Disclamer: Propiedad de JKR. Perversión absolutamente mía.

GRACIAS POR LOS REVIEWS. Bueno contestare el próximo capitulo. Este esta recién salido del horno. Bueno aquí lo tienen………….disfrútenlo.

Capitulo 12 ¿Confesiones?

Rendición. Como aceptar que perdiste el juego, como dejar que tu orgullo permanezca tranquilo, sin hacer nada. Yo, no soy de los que aceptan una derrota fácilmente, pero debo reconocer, que con ella, hace tiempo que soy el mas imbecil de los peleles. Mis ojos no pueden dejar de observarla, mi mente no puede dejar de preguntarse ¿Qué rayos fue lo que hice mal? Todo, todo absolutamente lo hice mal. El primer error, haberme liado con ella, el segundo error haber confiado en ella, el tercer error, haberme enamorado de ella. Perdón, enamorado no es la palabra, amor no existe en mi diccionario, no puede existir, no me puedo encadenar a un sentimiento como ese en este momento de mi vida. La palabra es deslumbrado. Profunda y dolorosamente deslumbrado. Pero al parecer todo ese encandilamiento no pasara de allí. Ella tiene dos semanas que no habla conmigo, que no acude a nuestras citas y que me ignora completamente. Y yo Draco Malfoy, no voy a rogarle a nadie. Si ella decido unilateralmente terminar esto, que así sea.

Miedo, terror, pánico. Ninguna de esas palabras describe exactamente lo que estoy sintiendo. Tengo una opresión en el pecho constantemente, siento que las palabras no salen de mis labios. Todo porque me niego a aceptarlo, a reconocerlo, que de alguna forma me estoy enamorando de él. No puede ser. Como no soy capaz de separar una experiencia física de una sentimental. Porque el acuerdo era ese, solo sexo o algo de sexo. Pero yo rompí mis propias reglas. No duermo en las noches por dos razones, una porque la sensación de su cuerpo junto al mió, es tan devastadora e intensa, que no puedo conciliar el sueño y la otra, porque no puedo callar a mi corazón, que me pide a gritos que le de puerta libre a este sentimiento. Quiero ser suya, pero se que si doy ese paso, nunca mas podré separarme de él. Así que por eso no ha sucedido, por todo lo que significa que él sea un mortifago y yo Hermione Granger.

-Granger- llamo Draco disimuladamente, a la salida de Aritmancia, la había esperado una hora, al final, tuvo que ceder a su angustia, necesitaba hablar con ella. Hermione lo ignoro, él la persiguió por el corredor, en ese momento solo, sin estudiantes- Granger, espera.

-Dime- dijo ella todavía de espaldas, no quería mirarlo, la confusión que tenia era demasiada y no quería que él se diera cuenta.

-¿Te hice algo? – pregunto Draco, ¡Diablos! Claro que le has hecho algo, muchísimas cosas, se obligo a reformular la pregunta, estaba de pie frente a ella, con la cabeza erguida y mirándola de una manera que a ella se le hacia muy difícil resistir- ¿Qué rayos te pasa conmigo? Tenemos dos semanas sin hablarnos.

Hermione se volteo. Sintió la mirada de él como una corriente de aire embravecido igual que un huracán. Sus ojos grises, la miraban con determinación, no saldría de allí sin una respuesta, eso le transmitía la mirada de Malfoy. Ella no era ninguna cobarde, pero no quería dar muchas explicaciones de sus motivos.

-Creo que es obvio- dijo Hermione, modulando la voz, hasta que adquirió un tono carente de emoción- Lo que sea que tuvimos, se acabo. No tiene ningún sentido. No vamos a llegar a ninguna parte.

-Así que es eso……….- Draco sintió el peso de la verdad en las palabras de ella, estaba muy incomodo, era cierto………..no iban a ninguna parte……………ni que lo desearan…………..no podían hacer nada al respecto………………..- Hum, supongo que volveremos a ser los de antes.

-En realidad no creo que después de todo lo que hemos hecho, volvamos a ser los de antes- respondió Hermione, cuidando sus palabras, "todo lo que hemos hecho" era prácticamente todo lo que un hombre y una mujer podían hacerse mutuamente- creo que lo mas sensato es tratar de mantener distancia.

-Tienes razón- dijo él, sus ojos volvieron a chocar con los de ellos, intensos, demoledores y avasallantes. Hermione estaba terminando con él, esa era la situación, pero podía ver tristeza en su mirada. A Draco le dolía, inexplicablemente le dolía, tenerla tan cerca pero a la vez tan lejos, ese era el camino mas lógico, acabar con todo, pero algo en sus entrañas se negaba, era esa inconformidad lo que lo estaba torturando en ese momento- pero mis promesas valen, Granger. Lo que te dije sigue en pie.

-¿Qué?- dijo ella, caminando alejándose de él.

-No te harán daño- dijo Draco de pie, con el cabello rubio revuelto y la corbata floja, cargando un morral con algunos libros- haré lo imposible por protegerte.

Hermione se detuvo, apretó ambos puños y se volteo.

-¿Por qué lo haces? No somos nada, mejor dicho ¿Por qué me dices esas cosas?- dijo ella molesta, es que de alguna manera él la trastornaba. Eso era una estupidez. Draco Malfoy no podía hacer nada para protegerla y ambos lo sabían, entonces a que venia eso, las palabras solo eran palabras y el caso de los dos, las palabras no valían lo que valían eran los hechos y el hecho era que Draco Malfoy era un mortifago y que nunca sentiría nada mas por ella que una absurda lujuria- Es tan difícil de entender Malfoy, seremos enemigos algún día. Eso esta claro.

-Lo hago porque me da mi real gana, Granger , solo por eso- contesto Draco y se fue caminando furioso por el pasillo.

Tenia rabia, por que todo lo que había vivido con ella, seria solo un recuerdo. Porque solo había quedado algo por hacer y eso le estaba consumiendo el alma. Porque inexplicablemente, la quería con él, por encima de cualquier cosa y él no tenia nada que ofrecerle, nada que la atrajera, nada que la pudiese convencer de abandonarlo todo y entregarse a él, no era tonto su condición de mortifago era la causa de esa ruptura, aunque ella lo hubiese expresado de manera muy elegante. Furia, porque ella había hecho lo que él no, superar todo ese deseo y racionalizar la situación. Molestia, porque ella lo dejaba, solo y atormentado. Desazón, porque no se atrevió y nunca lo haría, de decirle con palabras lo que sentía por ella, deseo, pasión, cariño, entrega y porque no, muy a su pesar, alguna especie de amor. Nunca le dijo nada y al parecer nunca lo haría. Y eso era algo que vivía por primera vez Draco Malfoy, la impotencia.

0o0

Marzo transcurrió sin pena ni gloria. Las clases siguieron, los estudiantes de 6to iniciaron sus prácticas de aparición. Harry tenia serios problemas con su equipo de Quidditch. Ginny intentaba darle calabazas a Dean Thomas. Ron insistía en llegar a la tercera base con Lavender. Hermione estaba más irritable que nunca. Y Draco Malfoy iría a su primera reunión con Lord Voldemort.

Ese fin de semana, fue particularmente odioso, porque tuvo que verla toda la tarde del sábado en la clase de aparición. Bonita, elegante, luciendo esas piernas que él había besado y tocado tantas veces que ya ni recordaba cuando, con su cabello suelto, como siempre haciendo gala de su gran habilidad en la aparición.

Draco no pudo sacarle los ojos de encima toda la tarde. De hecho ya Crabbe y Goyle le estaban inventando toda una historia de porque él miraba tanto a la sangre sucia. Todas con finales estilos, "si la tocas la matas de las ganas que tienes" o "quieres amarrarla en serio en una cama, Malfoy". Los dos gorilas se habían percatado, de que Draco Malfoy se estaba consumiendo de deseo por ella. Le daban la razón, estaba muy buena la condenada, pero…………………era una impura. Así que solo serviría como objeto de diversión y nada mas. Hasta se ofrecieron para llevársela en bandeja de plata una noche, con un confundus, para que él pudiese hacer lo que quisiese con ella. Draco no dijo absolutamente nada al respecto. Ese era el secreto de ambos, no tenia porque compartirlo con nadie, que esos dos pensaran lo que quisiesen, "¡Vaya par de tontos!" pensaba Malfoy, "si supiesen lo lejos que he llegado con ella, hasta el punto que no se donde termina mi piel y comienza la de ella".

Pero no, todo estaba terminado. Pasaría a la historia, como otro romance mas perdido entre los muros de ese castillo. Aunque Draco pensaba, que nunca jamás, en ese castillo se habían reunido amantes mas imposibles que ellos dos. AMANTES, se le antojaba muy apropiada esa palabra, él era su amante, porque solo el hecho de hacerla gritar, revolcándose con él en una cama, envuelta en un orgasmo provocado por él, aunque no hubiese penetración, le hacia merecedor de ese nombre.

-Herms- dijo Harry adelantándose al grupo que ya iba de salida de Hogsmade- Que tienes planeado para el cumpleaños de Ron.

-Realmente nada- dijo Hermione, mirando de reojo a Draco que había tomado una dirección diferente a la del colegio- Supongo que debería encargarse Lav-Lav, es su novia.

-Si- dijo Harry- pero no deberíamos regalarle algo. No se, unos nuevos guantes de guardián.

-Dime cuanto es y te daré el dinero- contesto Hermione tratando de deshacerse de Harry, quería llegar al castillo y encerrarse en su habitación- Realmente no estoy de ganas, para fiestas.

-¿Qué diablos te pasa?- le dijo Harry frunciendo el ceño- tienes unas semanas medio ausente. Estas triste, casi ni comes.

-Diablos Harry- dijo ella harta de tanta atención- porque siempre me tiene que pasar algo. No se simplemente, que se yo, he estado analizando mi vida y me he dado cuenta de que es una mierda.

-No más que la mía te lo aseguro- dijo Harry, que empezó a ponerse furioso- Dime Hermione Granger, ¿eres huérfana?

-No.

-¿Voldemort esta empeñado en matarte?- dijo él, cada vez con más ganas de sacar toda la inconformidad de lo que llevaba dentro.

-No- grito Hermione, también estaba molesta. Era que no era posible sufrir su calvario en paz. Si no era Malfoy mirándola como un lobo hambriento era Harry preguntándole estupideces.

-¿Alguna vez te has enamorado de alguien que no te corresponda?- pregunto Harry, sin pensar mucho en lo que estaba diciendo. Se estaba desahogando.

-SIIIIIIIIIIIIIIIII- Harry abrió la boca y Hermione se tapo la suya ¿Qué diablos acababa de decir? O mas bien de admitir. La verdad la golpeo en su cabeza violentamente. Eso era todo lo que le pasaba, ella estaba enamorada hasta el tuétano de Malfoy, pero su orgullo no lo aceptaba y por eso había terminado con él. Estaba confundida, se sentía miserable, tenia miedo de quedar como una tonta ante él y además se sentía culpable por haberse enamorado de un mortifago. Hermione sintió que se iba a echar a llorar en cualquier instante, así que apresuro el paso. Harry la intercepto, le tomo la mano y la obligo a enfrentarlo.

-¿De quien estas enamorada?- pregunto Harry tomándola por los hombros. Eso era lo que a ambos le sucedía, los dos estaban irascibles, porque a los dos le gustaba alguien y seguramente ese alguien no correspondía sus afectos. Estaban atormentados por amor.

-¿De quien estas enamorado tú?- le pregunto Hermione, cuya inteligencia le había hecho entrever, que Harry había hecho esa pregunta, simplemente proyectándose.

-De nadie- dijo Harry resoplando. ¿Por qué diablos había preguntado eso? A él le gustaba Ginny, pero enamorado, no se lo habría planteado jamás.

-Yo también estoy enamorada de nadie, Harry – dijo Hermione, tratando de conservar la calma.

-Nadie no sabe que ella me gusta- Harry decidió relajarse un poco y explicar su problema, igual no le diría quien era, pero necesitaba un consejo- Y yo no me atrevo a acercarme.

-Nadie es un idiota consumado- dijo Hermione- que no se merece lo que siento por él. Porque cometió la estupidez mas grande de su vida, lo va a pagar con sangre y no se lo puedo perdonar- Hermione se desahogo, la otra cosa que la estaba separando de Malfoy era precisamente eso, ella por mucho que lo intento, no podía aceptar que él fuese un mortifago. Se sentía demasiado culpable. Quería matar a Draco con sus propias manos, por cabeza dura e idiota, porque se había dado cuenta que él, lo había hecho obligado, se había convertido en mortifago, y ni siquiera tenía el consuelo de que lo había hecho compartiendo sus ideales de pureza de sangre. No el maldito Malfoy lo había hecho por el honor familiar. O por lo menos así se lo había dicho a ella. El hecho de que él mismo había redactado y firmado, como un cordero, su condena de por vida, entregándose a la voluntad de Voldemort, era lo que la tenia furiosa y nerviosa a mas no poder. Además para que ella iba a estar con él, si el seguramente no se permitiría, sentir lo mismo, amor. Así que como no podía aceptarlo, lo mejor era terminarlo.

-Nadie me trae loco Hermione- confeso Harry- tengo que besarla, porque si no moriré.

-Ten cuidado con lo que deseas Harry- dijo Hermione a quien le constaba ese hecho- después que destapes esa olla caliente, te vas a quemar, te lo aseguro.

Hermione se dio la vuelta y dejo a Harry profundamente desconcertado con esa respuesta.

0o0

-Hermione- dijo una voz, sacándola de sus pensamientos. Estaba nerviosa sentada al lado de la cama de Ron, aterrada, ante la perspectiva que el destino le ofrecía- Hermione, tenemos que irnos.

-No, Harry- dijo Hermione tratando de que las lágrimas no salieran de sus ojos. Tomaba suavemente la mano de Ron, quien estaba hablando en sueños, balbuceando cosas que nadie entendía, solo ella, la había estado llamando en sueños- Me quedare otro rato, a ver si despierta.

-La Sra. Pomfrey dijo que no despertaría hasta mañana- Harry clavaba sus ojos verdes en ella- No es conveniente que andes sola de noche. El responsable de esto, evidentemente debe estar mas frustrado que nunca. Ha intentado matar en dos ocasiones y ha fallado.

"El responsable de esto……………….." la frase se repetía una y otra vez en la mente de Hermione. "El responsable……………….". Estaba pálida como una hoja de papel en blanco, profundas ojeras surcaban su rostro, sus manos temblaban y ella se las apretada convulsivamente. Porque el rostro que se le venia a la mente, cuando escucho esa frase era ……………….Draco Malfoy. Porque le dolía en el alma, y no se lo quería creer, pero no tenia mas remedio que aceptarlo. El único mortifago, que estaba en ese colegio, el único que haría algo así, que ella tenia la seguridad de lo que era, pues había visto la marca oscura en su antebrazo izquierdo, era Draco Malfoy.

-Malfoy tiene que estar detrás de esto- comento Harry- Se que es un mortifago, lo presiento. He intentado decírselo a todo el mundo, de todas las maneras posibles y nadie me cree.

"Malfoy…………." Hermione siguió sin hablar, era demasiado grande el hueco que sentía en el corazón. Ella sabia que él era un mortifago y no lo había denunciado, mas bien se entrego a una loca relación con él, lo había aceptado todo. No hablo cuando debía haber hablado y allí estaba la consecuencia. Ron casi había muerto. Por su culpa. Ella apretó de nuevo la mano de Ron, él se removió en la cama. La escena no podía ser mas desgarradora, Harry de pie enfundado en su túnica, con el cabello revuelto, enfurruñado, Hermione sentada en el borde de la cama, con jeans, y una camiseta color aguamarina, su cabello suelto echado hacia un hombro, y en sus pies unos zapatos deportivos de una marca reconocida muggle. Ron estaba vestido con su pijama, con los cabellos rojos desordenados, durmiendo intranquilo. Hermione se acomodo mejor en la cama con Ron y lo abrazo apoyando su rostro en su pecho. Las lágrimas mojaban el pijama de él. Ron era su amigo, le gustaba mucho, era cierto, sabia que él gustaba de ella, se celaban desde que tenían uso de razón, en algún momento pareció que iban a enredarse pero prefirieron conservar la amistad, a pesar de todo, lo quería muchísimo y perderlo era algo que no le cabía en el cerebro. Y si Draco Malfoy era el responsable, ella lo haría pagar, aunque se le destrozase el corazón.

Harry se acerco a ellos y hundió su cara en el cuello de Hermione. Con su nariz le empujo un rizo y luego se acerco a su mejilla y le dio un tierno beso. Hermione se sorprendió con esa muestra de cariño, tan inusual en él. Trato de sonreírle, pero Harry seguía serio.

-Retiro lo dicho- dijo después de un rato, donde la miro con desconcierto. De alguna forma ese cuello largo, estilizado, blanco, ese rizo cayéndole en el hombro, la suave curva de su cadera acostada en esa cama, se le había hecho un espectáculo tierno y de alguna manera irresistible- si eres capaz de provocarle sensaciones raras a un chico.

-Harry- dijo ella , sorprendida- ¿Qué me estas diciendo?.

-Que eres linda, atractiva- dijo Harry con aplomo, decirle a Hermione eso, le salía natural, sin ninguna pena y es que ella era como su otro yo, le tenia confianza y sabia que no lo malinterpretaría- y que si no estuviese enamorado perdidamente de nadie, hace rato que lo hubiese intentado contigo.

0o0

Hermione no se dio cuenta de que estaba lloviendo a cantaros hasta que salio de la enfermería. Era muy tarde, pero tenia un pase de la Sra. Pomfrey, así que no la castigarían por llegar después del toque de queda, Harry había desistido de la idea de acompañarla, y se había ido antes que ella, un poco desairado, a la sala común. Ella quería estar en paz, sola, para analizar lo que iba a hacer. Se sentía estupida. Sus pasos la condujeron hasta los jardines del colegio. Estaba en un pequeño sitio protegida de la lluvia. Sin pensarlo mucho salio al exterior. El agua la golpeaba, estaba lloviendo con mucha fuerza y la tormenta eléctrica retumbaba en el cielo. Ese cielo que estaba oscuro y triste como su corazón. Camino entre la lluvia, de alguna manera sentía que se merecía la tortura de las gotas de agua golpeando tenazmente su piel. Sus pasos la condujeron a una pequeña glorieta, cuyo techo de metal, en intrincado diseño, dejaba pasar incólume la lluvia a través de él. Una figura vestida de negro estaba allí, sentado, dejando igualmente que la lluvia le desgarrara la piel.

Hermione se sobresalto y busco su varita. Apunto a Draco que estaba igualmente sorprendido de verla allí.

-Maldito- le grito Hermione- como pudiste hacerlo. Estas demente.

-Baja la varita- dijo Draco, intentando mantener las cosas en calma, sin embargo por precaución tomo la suya. Ella lo miraba furiosa, dispuesta a todo. Y él sabia perfectamente la razón de tanta rabia. Lo estaba acusando de algo que él no había hecho, no era su idea ese veneno. Alguien lo había hecho, alguien se le había adelantado y había metido de nuevo la pata. Y lo iban a torturar por eso, lo sabia, o peor matarían a su madre. Así que tenia que averiguar quien era la persona, que le estaba saboteando todo el plan.

-Casi lo mataste- escupió Hermione- Te odio. Y me odio a mi misma por haberme enredado contigo a pesar de saber lo que eras- a Hermione le temblaba la mano.

-Granger, baja la maldita varita de una vez- dijo fríamente Draco, soportando estoicamente la rabia de ella- Te lo advertí, tú sabias lo que era, no me vengas ahora con eso. Y además no se de que diablos me acusas.

-Eres un cínico- le dijo Hermione, caminando de un lado a otro apuntándolo con la varita- un maldito cínico. Casi envenenaste a Ron.

-Yo no lo hice- dijo Draco, esta vez amenazándola abiertamente con la varita, ella parecía dispuesto a atacarlo en cualquier momento- Debes creerme. Soy perfectamente capaz de hacerlo pero no lo hice. Yo nunca seria tan obvio.

Hermione entonces le lanzo un Desmauis, que Draco esquivo por un pelo y él no tuvo mas remedio que lanzarle un Experliamus y desarmarla. Ella perdió la varita, e intento tomarla del piso, pero Draco le agarro las manos.

-Estas loca de remante- le grito él- no me ataques de nuevo, Granger. Y hablo en serio.

-No, tú eres el demente- gritaba Hermione, intentando soltarse de él, sentía las manos de Draco sobre sus muñecas como una garra- Suéltame.

-Cálmate primero- le dijo él, apretando sus muñecas de tal forma que ella gimió.

-Eres……..eres- grito de nuevo Hermione, forcejando con él- eres un hipócrita, un mentiroso. Todo lo que dijiste era una farsa. Solo intentaste manipularme.

Draco la soltó furioso y la empujo. Hermione no perdió el equilibrio y se coloco frente a él. Ambos estaban envueltos en un aura de rabia, descontrol, confusion, desconfianza y deseo reprimido.

-Yo fui claro- entonces Draco en serio se molesto- mas claro que el agua, te lo dije, que no iba a ser romántico, que era solo por el sexo, que yo era lo que era y tú lo aceptaste. LO ACEPTASTE HERMIONE GRANGER. Y además de todo, cuanto quisiste lo terminaste. Entonces ¿Cuál es tu maldito problema? Ni siquiera me preguntaste que era lo que diablos yo quería, simplemente lo dejaste así, sin darme ninguna explicación.

-Ah no Malfoy- dijo Hermione un poco sorprendida por las palabras de él- ¿Qué clase de explicación te iba a dar? Y además ¿Porque demonios querías una explicación? ¿Para que? Si igual no te importa.

-Estas equivocada- le grito Malfoy- claro que me importaba. Arriesgue el pellejo, por estar contigo. Entiendes, me puse la soga en el cuello, para que estuvieses conmigo. Así que si me merezco una explicación.

Entonces Hermione perdió completamente los estribos, se acerco a él desafiante.

-Esta bien, el señor Malfoy quiere una explicación- dio un bufido-y la tendrá. Eres un asqueroso mortifago y no lo puedo soportar. Pero sabes, realmente lo que me saca de quicio es que tú, nunca, jamás en la vida, vas a ser capaz de sentir por mí, lo que yo siento por ti. Contento, te gusta la explicación, porque esa es la única que tengo.

Draco sintió de pronto que las piernas le fallaban. Una sensación de euforia desconocida para él tomo control de su cuerpo. Ella sentía algo por él, a pesar de todo. Pero de alguna manera, seguía furioso con ella, por asumir cosas que él nunca dijo.

-¿Quién coño te dijo que yo no sentía nada?- le dijo él con voz dura– Además ¿Cómo diablos voy a saber que es lo que piensas si nunca me dijiste nada? ¿Qué es lo que demonios sientes por mí? DIMELO

-Sinceramente a estas alturas- dijo Hermione, quien sentía salir las lágrimas, pero estas se confundían con la lluvia, asi que Draco no se percato que ella estaba llorando- ni siquiera vale la pena que toquemos ese tema.

-DIMELO- le grito Draco acercándose a ella- y terminemos con esto de una buena vez y para siempre.

-No, dime tú- contesto Hermione de vuelta- Dime que es eso que sientes y nunca te atreviste a decirme. Maldito cobarde.

-En ese caso los dos somos unos malditos cobardes. Pero si en serio lo quieres saber- le dijo Draco todo descontrolado, caminando hacia ella, apretando ambos puños- Si realmente lo quieres saber, pues aquí lo tienes………..Yo te quiero.

Hermione abrió la boca, y la cerro de nuevo, estaba totalmente impactada. Había escuchado mal, eso era seguro. Todo el mar de confusión volvió a ella y su mente analítica de nuevo jugo en su contra.

-Si, me quieres para revolcarte conmigo, eso esta clarísimo- dijo ella con toda la seguridad del mundo. ¡Vaya idiota! Por un momento había pensado cualquier cosa y su corazón se habia sobresaltado en un halito de esperanza.

-No- contesto Draco arrastrando las palabras, mas cerca de ella- Te quiero para hacerte el amor.

0o0

Les gusto

DEJEN REVIEWS.