Disclamer: personajes de JKR, toda la futura perversión del fic es obra mía.
Gracias por los RR, no puedo contestar por falta de tiempo, les prometo que la próxima si. ESPERO QUE ESTE LES GUSTE COMO EL ANTERIOR. Bueno si escuchan la letra de la canción, que da titulo a este capitulo, entenderán muchas cosas. JE JE JE JE. Bueno, me voy a explicar. Un día estaba pensando, que quería hacer un Dramione clásico. Draco tan villanos que hay en la mayoría de los fics, sinceramente no me siento capaz de describirlo así, mi concepto de Draco es muy diferente, siempre lo he visto como un niño malcriado, mal encaminado, pero no esencialmente malo o por lo menos tan malo como Voldemort . Claro en la mayoría de los fics que son mis favoritos actualmente, por mencionar algunos Dios de las pesadillas, Tu verdugo, Dulce Traición, El secreto más letal, Crueles Intensiones, Fatales consecuencias, los Draco son demasiado malos y sexys, j eje je. Así que no seria acertado decir que ese Draco no me gusta, simplemente no me dan ganas de planteármelo así. Así que bueno, cuando me llegue a plantear este fic, lo hice exactamente pensando en mi visión de Draco. Quizás Karix7 y Arrayan sean las que comparten, a mi juicio, como escritoras, mi idea de Draco Malfoy.
Por otro lado el tema de la inexperiencia sexual y todo lo que tenga que ver con "la primera vez" me parece muy interesante. Esas vivencias de adolescente dejan una huella profunda. Y a mi particularmente, me parece muy sexy, eso de las primeras exploraciones del cuerpo del otro, digamos que esa "inocencia" es muy turbadora, después lo recuerdas y dices "Dios mió" y yo hice eso cuando tenia 16 años, OMG. Es que la perversión no tiene edad y los sustos tampoco, j eje j eje. Por eso Draco Malfoy en este fic es tan técnicamente virgen como Hermione, claro ninguno de los dos son "cero kilómetros", han hecho sus cositas por allí y se saben la teoría bastante bien. En cuanto al romance, lo estoy planteando de una manera diferente, a lo mejor al principio todo es muy cerebral. Acercarte a la persona que te gusta en esos términos es sumamente difícil, mas con toda la situación que ellos dos tienen alrededor. Hermione y Draco, son personajes muy complejos. Si de todos los personajes de JKR, me pusieran a escoger a quien le daría un veritaserum, se lo daría sin duda a Draco Malfoy, le preguntaría ¿maltratabas a Hermione, porque ella te gustaba en secreto, cierto? Je j eje je. El Dramione es una de las parejas más populares del FF y la que tiene el canon mas estricto. Yo con Polaris desafié el canon, de alguna forma en este fic también. Pero este es mi Dramione clásico. ADVERTENCIA: de ahora en adelante, en los próximos capítulos, todo ira escrito con pelos y señales, no apto para sensibles, j eje j eje . Insisto en la clasificación M. Aunque no creo que pueda desbancar a Embercita y su famoso tatuaje, el de Hermione en Dulce Traición, que cada vez que me imagino en donde esta, suspiro, j aja ja .
Capitulo 8 Procedimientos para llegar a un acuerdo común.
Si alguien hubiese apostado alguna vez que Hermione Granger y Draco Malfoy terminarían besándose en un olvidado armario en medio de una noche invernal, quizás en estos momentos fuese millonario. A lo mejor todavía había gente que pensaba que la tierra era plana, pero de seguro no había nadie en el planeta, que les ofreciese siquiera alguna posibilidad a esos dos. Pero lo imposible, había sucedido y los protagonistas del hecho tardaron mas de una semana en asumir lo que les había pasado.
Semana durante la cual, ambos se dedicaron a evitarse de todas las maneras posibles, Malfoy fingió un resfriado y no acudió a Pociones y Defensa Contra las Artes Oscuras, que eran las dos materias que ese año Gryffindor y Slytherins compartían. Tampoco aparecía por el gran comedor, comía en su sala común o se iba a las cocinas. Hermione se fue a su casa, convenció a su madre para que enviase un mensaje pidiendo al Director que ella fuese a su casa por unos días. Cuando regreso, no lo hizo de buena gana. Ella evitaba salir las noches que él tenia ronda y viceversa.
-¿Qué le pasa a Hermione?- comento Ron, interrumpiendo por un momento su incesante besuqueo con Lavender Brown. Desde que su relación había pasado al siguiente nivel, no podían dejar de besarse en ningún momento y esperaban ansiosos sus encuentros nocturnos en la Casa de los Gritos. Harry de mala gana le había dado el mapa del merodeador.
-No se, me supongo que debe ser algo relacionado con sus clases de Aritmancia- Dijo Harry intentando mirar disimuladamente a Ginny, que en ese momento estaba hablando con Dean Thomas, estaban muy juntos, sentados en un sofá, al parecer se habían contentado de una de sus frecuentes peleas. Harry sintió una onda de frustración recorriendo su cuerpo y decidió apartar a Ginny de sus pensamientos y dirigirlos de nuevo a su amiga, era cierto Hermione estaba desde hacia unos días bastante distraída y callada
-Me entere de lo de McLaggen- dijo Ron, Lavender lanzo un bufido. La desesperaba la obsesión de Ron Weasley de estar pendiente todo el tiempo de lo que hacia o dejaba hacer Hermione Granger, ella era su novia no la insufrible sabelotodo frígida. Así le decían Parvati y ella. Ya que Hermione nunca les había contado si había tenido alguna cosa con un chico, por lo que asumían que era una empollona en asuntos amorosos. Seguramente todos esos rumores acerca de ella y Victor Krum, eran mentiras, de seguro ni siquiera se habían besado. Ron siguió hablando- No puedo esperar a darle su merecido. Como se atreva a tocarle un solo cabello a Herms, te juro que lo mato.
-Por Dios- esta vez Lavender perdió la paciencia y se fue visiblemente molesta de la sala común.
-¿Qué diablos le pasa? No entiendo a las mujeres- dijo Ron echándose pesadamente en el sofá, muy fastidiado, su juguete predilecto se había ido furiosa con él. Tendría que utilizar todas sus artimañas, para lograr que ella acudiera a la Casa de los Gritos esa noche.
En realidad, no había llegado a tercera base con ella, el paquetito morado que le había dado Harry estaba todavía herméticamente cerrado, pero la pasaban muy bien juntos. Por lo menos cuando se besaban, porque hablar era otra cosa. En ese aspecto, Hermione le llevaba la delantera a todas, eso era precisamente lo que le gustaba de ella, su gran inteligencia. Pero Ella era la chica intocable, virginal, con la que nunca haría todas las cochinadas que se imaginaba haciendo con Lavender. Herms era demasiado inocente, ella era una chica buena. Y por eso quería moler a golpes a McLaggen, por haber casi abusado de ella.
-Esta celosa- fue lo que respondió Harry, tratando de que por primera vez en su vida Ron Weasley se percatase que había un mundo alrededor de él- Por cierto, nunca me has dicho como están las cosas………….Ya sabes………………….
-Un caballero no habla de eso- Ron enrojeció bastante. De alguna forma le daba vergüenza decirle a Harry que no había llevado el asunto a mayores. Así que decidió mentir o por lo menos ocultar la verdad
-Tú no eres un caballero Ron- aseveró Harry, eso era un hecho, Ron era cualquier cosa, podía ser muy tierno a veces, cosa que enloquecía de alguna manera a algunas chicas, pero un caballero, nunca.
-Quizás no, pero ella no quiere que nadie se entere, por lo menos de mi boca- dijo Ron- y yo se lo prometí- lanzo un suspiro- Sabes Harry, lo único que puedo decirte, es que es…………..genial. Gracias por cubrirme las espaldas estas ultimas noches.
-Si, claro- contesto Harry percatándose de que Ginny estaba saliendo en ese momento por el retrato de la Sra. Gorda con Dean Thomas. Llego a la triste conclusión, de que si quería ponerle un poco de emoción a su vida, debería considerar las opciones que esta le ponía en frente, en vez de estar torturándose con la hermana de su mejor amigo.
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Hermione estaba tendida sobre la cama, tenía el cabello suelto en abanico sobre el colchón, estaba vestida con una dormilona larga, ajustada en el pecho y con tirantes gruesos. Miraba el techo, sus manos yacían quietas sobre su abdomen. Sus ojos no parpadeaban, estaba soñando despierta. Esa noche Draco Malfoy estaba de ronda y ella a pesar de estar huyendo de él todo el día, es mas toda la semana, quería verlo. Pero lo que la sujetaba en la cama, e impedía que fuese a buscarlo, no era mas que el temor de una posible burla o del desprecio. Porque en ese beso había experimentado muchas cosas, lo más importante, se sintió querida y deseada por primera vez en su vida y no quería que nadie la sacase de su dulce sueño. Esa era la razón por la cual estaba evitando hablar con él.
Era viernes en la noche, el día siguiente irían de excursión a Hogsmade, así que se obligo a dormir esta vez, con los ojos cerrados. Pero la despertó, el ruido de una puerta abriéndose y cerrándose, miro la cama a su lado y dio un suspiro, Lavender de nuevo iría a pasar la noche fuera. Y claro no lo haría sola, la pasaría con Ron. Ya tenían varias semanas en eso. Y Lavender tenía un aura distinta, de felicidad, una sonrisa permanente en la cara. Caminaba y no pisaba el piso. Hermione se preguntaba realmente era tan genial el sexo. Porque no se imaginaba a Ron y a Lavender enamorados, si casi ni hablaban, era una relación basada totalmente en la atracción física y ambos parecían contentos y felices.
-Creo que esta noche tampoco vendrá a dormir- dijo de manera resignada Parvati Patil, sentándose al borde de su cama. En esa habitación de las chicas de 6to año solo dormían ellas tres.
-¿Tu crees que ya lo hayan hecho?- Hermione se sentó, casi nunca hablaba con Parvati, ni siquiera estaba segura de que se cayesen muy bien. Pero tener una conversación inocente entre chicas, podía superar cualquier barrera de simpatía. Y ella necesitaba, información sobre ese tipo de situaciones y relaciones. Porque la posibilidad de enredarse con su eterno antagonista, Malfoy, asaltaba su cabeza casi de manera permanente. Era algo totalmente desquiciado, pero algo le decía que el sentimiento era mutuo. Reunir información al respecto tampoco estaría de más. Pero……………………………era impensable, Ella y Malfoy, como diablos le explicaría eso a los chicos.
-Pareciese que si ¿No ves que lleva una sonrisa estampada en su cara y Ron también?- comento Parvati, tomando una lima y pasándosela por las uñas despreocupadamente- Pero algo me dice que no han llegado a tercera base, ya sabes, a consumar el asunto. Conozco a mi amiga, hasta que Ron no le ofrezca plena seguridad de que la quiere verdaderamente, ella no se lo dará.
-¿Y si solo fuese por el sexo? ¿Solo por vivir la experiencia?- pregunto Hermione, quería escuchar una opinión de alguien de su edad. Ella no le veía el problema, pero quería asegurarse de no estar completamente loca o ser una cualquiera por pensar de esa manera.
-Si me preguntas a mi, yo no tendría ningún problema, a veces es mejor cuando solo hay atracción y deseo que cuando estas enamorada- dijo Parvatti echándose sobre su almohada- A mi me paso en el verano, con Oliver.
-¿Oliver Wood?- Hermione abrió la boca, y ambas, Parvati y ella empezaron a reírse a carcajadas- ¡No me lo creo!.
-Fue muy bonito, estaba de vacaciones en España y él estaba allí- dijo Parvati con voz soñadora- salimos unos días, nos besamos y luego una cosa llevo a la otra. Y bueno, terminamos haciéndolo una noche a la orilla del mar, sin compromisos y sin presiones. Fue el primero, Oliver estaba muy apenado, le dio un ataque de conciencia, al final se tranquilizo y quedamos como buenos amigos. Me gusta mucho, pero no lo amo, es tan dulce que me empalaga. No me arrepiento para nada, fue una experiencia inolvidable
-¡Estas enamorada!- le grito Hermione, Parvati se echo a reír.
-No para nada, solo estoy deslumbrada- dijo ella- Deberías intentarlo, alguna vez, con alguien que te guste. Es mejor así, te lo digo yo, tomas experiencia para cuando llegue el hombre de tu vida.
-Sabes que es la primera vez que me cuentas algo personal- dijo Hermione.
-Mira, puede ser que Lavender y yo digamos que eres medio tontita con esas cosas- confeso Parvati- pero si hay algo de lo que me he dado cuenta, Hermione Granger es que además de ser muy inteligente, eres una persona en la cual se puede confiar.
-Gracias- dijo Hermione- creo que deberíamos hablar más a menudo.
-Claro- dijo Parvati cerrando los ojos- Ah otra cosa, deberías hablar con Lavender y asegurarle que no te gusta Ron, esta terriblemente celosa de ti.
-Lo haré- dijo Hermione, echándose una manta encima para dormir.
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El pueblo de Hogsmade, era la única comunidad completamente mágica del Reino Unido y el sitio en donde los chicos de Hogwarts acudían a quemar toda su energía. Ese sábado, en particular todos los sitios estaban muy concurridos. Al parecer la mitad del castillo estaba por allí, haciendo compras, caminando entre la nieve que cubría sus calles. Hasta algunos profesores estaban aprovechando ese día para deambular por el pueblo, para suplicio y desespero de la mayoría de los alumnos.
Draco estaba acompañado de Crabble y Goyle, que después de varias amenazas entre las cuales, les tuvo que enseñar la marca oscura, habían aceptado a ser una especies de guardaespaldas. La relación de estos tres chicos, a vista de todos los demás, era bastante extraña. En apariencia Vincent y Gregory tenían el aspecto de dos gorilas sin cerebros. Pero era solo en apariencia. La verdadera esencia de las serpientes, es estar en la sombras, no destacar, ser el poder detrás del trono. Y en eso Crabbe y Goyle eran totalmente Slytherin. Draco Malfoy se había dado cuenta mucho mas tarde, cual era el comportamiento que su casa esperaba de él. La idea siempre había sido estar atento a los hechos, esperar, como hacen las serpientes, el momento indicado para hundirle los colmillos en su victima. Si bien al principio de su relación, Draco los maltrataba verbalmente, pero después de un episodio en el segundo año, donde los defendió a capa y espada en una pelea en la sala común, enfrentándose a Montague y Marcus Flint, tanto Crabbe y Goyle llegaron a una conclusión, Draco Malfoy podría ser un idiota pedante, pero había demostrado ser su amigo. Y después de eso, ambos siguieron tolerando al insufrible Malfoy. Pero ese año, algo había cambiado, el Malfoy bocazas, se había transformado en un Malfoy totalmente distinto, callado y cada día que pasaba, parecía más intranquilo y preocupado. Ser un mortifago, era algo que ellos dos deseaban fervientemente, pero solo fue hasta que vieron el aspecto miserable de Draco, que se pusieron a pensar detenidamente si eso era realmente lo que querían hacer de su vida. Al final de cuentas, ninguno de los dos, quería morir joven.
En las últimas noches Crabbe y Goyle, se habían encargado de vigilar mientras Malfoy, recitaba contraseñas con un nuevo libro de hechizos que había encontrado, tratando en vano de abrir la Sala de los Menesteres. La noche anterior casi los había descubierto de nuevo Filch. ! Maldito Squid! pensó Malfoy, bueno en realidad el pobre hombre no tenia la culpa de haber nacido sin magia, pero era un insoportable de mierda. ! Maldito Filch! Otro que estaba husmeando sin parar y no le dejaba tranquilo era Snape. Claro él quería hacer su trabajo, llevarse todo el crédito y dejarlo como un cobarde. A Snape no le importaba para nada si Narcissa Malfoy moría si Draco no cumplía su misión. Nunca había odiado a Snape, para él era el perfecto Slytherin y un ejemplo a seguir. Pero ese año había asumido una actitud paternalista con él y no lo iba a consentir. Su único padre, aunque le doliese admitirlo, era Lucius Malfoy y eso era suficiente para él.
-¿Quieres tomarte una cerveza de mantequilla, Draco?- pregunto Gregory Goyle mirando ansioso, el local de Cabeza de Puerco- O quizás un trago de Whiskey de fuego.
-No es mala idea- dijo Vincent Crabbe- estoy aburrido de caminar. Y Pansy y Zabinni deben estar jugando a la bestia de dos espaldas en el Salón de Té de Madame Pudipie.- Entonces Goyle le dio un pisotón a Crabbe, este, que no conocía la palabra disimulo, le dijo- ¿Qué diablos te pasa a ti ?
Goyle rodó los ojos, y extendió las manos a los lados en un gesto de desesperación. Crabbe no había podido ser mas evidente.
-¿Qué me están ocultando?- pregunto Draco mirando atentamente a sus dos compañeros.
-Mira , Draco, realmente no queríamos decírtelo- dijo Gregory Goyle con su voz gruesa y gutural- sabemos que ustedes rompieron y todo. Pero tengo entendido que el contrato matrimonial se mantiene. Ya sabes lo terca que es Pansy y nos hizo prometer…………………….
-Zabinni se esta mengonenado a nuestra Pansy- dijo Crabbe con los brazos cruzados sobre el pecho y cara de molestia. Goyle hizo lo mismo.
-¿Qué quieren decir con "nuestra Pansy"?- pregunto Draco imaginándose lo peor. Que Pansy estuviese loca de remate y saliera con los dos al mismo tiempo, bueno en realidad los tres, si incluía a Blaise.
-Pansy es "nuestra" amiga, la única mujer que nos soporta- contesto Crabbe visiblemente molesto - es como nuestra hermanita. Y no nos gusta que este con el idiota de Zabbinni. De ti por lo menos estamos seguros que la aprecias, pero Blaise es harina de otro costal.
-A mi tampoco me gusta- fue lo único que dijo Draco. Tendria que empezar a vigilar a Pansy, recordaba perfectamente todo su discurso acerca del amor y esas otras estupideces. No la creía capaz de enamorarse, de hecho, nadie en ese momento en su casa, contemplaba esa posibilidad. El amor era un sentimiento demasiado noble, para que escoria como ellos, futuros mortifagos, lo sintiesen. Pansy no podía estar comportándose tan idiotamente. A lo mejor era el momento de vivir experiencias nuevas, como perder su virginidad, pero el amor, eso en realidad era muy peligroso. Por amor a su madre, él estaba condenando su vida, así que sabía las terribles consecuencias de ese sentimiento. Y lo que la gente llegaba a sacrificar en su nombre.
-Me imagino que lo que Blaise quiere es un poco de acción- dijo Gregory Goyle muy serio- Pero se equivoco de chica. Pansy no es como esas, como Astoria Greengrass y sus amigas. Y tu Draco, ¿no te estas mengoneando a nadie últimamente?
Draco sintió que tenia piedras en el estomago. Mangonear, no era la palabra, cortejar tampoco, mas bien enredarse, seria mas preciso, pero hasta ahora solo había sido un beso y nada más. Que se había grabado en fuego en su memoria. El mejor beso que había dado y que le habían dado en su vida.
-No, a nadie- mintió Draco- Tengo la cabeza en otro lado, ya saben, asuntos...
-Aun así, si algún día quieres divertirte, hazlo saber- dijo Crabbe- Goyle y yo pasamos un buen verano, recibiendo algunas clases de educación sexual a cargo de las Rosier.
Draco se estremeció de solo pensar en las Rosier, que de paso eran también sus primas lejanas. Dos chicas guapas, agradables pero sumamente perversas. Ambas tenían 20 años. Eran gemelas. !Por Merlin! eso si seria una experiencia fuera de serie. Pero esas dos tenían que tener algo en la cabeza mal conectado. Crabbe y Goyle no eran ningunos "adonis". Draco analizo todo otra vez, no podía ser tan injusto con sus dos amigos. No eran unos chicos de portada de revista, era cierto pero a lo mejor tenían otras cosas, que hacían que dos mujeres de 20 años se fijasen en ellos. En algún momento les preguntaría los detalles, de pronto hasta tendrían buenas ideas.
-Entonces entramos al bar- dijo Crabbe.
Malfoy vio a Hermione Granger entrando a Honeyduckes. Tenia que hablar con ella, lo tenía que hacer, no podían seguir jugando al gato y al ratón más tiempo. Tenían que dejar las cosas claras, si lo dejarían así, si se odiarían de nuevo o………………..esa posibilidad tenia a Draco con sus sentimientos al filo de la navaja, si empezarían a salir……….juntos.
-Tienes un lapicero y papel- pregunto Draco. Goyle se saco las dos cosas de su bolsillo.
-Entren al bar, yo tengo que ir a Honeyduckes a hacer un encargo- dijo Draco mirando atentamente hacia la tienda. - Nos vemos luego. Hay que planear como sacar del camino a Zabinni.
Espero a que Hermione entrase a la tienda y él lo hizo, disimuladamente mientras ella estaba concentrada en unas varitas de regaliz. Draco hablo con el dependiente, le entrego la nota con algo de dinero, el dependiente a su vez le dio una pequeña bolsita de papel. Y Draco desapareció por la puerta del fondo. Hermione se dio cuenta de su presencia y se dedico a ignorarlo al igual que él había hecho con ella.
Hermione tomo algunos dulces y cuando se dispuso a pagar, el vendedor le dio la nota.
-Dejaron esto para Ud. – le entrego la nota a Hermione, ella la abrió disimuladamente.
"Granger, nos estamos portando como un par de idiotas.. Necesito hablar urgentemente contigo. Te estoy esperando en el sótano de Honeydukes, ahora"
Hermione no pudo dejar de suprimir un bufido. Así que Malfoy se dignaba en hacer acto de aparición. Estuvo tentada de dejarlo esperando. Pero esas palabras escritas encerraban mucha verdad. TENIAN QUE HABLAR .Guardo la nota en su bolsillo, y se dirigió también a la puerta trasera de la tienda. Bajo tranquilamente las escaleras, llevaba un abrigo azul marino, que destacaba el color castaño de sus cabellos, que llevaba sueltos cayendo en cascadas sobre su espalda. Debajo allí en el sótano, apoyando su espalda contra un estante lleno de cajas de todo tipo de dulces y golosinas, cruzando los brazos sobre su pecho y en actitud reflexiva estaba Draco Malfoy, que se estaba preguntando en ese momento que demonios iba a decirle."Granger ¿quieres ser mi novia?" era lo único que sabia que no iba a hacer.
-Aquí estoy- dijo ella un poco hosca- ¿que quieres decirme?
Entonces Draco hizo gala de una locuacidad muy extraña en él.
-Se que todo esto es muy loco- empezó él – y si te falte el respeto de alguna forma perdóname- "Increíble", pensó Hermione, le estaba pidiendo disculpas- es decir, perdona lo de la otra noche- otra vez disculpas, su cerebro iba a colapsar, DRACO MALFOY no hacia esas cosas
- ¡DIABLOS! Olvida todo lo que te he dicho, soy un hipócrita, porque realmente no estoy nada arrepentido de haberte besado- Draco la miro fijamente a los ojos. Solo ella podía lograr que él dejase su personalidad habitual y se mostrase como lo que era, un chico en el camino de convertirse en un hombre, quizás en el camino equivocado pero un hombre al final y al cabo. Y el rasgo más resaltante de ese hombre y el que probablemente le acarrearía muchos enemigos a lo largo de su vida, era su pasmosa sinceridad. Una nueva cualidad que había brotado de él de la nada. Y que le hacia aun mas difícil, continuar con su misión tal cual la tenia planteada. Era definitivo el viejo Draco Malfoy había muerto. Solo que el nuevo, era algo totalmente inesperado.
-No quiero ofrecerte ningún perdón- fue lo único que salio de la boca de ella. Hermione avanzo unos pasos y se quedo de frente a él separada por unos metros- Tienes idea de la situación tan extraña en la que estamos. Tú y yo nos odiamos.
-POR FAVOR GRANGER. Es evidente que ahora no nos odiamos- contesto Draco exasperado – la gente que se odia no se esta besando por ahí. Y menos de la manera que lo hacemos tu y yo.
-¿Entonces? ¿Qué sucedió?- dijo ella insiciva- A ver Malfoy ¿Cual es tu brillante teoría al respecto?
Ninguno iba a admitirlo abiertamente, sus respectivos orgullos estaban en juego, e irse por la tangente, era algo que en lo que ambos eran maestros. Es decir, el que calla otorga y BIENVENIDOS al paraíso de las media verdades, en donde Draco Malfoy y Hermione Granger son los anfitriones.
-Atracción- fue la respuesta de Malfoy, quien estaba en ese momento buscando cualquier cosa en su cerebro, que no fuese "me gustas demasiado" o otra cosa con tinte romántico, él no estaba para esas cosas, su mente era todo un remolino, entre ella y la mision iba a perder su cordura- Una especie de atracción fatal. Somos opuestos así que en algún momento tarde o temprano tenía que suceder o nos matábamos o nos besábamos. Ya sabes todo ese cuento de lo prohibido…………..etc.
-Tiene sentido- dijo ella sin moverse de su lugar- Bueno, supongo que lo olvidáremos y continuaremos tal cual como si nada nunca hubiese sucedido.
-Me parece bien, Granger- Draco desvió la mirada, si eso era lo mejor. Ella tenia toda la razón, era lo mas lógico. Pero no, él estaba allí, molesto, furioso, en el fondo no quería olvidarse de nada. Además, Hermione Granger le estaba dando calabazas disimuladamente, eso era el colmo, si estaba haciendo todo lo posible por comportarse bien con ella. A Draco Malfoy no lo despreciaban tan fácilmente. Por otro lado, el contraste de ese abrigo azul con su piel, la hacia lucir muy atractiva…………….
Pasaban los minutos y los dos seguían callados allí, sin mirarse, esperando que sucediese algo y a la vez que no pasase nada.
-¡Diablos!- gruño Draco y sin poder aguantarse mas, se abalanzo contra ella, le tomo la cara con ambas manos y de nuevo la beso. Esta vez sin pedir permiso, sin ningún tipo de consideración o amabilidad. Estaba demasiado desesperado por probar esos dulces labios de nuevo.
Hermione se sorprendió tanto, que por un momento, dejo sus manos en el aire, estáticas, sin saber que hacer ni donde colocarlas, aunque su lengua exploraba, sinuosa todos los recovecos de la boca de él. Así que nuevamente, su mente se desconecto de su cuerpo y este tomo el control. Luego de un rato, ambos estaban abrazados, tocándose sin ningún tipo de disimulo por encima de su ropa. Él la había apoyado contra un muro, sus manos exploraban inquietas el cuerpo de ella, la sintió dar un respingo cuando le apretó una nalga, pero Hermione no hizo ademán de detenerlo. Draco dejo de besar sus labios y sin estar muy consciente de lo que estaba haciendo, empezó a darle mordiscos en la oreja y en el cuello, con una mano entonces rodeo completamente uno de sus pechos y se lo apretó. Hermione inmediatamente se puso rígida, había bastante ropa entre la mano de Draco y su seno, pero igual ella lo sentía demasiado cerca. Inmediatamente dejo de besarlo, él iba a protestar cuando se percato de donde tenia la mano y lo que había hecho con ella.
Ella estaba totalmente enrojecida, le volteo la cara, por un lado quería que él retirase la mano de allí y por el otro quería que siguiera haciendo lo que estaba haciendo. Draco interpreto el silencio como un permiso para seguir adelante y entonces, arrastro su mano desde su pecho hasta los botones y empezó a desabotonar el abrigo, uno por uno mientras le daba besos cortos y lánguidos a ella en los labios. Cuando tuvo abierto el abrigo completamente, se lo saco por los hombros y ella quedo con una camisa que él saco con brusquedad de sus pantalones. Hermione siguió sin decir absolutamente nada, pero esta vez fue ella la que le empezó a besar el cuello a Draco, más bien empezó a succionárselo, y a jugar con su lengua trazando formas sobre la piel de él. Draco cerró los ojos y metió sus manos por debajo de la camisa de ella. La sentía, esa piel calida y suave de su espalda, con las yemas de los dedos siguió todo el trayecto de la columna vertebral de ella, Hermione se erizo toda y arqueo la espalda. NO logro contener un gemido y eso hizo que Draco empezara a perder su control.
No quería pegarse mucho a ella, ya que tenia una erección bastante evidente, pero no pudo aguantar y Hermione sintió como él pegaba sus caderas a las suyas, mas bien las balanceaba contra las suyas, así como toda la virilidad de él contra su vientre. Ella empezó a respirar agitada, era demasiado incitante, demasiado irresistible. Él estaba excitado, y por estar así, de esa forma con ella. Draco dejo que sus dedos se colocaran por debajo del sujetador y entonces Hermione dejo de besarlo, de nuevo se tenso toda.
Nunca antes nadie había llegado hasta allí. Hermione miraba a Draco con los ojos exorbitados, nerviosa como nunca había estado en la vida, sabía lo que él quería hacer. Ella desesperaba porque lo hiciese, pero al mismo tiempo tenia una lucha interna entre dejarlo o no, aun no llegaban a un acuerdo sobre su situación. Él esta vez interpreto mejor la situación, y bajo sus manos hasta la cintura de ella. Hasta Draco Malfoy sabía cuando había que retroceder. De nuevo acometió un ataque a los labios de ella, esta vez de manera mas suave, chupándole el labio inferior, mordiéndoselo, ella tenia sus manos en su pecho. Luego de un rato, después de estar besándose, tocándose y mordiéndose. Ambos pararon y se miraron a los ojos.
-Creo que esto fue nuestra primera cita- dijo Draco, deleitándose, viéndola con los labios y el cuello enrojecido por sus intensos besos, sin duda le saldría un morado en el cuello allí donde él le había dado un pequeño mordisco. El cabello le caía rebelde sobre su cara y sus ojos café brillaban de excitación. Estaba arrebatadoramente hermosa. Él también lucia un poco desarreglado, con todo el cabello revuelto. Se saco la camisa para ocultar otro sitio de su cuerpo, que estaba también muy revuelto.
-Esto es una locura, no esta bien- dijo ella, asumiendo la realidad de su situación- Tus padres te mataran y mis amigos no lo aceptaran nunca.
-Mi padre esta en Azkaban, mi madre no tiene porque enterarse- dijo Draco intentando besarla de nuevo, cosa que Hermione no evito, eran demasiado las ganas que tenían de tocarse. Draco pensó "tampoco el resto de los mortifagos tienen porque enterarse"- Supongo que tu no le contaras nada a Weasley y a Potter. Podemos ser discretos. A fin de cuentas, esto nos esta pasando a ti y a mi, nadie tiene porque meterse en el medio.
-No puedo vivir con tantas mentiras- dijo Hermione. Estar oculta así con alguien, no le parecía bien, era como si ella estuviese haciendo algo malo.
-Entonces te diré una verdad- le contesto Draco-Se que quieres, yo también, a pesar de todo, esto nos esta sucediendo. No se porque, pero no me lo voy a seguir preguntando.
-¿No te importa que sea una sangre sucia?- le pregunto ella, aunque después de todo lo dicho se imaginaba la respuesta, y todavía no podía creérselo. Entonces la conversación con Parvati empezó a dar vueltas en su mente.
-Hace rato que no me importa si eres sangre sucia o no- dijo él, ella lo miro escéptica- ¿Es tan difícil de creer?, !Rayos, si te estoy besando! Creo que te deje claro que no me estoy aprovechando de ti- Draco se estaba liberando, estaba harto de tener responsabilidades en sus hombros que no le correspondía, así que mandaría todo al diablo. Por un rato al menos. Tenia que saciar esa emoción que tenía con Hermione Granger. Saldría con ella, la besaría, quien sabe a que mas llegarían, probablemente terminarían mal, después de todo ellos dos eran de caracteres incompatibles y eran enemigos, pero nada les quitaría el momento vivido. Que pasase lo que tenia que pasar.
- Te creo- dijo Hermione un poco nerviosa. Le costaba mucho confiar en él, pero de alguna manera una vocecita interior le exigía que se dejase llevar. Además, si bien no era experta en la materia, esa manera que tenia él de tocarla no podía ser fingida.
A Draco le sorprendo esa aseveración. ¿Que había hecho él para ganarse tal confianza? Todo iba de mal en peor, le decía su cabeza y extrañamente su corazón estaba eufórico. Pero si algo iba a empezar, tenia que ser lo mas sincero que pudiese con ella. Se estaban metiendo en camisa de once varas y lo sabia. Confiaba en que una vez terminada la atracción física, cada uno siguiera por su camino. Pero mientras tanto...haría lo que tenia que hacer. Y eso era cualquier cosa.
-Mira Granger, yo no soy un experto en relaciones amorosas- se confeso Draco- y no soy de los que regala flores o de los que se acuerda de las fechas especiales o el día de San Valentin. No me preguntes que quiero de una relación porque no lo se. Solo te ofrezco mi compañía y mi discreción. Yo no te pediré más nada y espero que hagas lo mismo por mí. Es muy poco lo que yo puedo darte, en todos los aspectos, pero espero que sea lo que sea, recibas ese poco como algo grande.
-No voy a aceptar ser plato de segunda mesa- contesto Hermione, eso era un punto muy importante para ella, podía aceptar estar a escondidas, a duras penas, pero lo otro, ni muerta, era demasiado orgullosa- No quiero que seas mi novio, es mejor que borremos esa palabra de nuestro vocabulario. Es evidente que no es tu estilo y tampoco es el mió. Además, desde un principio estaría condenado al fracaso. Tú eres lo que eres y yo estoy en contra de lo que representan las familias como la tuya. Llegara el momento en que simplemente nos digamos adiós y a lo mejor ni siquiera queramos recordarlo. Pero quiero vivir el presente. De alguna forma, tu presencia taladra mi mente. Y si estando contigo, logro expulsarte de mi cabeza, bienvenido sea lo que sea. Pero no aceptare ser ni la segunda ni la tercera. Si quieres estar conmigo, como sea, es conmigo y con nadie más.
-No eres la segunda opción. Eres la primera y la única que se me antoja- dijo él ofreciéndole su mirada de determinación mas avasallante, ya estaba hecho, eso era lo mas cercano a una declaración que podía decir y era lo único que le iba dar- Se que sonara raro, pero quiero que quedemos los dos claros. ¿Tú quieres tener algo conmigo? Sin promesas, sin esperanza de nada, sin pensar en el futuro y con la posibilidad de que algún día nos odiemos mas de lo que lo solíamos hacer. ¿Realmente eso es lo que quieres? Porque eso es exactamente lo que te estoy ofreciendo. Se que es una locura, pero es la única salida que tenemos. La otra opción es fingir que nunca sucedió.
-Ni tu puedes ser tan hipócrita Malfoy- dijo ella molesta con semejante idiotez. La primera vez podía ser hasta casualidad, pero dos besos (y vaya que besos ) eran un hecho irrebatible, ellos dos se gustaban demasiado y lo mas seguro era que siguiesen besándose, dijeran lo que dijeran, o se lo negasen hasta el cansancio, así que lo mejor era definirse desde el principio, llegar a un acuerdo común. - Claro que sucedió, porque tú quisiste, porque yo me volví loca y lo permití. Es obvia la respuesta que voy a darte. Sino no estuviese aquí escuchándote.
-Entonces ¿te quedas conmigo?- dijo Draco, un poco sorprendido, le estaba ofreciendo todas las posibilidades de escape posibles, pero al parecer ella tenia tantas ganas de enredarse y llevarlo todo hasta las ultimas consecuencias como él- te advierto que yo no quiero, igual que tu un noviazgo o como sea que se llame pero tampoco voy a aceptar ser el segundo, el tercer, el cuarto o el quinto plato.
- ¿En calidad de ...? ¿De que forma vamos a estar juntos,?- pregunto ella, Hermione era ante todo una chica, y a las chicas les encanta la sensación de seguridad que genera, colocarle un nombre o una definición, a las cosas. Aunque sea algo tan disparatado e ilógico como lo que ambos se estaban planteando.
-Ponle tú el nombre- dijo él, bastante serio- al final siempre será lo mismo. Y te advierto que esto no es un juego de niños. Granger, tenlo bien presente. Yo soy un hombre, y lo que quiero de ti dista de ser infantil.
-Se perfectamente en lo que me estoy metiendo. Malfoy. Somos amigos con derechos- dijo ella, por supuesto que lo sabia. Era exactamente lo que quería ella. Era una experiencia nueva, desear a alguien con tanta intensidad. A lo mejor se había vuelto completamente loca. Pero tenia que hacerlo, era eso o preguntarse el resto de su vida. ¿Qué hubiese sucedido si…………….? No podía dejar tantas emociones en Stand by. Y si Malfoy era un hombre, ella era una mujer, ardiente para más colmo, tan fogosa o más que él, no en vano ambos se devoraban uno al otro cuando se besaban. Demasiado violento lo que sentían para dejarlo de lado o que pasase desapercibido.
El juego había comenzado, pero de alguna manera ella sabia que no iba a haber ningún ganador. Pero hay momentos en la vida, que son como el Black Jack , en donde es todo o nada. Y ella quería desesperadamente apostar por él. Pero tenía temor de vivir lo que nunca había vivido, y al mismo tiempo, la mataba la expectativa de explorar su propia condición femenina y que él fuera participe activo de eso.
-¿Con derecho a que?- pregunto Draco, aguantando la respiración. Eso era vital. No se andaría por las ramas, él sabia exactamente lo que quería de ella. Lo que lo estaba volviendo loco. Y lo iba a conseguir tarde o temprano. Ya se lo había advertido, no iban a jugar a los noviecitos agarrados de las manos.
No habrían tonos grises, era blanco o negro, no podía ser de otra manera, ellos estaban en bandos enfrentados. Si estaban rompiendo sus propias reglas planteándose iniciar una especie de relación, no existía la oportunidad de dudar, si alguno de los dos lo hacia, todo se iría por la cañeria. Así que la respuesta de ella era muy importante, le diría exactamente el terreno que estaba pisando y si podía continuar adelante. No le estaba pidiendo permiso, simplemente era que deseaba que ella sintiese las mismas ganas de hacerlo que él, concretar eso que lo atormentaba día y noche. De todas formas si ella no estaba muy segura, lo mejor era dejarlo hasta allí. Él estaba arriesgando su pellejo, por ella y también la estaba poniendo en un grave peligro, aunque ella no lo supiese, solo por lujuria. Así que tendría que valer la pena.
-A todo- le dijo ella irreflexivamente, molesta y furiosa consigo misma, por ser ser tan débil y dejarse llevar por sus deseos carnales. Lo iba a apostar todo.
Entonces Draco sintió que algo se le removía por dentro. Ella tenía esa cualidad de sacarlo de lugar con sus palabras, alterarlo de una manera tan exquisita, excitarlo con solo escucharla diciendo esas cosas. "TODO" resonaba en su cabeza, se le secaba la garganta solo de imaginar lo que la palabra "todo" significaba en ese contexto. La acerco a su cuerpo y nuevamente se interno en los labios de ella, que esperaban ansiosos la invasión a la que eran sometidos.
-Quiero que me des algo de tiempo, solo te pido eso- dijo ella suavemente, mientras le besaba el cuello lujuriosamente, Hermione había descubierto que no era tímida, solo un poco inexperta, pero con ganas de aprender.- ya sabes a lo que me estoy refiriendo. Es la primera vez que me pasa algo así
-No creo que realmente tu quieras esperar, me parece justamente lo contrario- le dijo él dedicándole una sonrisa totalmente desvergonzada, disfrutando cada beso. Podía seguir así eternamente, apretándola contra él y de nuevo acariciando lentamente la piel de la espalda de ella. Pero ir con calma, tampoco era una mala idea, aunque se estaba muriendo de las ganas, Draco Malfoy no quería quedar como un desesperado delante de una chica, le daría su tiempo, mientras se dedicaba a disfrutar de ella . Era un hecho, estaba mandando todo al diablo, su creencias, su crianza, todo absolutamente todo, pero no le importaba -Pero si quieres ir lento, iremos lento.
Después de una hora, en donde se besaron hasta el cansancio, hambrientos uno del otro, con Malfoy diciéndole al oído palabras llenas de dobles sentidos, ella contestandole de manera sarcástica todos sus comentarios, y castigándolo con sus besos, cada quien tomo su camino. Hermione reviso el bolsillo de su abrigo, había sentido algo extraño en el. Cuando metió la mano, sintió algo redondo, lo saco y vio un pequeño bombón de chocolate. No le quedo más remedio que sonreír. Draco Malfoy era un imbecil, demasiado directo para su gusto, insufrible a más no poder, terco, con una lengua viperina, muy a su pesar endemoniadamente sexy, además de besarla de una manera que………..a veces le decía unos cosas sin sentido pero que la alteraban profundamente y la dejaban imaginándose las cosas mas soeces, era un idiota desconsiderado, pero tenia que reconocer que de vez en cuando, tenía estupendos detalles.
