Disclaimer: los personajes de Twilight son de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es Rochelle Allison. Yo solo traduzco con su permiso.
Capítulo 4
—Hola. —Sonrío fríamente, estrechando su mano.
Él me mira, sonriéndome ligeramente mientras se hace a un lado.
—Está helando.
—Así es. —Entro, repentinamente consciente de mi apariencia: prendas desaliñadas, rostro rojo y cabello desordenado. Probablemente luzco como Charlie después de estar peleando con Makenna y Embry.
—Entonces, tú eres la hermana de Emmett —dice, y puedo jurar que hay diversión en su expresión.
Preguntándome qué podría haberle dicho mi tonto hermano a este tipo, me quito el abrigo y lo dejo junto con mis botas mojadas.
—Sí, esa soy yo. La infame Bella Swan.
Él comienza a dirigirse hacia la cocina con pasos lentos y sexis... quizás una caminata suave... está diciendo algo. Pero me gusta su sweater. Es ajustado, y de apariencia suave, como sus jeans, los cuales caen bajo sobre su cintura. Muy bien. Quiero decir, si disfrutas gastar mucha plata en ropa. Él parece de ese tipo. Apuesto que su ropa interior son de diseñador también. Edward es un jugador de fútbol; apuesto que usa boxers. Sí, he visto los comerciales de David Beckham.
En la cocina, él pausa, inclinándose contra la encimera de brazos cruzados. Sus ojos... verdes... exuberantes como el patio trasero de Em y Rosalie en el verano... se entrecierran.
—¿Todo bien?
Él tiene una pizca de acento; pero solo apenas.
—Lo siento; estoy algo distraída —digo, notando que él intenta conversar mientras que yo estoy ocupada juzgando y observando—. Ha sido una larga noche, un largo día. ¿Podrías repetir?
—Dije que es un placer conocerte al fin. Em habla muy bien de ti.
—Ah. Gracias. Él es... genial. —Eso es quedarse corto. Recuerdo terminar la universidad, cerca de dar a luz, y saber que no tenía opción que ir a casa. Em y Rose, mi padre y Sue... son mi tribu. Mi familia. Ellos son el papá de Charlie—. Nos acercamos mucho después de la universidad.
Él asiente, apartando el cabello de su rostro.
Un silencio incómodo desciende. Lucho para encontrar algo que decir, algún tema en común, pero no hay uno. No podríamos ser más diferentes.
—Juegas fútbol —suelto.
Él asiente brevemente, su rostro impasible.
—Eso es genial. ¿Estás de vacaciones o algo?
—Me desgarré un ligamento cruzado hace un tiempo. Está mucho mejor, pero sigue habiendo dolor.
Mis ojos se mueven hacia su rodilla, y me doy cuenta que lo que pensé que era un contoneo probablemente era precaución... y un ligero cojeo.
—Oh, es una mierda. Lo siento.
—Yo también. —Se encoje de hombros, dejándose caer en una silla de la mesa—. He tenido lesiones antes, pero esta, de lejos, ha sido la peor.
—¿Serás capaz de volver a jugar?
La mandíbula de Edward se tensa.
—Ese es el plan.
Es obvio su disgusto con la situación y, ansiosa por aliviar la tensión, abro el refrigerador.
—¿Quieres una cerveza?
—¿Claro...?
—No te preocupes; prácticamente vivo aquí. —Me enderezo, abro una botella de la última obsesión de IPA de Rose y le tiendo una—. Bienvenido a casa.
Sonriendo un poco, choca su botella con la mía.
—Gracias.
~tbts~
De alguna forma, me convencen de cocinar la cena con Rose. Qué gracioso cómo una buena cerveza y una mejor compañía pueda hacer eso.
Emmett, Mike y Edward están poniéndose al día en la sala, supuestamente "manteniendo un ojo en los niños", que están haciendo desastre como salvajes, gracias al azúcar y —por parte de Charlie— nada de siesta. La TV retumba molestamente, complementando los gritos, risas y caídas ocasionales.
—Están arruinando la casa.
Rose se encoje de hombros.
—No sería la primera vez, y de todas formas, Em los cuida.
—Eso espero.
La música comienza, fuerte. Las risas histéricas de Charlie la sigue—a este ritmo, probablemente ella no logre llegar a la cena. Poniendo los ojos en blanco, Rose me acerca mi cerveza.
—Relájate.
Misma conversación, diferente día. Es lo que hacemos. Ella y Em siempre me alientan a que ¡simplemente me relaje!, como si fuera así de fácil. Como si pueda cambiar. Charlie es todo lo que tengo. Quiero decir, mi familia es mía, pero Charlie es mía. A veces se siente como un sueño raro o un chiste cósmico que tenga esta pequeña persona para criar; sigo esperando que alguien me vea como el fraude que debo ser.
—Lo intentaré.
Rose asiente.
—Intenta más.
~tbts~
—Mamá.
Ahueco su almohada, ajusto la manta un poco más.
—¿Qué pasa?
—Edward está en problemas.
Frunzo el ceño.
—¿Por qué?
—Se pintó por todos lados. Incluso su cuello. Y su vientre. —Frunce los labios, observando cómo tomo las noticias de tal ofensa vergonzosa.
—¿Cómo viste su vientre? —pregunto, tratando de no pensar en lo sexy que probablemente sea esa parte de él.
—El tío Emmett —dice, enfatizando la "t". Es su nueva obsesión. Emmettttt.
—¿El tío Emmett te mostró?
—Sí. Una foto de internet.
Cuando finalmente la logro dormir, después de haber rezado y ajustado las luces de noche y dejado la puerta media abierta, tomo mi laptop y me tiro a la cama.
Googleo: Edward Cullen.
Mi estómago se agita. Me siento ligeramente entrometida, como si estuviera acosando a este tipo. Quiero decir, googleo todo el tiempo a distintas personas, pero definitivamente es diferente cuando las conozco un poco. Pero nada de eso importa cuando un montón de imágenes aparecen en la pantalla. Allí está él, en toda su gloria arrogante y tatuada, corriendo alrededor de campos de soccer —lo siento, fútbol— en alguna parte de Inglaterra.
Su cuerpo, lo que puedo ver debajo de su colección de tatuajes, es perfecto. Como debería ser. Quiero decir, si me pagaran para ejercitarme todo el día quizás tendría un six pack en vez de este vientre suave y aún-culpo-al-bebé.
Parece que ha sido bueno también, su equipo ha tenido temporada tras temporada exitosa. Hay un artículo sobre su lesión, el cual hecho un vistazo rápidamente. Parece ser optimista de que él será capaz de volver eventualmente, pero luego miro la fecha y noto que fue escrito hace un año.
Me preguntaría qué está haciendo aquí, pero creo que lo sé. Sé lo que es tener Grandes Planes, solo para que sean arruinados en un instante. A veces solo tienes que volver a donde comenzaste, volver a las personas que más te apoyan.
Pienso en su rostro en la cena, lo mucho que él y mi hermano se rieron mientras recordaban viejos tiempos. Espero que él encuentre lo que está buscando aquí, ya sea paz y sanación o una vida totalmente nueva.
