¡Buenas!

Les traigo nuevo capítulo :)

Guest: El juego de Paintball va a ser interesante y trae cosas buenas.

tulgarita: ¡A ustedes por leer!

monica cullen whitlock: Oficialmente empieza a enfrentarlos :D

Mar91: Yep, se necesita un buen sistema de soporte para lo que se viene

monse rsls: Garrett es buen amigo, el estrés lo va a ir tratando.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :)

Lidia Withlock: Edward está yendo por buen camino, solo que el quiere ir mas rápido.

Ady: Yep, Edward va a necesitar un buen sistema de apoyo para lo que se viene, y falta poco para que ellos acomoden su relación ;)

alejandra1987: Yep, Garrett trae buenas cosas a la vida de Edward :D

Adriu: ¡Me alegro de que te guste! :D

Sther Evans: Me acabas de dar una muy buena idea, se a que quiero que se dedique Edward pero me acabas de dar una buena idea, ¡Gracias!

Srita Maddox 2613: Si, todavía se siente muy perdido. Y es feo estar en la vida sin un propósito, Garrett y sus amigos van a ser buenos. Es cierto, no es justo que no sean apoyados al regresar.

Maryluna: Edward va a aprender mucho con Garrett y sus amigos.

sandy56: ¡A ustedes por leer! :D

sharongonzalez12: No conocía esa película, miré por internet de que se trataba (veo pocas películas y series) pero entiendo porque se hace acordar a esa. Acá tenemos final feliz, obviamente :D ¡Edward no va a dejar que a Bella la toque una bala! No importa que sean de pintura jajaja

Tata XOXO: Garrett es de las mejores cosas que le va a pasar a Edward desde su regreso :D

PanchiiM: ¡Me alegro de que te guste! :D

NarMaVeg: Si, es un sobreviviente, ellos eligen ir pero no por eso es mas fácil. Garrett va a gustar mucho, y Bella la está haciendo bien :) Edward está formando un buen sistema de apoyo.

Car Cullen Stewart Pattinson: Garrett va a traer un capitulo decisivo en la historia. Por eso Edward se sintió tan deprimido luego de la cena, Garrett pasó tanto y está tan entero y él no, pero Bella tiene razón, Edward no fue parte del proceso de Garrett para estar tan entero como está ahora. ¡Conversación interesante entre Bella y Kate en este cap! ;)

rjnavajas: A ustedes por leer :D

arrobale: Oficialmente Edward va a empezar a avanzar.

Sanveronica: Edward va a aprender mucho con Garrett y sus amigos :D

saraipineda44: Si, Edward se está formando un gran grupo de apoyo y para el próxico cap va a ser necesario.

Lu40: Quiero pensar que mucho depende de cada persona y las circunstancias por las que uno se une a las fuerzas, incluso aunque sea voluntario se ven cosas fuertes. ¡Edward va a estar bien! Espero que tus amigos también estén bien :)

CelyJoe: Supongo que es "me encanta". ¡Me alegro de que te guste!

Wenday 14: Y todavía falta ;)

EmilyChase: ¡Van a seguir apareciendo! Me gustó mucho la charla que Garrett y Edward tuvieron.

LadyRedScarlet: Van a estar cada vez mas cerca, aun queda camino pero van muy, muy bien.


Capítulo 9

Luego de que Garrett se fuera esperé por Bella en mi departamento, Garrett tenía razón, ignorar lo que había pasado era estúpido. Debía agradecer el estar vivo y bien, y estaba bien necesitar tiempo. Jasper me lo había dicho, yo necesitaba tiempo para asimilar los cambios de mi vida. No había mentido al decir que antes del primer contacto por correo con Bella vivía ignorando mi próxima vida de civil y actualmente ignoraba mi vida como miembro del ejército.

No éramos personas distintas, éramos el mismo Edward y debía aprender a vivir con ambos.

Escuché las llaves en la puerta y esperé hasta que Bella entro a la sala, su sonrisa estaba allí, pero sus ojos estaban cautelosos.

— Ven —pedí alzando una mano hacia ella. Su sonrisa se acentuó caminando hasta mí, tomó mi mano y se sentó a mi lado — La primera vez que me asignaron fuera del país estaba aterrado — admití— Y no tuve tiempo de asimilar la información, nunca tienes demasiado tiempo para asimilar la información — aseguré— Y ahora quise procesar todo del mismo modo, sin darme el tiempo de nada —

— ¿Esa fue tu conclusión luego de la charla con Garrett? — preguntó

— Eso parece — respondí — Creo que tiene razón, muchos me lo dijeron , tu incluida — señalé— Y no quiero que sientas que ignoré tus consejos o tu apoyo Bella, es solo que no quería ese tiempo — suspiré — Quería saber todo ya, quería olvidar todo lo que había vivido y solo aprovechar el ahora, pero quizá procesar todo primero sea mejor —

— De acuerdo, ¿Qué necesitas? — pidió girándose sobre el sillón y subiendo las piernas

— ¿Qué necesito…?— pregunté — No mucho — prometí inclinándome sobre ella y besando sus labios. Sonrió pasando sus dedos por mi mejilla

— ¿Besos? — preguntó divertida

— Besos — asentí — Y un poco más quizá — sonreí deslizando mis dedos por su cuello

— ¿Qué más? — preguntó en un susurro. Bajé mis labios a su cuello besando suavemente

— Tiempo y a ti, desnuda — respondí. Gimió echando la cabeza hacia atrás.

— Si es necesario — habló

— Lo es — respondí empujando su cuerpo hacia el sofá. Su espalda quedó contra el colchón y sus piernas se separaron dejándome acomodar entre ellas. Suspiró cuando mis manos tocaron la piel de su estómago hasta quitarle la blusa que estaba usando — Edward — gimió cuando lamí el contorno de sus senos.

— Eres preciosa — murmuré llevando mis manos a su espalda y soltando el broche. Se arqueó cuando aproveché para acariciar su espalda — Diablos, como amo que seas tan sensible — prometí quitando su sostén. Mis labios rodearon su pezón derecho succionando y acariciándolo con mi lengua.

— Quítatela —pidió tirando de mi playera. Me senté sobre mis piernas quitándomela antes de regresar a sus senos, está vez con el izquierdo. Sus manos soltaron el botón de mis jeans y sentí mi cuerpo temblar con el ruido de la cremallera — Quiero besarte también — protestó empujando mi pecho. Me senté sobre el sofá dándole libertad a sus movimientos.

Se puso de pie y con una sonrisa traviesa soltó sus jeans y bajó su ropa interior desnudándose por completo.

— Eres…—suspiré deslizando mi mano por su cintura y caderas.

— ¿Soy…?— preguntó divertida acariciando mis hombros

— Un sueño, lo juro — prometí — La mujer más hermosa que he visto —

— Mmm…—sonrió — Te acabas de ganar algo —

— ¿Qué…?— pregunté interrumpiendo mis palabras cuando se arrodilló frente a mí. Bajó mis jeans y mi bóxer. Sus labios besaron mi vientre — Bella — gemí echando la cabeza hacia atrás de pura expectación. Mis dedos se aferraron al sofá cuando su lengua acarició mi punta.

— Espero sea de su agrado, Sargento — murmuró contra mi piel. Bajé la mirada a ella encontrando esa sonrisa traviesa que me enloquecía.

— No, no, ven, ven, por favor —pedí tomando su rostro por las mejillas buscando sus labios— Solo te quiero a ti, de verdad, no lo voy a soportar —

— ¿No confía en mí, Sargento? — preguntó contra mi boca

— Vas a hacer que muera — protesté. Sonrió llevando su boca nuevamente a mi miembro. Gruñí mientras me introdujo en ella. Entrelacé mis dedos en su cabello — Bella — gemí cuando sus labios me rosaron. Su lengua jugó conmigo aumentando la velocidad de sus movimientos y mi cabeza calló nuevamente hacia atrás, mis ojos se humedecieron del placer. Mi orgasmo se sentía próximo, muy próximo — Apártate, apártate — pedí. Succionó con fuerza haciendo que perdiera en poco control que aún tenía sobre mí dejándome llevar por el placer.

Mi cuerpo calló lánguido en el sofá y escuché su risa, se puso sobre mí, con una pierna a cada lado de mi cuerpo, escondiendo el rostro en mi cuello. Me estremecí notando su humedad contra mí.

Cuando mi cuerpo recuperó su fuerza la abracé deslizando mis dedos por su espalda

— Edward — gimió

— Mmm, eres una tramposa —murmuré girándonos sobre el sofá. Bajé mis labios por su pecho dejando un beso sobre cada seno siguiendo mi camino a su intimidad.

— No juegues — protestó cuando lamí su muslo. Hice un camino de mordidas hasta su caliente centro y lamí — Edward — gimió arqueándose. Mis manos la sostuvieron por la cintura dedicándome por completo a su intimidad.

Mi lengua rodeó su clítoris haciendo rítmicos cirulos y succiones, sus ojos bajaron a mi y mi miembro tembló notando el fuego en sus brillosos ojos. Amaba lamerla.

Sus dedos se entrelazaron en mi cabello arqueándose e invadí su interior con dos de mis dedos.

— Córrete para mi hermosa — pedí succionando de forma constante. Gritó alzando sus caderas, la sostuve a tiempo y se dejó caer sobre el sofá — Diablos, ya no puedo vivir sin esto — prometí subiendo mis labios por su pecho. Su respiración era rápida.

Me acomodé entre sus piernas besando sus labios, su cuerpo se envolvió alrededor del mio de forma temblorosa, sostuve sus muslos a mi alrededor.

— Mmm…— suspiró cuando me acomodé en su entrada.

— ¿Necesitas un momento? — pregunté

— No — negó cerrando los ojos. Recargué mi frente en la suya

— Yo creo que sí — murmuré

— Hágame el amor, Sargento — pidió. Gemí comenzando a entrar en su cuerpo con delicadeza, estaba condenadamente estrecha. Sus ojos se estrecharon ligeramente cuando estuve por completo en su interior.

— Juro que…— gemí besando sus labios. Mis movimientos fueron suaves, dulces — ¿Es-Estás bien? —

— Más Sargento — pidió contra mi boca — Siempre quiero más —

— Bella — protesté aumentando la velocidad de mis movimientos. Sus uñas se enterraron en la piel de mi cintura, escondí el rostro en su cuello abrumado por el placer — Tan estrecha —gemí cuando comenzó a estrecharse a mi alrededor —

— ¡Edward! — gimió arqueándose. Mis embestidas se volvieron más profundas y cortas, tenía poco espacio en su interior pero no planeaba abandonar su cuerpo por ningún motivo.

— Carajo Bella — gruñí contra su piel.

— ¡Ahh! — exclamó de forma profunda erizando mi piel. Palpitó a mí alrededor, salí de su cuerpo entrando de una profunda estocada en su interior y el orgasmo la alcanzó llevándome al delirio con ella.

Respiré de forma pesada contra su cuello, su cuerpo estaba tenso. Besé sus hombros y pechos relajándola.

— ¿Estás bien bebé? — pregunté

— Si-i — murmuró bajando sus piernas de mi cintura. Su cuerpo tembló cuando acaricié sus piernas — Solo es…—suspiró. Besé su hombro.

— ¿Sensible? —

— Mucho — respondió recargando su cabeza en el sofá. Alcé la mirada viendo su rostro, tenía los ojos cerrados. Abandoné su interior acurrucándome en su pecho, me rodeó con sus brazos.

— ¿Puedo preguntar si esta sensibilidad tiene una razón? — pregunté cerrando los ojos.

— Puede que Kate y yo hayamos estado hablando de ti —rio deslizando sus dedos por mi cabello.

— ¿Sobre…?— indagué suavemente.

— Sobre lo lindo que eres, lo dulce, lo compañero…— murmuró

— ¿Eso te ha puesto así? — pregunté — No me quejo, sabes que me encantas sensible —

— Bueno, Kate ha dicho un par de cosas interesantes — confesó

— Que no voy a saberlas — señalé

— Nop, son mías — rio. Besé su frente alzándola en brazos

— Si vas a ponerte así de sensible luego de hablar con Kate prometo pagarles el desayuno cada sábado — prometí caminando a la habitación. Soltó una carcajada divertida. Nos recosté en la cama, su espalda se presionó contra mi pecho y suspiró — ¿Puedo confesar algo? — pregunté pasando mis labios por su hombro

— Lo que quieras —prometió

— Nunca fui un hombre que disfrutara de hacer sexo oral — admití contra su piel — Pero contigo me agrada, mucho —

— ¿Seguro? — preguntó — Me gusta pero si no te agrada…—

— No, lo digo de verdad — prometí — La primera vez lo hice porque habías sido increíble conmigo y quería devolverte el favor y desde entonces realmente disfruto el hacerlo — expliqué — No quiero que se mal interprete, realmente me gusta besarte y hacerte temblar —

— También disfruto hacerlo temblar Sargento — rio girándose en mis brazos

— ¿Qué dices pasar todo el día aquí y ver una película? —pregunté paseando mis manos por sus piernas

— Diría que estamos tardando mucho — respondió besando mi pecho.

Bella's P.O.V

No podía quitarme las palabras de Kate de mi mente.

Miré a Edward dormido plácidamente a mi lado, su rostro estaba pacífico y relajado. Acaricié su mejilla áspera por la incipiente barba que comenzaba a crecer.

- - - Flashback - - -

— Entonces… ¿Tu y Edward…?— preguntó Kate tomando de su chocolate caliente

— Nos estamos conociendo — respondí moviendo mi malteada con la pajilla

— No quiero entrometerme Bella, pero estar con un miembro del ejercito…—dudó — No es fácil —

— No pretendo que lo sea — aseguré— Pero Edward no es una persona difícil, por supuesto que tiene con cosas que lidiar pero…—dudé encogiéndome de hombros — Solo quiero estar allí para él, no importa que —

— Te enamoraste — sonrió dando una mordida a su dona

— ¿Qué? No, claro que no — respondí — Lo quiero, mucho, ¿Pero enamorarme…? No lo creo, no aun — aseguré — Si sé que enamorarse de alguien como Edward es muy fácil, pero no creo que lo esté aun —

— Lo estás — rio— Se te nota y a él también —

— Kate, en lo último que está pensando Edward en este momento es en enamorarse — aseguré

— Bella, nadie dijo que enamorarse es algo que se planea — señaló— Créeme, ese hombre te ama — prometió — Y tú lo amas —

— Te equivocas — aseguré dando un trago a mi malteada — Lo quiero, me encanta estar con él, pero no lo amo, no aún —

— De acuerdo — alzó los hombros divertida — No voy a pretender saber lo que sientes, pero la forma en que tú y Edward se manejan es curioso de ver —

— ¿Qué quieres decir? — pregunté

— Él te mira como si fueras lo más precioso que tiene, esa es la mirada de un hombre enamorado — señaló

— ¿Yo como lo miro? —pregunté en un murmullo

— Tú lo miras como si lo admiraras — respondió — Y también hay… ¿Cómo decirlo? Brillas a su lado, no dudo que por tu cuenta brilles pero a su lado…—dudó bebiendo de su chocolate— ¿Tiene sentido decir que parecen pertenecer al lado del otro? —

— No lo sé, quizá si — respondí encogiéndome de hombros — Edward y yo fuimos rápidos, quiero decir, hubo algo entre nosotros desde el primer momento. Aunque claro, tomó un tiempo que el otro supiera que era reciproco —

— ¿Amor a primera vista? — preguntó

— No existen esas cosas — negué

— Bien, ¿Atracción a primera vista? —preguntó. Me mordí el labio inferior recordando mis primeros encuentros con Edward, la forma en que reaccionaba a él, la forma en que mi cuerpo me traicionaba con sus caricias. Me estremecí.

— Eso quizá pueda ser —asentí — Lo encontré hermoso cuando lo vi, lo conocí en su ropa del ejercito —

— Odié cada día que Garrett estuvo allí pero se ve increíble con la ropa del ejercito — rio— Puedo entenderte —

— ¿Fue… muy difícil? — pregunté— Dejarlo ir cada vez —

— Era lo peor — suspiró

— No sé cómo hubiera hecho para dejar a Edward irse —admití— Pero no me hubiera negado estar con él por eso — aseguré— No sé cuánto tiempo voy a tener a su lado, ¿un mes más? ¿Un año? ¿Cinco años? Disfruto el ahora —

— Bella, si esperas cinco años es más que solo atracción física y quererlo — rio

— No me niego a que sea más que querer y atracción física — aseguré

— Bien, voy a dejar que lo descubras sola — sonrió.

- - - Fin del Flashback- - -

¿Amarlo? Me aterraba lo rápido que mis sentimientos por este hombre avanzaban. Mi cuerpo reaccionaba a él, cualquier movimiento, cualquier caricia que él me daba me estremecía. Jamás mis sentimientos habían sido tan intensos.

Y asustaba. Demasiado.

Edward no tenía apuro, eso me relajaba. No tenía que cuestionarme mis sentimientos por el momento. Me acurruqué contra su cuerpo y su brazo se apretó en mi cintura suspirando contra mi cabello.

Edward's P.O.V

Llegó el día en que íbamos a conocer a los amigos de Garrett, llegamos a las 11 de la mañana al campo de Paintball a las afueras de la ciudad.

Era un gran predio en el bosque dividido en distintos sectores, cada partida estaba en un pequeño claro que había sido adecuado para los juegos. Además de árboles y vegetación había algunas estructuras de madera que podían ser usadas como refugio.

Nos dividimos en dos grupos de 6 personas cada uno, Bella, yo, Seth, James, Paul y Rachel éramos un grupo. En el otro estaban Garrett, Jacob, Jared, Kim, Quil y Claire los dos últimos eran pareja igual que Paul y Rachel y Jared y Kim, las chicas no habían pertenecido nunca a las fuerzas armadas. Kate, por supuesto, no podía jugar debido a su embarazo.

Nos pusimos la protección que consistía en un casco que nos protegía la cabeza y rostro de los impactos además de guantes y un chaleco protector que cubría pecho y hombros, mi equipo tenía chaleco naranja y el otro blanco. Nos dieron nuestras armas de pintura y luego de un rápido instructivo para mí y Bella y hacer un par de tiros de practica iniciamos la partida. Mi brazo izquierdo parecía poder soportar bien en retroceso del arma, no estaba en mis planes usar el hombro lesionado hoy.

En cuanto la partida inició tiré de la mano de Bella ocultándonos entre los árboles, sabía que ella no iba a ser tan silenciosa como yo pero no había problema. Silencié a Bella con mis dedos antes de que hablara y la guié dentro de una de las estructuras que nos protegían, la puse frente a mí, su espalda contra mi pecho frente a una de las aberturas que tenía la estructura de madera.

— ¿Lista para disparar? — pregunté tomando su arma de pintura — Mira, está hay una de las chicas a la vista — señalé. Ajustó el arma revisando la zona que le había indicado

— La tengo —susurró.

— Dispara — murmuré. El gatillo fue apretado y el altavoz indicó la primera baja — Maldición, eso es sexy —exclamé. Soltó una risilla.

Nos oculté rápidamente cuando las balas de pintura impactaron contra la superficie de nuestro escondite.

— ¿Y ahora? — preguntó. Sus ojos brillaban de diversión.

— Ahora me toca a mí, ve por allí — pedí indicándole una de las salidas del escondite — Arma al frente y si ves un chaleco blanco no dudes en disparar —señalé. Asintió saliendo por donde le indiqué.

Por mi parte salí por la otra de las salidas, yo no iba tras las chicas, iba tras mis colegas. Escalé a uno de los arboles buscando mi objetivo, Garrett. Disparé pero logró esquivarlo a tiempo, maldije dando un salto del árbol y corrí en dirección opuesta.

Garrett se movió de forma silenciosa intentando llegar a una de las estructuras, disparé en el momento preciso y… ¡Bingo!

Lo miré sonriendo y me mostró el dedo medio divertido justo cuando el altavoz marcaba un nuevo jugador caído. Bien, solo faltaban 3

El altavoz indicó un jugador caído nuevamente, esta vez de nuestro equipo.

Me acerqué de forma silenciosa a Bella, la sujeté de la cintura escondiéndola detrás de uno de los árboles y aparté nuestras mascaras besándola. Rio contra mis labios subiendo una de sus manos a mi cabello, me alejé sonriendo. La adrenalina recorría mi cuerpo y estaba feliz por ello.

— ¿Así proteges a tus compañeros de equipo? —preguntó divertida.

— Solo a los que me gusta hacerle el amor — respondí volviendo a besarla. Me apreté contra su cuerpo y reímos cuando los elementos de protección entorpecieron el beso, colocamos nuestras mascaras nuevamente en su lugar.

— Bien, vayamos por esos idiotas — reí tomando su mano y conduciéndola a uno de las paredes de madera que nos protegían. Mi equipo aún tenía tres personas y el suyo solo dos.

Mantuve a Bella detrás de mí mientras analizaba a mis contrincantes. Paul llegó a nuestro lado haciendo un par de señas en mi dirección, había encontrado a uno de los blancos y yo tenía al otro en mira. Asentí haciéndole un par de señas también, tomé la mano de Bella y nos movimos nuevamente, Paul en sentido contrario a mi objetivo.

Se escucharon un par de balas de pintura y pegué nuestras espaldas contra el árbol sosteniendo un brazo frente a Bella, esas estúpidas balas no la iban a tocar.

Un crujido a nuestras espaldas sonó, lo tenía. Cambié el arma de mano y disparé, directo al pecho.

— Maldición Edward, eres bueno — habló Quil. Sonreí cambiando mi arma al brazo izquierdo, el cambio al derecho había sido instintivo.

— Victoria equipo naranja — se escuchó por el altavoz.

— ¡Lo hicimos! ¡Ganamos! —exclamé quitando nuestras máscaras y besando a Bella.

— No hice mucho —rio contra mis labios

— Hiciste mucho, mucho — prometí — Fuiste mi objetivo a proteger, eso siempre es un buen motivo para estar centrado —

Caminamos hasta el sector de la salida del campo de tiro, Garrett rio al vernos a mí y a Bella.

— Vaya, vaya, le diste la victoria a tu equipo y Bella no tiene ni una gota de pintura — rio. Me encogí de hombros divertido.

— Vamos, vamos, a cambiarnos que tengo hambre — habló Seth.

— Nos vemos en la salida, ¿De acuerdo? — pregunté viendo a Bella.

— Claro, nos vemos — asintió.

Se alejó de mi caminando con las chicas entre risas rumbo al vestuario de mujeres. Yo avancé con los chicos al de hombres.

— Maldición Edward, eres bueno — aseguró Jared mientras nos quitábamos los elementos de seguridad.

— Era bueno — acepté.

Mi cuerpo empezaba a enfriarse y noté cierta molestia en el hombro derecho mientras me sacaba el chaleco protector.

— Amigo, ¡Aún lo eres! — rio Garrett — Y con el brazo izquierdo, quien lo diría —

— ¿Izquierdo? — preguntó Quil — Me eliminaste con el derecho —

— El cambio fue instintivo, no puedo usar el derecho con normalidad pero te escuché y no lo pensé — admití moviendo mi hombro y masajeándolo.

— ¿Qué te ocurrió? — preguntó Jake.

— Invadieron la base y la explosión hizo que un pedazo de pared impactara con mi hombro — respondí colocándome mi chaqueta

— Esos malditos — habló Paul — Lo mismo, placa de titanio — habló señalando su pierna derecha.

— Oigan, oigan, ¿Vamos a hablar de nuestras heridas de guerra como unos viejos? — pregunto Jake riendo.

— Tu eres el bebé del grupo — rio Paul viendo a Jacob

— ¿Qué edad tienes? —me preguntó Jake

— 27 — respondí

— ¡Ja! Perdí el título, tengo 28 —rio — Ya no me puedes decir bebé del grupo idiota —habló viendo a Paul.

— Amigo, lo lamento, ahora eres tú el bebé del grupo — rio Paul viéndome. Reí sacudiendo la cabeza.

— No dejaste que tu novia se manchara — habló James divertido

— ¿Por qué iba a dejar que eso pase? —pregunté frunciendo el ceño

— Oye James, deja a Edward tranquilo — pidió Paul— Las primeras veces que venimos siempre nos sentimos extraños —

— Solo digo que las balas de pintura no lastiman a nadie — señaló alzando las manos en son de paz.

— Duelen —respondí — Y mi ella nunca jugó al paintball —

— Oh vamos, no son la gran cosa — negó James— Además, si no ibas a dejar que le disparáramos, ¿Por qué la invitaste? — preguntó

— Ya, suficiente — habló Jared deteniendo a James — Edward puede traer a quien quiera y puede jugar del modo en que él quiere —

— Si la traje y la alejé de los disparos es porque sabía que podía asegurarme de que nada la tocara — respondí

— Eres un aburrido — murmuró.

— Oye, idiota — habló Garrett palmeando su hombro — Fue quien logró que tu equipo ganara, eso no lo hace un aburrido —

— ¿Les asombra que ganara? — preguntó — Es el último en dejar el ejército, solo dejen que se atrofie —

— ¿Eso es lo que ocurrió contigo? ¿Te atrofiaste? — pregunté divertido

— Si estamos aquí y no en el ejército es porque no servimos para el campo de batalla — aseguró— Ninguno de nosotros está en edad de retirarse y aquí nos tienen, usando armas de juguete —

— Elegí volver, si a ti no te dieron la posibilidad de regresar al campo no es asunto mío — aseguré

James avanzó un paso hacia mí pero Garrett y Paul lo detuvieron.

— ¿Qué crees que haces idiota? — preguntó Paul — ¿Desde cuándo nos atacamos entre nosotros? —

— ¿Por qué solo me reclamas a mí? — gruñó en su dirección.

— Porque eres tú el que está buscando problemas — señaló

— Claro, por supuesto — respondió soltándose. Tomó sus cosas y dejó el vestuario. Garrett palmeó mi espalda

— Ignora las estupideces de James — pidió

— Él nunca ha eliminado todo el resentimiento — señaló Paul

— Tu eres como una especie de líder, ¿Cierto? —pregunté viéndolo

— Soy el más veterano — explicó Paul encogiéndose de hombros

— Y quien tiene más años en servicio — señaló Seth

— Y más de uno se retiró por elección propia, sin lesiones — aseguró Paul— Pero como él no quería salirse cree que nadie lo quiere —

— Ya veo — asentí

— Ahora, ¿Podríamos irnos de una vez? ¡Muero de hambre! — exclamó Jacob.

Reímos saliendo del vestuario, nos encontramos con las chicas ya esperándonos. Ahora que mi cuerpo se había enfriado si notaba la molestia en mi hombro, definitivamente iba a necesitar hielo cuando llegara a casa.

— Ya se estaban tardando — protestó Kate. Garrett besó a su esposa divertido

— Bien, quienes vayan a almorzar con nosotros ya saben dónde vamos —habló — Cullen, sigue mi auto si te unes —

— Entendido — asentí entrelazando mis dedos con los de Bella.

Caminamos hasta el estacionamiento entre risas y charlas, Bella y yo subimos al volvo y conduje detrás de Garrett

— La pasaste bien, ¿Cierto? —preguntó Bella

— La pasé muy bien — asentí — Sentir la adrenalina, aunque sea por un juego, fue estupendo —

— Me alegro por eso — respondió.

— Necesito hielo cuando lleguemos — avisé frotando mi hombro en un semáforo

— ¿Te hiciste daño? — preguntó

— No realmente, en el último disparo cambie el brazo derecho y ahora que mi cuerpo se está enfriando noto el esfuerzo —

— ¿Quieres que pidamos hielo ahora en el restaurant? — ofreció

— Nah, todo bien linda — prometí siguiendo el auto de Garrett — ¿Tú la pasaste bien? —

— Muy bien, incluso aunque no jugué mucho — habló

— Humm, si, respecto a eso los chicos me dijeron algo similar — murmuré avergonzado desviando mi mirada a su rostro por un instante — Lo lamento, prometo que si volvemos no voy a actuar así —

Bella soltó una risa frotando mi muslo.

— No creo que puedas cumplir eso — negó

— Bueno, quizá no la próxima — admití — Aunque podríamos venir solo nosotros y probar disparos y entrenar un poco, quizás Emm, Rose, Alice y Jasper quieran venir — señalé — Si ellos nunca jugaron les va a agradar un juego con inexpertos —

— Y tú vas a estar tranquilo sobre mí — rio divertida

— Bien, lo acepto — sonreí — No puedo evitarlo aún, ¿Armas y Bella en la misma oración? Paso, incluso aunque sean armas de pintura —

— Puedo no entrar a la partida si quieres — señaló despreocupada

— Quiero que entres — aseguré tomando su mano de mi muslo y alzándola a mis labios para besarla — Solo que la idea de que esas balas impacten en tu precioso cuerpo — negué — Eso no me agrada, duelen —

— Para eso existe la protección — aseguró — No pueden lastimar nada importante — aseguró.

El auto de Garrett entró en el parqueadero de un restaurant y lo seguí estacionando a su lado.

— Apuesto a que deja moretón — señalé apagando el motor del auto — No quiero nada de tu precioso y sensible cuerpo con horribles moretones — aseguré inclinándome sobre ella para besar sus labios — Pero puedes entrar al juego cada vez que quieras, protegerte es algo que en realidad me encanta —

— ¿Que voy a hacer contigo? —preguntó rodando los ojos

— Quererme, por supuesto — sonreí

— Mucho, no puedo evitarlo — aseguró besando mis labios con fuerza — Y ahora bajemos —pidió abriendo la puerta del auto. La imité uniéndome con ella frente al auto— ¿Mexicano? — preguntó viéndome

— Eso parece — respondí encogiéndome de hombros. Caminamos hasta la puerta donde nos esperaban Garrett, Kate, Jacob, Seth, Paul y Rachel.

— ¿Y los demás? — preguntó Bella curiosa

— No todos almuerzan siempre con nosotros — respondió Kate

— La mayoría solo está interesado en el paintball, y esto está bien — aseguró Garrett

Entramos al establecimiento y pedimos una gran orden de tacos, estábamos realmente hambrientos. Nos acomodamos en una barra donde teníamos tortillas y muchos ingredientes para llenar nuestros tacos, las chicas se reunieron en una esquina de la barra y los hombres del otro lado.

No pude evitar que mi mente fuera a James nuevamente, agradecía que él no se nos hubiera unido para comer.

— ¿Sigues pensando en James? — preguntó Paul frente a mi recargado en la barra

— Algo — respondí dando una mordida a mi taco

— James es la clara imagen de alguien que ha salido del ejército y que no lo ha podido superar — explicó

— ¿Tu saliste de forma voluntaria? — pregunté

— No, mi visión se vio afectada luego de una misión — respondió — Por eso estos — explicó señalando sus anteojos — Pero estoy bien fuera, disfruto de mi vida y de mi esposa — señaló encogiéndose de hombros

— ¿Y estas bien con eso? — pregunté

— Veo, es suficiente para mí — respondió encogiéndose de hombros — ¿Quisiera ver con normalidad? Por supuesto, pero veo, asique no voy a quejarme —

— Entiendo la diferencia — aseguré

— Eso es lo que nos mantiene del lado correcto, James no puede verlo, el solo está molesto por lo que perdió —asintió— Y eso es muy peligroso Edward, mantenerte del lado en que te lamentas por lo que perdiste y ya no tienes es lo que te lleva a perder lo que aun conservas— aseguró

Mis ojos se desviaron a Bella que estaba conversando de forma muy animada con Kate y Rachel

— No quiero perder lo que tengo ahora — aseguré

— ¿Hace cuánto saliste? —preguntó Jacob

— Del campo activo más de un año, pero dejé el ejército hace algunos meses — respondí

— Aun es reciente, pero pareces estar llevándolo bien —señaló Seth.

— Como puedo — respondí encogiéndome de hombros

— Algo me dice que esa chica te puede poner en tu lugar cuando quiera — rio Jake. Sonreí viendo nuevamente a Bella.

— Puedes apostar que si — reí.

Luego de almorzar y conversar un rato más dejamos el establecimiento, conduje hasta el edificio y una vez en nuestro piso tiré de la mano de Bella hacia mi puerta. Soltó una carcajada entrando al departamento pero la silencié besándola y pateando la puerta con mi pie para cerrarla.

— ¿No has tenido ejercicio suficiente hoy? — preguntó divertida

— No, además la mantuve a salvo señorita, merezco mi premio — respondí.

— ¿Entonces tenías un motivo para no tejar que me dispararan? — preguntó pasando sus brazos por detrás de mí cuello

— No… — sonreí — Solo pensé que este día había sido realmente bueno, divertido, y que solo algo puede mejorarlo —

— ¿Y que es ese algo, Sargento Cullen? — preguntó rozando sus labios con los míos.

— Tenerte en mi cama, toda temblorosa y sensible — respondí besando sus labios con fuerza. Gimió cuando apreté su cintura contra mi cuerpo

— ¿No prefieres un poco de hielo primero?— preguntó bajando sus labios por mi cuello

— Mmm… no es la respuesta que esperaba — murmuré

— ¿Por favor? ¿Por mí? — preguntó— Puedo darme un baño mientras, necesito un baño, luego prometo que no voy a quejarme por lo que quieras que hagamos —

— De acuerdo —acepté con un suspiro.

— Vamos Sargento, necesito que se recupere porque no pienso conformarme rápido —aseguró dejando un beso en mis labios antes de alejarse rumbo al baño. Logré alcanzar su cuerpo dando una palmada en su trasero sacándole un grito de sombro — ¡Ya vas a ver Edward! — prometió corriendo al baño.

Reí rumbo a la cocina a buscar un paquete de gel congelado, me quité la chaqueta y la playera presionando el paquete de gel en mi hombro antes de caminar a la habitación de nuevo.

Quizás Bella tuviera razón al decir que necesitábamos un baño.

Bella entró a la habitación envuelta en una toalla roja, no pude evitar endurecer de solo verla.

— ¿Cómo está tu hombro? — preguntó

— Perfecto — respondí — Me voy una ducha y estoy contigo — prometí besando y frente. Salí del cuarto corriendo hasta la cocina para guardar el gel frio que ya había empezado a calentarse y me apresuré al baño.

No tardé más de 10 minutos en la ducha antes de salir, envolver mi cintura con una toalla e ir al cuarto.

Dejé la toalla caer en el suelo de la habitación, Bella estaba recostada en la cama, boca abajo y con el pelo húmedo esparcido en la cama. Esta mujer iba a matarme un día de estos y moriría feliz, estaba desnuda.

Caminé hasta la cama, me subí y pasé mis rodillas colocándolas a cada costado de los muslos de Bella. Me incliné besando su espalda, necesitaba asegurarme de que estuviera despierta.

— Edward — suspiró

— ¿Quieres dormir? — pregunté

— Claro que no —respondió sin dudar. Sonreí contra su piel, vi por el rabillo de mi ojo como sus manos apretaban el edredón.

— ¿Sensible? —pregunté

— Mucho, tu hoy… disparando y protegiéndome…— habló

— ¿Te causó algo eso? — pregunté recorriendo su espalda con suaves besos

— Diablos, si — gimió — Me tuvo húmeda todo el día — prometió. Gemí contra su piel subiendo hasta su oído

— ¿Estás diciendo que mientras yo disparaba, te protegía y hablaba con las demás personas tú estabas húmeda y excitada? — pregunté

— Si — protestó — Mi espalda estaba tan sensible que el rose de la ropa me hacía suspirar —

— Gracias por no habérmelo dicho, te hubiera arrastrado a casa — reí

— Ya estamos en casa —prometió. Mordí su piel haciéndola gritar

— Ya estamos en casa — murmuré. Puse una de mis piernas entre las suyas separándolas y cuando me dio acceso hice lo mismo con la otra. Lamí su espalda y mordisqueé haciéndola temblar

— ¿Vas…? ¿Vas a jugar mucho más? —preguntó frustrada

— Solo un poco —respondí sin abandonar su piel. Deslicé mis manos por sus muslos hasta llegar a su intimidad, froté mis nudillos contra ella.

— Por, por fav-or —gimió apretando su fuerza el enredón entre sus dedos

— ¿Qué necesitas? — pregunté

— Lo que sea — rogó. Adentré dos dedos en su interior y amortiguó el grito contra la cama

— Tan sensible bebé —murmuré. Mi mano libre dio una palmada a sus nalgas que la hizo saltar de la sorpresa, repetí lo mismo del otro lado aumentando la velocidad de mis dedos en su interior. Gimió moviendo sus caderas junto a mi mano. Mordí su espalda sintiéndola estremecer y temblar.

— ¡Edward! — exclamó de forma amortiguada contra la cama estrechándose alrededor de mis dedos viniéndose. Giró su cabeza buscando aire, aparté su cabello pegado al rostro por su sudor y besé su ruborizada piel colocándome en su entrada.

— ¿Algo más que pueda hacer por ti? — pregunté jugando en su entrada

— Fóllame maldi- ¡Oh! — gimió cuando entré de un solo empujón en su interior

— Carajo Bella, tan caliente — gruñí recargando mi frente en su espalda y quedándome quieto.

— Muévete — pidió

— Espera, espera, dame un minuto — pedí—Juro que me voy a correr en dos segundos si me muevo —

— Edward —protestó sacudiendo sus caderas. Gruñí sujetando su cintura con fuerza. Lloriqueó contra la cama. Respiré profundo un par de veces serenándome, salí de ella entrando de un certero empuje— ¡Sí! ¡Así! —

— Bella, diablos, te deseo tanto — gemí contra la piel de su espalda. Mis movimientos estaban siendo cada más rápidos y profundos, me aferré a su cadera y gruñí cuando ella comenzó a encontrar mis embistes a mitad de camino. Gemí cuando mi hombro protestó, nos giré en la cama quedando sobre mi hombro sano.

— Estaba tan cerca — protestó cuando me quedé quieto.

— Lo sé bebé, lo sé. Dame un minuto — pedí moviendo mi hombro.

— ¿Estas bien? — preguntó preocupada dejándome salir de su cuerpo y girándose.

— Creo que el tiro del arma de pintura me lastimó — gruñí molesto — Ya pasó, date la vuelta — pedí

— No, déjame que siga — respondió empujando mi pecho hacia la cama. Pasó sus piernas a mi alrededor y besó mis labios — ¿Seguro que quieres seguir? —

— Juro que si no me tomas en este momento en tu interior me giro y sigo yo — gruñí aferrándome a su cintura con mi brazo sano.

— Como ordene Sargento — rio dejándose caer sobre mí.

— Carajo si — suspiré.

Comenzó a moverse sobre mí de forma rápida, no pasó mucho tiempo antes de que sintiera mi orgasmo construirse en mi vientre. Ayudé a sus movimientos con mi brazo bueno mientras que con el otro froté su clítoris.

— Edward — gimió cerrando los ojos con fuerza. Embestí apoyándome con mis pies sobre la cama enterrándome con fuerza en su interior, se apretó a mi alrededor lloriqueando y poco después me vine en ella — Impresionante — farfulló contra mi pecho.

— Lo fue — asentí rodeando su cuerpo con mis brazos y acariciando suavemente su espalda. Se estremeció besando mi cuello

— Dame un minuto y voy por hielo — pidió suspirando.

— Lo que quieras — murmuré besando su cabello.

Dirigí mi mirada al hombro, el disparo de hoy probablemente había afectado, estaba seguro que con un par de días de hielo todo iba a estar bien pero eso no hacía que me enfureciera menos por lo poco conveniente que había sido.

Bella besó mi pecho dejándome salir de su interior y salió de la habitación. Me senté apoyándome contra el respaldar y suspiré. Ella regresó pocos minutos después.

— Aquí tienes — comentó sentándose sobre la cama y pasándome el gel

— Gracias — respondí colocándome sobre el hombro — Lamento que haya sido en un momento tan poco oportuno —

— No te preocupes por eso —pidió— Puede pasar que necesitemos parar alguno de los dos —

— Y vamos a parar si lo necesitas — respondí

— También si lo necesitas tú — señaló

— Lo sé — suspiré

— ¿Seguro que estás bien? —insistió acercándose a mi

— Lo estoy — prometí rodeando su cuerpo con mi brazo sano — El regreso del arma de pintura es leve en comparación a una real pero evidentemente como ese movimiento no lo hago hace mucho dolió —

— ¿El hielo arregla todo? — preguntó dejando un beso en mi pecho

— Si, solo necesito hielo — prometí — No te asustes, prometo que solo es eso — aseguré tirando de nuestros cuerpos para recostarnos sobre la cama. Ella acomodó el hielo en mi hombro cuando se movió.

— Fue increíble — murmuró momentos después — Disfruto tanto contigo — suspiró acurrucándose contra mi cuerpo. Reí besando su cabello

— Se lo que estás haciendo preciosa, intentas que no me sienta mal por haber interrumpido tu orgasmo — señalé

— ¿Lo logré? — preguntó alzando su mirada a mi rostro.

— Solo porque la humedad no miente — murmuré besando sus labios — Y porque planeo compensarlo en algunos días —

— No hay nada que compensar — prometió— Pero si decides volver a tomarme en esa posición… bueno, no voy a negarme —

— Te tomo la palabra dulzura — respondí besando su frente.

Mis siguientes charlas con Jasper fueron buenas, muy buenas. Habíamos trabajado en la confianza que había tenido con mi cuerpo.

Ciertamente no podía estar en el campo de batalla pero podía proteger a la mujer que dormía en mis brazos por las noches y eso había liberado algunas de mis preocupaciones, nadie había tocado a Bella y eso me había puesto totalmente eufórico

El martes siguiente acompañé a Bella a su oficina, hoy finalmente iban a ir cuatro posibles candidatas para ser sus secretarías. Había visto a Bella muy pocas veces vestirse para ir a la oficina y todas esas veces me había encantado, incluso yo me había arreglado.

Bella estaba usando un pantalón de vestir negro ajustado al cuerpo y una blusa celeste con volados en los hombros y un bonito escote además de un abrigo negro. Yo me había puesto un jean negro y una camisa celeste debajo de mi abrigada chaqueta.

Llegamos al edificio donde Bella tenía su oficina y abrió el portal conduciéndonos al ascensor.

— ¿Vas a extrañar tenerme contigo todo el tiempo? — pregunté despreocupado mientras subíamos a su piso. La realidad es que no sabía que iba a hacer ahora que ella contratara ayuda.

— No lo sé —admitió— Quiero decir, por supuesto que voy a extrañar estar contigo pero me agrada liberarte del compromiso de estar atado a mi celular — señaló cuando las puertas del ascensor se abrieron.

— Para mí no era una molestia — aseguré entrando detrás suyo en la oficina

— Pero yo me sentía mal por eso — respondió.

Miré a mí alrededor, había una recepción pequeña con un escritorio y unos 4 asientos.

— ¿Es una recepción? — pregunté confundido

— Solo porque cuando tengo que venir suelo juntar varios clientes aquí. Alice ha hecho de mi secretaria algunas veces — explicó tomando mi mano y conduciéndome a la puerta que había a la derecha del escritorio — Esta es mi oficina — señaló.

Era una oficina mediana, blanca con decoración roja y negra. Un gran ventanal estaba a espaldas del amplio escritorio de Bella.

— Es realmente bonita — asentí

— Lo es — concedió Bella — Vengo poco pero cuando vengo quiero que sea un lugar cómodo y lindo donde traer a mis clientes, es la única cara visible de mi negocio, pero también quiero que sea agradable para mi venir —explicó caminando a su silla detrás del escritorio. Se sentó allí dejando su cartera sobre el escritorio y encendiendo su computador — Por el pasillo que hay del otro lado de la pequeña recepción fuera hay una cocina minúscula y un baño, allí hay café y lo que quieras para tomar y algún aperitivo —

— ¿Y si solo quiero quedarme aquí y observarte? — pregunté sentándome frente a ella en los sillones para sus clientes.

— ¿Qué entretenimiento puedes encontrar en eso? — preguntó divertida

— No me creerías si te dijera todo lo que me gusta verte trabajar — admití— Hago mucho más que mirar mi pantalla y tu celular durante los días que estoy en tu departamento mientras trabajas —

— ¿Qué haces? — preguntó recargándose en si silla y aprisionando su labio inferior entre sus dientes. Mi mirada bajó a ellos.

— Miro — respondí — Amo ver tu rostro concentrado frente a la pantalla — confesé— Es muy similar al gesto que pones cuando te vienes —

— Eso no tiene mucho sentido — negó divertida — No puedes comparar el trabajo con el sexo —

— Comparo la pasión que pones en ambas cosas —expliqué — Aunque cuando te vienes tu rostro tiene una preciosa expresión de placer pero también noto la concentración y la pasión en ti — aseguré — Podía decir que no quieres perderte ningún detalle, ni de un orgasmo ni de un diseño bien hecho —

— Carajo, Edward — gimió girando su silla para que no la viera — Tengo que están presentable en pocos minutos y tu haciéndome humedecer — protestó. Solté una risa

— Lo siento — respondí

— No lo sientas —gimió en protesta. Se puso de pie y caminó hasta mí. Entrelazó sus dedos en mi cabello con fuerza alzando mis labios para ella — Jamás he tenido relaciones en esta oficina — murmuró contra mis labios — Cuando ya haya elegido asistente quiero resolver eso —

— ¿Esperas que así me controle? — pregunté sintiendo mi excitación crecer.

— Eso espero porque también necesito mantenerme bajo control —aseguró. Besó suavemente mis labios — Voy a refrescarme — avisó caminando hacia la puerta.

Una vez que salió de la oficina me puse de pie y caminé hasta los ventanales abriéndolos. Una leve brisa entraba, esperaba que fuera suficiente para no permitirnos saltar sobre el otro frente a las posibles empleadas de Bella.

15 minutos después se escuchó el timbre y voces nuevas. Esperé pacientemente .

— Buenos días — saludé a la muchacha rubia que había entrado con Bella

— Buenos días — respondió de forma tímida

— Te espero fuera — hablé viendo a Bella

— Espera, ¿Me haces un favor? — preguntó Bella — Siéntate cariño — le pidió a la chica antes de girarse hacia mí — Una de las chicas aun no llega, ¿Puedes abrirle cuando llegue? —

— Claro, me encargo — asentí dejando la oficina. Me dirigí a la pequeña recepción encontrando a dos muchachas — Buenos días —saludé tomando asiento frente a las chicas.

— Buenas días — asintió una de ellas

— Buenos días — respondió la otra. Paseé mi mirada por la recepción viéndola, todo era pequeño pero realmente lindo y agradable — ¿Estás aquí por el puesto? —

— No, soy…— dudé como cada vez que alguien preguntaba quién era con respecto a Bella— Soy pareja de quien realiza las entrevistas —

— Oh bien — murmuró. El timbre sonó y me disculpé poniéndome de pie.

— Buenos días, lamento la tardanza — respondió cuando la hice pasar

— Recién empezamos — aseguré— Toma asiento, las van a ir llamando — expliqué. Obedeció tomando asiento y me acomodé en la silla que había detrás del escritorio de recepción.

20 minutos después la chica que había entrado primero salió y Bella llamó a la siguiente, Maggi. 30 minutos después llamó a Ángela y quedé en la recepción solo con la chica que había llagado última, se movía de forma nerviosa

— ¿Quieres agua? — pregunté

— Por favor — pidió. Asentí caminando rumbo al pasillo que conducía a la cocina. Llené un vaso de agua y regresé junto a la chica.

— No estés nerviosa, ella es amable —señalé pasándole el vaso con agua.

— Es mi primer entrevista — respondió bebiendo del agua

— Tranquila, confía en tus capacidades — pedí

— Muchas gracias — sonrió pasándome el vaso de vuelta.

— Descuida, es normal que estés nerviosa — respondí dejando el vaso sobre el escritorio.

— Soy Jessica — se presentó

— Edward — asentí.

Bella salió en ese momento de su oficina, se despidió de Ángela e hizo pasar a Jessica. Me quedé solo en la recepción y esperé por otros 30 minutos sentado frente al escritorio

— De acuerdo Jessica, vas a saber de mí en los próximos días —habló Bella saliendo de la oficina con Jessica

— Claro, muchas gracias — asintió — Adiós Edward — sonrió viéndome antes de dejar la oficina. Bella alzó una ceja en mi dirección

— ¿Ocurre algo? — pregunté— ¿Ninguna cumplió tus expectativas? —

— Si, de hecho 2 de ellas — señaló caminando hacia mí

— ¿Entonces? — pregunté. Se sentó recargándose sobre el escritorio

— Jessica me informó del amable y hermoso muchacho que trabajaba actualmente como secretaria — informó

— ¿Y? —pregunté divertido deslizándome con la silla para acomodarme entre sus piernas

— No me gustó — respondió.

— A mí no me hizo ningún comentario, solo le dije que no tenía que estar nerviosa porque eres una mujer agradable — comenté — Era un alago para ti —

— Mmm…— murmuró deslizando sus dedos por mi cabello — ¿Recuerdas el problema que tenía con esta oficina? — preguntó besando mis labios — Bueno, ahora además necesito recordarte de que te pierdes si la miras —

Mis labios estuvieron inmediatamente sobre los suyos. Amaba a mi Bella posesiva.

Me puse de pie presionándome contra su cuerpo, creo haber escuchado el vaso de vidrio caer al suelo cuando la recosté en el escritorio pero a ninguno le importó realmente.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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Sé que se estarán preguntando donde está todo el drama que les prometí, el próximo capítulo es un antes y un después en la mente de Edward. Grandes cambios vienen y necesitamos a un Edward estable para afrontarlo.

Por cierto, ¿Se dieron cuenta de las veces que Edward aceptó ser pareja de Bella? Ya no falta nada.