Diana había sobrevolado con varias horas de antelación a la fiesta aquel domingo concentrada en que esa noche pudiera terminar pronto. La mansión de la familia Cavendish se veía desde uno de los cerros de Weidingburg donde los empleados preparaban los detalles para la fiesta.
—Ana—Saludo a la mucama que salía a recibirla junto al resto de los criados de la mansión.
—Bienvenida señorita, la estábamos esperando —Saludo con alegría contenida la vieja mujer. Diana devolvió la sonrisa con simpatía—Llego bastante temprano.
—Mi tía me pidió que me presentara antes para indicarme desde que posiciones nos acomodaríamos en el salón.
—Entiendo perfectamente. Deje que le ayudemos con sus maletas —Comento la mujer mientras otro de los criados tomaba las maletas e ingresaba por la puerta principal. Desde las escaleras del elegante salón apareció con un elegante vestido y bufanda de plumas la tía Daryl, a su lado pudo visualizar a sus primas Maril y Merill Cavendish.
—¡Diana! Que agradable tenerte de vuelta en casa—Comento con los brazos alzados la mujer antes de abrazar a la chica que inevitablemente se puso tiesa ante el contacto.
Para Diana la relación con Daryl era aún extraña, por un lado, ya no tenía cerca la actitud venenosa de su tía ni la relación ácida que habían mantenido desde la muerte de su madre, pero por otra parte aun le resultaba complicado ser afectuosa a las muestras de acercamiento de ella. Diana tenía que reconocer que después de salvar la vida de la mujer de la maldición de Beatrix, Daryl realmente se esforzaba por tener una mejor imagen y relación con ella, aun si lo manifestara de la forma equivocada. Si, la personalidad excéntrica y presumida de Daryl permanecía siéndole densa y era quizás algo que Diana jamás podría borrar de la mujer, pero finalmente era la persona a cargo de ella en ese instante en todos los trámites escolares y familiares mientras no cumpliera la mayoría de edad y también valoraba el esfuerzo que la mujer ponía en que se comportaran como familia a pesar de las claras diferencias.
—Feliz cumpleaños tía—Contestó con seriedad la chica cuando la mujer se alejó del abrazo—También me da gusto que estés sana, me estaba preguntando si recibiste la carta que te envíe hace dos semanas.
—Ah, claro que la recibí—Comentó con modestia la mujer— Parecía un asunto muy importante ¿Por qué tiene que esperar esa charla para después de la fiesta? ¿Acaso no invitaste a ningún muchacho afortunado a la fiesta?
—Si, invite a Andrew Hanbridge para el baile de apertura—El rostro de Daryl se llenó de sorpresa—Pero ese no es el tema del que debo conversar contigo.
—¿Andrew? Vaya eso si es particular. ¿Estas saliendo con el?—Diana se limitó a mirar al suelo antes de hablar.
—Hay una persona de la que estoy enamorada, pero esa persona no pudo venir hoy, así que en su lugar invite a Andrew.—El tema trajo la atención de los criados y sus primas seguido de un silencio espeso mientras podía sentir crecer sus nervios al tener las miradas ajenas concentradas en lo que decía—Es eso de lo que quiero hablar contigo después del evento
—Entiendo—Comentó sonriendo la bruja invocadora de serpientes—En todo caso es una buena noticia que no se puede ignorar fácilmente, pero debes venir muy cansada de tu viaje, descansa un momento antes de prepararte para la fiesta.
—Se lo agradezco—Respondió Diana con cortesía mientras ella y Ana se dirigían a su cuarto dejando atrás a todos.
—Señorita...—La mucama tenía mucha curiosidad al respecto mientras caminaban, pero no tenía idea de cómo iniciar—¿Está segura de que está interesada en salir con esa persona que dice?
—Anoche lo repase muchas veces y estoy segura de ello Ana, pero eso no significa que esa persona vaya a querer salir conmigo—Aclaró la Cavendish caminando rápido hacia su antiguo cuarto.
—Yo le dije a la señora Daryl que era una muy mala idea obligarla a salir con diferentes caballeros, pero por como lo dice parece que se ha fijado en alguien con quien no ha salido antes ¿No?—Cuestiono con calma la mujer adulta.
—En realidad ese es uno de mis problemas —Comentó al abrir la puerta de su cuarto y dar un paso adentro—Soy consciente de las implicaciones y problemas que puede traer salir con alguien como ella, pero espero que la tía Daryl eventualmente pueda tolerar su presencia.
—¿Como...ella? —Diana atino a ponerse tensa de golpe ante su descuido.
—N-necesito un momento a solas Ana, gracias por acompañarme hasta aquí, la veré más tarde en la fiesta—Diana no quería ser descortés, pero no pudo evitar cerrarle la puerta a la mujer que se quedo parada en el mismo lugar totalmente en blanco.
—Bueno, no quiero ser entrometida tampoco—Dijo para si misma la mucama antes de regresar sobre sus pasos hacia el salón para ayudar a Daryl.
Diana suspiro en el interior de su habitación. Definitivamente sus palabras cada vez la estaban traicionando más.
Se acerco al borde de la cama y observo el sitio, los muebles seguían luciendo iguales a la última vez que había estado en la mansión y el motivo de que permanecieran donde mismo se limitaba a un recuerdo que quizás nunca podría dejar morir.
Se pregunto un momento al mirar por la ventana que habría pensado su madre de la situación que pasaba. Por un lado, la noble Bernardette Cavendish nunca había sido una persona pesada con sus gustos y decisiones, pero por otro tenía altas expectativas de ella como bruja y futura heredera de la familia.
Y el solo pensar en mantener una relación con una chica que no solo se enfrentaba a las actitudes conservadoras de su familia por ser mujer, sino porque Akko era una chica de padres no mágicos hacía que Diana intentara encontrar una respuesta en imaginar cómo reaccionaría la única persona de la que le importaría una opinión si aun viviera dentro de esa casa.
A Diana no le importaba que Akko fuera eso, nunca le había importado como para ignorar los méritos que la japonesa traía a cada parte que entraba, su corazón habiéndose convertido en uno de esos lugares. Akko la hacía feliz sin duda alguna, y la hacía sentir cosas que nadie antes le había causado y eso era suficiente para Diana.
Durante la tarde Daryl le mostraba todas las consideraciones que había tenido al adornar la casa, unos hermosos candelabros colgaban del salón principal.
Bajo las escaleras Daryl le indicaba donde tenía que acomodarse con Andrew cuando las piezas musicales comenzaran, ella no pudo evitar viajar en el pensamiento.
Afuera de la casa los invitados realizaban una fila en la entrada, una limusina a tan solo un par de kilómetros se dirigía a la casa. Andrew miro por la ventana reconociendo el poblado.
—Gracias por dejarme venir contigo en la limusina Andrew—Agradeció con simpatía Lotte Yanson, quien movía los dedos nerviosa acompañada de su pareja de baile. El mejor amigo de Andrew se acerco tomando el hombro de la pelirroja.
—Nada que agradecer, Andrew es un tipo genial cuando quiere—Comentó sonriendo el rubio mientras el aludido se giraba a verlos.
—Aun así, es muy amable de tu parte—Respondió dirigiéndose a Lotte—Eres la pareja de Frank ¿No?
—Jaja—Lotte sonrió nerviosa mientras sus mejillas tomaban color—N-No exactamente todavía.
—¿Akko y Sucy no se molestarán de que no vayan contigo? —Interrumpió Frank la explicación de la chica.
—¿Akko y Sucy? —Lotte se pregunto hasta cuanto debía decir mirando hacia el techo del auto.
—Rápido, rápido Sucy—La apresuraba con la palma Akko.
—Ya te he dicho un millón de veces que esta cosa no va tan rápido con dos personas montadas—Le respondió la bruja de cabello rosado—¿Por qué no trajiste tu escoba?
—La deje en el taller de escobas por la caída de la otra vez—Se encogió de hombros la antigua portadora del Shiny Rod—¿Trajiste lo que te pedí?
—Claro. ¿Cómo me podría perder cuando falle? —Comentó sonriendo la amante de los hongos.
—¿Qué quieres decir con eso? —La regañó la bruja castaña.
—Nada, es solo que casi siempre lo echas a perder—Comentó con sencillez aterrizando por uno de los lados de la mansión—Iugh, gente—Comentó Sucy mirando como habían muchas personas en la entrada de la mansión—Ah, mira, ya llegó Lotte.
—Vengo en un momento Frank—Se excuso la amable chica corriendo hacia el lado izquierdo de la mansión.
—Lotte—Le llamo el chico pero aun así la dejo ir. Andrew se limito a levantar una ceja y mirar a los invitados, hasta ahora no había señales de Akko.
Lotte se tomó el corazón tomando aire luego de correr hacia donde estaban sus amigas.
—Perdón por no haber venido con ustedes—Se disculpo ajustándose los lentes.
—No te preocupes Lotte, te ves muy bonita con el vestido que escogiste—Le respondió Akko señalando la ropa que traía, haciendo que la pelirroja se sonrojara ante el cumplido.
—Gracias Akko—Contestó con simplicidad.
—En realidad es bueno que vinieras con Frank—Comenzó a formular Sucy—Necesitamos a alguien que pueda vigilar como van las cosas desde el punto de vista de los invitados y le cubra la espalda a Akko.
—Ciertamente puede ser útil eso—Concordó la japonesa—Sucy, saca la poción que te pedí conseguir.
—¿Poción? —Pregunto la fan de nightfall—Esperen un segundo ustedes dos. ¿Qué están planeando? ¿No era nuestro papel solo distraer a Andrew? —Cuestiono la más inocente viendo como Sucy sacaba un frasco con un líquido brillante.
—Es solo un potenciador de magia de transformación que tendremos que seguir usando en lo que Akko sigue mejorando en eso—Aclaró la experta en pociones.
—¿Han hecho esto antes? —Preguntó la invocadora de espíritus mirando como Akko tomaba el envase con seguridad.
—Una vez me convertí en Diana cuando traíamos el asunto de la cámara del tiempo—Aclaró con sencillez Akko—La profesora Backcock me dijo como se hacía—Explicó mientras sacaba el pañuelo que el joven Hanbridge había tirado en el pasillo—Y mientras tenga un objeto de esa persona debería funcionar—Sucy y Lotte se quedaron observando el objeto del joven Hanbridge mientras Akko destapaba la poción y la bebía de un trago preparando su varita—Metamorphie Facciese
Una nube de humo se extendió sobre el cuerpo de la bruja disipándose solo para dejar ver a un atractivo muchacho de cabello castaño.
—No puedo creer que enserio pensaran que esto es una buena idea—Comentó Lotte tomándose el rostro—Bueno, habían sido días muy tranquilos.
—¡Funciono! —Celebro Akko mirándose las mangas—Soy Andrew Hanbridge—Comentó con orgullo—Ahora solo tengo que encontrar a Diana y ella bailara toda la noche conmigo, es un plan perfecto—Explicó antes de correr detrás de la mansión—Vigilen que todo salga bien.
—¡Akko! —Le llamo la bruja de lentes, pero desde que desapareció la castaña atrás del castillo, Lotte supo que ya no tendría otra opción y cerro los ojos resignada a su deber. El sonido de otra opción abriéndose siendo el único motivo para abrir los ojos de nuevo y voltear hacia atrás—¿Qué estas haciendo Sucy? —Preguntó mirando como la chica sostenía otra poción exactamente igual a la que se acababa de tomar Akko junto a una carta de Shiny Chariot en la mano.
—Nuestro deber es distraer a Andrew ¿Correcto?—Explicó a medias mientras Lotte le ponía más atención a la carta, era la carta premium que Diana le había entregado a Akko el año pasado—Y Andrew está interesado en Diana ¿No?
—E-Eso creo—Respondió Lotte sin confiar en las intenciones de su amiga.
—Bueno, pues aun si el plan de Akko fracasa y queda pésimo frente a la familia Cavendish, al menos podemos prevenir que Andrew se enamore de Diana—Explicó antes de sacar su varita.
—¡E-Espera allí!
—Metamorphie Facciese—Lotte debía tener las amigas más locas sobre la tierra. Se cubrió los ojos mientras del humo aparecía Sucy con un vestido azul, idéntico como el que habían visto traer a Diana.
—Funciono—Expreso con monotonía la bruja mirándose el atuendo, el rostro de Diana jamás luciendo tan macabro—Vamos con Andrew y tu chico—Dijo la bruja dándole la espalda y apresurándose hacia la puerta principal.
—¡Sucy! —Lotte ya no sabía si la estaba regañando o estaba inmensamente preocupada. Solo hasta que vio a la bruja más excéntrica que conocía con la apariencia de Diana Cavendish se dio el tiempo de relajar los hombros y sonreír. Quizás les hacían falta estas aventuras mas de lo que recordaba.
—Bueno, pues parece que estamos listas para recibir a los invitados, muchas gracias por venir temprano Diana, eres la estrella de esta fiesta—Comentó con orgullo la tía Daryl a sus hijas y a la joven heredera de la familia Cavendish.
—No tienes nada que agradecer tía, espero que la pases bien—Respondió feliz de que se acabaran todas las indicaciones de la fiesta mientras se preparaban para ir al frente a recibir a todos los invitados.
—¡Diana! —Una voz masculina la saco de su zona de confort pasajera. Al girarse vio acercarse a la persona que menos quería ver.
Estúpido Andrew.
Aunque había algo muy peculiar, el chico portaba una enorme sonrisa, una extraña sonrisa.
—Andrew, que agradable sorpresa—Se adelanto la mujer mayor mientras Diana veía al joven Hanbridge ponerse increíblemente incomodo ante la presencia de Daryl.
Extraño.
—Hey, Hanbridge—Una reconocida figura corría esquivando invitados en el patio principal de la mansión, los invitados poniendo su atención en la próxima líder de la familia Cavendish que se apresuraba a saludar al hijo del conde Hanbridge quien se asomo ante el llamado para reconocer a Diana entre el público.
La chica portaba una extraña sonrisa, una sonrisa entre fúnebre y planificadora.
Extraño.
Ahhhh, quiero disculparme por los mil años sin actualizar, tengo que terminar esta cosa en algun momento si o si 8D
Diana Schnee: La fiesta es hoy y el desastre comienza XD, la verdad yo tambien me divierto mucho al respecto.
AaronVS3: Jajajaja, intensidad es el segundo nombre de esta historia (?)
NamSuki: Las queremos así de idiotas :3 Mi intención tampoco es maltratar a Andrew uwu pero esta cosa sigue siendo 100% diakko
jaydisita.8709: Definitivamente Akko esta llena de ideas muy extrañas XD me alegra que disfrutaras el capitulo pasado.
Eikaros:Me disculpo profundamente por la tardanza ;w; pero la historia abandonada no esta, gracias por leerme :D
Mir: Ay :'D lo lamento mucho de verdad, continuado esta esta cosa ya ;)
Yuzuchi Mbp: Tampoco quiero dejarla tirada XD, necesito acabar esta historia si o si, me encanta que sea de tus historias favoritas ay :'D mis feels
¡Muchos saludos!
