Akko sintió su garganta seca de golpe, si le hubieran hecho elegir entre contestarle a Diana o despertar con Finnelan viéndola en su habitación quizás hubiera escogido la segunda, sus manos comenzaron a temblar y su boca no podía pronunciar ningún sonido de vida inteligente. Era ridículo, era Diana, solo Diana por Chariot. ¿Por qué la pregunta la tomaba tanto por sorpresa? No tendría por qué ser tan difícil de contestar. Sentía el calor subir por sus orejas y un tambor sobre su pecho y parecía que la Cavendish no la dejaría de mirar hasta tener una respuesta.

—Helado de frambuesa y algodón de azúcar—El muchacho que les despachaba apareció tal cual salvador en el momento preciso.

—Ah, sí claro —Diana esculco en su cartera con torpeza antes de que una mano le detuviera.

Akko todavía respiraba pesado respecto a la pregunta, pero eso no dejaría que ella perdiera el sentido del porque estaban allí.

—Te dije que yo invitaba—Comentó Akko sin poder mirarla a los ojos, entre enojada y avergonzada. Diana solo atino a guardar su cartera sorprendida por la acción, pero después de un par de minutos cerro los ojos aceptando que a Akko no le gustaba sentirse menos por una cuestión de dinero y a ella tampoco le gustaba sentirse más por eso, a pesar de la velocidad con la que la fortuna de los Cavendish iba desapareciendo si no tomaba el mando la próxima vez que tuviera la oportunidad.

—Son 5 libras señorita—Dijo el muchacho con sencillez a la castaña mientras Akko sacaba su cartera con estampado de Alcor. Una mosca salió volando de ella junto a su estampita brillante de Shiny Chariot del álbum de colección del 2007.

Los tres se quedaron sin nada que decir.

—¿N-no te interesaría cambiarlo por una estampita de Shiny Chariot?. Es repetida, pero es de una colección muy exclusiva, seguro que vale mucho más que cualquier helado—Su rostro comenzó a enrojecer mientras su voz sono apresurada y el chico que desconocía totalmente de la bruja de cabello rojo se limitó a levantar una ceja.

—Yo te la cambio por 5 libras —Comentó sonriendo Diana mientras pagaba y le colocaba una mano en el hombro a la joven bruja que bufaba derrotada y se limitaba a recibir los dos conos de helado mientras la otra le entregaba el dinero al chico.

Este debía ser el día de la vergüenza para Atsuko Kagari. Destinada a hacer el ridículo aparentemente.

—Eso fue vergonzoso—Hizo un puchero Akko tomando asiento frente a la bruja prodigio en una de las mesas de la tienda de helados—Ni creas que esto se quedara así—Advirtió mirando molesta a Diana quien se sentaba con tranquilidad.

—Claro que no se quedara así. Era enserio lo de la estampa—Contestó Diana estirando ambas manos, una para tomar el helado y la otra para pedir la estampa.

—¿No la tienes? —Preguntó Akko reparando en que quizás Diana coleccionaba el mismo álbum cuando era niña sin soltar la estampa.

—Si, pero quiero otra para mi cuarto—Respondió desviando la mirada.

—Ese álbum era fabuloso, siempre me falto la estampa de la ala derecha de Alcor.

—Ahh si, yo si tuve esa—Comentó Diana distraída mientras observaba su nieve con curiosidad.

—¡No puede ser! Te la cambio por esta—Comentó mostrando nuevamente la estampa de su cartera.

—Ni hablar, yo ya te compre esa.—Aseguró Diana con firmeza cruzándose de brazos. La discusión infantil recordándole a Akko que Diana en el fondo seguía siendo una muchacha como ella, a pesar de que la mayor parte del tiempo parecía tener diez mil años de edad.

—Eres buena negociando Cavendish—Akko hizo un puchero y atino a entregarle la estampa.

—Tengo que serlo si quiero restablecer a mi familia—Comentó sonriendo mientras sostenía la estampa de Akko victoriosa—No contestaste a mi pregunta anterior Akko—Señalo sonando más interesada con el asunto de lo que jamás podría admitir.

—¿Eh?—Akko pudo sentir volverse a poner nerviosa, era un chiste, estaba segura de que si Sucy o Amanda hubieran estado allí no la habrían dejado tranquila de lo estúpida que debía verse. Pero es que le era innegable que su relación real con Diana era muy diferente de la que estaba tratando de convencerse a ella misma y los demás.

—Vaya ¿Es muy complicado?—Preguntó Diana con una mano en la barbilla—Creo que debería sentirme un poco ofendida de no ser tu amiga al menos.

—No, no, no, no lo tomes de esa forma—Se alteró Akko siguiendo el hilo de pensamiento que llevaba Diana—Tu y yo pasamos muchas cosas juntas, reestablecimos la magia y detuvimos un misil asesino, esas cosas solo pasan una vez en la vida.

—Pero entonces ¿Por qué me sigues considerando tu rival?—Preguntó Diana intrigada—Te he escuchado decirlo varias veces Akko y es muy extraño considerando que ahora estudiamos juntas para los exámenes y pasamos mucho más tiempo juntas que antes.

—Eso es porque…—Akko se atrevió a solo ver a los ojos a Diana un segundo, sintiéndose derrotada de inmediato al no poder sostenerla sobre sus ojos ni cinco segundos—solo es divertido...—Y más fácil, era algo con lo que Akko podía lidiar sin pensarlo mucho, realmente se sentía siempre incomoda con ello, pero mentir como si no le importara la Diana tampoco estaba bien y era una de las cosas en las que Akko le podía dar la razón a la futura líder de los Cavendish—Tenerte como rival es algo que me provocaba mejorar mucho, eres la única capaz de sacarme de mi cuarto a querer ser una mejor bruja porque tú eres una bruja increíble a la que quisiera alcanzar...igh—El sonido de mono volvió. Diana la miro un momento analizando sus palabras, de alguna forma le extrañaba que Akko pensara así a pesar de todo.

—No digas eso—Diana pareció imitar sus acciones al voltear a mirar su helado un segundo tratando de evadir sus ojos, Akko no supo decir si le había avergonzado, aunque eso parecía definitivamente—Han cambiado muchas cosas desde finales del año pasado Akko y aunque comprendo que no soy la persona más expresiva para ponerlo en palabras, realmente ya no puedo verte en un nivel diferente al mío—A Akko le creció una sonrisa al escuchar sus palabras.

—Ah, entonces admites mi superioridad como la mejor bruja de toda la historia—Expresó con insolencia haciendo que Diana pusiera una expresión molesta.

—No dije nada de eso—Respondió sin darle la razón, antes de suavizarse y sonreírle de vuelta—Pero es cierto que me siento muy diferente contigo, a decir verdad, pienso más al respecto de lo normal—Admitió Diana golpeando los dedos sobre la mesa— antes me exasperaba mucho tenerte cerca, pero definitivamente estar a tu lado me ha cambiado y hay algo que no había sentido en mucho tiempo cuando estoy con alguien.

—¿Con alguien?—Akko se comenzó a sentir avergonzada por algún motivo.

—Si, quizás desde que estaba viva mi madre —No era precisamente lo que esperaba, pero estaba satisfecha—Entiendo que quizás no es un hecho valioso para ti, pero eres una de las pocas personas con las que me siento tranquila de sonreír. Estar contigo es agradable porque es fácil y siento que no tengo que cumplir con alguna etiqueta, eso son cosas que siempre me suceden en la escuela, con los chicos, incluso con mis amigas a veces.

—E-Eso es muy bueno creo—Comento Akko poniéndose un poco tiesa en su asiento—Me alegra que tengas de que reírte al menos—A Diana le comenzaba a exasperar la manera de restarle importancia al asunto de la otra bruja.

—Akko, sé que quizás merezco que me mires como alguien pesada de tratar porque no es como si antes hubiera tratado de hacer tu experiencia en Luna Nova más agradable—Eso sonaba a una disculpa, pensó Akko, aunque sabía que muchos de sus roces de hace tiempo ella misma los había buscado—No obstante, estoy segura de que me hace feliz pasar tiempo contigo.

Sntió que debería contestar algo importante a lo que le estaba contando la inglesa, Diana parecía estar esforzándose mucho por expresarse, se le notaba en cada facción del rostro y tenía razón en que no era muy buena explicándose al hablar, reparo en que cada que Diana le habría un poco su corazón más de una vez, lo valioso de tener su confianza y aceptación permanecía capaz de dejarla sin palabras.

Era como aquella ocasión en la que Diana la había llevado a la tienda de artilugios mágicos luego de encontrarla en la nieve, siendo probablemente la ocasión en la que pudo ver todas esas cosas agradables de Diana que había ignorado por tenerla como una enemiga, siempre se había puesto la barrera de que era una chica pesada y presumida a pesar de que Diana era más amable de lo que la chica guardaba en el silencio y todas sus inseguridades se podían ir si ella estaba cerca, incluso antes de hablar bien con ella, Akko se daba cuenta de que siempre le había sido muy importante llamar su atención, estar a su cabeza, superar sus expectativas, porque sí, claro que habían cambiado muchas cosas, pero eso era algo que no sé iba.

—¿Qué esperas encontrar en los chicos que vas a conocer?—Y allí estaba de nuevo, sintiéndose terrible por entregar a Diana a los brazos de un sujeto sin nombre, Diana parecía incomodarse con esas preguntas también.

—Sinceramente no lo sé—Admitió suspirando—Barbara me dijo hoy que no debería presionarme con salir con alguien que no quisiera y aunque le doy la razón con ello, lo cierto es que en realidad me estresa bastante tener la responsabilidad de hacerlo de todas formas. No soy tan buena con ese tipo de relaciones así que me termino comportando impaciente frente a los escenarios o al menos así me sentí el día de hoy.

—¿Impaciente?—Akko la miro a los ojos, un par de lagunas celestes absortas en su mente. Diana corto el contacto para ver por la ventana.

—Nadie me enseño al respecto de cómo se debería sentir salir con alguien. Es algo que no está en ningún manual como los hechizos que he aprendido—Admitió en voz baja—Y me da miedo...que sea algo que haga mal, algo que no pueda aprender a hacer.

Akko se quedó en silencio tras la confesión de la muchacha, cada latido en su pecho se hacia mas fuerte.

Y no tenía ni una sola cosa que decir, se encontró a si misma con un tema en el que realmente no sabía que aconsejar. Imagino un segundo como seria si el tema lo estuviera hablando con Lotte y las respuestas parecían venir fácilmente. Le habría dicho a Lotte que no tenia de que preocuparse, que encontraría a una buena persona, que si la lastimaban les pondría una paliza, pero con Diana no llegaba a eso, porque la primera idea de solo imaginarla junto a alguien más le ardía en el pecho y no podía llegar más lejos que eso.

—Akko—Diana la sacó de sus pensamientos, haciéndola tragar pesado—¿Tu qué piensas?

Jugo con la servilleta nerviosa un rato.

—No lo sé, jamás he salido con nadie tampoco—Eso era cierto, no había mucho más que decir al respecto—Es un mundo muy raro el universo de las citas, si te sirve una vez intente jugar en Sims algo parecido, tenía mi propio coche y todo, pero no se como sea salir con alguien en la vida real.

—Ya veo —Acepto la líder de los Cavendish, sosteniendo su barbilla sobre su palma.

—Pero si se una cosa—Diana volvió a mirarla —Honestamente creo que no importa. Es algo que creo que tú ya sabes, sino fuera así habrías estado saliendo con cualquiera para complacer a tu familia.

—¿Huh?—La duda se marcaba en cada facción de la joven noble. Akko se limitó a sonreírle. —Que no sepas salir con chicos, no quiere decir que no sepas amar—Aclaro la japonesa—Tus amigos, tus sueños, tu familia, tu mamá en especial. Todos son personas o cosas que amas ¿No?, por lo que creo que es obvio que no tienes que estar con alguien que te cause menos felicidad de la que ya te causan aquellas cosas que quieres—La joven prodigio parpadeo un par de veces. Después de un momento de silencio la chica pareció relajarse y Akko pudo sentir que le tomaba la mano, causando que casi tirara el cono de la impresión.

—Tú también Akko—Le sonrió la chica. Espera. ¿Qué era eso que sonaba tan fuerte en su pecho? oh no, no, no, no, no, seguro que no era eso—Tu también eres alguien a quien yo...—Los ojos de Akko se abrieron como platos, Diana pareció darse cuenta de lo que estaba a punto de decir—a quien yo a-aprecio mucho. Eres parte de esa felicidad—Diana retiro su mano enseguida, pensando en la incomodidad que podría estar causandole a la pequeña bruja.

Akko extraño el calor de inmediato. La bruja suspiro antes de limpiarse con una servilleta.

—¿Y-Ya tienes que irte verdad?—No pretendió sonar como si quisiera correrla, pero recupero un poco de dignidad en sus palabras al hacerlo.

—Si—Afirmo la líder del equipo azul—Tienes razón en lo que dijiste—Atino a decir mirando su reloj—No puedo dar por hecho que cada chico con el que salga vaya a ser tan malo, creo que es más que me cuesta hacerles frente a sentimientos más complicados y por eso desearía algo más simple. Akko se quedó callada un momento.

—¿No tienes responsabilidades como prefecta hoy? —Preguntó recordando que la ocupada agenda de Diana la tenían realizando más y más cosas—Pensé que hacían guardia todos los días, incluso un día me encontraron robando tarta en fin de semana.

—Tendrás que dejar de hacer eso—Reclamó la heredera de los Cavendish—No voy a dejarte salir limpia, aunque seamos más cercanas, y si, si hacemos guardia, pero nos turnamos y Constanze quedo a cargo ahorita mientras que yo hare mis recorridos por la noche.

—Ya veo—La expresión de Akko se veía cada vez más derrotada, debatiendo si decir mucho más de lo que había hecho era lo correcto. Diana solo se levantó de su asiento.

—Te agradezco mucho que me hicieras compañía Akko, siento que las cosas mejoraran a partir de ahora—Finalizo acomodándose el cabello.

—Claro—Akko se quedó embobada un momento—Para eso son las rivales, amigas, no se que cosa. —Diana asintió a su afirmación claramente aun incomoda con la palabra, pero acertó con dejar el tema de lado y se limitó a solo acomodarse el moño de la blusa, sus pasos volviéndose cámara lenta para Akko.

Y cuando Diana se acerco a la puerta apresurando cada paso sin mirarla, Akko sabía que no la podía dejar irse así nada más.

—¡Dianaaaa!—Le gritó antes de que abriera la puerta y la inglesa se quedó en su sitio mirando de reojo solamente—¡Tú también Diana! ¡También te aprecio mucho!—La aludida abrió más los ojos procesando lo que quería decirle, y tras comprenderlo no hizo más que sonreír y girar el picaporte.

Y la vio atravesando la calle, ondear su cabello, afirmar su bolso mientras se alejaba entre la multitud haciendo que Akko comprendiera en ese instante que su suerte ya estaba maldita, tal cual el peor hechizo de magia negra, su suerte no pudiendo ser peor sin lugar a dudas, porque sabía que había algo diferente a lo que sentía respecto al año pasado y semejante caos interno la hizo retirar el orgullo que nublaba su mente solo por un momento y admitirse que si, si se había enamorado de Diana.


Ahhh, me disculpo muchisimo por el retraso con este capitulo, la verdad fue decidia mas que nada, espero poder resolver mas pronto los siguientes capitulos. Muchas gracias a todos los que siguen esta historia.

Algodoncito: Gracias por continuar leyendo la historia mujer, hasta cierto grado tambien lo siento por la Takko, pero a la vez me divierto haha.

AaronVS3: La boca de Akko, su corazón y su cerebro estan controladas por entes separados haha, gracias por leer la historia.

NekuroBK: Gracias por sus buenos deseos, se hace lo posible por darle sentido a los pensamientos de la Takko :D

Syaoran Li Clow: Estoy segura de que las dos se aproximan hacia una serie de muchos descubrimientos.

Wolfrum: Pium Pium

jaydisita.8709: Awww, muchas gracias, estos comentarios siempre me dan mucho animo, me alegra muchisimo que estes disfrutando la historia.

Gracias por sus amables comentarios, nos vemos en el siguiente capitulo.