¡Buenas! Les traigo nuevo capitulo, primero que nada ¡Muchas gracias por todos los reviews en el capitulo anterior! Se que fue un capitulo intenso y me alegra leer sus reacciones y opiniones.

jupy: Creo que esa fue el lema a lo largo de esta historia, ir a su propio ritmo. En este cap lo vamos a seguir viendo, merecen estar bien y felices.

Rini chiba: Anda muy encaminado a lo que Edward va a hacer, aun no lo sabe pero vamos para ese lado. Pronto, pronto.

monica cullen whitlock: Así es, el funeral fue el clic de Edward, de ahora en mas vamos para arriba.

Nayuri80: Si, una completa montaña rusa de emociones.

Sanveronica: Si! Al fin, falta para los bebés.

piligm: A ustedes por leer :D

alejandra1987: A veces también medican sin atacar el origen de esos pensamientos y cuando dejan de tomarlos pasan estas cosas, es un tema que existe y no es muy hablado. Siempre hay alguien para nosotros, el problema es cuando no nos damos cuenta.

Palacios: ¿Y mientras lo escribía? Todo un reto escribir ese capitulo, pero me alegra de que te gustara. Avanzamos mucho, Esme nos va a sorprender.

Adriu: Mucho de ese capitulo lo saqué con lo que pasó en Argentina (mi pais) luego de una gran guerra que hubo hace mas de 25 años, la guerra de Malvinas. Los chicos eran muy jóvenes y sin asistencia, muchos se suicidaron y sufrieron mucho, vimos muchos documentales en mi colegio y siempre me impresionó lo poco que al estado le importó y le importa la gente que nos cuida.

Lidia Withlock: La ayuda es necesaria, pero lo que hacemos por nosotros mismos al buscar esa ayuda también es muy importante, aun así muchos no lo logan y es una realidad.

NarMaVeg: Si, el Sargento se nos tardó, pero parece que valió la pena. Ahora está seguro, le moleste a quien le moleste. Me encantan las Bellas seguras y fuertes.

Srita Maddox 2613: La salud mental no discrimina, y hasta que no se pasa por un hecho traumatico dudo que sepas como vas a reaccionar. No creo que alguien esté preparado para una guerra. ¡Dejamos lo triste y pasamos a lo lindo y dulce!

Fallen Dark Angel 07: ¡A ustedes por leer!

Ady: Para algunas personas el titulo pesa mas que para otras, para Edward es importante y como ven para Bella no tanto, me encantó como surgió la amistad de Kate y Bella, no la tenía planeada para nada.

monse rsls: ¡SI! El sargento se nos había tardado.

DannyVasquezP: Este Edward es muy lindo :)

Tata XOXO: No tiene porqué gustarte sino te gusta, no sabemos cual va a ser su futuro. Quizá lo supere, quizá no. Jasper dijo lo justo :)

CelyJoe: Si, se nos había tardado el Sargento. A veces complicamos las cosas sin necesidad.

Sther Evans: Bella está con Edward y su compromiso es real, con o sin titulo. Edward siente que se da a medias sin ese titulo, cada persona es un mundo distinto.

Wenday 14: Gracias a ustedes por leer :)

Roxy Cullen Masen: Me encanta sacar a lectoras de su silencio jajaja no pasa nada, también fui una lectora silenciosa por mucho tiempo. ¡Gracias por comentar!

maireth-SM cullen: Exacto, Edward quería hacer la pregunta y la hizo, Bella aceptó dejandole en claro que el titulo no cambiaba su compromiso.

arrobale: Fue un gran capitulo que ya me moría por compartir con ustedes.

saraipineda44: Cada uno lidia con los problemas como puede, algunos en solitario, otros necesitan a las personas, Edward está combinando ambas cosas. Es alguien fuerte que de vez en cuando necesita apoyarse en alguien más.

rjnavajas: A ustedes por leer :D

Rakelluvre: Para algunos el titulo significa algo y para otros no, ambas posturas son respetables.

Car Cullen Stewart Pattinson: Me fue difícil de escribir, que debían hacer, que no debían hacer, el protocolo militar de un país que no conozco. ¿Que iban a decir si se acercaban? Había periodistas, ¿Los iban a enfrentar? ¿Iban a aguantar la confrontación? Ellos fueron, presentaron sus respetos y Edward está feliz de estar vivo y disfrutar su vida. Bella lo imaginó en ese ataúd y se alegró de que él estuviera allí de su mano.

Lu40: A veces se necesita oscuridad para ver luz, el Sargento vio la oscuridad y no la quiere.

calia19: Bueno, teniendo en cuenta de que se enlistó a los 18... no sorprende tanto.

EmilyChase: Tienen un sistema de apoyo muy bueno, en Argentina también pasa, las fuerzas armadas tienen poco apoyo y con un mal sistema las cosas malas pasan. Hace muchos años hubo una gran guerra acá, la de Malvinas, y aun hoy hay grupos de apoyo para excombatientes. Muchos eran muy, muy jóvenes y no lo soportaron. Muchísimos chicos se suicidaron al regresar. Edward y sus amigos lo eligieron, pero ¿Hay alguien realmente preparado para la guerra?


Capítulo 11

Edward's P.O.V

Luego de la cena recogí rápidamente la mesa y serví el helado llevándonos a la sala, Bella se acomodó en el sofá quitándose los zapatos.

Me senté a su lado y besé sus labios pasándole su helado con la cuchara.

— ¿Puedo preguntar si el funeral ayudó a que me pidieras que fuera tu novia? — preguntó tomando una cuchara de helado y llevándolo a su boca

— Influyó mucho — asentí — Pero también Jasper — concedí tomando una cucharada de helado — Te mencionó como mi novia en nuestra última charla y cuando intenté negarlo me pidió que no negara que mi actual estado de bienestar se debía también a ti —

— ¿Entonces…? ¿Fue por Jasper? — preguntó en un bajo tono de voz.

— No preciosa, fue por ti y por mí — respondí llevando mi cuchara de helado a sus labios, aceptó el helado— Pero Jasper me hizo ver que jamás iba a pedirte que fueras mi novia si seguía esperando que todo fuera perfecto —

— ¿Y el funeral? —preguntó

— Porque estoy feliz de estar vivo y de haberte conocido — aseguré — Y ya no quería perder más tiempo —expliqué. Soltó un suspiro tembloroso, tomé nuestros helados y los dejé sobre la mesa frente a nosotros — Ven — pedí tomando su mano y tirando de ella hasta acomodarla de lado sobre mi regazo — Dime que está mal —

— No hay nada mal — negó— Es demasiado perfecto para suponer que es verdad —

— No es perfecto Bella — aseguré— Solo es, es nosotros, es…— sonreí— Soy yo, diciéndote ya no tolero que no seas mi novia, es…— dudé— No quiero dudar cuando me pregunten que eres, quiero presumir orgulloso de ser tu novio porque Bella, estoy feliz de ser tu novio —

— Por eso Edward, algo va a pasar y me va a explotar toda la felicidad en la cara — negó de forma angustiada

— Shh preciosa, todo está bien, vamos a ir despacio — prometí besando su nariz— Solo nosotros tanto tiempo como quieras, esto es real Bella y voy a hacer todo, todo, lo que esté a mi alcance para que estés bien, para que seas feliz —

— Soy feliz, soy tan feliz — sonrió suavemente

— Entonces, por favor, disfruta de esto ¿Qué ocurrió con mi chica despreocupada? — pregunté acariciando su mejilla — No pienses Bella, deja que esto de sentimos crezca, deja que… deja que las cosas avancen, mis sentimientos avanzan con cada día, con cada beso y cada sonrisa —

— También los míos — prometió acurrucándose en mi pecho. Deslicé mis manos por su espalda y se estremeció. Reí — Odio como mi cuerpo me traiciona cuando me tocas — gruñó. Me incliné sobre ella alcanzando su oído, mordí su lóbulo y gimió suavemente

— ¿Si? Yo lo amo, adoro que reacciones así por mí — aseguré— Además, he estado toda la cena controlándome para no saltar sobre ti, créeme que mi cuerpo reacciona a ti de igual modo —

— Entonces…— habló repartiendo besos en mi cuello— ¿Nos saltamos el postre? —

— O pasamos al postre — reí contra su mandíbula. Mis dedos se enterraron suavemente en la piel de su espalda y se agitó contra mi protestando — Gírate, deja que bese tu espalda — pedí

Se movió sobre mí acomodándose, su espalda contra mi pecho. Lamí su piel y gimió, sus dedos apretaron mis muslos. Dirigí mis manos a sus piernas subiendo mis manos por debajo de su vestido hasta su intimidad, gemí notando la humedad que había en la tela de su ropa interior.

— Edward, cama, por favor — gimió

— Puedo hacer algo por ti aquí, luego podemos ir a la cama — prometí succionando su espalda. Gritó por la sensación y aproveché el momento para apartar su ropa interior y adentrar dos dedos en su interior — ¡Maldición! —gritó

— Carajo, tan húmeda — gruñí mordiendo su espalda. Una de sus manos alcanzó mi cabello apretando mis labios contra ella

— Nec-Necesito — protestó intentando alejarse.

La sostuve con mi brazo libre de la cintura evitando que se alejara. Gemí cuando sus movimientos la frotaron contra mí, era completamente capaz de correrme en mis pantalones.

— Déjalo ir bebé, estoy aquí — pedí

— Pero…tu- no…yo- neces-necesito —

— Esto necesitas — murmuré mordiendo su piel con algo más de fuerza y frotando su clítoris con mi pulgar. Se arqueó alejándose de mi boca y gruñí volviendo a morderla y succionar. Gritó aprisionando mis dedos en su interior

— ¡Edward! —farfulló dejándose caer contra mí. Respiré de forma pesada contra su piel

— Eres espectacular — gruñí contra su piel. Su cuerpo tembló y protestó, lamí su hombro acomodándola sobre mi pecho

— Dame un minuto — rogó. Reí contra su cuello.

— ¿Quiero darte un minuto? — pregunté divertido quedándome quieto

— Si, si esperas poder hacerme el amor —rio

— Concedido — respondí.

Unos minutos después se alejó de mi cuerpo poniéndose de pie, mis manos se dirigieron a sus pantorrillas acariciando suavemente.

Alzó sus brazos y soltó su vestido dejándolo caer, mis manos apretaron su piel.

— La cama puede esperar — murmuró inclinándose sobre mí para besar mis labios.

Sus dedos soltaron los botones de mi camisa, besó mi pecho y mi estómago, eché la cabeza hacia atrás disfrutando de sus labios. Soltó el botón de mis jeans y la ayudé a bajarlo junto a mis boxers. Se quitó lo único que aun cubría su cuerpo y mi miembro pulsó de forma dolorosa.

— Eres preciosa — murmuré llevando mis manos a su cintura

— ¿Te molesta sí...? — preguntó colocándose sobre mí — Ya no puedo esperar —

— ¿Molestarme? — pregunté en un gemido cuando su humedad se presionó en mi punta — Diablos, solo llévame dentro tuyo — rogué.

La excitación de mi cuerpo estaba siendo dolorosa, increíblemente dolorosa. Sonrió descendiendo sobre mí de forma tortuosamente lenta. Cerré los ojos cuando estuve completamente en su interior aferrando su cuerpo, necesitaba quedarme unos segundos así, aprisionado en su calor. Abrí los ojos encontrando a Bella brillante y agitada.

— ¿Me dejas moverme? — preguntó sofocada. Sonreí presionando mis labios contra los suyos

— No — murmuré

— Necesito moverme — gimió. Gruñí cuando presionó sus músculos a mí alrededor

— Tramposa —protesté soltando su cuerpo. Se sujetó de mis hombros comenzando a subir y bajar por mi cuerpo. Ayudé sus movimientos con mis manos — Quiero tanto, tanto que te corras — aseguré llevando mi mano a nuestra unión, froté su clítoris con mi pulgar.

— ¡Edward! — gimió aumentando la velocidad de sus movimientos.

— Carajo, ¡Sí! —gruñí cuando se estrechó a mi alrededor. Aferré su cuerpo sin detener nuestros movimientos. Escondió el rostro entre mi hombro y mi cuello amortiguando sus gemidos y lloriqueos — Carajo, amo que te vengas — gemí llenando su hombro de besos — Me enloqueces, me fascinas — confesé completamente desquiciado de deseo. Ella aun palpitaba a mí alrededor

— Maldición Edward — suspiró tirando de mi cabello para alzar mi rostro y besar mis labios. La moví sobre mi cuerpo nuevamente, gruñí con mi orgasmo formándose con fuerza. Iba a ser avasallador.

— Bella — protesté cuando su boca se encargó de besar, lamer y mordisquear mi cuello

— Lléneme Sargento —murmuró.

La alcé girándola sobre el sofá y colocándome sobre ella. Mis embistes eran rápidos y erráticos, estaba cerca, muy, muy cerca.

Succioné su pezón y se arqueó asfixiándome en su interior, mi descarga fue poderosa. Su grito me estremeció y gruñí vaciándome por completo en su interior.

Su respiración era agitada y caliente contra mi cuello, nos giré alzándola y llevándola al cuarto. Nos acurruqué en la cama y nos cubrí con la sabana. Entrelacé nuestras piernas y suspiré

— Te quiero —susurré besando su sien

— Te quiero — rio pasando su nariz por mi cuello. Sonreí apretando mis brazos a su alrededor y cerrando los ojos — ¿La noche terminó? — preguntó unos cuantos minutos después.

— No, no aún — aseguré — Solo dejo que nos recuperemos — prometí besando su cabello

— Bien, eso está bien — asintió acariciando mi espalda

— ¿Quieres más? — pregunté divertido

— Ajá, tenemos cosas que celebrar — rio.

Nos giré quedando sobre ella y besando sus labios, soltó una carcajada cuando bajé mis besos por su cuello.

Al otro día desperté y Bella aun dormía, tenía hambre, mucha. Me solté de su abrazo intentando no despertarla y me puse de pie, reí suavemente viendo que nada de nuestra ropa había llegado al cuarto. Busqué unos boxers limpios y me los puse rápidamente antes de salir del cuarto.

Encontré la sala hecha un desastre, ropa por todos lados y helado derretido y caliente. Bueno, no iba a quejarme. Ordené la sala antes de empezar con el desayuno, tortitas.

Los brazos de una Bella dormida rodearon mi cintura.

— Buenos días preciosa — sonreí

— Hubieran sido buenos si me hubiera despertado con mi novio esta mañana — protestó adormilada. Reí girándome y besando sus labios

— Lo siento, tenía hambre y apuesto que tú también —respondí

— Si, mucha — asintió — Alguien me agotó — rio

— Y tú a mí — prometí— ¿Estás bien hoy? —

— Solo un poco sensible, pero bien — respondió.

— Mmm… sensible — sonreí deslizando mis manos por su cuerpo.

— No, no Sargento, prepare nuestro desayuno — pidió apartando mis manos de su cuerpo— Si se porta bien nos espera una ducha juntos —

— Si señora — asentí imitando el saludo militar. Soltó una rápida risa y me giré para seguir con nuestro desayuno.

— Yo preparo las bebidas — comentó divertida

Nos acomodamos en la isla de la cocina disfrutando nuestro desayuno, el celular de Bella sonó a su lado. Lo tomó y rio leyendo su pantalla.

— Emmett quiere que probemos sushi y almejas esta noche — comentó — Al parecer en su restaurant están probando con sushi y mariscos —

— Claro, ¿A tu departamento? — pregunté

— Si, eso parece — asintió

— Nunca entendí porque siempre en el suyo y no en sus lugares — hablé curioso

— Porque mi departamento está a 20 minutos de cada uno de ellos — explicó

— Al menos ayudan a limpiar después — asentí

— Si, igual no me molesta, yo no me muevo y Emmett trae rica comida — sonrió. Reí de acuerdo comiendo de mis tortitas.

Bella miraba su capuchino jugando con la espuma.

— ¿Que tanto piensas? —pregunté dando un trago a mi café

— No mucho, en los chicos — comentó — En que decirles que somos novios no va a cambiar la dinámica, podríamos decirles —

— Yo tengo que decirle a Jasper — señalé— Si le miento me deriva, es una de sus reglas — comenté — Y no creo que sea cómodo que él lo sepa y los demás no —

— Si le dices él le va a decir a todos —aseguró divertida — No te protege el secreto profesional —

— Lo sé — suspiré — Y no creo que Jasper le hable a sus pacientes como me habla a mí — reí

— Puedo… ¿Hacer una pregunta? —indagó

— Pregunta lo que gustes — asentí dando un trago a mi café

— Es que…—dudó moviendo un trozo de tortita en su tenedor — Me dijiste que le negaste a Jasper ser mi novio cuando estaban hablando y que… cuando lo mencionó lo negaste, eso lo entiendo, pero ¿Por qué dijo que no niegues que yo ayudo a tu estado de bienestar? —preguntó mordiéndose el labio inferior— Sé que tu no querías una pareja aun pero… ¿Te molesta como se dieron las cosas? —

— Disculpa, ¿Qué? — pregunté asombrado

— Bueno… es que tú no me esperabas y yo solo aparecí —susurró aun sin verme

Me puse de pie y caminé hasta ella, sujeté el taburete de la cocina y la giré enfrentándola a mi cuerpo

— ¿Qué clase de imbécil he sido que te he hecho dudar de nosotros? — pregunté poniendo mis manos en sus mejillas y alzando su rostro— Amor, nunca me molestó el modo en que las cosas se dieron entre nosotros, nunca me molesto el modo en que llegaste a mi tan segura y amable — aseguré recargando mi frente en la suya — Era yo el que no se sentía bien dándome a medias a ti mientras tú te entregabas por completo y sin exigencias a mí —expliqué — Nunca, jamás he negado que me haces bien. Lo único que negaba era que fueras mi novia porque no mereces un novio a medias, mereces alguien que quiera y pueda dar tanto como tú —

— No tenías que sentirte así, no siento que te des a medias — negó rápidamente— Yo también tengo miedos, yo también necesito tiempo —

— Sé que estás asustada — comenté— Lo sé, pero está bien amor, vamos a poder ambos — murmuré besando sus labios — Lo prometo, vamos a pelear todas las batallas juntas —

— Mi sargento dulce — suspiró acurrucándose en mi pecho

— Vamos a estar bien bebé, lo prometo — respondí besando su cabello

La boda de Emmett y Rose se celebró quince días después de nuestro viaje a Ohio, todo había salido maravilloso, Rose y Emmett brillaban felices y enamorados.

Bella estaba apoyada en mi pecho, nos mecíamos suavemente viendo a la feliz pareja de esposos bailar su primer baile en medio de la pista.

Afortunadamente mis padres no tenían la suficiente relación con Emmett y Rose para ser invitados a la boda porque de ser así no podría tener a Bella en mis brazos. Estar así, se sentía perfecto, correcto, todo lo que podía pedir era esto.

Los únicos que sabían que Bella y yo habíamos formalizado eran los chicos, no se lo habíamos dicho a nadie más, lo queríamos solo para nosotros un momento más.

Detuve mis movimientos y bajé mis labios al oído de Bella

— Te quiero — murmuré

— Y yo, mucho — respondió. Besé detrás de su oreja.

La celebración duró hasta las 5 de la mañana en que despedimos a los novios que salían a la luna de miel en Cancún.

Nosotros junto a Alice y Jasper fuimos los últimos en dejar el salón llegando a nuestro edificio pasadas las 7 de la mañana.

— Mío — señaló Bella tirando de mi mano cuando salimos del ascensor rumbo a su departamento.

Sin protestar obedecí siguiéndola, me daba igual donde pasara la noche en tanto hubiera una cama y el cuerpo caliente de Bella a mi lado.

Desperté pasadas la una de la tarde, besé la frente de Bella y me puse de pie rumbo al baño. Me di una ducha y rodeé una toalla a mi cintura antes de ir a la cocina. Rebusqué en la heladera los ingredientes para una pizza y luego de prepararla la metí en el horno.

— Buenos días — murmuró Bella entrando a la cocina

— Buenos días preciosa — sonreí. Besó mis labios

— ¿Por qué estás despierto? — protestó abrazándose a mi pecho.

— Tenía hambre — respondí rodeándola con mis brazos

— Bien, ¿Hay tiempo para que me dé una ducha? — preguntó

— Si, te espero — respondí. Bostezó girándose sobre sus pies rumbo a la sala.

Luego de ordenar la cocina me dirigí a la habitación, me puse unos boxers y un jean. No encontraba ninguna playera asique opté por no usar nada, solo estaba la camisa que había usado anoche para el casamiento.

Regresé a la cocina y cuando la pizza estuvo lista la saqué.

— ¿Amor? — habló Bella a mis espaldas. Algo se removió en mi interior al oírla llamarme de ese modo. Estaba usando una playera grande que apostaba era mía, no sabía donde la había encontrado pero no iba a quejarme.

— ¿Pizza? — pregunté

— Claro, yo llevo las cervezas — señaló.

— De acuerdo, ve a la sala que enseguida voy — respondí. Luego de sacar la pizza del horno y cortarla la llevé a la sala.

— ¿Cuánto crees que tarden en buscar un bebé? — preguntó Bella dando una mordida a su pizza

— Me asombraría que no volvieran de la luna de miel embarazados — respondí

— Rose volvió de la primer cita con Emmett diciendo que sus bebes iban a tener sus hoyuelos — rio

— Eso es ir deprisa, definitivamente — sonreí dando un trago a mi cerveza.

— Mis amigas son así, Alice pasó algo así con Jasper — señaló

— ¿Y tú? — pregunté suavemente. Bella se giró viéndome a los ojos — ¿Qué pensaste cuando me viste por primera vez? —

— ¿La verdad? —preguntó. Asentí — Que nunca me había fijado en los uniformados pero tú eras todo un espectáculo — rio — Lamento que no sea tan profundo como lo de las chicas — se disculpó.

— Prefiero la honestidad — aseguré — Además, subiste a la terraza por mi esa mañana, eso es muy profundo —

— Si bueno…—dudó— También fuiste algo diferente para mí, no sabía que esperaba pero definitivamente no te esperaba a ti —

— ¿Tenías expectativas sobre mí? — pregunté intrigado

— Mis expectativas solo era un gracias — aseguró — Y llegó algo mucho, mucho mejor — rio besando mis labios. Sonreí recargando mi frente en la suya.

Luego del almuerzo recogimos lo que habíamos utilizado y Bella se dedicó a enjuagar lo que habíamos usado, el timbre sonó.

— Yo voy — hablé. Caminé hasta la puerta del departamento y abrí — Oh, uhm — murmuré torpemente. Los reconocía — ¿Bella? Tus padres — llamé a Bella lo suficientemente alto para que me escucharan — Buenas tardes señores Swan —

La mirada de Charlie Swan recorrió mi cuerpo, bajé mi mirada a mi pecho recordando que no estaba usando playera.

— ¿Mamá? ¿Papá? — preguntó Bella asombrada

— Hola cariño — sonrió Rene

— Esperen, ¿Qué hacen aquí? — preguntó

— ¿Debimos avisar? — preguntó divertida viéndome y viendo a Bella. Charlie frunció el ceño,

— Yo… me voy a buscar una playera y vengo. ¿De acuerdo? —pregunté completamente avergonzado viendo a Bella — Vuelvo en dos minutos — prometí viendo los aterrados ojos de Bella — Lamento esto —

— Hay algo de ropa limpia en el lavadero — respondió Bella

— Oh, claro, entonces regreso enseguida — señalé adentrándome en el departamento rumbo al cuarto de lavado de Bella. Encontré una pequeña pila de ropa mía y me puse la playera más decente que encontré allí, rápidamente fui hasta la habitación y me calcé mis zapatillas.

Bella entró a la habitación recargándose en la puerta, se había puesto unos jeans.

— ¿Qué hacemos? — preguntó temblorosa. Me acerqué a ella

— Bella, sinceramente, nos acaban de encontrar solo con mis pantalones y a ti solo con mi playera. ¿Quién se creería que solo somos amigos? —pregunté

— Lo sé, pero habíamos dicho que íbamos a mantener a los padres fuera de esto por el momento — respondió.

— Ey, amor, sé que te asusta — hablé cubriendo sus mejillas con mis manos — Sé que sería el primer novio que presentes a ellos y no voy a tomar la decisión por ti, tu dime que es lo que quieres hacer —pedí— Pero estoy comprometido con esto, no importa que digas frente a ellos —

— También lo estoy —prometió — No querer decirles no implica que no lo esté —

— Lo sé bebé, lo sé —prometí — Relájate, no pasa nada, tu solo di que quieres hacer —pedí. Cerró los ojos y respiró hondo, no me moví de mi lugar.

— Quiero decirles la verdad —asintió— Eres mi novio, no tiene nada de malo eso —

— Claro que no — negué

— De acuerdo, entonces… ¿Les decimos la verdad? — preguntó

— Solo si tú quieres — respondí

— Si, tienes razón, mentirles no tiene sentido — aseguró — Van a quedarse por una semana y se van a hospedar en un hotel —comenté respirando hondo

— ¿Lista? —pregunté frotando sus brazos

— Lista — asintió. Entrelazó nuestros dedos y abrió la puerta sacándonos de la habitación. Estaban en la sala, Bella ya les había preparado café — Papá, mamá, les presento a Edward — habló cuando se pusieron de pie — Como ya supondrán, mi novio — señaló— Edward, mis padres, Charlie y René —

— Es un placer conocerse al fin Edward — sonrió René

— Un gusto también señora Swan, Señor Swan — hablé.

Mis manos sudaban de los nervios, hubiera deseado mantener la seguridad que tenía en el cuarto. Bien Sargento Cullen, puede mantenerse controlado.

— Dime René — sonrió — Charlie, saluda al chico — lo regañó.

— Claro, claro, bueno conocerte muchacho — asintió extendiendo su mano en mi dirección. Estreché nuestras manos pero él apretó más fuerte de lo necesario.

— Asique Bella… hasta donde sabía, solo eran amigos — sonrió René tomando asiento nuevamente, Charlie se acomodó a su lado sin dejar de mirarme. Bella tiró de mi mano acomodándonos frente a sus padres

— Lo éramos cuando estuve en Forks de visita — aseguró

— Estamos juntos hace poco más de 15 días —señalé. Ellos no tenían que saber de nuestro "estamos conociéndonos" previo

— ¿Y ya duermen juntos? — preguntó Charlie alzando una ceja en mi dirección.

— Papá —lo regañó Bella — Soy adulta —

— Los jóvenes de hoy — gruñó bebiendo de su café

— Ignoren a Charlie, él es un anticuado — aseguró René— Y dinos Edward, ¿A qué te dedicas? —

Estupenda forma de agradarles, con la pregunta que no tenía respuesta.

— En este momento no hago mucho — respondí —Solo unas inversiones, aún estoy acomodando mi vida de civil —

— Y lo está haciendo maravillosamente — sonrió Bella apretando mi mano. Le devolví la sonrisa, no era cierto pero ella me apoyaba.

— Oh cierto, Bella nos comentó que fuiste miembro del ejercito —señaló René

— Así es René, lo fui hasta hace poco —

— ¿Y puedo saber porque lo dejaste? —preguntó curiosa

— Cumplí mi tiempo allí y ya no quería volver —expliqué — Además preocupaba mucho a mis padres —

— ¿Baja deshonrosa? — preguntó Charlie

— Por supuesto que no señor, todo está en orden —aseguré

— Papá, no quiero enterarme de que investigaste a Edward — habló Bella a mi lado. Me puse repentinamente nervioso, él no iba a encontrar nada malo en mi historial pero no era agradable

— Cariño, debiste hacer esa advertencia en Forks — rio René bebiendo de su café— Tu padre está satisfecho, el legajo de Edward está limpio —

— ¿Gracias? —pregunté sin saber realmente que responde a eso

— ¡Papa! —exclamó Bella

— Cumplo con mi deber de padre Isabella, vives frente a un ex militar, debía saber que estabas a salvo — aseguró. Sus mejillas se ruborizaron de la vergüenza

— Esto es increíble — murmuró Bella

— Ven cariño, vayamos a llevar las tazas a la cocina — pidió Rene tomando su taza y la de Charlie, el pobre hombre estaba bebiendo cuando su mujer le quitó la bebida.

— Pero mamá…— protestó Bella antes de ser arrastrada por su madre a la cocina.

Charlie se acomodó en el sofá cruzándose de brazos, su mirada se clavó en mi rostro. Respiré de forma disimulada y me obligué a no cruzarme de brazos, sabía lo que estaba haciendo, me analizaba, era un policía y yo estaba con su hija

— Tenías buenas marcas en tu historial — comentó

— Lo sé señor, las tenía — asentí

— Y yo tengo muchos amigos en la fuerza policial, espero no tener la necesidad de llamarlos —señaló alzando una ceja

— Señor, espero no insinué que podría dañar a Bella —comenté

— Bueno… se lo que ocurre en la mente de un soldado, Sargento — señaló

— No importa que ocurra en mi cabeza, Jefe — negué — Bella es intocable para mi —

— ¡Edward! Bella me comentó que Emmett y Rose se casaron a noche — habló René entrando a la sala. Bella se acomodó a mi lado entrelazando nuestros dedos y su madre al lado de Charlie

— Así es, se casaron — asentí

— ¿Tu qué piensas del matrimonio? ¿Planean casarse? — preguntó

— René, es un poco pronto —gruñó Charlie

— Es demasiado pronto —concordó Bella Bella a mi lado

— Es solo una pregunta, no estoy sugiriendo que se casen mañana —aclaró— Solo quiero saber el panorama, que esperan los chicos de su relación —

— René, si creo en el matrimonio pero no hemos hablado de eso aun —negué— Creo que sería adelantarnos mucho y Bella y yo tenemos planes antes de eso — comenté haciendo caricias circulares sobre la tensa mano de Bella

— Mamá, cuando haya algo que comunicarte lo vamos a hacer —prometió Bella

— Claro, claro, los jóvenes ahora tienen otros tiempos — señaló sacudiendo su mano y restándole importancia — Pero yo ya te tenía a ti a los 25, deben probar con la convivencia primero —

— Mamá — gruñó Bella — Cállate ya — pidió. Charlie suspiró a su lado

Cuando los padres de Bella se fueron al hotel se recargó en la puerta y soltó un suspiro

— No estuvo tan mal —sonreí acercándome a ella

— ¿No estuvo tan mal? —preguntó con un bufido—Preguntó por nuestro casamiento, por los bebés, por mudarnos —gruño

— Pero la detuvimos, ella ahora sabe que nosotros vamos a decidir como y cuando —prometí besando su frente.

— Hubiera sido mejor que se quedara callada —murmuró molesta abrazándose a mi pecho— Eres el primer novio que les presento y ¡¿Ya nos pide bebés?! —

— Ese es el punto preciosa —señalé apretando nuestro abrazo— Es la primera vez que quieres presentarles a alguien —

— Ellos llegaron de sorpresa, iba a presentarte pero no ahora —respondió

— Pero pudiste haberme echado del departamento y solucionarlo sola, no lo hiciste —señalé— Y créeme, notaron la diferencia —

— ¿Qué intentas decir? —preguntó alzando la mirada

— Intento decir que vieron cómo te miro — sonreí acariciando su mejilla— Vieron que no planeo dejarte ir —

— Apuesto a que vieron lo mismo en mi —murmuró— ¿Tu notas como te miro? —preguntó suavemente.

— Se cómo yo te miro —susurré besando sus labios. Suspiró acariciando mi pecho hasta entrelazar sus dedos en el cabello de mi nuca

— Siento que…—dudó— Jamás estuve más expuesta a mis padres como el día de hoy —

— ¿A qué te refieres? —pregunté

—Siempre supieron que mi vida era feliz, con altos y bajos por supuesto, pero nunca se hicieron mucho problema por mi vida. Siempre la mantuve bajo control—explicó— Siento que es la primera vez ellos podrían estar genuinamente preocupados —

— ¿No les agradé? —pregunté alzando mis cejas en asombro— Es decir, no me creo el mejor partido pero no creo que me odien —aseguré. Soltó una risa divertida

— No amor — sonrió. No pude evitar besarla

— Adoro que me digas amor —confesé. Su mirada de suavizó — Lo siento, ¿Qué intentabas decirme? —

— Es la primera vez que me ven así, feliz por alguien más —explicó— Creo que por primera vez…—dudó— Por primera vez yo realmente podría sufrir sin ti —

— No voy a hacerte sufrir Bella — prometí tomando su mano y llevándola a mi pecho, sobre mi corazón— Es tuyo, soy tuyo, no tienes que tener miedo a mi lado preciosa —

— Pero lo tengo, ¿Sabes? —preguntó de forma retorica bajando la mirada— Y creo que eso vieron mis padres hoy, que estoy asustada por primera vez en mi vida —

Tomé su rostro del mentón alzándolo

— Estas segura a mi lado, tanto física como emocionalmente —hablé— Como te dije hace un tiempo, sé que voy a cometer errores Bella, vamos a discutir, vamos a enojarnos con el otro pero bebé, eso no va a cambiar lo que siento por ti —prometí llevando mi mano libre a su mejilla— Si es demasiado podemos detenernos, podemos retroceder algunos pasos —

— No quiero eso — negó

— ¿Segura? —pregunté— Luego del funeral decidí ir por todo, quiero todo contigo y quizá estoy empujando más de lo que tú quieres, no sientas que porque ahora me sienta listo para ir por más tú debes ir a mi ritmo, si quieres ir más lento podemos Bella —

— Quiero ser tu novia Edward, quiero que mis padres te conozcan, quiero que tus padres sepan que estamos juntos —aseguró— Pero asusta como el infierno, y…—dudó— Kate metió unas ideas en mi cabeza y yo…—suspiró— La había ignorado, tú estabas pasando por algunas cosas y ahora…—

— ¿Ahora…?—pregunté

— Ahora no tengo la excusa de decir que tu estas yendo a un ritmo lento, hemos avanzado y no puedo ignorar sus palabras —negó

— Bella, vamos a hacer una pausa —asentí bajando mis manos a su cintura— Eso vamos a hacer, una pausa de avances, con tus padres hemos cubierto un par de meses, luego de esto podemos solo estar tranquilos, no decirle nada a nadie más —

— ¿Y tus padres? — preguntó suavemente

— Podemos esperar con ellos — comenté

— Deja que sobrevivamos a mis padres y pensamos en los tuyos — suspiró

— Amor, estuve en la garra, puedo mantenerte a salvo por una semana — prometí

— Gracias por detener a René hoy —asintió— Yo estaba a punto de sacarla del departamento, ¿Sabes que me dijo en la cocina? — preguntó de forma retorica — ¡Que estabas muy bien formado! —

— Okey… eso es raro — hice una mueca

— Más aún, que los hombres uniformados son buenos en la habitación — gruñí

— No necesito saber eso — reí

— ¡Tampoco yo! — exclamó— Mi padre uniformado es… solo mi padre — rodó los ojos — Y no voy a hablar con mi madre lo sexy que te ves con uniforme, para eso está Kate que tiene un marido uniformado —

— ¿Crees que soy sexy en mi uniforme? ¿Eso hablaron con Kate? — pregunté divertido

— Bueno…—dudó— Si, digamos que lo mencionamos al pasar — rio avergonzada

— ¿Algo más que hayan mencionado al pasar? — pregunté deslizando mis manos por debajo de su playera. Soltó una risa

— Solo un par de cosas, pero no voy a contártelas aun — negó divertida

— ¿Por qué no? ¿Hablaste mal de mis hábitos de limpieza? — pregunté

— No —murmuró deslizando sus dedos por mi cabello — Te quiero —

— Y yo linda mía, mucho —prometí besando sus labios — Y ahora, a la cama — hablé agachándome y tomándola de los muslos para alzarla

— Te vas a hacer daño — protestó

— Te tengo más sujeta con el brazo sano — prometí

Al otro día Bella trabajó hasta el mediodía, luego de eso fuimos a buscar a sus padres al hotel en su auto, manejar la relajaba asique no me quejé.

— Buenos días niños — saludó René entrando a la parte trasera del auto junto a Charlie

— Buenos días mamá — respondió Bella por ambos

— ¿Qué planes hay para hoy? — preguntó René divertida

— Los vamos a llevar al reverwalk y luego a almorzar en alguno de los restoranes de la zona, ¿Les agrada? —preguntó Bella incorporándose al trafico

— Eso se oye bien — asintió René emocionada — ¿Cierto Charlie? — preguntó codeando a su marido

— Si, se oye bien — respondió Charlie

— Ignora a tu padre, pasó mala noche — señaló Rene

— ¿Te sientes mal papá? —preguntó Bella girando en una esquina

— No, me siento bien —aseguró

— Creo que aún no supera el haber encontrado a su bebé poco vestida — rio René

— No seas exagerado papá — pidió Bella rodando los ojos. Me aclaré la garganta incomodo, no me agradaba a donde la conversación se dirigía.

— ¿Algo que les gustaría ver de Chicago? — pregunté— Bella me dijo que no conocen mucho —

— Nada en específico, donde ustedes nos quieran llevar a conocer nos va a gustar — aseguró René

— Tengo un par de ideas, el reverwalk es el primero — comentó Bella

— Quiero conocer tu oficina en persona, cariño —pidió René

— Claro mamá, te llevo antes de que te vayas — asintió estacionando el auto a un par de calles de nuestro destino. Bajamos del auto y comenzamos a caminar rumbo al agua, Bella entrelazó nuestros dedos y suspiró mostrándome una bonita sonrisa. Sonreí besando su mejilla, esto se sentía bien.

Luego de caminar por poco mas de una hora entramos a un restaurant que a Charlie le había agradado

— Por supuesto que tiene que ser un restaurant de carnes — comentó Bella divertida mientras nos acomodábamos en las mesas del interior. Bella se sentó a mi lado y sus padres frente a nosotros

— Estoy seguro de que hay opciones sin carne — aseguró Charlie moviendo su bigote cómicamente

— No vamos a comer carne toda la semana Charlie — aseguró René

— Papá, tienes que cuidarte y comer más vegetales — pidió Bella

— Como vegetales niña —gruñó Charlie

— Buenos días damas, caballeros — saludó amablemente el mesero llegando a nuestra mesa — ¿Qué puedo ofrecerles? — preguntó. Hicimos nuestra orden rápidamente y el mesero se retiró, René y Bella se enfrascaron en una conversación sobre museos en la ciudad hasta que la comida llegó.

— Conseguí tickets para el chicago 360 —comentó Bella antes de probar un trozo de su carne

— ¿Ese no el balcón que se mueve? — preguntó René algo asustada

— Ese mismo, te dije que la última vez que vinieron no conseguí tickets pero ahora por ser entre semana conseguí — comentó Bella — Nunca fui, podemos ir —

— Claro cariño, si gustas — asintió Charlie

— Yo no estoy tan segura — dudó René

— Es muy seguro René — aseguré dando un trago a mi bebida

— ¿Fuiste? —preguntó

— Si, hace años con mis padres — asentí

— Creo que paso — negó. Comí de mis pastas riendo.

— Vamos mujer, querías hacer turismo — comentó Charlie — No va a pasarte nada —

— Eso dices tú — murmuró

— No va a pasar nada mamá, también estoy emocionada — asintió — Y un poco asustada, pero escuchaste a Edward, es seguro —

— Y la vista es estupenda — comenté

— Está decidido, vamos —comentó Bella

— No voy a desayunar —negó su madre

— René, sería mejor que si desayune para que no le baje la presión —expliqué

— De acuerdo — suspiró— Ahora déjenme disfrutar mi almuerzo sin pensar en las alturas —

— Piso 94 — rio Bella

— Silencio Isabella — pidió su madre.

Miré a Bella y ella me guiñó un ojo divertida, rodé los ojos, esto era por todas las preguntas de su madre el día de ayer.

— Creo que voy a ir a recostarme al hotel el resto de la tarde —comentó René saliendo del restaurant — Al menos antes de morir mañana —

— Mamá, no seas dramática — pidió Bella rodando los ojos mientras caminábamos rumbo al auto de Bella

— No soy dramática hija, ¿Por qué quieres ir a esa cosa? —preguntó molesta

— Porque quiero que conozcas la ciudad donde vivo — explicó

— Puedo hacerlo sin tener que inclinar un edificio —

— Solo se inclina el balcón — señaló

Subimos al auto aun escuchando las protestas de René, Bella condujo hasta el hotel de sus padres y luego de despedirnos se reincorporó al tráfico.

— Eres mala — comenté cuando entramos a su departamento

— ¿Si? ¿Tú crees? — preguntó divertida

— ¿No te va a dar miedo? — pregunté

— Voy a estar aterrada — rio — Pero tengo a mi Sargento a mi lado, si puedo superar a mis padres puedo con ese balcón —

— Mmm…— sonreí besando sus labios — Acepto el reto —

— No tiene opción Sargento — rio — Ahora, necesito volver a trabajar — comentó

— ¿Te molesto si me quedo en el sillón de tu oficina? — pregunté apartando el cabello de su rostro

— Por supuesto que no — negó — ¿Estás bien? ¿Ocurre algo? —

— No, todo está bien — prometí — Pero no tengo muchos ánimos de irme a mi departamento solo —

— En ese caso por supuesto, puedes quedarte conmigo —

— Yo cocino esta noche — señalé

— Me parece una gran idea — asintió tomando mi mano y conduciéndonos a su oficina.

Bella rápidamente se acomodó frente a su computador y yo me dejé caer sobre el sofá, pronto me quedé dormido.

Al otro día nos despertamos temprano y luego de desayunar con sus padres iniciamos camino al edificio John Hancock que es donde estaban el 360 Chicago, era una de las vistas más bonitas de la ciudad, el piso 94 tenía una gran cantidad de ventanales y había capsulas de cristal resistente que se inclinaba y dejaba que tu vista adquiriera un ángulo impresionante.

Subimos hasta el piso 94 en menos de un minuto y una vez allí esperamos por nuestro turno en la capsula, René protestó aferrándose a los barrotes al costado de los ventanales. Bella me miró aferrándose a los barrotes y cubrí su mano con una de mis manos aferrándome a ella

— No voy a dejar que caigas, nunca — prometí.

Sonrió asintiendo y dirigió su mirada a la gran ciudad, el balcón comenzó a inclinarse y Bella rio nerviosa, apreté su mano en la mía.

René protestó cerca de nosotros pero no la vi, toda mi atención estaba en el precioso y asombrado rostro de mi novia. Santo cielo, era preciosa, ¿Podía reservar el piso para hacerle el amor aquí? Sacudí la cabeza dirigiendo mi mirada a la vista de la ciudad, era impresionante, pero no me cultivó como la mujer aferrada a mi mano.

Cuando la capsula regresó a su lugar miré nuevamente a Bella.

— ¿Estás bien amor? — pregunté deslizando mi brazo por su cintura

— Si, solo creo que me mareé un poco —comentó— ¿Cómo estás mamá? —preguntó Bella viendo a su madre. Charlie tenía sujeta a René por los hombros, estaba algo pálida.

— Sería mejor que le diéramos algo de agua — comenté. Charlie sujetó a René hasta el ascensor e hice lo mismo con Bella, ella se sentía más estable pero no estaba en mis planes averiguarlo.

Una vez llegamos al piso cero dejamos el edificio y dejando a Bella con sus padres crucé la calle en un ligero trote yendo a comprar un par de botellas de agua. Regresé con ellos pasándole una a René y otra a Bella que se veía completamente recuperada.

— Creo que fue demasiado — rio Charlie sentándose al lado de René en el banco donde ella estaba

— Cállate — protestó René dándole un trago a su agua. Bella me pasó la otra botella luego de beber y di algunos sorbos también— Ya hicimos lo que ustedes querían, vayamos a donde mis nervios se calmen — pidió

— De acuerdo René, ¿Dónde quieres ir? — preguntó Charlie bebiendo agua

— Al paseo de ayer —señaló

— Claro mamá, vamos al reverwalk — rodó los ojos Bella

Reí caminando detrás de Charlie y René que seguían discutiendo por haberla convencido a subir

— Te burlas de tu madre pero aun no me has soltado — murmuré contra el oído de Bella

— Prioridades Sargento — rio. Besé su mejilla. Caminamos detrás de sus padres rumbo al reverwalk, solo estaba a poco más de 10 cuadras.

René y Charlie se recargaron en el barandal y caminamos hasta ellos recargándonos a su lado

— ¿Vas a aceptar que la vista era impresionante? — preguntó Bella viendo a su madre

— Lo era —admitió René— Pero no pienso volver a subir allí en mi vida —

— De acuerdo, busca que hacer tu mañana — pidió Bella

— Muy bien — asintió René

— Bella — hablé suavemente a su lado

— Dime — pidió girándose hacia mí.

Me incliné sobre ella y presioné mis labios con dulzura, una de mis manos rodeó su cintura acercándola más a mi cuerpo sin importarme que sus padres estuvieran a nuestro lado.

— Lo eres todo — murmuré contra sus labios

— Tú también lo eres todo — suspiró

La rodeé con ambos brazos acurrucándola en mi pecho y suspiré con mi mirada perdida en el agua.

Los días con René y Charlie fueron pacíficos luego de los dos primeros días, René evitó sus comentarios sobre nuestra relación y yo ignoré las miradas molestas de Charlie cuando Bella me besaba o se sentaba en mis piernas, había tardado mucho en hacerla mi novia y no iba a alejarla ahora solo porque su padre estuviera aquí.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Me encanta ver a un Edward tan decidido finalmente, además de que empezamos a ver los miedos de Bella, es una mujer fuerte pero también tiene sus miedos y por supuesto que Edward va a respetar sus tiempos como ella respetó los suyos

¿Opiniones?