Buenas, les traigo nuevo capitulo :D

No se me desesperen con el punto en que Edward y Bella está, hay mucho por descubrir aun de ambos que van a hacerles entender sobre lo que está pasando en su no-relación. Todos sabemos que ellos SI están en una relación, solo que a veces algunos pasos son mas difíciles de dar que otros.

Srita Maddox 2613: Todos sabemos que Esme está notando cosas. Este Edward me gusta mucho también.

tulgarita:A ustedes por leer :)

Maryluna: ¡Me alegro de que te haya gustado! :D

NarMaVeg: Se va a poner mas intenso, nos vamos a enterar pronto de que hay detrás de la espera ;)

Sanveronica: Aun falta algunos caps para eso, las prioridades están por cambiar.

sandy56: A ustedes por leer :D

monica cullen whitlock: ¡Me alegro de que te guste!

monse rsls: No entendí lo de que son muy maduros... Edward está acostumbrado a su hombro y sabe como evitar que le duela. No es una cuestión de madurez lo que está ocurriendo. Hay una conversación pronto que nos va a poner luz en todo este embrollo.

Lidia Withlock: En el punto en el que están necesitan ser honestos el uno con el otro.

DannyVasquezP: ¡Si! También me parece una buena combinación entre sexy y tierno.

Tata XOXO: Todo va prograsando al ritmo que lo necesitan :D

rjnavajas: ¡Me alegro de que te guste!

Pancardo: Así es, van muy bien encaminados.

CelyJoe: Ahora se va a poner mucho mas intenso emocionalmente también.

saraipineda44: Nadie dijo que el cerebro entiende al corazón, pero ya pronto se aclaran muchas cosas. Lo de la espalda es bastante sexy.

PanchiiM: Fanficion anda medio loco últimamente, me alegro de que te guste :D

alejandra1987: Fue bastante divertida jajaja

Lu40: El Esme P.O.V's puufff, ¿Pensaba Edward que podía tomar por tonta a su madre? Nop.

arrobale: ¡Si! Necesitaban consolidar muchas cosas porque se vienen cosas intensas.

Sther Evans: ¡Planeando la visita de Charlie y René! La velocidad perfecta es según cada pareja ;)

Car Cullen Stewart Pattinson: Definitivamente se sienten muy cómodos con el otro. Pobre Edward, creer que puede engañar a Esme, me hace reír.

Palacios: ¡Te juro que también se me hace eterna la semana hasta el viernes! Edward es un ingenuo creyendo que, aunque Carlisle no le cuente nada a Esme, ella ya lo sabe todo ;)

Aimme19: ¡Una Bella tan segura me encanta! El Sargento es un poco quedado en algunos aspectos, necesita alguien que tire de él. No sé que no podemos amar de él, pero que vamos a querer abrazarlo pronto te lo aseguro.

ANN ARSTON AARA: JAJAJA veremos si Bella te lo presta ;)

ClaryFlynn98: JAJAJAJA cierrrto, parece drogada.

Wenday 14: ¡Me alegro mucho de que te guste! :D

EmilyChase: Se va a dar cuenta, claro que sí, pero nos va a sorprender. Es algo necesario para el después.

¡Muchas gracias por sus reviews! Me dan la posibilidad de darme cuenta de dudas que quedan abiertas y poder contestarlas en próximos capítulos :D


Capítulo 7

La semana pasó deprisa luego de nuestra cita del lunes, Bella comenzó a trabajar nuevamente ayer miércoles. El caudal de trabajo no había bajado demasiado, esperaba que pronto se decidiera a buscar ayuda que la alivianara el trabajo, por supuesto que yo seguía ayudándola.

[Hola cariño, ¿Cena en casa hoy?] Esme

[Hola mamá, claro, ¿A qué hora?] Edward

[Paso por tu departamento a las 7, ¿Está bien?] Esme

[¿Me vienes a buscar? ¿No confías en que yo vaya?] Edward

[Claro que si amor, pero a las 6 y 30 salgo de casa de una clienta cerca de tu departamento] Esme

[De acuerdo, ¿Subes? ¿Estas con el auto?] Edward

[Voy en taxi hasta allí, subo] Esme

[De acuerdo, te espero] Edward

Poco antes de las 6 me fui del departamento de Bella directo a la ducha para estar lista cuando mamá llegara, cuando salí de la ducha fui hacia mi cuarto pero antes de que pudiera vestirme el timbre sonó. Troté hasta la puerta viendo por la mirilla que era mi madre. Abrí la puerta.

— Hola, ¿Terminaste antes? — pregunté dejándola pasar.

— Si, fue más rápido de lo que creí — respondió besando mi mejilla.

— De acuerdo mamá, regreso en unos minutos — señalé regresando a mi habitación. Me vestí rápidamente

— Edward, tu celular está sonando — habló — Es Bella —

— No atiendas mamá, voy — respondí saliendo de mi habitación rumbo a la sala

— Seguramente te quiere avisar que hubo cambio de planes — comentó

— ¿Hubo cambio de planes? — pregunté — Yo no tenía planes con ella —

— No, pero ahora los tienes — habló— Tu padre nos invita a cenar fuera y cuando estaba bajando del ascensor la vi, tenía carita de cansada y la invité a cenar con nosotros —

— ¿La invitaste o la obligaste? — pregunté — Es cierto, está cansada, probablemente solo aceptó por ser amable —

— Hijo, me aseguré de que realmente quisiera venir —aseguró— Me agrada Bella, no hubiera insistido si ella no quería — me regañó

— Sé que te agrada Bella y por esa razón es que me quiero asegurar de que ella realmente esté en condiciones de venir —reí— Vuelvo en unos minutos — prometí besando su frente. Tomé mis llaves y saliendo del departamento

— Eres un exagerado hijo — alcancé a escuchar que decía. Sacudí la cabeza divertido, mi bonita estaba teniendo días de mucho trabajo, lo último que quería es que aceptara solo por la insistencia de mi madre.

Toqué el timbre y esperé pacientemente a que me abriera, tardó algunos minutos.

— ¿Edward? —preguntó abriendo la puerta. Su cabello escurría agua y solo estaba cubierta por una toalla.

— Maldición bonita, no esperé que estuvieras en la ducha — me disculpé — Es solo que mi madre dijo que te había invitado con nosotros y quise asegurarme que realmente quisieras venir, sé que estás cansada —

— ¿Hubieras preferido que dijera que no? — preguntó — Me pediste que me quedara cerca cuando me volviera a invitar —

— Me agrada que vengas, solo quería asegurarme de que realmente quisieras —aseguré

— Oh, sí, quiero —sonrió

— Bien, yo…— dudé bajando mi mirada por su cuerpo. Me sentí sediento al ver las gotas de agua en su piel. Miré la puerta de mi departamento, mi madre seguramente estaba allí vigilándonos

— ¿Edward? — me llamó Bella

— Si, lo siento — me disculpé sacudiendo la cabeza — Te ves terriblemente tentadora justo ahora pero apuesto a que mi madre está mirando —

— Entonces ve, así puedo terminar de ducharme — pidió — No quiero retrasarlos —

— Oh, sí, claro —murmuré sintiendo mis mejillas calientes por la vergüenza — Avísame o toca el timbre cuando termines —pedí

— Claro, nos vemos en unos minutos — sonrió guiñándome el ojo antes de cerrar la puerta del departamento.

Miré el pequeño rastro de agua que había en el suelo. ¿Cenar con mis padres sin que notaran como me tienta Bella? Si, probablemente la misión más peligrosa de toda mi vida. El patrullaje en terreno hostil era un juego de niños en comparación.

Regresé a mi departamento encontrando a mamá sentada sobre el sillón, su pierna derecha cruzada sobre la izquierda y brazos cruzados.

— ¿Comprobaste que ella si quería venir? —preguntó

— Si ma, lo siento — respondí besando su frente y sentándome a su lado — Solo quería asegurarme —

— Eres malo hijo, crees que soy una desalmada con esa pobre niña — reclamó.

— Mamá, no dramatices — rodé los ojos.

— Hablo en serio cariño, se la veía cansada — señaló

— Lo sé, tiene mucho trabajo — asentí

— Eso es bueno, pero debe descansar —respondió

— Lo sé, lo sé —suspiré. El timbre del departamento sonó y fui hasta la puerta encontrando a mi padre allí.

— Hola hijo — saludó dándome un abrazo

— Hola papá — respondí abrazándolo de vuelta. Me hice a un lado dejándolo pasar, cerré la puerta antes de volver a la sala.

— Bien, ¿Estamos listos? — preguntó

— Bella aún no está — señalé

— ¿Bella? — preguntó viéndome con curiosidad

— Mamá la invitó —expliqué encogiéndome de hombros

— Ah, claro, de acuerdo —respondió — ¿Dónde quieren ir a cenar? —preguntó

— No tengo preferencias —señalé

— ¿Comida china? ¿Le gusta a Bella? —

— Si, le gusta — respondí. Mi móvil vibro, lo tomé de mis jeans.

[Estoy en 5 minutos] Bella

— Bella casi está, ¿Quieren ir yendo? — pregunté

— Claro, te envío la dirección al celular — dijo papá. Tomé mi billetera, llaves y chaqueta antes de apagar las luces. Salimos del departamento

— De acuerdo, Bella termina de arreglarse y vamos — asentí llamando el ascensor para mis padres.

— Diría que estás echándonos — habló mamá viéndome con suspicacia

— No mamá, solo me aseguro de que obtengan un buen lugar para cenar — respondí

— Claro, claro — asintió. Rodé los ojos.

— Muy bien hijo, nos vemos en un momento — rio papá cuando el ascensor abrió sus puertas.

Me recargué en la pared al lado de la puerta de Bella esperando por ella, pocos minutos después salió.

— Hola — sonrió cerrando la puerta — ¿Qué haces aquí? —preguntó. Sin responder presioné mis dedos en su nuca atrayéndola a mi cuerpo para besarla — Wow, hola —

— Hola — murmuré besándola nuevamente.

— ¿Tus padres? — pregunto

— Ya se fueron, tengo un par de minutos más — respondí volviendo a besarla.

Sus dedos se entrelazaron en mi cabello y gimió contra mí. Me alejé de ella respirando de forma entrecortada.

— ¿Qué fue todo eso? —preguntó con la respiración irregular

— Ese soy yo intentando no delatarme frente a mis padres — suspiré alejándome de ella de forma definitiva. Soltó una risa divertida presionando el botón del ascensor — Te ves preciosa — prometí besando su frente.

Estaba usando un jean blanco pegado al cuerpo con una camisa blanca con puntos negros entallada al cuerpo y una chaqueta marrón.

— Gracias — sonrió — Tú te vez muy sexy — aseguró tirando de mi mano cuando el ascensor llegó. Miré mis jeans oscuros, mi camisa blanca y mi chaqueta negra.

— Hago lo que puedo — respondí encogiéndome de hombros. Rodó los ojos divertida. Conduje hasta la dirección que papá me había enviado.

— ¿Comida china? —preguntó Bella entrando al establecimiento.

— Así es bonita, a mis papás les gusta tanto como a mí — asentí

— Mmm, delicioso — respondió haciendo un divertido gesto con su nariz. Reí apoyando mi mano en su espalda y conduciéndola a la mesa en la que estaban mis padres.

Cuando nos acomodamos en la mesa saludando a mis padres el mesero se acercó dejando el menú frente a nosotros

— Estaba pensando, si están de acuerdo, pedir el surtido — explicó mamá

— ¿Qué es eso? — preguntó Bella

— Son muchos pequeños platitos con una gran variedad de comida. Hay tanta cantidad de comida que alcanza para los cuatro — expliqué a Bella.

— Si, no siempre lo pedimos porque Carlisle y yo no podemos con todo pero ahora tenemos refuerzos — sonrió mamá

— ¿Qué dices? — pregunté — Hay mucho de lo que llevé la otra vez a tu departamento, ¿Recuerdas? —

— ¿Era de aquí? — preguntó

— Si, este es mi restaurant de comida china favorita — asentí

— Claro, me parece bien entonces — respondió Bella viendo a mi madre.

— Perfecto — asintió mamá. Llamó al mesero y ordenó nuestra comida.

— El día de hoy estamos ofreciendo cocteles con baijiu como cortesía de la casa, ¿Les agradaría probarlo? —preguntó el mesero con un claro acento chino. Hice una mueca

— ¿Qué es eso? — preguntó Bella.

— Es un licor típico chino — respondió nuestro mesero — Es algo fuerte, pero puedo traer el mas suave de todos —

— Bella, es realmente fuerte — señalé

— Pero tengo curiosidad — respondió con un divertido puchero

— Yo voy a aceptar — señaló mamá

— También yo — asintió Bella.

— El más suave para ella — pedí

— De acuerdo, enseguida les traigo la orden — respondió el mesero antes de retirarse

— Hijo, no asustes a Bella solo porque tu hayas tomado de más — rio papá

— ¿Te emborrachaste Edward? —preguntó Bella divertida viéndome

— Si —asentí con una mueca — No fue agradable —

— Solo no te dejes engañar con el sabor y vas a estar bien, Bella — prometió mamá— Además Edward no va a dejar que repitas — rio

— No —gruñí

— Tu borracho debe ser algo divertido de ver — sonrió. Estreché mis ojos en su dirección, sobrio era un desastre a su lado, borracho… no quería ni saberlo.

— Les traigo su orden — habló nuestro mesero. Rápidamente una gran cantidad de platos llenó nuestra mesa

— Muy bien, a comer. Bella, toma lo que quieras con confianza — pidió mamá — Y come antes de probar el baijiu —

— De acuerdo — asintió Bella. Fuimos tomando comida de distintos platos, miré atento a Bella cuando finalmente agarró la copa con baijiu — No me mires así, me pones nerviosa —

— Luego no digas que no te lo advertí — respondí

— Edward, soy médico, me puedo encargar de cualquier cosa que ocurra —aseguró papá callándome — Aun así no va a pasar nada Bella, prueba tranquila — pidió viendo a Bella. Ella asintió dando un trago

— Oh, diablos — murmuró.

— Te lo dije — respondí frotando su espalda — ¿Estas bien? —

— Sí, sí — respondió dando otro pequeño trago — ¿Tu cuantos tomaste de estos? — preguntó curiosa viéndome

— No lo recuerdo — respondí aclarándome la garganta. Rio dejando la pequeña copa en la mesa

— Oficialmente no voy a pedir otra — aseguró.

— Bien, así es mejor —asentí regresando a comer. Miré a mamá quien sonreía — ¿Ocurre algo? — pregunté

— No cariño, nada — respondió. Miré a papá que solo se encogió de hombros.

Fuimos tomando de los diversos platillos, Bella parecía estar encantada con la variedad.

— ¿Te sientes bien cariño? ¿Te afectó el baijiu — preguntó papá viendo a Bella unos cuantos minutos después.

— No demasiado, no es eso — negó Bella — Solo estoy teniendo gran cantidad de trabajo, estoy un poco cansada, lo siento —

— No te disculpes Bella, pero debes descansar bien — habló Esme antes de tomar de su sopa

— ¿Lo ves? — pregunté alzando una ceja en su dirección. Frunció el ceño viéndome — Yo solo digo — respondí alzando mis manos en señal de paz. Rodó los ojos.

— Estoy considerando contratar a alguien, aunque ya tengo secretaria — sonrió viéndome. Estreché mis ojos en su dirección dándole un mordisco a mi tofu picante — Edward podrá buscar trabajo como secretaria, es una chica muy eficiente — aseguró viendo a mis padres con una amplia sonrisa. Mis padres soltaron una carcajada escuchándola

— ¿Estas trabajando con Bella? — preguntó papá

— Solo la ayudo con las llamadas de los clientes — gruñí.

— Juro que necesito tu número para llamar y escucharlo, Bella — pidió mamá intentando controlar su risa

— Cuando quieras — sonrió Bella

— Tramposa — la acusé — Y ustedes, se supone que me aman —

— Oh bebé, te amamos, pero queremos escucharte como secretaria — rio mamá. Rodé los ojos.

— Admite que estas teniendo mucha ayuda de mi parte — hablé viendo a Bella con molestia

— Si, la estoy teniendo — asintió— Pero eso no evite que te moleste con eso — prometió.

Ignoré las risas untando mis camarones con salsa y llevándomelos a mi boca.

— Esto ha sido realmente agradable —sonrió mamá cuando salimos del establecimiento

— Mucho — asintió Bella. Sus mejillas estaban ruborizadas por el baijiu pero estaba llevándolo bien

— Hay que repetir, quizás te animes a tomar más baijiu —rio papá

— No — gruñí. Mamá rio abrazándome

— Cariño, sigues tan protector como siempre — susurró para mí

— Ustedes la quieren emborrachar — murmuré. Rio besando mi mejilla. Papá me dio un ligero abrazo

— Nos vemos — sonrió Bella.

— Nos vemos niños — respondió mamá. Nos giramos rumbo al volvo pero mantuve mi brazo alrededor de Bella por si el alcohol la hacía tropezar.

Esme's P.O.V

Miré a mi bebé y a Bella alejarse de nosotros. Bella caminaba con libertad pero Edward mantenía un brazo en torno a su cuerpo evitando cualquier posible caída.

— ¿Lista cariño? — preguntó mi esposo

— Espera, mira — pedí señalando a los chicos

— Ella es especial para él — asintió Carlisle

— Lo supe esa primera vez que la conocimos, él la miraba como si ella fuera lo que le estaba dando sentido a su vida — recordé

— ¿Qué te detuvo de hacer comentarios cariño? — preguntó divertido

— Edward cree que nos engaña, dejémoslo creer que es así — sonreí.

— Me alegro de que seas feliz Esme — murmuró dejando un suave beso en mis labios — Sé que todos estos años no eras del todo feliz sin Edward —

— Lamento que pareciera eso, soy feliz contigo — prometí

— Lo se amor, pero tu bebé es tu bebé — sonrió suavemente — Soy feliz de verte feliz —

— Tengo a mis hombres conmigo, y espero que Edward pronto nos traiga a Bella como su novia y no como los amigos que pretenden ser — respondí— ¿Qué más puedo pedir? —

— ¿Nietos? — preguntó divertido — Porque sé que yo los quiero —

— Nietos, ¿Lo imaginas? Bella es preciosa y nuestro bebé ciertamente lo es — sonreí ampliamente.

— Te amo Esme, gracias por la increíble vida que tengo a tu lado — respondió

— Te amo mi amor, mi vida también es increíble — prometí

Edward's P.O.V

— Buenos días — suspiró Bella la mañana siguiente a la cena con mis padres

— Buenos días bonita, ¿Te sientes bien? — pregunté acariciando su cabello

— Si, bien —respondió — Nada de resaca, no como usted Sargento — rio viéndome

— Ja, Ja. Que graciosa — respondí

— Mucho — rio besando mis labios. Su móvil sonó y rodó sobre su cuerpo buscando el celular sobre su mesa de noche, estábamos en su departamento. Me incliné sobre ella besando su espalda por sobre la tela de su camisón — Es Alice — habló

— ¿Ocurrió algo? — pregunté

— No, solo quiere que no nos olvidemos de la salida de esta noche — respondió

— No podríamos, nos envió mensajes cada día — señalé— Jasper debería hacer algo con su esposa —

— Créeme, lo ha intentado, todos lo hemos intentado —suspiró — Nadie puede con ella —

— Mmm…—murmuré deslizando mi mano por sus muslos

— Ed, juro que odio detenerte pero necesito ir a la ducha y empezar a trabajar — señaló deteniendo mi mano

— Lo sé, pero quien no arriesga no gana — reí alejándome de ella.

— A la noche, lo prometo — sonrió besando mis labios antes de ponerse de pie y dirigirse a la ducha. Me quedé en la cama hasta que ella regresó

— Bien, voy por una ducha y vengo — señalé vistiéndome.

— Si quieres quedarte en la cama a mí no me molesta —aseguró

— No, está bien, solo me quedaría en la cama acompañado. Solo no lo soportaría — respondí poniéndome mis zapatillas — Vuelvo en 20 minutos — señalé besando su mejilla antes de dejar el cuarto.

Tomé las llaves de Bella antes de dejar el departamento, ya no hacía falta que me dijera que las tomara.

El día fue largo, Bella volvía a estar cargada de trabajo y las llamadas eran constantes. Habíamos reformulado toda la tabla de precios de Bella y aun así no habían dejado de llamar, eso mantenía a Bella feliz.

Pasadas las 4 de la tarde dejamos de trabajar y nos trasladamos a mi departamento, nos relajamos viendo una película en la sala hasta que fue hora de cambiarnos, íbamos a ir a cenar pizza con los chicos.

Cuando Bella se fue a su departamento a cambiarse me apresure hasta mi habitación vistiéndome con unos jeans rasgados y una playera verde claro y un suéter color mostaza.

Todo estaba en su lugar, solo faltaba mi billetera. Revolví todo en mi departamento, no estaba. Abrí mi mesa de noche metiendo mi mano hasta el fondo del cajón rebuscando.

— Vaya, aquí estaban — murmuré cuando saqué mis placas identificadoras del ejército. No las había visto en las últimas semanas, tampoco las había buscado demasiado, las aventé sobre la cama. Escuché la puerta de mi departamento ser abierta.

— ¿Edward? — preguntó Bella

— ¡En la habitación! —grité

— ¿Estás buscando esto? — preguntó divertida. Me giré viendo mi billetera en sus manos mientras ella estaba recargada en el marco de la puerta.

— Debí suponerlo — murmuré molesto. Me acerqué a ella y la tomé.

— Sí, creo que no estamos siendo demasiado eficientes con donde tener las cosas importantes — rio

— Eso parece, pero debí haber pensado en tu departamento antes de poner de cabeza el mío — suspiré guardando mi billetera

— ¿Estas son tus placas? — preguntó avanzando hasta la cama y tomándolas

— Si, ni siquiera sabía dónde estaban hasta hoy. Revolver el departamento me hizo encontrarlas — respondí. Se mordió el labio inferior viéndome.

— ¿Puedo? — pidió alzándolas hacia mi. Asentí ayudándola a ponérmelas — ¿Tiene sentido que te hagan ver sexy? — preguntó ruborizándose

— No lo sé, supongo que no puedo responder eso por ti — sonreí pasando mis manos por su cintura— Pero si hablamos de sexy tú me ganas — prometí viendo su atuendo. Estaba usando un pantalón que simulaba ser cuero, negro, adherido a sus piernas con un top rojo y unos zapatos altos — Si, muy sexy — prometí besando sus labios.

Sus dedos se enredaron en mis placas manteniéndome contra ella.

— ¿Usarlas te molesta? — preguntó

— No, estoy demasiado acostumbradas a ellas — respondí

— ¿Las usas hoy para mí? — preguntó. Sonreí.

— De acuerdo — respondí tranquilamente — Vayamos antes de que se nos haga tarde — pedí. Asintió besando mis placas. Algo en mí se removió por su gesto pero lo ignoré tomando su mano.

Dejamos el departamento y conduje hasta la pizzería en que acordamos reunirnos con los chicos, la cena se pasó en torno a los preparativos de la boda de Emmett y Rose a la cual ya había sido invitado y el festejo por el ascenso de Emmett. Finalmente Alice nos convenció de ir a un pub a bailar.

— ¡Estoy sediento! —exclamó Emmett luego de una hora de bailar en la pista. Estuve de acuerdo con su protesta, además necesitaba calmarme un poco. Bella se había frotado demasiado contra mí.

— También yo, pero necesito ir al baño — habló Rose — ¿Ordenas algo para mi osito? —

— Claro bebé — sonrió Emmett. Bella besó mi mejilla antes de seguir a las chicas al baño, avancé detrás de los chicos hasta una de las barras del pub.

— ¿Qué tal las cosas con Bella? — preguntó Emmett recargándose en la barra del bar

— Están bien — respondí antes de ordenar 6 cervezas.

— ¿No van a decir que son novios y ya? — preguntó Jasper

— No lo somos, nos estamos conociendo — respondí

— Veremos cuanto tardan en decir que están oficialmente saliendo — rodó los ojos Jasper cuando el barman dejó las cervezas delante de nosotros. Emmett pagó.

— Necesito acomodar un par de cosas antes — respondí encogiéndome de hombros.

— Por supuesto, tu solo sigue convenciéndote de eso — señaló Emmett divertido

— Hola guapos — habló una chica apoyando su mano sobre el hombro de Jasper. Otras dos muchachas se recargaron a mi lado

— ¿Qué andan haciendo solos? — preguntó la rubia a mi lado. Alcé mi cerveza dándole un trago.

— ¿No bailan? — preguntó la morena al lado de Jasper.

— Casado, lo siento — sonrió sin sentirlo realmente.

— Y yo, damas, comprometido — asintió Emmett dando un trago a su cerveza.

— Vaya, un soldado — sonrió la rubia a mi lado viendo las placas colgadas de mi cuello— Y sin anillo —

— No estoy disponible — respondí

— Oh vamos, siempre he querido estar con un soltado — aseguró queriendo tocar mis placas. Una mano apareció entre nosotros deteniéndola.

— Si tocas lo que es mío vas a estar en problemas — aseguró Bella. Rodeé su cintura con mi brazo sonriendo divertido.

— Te dije que no estaba disponible — hablé encogiéndome de hombros.

— Ninguno de ellos está disponible, así que mejor que tu saques la mano de mi esposo — habló Alice. La rubia miró a Bella furiosa antes de alejarse junto a sus amigas.

— ¿Soy tuyo? — pregunté divertido colocando a Bella entre mis piernas.

— Mío y solo mío — asintió cruzándose de brazos. Besé sus labios.

— Eso ha sido sexy Bella — aseguré

— Estas son el problema — señaló Bella viendo las placas de identificación en mi cuello. Las tomó jugando con ellas.

— Tú quisiste que las usara — le recordé.

— Si, eso es cierto — murmuró acercándose a mis labios — Quería que me hicieras tuya esta noche solo con ellas puestas, Sargento —

— Bella, sabes lo que me hace eso — aseguré apretando más su cuerpo contra mí.

— ¿Bailas conmigo? — preguntó.

— Lo que quieras preciosa — asentí besando sus labios. Le pasé su cerveza y tomando la mía volvimos a la pista, los chicos se unieron con sus cervezas también pasando un buen rato.

Al día siguiente nos despertamos tarde, anoche ciertamente nos habíamos dormido muy entrada la madrugada. Una vez despiertos y duchados preparamos un rápido almuerzo.

— Bella — hablé mientras movía la comida de un lado al otro de mi plato

— Dime — habló comiendo un bocado de pollo

— El fideicomiso finalizó oficialmente, está todo de nuevo en mi patrimonio — expliqué y anoche…—dudé— Cuando Emmett hablaba de su ascenso en el restaurant…—suspiré— ¿Me quieres acompañar a ver algunos establecimientos que estuve mirando? —

— Por supuesto que si — sonrió — ¿Decidiste que tipo de establecimiento quieres? —

— No, pienso que viendo los lugares quizá pueda pensar en algo, aunque sabes que lo que mas he pensado es lo del restaurant familiar — expliqué

— ¿No necesitas que alguien te muestre los lugares? — preguntó

— Si, hablé con varias inmobiliarias esta semana — comenté — Y puede que el lunes dos de ellas estén disponibles para mostrarme los inmuebles que creen pueden interesarme —

— Eso es estupendo Edward — sonrió— Por supuesto que voy —

— ¿No te complico con el trabajo? — pregunté

— No, voy a adelantar el trabajo del lunes y problema resuelto — prometió

— ¿Segura? Puedo ir solo — respondí

— Nop, quiero ir — aseguró.

— De acuerdo, gracias — respondí. Besó mis labios.

— El lunes va a ser un gran día — prometió. Sonreí contagiándome de su positividad.

Bella pasó el fin de semana trabajando, yo no tenía nada que hacer, no era día laboral por lo que las llamadas al teléfono laboral de Bella eran inexistentes. Esta semana ella había puesto una línea móvil exclusiva para su negocio separando así su línea personal.

Deambulé por ambos departamentos hasta entrada la noche del domingo, no pasé buena noche, mis nervios estaban totalmente alterados.

El lunes por la mañana desayunamos algo ligero antes de salir rumbo al primer establecimiento que había visto.

— Se ve lindo y grande — habló Bella cuando bajamos del auto

— Es uno de los que más me gusta — asentí — Ven — pedí cuando vi al hombre de bienes raíces

— ¿Edward Cullen? — preguntó el hombre estirando su mano hacia mí — Patrick O'donel —

— Buenos días, Edward Cullen — asentí estrechando su mano — Y ella es Bella Swan —

— Un placer conocerla también — respondió estrechando la mano de Bella

— Un placer — respondió ella.

— Muy bien, ¿Listos para entrar? —preguntó Patrick

— Cuando guste — señalé.

El hombre abrió la puerta del gran establecimiento permitiéndonos el ingreso. Entré junto con Bella

— ¿Ya saben qué futuro van a darle al lugar? — preguntó mientras Bella y yo nos adentrábamos en el gran espacio. Era muy, muy amplio, lleno de ventanales que ahora estaban cubiertos con papel madera.

— Aun considero las opciones — respondí — Aunque en principio, pienso en un local de comida familiar —

— ¿De cadena? — preguntó

— No, nada de cadenas — respondí.

— Ciertamente este establecimiento es perfecto para su idea, es amplio, puede incluso armar secciones para niños y sectores sin niños, está en el centro de la ciudad. El edificio está en perfecto estado, sin humedad, impuestos al día, planos autorizados…—dejé de escuchar el parloteo del agente caminando por el establecimiento, en la puerta trasera había un gran jardín

— ¿Se puede salir? — pregunté

— Por supuesto señor Cullen — asintió. Abrí la puerta saliendo al exterior.

— ¿Te agrada? — preguntó Bella a mi lado

— ¿La verdad? No —respondí — Se ve bien pero…—dudé— No me veo aquí —

— Bien, aún tenemos otro que mirar con este mismo hombre, ¿Verdad? —

— Si, hay otro local — asentí

— En ese caso vamos, no decaigas — pidió. Asentí. Recorrimos el próximo establecimiento y tuve la misma sensación, bueno, pero no era lo que quería.

¿Estaba seguro de lo que quería? Con cada pregunta de los agentes de bienes raíces tenía más dudas y menos respuestas.

— ¿Qué dices de un asesor? — preguntó Bella subiendo al volvo luego de ver los establecimientos del segundo agente de bienes raíces — ¿Alguien que te aconseje? Pensaba en un asesor comercial o un publicista especializado en gastronomía — explicó— Puedo ayudarte en algunas cosas pero no tengo experiencia en este rubro más que para diseñar los menús —

— Claro, eso podía funcionar — respondí — Podemos hacer una cita —

— O puede que yo conozca algunos, ¿Que dices de ir por algo para almorzar y mientras hablo con ellos para saber quién nos puede recibir hoy? —preguntó emocionada

— Claro, porque no — respondí encogiéndome de hombros — ¿Dónde quieres almorzar? — pregunté

— Donde gustes — respondió tecleando en su celular rápidamente.

Definitivamente ella estaba mucho más emocionada y positiva que yo. Almorcé por inercia, Bella estaba ocupada con su celular y mi mente solo se llenaba de dudas.

— ¿Estas bien? — preguntó Bella suavemente cuando subimos al volvo luego de ver al gestor.

— Sí, estoy cansado y estresado — respondí encendiendo el motor del auto.

— Está bien, fue un día pesado — asintió frotando mi muslo. Asentí introduciéndonos en el tráfico rumbo al edificio. Una vez allí entré el auto a la cochera — ¿Cenas conmigo hoy? — preguntó cuándo subimos al ascensor.

— Quiero ir al gimnasio un rato — respondí — Si no tienes problema en esperar un par de horas…—

— Claro, no tengo problema — sonrió — ¿No quieres descansar? — preguntó cuándo el ascensor se detuvo

— El gimnasio me relaja — respondí.

— De acuerdo, ¿Qué quieres cenar? — preguntó

— Lo que prefieras —respondí encogiéndome de hombros

— Dime — pidió besando mis labios. Rodeé su cintura suspirando contra ella

— ¿Ravioles? — pregunté — Hay en mi departamento —

— De acuerdo, me gusta — asintió.

— Bien, ven — pedí tomándola de la mano rumbo a mi departamento, entramos y rebusqué en mi frízer las cajas de ravioles. Luego de besar mis labios dejó el departamento.

Me cambié para el gimnasio, bajé por las escaleras y salí del edificio.

Caminé hasta una ferretería y dejé mis llaves para que hicieran copias antes de ir al gimnasio. Corrí cuarenta y cinco minutos en la cinta y luego hice una hora de máquinas, sintiéndome bastante más relajado salí del gimnasio rumbo a la ferretería. Pasé a retirar las llaves e inicié mi camino al edificio nuevamente, subí por el ascensor y entré directamente a mi departamento yéndome a la ducha, me relajé abajo del agua caliente y suspiré.

Realmente había sido un día largo.

Una vez duchado me envolví una toalla en la cintura y salí del baño rumbo a la habitación, me vestí con un pantalón de deporte, una playera y un fino buzo de algodón antes de dejar el departamento. Toqué el timbre de Bella.

— Hola lindo — sonrió. Besé sus labios

— Hola bonita — respondí

— ¿Mejor? —preguntó haciéndome pasar al departamento y cerrando la puerta detrás nuestro

— Mucho, estoy más relajado — asentí. Metí mi mano en el bolsillo de mi jean y saqué la copia de mi llave — Lo siento, no pude comprar un llavero — me disculpé. Tomó la llave

— ¿De dónde es? ¿Tu departamento? — preguntó

— Si — respondí encogiéndome de hombros — Estamos en ambos departamento todo el tiempo, y pensaba que así es más cómodo —

— De acuerdo, gracias — sonrió besando mis labios — Mañana hago copias del mío para ti —prometió tomando mi mano y conduciéndome a la cocina.

— Claro, gracias — asentí ayudándola a poner la mesa. Besó mi espalda pasando detrás mío.

— Al menos así si pierdes algo y no llego a estar puedes ir a buscarlo — rio. Sonreí besando sus labios.

Esa noche Bella se acurrucó en mis brazos y luego de hablar unos minutos se durmió. Miré el techo de su habitación sin saber qué hacer, el poco incentivo que había encontrado durante la conversación con los chicos se había esfumado hoy. Tenía una idea en la cabeza de lo que quería pero sin embargo todo lo que había visto hoy estaba muy lejos de lo que esperaba.

Miré el rostro pacifico de Bella, deslicé mis dedos por su mejilla.

— Edward — suspiró. Sonreí levemente.

Mi mirada volvió a concentrarse en el techo, solté un suspiro. Al menos iba a poner el dinero a trabajar, eso era mucho mejor que dejarla acumulada en el banco. Pasadas las dos de la mañana finalmente logré dormirme.

Al otro día desperté solo, e puse de pie y me vestí antes de dirigirme al baño. Salí del baño y me dejé guiar por el dulce olor de las tortitas hasta la cocina

— Buenos días — saludé acercándome a Bella para besar sus labios

— Buenos días lindo, ¿Tortitas? — preguntó

— Por supuesto, yo preparo los capuchinos — señaló. Trabajamos en silencio hasta que el desayuno estuvo listo. — Bella, voy a salir luego de desayunar. ¿Puedes con las llamadas hoy? — pregunté comiendo de mis tortitas

— Si, puedo — asintió — ¿Ocurre algo? —

— Voy a poner el dinero en un plazo fijo en el banco, al menos así obtengo algo de ganancias — respondí

— ¿Estás seguro? Podemos seguir viendo opciones si quieres, solo fue un día — aseguró

— Lo sé pero…—dudé— No tengo idea de que estoy haciendo Bella — negué— La situación de ayer me hizo dar cuenta de eso, ni siquiera pude explicar bien mi idea y eso ayudó a que no me dieran buenas respuestas —

— Edward, no fuimos a los asesores correctos, otros podrían entender mejor tu idea — señaló—

— Aun así…—negué bajando la mirada a mi capuchino — No lo sé, creo que aún no — murmuré. Bella se puso de pie y caminó hasta mí, la rodeé con mis brazos y suspiré — Lo siento, creo que no puedo aún —

— Está bien, relájate, no pasa nada — prometió.

— Voy a aceptar la oferta que Jasper me hizo cuando lo conocí —admití

— ¿Terapia? — preguntó.

— Sí, al menos hablar del tema con él. La terapia aun no me gusta pero…—dudé — No lo sé, quizá me acomode la cabeza —

— ¿No quieres hablar con Emm y Jazz antes de pensar en al terapia? —preguntó— Como amigos —

— No voy a molestarlos Bella — negué — A jazz al menos le pago —

— Edward — me regañó alejándose de mi — No seas así, ellos te aprecian, no tienes que pagarles por su tiempo —

— No quiero poner a Jasper en un compromiso — respondí

— En ese caso él no debió ofrecerlo — negó

— Deja que hable con Jasper, ¿Está bien? — pedí— Quizá ahora ya esté arrepentido de su ofrecimiento —

— Sé que no — respondió

— De acuerdo, pero hasta hablar con él no voy a saberlo — señalé.

— Bien — suspiró aun no muy convencida.

Luego del desayuno fui hasta mi departamento, mi destino original era cambiarme de ropa para salir rumbo al banco pero me vi sentado en la cama con el celular en la mano, busqué el número de Jasper.

[Hola Jasper ¿Puedes hablar o estas con pacientes?] Edward

Mi celular empezó a sonar con una llamada entrante de Jasper.

— Hola Jasper — atendí

— Hola amigo, ¿Qué ocurre? — preguntó— ¿Bella está bien? —

— Sí, sí, todo está bien — prometí— Pero estaba pensando… ¿Sigue en pie lo de tu oferta de terapia? — pregunté — Te pagaría, por supuesto —

— ¿Ocurrió algo Edward? — preguntó — Puedo derivarte con alguien, yo no puedo ser tu terapeuta —

— ¿Por qué no? — pregunté

— Porque somos amigos, no sería profesional de mi parte. Cuando te lo ofrecí me refería a eso, recomendarte a alguien, creí que sabías que no podía ser yo — respondió. Hice una mueca — No te convence —

— No es que…—dudé — Aun no estoy convencido y…—suspiré— Olvídalo, deja que me acomode y — su voz me interrumpió

— Podemos hablar, como amigos, pero podría ser un inicio — habló rápidamente.

— ¿Tu crees? — pregunté

— Si, pero tengo un par de condiciones — señaló

— Escucho — asentí

— Vamos a poner horas fijas, ambos vamos a comprometernos con esto — pidió— Yo no voy a ser tu terapeuta, solo vas a asegurarte de que haya refresco y papas fritas cada vez que vaya a tu departamento a hablar, una cerveza suele ser más apropiado para dos amigos pero en este caso prefiero dejarlas fuera —explicó — Y si decido que hablar conmigo no sirve y necesito derivarte a un psicólogo vas a aceptar —

— De acuerdo — suspiré — Aun así voy a pagarte —

— No puedo aceptar eso Edward — negó— Si me pagas va a ser algo profesional y esto no lo va a ser — señaló— Considérame como su amigo con conocimientos — rio

— De acuerdo — sonreí

— Hay muchas personas que solo necesitan hablar, si es tu caso puedo ayudarte — asintió— Hagamos esto por un mes y déjame ver si es algo que te beneficia o no, partamos por esa base —

— Gracias Jasper… no sé qué decir — murmuré

— Nada, para eso están los amigos — prometió — Envíame un mensaje con los horarios en los que puedes y te hago saber cuándo puedo —

— Puedo todo el día, tu solo di y estoy — señaló

— De acuerdo, ¿Jueves? — preguntó — A las 3 los jueves estoy libre, podría estar en tu departamento a las 4, ¿Esta bien eso para ti? —

— Si, si, por supuesto — asentí

— Podemos empezar este jueves — señaló— Si estas llamándome debo suponer que algo desató tu pedido —

— Si, algo así— respondí

— De acuerdo, entonces el jueves nos vemos — asintió — Tienes hasta el jueves para pensar en mis reglas, sobre todo el hecho de que debes aceptar que te derive a un colega si lo creo oportuno luego de este mes de prueba —

— Claro Jazz, esto está bien — asentí

— Muy bien amigo, mi próximo paciente está por venir y necesito ir por un café antes de eso — explicó

— Claro, por supuesto, no te entretengo más — señalé

— Y Edward, me alegra de que me hayas tenido en cuenta, lo digo con toda honestidad — aseguró

— Gracias Jasper — asentí — Nos vemos el jueves — me despedí cortando la llamada


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Como verán hubo un gran avance y un gran retroceso en la vida de Edward, ciertamente Jasper está feliz de que Edward haya recurrido a él. Se preguntarán por qué Esme no dijo nada... ¡Esme tiene sus razones! ;) Ya sabe que su hijo está bien acompañado.

¿Listas para los caps que se vienen?

Vamos a conocer amigos de ejercito de Edward y empiezan los caps con temas sensibles.