¡Buenas! Les traigo actualización :D

Aidee Bells: ¡Muchas gracias por todos los reviews lindos que fuiste dejando a lo largo de la historia :D

jupy: No nos podemos quejar, han estado dando grandes y buenos pasos. Basicamente ya lo sabe todo el mundo, hoy hay otra presentación oficial ;)

Lidia Withlock: Así es, estamos en el tiempo de los caps lindos.

Maryluna: Es que son muy tiernos :)

monse rsls: JAJAJAJA muchas veces cuando escribo de eventos grandes o que van al cine también pienso en el covid , ya estamos traumados. Vamos bien, vamos bien, lo malo que aparezca es para bien. Pero ya no va a haber drama intenso.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

Beatriz Gomes2: ¡Bienvenida! Se actualiza todos los viernes :) No hay tiempos adecuados, cada historia es tan particular es como cada pareja.

Lore562: Esas son las historias de las que me gusta escribir

NaNYs SANZ: Nop, Feliz se acercó pero es todo, ¿Quien intentaría robarle la pareja a un ex-soldado?

calia19: Oh si, están dando buenos y largos pasos.

Sanveronica: Me gusta que las parejas hablen, es el mejor modo de combatir los miedos.

Lu40: Bueeeeno, yo pregunté en el grupo si querían más de un lemon y fueron más de cincuenta votos positivos y uno negativo, ¿Quien soy yo para cortar la inspiración? jajaja

CelyJoe: ¡si! Cuando los miedos se van los pasos se pueden dar :D

alejandra1987: Esme es astuta ;)

RakelLuvre: ¡Exactamente algo así fue! Yo soy un pobre hombre inocente jajajaja

Adriu: Esme ya lo sacó de las futuras celebraciones, nunca le simpatizó. Buena forma de despertarse jajaja

Car Cullen Stewart Pattinson: Esme es una mujer astuta, sabe que batallas pelear ;) Afortunadamente no puso nada, pero la advertencia de Charlie pudo haber salvado a Bella de algo más, Edward ya nos empieza a mostrar que quiere hacer.

piligm: A ustedes por leer :D

Srita Maddox 2613: Amo escribir esta historia, son demasiado lindos

saraipineda44: jajaja ¡Me alegro de que te guste tanto!

NarMaVeg: Edward al fin nos va a revelar que tiene en su mente, ya no podían ocultar más que se aman.

Soly: Me alegra mucho cuando comentan las lectoras silenciosas, y ¡Me alegra mucho que te guste!

rjnavajas: A ustedes por leer :D

Sther Evans: Estoy totalmente de acuerdo con vos, en la realidad Esme sería una suegra intensa pero como no amarla. Exacto, eso de que deben tener muchos meses de novios para decirse que se aman o estar juntos lo maneja para pareja.

Wenday 14: Me sonó a algo formal el "Saludos cordiales" así respondo los mails de trabajo o de la universidad jajaja gracias :D

PanchiiM: ¡Me alegro! Los amo también jajaja

Tata XOXO: Ya no necesitan más tiempo :D

LadyRedScarlet: JAJAJAJAJA que Edward no te escuche, porque lo hace.

EmilyChase: Todos eramos Esme jajajaja fue un cap caliente.


Capítulo 13

Edward's P.O.V

El lunes luego de desayunar junto a Bella bajé al estacionamiento del edificio, me monté en el volvo y fui rumbo al edificio del ejército. Estacioné el auto a un par de cuadras del edificio y caminé tranquilamente hasta allí, ir ya no me afectaba.

Pasé por la revisión física y psíquica sin mayores inconvenientes. Avancé hasta la sala de espera y me senté allí, solo quedaba una fase donde me hacían algunas preguntas rutinarias antes de dejarme ir.

— Cullen — me llamó la doctora

— Aquí Cullen — asentí poniéndome de pie y siguiéndola dentro de su consultorio. Tomamos asiento en su escritorio y abrió una carpeta

— ¿Cómo te has sentido últimamente Edward? — preguntó la doctora

—Bien, todo ha estado bien — respondí

— ¿El hombro? ¿Has tenido algún problema? ¿Algún dolor? — preguntó

— No, todo está bien — aseguré

— Te estás integrando a la vida de civil de forma maravillosa Edward — sonrió ampliamente.

Asentí apretando mis labios con fuerza, tenía muchas cosas para decirle sobre mi "maravillosa" integración a la vida civil pero preferí guardármelos, solo quería que me dieran el alta y no tener que volver.

— Hago lo mejor que puedo — aseguré

— Y vas estupendamente — asintió— Ojalá todos se integraran con tanta facilidad como tú —

— No ha sido fácil —admití— Solo que cuento con personas maravillosas a mi alrededor — prometí— Quizás, si la asistencia fuera más constante más soldados podrían estar como yo —

— Nosotros les damos toda la asistencia que podemos Edward — aseguró la doctora— Hay personas que reaccionan de una forma distinta, me alegro de que tu estés bien, tú eres mi paciente y mi prioridad en este momento —

— ¿Terminamos? — pregunté— Tengo cosas que hacer —

— Claro, terminamos — asintió dándome una sonrisa — Nos vemos la próxima —

— Que tenga buen día —me despedí poniéndome de pie y saliendo de la oficina.

Me dirigí al ascensor y presioné planta baja. En el piso 2 las puertas se abrieron y Laurent apareció. Él se había salido del ejército luego de perder la visión de uno de sus ojos cuando fue designado en Haití.

— Ey, Edward —habló entrando al ascensor

— Laurent — asentí en su dirección cuando las puertas se cerraron

— ¿Sales? — preguntó

— Salgo, terminé por hoy — asentí

Laurent asintió no volviendo a hablar, esperaba que se mantuviera así, él me había invitado la primera vez que vine por unas cervezas junto a otros ex soldados y había sido realmente deprimente.

El ascensor se detuvo en planta baja abriendo sus puertas y Laurent salió primero, caminé detrás suyo hasta el mostrador principal donde devolví mi credencial de visita y firmé mi salida antes de dejar el edificio, caminé atravesando el jardín que me llevaba a las rejas que daban a la calle.

— Oye, Edward — habló Laurent alcanzándome fuera del edificio— ¿Quieres ir a tomar algo? — preguntó— Los chicos están en el bar de la esquina —

— Lo siento, tengo cosas que hacer —respondí

— Vamos, solo unas cervezas —pidió— Debemos estar unidos —

— Lo siento Laurent, pero mi novia me espera para almorzar y ya estoy retrasado —expliqué

No era del todo mentira, solo que no estaba retrasado. No quería ir.

— ¿Novia eh? —preguntó— Vaya, lo has hecho rápido —

— ¿Qué quieres decir? —pregunté

— La primera vez que te vimos no tenías a nadie más que tus padres, ahora ya tienes novia y rechazas la cerveza — respondió encogiéndose de hombros — No has perdido el tiempo —

— Estoy rehaciendo mi vida, deberían hacer lo mismo — aseguré

— Claro, claro, todos allí dentro dicen lo mismo — rio señalando el edificio— Me alegro de que para ti sea fácil, de verdad — aseguró. No logró ocultar su tono molesto

— ¿Fácil? — pregunté divertido— No ha sido fácil —

— Yo diría que sí, novia…—señaló— Apuesto a que la disfrutas mucho, un coño seguro después de la guerra debe ser un lujo — sonrió divertido

Antes de registrar mis propios movimientos lo tenía sujeto contra las rejas del edificio

— Te voy a dar un consejo Laurent —gruñí contra su rosto— En lugar de envidiar a tus compañeros deberías empezar a vivir tu vida, busca ayuda, ayuda útil, no la estupidez que nos dan aquí — pedí haciendo un gesto hacia el edificio — Y por sobre todo, no hables de mi novia —

— Eres como ellos — rio — Tu solo llegas y haces como si nada hubiera ocurrido, ¿Sabes de los soldados retirados que se mataron? —preguntó— No sabes nada de ello, porque vives en tu estúpida realidad, hay mucho más allá en la vida real Cullen —

— Te tengo una noticia, fui al funeral — respondí soltándolo con brusquedad

— ¿Fuiste? — preguntó asombrado

— Fui, y por eso te estoy diciendo que busques ayuda — asentí— No me asombraría que esos hombres hayan estado como tú, resentidos y enojados—aseguré— Cuando entendí que ese enojo y resentimiento no me iba a llevar a nada bueno fue que lo dejé atrás y busqué ayuda —

— Has tenido suerte — aseguró

— No sirve de nada tener suerte si no lo aprovechas —aseguré— Si quieres hablar, puedes contar conmigo —

— Ven por una cerveza — insistió

— Adiós Laurent — hablé girándome rumbo al auto

Llegué al volvo y entré soltando un suspiro. No estaba seguro de si reaccionar de ese modo había sido bueno para él pero no iba a permitir que hablara de ese modo de Bella.

Mi móvil vibró en mis jeans, lo tome y atendí la llamada de mi madre.

— Hola mamá —saludé

— Hola cariño —respondió— ¿Cómo te encuentras? —

— Muy bien, ¿Ustedes? —

— Bien también amor, estaba pensando en una cena esta noche —

— ¿Con o sin Bella? —pregunté divertido

— Con Bella — asintió— Tu padre está muy molesto conmigo —

— ¿Está molesto contigo? —pregunté extrañado

— Cariño, tú me admitiste que Bella era tu novia y que la amabas — señaló— Él se enteró por mí —

— Por supuesto mamá, imagino que solo él está ansioso por que lleve a Bella — reí

— Cariño, yo estaría encantada de que ambos vinieran a casa — aseguró

— Lo sé mamá —asentí— Ahora no estoy en el departamento, voy a hablar con Bella y si quiere esta noche vamos —

— Muy bien cariño, los espero — asintió antes de colgar. Sacudí la cabeza divertido.

Olvidado el asunto de Laurent por la conversación de mi madre arranqué el volvo rumbo al supermercado, me había ofrecido a hacer la compra de ambos departamentos. De cualquier forma estábamos completamente repartidos entre ambos.

Luego de hacer las compras conduje hasta el edificio y estacioné el auto en la cochera. Tomé nuestra compra y caminé rumbo al ascensor, pulsé el llamador y entré cuando las puertas se abrieron.

Una vez en mi piso avancé hasta el departamento de Bella y entré con mi llave dirigiéndome a la cocina y dejé todas las compras allí.

— ¿Amor? — llamé caminando hacia el estudio. Golpeé la puerta suavemente, Bella me abrió hablando por teléfono y dejó un beso en mis labios dirigiéndose a su escritorio.

— Claro, claro Ange, eso está bien — asintió. Caminé hasta el sofá y me dejé caer allí— Si, perfecto, agenda a los dos clientes para el miércoles —señaló— Tienes razón, lo había olvidado por completo —admitió— De acuerdo, nos vemos en unos días — se despidió cortando la llamada

— ¿Todo bien amor? — pregunté

— Todo bien, arreglaba unas reuniones con Ángela — asintió caminando hasta mí. Pasó sus piernas a mis lados y se acomodó sobre mí. Besé sus labios abrazándola por la cintura — ¿Cómo te fue? —

— Me fue bien, normal — respondí encogiéndome de hombros — Uno de los chicos del grupo con el que entré me invitó por una cerveza pero dije que no —

— ¿Crees que siga deprimiéndote ir con ellos? —pregunté

— ¿Recuerdas el día que estaba molesto por ver a Garrett feliz y yo no poder estar bien? —pregunté

— Lo recuerdo — asintió

—Ese grupo, el que me invitó hoy, quieren que todos estemos deprimidos para sentirse mejor —señaló

— ¿Por qué lo dices? ¿Qué ocurrió? — preguntó

— Al imbécil que me invitó le molestó que yo estuviera rehaciendo mi vida, me dijo que había sido muy fácil para mí —

— Si, es un imbécil — asintió Bella — Pero es lo que te dije aquella vez con Garrett, solo él sabe todo lo que luchó y vivió para estar feliz y solo tú sabes todo lo que pasaste para estar bien ahora —explicó—Ese hombre que se molestó contigo vio en ti lo que tu viste en Garrett —

— Lo entiendo, pero es distinto — aseguré — Yo no quería que Garrett fuera infeliz, yo quería estar feliz como él —

— Lo sé —asintió

— Incluso trajo a colación lo que ocurrió con los soldados de Ohio —comenté— Le dije que olvidara el rencor , que yo estaba bien porque contaba con la suerte de tener apoyo y porque había descubierto que ese resentimiento no me dejaba avanzar y le dije que buscara ayuda, ayuda real —

— Eso está perfecto amor, fueron los mismos concejos que te dieron a ti —señaló

— Si pero…—dudé— A mí no me los dijeron mientras me sostenían contra las rejas y discutían conmigo, él no va a escuchar el consejo —suspiré frotando mis manos en sus muslos

— ¿Discutiste con él? ¿Por qué? —preguntó— ¿Pelearon? — insistió revisando mi rostro en busca de golpes

— Solo discutimos y cuando dijo que seguro estaba feliz por tener una novia después de la guerra tan rápido me molesté — confesé— No pensé en cómo debía reaccionar, solo reaccioné. No lo golpeé, solo lo sujeté —

— Tú no eres responsable por las decisiones que él toma — aseguró acariciando mis mejillas — Tu tomaste tus decisiones y él va a tomar las suyas —

— Si, pero probablemente nada de lo que dije va a quedarse en sus pensamientos — suspiré

— Edward, su has pasado tu camino — señaló Bella— No tienes que salvarlos a todos amor, no debes asumir la responsabilidad por todos aquellos que veas —

— Lo sé —asentí besando sus labios

— Te amo, ¿Te sientes mejor? —preguntó

— Dime otra vez que me amas —pedí

— Te amo, mucho — sonrió dejando besos por mi rostro

— Te amo — reí abrazándola más contra mí. Recargué mi mejilla sobre su pecho y respiré su olor— Y pasando a temas más alegres… mi madre nos invitó a cenar esta noche — comenté

— ¿Nos? — preguntó

— Si, pero le dije que no sabía si íbamos a ir —respondí

— Dile que si— murmuró

— ¿Estas segura? — pregunté

— Si, ya no es un secreto para nadie — rio

— ¿Alguna vez lo fue? —pregunté alzando la mirada a su rostro

— Nunca — sonrió tomando mi rostro entre sus manos y besando mis labios — Nunca pude apartar mis ojos de ti desde que te conozco —confesó rosando mis labios con los suyos al hablar

Suspiré besando sus labios, nos moví sobre el sillón recostándonos sobre nuestros costados. Bella se acurrucó contra mí y suspiré complacido besando su cabello.

— Odio tener que moverme pero dejé tu cocina hecha un desastre por las compras que hice — comenté unos cuantos minutos después

Protestó acurrucándose más contra mí, solté una risa besando su cabello

— ¿Hay muchas cosas que se echarían a perder sin heladera? — preguntó

— Varias — reí

— Ya que —suspiró dejando un beso en mi cuello. Se puso de pie tirando mi mano y nos condujo a la cocina.

Ordenamos toda la cocina de Bella y luego trasladamos las compras a mi departamento ordenando también allí antes de volver al departamento de Bella para almorzar. Me quedé con ella hasta entrada la tarde y luego de avisarle a mamá que Bella y yo íbamos a ir a cenar a la noche me fui a mi departamento a ducharme.

Al salir busqué en mi armario que ponerme, rodé los ojos viendo que mi camisa favorita estaba en el departamento de Bella, tomé una playera negra y me la puse. Iba a ir por Bella cuando ella avisara que estaba lista e iba a buscar mi camisa azul y esperaba que estuviera limpia, la última vez que la había usado había quedado sucia en el suelo de la habitación de Bella.

Una vez vestido busqué mi chaqueta marrón, en el armario no estaba y en la sala tampoco.

Golpeé mi frente con mi mano

— Por supuesto — gruñí

Habíamos salido con Garrett y los demás chicos del ejército el viernes, había utilizado mi camisa y la chaqueta esa noche antes de dormir con Bella en su departamento. Me dejé caer sobre el sofá de la sala.

¿Debía hacer la pregunta? ¿Debía proponerle vivir juntos? Vivíamos juntos en realidad.

Con un suspiro dejé el tema en el olvido, Bella aún estaba algo reacia a mis padres. Quizá luego de esta noche volviera a considerarlo si ella se sentía cómoda.

Salí del departamento caminando hasta el suyo, abrí con mi llave y caminé hasta su cuarto golpeando.

— Pasa amor — habló desde adentro. Abrí la puerta entrando al cuarto

Ella estaba sentada sobre la cama secándose el cabello con una toalla y completamente desnuda

— Mmm, que bueno que vine temprano — comenté sentándome a frente a ella. Rio inclinándose sobre mí y besando mis labios

— ¿Ya estás listo? — preguntó dejado la toalla y cepillando su cabello

— No, de hecho tengo cosas perdidas en tu departamento — señalé mirando alrededor. Mi chaqueta marrón estaba sobre el sillón de su habitación, caminé hasta allí y la tomé — ¿Has visto mi camisa azul? —pregunté girándome hacia ella

— Hay una colgada en el armario, la lavé, creo que la usaste el día que salimos con Garrett y los demás — asintió

— Esa misma — asentí abriendo el armario. Sonreí viendo mi camisa colgada, la tomé cuando Bella llegaba junto a mi rebuscando en el armario ropa para vestirse

Me aparté caminando hasta la cama, dejé allí mi camisa y me saqué la playera antes de colocármela

— ¿Buscaste por todo tu departamento antes de venir aquí? — preguntó divertida colocándose su ropa interior

— No, esta vez fui más listo y vine a buscar aquí primero — reí abrochándome la camisa

— Eso está mucho mejor — rio poniéndose unos jeans. Me senté en la cama y esperé a que estuviera lista para irnos. Se puso una camisa blanca y unas botas — Todo listo, ¿Vamos? — preguntó colocándose perfume

— Vamos — asentí poniéndome de pie. Me coloqué mi chaqueta y fui hasta ella besando sus labios

— Espera, olvidaba un suéter — señaló caminando hasta el armario. Tomó un suéter marrón y regresó a mi lado entrelazando nuestros dedos — Ahora si —

— De acuerdo, vayamos entonces — asentí conduciéndonos fuera de la habitación rumbo a la salida del departamento.

Una vez allí llamamos al ascensor y nos montamos bajando hasta el estacionamiento buscando el volvo, nos subimos y conduje hasta casa de mis padres.

— ¿Crees que deba presentarte formalmente como mi novia? —pregunté en una señal de alto

— Lo hicimos con mis padres —respondió

— Lo sé, pero ellos no me conocían a ese momento — señalé

— Si quieres hacerlo estoy de acuerdo — asintió— Si ellos ya lo saben y no quieres hacerlo también está bien para mí —

— Me hace ilusión presentarte de forma oficial — confesé

— Entonces hazlo, me gusta que digas que soy tu novia — sonrió. Tomé su mano llevándola a mis labios para besarla

— Lo voy a hacer — asentí

Detuve el auto frente a casa de mis padres y bajamos, entrelacé mis dedos con los de Bella y avanzamos hasta la puerta. Toqué esperando que nos abrieran. Mamá nos abrió

— Hola niños, pasen que está frio — pidió

— Hola Esme — saludó Bella entrando a la casa

— Hola mamá — asentí besando su mejilla

— ¡Llegaron! —exclamó papá acercándose al recibidor mientras me quitaba la chaqueta

— Llegamos — asentí colgando la chaqueta al lado de la puerta — Y para hacerlo bien, les presentó a Bella, oficialmente como mi novia — sonreí ampliamente pasando un brazo por los hombros de Bella

— Aunque estoy seguro de que ya eres bienvenida — señaló papá tomando la mano de Bella — Te doy la bienvenida a la familia nuevamente Bella —

— Gracias Carlisle — agradeció Bella sonriendo ampliamente

— Coincido con mi marido Bella — aseguró mamá — Ya eres bienvenida, nuestro niño es feliz a tu lado —

— Y yo lo soy también — aseguró Bella

— Bien, ya, no la incomoden — pedí besando la mejilla de Bella— ¿Necesitas ayuda con la comida? —

— No, pero vamos, vengan a la cocina por algo de beber — asintió caminando a la cocina tomando el brazo de mi padre. La seguimos caminando detrás de ellos — Hice limonada esta tarde, ¿Quieren? —preguntó mamá girándose hacia nosotros

— Yo busco mamá, no te preocupes — pedí soltando a Bella y caminando a la heladera. Mamá se puso a trabajar en la cena nuevamente.

Tomé la jarra de limonada de la heladera y serví los 4 vasos que papá había bajado de la alacena. Dejé dos sobre la encimera para mis padres y las otras dos sobre la isla de la cocina donde Bella estaba recargada antes de guardar la jarra. Regresé al lado de Bella, ella recargó su espalda en mi pecho y la rodeé con mis brazos luego de dar un trago a la limonada

— Mamá me dijo que tu querías que viniéramos — hablé viendo a papá

— ¿De qué me estoy perdiendo querida? — preguntó papá alzando una ceja en dirección a mamá

— Tu dijiste "No es justo que Edward te lo haya dicho primero a ti" —citó mamá

— Si, dije eso, pero también dije que ellos me lo iban a decir cuando quisieran — aclaró papá

— Oh, entonces, ¿Lo de la fiesta fue una farsa? —pregunté a mamá divertido— Eso de que con saber que estaba en buenas manos era suficiente —

— Claro que no cariño, pero me pareció justo que tu padre también lo supiera —

— Edward, creo que caíste —rio Bella alzando la mirada hacia mi

— Eso parece amor — suspiré divertido

— Pero es cierto hijo, sé que estás bien y eso es suficiente — aseguró mamá

— No decías eso antes —murmuró papá cubriendo sus palabras con un rápido trago de limonada

— Tú no has sido un santo Carlisle — aseguró mamá. Bella rio y negué la cabeza divertido

— Cada pareja tiene su ritmo —señaló papá— Nadie puede intervenir en el ritmo de cada pareja más que ellos mismos, nosotros podemos hacer todos los comentarios que se nos ocurran pero son ustedes a fin de cuentas quienes van a decidir como se desarrolla —

— Es en lo que creemos — asintió Bella

— El noviazgo es un momento muy bonito —aseguró mamá — Disfruten, aun así, recuerden que ya somos una pareja grande —

Rodé los ojos y Bella rio nuevamente.

Luego de disfrutar una agradable cena con mis padres dejamos su casa, regresamos al departamento de Bella y nos metimos bajo las mantas de su cama

— Entonces… ¿Cómo te sentiste con mis padres? — pregunté apartando el cabello de su rostro

— ¿A qué te refieres? — preguntó confundida

— Al hecho de que ya todos saben que estamos juntos — respondí

— Oh, me sentí bien — asintió — Tu padre me dio algunos buenos concejos aquella noche que bailamos —

— ¿Si? ¿Qué te dijo? — pregunté curioso

— Me dijo que el amor es una emoción que nos hace sentir poderosos pero vulnerables a la vez —señaló— Pero que no debemos tenerle miedo, encontrar a la persona con la que quieres pasar la vida es uno acontecimientos más importantes y hermosos que pasa el ser humano —

— Mmm ¿Y tú… crees que encontraste a la persona con la que quieres pasar tu vida? — pregunté

— Eso creo — sonrió suavemente — Al menos sé que encontré a la persona con la que quiero intentar eso — explicó— No puedo saber si va a ser exitoso o no pero si espero poner todo de mi en que lo sea, quiero estar siempre contigo Edward —asintió. Me incliné sobre ella besando sus labios

— Múdate conmigo — pedí contra sus labios

— ¿Estás seguro? — preguntó

— Lo estoy si tú lo estás —respondí

— Edward, solo tengo una pregunta para ti — señaló

— Escucho —asentí

— ¿Podemos quedarnos en este departamento? Tengo mi oficina aquí —pidió. Un amplia sonrisa tiró de mis labios

— Podemos quedarnos aquí — reí

— En ese caso… quiero mudarme contigo — asintió

Besé sus labios con fuerza girándonos sobre la cama, sus piernas me rodearon. Bajé mis labios por su mandíbula hasta llegar a su oreja

— Entonces… ¿Puedo hacerte el amor en nuestro departamento? — pregunté mordisqueando su piel— Porque no planeo volver a dormir en el departamento de enfrente —

— Puedes hacerme lo que quieras — suspiró

— Amo como suena eso — prometí

Entré al departamento con las pizzas en la mano, una hawaiana para Bella y otra de pepperoni para mí, teníamos cosas que celebrar, finalmente el ejército me había liberado de mis revisiones mensuales. Bella aun no lo sabía, me habían notificado hoy y ella había estado todo el día en su oficina a unas cuadras reunida con Ángela y algunos clientes.

Poco a poco me había ido liberando de los recuerdos de la guerra, las pesadillas aparecían muy de vez en cuando. Jasper y yo seguíamos hablando los jueves, habíamos empezado a hablar respecto a que iba a hacer con mi vida, seguía queriendo manejar un establecimiento gastronómico, solo que aún no tomaba la iniciativa de empezar a buscar asesor y el establecimiento, aun me asustaba. Me seguía sintiendo inseguro y perdido en ese aspecto.

Tres meses habían pasado de la boda de Emmett y Rose, mis padres estaban felices con Bella y mi vida se sentía bien. Haberme mudado con Bella había sido una de las mejores decisiones.

— Hola amor — saludé entrando a la cocina. Alzó su mirada preocupada— ¿Ocurre algo? — pregunté acercándome a ella y dejando las pizzas sobre la encimera

— Si, despidieron a Emmett de su trabajo — explicó — Rose no tiene idea donde está ahora. Intentó llamarlo al celular cuando se hizo la hora en que debía estar en casa y no llegaba, fue al restaurant y uno de sus compañeros le explicó que fue despedido esta mañana —

— Maldición, eso no se oye bien — murmuré — ¿Hay algo que pueda hacer? —

— No lo sé — suspiró — Rose está en la sala con una crisis de nervios, al parecer está embarazada —

— ¿Crees que sea bueno que intente hablar con ella? — pregunté— ¿Alice y Jasper? —

— Están recorriendo la ciudad en busca de Emmett, Jasper fue por ella cuando se desesperó fuera del trabajo de Emmett — explicó

— Bien, traje pizzas, ofrécele algo de comer — pedí — Voy a llamar a Jasper y unirme a la búsqueda —

— ¿Me mantienes informada? — preguntó

— Si, descuida —prometí— Si Rose se altera demasiado no dudes en llamar a mi padre, no va a dudar en venir a verla —

— Claro, gracias — asintió. Besé su frente antes de dejar el departamento.

Bajé hasta el estacionamiento, me monté en el volví y salí rumbo a la concurrida calle. Tomé mi móvil y llamé a Alice.

— ¿Edward? ¿Sabes algo de Emmett? — preguntó Alice respondiendo la llamada

— No, acabo de enterarme de lo que ocurrió —respondí— ¿Dónde lo buscaron? Estoy en el auto —

— Fuimos al estadio, a casa de sus padres, y estamos recorriendo los bares cercanos a trabajo —

— ¿Vieron los bares cercanos al departamento de Emmett? —pregunté

— No, aun no — respondió Alice

— De acuerdo, me encargo de eso — asentí

— ¿Rose? ¿La viste? — preguntó

— No, solo sé que está con Bella, me enteré de lo que pasó hace unos minutos —respondí

— No hace mucho nos enteramos, Rose nos llamó — explicó

— Algo supe —suspiré

— De acuerdo, estamos en contacto — asintió antes de colgar

Estacioné el volvo a un par de cuadras de la zona de bares cercana al departamento de Rose y Emmett, bajé y comencé a caminar por los bares mirando para dentro en busca de Emmett

Un par de cuadras después logré captar su espalda desde los ventanales, entré rápidamente.

— Emmett — hablé sentándome a su lado en la barra y enviando un rápido mensaje a Bella para tranquilizar a Rose

— ¿Qué quieres Edward? — preguntó. El barman se acercó y pedí una cerveza.

— Nos enteramos que ocurrió — hablé guardando mi móvil en mis jeans

— ¿Cómo? — preguntó jugando con el botellín de su cerveza

— Amigo, son las 9 de la noche. Rose está en casa con Bella —expliqué. Su mirada se alzó preocupada — Ella parece estar bien, solo pasa por un ataque de nervios. Fue por ti al trabajo y se enteró lo que ocurrió — expliqué— ¿Dónde estuviste todo el día? —

— Buscando empleo — habló dando un trago de su cerveza.

El barman dejó frente a mí una cerveza y la destapó para mí— Gracias — asentí— ¿Hubo suerte? —

— Algo, creo, aunque no es a tiempo completo. 3 veces a la semana, necesito más que eso — señaló

— ¿Por Rose? — pregunté suavemente dando un trago a mi cerveza

— ¿Lo sabes? — preguntó

— Eso creo, Bella me lo dijo — respondí— No sé si ella ya lo sabía o se enteró hoy —

— Me despidieron con un bebé en camino — negó dando un nuevo trago a su cerveza — Quería que Rose dejara de trabajar un tiempo, hasta el primer año del bebé. Ella siempre quiso ser madre, quería que pudiera serlo a tiempo completo al menos el primer tiempo, luego íbamos a ver nuestras finanzas y evaluar la situación —

— Aun puedes Emmett, ¿De cuánto está? —pregunté

— 2 meses, no voy a poder en 7 meses establecerme como estaba — negó — No con un trabajo de 3 veces a la semana —

— ¿Y si trabajas conmigo? — pregunté. Alzó la mirada nuevamente a mi rostro

— Edward, no te ofendas, pero no estás trabajando — señaló

— No se lo he dicho a nadie más que a Bella y Jasper pero quiero poner un restaurant familiar pero no me animo— hablé — Cuando intenté hacerlo me bloqueé, desde entonces renuevo el plazo fijo en el banco cada mes convenciéndome de que para el próximo vencimiento voy a saber que hacer, la realidad Emmett es que no tengo idea de lo que es un local gastronómico — aseguré — Pero quiero, yo puedo poner el dinero y tú el resto —

— No creo Edward, no quiero mantener a mi familia con caridad — negó

— ¿Crees que es caridad? — pregunté molesto — Claro que no Emmett, necesito alguien que sepa lo que es este mundo. Soy un cobarde Emmett, salí del ejército sin conocer nada más y nunca me atreví a hacer algo por miedo, ¿En quien confiar? —pregunté de forma retorica — Bella me ofreció a algunos de sus clientes pero ninguno de ellos está en el ámbito que me interesa, me dijo que te preguntara pero simplemente no sabía qué hacer, no era mi idea usarte para empezar un negocio — negué — Ahora, podemos usarnos mutuamente — señalé — Puedes ser mi socio Emmett, tu guías y yo apoyo en todo lo que puedo, tienes prestigio, eres un buen chef —

— No tengo nada Edward —negó— Me despidieron porque un cliente se intoxicó hace dos días en el restaurant, comió mejillones, fue diagnosticado con vibriosis* y fui acusado por no haber controlado el procedimiento correctamente, estaban crudas —

— ¿Tú las preparaste? —pregunté

— No — gruñó — Fue el estúpido cocinero que entró a trabajar la semana pasada al restaurant —

— ¿Y porque fuiste despedido tú? — pregunté bebiendo de mi cerveza

— Porque necesitaban despedir a alguien de rango, y yo lo tenía a cargo — señaló — Pero tengo a cargo a 10 personas más, además de salir a recibir saludos y felicitaciones cuando se requiere —

— Bien, ahí lo tienes Emmett. Yo quiero ser anfitrión, tu puedes mandar en la cocina, elegir solo a quienes creas competente y no vamos a arriesgarnos a que algo así pase — señalé — Tienes años de experiencia Emmett, te necesito amigo —

— Edward, estás hablando como si hubiera aceptado — murmuró

— Porque vas a aceptar, vas a ayudarme a salir de mi miserable rutina en que busco establecimientos y me acobardo y solo me conformo con ayudar a Bella en su negocio — aseguré

— No parece justo, tu inversión es mayor — negó

— Emmett, me vas a tener que enseñar todo. No va a ser fácil — aseguré — Te quiero como mi asesor, confío en ti y creo que es lo más inteligente —

— No puedo aceptar que me pagues Edward, puedo ayudarte pero no que me pagues — repitió

— Emmett, si voy por otro asesor si me va a cobrar sin pena y me arriesgo a que en realidad no me aconseje bien, quiero hacer esto contigo, vas a darme mis golpes cuando me acobarde y es justo lo que necesito —comenté— Vas a aportar tanto como yo —

— No lo sé Edward — negó

— Amigo, vamos a casa — hablé palmeando su espalda y poniéndome de pie — Tu esposa te necesita y todo se va a arreglar, te lo aseguro. Cuentas con todos nosotros — prometí

No esperaba el abrazo de Emmett, mucho menos que fuera con tanta fuerza.

— Gracias amigo, de verdad — habló. Palmeé su espalada

— Relájate Emmett, no cargues con todo tu solo. Para empezar los imbéciles de tu trabajo merecen una buena demanda — señalé

— Quieren que vaya mañana a liquidar todo — habló apartándose de mí. Pasó sus manos por sus ojos y algo se oprimió en mi interior al ver al grandulón tan derrotado.

— Vamos Emm, si quieres puedes ir con el abogado de mi padre mañana — señalé

— Solo quiero ver a Rose ahora, luego pienso en el resto — pidió

— Claro amigo, vamos — asentí palmeando su hombro. Dejé dinero sobre la barra y lo empujé fuera del bar — ¿Estas con el auto? — pregunté — ¿Puedes manejar? Si no puedes luego volvemos por él —

— No, está bien, puedo — asintió

— Bien, nos vemos en casa —señalé. Emmett asintió

Caminé hasta el auto dando miradas en dirección a Emmett, caminaba cabizbajo y triste. Me monté en el auto y arranqué llamando a Bella.

— ¿Edward? ¿Estás con Emmett? ¿Está bien? — habló Rose rápidamente.

— Hola Rose, Emmett está bien. Relájate, estamos yendo hacia ti, está triste pero bien — expliqué

— Dios, Edward, gracias — suspiró

— Descuida Rose, solo quería avisarles que vamos en camino — respondí

— Gracias, adiós — asintió cortando la llamada.

Conduje hasta el edificio siguiendo a Emmett y bajé reuniéndome con él en la entrada, ingresamos y subimos al ascensor. Bella ya nos esperaba con la puerta abierta. Entramos rumbo a la sala y Rose saltó a los brazos de Emmett, él la alzó dejándose abrazar por las piernas y brazos de Rose. Jasper y Alice ya estaban allí con ellas.

— Osito — gimió Rose contra el cuello de Emmett.

Él los llevó hasta el sofá sentándose allí y frotando la espalda de Rose. Bella se acurrucó en mi pecho, ella también estaba llorando. Jasper y Alice también estaban en el otro sofá. Llevé a Bella a la otra punta del sofá donde Emm estaba y la puse sobre mis piernas.

— Lo siento bebé, siento haber arruinado todo —murmuró Emmett minutos más tarde

— ¿Qué ocurrió? ¿Por qué no viniste a casa conmigo? — preguntó Rose alejando el rostro del cuello de Emmett

— Me despidieron Rose, estuve buscando trabajo, no podía ir a casa y decirte lo que ocurrió sin tener un plan en mente — negó Emmett bajando su mano al vientre de Rose — Sé que quieres quedarte en casa con el bebé luego de que nazca, no quería que tuvieras que trabajar y todo esto solo es — Rose lo interrumpió

— ¡Emmett McCarthy! —exclamó— ¿Por eso dejaste que me asustara hasta el infierno cuando no llegaste? ¿Por buscar un estúpido empleo? — preguntó completamente enojada

— No es un estúpido empleo Rose, es el futuro de nuestro bebé y — comenzó a explicar pero Rose lo silencio

— Me importa un diablo el dinero Emmett, mi trabajo alcanza en el peor de los casos. ¿Tienes idea de cómo me sentí al ir al restaurant y enterarme que desde la mañana no estaba allí? —

— Pero bebé, yo no quiero que nuestro bebé nazca con un padre desempleado e inútil y —

— Emmett, maldición, no eres un inútil y el ser desempleado solo es algo momentáneo, soy parte de esta familia ¿Sabes? — preguntó enojada — Te necesito conmigo Emmett, no enloqueciendo por ahí —

— Rose, no enloquecí por ahí — gruñó — Busqué empleo y conseguí algo, solo estaba juntando valentía para ir por ti, jamás esperé que fueras al restaurant — negó — Te lo iba a decir, por supuesto, no me di cuenta de que se había hecho de noche —

— ¿Conseguiste? — preguntó asombrada

— Si, solo algo provisorio, 3 días a la semana. Es ridículo y no me pagan ni un cuarto de lo que me pagaban antes pero — Rose silenció la palabrería de Emmett con un fuerte beso.

— Estúpido esposo sobreprotector — murmuró — Estamos bien osito, está todo bien. No te asustes —

— Emmett consiguió mucho más que un trabajo tres veces a la semana — señalé

— Cállate Edward — pidió Emmett

— ¿Qué? Yo ya lo tengo decidido— respondí

— ¿Qué decidiste? —preguntó Rose

— Quiero poner un establecimiento gastronómico — expliqué — Y quiero a Emmett como mi asesor —

— ¿Cuándo pasó eso? —preguntó Bella

— Ya te dije que no voy a aceptar que me pagues — respondió Emmett

— Y yo ya te dije que vas a ser mi socio y mi asesor — rodé los ojos

— Oigan, chicos — habló Jasper poniéndose de pie y acercándose a nosotros — Relájense, todos los problemas que hay en este momento los vamos a solucionar mañana con calma, ahora es mejor irnos a descansar — pidió — Rose ya pasó por mucho hoy —

— Si, eso es cierto — asintió Emmett — ¿Cómo te sientes bebé? — preguntó acariciando las mejillas de su esposa

— Agotada, la verdad —respondió

— Bien, a casa entonces — respondió ayudándola a ponerse de pie

— Me voy a poner en contacto con mi padre en unos minutos y te voy a dar el número de su abogado para que puedan decidir algo antes de que vayas al restaurant — expliqué dirigiéndome a Emmett. Bella bajó de mis piernas poniéndose de pie y me puse de pie también.

— Claro, gracias, eso es bueno — asintió Emmett — Mañana hablamos chicos entonces y…—dudó pasando la mirada por todos nosotros — Gracias, por cuidar a mi Rose y por buscarme —

— Para eso están los amigos grandulón — sonrió Alice

Los chicos dejaron el departamento luego de abrazarnos y cerré recargándome en la puerta. Bella me abrazó por la espalda

— ¿De qué me perdí? —preguntó suavemente

— De algunas cosas — respondí girándome — Te cuento en la cama, ¿Si? Estoy realmente agotado —

— Sí, claro, también yo — asintió tomándome de la mano y llevándonos a la habitación.

Luego de una rápida ducha y de contactar a Emmett con el abogado de mi padre nos metimos bajo las mantas

— Bien, por dónde empezar — suspiré

— ¿Qué te parece por cómo le ofreciste a Emmett ser tu socio? —preguntó pasando sus dedos por mi cabello

— En resumido, si sigo esperando jamás voy a tener el establecimiento que quiero — respondí — Emmett me va a dar el impuso que necesito, la confianza que necesito y no voy a poder postergar más mis decisiones —

— ¿Crees que esté bien? — preguntó — Me siento muy orgullosa de que hayas salido en rescate de Emmett pero me preocupas tú —

— Bella, quiero ayudar a quienes regresan a casa perdidos como yo, tú me diste a mí la bienvenida y he estado pensando…— dudé— Había noches solitarias antes de que empezara a pasar las noches contigo, ¿Recuerdas cuando fuiste a Forks por el día de la madre? No sabía que hacer esa noche, no tenía amigos y no quería ir con mis padres, si hubiera estado en contacto con Garrett y sus amigos hubiera ido con ellos — expliqué — Los hombres que se suicidaron, ¿Cuántas veces se sintieron solos? Ellos tenían familia, yo tenía opciones, ¿Y quiénes no las tienen? —pregunté — Puedo armar un establecimiento en que las personas se sientan acompañadas —

— Esa es una idea muy dulce y bonita — sonrió— ¿Estás listo para eso? ¿Estás listo para enfrentar historias de otros soltados? —

— Estoy listo para ayudar como tú me ayudaste a mí — asentí— Estoy listo para prepararme para esas personas, quiero crear un lugar agradable, que me haga feliz, que me de ganancias para poder donar más dinero, que me de el espacio para conocer a más soldados con historias difíciles y ofrecerme como su amigo —

— Edward, ¿Y si alguno de tus clientes no lo logra? —preguntó— No quiero que te hagas cargo de todas esas vidas Edward, no es tu trabajo mantenerlos vivos —

— Tampoco era el tuyo — negué besando sus labios — Tu trabajo no era iluminar mi camino de regreso, pero lo hiciste, tu, los chicos y mis padres marcaron mi camino a casa. Bella, si puedo hacer algo por aquellos que no tienen una mano amiga cerca quiero hacerlo —expliqué sujetando su rostro en mis manos — No voy a tomar responsabilidades de sus actos, si no quieren venir al restaurant, si no quieren hablar no voy a poder hacer nada — aseguré— Pero si están allí comiendo solos, quiero ir y hablar con ellos —

— Eres tan dulce Sargento — murmuró. Sus ojos se llenaron de lágrimas.

— ¿Por qué lloras bebé? — pregunté suavemente

— Porque estás encaminando tu vida por ayudar a los demás, empezando con Emmett —explicó

— Probablemente si hace meses cuando intenté hacerlo hubiera pensado lo que pienso ahora hubiera sido diferente, lo interpretaron como un negocio y eso está bien — asentí— Es un negocio, voy a tener que vivir de allí pero si además puedo hacer algo bueno por alguien perdido como yo lo estuve… ¿Por qué no voy a hacerlo? —pregunté de forma retorica— Emmett va a entender lo que quiero, va a entender como quiero las cosas porque me conoce, es mi amigo, eso es lo que probablemente falló con los asesores, ellos no me conocían y yo no supe dejarlos conocerme —

— ¿Lo has hablado con Jasper? — preguntó

— Con Jasper hemos hablado del asunto, sabe que quiero hacer algo para ayudar a los que regresan —asentí— Ahora todo se alinea, no existe el momento perfecto, pero este parece ser el momento en que lo puedo hacer perfecto — expliqué — Emmett necesita trabajar, y yo realmente necesito empezar a hacer algo más que verte trabajar —

— Me gusta que estés allí —aseguró rápidamente

— Y yo adoro estar allí —sonreí besando sus labios con dulzura — Pero es hora de que haga algo, es hora de que empiece a moverme y hacerlo junto a Emmett me hace sentir bien, ¿Lo entiendes? — pregunté acariciando su mejilla — No voy a estar solo, no quiero estar solo. No te asustes bebé, no estoy apresurando las cosas, estoy haciendo lo que quiero en este momento. Ayudando a mis amigos, haciendo algo que me va a hacer sentir pleno —

— Bien — murmuró

— Voy a crear el lugar donde yo mismo hubiera querido ir y disfrutar de mis primeros días de civil — expliqué — Un lugar alegre y seguro donde poder procesar los cambios de la vida, donde poder pensar, donde haya música agradable, risas, comida deliciosa, amigos…—señalé— Todo fue mejor para mí al ver al grupo de Garrett, ellos disfrutando de su vida, quería eso y cuando vi los ataúdes supe que no quería eso —

— Quieres mostrar la felicidad luego de la guerra — asintió

— Exacto, quiero que puedan ver que eso existe, que hay gente que vio lo mismo con ellos y están felices —expliqué — Quiero decirles, "Bienvenidos a casa" —

— Santo Cielo amor, eso es tan increíblemente dulce — rio besando mis labios repetidamente — Cuentas conmigo, para todo lo que necesites —

— Gracias preciosa, te prometo que va a ser espectacular — asentí— Va a ser alegre, va a haber algo de tristeza, pero quiero que sepan que existen ambos caminos y que puedan elegir el correcto, el disfrutar, como hice yo —

— Podrías asociarte con ONGs o instituciones de asistencia psicológica — señaló

— Si, eso sería muy bueno — asentí— Debería hablar con Jasper respecto a eso, y también con Garrett y los demás, seguramente mis padres puedan ayudar — comenté entusiasmado

— Va a ser un éxito, ¿Y sabes porque? —preguntó. Negué — Por que tus ojos brillan, porque sabes lo que quieres y no vas a detenerte hasta tenerlo —

— ¿Vas a acompañarme? — pregunté — Va a haber mucho trabajo duro, no voy a tener mucho tiempo libre para ti, prometo que no voy a descuidar nuestra relación pero puede haber noches que llegue muy tarde, fines de semana que trabaje, los establecimientos gastronómicos tienen horarios difíciles y — sus labios silenciaron mis palabras

— ¿Sabes que es lo mejor de tener mis propios horarios? — preguntó suavemente contra mis labios — Que puedo trabajar a cualquier hora, cualquier día —señaló— Si tienes libres los lunes y trabajas los fines de semana, esos días van a ser mis días. Si estás hasta tarde allí yo y mi laptop te vamos a seguir si te extraño, solo quiero que seas feliz Edward — prometió— Has estado muchas tardes conmigo, cuidando de mi mientras trabajo, puedo ir yo ahora —

— Adoraría alzar la vista y verte allí —murmuré

— Lo prometo, siempre que alces la vista me vas a ver contigo —prometió

Besé sus labios con fuerza y soltó una carcajada contra mi sonrisa

— Te amo tanto preciosa —aseguré

— Y yo te amo a ti, mi Sargento — sonrió — Te amo Edward Cullen, te amo mucho —

— Necesitamos dormir, eso necesitamos, para que el día de mañana llegue — respondí acomodándola contra mi cuerpo — Necesito hablar con mis padres, y con su abogado para que nos ayude con los permisos, llamar a Garrett y los demás y —Bella me silenció

— Edward, Edward — habló Bella besando mi mejilla — Relájate amor, necesitas ir un paso a la vez ¿Recuerdas? —

— Claro, lo siento — sonreí avergonzado

— Me alegra que seas feliz — respondió besando mis labios — Ahora, necesitas calmarte y dormir, ¿De acuerdo? —preguntó.

— Tienes razón — acepté — Descansa — asentí besando su frente

— Tu también — murmuró acurrucándose contra mí.

Apreté mis brazos a su alrededor, mi corazón estaba alegre y emocionado.


*Vibrio parahaemolyticus: Vive en el agua salada y puede causar enfermedades gastrointestinales en los seres humanos. La principal fuente de infección es el marisco curdo o poco cocinado. Provoca diarrea, vómitos y dolor abdominal. La mayoría de las personas que contraen la infección lo hacen al comer mariscos crudos o poco cocidos, particularmente ostras.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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Edward pone en marcha su vida :)

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