Disclamer: personajes de JKR

Bueno, una escritora "FAMOSA" dijo por ahí que había escrito cierto fic, porque no quedo contenta con la versión oficial de sexto libro. En vista de eso, yo también voy a contar mi versión del sexto libro. No se preocupen no aparecerán ni Aragorn ni Legolas lo prometo, tampoco ningún anillo ni tampoco ninguna Mary Sue. Ah y tampoco sucumbir en la tentación de un duelo de espadas. Esto simplemente esta siendo escrito casi para mi disfrute personal, j eje j eje j eje je. Claro ni en sueños pretendo ser mejor escritora que la JKR, pero de todas formas disfrútenlo como yo. Por cierto ese fic, el que mencione, o ¿no?, me lo leí y me parece estupendo, pero no puedo perder la oportunidad de burlarme de mi, de todos, en fin , Sorry.

Gracias a Mad Aristocrat, Fiona, Tildita, nanita44445, Karix7, Josean,iye.hermione,alemar107, por favor le pido a todo el mundo que deje un rr, aunque sea para insultarme. !No les he dicho!, estoy hecha de teflon, todo me resbala, je je je je. No mentira, es broma, dejen rr.

Capitulo 2 Un nuevo despertar (Draco Malfoy must be die).

Draco entro a su habitación, en las mazmorras de Slytherin, sin aparecerse en el banquete de bienvenida. Si pensaba que no le podía ir peor esa noche, termino golpeando a Potter y dejándolo petrificado en el tren. Si su intención era pasar desapercibido había fracasado estrepitosamente. Su mano acaricio instintivamente su antebrazo izquierdo donde estaba, mordiéndole la carne, la marca oscura. Ese comportamiento errático debía acabarse, no debía llamar la atención, era crucial para su plan. No haría nada en relación a Potter, era su enemigo declarado, pero a la sangre sucia tenia que quitársela de encima, no podía andar por el mundo golpeando mujeres, así que haría un pacto de no agresión con ella.

Draco se echo en la cama completamente vestido, ni los zapatos se quito. Cerró los ojos rogando estar lo suficientemente cansado para no tener pesadillas.

Hermione conducía a los niños de primero a la sala común de Gryffindor. Caminaba por los pasillos distraída en sus pensamientos. De alguna forma logro evitar y esquivar la retahilla de preguntas de Harry y Ron, cuando apareció de manera sorpresiva en su vagón, bastante agitada. La sangre se la había quitado con un hechizo, pero el susto lo tenia incrustada en el rostro. Luego al parecer Harry también había tenido su momento "Malfoy", lo cual reafirmaba, que ese ingreido había regresado mas sádico que nunca. Pero ella todavía no podía deshacerse de la sensación de culpabilidad de haberle abierto la cabeza en dos. Hermione movió la cabeza de un lado a otro, bueno era cierto, se sentía culpable, pero ese desgraciado bien que se lo merecía, además Harry no la había pasado nada bien. Por otro lado estaba el asunto de la marca tenebrosa, ¿seria cierto que Malfoy ya era un mortifago? ¿O serian solo alardes de los Slytherin?, temprano en la cena, había escuchado un comentario de las hermanas Patil, afirmando que era el chisme de la noche en la mesa de los Slytherin.

No podía entender, para que Lord Voldemort quería en sus filas a un chico de 16 años, que ni siquiera había terminado su educación mágica. Lo mas seguro fuese que el propio Draco Malfoy hubiese empezado los rumores, para si añadir a su fama de chico mas apuesto de la escuela ( Hermione al pensar esto , se metió el dedo índice en la boca, intentando provocarse nauseas, los niños de primero la miraron asustados y se apartaron, ella les sonrió) la de hombre peligroso entregado al mal. Bueno había algo que no podía negarse, en tercero ella fácilmente le había dado un puñetazo en la cara. Pero en el tren ella sintió que se estaba enfrentando a un hombre y no a un niño, cuando él le apreso el cuello con sus poderosas manos. Se había sentido totalmente indefensa, en su poder, algo que nunca le había pasado con Draco Malfoy, en general se sentía en igualdad de condiciones con él. Pero eso había sido hasta hoy, había necesitado de toda su energía para patearlo. Todavía tenia las marcas en su cuello, lo había disimulado con la bufanda. Por alguna razón, esos moretones no desaparecían con los hechizos comunes, no quería ir con Madam Pomfrey porque seguramente ella haría un montón de preguntas incomodas que ella no quería responder. Y el único testigo, Theodore, no diría absolutamente nada, estaba segura de ello.

Llegaron a la sala común, la señora gorda como siempre le pidió la nueva contraseña.

-Tiempos de cambio- dijo ella, el retrato se abrió y todos pasaron al interior de la torre de Gryffindor. Ya Ron y Harry estaban allí, pero de manera inexplicable, ambos mantenían un silencio sepulcral, indiferentes a la atmósfera festiva de alrededor, con todo el mundo reencontrándose y recordando travesuras del verano. Harry estaba mirando a Ginny en ese momento con una expresión de melancolía, y Ron echaba un vistazo sobre Lavender Brown disimuladamente. Hermione sonrió y decidió pasar directamente al dormitorio. Ver como sus dos amigos lucían como dos trolles atrasados, en sus primeros pinitos en el largo y espinoso camino del amor, no se le antojaba para nada esa noche. Ya ella había tenido suficiente con un año de noviazgo epistolar con Victor Krum. Hermione llego a su habitación de prefecto, se descalzo, se echo sobre su cama y sin desvestirse, cerro los ojos, esperando que el día siguiente fuese mejor que este, lo había estado analizando y si quería pasar el resto del año tranquila, se comería su orgullo y trataría de llegar a un pacto de no agresión con el imbecil del rubio. No le tenia miedo, pero sabia que debía ocupar su mente en cosas mas constructivas que andar ideando la nueva maldición que le echaría encima si él se atrevía a acercarse a un metro de ella.

El día amaneció radiante, los últimos rayos de sol del verano, se metían traviesos entre las cortinas de la ventana, Draco abrió los ojos y sintió una explosión en su cabeza. ¡Demonios!, que manera de comenzar el año escolar, con un espantoso ataque de migraña. Genial, si así había empezado el día, quería un giratiempo ya, para que fuese de nuevo de noche y llegara la hora de dormir. Molesto por el sol, busco en su mesita de noche y encontró lo que buscaba, las sales calmantes que su madre siempre le preparaba para su jaqueca. Tomo algunas con un vaso de agua, y se dispuso a asearse. Poco a poco el dolor de cabeza fue cediendo y si bien de alguna manera permaneció, era bastante soportable. Tomo su mochila y bajo por las escaleras, con su horario en su mano, su primera clase, doble tanda de Defensa contra las artes oscuras con los Gryffindor. Draco arrugo la cara, otro maldito día empezaba, quizás peor que el anterior.

Hermione llego tarde a la clase, se había quedado dormida y se sentó en su pupitre tratando de pasar desapercibida, pero Snape de espaldas comento tranquilamente:

-Srta Granger, que placer honrarnos con su presencia, 10 puntos menos para Gryffindor por llegar 5 minutos y 30 segundos tarde- Snape continuo escribiendo en la pizarra las instrucciones para el hechizo Depulso.

¿Cómo demonios le hacia ese hombre? Hermione resoplo, miro a su lado y vio que Ron hacia todo el intento de no quedarse dormido, sin duda había pasado la noche en vela. Ella le dio un codazo, cuando sintió la cabeza de él sobre su hombro. Ron se despertó sobresaltado.

-Hey- le dijo él con un chillido.

-No te duermas- contesto Hermione, entonces ella se dedico a morder la punta de un lápiz, distraída, sus labios se cerraron coquetos sobre este.

Draco se hallaba sumergido en el libro de magia oscura, Male maleficarum, que tenia camuflajeado en el pupitre, cuando levanto la vista y la vio de nuevo. Sentada de manera casual en su silla, la espalda recta con los senos erectos, una pierna hacia un lado del pupitre, tan desvergonzadamente separada de la otra que pudo divisar a Theo Nott mirándola con la baba cayéndosele de la boca, ella cambio de posición y su falda subió un poco, Theo abrió los ojos como platos y Draco se aseguro de que él no lo viera también mirando a la sangre sucia y la siguió observando. Ella estaba apoyando la punta de los pies sobre el suelo como una bailarina, su cabello de nuevo recogido en una cola de caballo, mostrando un cuello blanco y perfecto como el alabastro y además unos mechones salvajes que caían suaves enmarcando su rostro. Sus labios rosados se cerraban en ese momento sobre el borrador de su lápiz, sus ojos estaban concentrados en el pizarrón, pero sin duda ella estaba distraída mordiendo el lápiz, toda una "lolita", inocente sin saber el significado freudiano de sus actos. Pero al parecer ya Nott tenia toda una historia pervertida desarrollándose en su mente, o por lo menos eso le pareció a Draco, por la forma en que la miraba, casi queriéndola desvestir. "Es cómico como las hormonas te hacen un esclavo" pensó Draco divertido por la actitud de Theo y por un momento, su mente critica analizo, "porque ella no se suelta el cabello, ya no esta tan horrorosa como antes, de hecho es bastante linda, sin duda se vería mas interesante con el cabello suelto".

Draco impulsado por la curiosidad, seguía observándola, vio como llevaba su mano al borde de su falda, para bajarla ya que se le había subido un poco, y luego la poso suavemente sobre la mesa del pupitre. Esos gestos comunes y cotidianos, pero de alguna forma cargados de una sensualidad insultante lo tenían intrigado. Siempre había reparado en ella, era bien atractiva, pero nunca mas de dos segundos, era una sangre sucia, la peor escoria posible, pero allí estaba él, tenía 10 minutos observando como ella mordía un lápiz, como un perfecto idiota. De pronto Draco decidió que era suficiente el tiempo que había perdido y se dedico a seguir leyendo su libro. Tenía una tarea titánica por delante y debía enfocar su mente en ella.

Termino las dos horas de clase y sus ojos volvieron a chocar miradas, pero esta vez ambos estaban tranquilos y lo menos que querían era enfrascarse en una discusión.

Cuando ella paso por su lado, en la salida, él le tomo el brazo, ella se trato de desafar pero Draco se lo impidió.

-¿Qué quieres?- dijo ella con fastidio, mirando alrededor, esperaba que ni Ron ni Harry se diesen cuenta de la conducta abusiva y por que no decirlo posesiva de Malfoy. No quería una pelea y menos en el salón de Snape. Sin embargo Malfoy lucia aparentemente calmado, así que ella aguanto que él le apretara el brazo. Cuando fue evidente de que ella no iba a escaparse, Draco aflojo un poco su mano.

-Hablar contigo- dijo Draco ahorrándose el insulto- pero no aquí, en la biblioteca, es terreno neutral y con bastantes testigos para evitar que nos matemos, aunque sea por accidente.

-Hecho Malfoy, nos vemos allí en una hora- dijo ella- ahora por favor quítame tus garras de encima.

-Con gusto- dijo él de manera fría y cortante. La vio como caminaba rápidamente hacia la salida y él se quedo un rato mas investigando en su libro.

Hermione llego a la biblioteca 15 minutos antes y decidió pasear por las estanterías. ¿Qué querría hablar con ella el rubio desteñido mas desagradable del planeta tierra? Repaso mentalmente todo su arsenal de hechizos y maldiciones por si acaso, miro algunos libros a Aritmancia y luego de tomar por lo menos cinco volúmenes, decidió ir a una de las mesas vacías. Abrió un libro y se concentro en la lectura, cuando sintió una presencia en su espalda. Hermione rodó los ojos, allí estaba, como toda una serpiente, a la expectativa.

-Siéntate- le dijo ella sin despegar los ojos del libro.

-Yo no acepto ordenes tuyas-respondió Draco- un por favor no estaría de mas.

-Por favor, Malfoy, siéntate- dijo ella todavía leyendo.

Draco sonrió satisfecho y se sentó, enfrentándola. Hermione se tomo su tiempo, cerró el libro y le dirigió una sonrisa sardónica:

-De que querías hablarme- dijo ella con fingida cortesía.

-Bueno- Draco se acomodo en su silla y se acerco a la cara de ella, con su mirada mas fría y desafiante que nunca- He decidido rebajarme y hablar con una sangre sucia como tu para…………………..

-Oh por Merlin- Hermione perdió la poca paciencia que tenia y se levanto, él la jalo por un brazo y la obligo a sentarse. Ella le piso un pie con fuerza, Draco bufo indignado.

-Esta bien, sin insultos- dijo él sintiendo su pie palpitar del dolor- y sin violencia. He decidió hablar con una persona de tu condición ya que quiero que la paremos ya de una vez por todas y para siempre.

-¿Cómo? No entendí- dijo Hermione abriendo los ojos como platos, él se le había adelantado y estaba pidiendo una tregua. Eso estaba muy raro, de seguro el golpe del día anterior le había afectado la personalidad o………………..(y esto era una posibilidad bastante real)……………..él estaba planeando algo. Y conociendo los antecedentes del sujeto en cuestión, ese algo no seria nada bueno.

-Que ante todo soy un caballero y no me gusta estar golpeando mujeres, aunque la mujer o el proyecto de mujer se llame Hermione Granger- dijo Draco secamente. En realidad él no pensaba que ella era un proyecto de mujer, de hecho le parecía que era toda una hermosa mujer, pero primero muerto antes de que Hermione se enterase de que él la consideraba bella. Además fuese una belleza o no, igual no podía ser considerada por él como algo mas que un ser inferior y eso lo tenia bien claro, sin ninguna duda- No te has puesto a analizar todas las veces que nos hemos peleado y lo inútil que ha sido. Me niego rotundamente a seguir perdiendo el tiempo de esa forma, igual tú no eres contrincante para mí, si fuera Potter otra seria la historia.

-Mira, infeliz, proyecto frustrado de hombre o como sea- dijo entonces Hermione hirviendo de la rabia- Yo puedo contigo y con cuarenta como tú. Pero he de darte la razón, lo más patético que he hecho en la vida es golpearte como un saco cada vez que me da la gana.

-Si ya me di cuenta de tus instintos asesinos- dijo Draco con rencor, tocándose la cabeza- te juro que la próxima vez que me pongas un dedo encima, ni siquiera te acordaras de ello. Tus métodos muggle son la cosa menos elegante que he visto en la vida.

-Pero efectivos, no Malfoy- dijo ella enseñándole los dientes en una sonrisa amenazante – eso es todo lo que ibas a decirme.

-Si , ¿que decides?, la guerra o la paz- dijo Draco ya fastidiado de lo larga de la conversación, aunque apenas llevaban 15 minutos discutiendo, en voz baja. Sus gestos de incomodidad no había pasado desapercibidos por nadie en la biblioteca. Todo el mundo se preguntaba que rayos estaban hablando una Gryffindor y un Slytherin.

-Por muy buena que sea la idea de patearte el trasero- dijo ella cruzando los brazos sobre su pecho- decido la paz, tengo muchas cosas de que ocuparme este año. Así que esto es una tregua Malfoy, entre tú y yo. Lo que Harry y Ron hagan contigo no me interesa. Pero si la rompes, entonces será la tercera guerra mundial.

-¿Queeeeeee?- pregunto Malfoy que no había entendido lo ultimo- Olvídalo debe ser algo muggle. Ok sangre sucia- Hermione alzo una ceja y le enseño la varita, Draco agrego-¿también se incluyen los insultos verbales?- ella asintió- Lastima, ya me había acostumbrado, esta bien Granger, entonces será distancia y categoría entre nosotros.

-De acuerdo, y la tregua empieza, justo ahora- Ella se levanto llevando consigo los libros que había buscado en la estantería.

Draco iba a levantarse también cuando de pronto vio que ella había dejado su bolso, miro a todos lados para percatarse que nadie lo miraba y entonces reviso el bolso de la chica. Dentro había espejos, maquillaje, bastantes lápices y plumas, un frasco de tinta, algunos pergaminos y una pequeña libreta. Draco hojeo la libreta y de pronto se percato que era una especie de Diario. Sin poder contener la curiosidad, se guardo el diario y dejo el bolso en uno de los estantes, de seguro ella no recordaría exactamente en donde lo había dejado. Y él saldría del pozo oscuro en donde estaba metido por un rato, divirtiéndose leyendo los secretos y las tonterías de una bruja adolescente. "Lo máximo" se dijo Draco a si mismo y echo andar a la torre de Astronomía para su próxima clase.

Cinco horas y varios incidentes desagradables después, entre los cuales destacaba una pelea con Pansy en la que ambos terminaron. Draco caminaba hacia las mazmorras, con cara de pocos amigos, cuando de pronto se vio interceptado por…………………….Snape.

Draco paro inmediatamente, cuando Snape se arremango la túnica y le enseño la marca tenebrosa. Draco lo miro con desprecio y trato de pasar de lado, pero Snape le bloqueo el camino nuevamente.

-Draco, pedirás mi ayuda si es necesario, ¿no es así?- le dijo Snape con su voz profunda, sus ojos negros eran completamente impenetrables. Draco le dirigió una mirada gélida.

-¿En que debería ayudarme? Esta equivocado profesor, usted busca a otra persona- dijo él con sarcasmo – y esa persona lamentablemente va a desaparecer.

-¿Qué quieres decir?- Snape se echo de lado permitiendo que el chico siguiese caminando. Draco se lo estaba poniendo bien difícil pero él hallaría la forma, su propia vida corría peligro, tenia que proteger el bienestar de ese niño malcriado.

-Que Draco Malfoy debe morir- dijo enigmáticamente Draco alejándose. Era cierto si quería sobrevivir a su misión, el antiguo Malfoy debía morir y dar paso al nuevo, El Mortifago.

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