Disclamer: propiedad de JK Rowling
Hola, bueno gracias a todas por sus rr, contestare el capitulo siguiente. JE JE JE JE . Bueno he de advertirles, que……………………….el próximo lo tendrán dentro de una semana al menos. Disfrútenlo.
Capitulo 14 La virtud perdida y sus consecuencias
Hermione no fue esa mañana a clases. Se había quedado dormida y nadie la molesto. Al levantarse a la hora del almuerzo, vio que las cortinas de su cama estaban completamente corridas. Se levanto y sintió una punzada en su bajo vientre, que le recordó todo lo sucedido. No pudo evitar enrojecerse y sonreír. Se sentía flotando en una nube, todo el mundo le había explicado la parte física del asunto, eso no era ningún misterio para ella. Pero todo el torbellino de emociones que había sentido y que le había transmitido él, había sido suficiente para alterarla como nunca nada lo había hecho. Ahora si sabía lo que era estar al borde del precipicio sentimental, mejor ella, voluntariamente, había decidido lanzarse de él. Y la sensación de vértigo, le gustaba. Mejor dicho, él le gustaba demasiado.
Escucho a alguien en la habitación y descorrió la cortina. Pudo ver a Parvati revisando algunas cosas de su baúl.
-¿Estas mejor?- le pregunto Parvati con complicidad.
-Si- dijo Hermione, tratando de desviar la cara, era evidente que su compañera de habitación sabía lo que había pasado. Pero extrañamente, parecía que en lugar de atormentarla descubriendo el chisme, lo que parecía era querer ayudarla.
Parvati saco algo de su baúl y se sentó en la cama. Era una chica muy guapa, morena, ojos y cabello negro, largo hasta la cintura. Era delgada, sus pechos eran más bien pequeños, pero sus piernas eran bellísimas. Además caminaba como una reina, era una joven muy atractiva. En sus manos sostenía una botellita. Las dos chicas se miraron un rato. Hermione seguía vestida como la noche anterior y estaba totalmente despeinada. Sin duda le caería muy bien un buen baño y se disponía a hacerlo, cuando Parvati la llamo.
-Toma- le dijo Parvati con cautela, le dio una botellita con liquido ambarino dentro- no creo que quieras tener una pequeña sorpresa rubia dentro de 9 meses.
Hermione abrió los ojos como platos, ¿Cómo demonios sabia ella que estaba con Malfoy? ¿Alguien más estaba enterado? ¿Parvati había hecho correr el chisme?. Hermione enseguida se asusto y Parvati lo noto.
-No te preocupes, Hermione, no diré nada- dijo ella con un suspiro – Se que esa relación es imposible. Y que es peligrosa. Pero sabes, es algo muy romántico, al mejor estilo Romeo y Julieta.
-¿Cómo te diste cuenta?- Hermione estaba totalmente descubierta, así que lo mejor seria de alguna forma confesar y averiguar como ella se había enterado.
-Bueno- Parvati sonrío complacida de si misma y su sagacidad- me di cuenta que desaparecías en los días de tus rondas y en las rondas de Malfoy. Escuche también un comentario de unos Slytherin diciendo que Malfoy no estaba durmiendo en su habitación. Al principio no lo quería creer, me parecía insólito, pero era demasiada coincidencia. Además, ustedes dos se odian desde que se conocieron, pero me dije a mi misma, que de pronto todo ese odio solo era atracción. Era una teoría loca, así que decidí prestar atención. El lenguaje corporal de los dos era mas que evidente. Tú lo disimulas bien, pero te alteras demasiado cuando estas cerca de Malfoy y él te come con su mirada. Todo el tiempo esta mirándote, no te preocupes seguro que nadie lo ha notado, solo que yo me dedique a investigarlo. Disculpa, es que me mataba la curiosidad. Y Hermione, lo que hay en sus ojos no es desprecio. No se como aguantas esas miradas, se nota a leguas que él esta loco de deseo por ti.
-Terminamos- dijo Hermione por lo bajo- no tiene ningún sentido que estemos juntos.
-Es cierto- dijo Parvati- tienes toda la razón. Es lo correcto, él sigue siendo un sangre pura, me imagino que no iba a prometerte nada público. Pero………….sabes que. Me da la sensación, de que le gustas mucho………..Y si es así, Hermione, deberías darle su oportunidad. Quizás algún día, cambie y deje de ser tan insoportable, si se fijo en ti, a pesar de bueno…………….tú sabes……………..que eres hija de muggles……………..no puede ser tan mala persona.
-No hay mas nada que decir- se levanto Hermione de la cama, no quería discutir nada, esa conversación la puso de nuevo con los pies en la tierra- Lo mejor será que cada uno siga con su vida.
-Tomate la poción contraceptiva- le insto Parvati- Y no me preguntes de donde la saque, porque no puedo responderte. Es un articulo prohibido en Hogwarts y te imaginaras el porque.
-Entiendo- Hermione abrió la botella y se la tomo, inmediatamente sintió el sabor amargo en su boca, hizo una mueca de desagrado y le devolvió la botellita a Parvati- Gracias.
-Si te viene la regla unos días antes de lo previsto es normal, no te asustes- le explico Parvati – si necesitas mas me avisas. Pero lo mejor será que lo hagas al estilo muggle, ya sabes píldoras y esas cosas. Es lo que Padma y yo hacemos.
-No- dijo Hermione- eso ya acabo. No creo necesitar más de esas cosas.
-Te dejo sola- le contesto Parvati- Ah y un buen baño con agua caliente, te aleja las molestias. Te lo recomiendo.
Hermione sonrío agradecida, sentía el cuerpo como si le hubiese pasado un tractor encima, así que le tomaría la palabra. De una forma inesperada, Parvati Patil se había convertido en su confidente y su amiga.
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Draco no la vio en toda la mañana. Al principio se sintió un poco confundido y luego preocupado. ¿Seria que le había hecho daño? ¿O que no la había dejado satisfecha? ¿ O seria que él era el peor amante de todos y ella no quería verlo? En realidad no estaba muy seguro, ya que Hermione no había parado de besarlo en toda la noche, así que lo más probable era que le hubiese gustado tanto como a él. No había podido dormir, estaba demasiado ansioso, cada vez que cerraba los ojos, las imagines de lo sucedido, volvían a su cabeza una y otra vez. Tenía varios años creándose toda una historia de cómo seria su primera vez, muchas chicas habían sido las protagonistas de sus sueños eróticos. Pero la realidad, había sido mil veces mejor que cualquier fantasía. Se le iba el aire cada vez que la recordaba, pegada a su cuerpo, besándolo, vibrando cada vez que él entraba en ella. Sus labios rojos abiertos, el sudor que impregnaba su cuerpo, su cabello indomable, suelto y el rubor que cubría sus mejillas y su pecho. Ella era deliciosa, suave, una mujer sensual en toda la extensión de la palabra y era suya, toda suya, de nadie mas. Le había hecho el amor muchas veces en esa noche y cada vez, tenía la certeza de que estaba más enamorado de ella que nunca.
Era cierto, Draco Malfoy estaba enamorado, languidecía de amor por ella. Y por amor tenia que dejarla ir. Era lo mejor, lo había aceptado a duras penas, el sentido de pertenencia que tenia por Hermione era demasiado intenso. Pero le había llegado el momento de dejar de ser egoísta e infantil y portarse como el hombre que era. Él no la podría hacer feliz jamás, no le podía ofrecer nada, había cavado su tumba convirtiéndose en Mortifago. Porque si después de lo que pretendía hacer, no lo mataba el lado oscuro lo iban a hacer los aurores. Así que la mejor manera de demostrar sus sentimientos era dejar que se fuese. Sin atormentarla mas. Lo que había sucedido, lo guardaría en el corazón para siempre y seguiría con la misión que se le había impuesto
Goyle y Crabbe llegaron de imprevisto. Ambos con caras ceñudas, Draco se alejo con ambos hasta un rincón del pasillo a la entrada del comedor. Un lugar oscuro y semi oculto. Algunos alumnos de Gryffindor pasaron al comedor, entre ellos Harry Potter quien les dirigió una mirada de desprecio, pero a la vez escrutadora. A Draco no le paso por alto, un escalofrío le recorrió la espalda, Potter sin duda sospechaba de él. Draco le correspondió la mirada, desafiante, duro glacial, después vería como arreglaba ese asunto.
-Ya sabes quien fue- dijo Crabbe con amargura. Esa metida de pata la iban a pagar cara, así que ninguno de los tres había perdido el tiempo esa mañana. Se habían dedicado a buscar alguna pista, que los condujese al maldito que había destrozado sus planes.
-No- contesto Draco con molestia, su misión de matar a Dumblendore ya no constituía ningún secreto entre la horda mortifaga y sus esbirros - tengo mis sospechas, lo mas seguro es que sea Montague o Flint, los dos son unos animales sin cerebro, pero sin duda, una oportunidad de quedar bien ante el Señor Tenebroso no la desperdiciarían. Fueron unos estupidos, mira que darle el licor al Sloughorm, era obvio que no se lo regalaría al viejo. Sin duda lo echaron a perder todo, ahora mas que nunca estarán vigilando los pasillos. Así que tenemos que aprovechar las horas al máximo en la sala de los menesteres.
-Sabes que nosotros te ayudaremos- le dijo Goyle- eres nuestro amigo. No nos gustaría que murieses. Además el armario esta casi listo. Pero al autor del atentado contra Weasley, hay que darle un escarmiento. En otras circunstancias me hubiese alegrado, pero ese pequeño incidente, lo único que ha hecho es estropearlo todo
-¿Cuándo los iniciaran?- pregunto Draco, los dos chicos seguían callados. Crabbe finalmente hablo.
-Este fin de semana- dijo Crabbe con voz pastosa- no hay vuelta atrás. Si nos negamos estamos muertos.
-¿Quiénes?- pregunto Malfoy.
-Nosotros, Zabinni , Theo Nott y Millicent Bulstrode- contesto Goyle- querían a los de 5 to también, pero lo dejaran para después. Todavía están muy jóvenes.
-¿Y Pansy?- pregunto Draco extrañado. El padre de Pansy era un reconocido mortifago y ella debía seguir sus pasos.
-Draco, lo que te vamos a decir no te va a gustar nada- dijo Goyle controlando la furia de su voz- sin duda hoy te enteraras. Mi madre me ha mandado una lechuza contándome el chisme.
-¿Qué pasa?- pregunto Draco. Pansy era como su hermana y era su futura esposa, así que siempre se interesaba por ella. Últimamente con todo su rollo sentimental y además lo de la misión, tenia la cabeza en las nubes, pero eso no significaba que no le importase lo que sucediese con ella.
-Pansy esta embarazada – contesto Crabbe- el estupido de Zabinni la preño. Al parecer es todo un escándalo. La madre de Zabinni tuvo controlar al Sr. Parkinson a duras penas, iba a matarlo. Los van a casar y la Sra. Zabbinni tuvo que pagar miles de galeones al padre de Pansy por lo de la virtud perdida y todo ese cuento. Tu compromiso ya no existe. Pansy tiene tres días que no sale de su habitación. Millicent dice que no para de llorar. La sacaran hoy mismo de Hogwarts.
-Como pudo ser tan estupida- bufo Draco. Su pobre amiga estaba perdida, Zabini era un idiota sin remedio- sin duda conmigo le hubiese ido mejor. Yo por lo menos la hubiese respetado hasta el final. Me provoca apretarle el cuello a Zabinni hasta que muera.
-Mejor no lo hagas- dijo Goyle- ese asunto ya no es de tu incumbencia. Además a ti no te gusta Pansy, aceptaste el compromiso porque no tenías mas remedio. Lo único malo es que quedaras como un cornudo delante de toda la casa de Slytherin.
-Eso no me importa- respondió Draco, de pronto cayo en cuenta de algo. El temor se empezó a apoderar de él. ¡Diablos! Hay sido un completo estupido, ese tema nunca lo había hablado con Hermione, estaban tan concentrados en sus otros asuntos y se les había pasado un pequeño detalle, pero uno bien importante. Pero abordarla con ese tema, era algo bien difícil, no quería que ella creyese que le tenia asco, pero es que era vital resolver ese asunto en especifico. De vida o muerte.
-Entonces nos vemos en la noche- dijo Crabbe a modo de despedida- Espero que no falles, ayer te estuvimos esperando y nunca llegaste. Me imagino que estabas con alguna chica, jugando a la bestia de las dos espaldas, tienes una sonrisa de satisfacción increíble. Pero sea lo que sea, no olvides que de esta misión, depende que nuestras cabezas sigan sujetas al cuello.
-Lo se, iré- contesto Draco, siempre le hacia gracia el eufemismo con que Crabbe se refería al sexo "la bestia de dos espaldas", en realidad tenia que reconocer que era muy ajustado a la realidad. Porque lo que había hecho con ella no tenia nada de puro y casto, mas bien había sido un poco salvaje en realidad. Pero lo que mas le había impresionado, era lo que había sentido, eso era algo de lo cual estaba impregnado, una sensación de placer y sobre todo de libertad. Estando con ella se sentía capaz de enfrentar cualquier cosa. Tenia que hablar con ella. El único lugar que se le ocurría para irla a buscar era la biblioteca así que después de ver a sus dos amigos, perdiéndose en el corredor, dio media vuelta y camino tranquilo, esperando que su suposición fuese la acertada.
¡Bingo! Allí estaba entre algunos estantes, a esa hora no había nadie allí, excepto ellos y la Sra. Prince. De manera disimulada empezó a seguirla por los corredores. Ella estaba solamente con su uniforme sin la tunica. Y a Draco se le seco la boca, cuando vio la forma de sus senos dibujándose sobre la blusa, su estrecha cintura y sus deliciosas piernas. Una punzada de deseo lo recorrió, pensar que hacia menos de 12 horas, estaban sobre el piso desnudos, uno sobre el otro, hartados del placer que se estaban prodigando y hambrientos de mas, lo sumió en el mas profundo desasosiego. Camino hacia ella, seguro, decidido, ella no lo vio llegar, estaba demasiado concentrada en un libro.
-Herms- le dijo Draco, usando un diminutivo que le parecía el mas adecuado. Herms, era mas familiar, mas cariñoso que Hermione o Granger. Enseguida se arrepintió, si quería alejarla, lo mejor era seguir como estaban pero no pudo decir nada mas. Ella volteo y lo miro con sus grandes ojos castaños. Draco sintió que esa mirada hacia que su corazón latiese mas rápido y se vio inundado por una extraña sensación de calidez.
-Hola- dijo ella un poco nerviosa, mirando a todos lados, coloco el libro de nuevo sobre el estante, y cruzo los brazos sobre su pecho.
-Este…………….- Draco se puso una mano sobre la cabeza, acariciándose el cabello y miro hacia el piso, luego la miro nuevamente, hizo un esbozo de sonrisa pero lo detuvo a la mitad, ella estaba muy nerviosa y él también. Hermione no parecia muy inclinada a iniciar la conversación. Se habían dicho tantas cosas y ahora estaban en una situación que no sabían como abordarse - mira………!Diablos! soy terrible con esto….¿te sientes bien?
-Oh- dijo Hermione, tratando de que él no se percatase que estaba muy nerviosa. Al principio no logro atinarle a lo que estaba preguntando. Pero el leve dolor entre sus piernas le hico comprender el real significado de la pregunta-Ah………bueno………..yo………..me siento genial.
-Pensé que……………..- esta vez Malfoy bajo la voz y se acerco a ella bastante- pensé que había sido muy brusco contigo. Ya sabes, que para mi también fue……………bueno, eso lo sabes……..así que ………………….discúlpame si me porte como un bruto contigo. No suelo portarme como un desesperado, pero es que ………….no pude evitarlo.
-No te preocupes- dijo ella toda azorada, le era muy difícil comentar el tema. Era insólito, lo habían hecho, se habían amado de una manera tan física que era imposible describirlo y ninguno de los dos, el día después lograba hablar abiertamente del tema. Era definitivo, en el fondo seguían siendo dos chicos inseguros. La mirada de él era un poco culpable, pero a la vez estaba ansioso de escuchar sus palabras- Todo estuvo muy bien. Yo nunca pensé……………….que fuese …………tan…………….tan
-Tan bueno- le interrumpió Draco y ambos se miraron. De pronto los dos rieron, con una risa sincera, refrescante, que aliviano el ambiente. Los dos estaban tan nerviosos que no sabían que decirse, pero la respuesta de él era la más absoluta verdad. Hacerse el amor había sido demasiado bueno, esplendido, exquisito, fenomenal y ninguno de los dos estaba arrepentido de ninguna manera.
-Si eso es- dijo ella ruborizándose. Sus miradas chocaron nuevamente. Draco se acerco ansioso a su boca, buscándola de nuevo, el impulso de besarla era demasiado fuerte, pero ella desvío el rostro y él retrocedió. Habían llegado a un acuerdo y ambos tenían que respetarlo. O por lo menos Draco tendría que respetar la decisión de ella.
-Tú eres…………algo raro- le dijo él por lo bajo, arrastrando las palabras- alguna vez te odie, te desprecie, quería desaparecerte del mapa. Pero en este momento no puedo dejar de pensar que quiero tenerte otra vez…….me estoy volviendo loco y es tu culpa, Hermione Granger, solo tuya.- Draco le rozo la mejilla con una mano y con un dedo la acaricio, tocándole el cuello y el escote, hasta que se perdió en el inicio de sus senos. Hermione cerro los ojos y gimió, él detuvo su avance y retiro el dedo. Ella se controlo y abrió los ojos. Estaban demasiado cerca, pero Draco no volvió a tocarla.
-Draco, sabes que no puedo…………….- dijo ella, maldiciendo el hecho de que realmente no quería que las cosas fuesen así, pero no había otro camino.
-Lo se- dijo él alejándose y guardando sus manos en los bolsillos - Tengo que contarte algo y por favor no lo malinterpretes. Pansy …………….esta embarazada- miro a Hermione y la expresión de ella se endureció, antes de que ella pensase algo mas añadió- de Zabinni, los van a casar. Entonces estuve pensando que tú y yo no tomamos ninguna precaución, ayer- Hermione siguió seria, así que por primera vez en su vida, Draco midió sus palabras, no quería herirla, pero tenia que decirlo, lo mas delicadamente posible, no quería sonar como el perfecto idiota, así que opto por ser completamente sincero, a fin de cuentas lo único que funcionaba con ella, era la verdad- No quiero que pienses que no quiero. Bueno en realidad no quiero, soy muy joven y tú también, nuestra situación no es la ideal, tú y yo no somos……………………digamos que nunca podríamos casarnos………………..menos llegar a pensar en tener una familia…… Si yo no fuera lo que soy……………….yo de seguro me lo podría plantear………..alguna vez…………contigo…………pero…………..no…………nunca podrá ser.
-Entiendo perfectamente- le contesto friamente Hermione en voz baja, ella había pensado exactamente lo mismo- no te preocupes, no sucederá nada.
-Ok- dijo Malfoy bajando la cara y mirándola. Ella seguía de pie ante él, tranquila, inmutable. Se había sacado un peso de encima, pero se seguía sintiendo culpable, por abordar ese tema tan espinoso- no volveré a mencionarlo.
Draco se volteo, pero sintió la mano de ella deteniéndole. El contacto tan esperado fue eléctrico. Su cabeza empezó a dar vueltas. Quería besarla de nuevo, dejarse arrastrar por toda la pasión que ella generaba en él. Pero no podía hacerlo, por su bien y por el de ella.
-Draco- le dijo Hermione soltándolo lentamente, tan lento que sintió cada uno de sus dedos dejándolo de tocar- ten cuidado.
-Tú también- le dijo Draco alejándose, se sentía totalmente desgraciado- tú también.
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Draco estaba sentado en su habitación, arrugaba un pergamino. Sentía furia, demasiada rabia, seguía siendo un juguete del destino. Se levanto y pateo un mueble, que fue a estrellarse contra la pared. Era inaudito que le estuviesen haciendo eso, había respirado aliviado, sabiéndose liberado del compromiso con Pansy, pero la felicidad no le había durado mucho. Que diablos le iba a decir a Hermione, como demonios se lo iba a explicar. Ellos dos no tenían ninguna oportunidad, pero aun así, después de todo lo que se habían dicho y jurado, todavía guardaba alguna esperanza, no había mencionado lo de Pansy, porque total, ese compromiso era para cuando ellos tuviesen 20 años, y en cuatro años, era mucho lo que podía pasar. Pero ahora no habría ninguna oportunidad. Lo que había sucedido era…………………………….inconcebible. Volvió a sentarse y abrió de nuevo el pergamino, para asegurarse que no había leído mal.
Draco:
Hijo, supongo que ya estas enterado, de las circunstancias que rompieron el compromiso con los Parkinson, me imagino que estas furioso. Nuestra posición en la sociedad mágica esta un poco tambaleante, desde que encarcelaron a tu padre en San Mungo, así que he decidido por el bien familiar, estrechar relaciones con una muy reconocida familia, de sangre tan pura como la de nosotros. Este comprometido oficialmente con Astoria Greengrass, se anunciara en el Profeta dentro de dos semanas. Sus padres y yo ya hemos firmado el contrato. Sin duda, seguro que la conoces. Una muchacha rubia de cuarto año, muy bonita. Me imagino que estarás complacido, es una chica muy hermosa. Te pido por favor que inicies con el cortejo, lo más pronto posible, se atento y amable con ella. Debes dejar el nombre de nuestra familia en alto. Confío en ti. Eres mi única esperanza. Todo lo demás esta bien, te lo juro, así que termina pronto lo que tengas que hacer.
Te quiere
Narcissa Malfoy
Draco entonces, tomo una decisión. Total su madre, era su madre, lo tenía que entender, y si no lo hacia, peor para ella, así que tomo pergamino y una pluma.
Madre:
Siento mucho decepcionarte, no voy a aceptar el compromiso, así que arregla todo este entuerto. La razón, estoy enamorado de otra persona, un imposible, algo que no puede ser y no diré mas nada de ese asunto, nunca.. Así que jamás, entiéndelo, jamás me casare, y menos con la chiquilla estupida de Greengrass.
Tu hijo
Draco
