarla.

Salí de mi departamento a las 7 y toqué el timbre de Bella.

— Wow — murmuré viéndola. Sonrió y dio una vuelta para mí — Morí en la guerra, ¿Cierto? Porque no puedes ser real —

— No Sargento, soy real y estas vivo — prometió besando mis labios con dulzura.

Estaba usando un vestido gris corto hasta la mitad del muslo y unas finas, muy finas, tiras subían por su pecho y cruzaban por su espalda. Una chaqueta negra estaba en su mano.

— ¿Cómo lo sabes? — pregunté deslizando mis dedos por su mejilla. Sonrió inclinándose sobre mí y mordió mi cuello con fuerza — Au — gemí adolorido. Se alejó divertida.

— ¿Ahora me crees? — preguntó. Reí besando sus labios.

— ¿Si digo que no me vuelves a morder? — pregunté contra su boca

— Cuando regresemos si, ahora tenemos una cita por delante — prometió. Reí entrelazando nuestros dedos, cerró la puerta del departamento y bajamos en el ascensor — Por cierto, también te ves increíble — aseguró acariciando mi pecho cubierto por la camisa. Le guiñé un ojo tirando de su mano cuando el ascensor se detuvo en planta baja, caminamos hasta el estacionamiento y nos subimos al auto.

Conduje mientras ella manejaba la radio, dejó música tranquila y se acurrucó en el asiento del volvo, deslicé mi mano sobre su muslo e hice caricias circulares con mi pulgar.

— Hemos llegado señorita — hablé cuando estacionamos en el parqueadero del restauran

— Se ve muy bonito — habló viendo la fachada del establecimiento.

La fachada era de ladrillos negros y se veía muy acogedora. Bajé del auto y la alcancé frente a él. Entrelacé nuestros dedos conduciéndola al establecimiento y abrí la puerta para ella dejándola pasar primero.

— Buenas noches, bienvenidos a Eclipse — habló la recepcionista — ¿Mesa para dos? —

— Buenas noches, mesa para dos — asentí entrelazando mis dedos con los de Bella nuevamente.

— Síganme — pidió. Caminamos detrás de ella.

— Edward, este lugar es precioso — habló Bella cuando nos acomodamos en nuestra mesa. El ambiente era muy íntimo, paredes claras y con baja iluminación. Estábamos en uno de los apartados, ella frente a mí.

— Papá lo recomendó — confesé

— ¿Sabe que venías? — preguntó

— No, hace poco vinieron a cenar aquí y lo comentaron cuando almorcé con ellos — expliqué. La mesera se acercó a nosotros y nos dejó el menú antes de retirarse nuevamente — Aunque papá sabe que hay alguien, creo — hice una mueca.

— ¿Por qué sabe? — preguntó

— Porque al parecer prestarle atención al celular mientras hablo con ellos y sonreír como idiota significa eso —suspiré.

— Te dije que lo iban a saber — rio — Pero está bien, no les dijiste con quien hablabas, ¿Cierto? —

— No, no me hubieran dejado en paz si sabían que eras tú — negó — Mamá se resignó a no molestarme pero cuando papá me atrapó con el celular se rio y prometió no alentar a mamá —

— Son padres, supongo que son así. Mis padres no insistieron mucho pero mamá repitió que me veía demasiado feliz varias veces — rodó los ojos divertida.

— Que te noten feliz por mí, en realidad, no me molesta — aseguré

— Tampoco me molesta que sepan que soy feliz — prometió con una suave sonrisa.

Miramos nuestros menús por algunos minutos antes de que nuestra mesera se acercara a tomar nuestras órdenes.

— ¿Puedo preguntar que significa que siempre quisiste usar un vestido de espalda abierta? — pregunté sirviendo vino en nuestras copas y pasándole una.

— Gracias — agradeció— Significa que nunca lo usé con una cita, suelo mantenerla cubierta porque me siento algo vulnerable cuando cualquiera tiene libre acceso — respondió encogiéndose de hombros. Tomé su mano de la mesa besando su dorso

— Me alegro de que confíes en mí — respondí

— Me siento bien contigo, segura — explicó.

— Nunca, jamás, haría algo que te lastimara Bella —prometí— Al menos no intencionalmente, voy a cometer errores, eso lo sé, pero jamás haría algo intencional para herirte, en ningún aspecto —

— Oye, lo sé Edward — sonrió frotando su pulgar en el interior de mi mano — No lo digo por ti, soy una persona que no teme ir por lo que quiere, nunca lo he sido — aseguró — Pero contigo…—dudó — No lo sé, se siente diferente —

— ¿Diferente bien o diferente mal? —indagué

— Diferente increíble — rio — Diferente que asusta, por eso no me interesa apresurar esto, porque si caigo no va a ser suave —

— No va a ser suave tampoco para mi Bella — prometí — Eres…—dudé alzando mi mano libre a su mejilla — No te esperaba, no te buscaba pero llegaste y no puedo imaginarme sin ti ahora — aseguré alzando la copa, sonrió alzando la suya

— ¿Algún motivo para brindar? — preguntó

— Por esta noche, es lo único que pienso. El después lo iremos viendo — respondí

— Por esta noche — sonrió chocando su copa con la mía. Bebió sin dejar de verme y tampoco aparté la mirada. Nuestra cena llegó volviendo la conversación mucho más ligera — Finalmente mi madre aceptó el móvil, me obligó a programar todo y explicarle las funciones, incluso se anotó algunas cosas en una libreta — rio

— Esperemos que pronto puedas quitar el teléfono de línea fija del departamento — sonreí

— Espero que sí, tienes suerte de que tus padres se encuentren más actualizados — aseguró— ¿Qué le diste a Esme? —

— Una cadenita, Carlisle me dijo que la había estado mirando la semana pasada y fui por ella — expliqué

— Apuesto que no va a quitársela — sonrió

— Apuesto lo mismo — reí

— Alice y Rose me han mandado muchos mensajes este fin de semana — comentó comiendo de su pasta

— ¿Algo interesante? — pregunté

— Intentan que les diga que tan bueno eres en la cama — rio. Me atraganté con un pedazo de carne, bebí de mi vino mientras Bella reía divertida — ¿Estas bien? — preguntó secando la lagrima que había caído por mi mejilla.

— Si, si — asentí aclarándome la garganta — ¿Por qué te preguntan eso? Quiero decir, ya saben que nosotros estamos teniendo intimidad no entiendo porque…—

— Porque puede que quizá, y solo quizá, nosotras tres compartamos mucha información de nuestras parejas — admitió avergonzada. Volví a aclararme la garganta.

— Vaya, pensé que eso solo ocurría en las películas — murmuré

— También ocurre en la vida real — señaló encogiéndose de hombros — Solo que bueno… no les he dado mucha información y están siendo intensas —

— Les dijiste que soy bueno, al menos que eso crees, ¿Qué más necesitan? — pregunté. Siendo precavido dejé mi tenedor sobre la mesa, no iba a volver probar bocado antes de finalizar este tema.

— Quieren detalles, planean una noche de chicas y emborracharme para que se los de — explicó bebiendo de su vino — Saben que eres bueno y que te gusta abrazarme, pero no les he dicho sobre mi espalda, tampoco sobre tu cicatriz ni ningún otro detalle —

— ¿Eso es algo que harías? — pregunté

— ¿Te molestaría? —indagó

— No lo sé — admití — Supongo que no tengo mucha experiencia en este ámbito, sabes que no he tenido… nada estable desde que me enlisté entonces…— me encogí de hombros.

— Bueno, en ese caso debes decidir si puedo o no decirles —señaló— No voy a decirles nada que no quieras —

— Pero si sueles hacerlo…— dudé— ¿Por qué no les has dicho de mí? — pregunté curioso.

— Porque tú eres mío y no estoy lista para compartirte aun — admitió mordiendo su labio inferior. Y tan fácil como era, la conversación volvió a sentirse intensa.

— Diles — acepté— Solo que no… bueno, sería muy incómodo que hicieran comentarios frente a mí. Sino los hacen puedes decirle lo que quieras —

— ¿Estás seguro? — preguntó

— Si, suena…sexy, siento que me presumes — admití ligeramente avergonzado

— Créeme Sargento, voy a presumirte, mucho. Tienes mucho para presumir — sonrió. Y me tuvo duro por ella en ese instante.

— Maldición bonita… tu… — protesté. Soltó una risa sabiendo exactamente lo que había causado en mí. Afortunadamente se apiadó de mi digiriendo la conversación a la próxima salida que los chicos estaban planeando — ¿Quieres postre? — pregunté luego de terminar nuestra cena

— Quiero —sonrió. Pedimos el menú nuevamente cuando el camarero retiró nuestros platos — ¿Puedo elegir por ambos? — preguntó. Mi cuerpo tembló por la forma en que ella lo pidió.

— Puedes — asentí. Sonrió mirando el menú.

— ¿Están listos para ordenar? — preguntó el mesero volviendo a nosotros. Miré a Bella.

— Lo estamos — asintió — ¿Puede ser el volcán de chocolate con helado para compartir? —

— Por supuesto, enseguida — asintió retirando nuestros menús. Bella me sonrió.

— Me agrada, sobre todo la parte de: para compartir — señalé

— Bueno, ambos postres se comparten, podemos empezar por este —sonrió

— Sí, claro, vamos a intercambiar ambos postres — asentí.

— Edward — rio divertida. Alcé una ceja en su dirección — El volcán y el helado están juntos, son el mismo postre —

— ¿Entonces que…?— interrumpí mis palabras — Maldición Bella — murmuró. Soltó una risa.

— ¿Es que acaso en el ejército te borraron el doble sentido? — preguntó divertida.

— No, ciertamente no — negué tomando su mano y llevándola a mis labios para besarla — Pero allí no hay muchas opciones para preliminares y citas, el tiempo es limitado —

— ¿En todos estos años nunca tuviste una cita? — preguntó asombrada.

— No, al menos que cuentes una gala que hubo en Alemania y donde fui acompañado de una mujer — respondí

— ¿Era una cita? — preguntó. El mesero llego en ese momento con el postre — Gracias —

— Gracias — agradecí. Le pasé una cuchara a Bella, ella tomó un poco de helado y lo llevo a mis labios. Mis ojos no se apartaron del suyo mientras aceptaba su ofrecimiento.

— ¿Entonces? ¿Lo fue? — insistió

— No, no lo fue — negué abriendo el volcán, el chocolate salió, tome un poco mezclándolo con el helado antes de ofrecérselo a Bella. Gemí viendo sus labios envolverse en la cuchara — Digamos que fue cómodo ir con ella, recién llegaba a la base —expliqué intentando distraerme de mi excitación — No conocía a nadie, solo a ella —

— ¿Y puedo saber si ella si tenía intenciones contigo? — preguntó tomando un trozo de helado y llevándolo a sus propios labios. Me molestó que no siguiéramos alimentándonos pero eso solo hubiera hecho más difícil controlar mi excitación.

— Ella lo ofreció pero…—dudé — No estaba pensando en eso sinceramente, había muchas decisiones que tomar en ese momento en mi carrera y solo…— me encogí de hombros

— No puedo culparla por intentarlo —negó. Me moví incomodo en mi silla tomando una cucharada del volcán — ¿Qué? —preguntó divertida

— No creo que hablar de ella sea algo apropiado en una cita, nuestra primera cita — aseguré

— Oh, entonces si pasó algo con ella — rio— Pero está bien, puedes contarme luego —

— Curioso que quieras saber, recuerdo como te pusiste con Jane — sonreí

— Bueno, eso era diferente — negó comiendo helado — Yo no sabía si tenía una oportunidad contigo en ese momento, ahora definitivamente actuaría de otro modo —

— Ahora estoy interesado, ¿De qué otro modo? —pregunté

— Me aseguraría de que no tuvieras ninguna necesidad insatisfecha — sonrió. Cerré los ojos intentando no saltar sobre ella

— ¿Cómo hiciste cuando supiste que me invitaron a unirme la noche del viernes? — pregunté con la voz ronca.

— Exacto, en lugar de solo ponerme celosa puedo mostrarte de lo que te pierdes si accedes a una invitación así — sonrió

— Dios Bella, juro que no sé lo que me estás haciendo pero…—

— Lo sé, me está causando lo mismo —prometió

— Eso no me ayuda — protesté.

— De acuerdo, cambiemos de tema entonces — rio — Matt —

— ¿Matt? ¿De verdad? —pregunté

— Tus celos, no de Matt, Matt — señaló

— Uhm, ¿Qué quieres decir? ¿También debo mostrarte lo que te pierdes? — pregunté

— No — rio — Se de lo que me pierdo Sargento — murmuró. Si voz destilaba sexo.

— Necesito irme — pedí. Soltó una carcajada y bufé

— Aun queda postre — rio tomando un gran bocado. Tomé otro gran bocado, necesitaba terminar esto ahora mismo. Alcé la mano haciéndole un gesto al mesero para que nos trajera la cuenta. Bella rio.

— Entonces, ¿Qué con Matthew? — pregunté. Al menos ese tema esperaba que no fuera demasiado excitante.

— ¿Por qué reaccionaste así? — preguntó

— Te habías arreglado para él y estuvo a punto de besarte — señalé — Sin tu consentimiento — aclaré — Y, no es que si hubiera tenido tu consentimiento hubiera sido mejor, pero…—dudé— Solo me molestó, no quería que el fuera alguien importante para ti —admití.

Sus ojos se suavizaron extendiendo su mano hasta mi mejilla

— Tú eres importante para mí — murmuró.

— Y tú para mí, no voy a dejar que te arrepientas de eso — prometí tomando su mano y besando su palma. Sonrió

— Ahora, ¿Podemos terminar esto e irnos ya? — pidió.

— Si, por favor — rogué. Soltó una risa y en unos pocos bocados terminamos el resto del postre. Pagué la cuenta y dejamos el establecimiento.

No esperaba que Bella me asaltara cuando abrí la puerta del auto para ella. Su lengua entró en mi boca desbordando mi deseo.

— Dese prisa, Sargento — murmuró alejándose de mi antes de subirse al coche.

Sacudí la cabeza cerrando la puerta y caminé de mi lado, respiré profundo el aire de la noche antes de entrar el auto, debía despejar mi cabeza para poder llegar al departamento, si nos estrellábamos solo iba tardar más en estar con ella y no podía permitir eso.

Bella mantuvo sus manos para sí misma durante el viaje y en el ascensor, su cuerpo estaba tenso.

Salimos del ascensor y abrí la puerta de mi departamento para ella, la dejé entrar primero antes de entrar y cerrar la puerta.

Me puse de pie detrás suyo y aparté el cabello de su espalda.

— Dime que estás tensa por estar tan excitada como yo — rogué besando sus hombros luego de quitar su chaqueta y dejarla caer al suelo. Mi lengua rosó su espalda, un profundo gemido abandonó su garganta.

— Si — gimió girándose y quitándome mi abrigo. Tomé su mano conduciéndonos a la habitación.

— No vamos a hacer el amor luego de nuestra primer cita en el sofá — aseguré adentrándonos en mi habitación.

— Diablos, cualquier lugar sería bueno — protestó besando mis labios. La conduje por la habitación y chocamos con la cama cayendo en ella, me sostuve con mis brazos para no aplastarla — No, no te sostengas — protestó

— Peso más que tú, lo sé — señalé. Protestó empujando mi cuerpo, quedé sobre la cama y ella se puso sobre mí

— Yo no planeo sostener mi peso — rio besando mis labios. Subí mis manos por su espalda y suspiró contra mí.

— ¿Sensible? —

— Sabes que si — murmuró. Bajé mis labios por su cuello dirigiendo mis manos a sus muslos, acaricié la piel subiendo su vestido de forma lenta. Me ayudó a quitársela quedando solo con unas bragas rosas.

— ¿Rosa? — pregunté mordiendo su hombro — Juro que no sé cómo lo haces, sexy y dulce a la vez, me enloqueces, lo prometo —

— Tu también me enloqueces — respondió besando mis labios y ayudándome a quitar su ropa interior— Y justo ahora estás muy vestido — protestó comenzado a desabotonar los botones de mi camisa.

— Bella — gemí cuando sus labios besaron mi pecho de forma descendente, se sentó sobre mis muslos.

— Siéntate — pidió. Obedecí llevando mis labios a sus senos, sus manos quitaron mi camisa antes de soltar mi pantalón — ¿Te molesta si hoy nos saltamos los preliminares? — preguntó

— Me molestaría si los quisieras — admití girándola cobre la cama. Me quité mis pantalones y mis boxers antes de unirme con ella nuevamente en la cama. Me acomodé sobre mi costado tomando su pierna y pasándola por sobre mi cadera

— Todo mi interior arde — protestó

— Me voy a encargar bebé, te lo prometo — murmuré entrando de una rápida estocada a su interior. Clavó las uñas en mi espalda y gimió besándome.

— Me encanta — suspiró contra mis labios

— Y a mí — prometí volviendo a entrar con la misma intensidad.

— Si, perfecto — farfulló. Su pierna se apretó a mi alrededor manteniéndome en su interior, enterré mis dedos en su espalda y su cuerpo tembló haciéndome gemir.

— Maldición Bella, no puede haber delicadeza hoy — gruñí apoyando mi frente en su hombro.

— No lo estoy pidiendo Sargento — prometió mordiendo mi cuello. Mis manos la aferraron arremetiendo contra su cuerpo, no había resistencia de su cuerpo para tomarme, la humedad era demasiada.

Me aferré a sus hombros buscando mayor soporte, no podía entrar lo suficientemente profundo el ella. Estiró los brazos apoyando sus manos contra el cabecero de la cama encontrando mi cuerpo en cada movimiento.

— Carajo, justo eso Bella — gemí. Se arqueó ofreciéndome sus senos y no dudé tomando sus pezones en mis labios, nuestros choques estaban siendo duros.

— Maldición, voy a correrme — gimió.

— Córrete — gruñí. Su cuerpo se estrechó a mi alrededor, gruñí sintiéndome al borde por su propio orgasmo — Bella — gemí contra su piel. El placer fue avasallador, mantuve mis movimientos alargando el placer. Tembló en mis brazos cuando me corrí en su interior.

— Eres increíble —suspiró.

— Eres…—dudé — Ni siquiera sé como decirlo — murmuré llenando sus hombros y pecho de besos. Su rápida respiración cosquilleaba en mi hombro, sus dedos acariciaron mi cabello húmedo.

— Gracias por la increíble cita —habló cuando abandoné si interior. Deslicé mis dedos por su mejilla.

— Te quiero —respondí

— Te quiero — sonrió besando mis labios. Suspiré acurrucándome contra ella. Amaba acurrucarme contra ella.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Bueno, ha sido definitivamente un capitulo interesante. Y les adelanto que en el próximo capitulo tenemos un pedacito del capitulo con un Esme's P.O.V ;)

¿Opiniones?