Disclamer: personajes de JK Rowling

Hola a todos, como andan. Espero que bien, bueno sigamos con el fic. Esto esta recién salido del horno. Hoy amanecí inspirada. ADVERTENCIA: a las cosas hay que llamarlas por su nombre y ya yo he dicho que en este fic se contaran las cosas con pelos y señales. Sin pena. Por algo es clasificación M. Bueno………………esa es la intención. Que recuerden cosas. Je j eje j eje. Y para los mas chicos, menores de 14 , ¡USTEDES NO DEBERIAN ESTAR LEYENDO ESTO! Ja ja ja.

Capitulo 6 Una experiencia religiosa.

Casi todos los alumnos de Hogwarts decidieron pasar las vacaciones de Navidad fuera de Hogwarts, recientes rumores, que aunque el ministerio de Magia, representado en la figura de Rufus Scrimgeour, intentaba acallarlos lo mas que fuese posible, rondaban la comunidad mágica. El Lord Oscuro había vuelto.

Pero antes del 24 de Diciembre, el profesor Horace Slughorn, decidió poner en prácticas sus reconocidas y retorcidas dotes de anfitrión, organizando una fiesta de Navidad, en honor del Club de las Eminencias de ese año.

El hecho de que hubiese una fiesta en Hogwarts, que hasta cierto punto era exclusiva y excluyente de la mayoría de los estudiantes, le dio colorido a los primeros días de las vacaciones navideñas. Todas las chicas y chicos querían ir. Todos deseaban que los invitaran. Eso supuso algunos dolores de cabeza. Por lo menos para Harry, que se estaba muriendo por invitar a Ginny, para esta que no sabía como sacarse de encima a Dean Thomas y para Hermione quien no sabía a quien invitar. Solo Ron, no parecía en absoluto enterado de la dichosa fiesta, su cerebro solo estaba enfocado en invitar a salir a esa chica, la única que se reía de sus chistes malos. Lavender Brown. Otro, que sin estar interesado en la Navidad, pero que sin duda aprovecharía la situación para sus propios fines, era ……………..Draco Malfoy.

-Hermione ¿algún día me dirás quien es tu pareja?- comento Ginny, mientras se cepillaba su cabello rojo hasta la cintura- Yo no he podido safarme de Dean, pero espero que hayas tomado en cuenta la lista que te di.

-Bueno- dijo Hermione sentándose en la cama, con un pergamino- Veamos, quiero tu opinión, Roger Davies.

-OHHHHHHHHHHHHHHh, Davies- a Ginny le brillaron los ojos con mala intención- olvídalo, desde que esta dedicado a sus lecciones de anatomía con Cho Chang, no mira a nadie mas.

Hermione de pronto vio en su cerebro, todas esas imágenes que no la dejaron dormir por días, sacudió la cabeza y se sonrojo. Volteo la cara para que Ginnny no viese su turbación, pero Ginny estaba demasiado distraída peinándose el cabello.

-Otro, y por favor saca a Seaumus, a Neville, a Colin y a Ernie. Son unos aguafiestas insoportables

-Michael Corner- dijo Hermione saltándose nombres de la lista, después de hacer varios gestos de desagrado.

-Es un idiota- dijo Ginny- por algo lo deje.

-Cormac McLaggen- dijo Hermione, el chico era guapo, era un año menor que ellos, pero era tan alto y fornido como Ron, cabello castaño y una sonrisa sobrada. Espero el veredicto de Ginny.

-Apartando el hecho que me cae malísimo- dijo ella- Ron es malo jugando el Quidditch, pero sigue siendo mi hermano y……………………..

-OK, Ginny sigamos- dijo Hermione, quien veía solo dos nombres después de McLaggen.

-Pero por otro lado, es muy atractivo, y siempre comenta que tú eres una chica interesante- dijo Ginny con picardía.

-Entonces esta decidido, iré con Cormac McLaggen- dijo Hermione.

0o0

-QUE TU QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!- le gritaba Ron dos horas después, en medio de la sala común- ESTAS LOCA, TRAIDORA COMO SE TE OCURRE.

-Ron- Hermione trataba de calmarlo- Es solo una fiesta.

-¿Y si solo es una fiesta? ¿Por qué demonios no me invitaste a mi o a Harry?- dijo Ron rojo de la furia.

-Porque tú dijiste que tenías algo que hacer esta noche y Harry finalmente invito a Luna-dijo Hermione, quien lo abrazo y le dio un beso en la mejilla, Ron siempre se desarmaba cuando ella hacia eso, no lo reconocería ni bajo tortura, pero a él, en secreto, siempre le había gustado ella. El problema era que él quería vivir emociones fuertes y decididamente, Hermione, no era una opción. Preferiría quedarse virgen para siempre antes de ponerle un dedo encima Porque solo le gustaba, solo eso, amor,……………para nada. Su amistad por ella era mas importante que cualquier cosa, aunque la cosa en cuestión se llamase SEXO.

-Oye, es verdad- dijo él recuperándose del beso y pasándose una mano por la cabeza-Pero igual, ese chico me quería enviar cruciatus cuando Harry me eligio a mi y no a él para Guardián del equipo. NO me gusta.

-Esta bien, Ron. Por cierto ¿que es eso tan importante que vas a hacer hoy?- pregunto ella con inocencia.

-Este, este- Ron miraba hacia todos lados, de nuevo se empezó a enrojecer, Hermione entorno los ojos.

-Cosas de Chicos- dijo Harry, salvando la situación, Ron no pudo evitar suspirar de alivio- ya sabes, Ron y los demás Gryffindor irán a la casa de los Gritos a jugar poker mágico y beber un poco de Whiskey de fuego.

-Eso va contra las reglas- exclamo Hermione, luego les dedico una sonrisa- Pero como supongo que no harán nada prohibido, no diré nada- y salio de la sala común para buscar a Mc Laggen.

-Ella lo sabe, estoy seguro- exclamo Ron tirándose en un sofá- lo sabe. No viste el énfasis que puso en la palabra "PROHIBIDO".

-No seas necio Ron, como rayos va a saberlo, si los únicos que sabemos somos tu y yo- dijo Harry- ah y por supuesto la otra parte también. Ten, me los enviaron por lechuza hoy.

Harry disimuladamente le dio a Ron un paquetito morado con unas letras blancas.

-Deberías practicar primero, no sea que se vayan a romper- dijo Harry conteniendo la risa.

-Muy gracioso, Harry, muy gracioso- dijo Ron, tratando de disimular lo ansioso que estaba- ¿Cómo se te ocurrió invitar a Luna a la fiesta?

-Ella me cae bien, ¿Contento? O tengo que mentir declarando que me gusta muchísimo Luna y es mi amor prohibido- comento Harry, quien después añadió mentalmente "en realidad lo que quiero es que sea Ginny la que no este prohibida para mi"- Quiero pasar un buen rato, eso es todo, Luna me hace reír.

-Espero rebautizar la Casa de los Gritos- dijo Ron cruzando los brazos detrás de su cabeza- De ahora en adelante será la Casa de los Gemidos.

-O de las risas, si no cumples con las expectativas- dijo Harry, sosteniéndose el estomago con una mano, muerto de la risa- O quizás de los gritos de nuevo, si te portas bien con ella y no acabas con todo antes de ni siquiera tocarle un cabello.

-Eres insoportable- Ron le dio un empujón, haciendo que Harry resbalase del sofá- Espera a que te toque a ti.

-Cuando me toque a mi, ni siquiera te enteraras, lo juro- dijo Harry revolcándose en el piso de la risa- Además toda mi atención esta puesta en algo menos agradable.

-De nuevo "Malfoy es un maldito mortifago"- exclamo resignado Ron.

-Lo es Ron y lo probare- la cara de Harry se endureció momentáneamente.

0o0

Hermione regreso a su habitación, debía elegir lo que usaría esa noche. Reviso su baúl y de nuevo se encontró con su libreta. Dio un suspiro, y se sentó en su cama. La abrió por un momento y la volvió a cerrar. Desde aquella noche, la del ataque de Katie, no había cruzado palabra con Malfoy, y además ¿Qué diablos le iba a decir? "Malfoy sentí que me moría cuando me tocaste" "Despiertas sensaciones raras en mi" pero………."eres un maldito ladrón desgraciado y voy a vengarme". Lo había capturado en varias ocasiones mirándola, de manera inexpresiva y luego volvía a lo que estaba haciendo. Hermione no podía dejar de pensar, que probablemente él tampoco le salía las palabras y que de pronto había desechado ese recuerdo o lo estaba intentando. "Como una de esas cosas que haces cuando estas borracho y no sabes porque". Pero decididamente Malfoy no había bebido esa noche y ella no había sufrido una alucinación. Por otro lado, quizás él estuviera burlándose de todas las tonterías que ella había escrito en su dichosa libreta. Y pensándolo bien, hasta le daría la razón, todos esos comentarios eran de años atrás cuando tenía unas ideas bastante locas en la cabeza. Lo importante era que había vuelto a sus manos y de seguro él no había hallado la forma de traducir las runas, ni siquiera estaba cursando la materia. Decidió sacar más ropa y lo encontró, un vestido azul de tirantes, que había comprado hace un año en Harrod´s, sin duda los demás irían de túnicas, así que vestir algo diferente tampoco haría daño.

0o0

Draco caminaba de un lado a otro frente a la estatua de Barnabas el Chiflado, según la libreta de Granger, esa era la entrada a la Sala de los Requerimientos o los menesteres. Él no había sido tonto, se aseguro de traducir todo lo escrito en runas antes de devolvérsela. De hecho, devolverlo había sido un error, pero se dejo llevar, algo que usualmente él no hacia, pero que cuando estaba cerca de ella, era lo único que sucedía. Se dejaba llevar, por una corriente furiosa, llamada deseo.

Draco se sentó un rato en el piso, y apoyo su barbilla contra las rodillas. Que le gustase una chica así, ya de por si era un problema serio, no quería distraerse por nada del mundo, además estaba cerca muy cerca de encontrar el otro armario. Pero que el objeto de su gusto, fuese Hermione Granger, eso si era, algo inesperado, no tenia ninguna lógica. Él no podía acercarse a ella, ya no le importaba que fuese sangre sucia, asumir esa realidad hizo que aceptase todo mas tranquilamente, pero ese no era el problema. La dificultad estaba en : 1) no podía perder su tiempo tonteando por ahí, 2) cualquier persona que estuviese cerca de él corría peligro, por eso había alejado a Pansy, 3) si bien no había problemas con su estatus de sangre, igual ella era una Gryffindor y él un Slytherin, los eternos antagonistas, y lo mas importante, 4) era prácticamente imposible que ella lo considerara como algo mas que un enemigo a muerte, en el mejor de los casos, alguien a quien ignorar. Así que a Draco, si bien su cuerpo le pedía algo, un poquito aunque sea, su mente le decía "no te enrolles con ella ni con nadie, no sabes si saldrás vivo de esta, basta que tu familia sufra, para que extender la ola expansiva de dolor a otra gente".

Además ella era una completa extraña, había leído su diario y le había sorprendido que aparte de excelente bruja, tenía una mente prodigiosa. Sus observaciones eran muy buenas, agudas, hasta chistosas. "Granger tiene sentido del humor". Pero en realidad no conocía nada de su vida, que le gustaba o no. Solo le atraía, de una manera poderosa, su piel, su aroma, la manera en que le brillaban los ojos cuando se molestaba con él. Sus estupendas piernas, la curva de su cuello, su cabello suelto, su cintura, la manera en que le volteaba la cara mientras él le rozaba el pecho, sin hacer absolutamente nada para detenerlo. "¿Por qué no lo hiciste Granger?, esa vez me merecía mínimo un cruciatus, por haberte tocado como lo hice. Yo, que nunca había puesto mis manos sobre una chica de la manera en que lo hice contigo". Porque Draco, había besado a muchas, había abrazado a otras tantas, había tocado culos y tetas, a lo mejor había metido su mano dentro de la ropa interior de alguna. Pero nunca, había tratado tan delicadamente a una chica y menos aun le había dado temor besarla, JAMAS. Provocación, eso era algo que Draco habia descubierto recientemente, que la sutileza era mas excitante que ir directamente al grano. Quizás no se había acostado con ninguna, digamos que entre otras cosas, la mala suerte y la inexperiencia fueron determinantes en esas circunstancias. Y el año anterior, cuando había madurado lo suficiente como para saber por donde iba el asunto en realidad, Dolores Umbrige y la reaparición de los mortifagos distrajeron su atención. Si él hubiese sido otro, Zabini, Flint o Montague, probablemente a esas alturas no seria virgen. Pero algo que le había dicho Snape hace años en relación con el sexo, lo tenía muy presente"… tienes que hacerlo con todo el convencimiento y con alguien en quien confíes, ya que dos personas cuando tienen sexo, aunque no se amen, no pueden ocultarse nada en ese momento. Te muestras tal y como eres, en ese instante, en donde entregas todo sin importarte nada, cuando tu mente se pone en blanco y dejas de existir unos segundos".

La pequeña muerte, le llamaban los franceses al orgasmo. Draco se había sentido muy impresionado por esas palabras, nunca pensó que su profesor de pociones, que parecía un solteron empedernido, le hablase de aquello y con tanto conocimiento. Algún día le preguntaría a Snape, porque se dedicaba a analizar todas esas cosas y si lo decía basado en su propia experiencia. Pero la semilla de la curiosidad había sido sembrada, para Draco, sin embargo esa descripción del sexo olia a vulnerabilidad y ya suficiente tenia con el temor de que su familia muriese si él no llevaba a feliz termino su misión. "El sexo es una magia mas poderosa que cualquier otra", fue el final de esa conversación que sostuvieron hace años. Y esas palabras no se le borraron a Draco de la cabeza. Por más que lo intentara alejar de sus pensamientos, quería probar de esa magia y desde un tiempo quería que fuese con ella, solo con ella. Su cuerpo ya lo había decidido, pero su mente todavía se negaba a que eso fuese real, no podía ser. Él tenía cosas muy diferentes de que ocuparse. Además si finalmente se decidía a mostrar todo su ser a alguien, lo menos que esperaba era que fuese mutuo. Y ella, la perfecta Hermione Granger, no transguederia su código personal por él. Si había algo que le quedaba claro, era que ella era orgullosa y no olvidaría jamás todos los años de insultos, JAMAS LO HARIA. Y Draco era un Malfoy y no se arrastraría por nadie. NUNCA.

Draco aparto esos pensamientos y se dedico a analizar como rayos hacer para que apareciese la maldita sala encantada. Cuando de pronto vio a la Sra. Norris.

-¿Diablos?- Draco se levanto del piso y se dispuso a irse, cuando lo jalaron de la túnica.

-Sr. Malfoy, así que intentando escabullirse en la fiesta- Filch sonreía, no ocurría a menudo que atrapase a un alumno a deshoras por el castillo, así que tomaría su dulce venganza- Acompáñeme.

Draco mantuvo su apariencia imperturbable, cuando entro a los aposentos del profesor Slughorn Se sintió de pronto mareado, había demasiado aroma a incienso y otros olores que no lograba precisar. Camino hasta el fondo de la habitación y se encontró frente a frente con Snape, Potter, Trelawney y con Slughorn, quienes conversaban animados con copas de vino de elfo.

-Me encontré esto tratando de entrar- dijo Filch empujándolo hasta el frente.

-Draco, ¿no deberías estar en tu sala común?- dijo Snape con fría indiferencia, levantando una ceja.

-Debería- dijo Draco en un murmullo, no le apartaba la vista a Snape.

-Déjalo quedarse en la fiesta, Severus, el chico seguramente estaba aburrido- comento bonachón Horace Slughorn.

-Esto lo arreglaremos tú y yo- dijo Snape, quien estaba visiblemente furioso- Afuera.

Lo saco casi a rastras del lugar, y en el pasillo, ambos se enfrentaron, cara a cara, Draco era casi tan alto como él. Los ojos de Snape lo escudriñaban.

-No intentes la legeremancia conmigo- le dijo Draco, sin cortar contacto visual- He aprendido algunas cosas.

-Ya veo- dijo Snape con desagrado- te lo preguntare una vez y espero que contestes ¿Qué diablos estas haciendo a estas horas, vagando por el castillo?

-Algo referente a una cosa que ya tú sabes- contesto Draco tuteándolo descaradamente, al final y al cabo ahora ambos eran mortifagos- y que no pretendo discutir contigo.

-Es la segunda vez que te ofrezco mi ayuda y la ultima- dijo Snape, aunque en el fondo sabia que no lo iba a abandonar, le había jurado a Cissy que no lo iba a dejar morir.

-Yo soy Draco Malfoy, y se lo que tengo que hacer- contesto Draco.

-Sal de mi vista inmediatamente- contesto Snape - maldito mocoso malcriado y desagradecido.

-Si, señor- le dijo Draco desafiante. Estaba furioso, por idiota, Filch que no atrapaba ni a los ratones de los cocinas del castillo, lo había conseguido casi con las manos en la masa.

Caminaba pausadamente hasta las mazmorras de Slytherin, cuando escucho una voz conocida.

-¡Suéltame! Te dije que no quiero- Hermione intentaba con todas sus fuerzas separarse del abrazo de Cormac McLaggen, quien parecía querer comérsela viva allí mismo. Estaban debajo de un arco, con un ramito de muerdago sobre sus cabezas.

-Eres como todas esas perras con las que salgo, primero dicen que no y luego me gritan que si- le dijo Cormac de manera lujuriosa a Hermione mientras intentaba darle un beso, que como ella desvió la cara, fue a parar a su oreja, que él aprovecho y mordió de manera inmisericorde.

-Basta, eres un asqueroso- Hermione luchaba con todas sus fuerzas, pero no lograba zafarse.

-Mc Laggen, te acaban de pedir que pares- la voz de Draco sonó fría y glacial, sin rabia, como emitiendo una orden. Si hubiese pedido la cena a los elfos en su casa, hubiese utilizado el mismo tono circunstancial.

-Desde cuando la sangre sucia es tu problema- dijo Cormac esta vez manoseando a Hermione por la espalda-Ocúpate de tus asuntos y déjame que me divierte un rato con ella.

-Suéltala- Draco se mantenía en su posición- ella no parece que quiera estar contigo.

-Vete Malfoy- entonces Cormac le mordió el cuello a Hermione y ella grito. Eso basto para que Draco, lo agarrase de la túnica y lo separara a la fuerza de ella. Hermione cayo en el piso sentada.

McLaggen le lanzo un puñetazo a Draco, pero él ágilmente lo desvió y le lanzo a su vez, otro puñetazo a Cormac, que impacto directo en su cara, más bien en su ojo derecho.

-Auch- exclamo McLaggen dolorido, mientras Draco, aguardaba pacientemente otro ataque que nunca llego, Cormac lo miro con furia- Me las pagaras- y se fue dando tumbos.

Draco camino hacia Hermione y le ofreció una mano para levantarse, ella no la acepto. Se levanto con un poco de desequilibrio, se paro frente a él y se quedaron mirando uno al otro, un rato. Ella sabia que tenía que darle las gracias, pero no encontraba las palabras correctas. Él no sabía que diablos estaba esperando. Irracionalmente, Draco coloco sus manos en los antebrazos de ella, pero seguían un poco separados. Las miradas confusas iban de un lado a otro entre ambos.

-Estupendo, Srta. Granger, Sr. Malfoy- dijo una voz nasal, la de Horace Slughorn- me parece bien que las casas fraternicen.

Draco soltó a Hermione abruptamente como si ella quemase. Ella no se movió de su sitio, quería aparentar total normalidad, la reacción de Malfoy era demasiado culpable y si quería que nadie pensase mal, tenía que guardar las apariencias. Draco por un instante se dio cuenta de que ella estaba vestida de azul, con un vestido que no dejaba nada a la imaginación, su escote era pronunciado, se pegaba a sus caderas de manera indecente, un poco mas debajo de media pierna y ella tenia su largo cabello castaño suelto. ¿Cómo diablos ella se ponía algo así para salir con el idiota de McLaggen? Era prácticamente una invitación a que abusaran de ella.

-Están debajo del muerdago- se escucho otra voz, poco a poco mas gente se fue sumando al grupo. Ya la fiesta había terminado y al salir por los pasillos a sus respectivas salas comunes y despachos, se habían conseguido nada menos y nada más que a Hermione Granger y a Draco Malfoy debajo del muerdago.

-Beso, beso- empezó a corear la gente, batiendo las palmas, ebrios de alcohol y espíritu navideño, el único que no lo hacia era Harry, quien parecía dispuesto a sacar su varita de un momento a otro.

Draco entonces la miro, atentamente, con decisión. De todas las cosas asombrosas que desearía y que pudiesen remotamente ocurrir. Estar debajo del muerdago con ella y que un grupo de gente lo aupara para hacer algo, que él ya quería hacer de todos modos, era demasiado loco. Allí la tenia, cerca de él, enrojecida sin duda por las caricias toscas de ese idiota, apenada, pero con la frente en alto, mirándolo de aquella manera, desafiante, orgullosa y sobre todo femenina a mas no poder. Sus labios de un color rojo suave, le pedían a gritos que los besara. Draco se acerco lo suficiente para que sus narices rozaran por un breve instante

-¿Quieres que lo haga? ¿Quieres que te bese? ¿En este mismo instante?- le dijo él en voz baja, de nuevo con ese tono sincero, que desarmaba a Hermione a mas no poder. El tono con el que se había dirigido a ella aquella vez. La voz que no era de Draco Malfoy , sino de alguien que ella no conocía, pero que sin duda le gustaba mas que cualquier otra cosa.

La mente de Hermione le decía que todo era una locura, pero su corazón le decía que SI. Ella inconscientemente quería que él le rompiese la boca con un beso. Pero su parte racional y lógica salio a flote. Como siempre, su prodigiosa mente, saco una conclusión, una que no la hacia sentir incomoda pero no del todo ajustada a la realidad. Ella en realidad no quería un beso, pero en todo caso, si fuese así, que fuese uno sincero y no uno obligado por una estupida tradición y con un montón de gente idiota mirando. Si Draco Malfoy algún día (quizás el día del juicio final) la besaba, ella quería que fuese porque él quería hacerlo y no por estar debajo de un arbusto seco y muerto.

-No- susurro Hermione por lo bajo, Draco no pudo evitar lanzar un pequeño gruñido de decepción del que luego se arrepintió profundamente. Entonces la parte irracional de ella emergió. La chica adolescente, impulsiva y emocionada porque un chico se había caído a golpes con otro por ella, añadió- ASI NO.

Hermione se dio la vuelta, y salio directo por un pasillo, seguida de Harry y Ginny hacia la sala común de Gryffindor.

Draco camino en la dirección contraria, asombrado y estupefacto. ¿Había oído mal? ¿Se había vuelto definitivamente loco? O eso fue Hermione Granger, lanzándole una indirecta bien directa.

0o0

Horas después, luego que todo el mundo se fue a dormir, en la sala común de Gryffindor, Ginny intentaba sonsacarle información a Hermione.

-O sea que McLaggen casi te viola en un pasillo y te salvaste por los pelos- dijo Ginny- que emocionante.

-Dirás que asqueroso- comento Hermione, estremeciéndose. La parte de Malfoy y McLaggen pelándose a puñetazos la omitió. Si en algo conocía a los hombres, esa pelea no llegaría a oídos de nadie en ese castillo. Y era mejor así. Se preguntaba que diablos era lo que le pasaba a los chicos en general en ese colegio. Al parecer tenían una sobredosis de testosterona, pero en el fondo estaba agradecida y curiosa. ¿Qué diablos le pasaba a Malfoy con ella? ¿Por qué la había defendido?

-Sabes Herms- de pronto Ginny asumió una postura mas seria- llámame loca pero por un momento pensé que Malfoy te iba a besar debajo del muerdago.

-No seas tonta, eso es imposible- dijo Hermione, mirando el crepitar de las llamas en la chimenea, el mismo fuego que sentía en el cuerpo en esos momentos.

Y esa noche, ella hizo lo impensable. Se encerró en el baño, se quito la ropa, se tiro en el piso, todavía todo su cuerpo ardiendo, recordando las manos de él sobre sus brazos y su aliento tibio sobre su cara. Hermione cerro los ojos, separo un poco sus piernas y bajo un dedo hacia su monte de Venus, poco a poco lo introdujo entre sus labios, y se empezó a acariciar, allí, en el punto justo, el lugar que todas sus compañeras de habitación decían que era la puerta de un millón de sensaciones. Se acaricio lánguidamente y con su otra mano, se tomo uno de sus pechos y empezó a jugar con uno de sus pezones. El frió de la cerámica del piso golpeaba sus nalgas y su espalda, de pronto ella quiso mas y empezó a aumentar la velocidad de sus caricias. Sintió una apremiante necesidad de mover sus caderas y lo hizo, en semicírculos. Draco Malfoy iba y venia en sus pensamientos y porque no decirlo, otros chicos que conocía y le gustaban. Pero al final solo quedo Malfoy y el deseo de que los dedos que se movían frenéticamente dentro de ella fuesen los de él.

Y cuando ya sentía que no podía mas, sucedió…………….aquel nudo que tenia en su bajo vientre, esa sensación de cosquilleo que invadía su pelvis, se disperso por todo su cuerpo, en una marea de placer. Hermione cerró los ojos, dejándose invadir por su primer orgasmo, respiraba agitadamente, tuvo que morder una toalla, para que sus gemidos no fuesen escuchados por el otro lado de la puerta, su cuerpo se convulsionaba. Cuando termino todo, se sentía relajada, y toda húmeda allá abajo, de vez en cuando una contracción en su vientre, la sacaba de su sopor, luego de un rato acabaron. Cuando se levanto y se miro al espejo, noto que su cara estaba roja, y sus pechos también, como si hubiese ido a la playa, Hermione se metió en la ducha, intentando recuperar su color normal. Se coloco un pijama, se tiro sobre su cama y durmió agotada.

En otro lado del castillo, en un baño anonimo de un pasillo cualquiera. Draco Malfoy apoyaba su frente sudorosa en la pared, a duras penas lo sostenia una mano y con la otra se dedicaba a tocarse, alla abajo, de manera furiosa. La urgencia de hacerlo habia sido demasiado. No era la primera vez que se masturbaba y tampoco seria la ultima. Pero era una novedad hacerlo pensando en ella, en las ganas que tenia de tocarla, de tenerla debajo de él, de hundirse en ella, de olerla y saborear todo su cuerpo. Acabar con todas esas imagenes de ella en la cabeza, habia sido brutal. Despues de un rato, en donde seguia temblando y respirando agitandamente, Draco se dio cuenta que tenia que besarla, aunque fuera solo un beso. Porque hacerle todo lo que queria, eso era ser demasiado optimista.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

DEJEN REVIEWS

Les gusto ¿no? Pervertidos, j eje j e