¡Akko lo odiaba! Cuando se despertó con su pijama simple, el cabello despeinado y su antebrazo limpiando su boca en la cual se comenzaba a asomar un poco de baba de la noche pasada, no tuvo por qué poner a trabajar ni una sola de sus neuronas para darse cuenta de que toda su semana había sido una de las más terribles en todo su periodo de Luna Nova.

Para ese día Diana ya había salido con alrededor de 7 chicos y darse recientemente cuenta de que su anterior rival, copiloto en detener un misil asesino del odio y actual interés romántico se había convertido en eso, en un interés romántico, había hecho ya estragos en la estresante semana de la brujita. Y es que desde ese día en la nevería Akko debía admitir que ya nada lucia igual. Estaba totalmente fuera del control de su propia vida. Su plan A había sido muy simple, se dijo que solo debía negarlo cuando regresaba hacia Luna Nova aquella vez.

—¿Qué te pasa? ¿Por qué pensaste eso?—Se reclamo frente a una vitrina de la ciudad—Eso es terrible y anormal Akko, deja de estar pensando así de Diana.

Pero conforme pasaban los días Akko era más consciente de que ya no podía pensar de otra manera de Diana, todas esas cosas raras que el primer día Sucy y Lotte había señalado que en efecto eran raras tomaban claridad y el resto de las cosas se volvían un torbellino. Ahora ver a Diana era como verla en cámara lenta, sus respuestas en clase, su postura elegante, su estúpido perfume, ugh.

—¿Estas bien?—Le había preguntado Lotte ya un millón de veces, se lo había preguntado Diana misma, santo dios, se lo había preguntado ya Sucy también, eso debía ser preocupante. Estúpida Diana, desde que habían salido a pasear aquel día, ya no podía dejarse de pasear en sus pensamientos, en cada uno de sus sueños.

—Estabas balbuceando su nombre y no nos dejabas dormir—Le reclamo un día Sucy por sus inusuales hábitos de sueño.

—¡Era porque estábamos en batalla!—Si claro, ya nadie le creía mucho eso. A Akko le avergonzaba mucho pensar en que alguien de verdad lo adivinara fuera de los chistes a los que cada vez estaba más acostumbrada por lo distraída que estaba, peor aun, era terrible pensar en que diría Diana, aunque claro, la chica seguía en su misión del año, saliendo con chicos extraños, más extravagantes y ostentosos cada vez, todo por su culpa. Akko pensaba en porque no le había dicho a Diana en primer lugar que seguir las ideas de su malvada tía era una mala idea, era algo que ella desde ese momento no quería. Por otro lado agradecía en niveles exagerados que ninguno de los chicos hubiera conquistado por ahora el corazón de su compañera de clases, pero lo sentía un reloj de tiempo que pronto iba a llegar.

Sucy y Lotte aun no despertaban en ese nuevo día. ¡Era un nuevo día! Era un nuevo año, debía convertirlo en el mejor de su vida aun cuando sintiera que el corazón se le saldría por el estómago si seguía así. Salió de su cuarto adelantándose por primera vez antes que sus compañeras, despertando más temprano de lo normal. Era Atsuko Kagari, la aprendiz número 1 de Shiny Chariot y quien devolvió al planeta la energía mágica.

—Si, hoy Diana no podrá arruinar este d...¡Auch!—Chocó de nuevo, cayendo al suelo y frotando su nariz por el dolor.

—Akko—La reconoció la joven Cavendish sin explicarse porque chocar así se estaba volviendo cada vez más habitual—No te vi, lo siento, unos chicos venían detrás de mi y estaba tratando de perderlos de vista—Y es que incluso encontrársela era toda una pintura.

—Diana, andas demasiado distraída—A Akko le hubiera gustado contestar amable y normal, pero el tema la prendió de inmediato.

La inglesa a diferencia de Akko se sentía en una extraña confusión, cada que se encontraba con la liberadora del gran Triskellion no podía evitar notar que lucía incomoda con algo, que misterio se le había vuelto Atsuko Kagari. Se levantó para ofrecerle una mano.

—Discúlpame—Ofreció la chica con cortesía—Tengo que irme porque si no me encontraran pronto, aunque creo que principalmente es solo que he estado cansada.

—Pues claro, estas llevando demasiadas cosas encima—Señalo Akko sintiéndose extraña por no poder evitar reaccionar de manera infantil.

—Quizás tengas razón —Tienes razón, tienes razón, Akko por una vez le gustaría que Diana dejara de darle la razón. Akko no quería tener razón. No quería que estuviera saliendo con algún tipo extraño por darle la razón. No quería estar enamorada de ella. Era un berrinche tremendo.

El berrinche de Akko era quizás el secreto que a Diana le resultaba aún más confuso desde el mundo desconocido que le resultaba la cabeza de Akko esos días. Entre el propio estrés que mantenía con sus materias, esconderse de chicos que entraban de repente a Luna Nova y sus responsabilidades de prefecta podría jurar que hasta hace unos días Akko era una muchacha fácil de leer. Distraída en clases, estomago de 6 hectáreas de capacidad, amable, enérgica y sensible, así era Akko y seguía siéndolo, pero no podía descifrar que había cambiado en ella que lucia cada vez mas tensa cada que se la encontraba. Después de aclarar que eran importantes la una para la otra no sabía porque la chica se había comenzado a comportar tan hostil. Se suponía que aquella charla había sido para bien, pero ahora se estresaba rápidamente cada que la veía o no dejaba de agitarla cuando le comenzaba a hablar sobre sus citas.

La situación había orillado a la líder de los Cavendish a un lugar en el cual se había tenido que estar guardando sus pensamientos internos al respecto cada vez más porque nadie cercano podía tener una posición neutral al respecto. Si lo hablaba con Hannah y Barbara las chicas gritaban de emoción animándola a salir con cualquier chico por el que no sentía absolutamente nada, caso contrario con Akko con quien ni alcanzaba a hablarlo, la chica se molestaba de inmediato sobre el tema y se ponía totalmente en contra. Era hasta un poco caricaturesco.

—¿Hoy tienes otra cita?—Le pregunto la castaña trayendo el tema que Diana más quería evitar, moverse en ese ámbito se tornaba un tema delicado cada que lo hablaba con Akko, cosa que no entendía porque la pequeña bruja podía ser todo menos delicada.

—No, he suspendido mis planes para poder ponerme al pendiente de mis estudios—Aclaro con firmeza. No era mentira tampoco pero sus nervios no pudieron evitar que mirara atrás recordando que la perseguían y que Akko estaba demasiado tranquila.

—Si no son muchachos guapos son tus novios los libros—Se cruzo de brazos la pequeña bruja haciendo un puchero. —¿Y yo?

Diana razono un momento las palabras de la bruja.

—Ehh…hum—¿Por qué sentía que hablar con Akko tenia un contexto diferente? —¿A que te refieres con eso? —Atino a decir la bruja prodigio causando que Akko se encrispara un poco.

—No, pues a nada, se ve que ya tienes prisa, iré a buscar a mis demás amigas—Se justifico restándole importancia la castaña siguiendo su camino antes de sentir que le tomaban la muñeca.

—Akko, creo que estos días no nos hemos estado comprendiendo bien. —La situación la había alcanzado a exasperar.

—No se a que te refieres —Se encogió de hombros la antes portadora del Shinny Rod abofeteándose mentalmente, estaba siendo muy molesta con Diana sin que ella hubiera hecho nada.

—Si lo sabes—La regaño la británica —Ni siquiera me estás viendo a los ojos Akko, deja de ser tan inmadura.

—¿Pues quién rayos quiere ver tus bonitos ojos?—Diana suavizo un poco el agarre.

—¿Eh?—Debió de escuchar mal claro.

—N-Nada, te estoy pidiendo que me dejes sola.—Se avergonzó la japonesa mirando al lado contrario sin darse cuenta de que en su temperamento volátil le había hecho gritarlo. Diana solo atino a soltarla.

—Lo siento, es que no entiendo que pasa—La escuchó con tono desanimado, más desanimado de lo Dianamente posible. Solo hasta eso Akko se animó a mirarla bien, ella tenía una expresión confundida mirando las baldosas, reflexionando un enigma para Akko. Realmente la hizo sentir mal eso, Diana no tenía la culpa de su estúpido remolino, o al menos no directamente. La chica solo se acomodó la corbata y el cabello ondulado. Si, en cámara lenta, rayos. —Si lo deseas podemos hablar en otro...

—Lo siento—Debió ser una de las pocas veces en las que Akko se había disculpado en su vida. Diana solo parpadeo un par de veces—No era mi intención reaccionar así—La chica se limitó a asentir con expresión neutral.

—Akko, si tienes algún problema conmigo agradecería que me lo dijeras, ha sido una semana muy extraña para mí y de verdad me hace tan poca gracia como a ti tener a un grupo de extraños persiguiéndome y te juro que no me estas ayudando—Admitió recuperando compostura la Cavendish.

—¿Escuchaste eso? —Una voz masculina se escucho por uno de los pasillos despertando todos los sentidos de alerta en el par de brujas.

—Uffff, hombre, sono como ella, vamos a ver—Le contesto otro, terminando de encender el código rojo mientras se escuchaban pasos acercarse. Diana miro con expresión de suplica a Akko, esperando que la chica tuviera un plan para sacarla momentáneamente de eso, rutina que se había hecho cada vez mas habitual. Akko atino a jalarla de la corbata y empujarla al salón limpieza, donde se escondían todos los instrumentos que guardaban los duendes de luna nova.

El lugar no era el más cómodo y era sumamente pequeño, pero les recordó a las brujas que al final estaban del mismo lado y olvidar la extraña charla que mantenían hace rato.

—Te juro que si la escuche.

—Te dije que nos diéramos prisa Ron, Diana es una bruja, puede desaparecer como sin nada—Realmente la idea de desaparecer le gustaba cada vez más a Diana. Cuando se giró a mirar a Akko, esta mantenía una expresión de concentración mirando por el rabillo de la puerta, no pudo escapársele el pensamiento de que lucía algo adorable.

—Se están alejando—Murmuro la japonesa, Diana trataba que en el reducido espacio no hiciera contacto con la piel de Akko, pues en el sitio ya hacia de por si demasiado calor. Akko volvió a cerrar la puerta y a mirarla antes de levantar el pulgar de manera afirmativa, Diana soltó un suspiro de alivio—Igual creo que deberías esperar un poco antes de salir.

—Agh, maldita Finnelan, si solo tire a dos sujetos nada mas—Se quejaba la voz de Amanda abriendo la puerta sin descaro haciendo que las dos chicas ni siquiera alcanzaran a reaccionar. —¿Qué? Woah, esta juventud está cada vez mas hormonal, muy bien Akko—Grito enseñando los colmillos la pelirroja antes de que la metieran a la fuerza—¡Hey! ¡No me incluyan en sus homosexualidades mágicas sin mi previa autorización! Mmmh ¡Mmmmh! —Diana y Akko se encargaron de cerrarle la boca inmovilizándola tratando de sobrepasar la vergüenza.

—¡Podrías callarte! —Le gritó Akko con las mejillas rojas.

—¿Escuchaste eso? —Y allí estaban los chicos de nuevo, genial. Diana y Akko guardaron silencio de inmediato, Amanda también, pero no porque quisiera.

—O'neill, te pido por favor que no asumas cosas inapropiadas de esa forma respecto a mi y Akko—Hasta para regañar en medio de la pena era formal. El reducido espacio ya no hacia posible para Diana no tocar a Akko—Te vamos a explicar, pero por favor no muevas un músculo.

Amanda se limito a asentir con fastidio cuando Akko se acercó a su oído a comentarle porque se escondían, solo hasta que Amanda pudo guardar un nivel bajo al hablar la dejaron libre.

—Pffff, tanto para eso—Se cruzó de brazos la pelirroja—¿Pues que son brujas o no? Para ser tan inteligente es muy tonto que te alteraras así Cavendish, a mi me parece que mas bien solo querías estar con Akko aquí dentro—A Diana le molestaba bastante la sonrisa malvada de Amanda y estuvo a punto de replicar antes de que esta le interrumpiera—Tranquila Cavendish, saldrás de aquí sin que ningún bato se de cuenta que estuviste aquí—Comentó apuntando con la varita al rostro de Diana.

—Pero que…—Akko estuvo a punto de preguntar antes de que una nube de humo saliera de la varita de Amanda.

—¡Metamorphie Vestesse! —Oh no, eso no podía ser bueno. Antes de que la nube se disipara Amanda ya las empujaba fuera del armario—Órale, no tenemos todo el día.

Akko se giro a ver entre el humo morado, de allí salía una imagen de Amanda que Akko ubicaba ya muy bien de cuando se habían colado en la Academia Appleton, era el traje de hombre que ya conocía de la chica rebelde, lo particular fue cuando miro mas detenidamente entre el humo. Un chico de cabello rubio ondulado y vestimenta formal de la academia de hombres aparecía con la expresión completamente irritada, su cabello acomodado en una cola de caballo.

—¿Por qué hiciste eso? —Preguntó Diana mirándose la ropa visiblemente molesta mientras Amanda se echaba a reír—¡O'neill hablo enserio! —El traje de Diana lucia mucho mas ordenado que el que traía Amanda, sumando un par de guantes blancos.

—Oh vamos, te ves bien Cavendish, así ya nadie preguntara por ti, aunque te sigues viendo bastante gay siendo sincera—Akko sintió que si su cabeza fuera un laboratorio de más Akkos, sus trabajadores ya habrían mandado todas las maquinas de operación al carajo y estarían simplemente peleando y arrancando cables.

Ella seguía normal por suerte.

—Amanda, no creo que Diana este bien de esa…

—¿Escuchaste? Oí que dijeron su nombre—Allí estaban los dos chicos de hace rato otra vez, esta vez sin escaparse de la mirada entrando por el pasillo.

—En el mejor momento—Susurro Amanda al par de brujas.—¡Hey! —Saludo a los chicos como si los conociera de toda la vida.

—Hey man. ¿No has encontrado a Diana Cavendish? Llevamos buscándola todo el día y nunca tenemos suerte.

—Ufff man, no la he visto, ha de estar de ñoña por algún lado o escondiéndose con alguien ya—Diana atino a darle un puntapié a la chica, perdiendo todos sus puntos de paciencia—¡Agh! ¡Maldita perra! —Los chicos se le quedaron viendo con una expresión neutral sin entender el porque de sus gritos—Ah, es que hay una perrita en Luna Nova—Trato de explicarse—Me robo un pedazo de carne en la mañana y me acorde. —Los chicos parpadearon un par de veces. Akko se comenzó a preguntar porque si ella seguía luciendo como chica no tenia tanta atención en la escena.

—Bueno hombre, pues yo seguiré buscándola, me adelanto Froy—Comento el muchacho castaño dándole una palmada a su amigo rubio partiendo carrera fuera de su vista. —Amanda, Diana y Akko pensaron que quizás solo verlo fijamente un rato haria que se fuera el tal Froy también.

—¿Por qué nunca los había visto en la academia? —Preguntó el chico mirándolas con curiosidad. —Diana acertó a dar un paso con autoridad.

—Eso no importa. ¿No crees que deberías estar buscando a esa chica en alguna otra parte? Si no vas se te hará tarde —El muchacho que había permanecido callado en todo el dialogo de su otro amigo atino a sonreír de lado.

—Es incorrecto dar por hecho que en Appleton a todos nos gustan las chicas y tu—Coloco una mano sobre el pecho de Diana—…eres muy guapo—Su expresión era de amor definitivamente.

Amanda y Akko casi se atragantan, jodida suerte. Y Diana, bueno, Diana estaba en un disfraz de hombre muy bueno, pero un disfraz al final, por lo que el hecho de que tocaran su pecho implicaba que…

—¡Quítale las manos de allí! —Gritó Akko apartándolo mientras miraba como Diana se ponía de todos los colores existentes. Un grito interno que sonaba en cada parte de la mente de la Cavendish de la profunda vergüenza.

—Woah, tranquila—Se justifico el muchacho quitando su mano del pecho de la chica.

—Ella ya está apartada—Se justifico Akko abrazando a Diana del brazo y si la heredera ya estaba media atontada, ahora estaba estúpida como para reaccionar coherentemente. —El esta soltero—Apunto a Amanda que se alteró de inmediato—Vámonos mi amor—Dio un tirón a Diana con las mejillas encendidas mientras escuchaba a Amanda decirle de que se iban a morir.

—Uhm Akko…—Apenas dieron un par de pasos Diana se aclaro la voz para hablar.

—Era solo para sacarte de allí, ni te emociones—Evadió el tema por supuesto.

—Si, entiendo eso, solo que note que dijiste "Ella" —Akko miro a Diana. Diana miro a Akko.

Fuck.

—Esta es tu habitación, bye—Y corrió como una chita fuera de la vista de Diana.

—Bueno…—Murmuro para sí misma la chica.

Diana bajo las escaleras de la residencia este antes de abrir la puerta de su habitación. Hannah y Barbara estaban sentadas sobre sus respectivas camas, Hannah comía unos pastelillos y Barbara leía su número favorito de Nightfall, al escucharla entrar Hannah se comenzó a atragantar y la barbilla de Barbara cayó al suelo.

—H-Hey—Se trato de aclarar la voz Hannah acomodándose el cabello.

—No, no, no. ¡Soy Diana!—Aclaró la chica vestida de muchacho antes de desaparecer en una nube de humo el hechizo que le había hecho Amanda.

Hannah y Barbara se tranquilizaron al fin. No homo claro.

—Ehm, tu tía te mando una carta—Dio Barbara después de un espeso silencio.

Después de correr como desquiciada, Akko regreso al pasillo de Luna Nova mirado como muchas brujas platicaban con varios de los muchachos que seguían de visita, entre ellos se encontraba un chico al que Akko ubicaba más o menos bien, el mejor amigo de Andrew, Frank.

—¿Frank?—Preguntó la pequeña bruja al muchacho que se mostraba siempre sonriente.

—Akko—Expresó emocionado el chico que vestía un poco más informal de lo acostumbrado

—La bruja que detuvo el misil y devolvió la magia, estuviste increíble, toda nuestra fé estuvo de su lado—Akko se sentía siempre feliz cuando mencionaban el incidente.

—Es mi deber como la mejor bruja de Luna Nova—Sonreía de oreja a oreja—Espera, no me digas que tú también vienes a ver a Diana por favor..

—Oh no, no, yo ya superé eso—Se excusó el muchacho —Uno de mis amigos iba a venir a Luna Nova a ver a Diana pero yo quise acompañarlo solo para visitar a Lotte con quien quede de pasar un rato en la biblioteca un rato. ¿Está por aquí?

—Ahh, todavía te ves con Lotte. ¿Sigues en la friendzone?—A Akko le caía muy bien Frank en realidad, pero sabía que su amiga de lentes era muy densa a la hora de tener pareja, a Lotte le costaba creer en el amor tan repentino de Frank desde aquella fiesta y aunque a veces lo hablaban ella misma admitía que solo no salía con Frank por respeto a sus sentimientos, pues no estaba acostumbrada a tener a alguien enamorado, por muy insegura que fuera Lotte era muy firme respecto a no salir sin enamorarse a pesar de que cada vez eran más cercanos y el rubio no perdía ninguna oportunidad para visitarla, se notaba que pasaban un rato agradable siempre y ambos parecían pasarla muy bien. Akko confiaba en que para Lotte era muy serio y que no tenía alguna intención mala con Frank pero la ocasión para molestarlo nunca faltaba porque cada vez se acostumbraban más a verlo. Y a Frank se le formo un rostro ofendido.

—No, no, ella no me tiene en la friendzone—Contestó incomodo con la sonrisa burlesca de Akko—Ella es muy dulce, así que no tiene por qué captarlo todo como una indirecta, la paciencia es una forma de llegar al corazón de una dulce señorita.—Contesto con elegancia exagerada, a Akko le parecía un poco cómico verlo siempre.

—Frank, llegaste—Sonó una voz dulce entre la gente— ¿O también vienes a ver a Diana?—Lotte se asomó entre el bullicio.—Hola Akko, saliste muy temprano—Sonrió a su amiga percatándose de su presencia.

—Ya dije que no, mi atracción por la señorita Diana fue muy pasajero—Se sintió avergonzado Frank de la imagen que se estaban formando las brujitas de el—Soy un hombre de palabra. Te traje esta también—Finalizó entregándole una pequeña flor a la pelirroja que la recibió con una sonrisa.

—Muchas gracias Frank. Auch—Lotte sintió un pequeño piquete en la espalda, quizás era cupido o Constanze con una AK-47 pidiéndole que se quitaran del pasillo en donde estaban estorbando. Definitivamente era Constanze con una AK-47—Perdón, ya nos vamos—contesto sonriendo nerviosa al arma—Acompáñanos al cuarto Frank, allá deje mis libros—Akko se alteró ante la invitación.

—Lotte, quedamos de nunca llevar parejas al cuarto, Sucy se podría enfadar—A Frank se le encendieron las mejillas, sin poder ocultar el goce que le hacía sentir que le llamaran de esa forma, Lotte solo parpadeo un par de veces antes de reír nerviosa.

—Frank solo es muy amable conmigo Akko, nadie puede enamorarse en solo una fiesta—Sonrió la bruja finlandesa distraída de los ojos de Frank que eran solo un par de puntos que miraban al infinito, los rincones del big bang que se asomaban al portal de la friendzone.

—Oh vamos Lotte—Decía la japonesa mientras la seguía a través del pasillo empujando al pobre rubio.

—Sucy ya llegamos—Decía la pelirroja ajustándose las gafas—Frank vino de visita.

—Ahh, la pobre víctima del maleficio de amabilidad de Lotte—Contestó la experta en pociones quitándose la máscara de gas con la que experimentaba.

—Sucy. ¿Verdad que acordamos no traer novios al cuarto?—Insistió Akko con el tema poniéndose frente a la bruja oscura que solo arqueo una ceja. Esta vez logrando que Lotte ya comenzara a apenarse y se cubriera ligeramente con el sombrero de bruja.

—Pero Diana ya ha venido a este cuarto seguido. No veo porque Lotte no puede traer a su muchacho—El rostro de Akko se transformó de alegre a molesto y avergonzado.

—¡YA TE DIJE QUE DIANA Y YO NO SOMOS ESO!

—Hehe—La bruja invocadora de espíritus río tomando sus libros. Frank examinaba fascinado la habitación. Cuando se acercó al pequeño cráneo que parecía tener luz natural, una pequeña criatura le hizo dar dos pasos atrás.

—Woah, está vivo—Comento sorprendido cubriéndose con las dos manos él rostro.

—Tranquilo, ven aquí—Le decía Lotte al Espíritu de Fuego que subió de los brazos de Lotte a su cabeza—Le llaman la atención los extraños, pero no hace daño.

—No me dio miedo—Respondió reincorporándose el joven tratando de lucir galante.

—Seguro que no—Contesto Lotte sonriendo de manera comprensiva—Apresúrate que hoy la biblioteca cierra temprano—Agrego mientras Frank le ayudaba a sostener los libros y se marchaban por el pasillo iniciando la conversación y perdiéndose con cada paso.

—¿Como crees que Frank se diera cuenta de que le gusta Lotte?—Se le formó la idea en la cabeza a la liberadora del Gran Triskellion.

—Quizás la abeja provocaba efectos secundarios. Explicaría un poco porque Diana y Andrew tienen los ojos en una persona tan boba como tu—Contesto Sucy con simpleza.

—Eso es muy cruel—Se molestó Akko—Y eso no es cierto—Finalizo sentándose con pesadez, si así fuera Diana no estaría saliendo con otros muchachos. Sucy levanto apenas una ceja.

—¿Te sientes molesta con eso?—Preguntó haciendo sus pociones a un lado.

—No lo sé, ya basta. Es algo que no puedo controlar, intento estar muy feliz por ella, pero en realidad no lo estoy—Admitió Akko antes de enrojecer un poco.

—A mí me sorprende que la señorita perfección eligiera tener citas en todo caso. No parece ser del tipo que se interesa en mucha gente—Admitió Sucy intentando encontrarle un sentido.

—Supongo que eso fue mi culpa también, yo le dije que lo hiciera—Akko se inclinaba en su silla incomoda. Sucy solo se le quedo viendo antes de levantar la mano—¿Qué…?—Y golpeo a Akko con la punta del dedo en la frente—¡Auch! ¡Sucy!

—Eres una boba—Resolvió dándole la espalda con fastidio.

—Es natural que salga más con esos tipos, son de un mundo más parecido al de ella al final —Su mirada cayó al suelo ante el pensamiento. Sucy se mantuvo en silencio un momento. Akko se preguntaba porque no era un tema que mejor había elegido platicar con Lotte. Claro que Sucy era su amiga, pero siempre parecía molesta de conversar situaciones más emocionales. La bruja sin embargo hoy lucia inmersa, como si se debatiera un poco sus palabras antes de decírselas a Akko. Esto era particularmente inusual.

—Se que te dije eso y lo sostengo, agregando que también pienso que eres una boba—Sucy se detuvo un momento—Pero la gente disfruta más de tu presencia de lo que crees—Akko levanto la mirada, sorprendida de lo que escuchaba.

—Sucy—Decía con alegría contenida, sus ojos comenzando a lanzar lagrimas exageradas, las que siempre se le formaba cada que Sucy no era tan fría.

—No exageres—Le regaño la chica pálida frunciendo el ceño—pero lo que quiero decir es que eres muy importante para Lotte y para mí, nosotras sabemos que eres muy valiosa para Diana también.

—Ella me pregunto que sentía por ella y no pude contestarle bien—Admitió Akko decidiendo ser más clara con el tema.

—Eso no me incumbe, ya dejemos de hablar de esto, voy a vomitar de tanto drama sentimental Akko—Se volteo su amiga dirigiéndose a sus pociones nuevamente.

—Gracias Sucy—Sonrió Akko para sí misma—Intentare hablar con ella mañana.

—Si, si, como sea. ¿Quieres un poco de té? —Comentó pasándole una taza que Akko acepto alegre.

—No sé qué haría sin ti y Lotte—Sonrió antes de tomar un sorbo del té y escupirlo.

—Yo pensaría mejor en qué hacer cuando te salga un cuerno de unicornio en la frente mañana—Sucy soltó una risa que a Akko no le gustó nada.

—Espera. ¿Que? ¡¿Pero qué hago si Diana me ve mañana?! —Akko se revisó la frente en un espejo de inmediato.

—A Diana le gustan los unicornios, estarás bien.

—Sucyyyyy—El grito se escuchó por el resto de la academia.

Mientras tanto en el cuarto del equipo azul mientras comenzaba a anochecer la lechuza de Diana se asomaba por la ventana.

Suspiro antes de abrir la carta que contenía claramente la caligrafía de la tía Daryl y leer con detenimiento. Bien, esto no eran definitivamente buenas noticias. Gruño molesta en su asiento releyendo una y otra vez.

—Ven—Le pidió al familiar que se estaba acomodando para emprender su vuelo—Necesito que le lleves una carta a alguien—Trato de no pensarlo mucho al llenar de tinta su pluma de ave, solo pensando un segundo si no tendría alguna otra opción viable que no le hiciera arrepentirse, pero no había opción más inteligente. Miró a su familiar rascarse el plumaje y finalizó la carta entregándosela al búho—Ten, llévasela a Andrew por favor.


No se si esto cuenta como capitulo de descanso 8D fue una botana escribirlo, es un capitulo que finalmente es transitorio entre el arco final que no se cuantos capitulos llevara explicando mas de Akko y de Diana en esta nueva confusión, tenía muchisimas ganas de usar a Amanda pero no había encontrado la oportunidad, es un personaje que le pone mucha salsa a las cosas por lo mismo es muy divertida de manejar XD. Tambien estuvo inspirado en un fanart de Mochiro que vi hace mucho por allí.

Aunque se que es extraño, espero que disfrutaran el capitulo como yo goce escribirlo.

FanDeLWA: Yes, a partir de aquí muchas cosas iran cambiando.

AaronVS3: Muchas gracias por los reviews constantes, y si, Diana es mas densa en esta historia pero estoy segura de que en el fondo lo siente.

Diana Schnee: Me alegro muchisimo de que le encantara el capitulo pasado, darse cuenta de que estas enamorado puede ser muy complicado, pero al final tambien creo que es hermoso, espero que disfrutaras este capitulo tambien.

Bleach010915: Creo que desde el inicio de esta historia Akko sabe que no son rivales, es mas que su terquedad no es muy buena combinación con su estado de verguenza. ¡Gracias por leer!

Syaoran Li Clow: No, estoy segura de que Diana no se ha dado aun cuenta, pero alguna vez le caera el balde haha, para Akko creo que es mas complicado lidear con haberse dado cuenta. ¡Gracias por la leída!

¡Saludos! hasta el proximo capitulo.