Disclamer: personajes de JK Rowling.

Gracias a todos, por la receptividad que ha tenido este fic, de verdad que ha superado todas mis expectativas, nunca pense que fuese a gustar tanto. Sobre todo porque se desarrolla en el colegio, es el sexto libro y todo eso. Digamos que empecé a escribirlo por una necesidad de hacer algo diferente a Polaris. Quería un Draco mas maloso, pero bueno al parecer fracase de nuevo, je je je je je. Gracias a las nuevas lectoras, que se han sumado a la historia. ACLARO, en mis historias el protagonista siempre es Draco, por alguna razón siempre enfoco las cosas desde su punto de vista. Por cierto, revisando en los bajos fondos de la red, me he leído los primeros 9 capítulos en español de Breaking Down (Amanecer) de S.Meyer, el cuarto libro de Crepúsculo y lo único que puedo decirles es WOW, WOW,WOW, la escritora se fue con todas todas en ese libro y solo me leí el principio, si quieren que les de la dirección del URL, escriban reviews y la publicare en mi profile, quiero 20 reviews para este capitulo. El chantaje esta de moda, si no lo quieren creer, lean el capitulo. Un beso para todas, je je je je ej. Contestare reviews el proximo capitulo.

Capitulo 15 Cuando las cosas están mal, se ponen peor.

La música llenaba todos los rincones de una gran mansión, los invitados, vestidos con sus mejores túnicas de gala, recorrían todo el salón de baile. La mayoría eran personajes importantes y encumbrados dentro de la sociedad mágica. Todos sangre limpia, todos mortifagos. Una recepción ofrecía innumerables oportunidades para cerrar tratos y firmar contratos. La sociedad mágica de magos puros, un nido de víboras, en el sentido más literal de la palabra. Los magos ingleses sangre limpia eran los únicos que conservaban tradiciones ancestrales, algunos ejemplos claros y concisos; en general las mujeres no tenían ningún derecho sobre los hombres para heredar a los padres, siempre se le daba prioridad a los varones, a menos que no existiesen, eras automáticamente exiliado de la comunidad si apoyabas alguna causa a favor de los muggles y sobre todo casar a dos adolescentes para cubrir un desliz, no representaba ningún atentado contra los derechos de los menores, así se había hecho siempre y así se seguiría haciendo. Mientras el resto de los magos ingleses había adoptado una manera más moderna de llevar la vida, los mortifagos permanecían estancados en plena edad media.

Asistir a la boda de Zabinni y Pansy, represento para Draco una verdadera tortura. Nadie sonreía, Pansy no dejaba de llorar, y Blaise simplemente se dedico a coquetear con todas las primas de ella. ¡Típico! Otra cosa que caracterizaba a los mortifagos, promiscuidad sin ningún tipo de decoro.

Draco se hallaba sentado en una silla en la biblioteca de la mansión de los Parkinson, tenía una botella de Whiskey de Fuego en la mano que se había robado de las cocinas y estaba intentando bebérselo sin que se le quemara la garganta. Ni siquiera se molesto en buscar un vaso, iba a emborracharse y vivir su despecho, la elegancia de sus maneras, la había enviado al demonio, junto con sus ideas acerca de los muggles y los impuros. Ese cambio en sus pensamientos, había permitido lo impensable, que su corazón se abriera y se permitiese albergar un sentimiento de amor por la persona menos indicada para él. Pero había sucedido, de manera inexplicable, lento, pausado, ella termino metiéndose allí, dentro de su ser de manera de manera insidiosa, pero firme. Ni siquiera recordaba exactamente cuando había empezado a sentirse algo enamorado, reflexionando sobre el asunto, llego a la conclusión, que el día en que casi mata a Katie Bell, fue el momento en donde había perdido el control de lo que sentía por ella. Y el resto fue historia. Cuando finalmente lo asimilo, lo analizo y lo escruto, no había nada que hacer, estaba hundido hasta el fondo en ese océano calido llamado Hermione Granger. Era un naufrago de sus sentimientos, estaba aislado de su mundo por ellos, solo rogaba que nadie mas lo supiera.

Ver a Pansy tan desgraciada, no hacia nada para mejorar su animo, sus otros compañeros de Slytherin de 6to año, estaban confirmados como mortifagos y ni Crabbe ni Goyle habían acudido a la fiesta, porque literalmente querían asesinar a Zabbinni, Draco haciendo gala de una sangre fría espeluznante, había ido con su madre. El maldito la pagaría, tarde o temprano, o se comportaba como un esposo dedicado con Pansy o ese niño quedaría huérfano mas pronto de lo alguien imaginaria. No importaba, de seguro Pansy lo agradecería y el niño tendría tres padrinos insoportables que cuidarían de él. Cualquier cosa era mejor que Blaise.

Draco siguió sentado en el sillón, cuando de pronto oyó la puerta de la habitación abriéndose lentamente. Una chica alta, de cabello rubio largo y ojos azules, muy bonita pero con una expresión en su rostro altivo que le restaba belleza, vestida de verde esmeralda, con un vestido vaporoso, que dibujaba las formas delicadas de su cuerpo, entro a la habitación. Astoria, …………………!Diablos! pensó Malfoy, apurando el Whiskey, el sabor fuerte de esto le quemo en el estomago.

-Hola Draco- dijo ella caminando lentamente hacia él, tomo asiento en el brazo del sillón en donde estaba sentado.

Astoria agito su cabello largo, coqueta, logrando desprender de este un aroma exquisito, a perfume francés, Draco se sintió mareado de pronto, olía muy bien y la piel de ella, era inmaculada, blanca, perfecta. De pronto sintió azoramiento, seguía siendo un adolescente con explosiones hormonales y esa chica era muy atractiva. Pero…………luego se calmo, la intensidad del deseo no era el mismo, su cuerpo no lograba reaccionar igual, se sentía incomodo, era cierto, pero faltaba algo ……………..ella ………………ella no era Hermione. Era una estatua desabrida en comparación con la fogosa Hermione. Astoria Greengrass era un cubo de hielo y Hermione Granger era el fuego hecho mujer. A Draco Malfoy le gustaba quemarse, pero solo se le antojaba hacerlo con las llamas de Hermione, con nadie más. Algo dentro de si, le confirmo, que en el futuro, a lo largo de su vida (si llegaba a sobrevivir a su misión), quizás tendría sexo con muchas mujeres y a lo mejor lo disfrutaría igual o mas, si eso era posible, pero jamás sentiría lo que vivió con ella. No era el acto en si, lo que alteraba cada célula de su cuerpo, era el significado que llevaba implícito, lo que lo hizo especial, la amaba con todas sus fuerzas y los amores imposibles y prohibidos son los que nunca se olvidan. Los que más duelen y los que impregnan el cuerpo y el alma de la sensación más exquisita que puede vivir un ser humano. Hacer el amor con ella, sentir la suavidad de su cuerpo contra el suyo, el olor de ella mezclado con el suyo, saborear su sabor, era la experiencia mas sublime que había tenido en la vida. Draco Malfoy era un joven iniciando el camino de la adultez, pero solo se sentía hombre en los brazos de una sola mujer

-Hola Astoria- dijo él , la miro penetrantemente- esta habitación tiene mobiliario de sobra, así que pienso que estarías mas cómoda, sentada, por ejemplo- dijo Draco utilizando su tono mas glacial al hablar con ella, señalo un sofá frente a ellos- allí.

Astoria simplemente se levanto, se sentó en el sofá, cruzo las piernas y dejo ver bastante piel de estas, Draco simplemente la ignoro. Era astuta, sabía bien lo que estaba haciendo, provocándolo. Si otras hubiesen sido las circunstancias, ya estaría encima de ella, lo podría jurar, pero no. A Draco Malfoy nadie lo obligaba a nada. Él escogía con quien enredarse, sobre todo, nadie decidía de quien se enamoraba. Y Astoria Greengrass, no era el objeto de su deseo. Se casaría con ella, la haría su mujer, pero nunca le daría entrada en su corazón, ya este tenía un nombre grabado para siempre en él.

-El aviso saldrá en el Profeta mañana- dijo ella en tono casual- claro, la boda se hará cuando yo este en sexto. Pero oficialmente, seremos pareja. Espera a ver la cara de todos en el colegio.

Si Claro, Draco tenía una idea bastante aproximada del rostro que Astoria quería ver en particular. Esa noche, al regresar al colegio, él hablaría con Hermione. Ella tendría que entenderlo, era la única esperanza que tenia. En esas dos semanas, los dos habían mantenido la distancia. Ella lucia como si nada, sonreía a sus amigos, lo único diferente era de vez en cuando, lo miraba y Draco podía observar en esos bellos ojos café, todo el conflicto emocional de su dueña, y la preocupación. Él correspondía su mirada, como si viéndola pudiera decirle sin palabras, todo el sentimiento que vivía en su corazón por ella.

Le había enviado la carta a su madre, Narcissa inmediatamente envío por él y ambos sostuvieron una discusión descomunal, pero al final ella había cedido y Draco no había tenido que dar muchos detalles acerca de la causa de su negativa, su madre sin embargo era muy perspicaz, olía algo raro, pero Narcissa Malfoy era de las mujeres, que se negaban las cosas hasta el final hasta que no había mas remedio que aceptarlas. Y que su hijo estuviese rechazando un matrimonio conveniente por alguien que no fuese de su clase, era algo inaceptable e imposible. Así que Draco satisfecho regreso al colegio ese martes, lo que nunca se pudo imaginar era que la furia de una chica rechazada, iba a crearle su infierno personal.

Flash Back

-Astoria, hija, el chico no quiere casarse contigo- le dijo el Sr. Greengrass a su hija, esa tarde que Narcissa Malfoy había enviado una lechuza presentando excusas por la negativa de Draco- no hay nada que pueda hacerse. Me da lastima por el dinero. Pero si solo hubiese una forma de que él aceptara, todo seria más fácil

Astoria miro a su padre con una profunda desazón e inconformidad, se sentía desairada. Sin embargo no iba a abandonar el cuidadoso plan que había orquestado semanas atrás.

Todo empezó, simplemente por curiosidad y luego siguió solo porque ella quería ganar ese juego. Astoria siempre lo había tenido todo, los mejores vestidos, las mejores fiestas, todo el lujo que se podría imaginar. Era bella y todos los chicos caían rendidos a sus encantos, todos menos uno, Draco Malfoy, así que ella naturalmente se empeño con él. Pero no había remedio, el chico no reparaba en ella, eso le daba rabia, le hería su orgullo. ¿Que era lo que le faltaba? ¿Es que ella no le parecía atractiva a él?, ¿Que rayos sucedía? Entonces un día escucho a sus compañeros comentando que Malfoy no dormía en su habitación, algunas noches a la semana y que seguramente tendría una nueva conquista. La casa de Slytherin era un vertedero de rumores, el otro que circulaba era que Pansy Parkinson estaba prometida con Draco pero lo engañaba con Blaise Zabinni. Astoria estaba acostumbrada a los rumores, inclusive de ella misma había bastantes, algunos con razón y otros no, era una chica de 14 años, bastante liberal, pero todos sus enredos amorosos no habían llegado a la fase final. Le intrigaba de sobremanera, que Draco no se molestase con Pansy y ella estuviese saliendo con Zabinni, eso la llevo a la conclusión lógica de que él estaba saliendo con alguien mas ¿Pero quien? Pregunto a todos, nadie sabia nada, entonces se dedico a seguirlo y un día los vio.

Astoria estaba oculta detrás de una estatua en el 7mo piso, tapándose la boca, muerta de la envidia, los veía a unos 10 metros de donde estaba ella. Hermione Granger recostada contra un muro, y Draco Malfoy sobre ella. Al principio le pareció que estaban peleando, ella lucia muy acalorada, pero cuando vio que Malfoy pegaba su cuerpo al de ella y le metía la mano debajo de su falda mientras su otra mano le acariciaba un pecho por encima de la ropa, no podía creérselo. Los vio besándose, apasionadamente, a ella mordiéndole el cuello, a él con la mano metida en la falda, haciendo algo allí dentro, en el interior de ella, que le sacaba profundos gemidos de placer. A Draco mirándola como si ella fuese única en el mundo. A Hermione Granger temblando en los brazos de él, a punto de desfallecer. Astoria salio de allí, corriendo hasta llegar a su sala común. Estaba totalmente estupefacta, esos dos supuestamente eran enemigos, se odiaban a muerte y allí estaban acariciándose como dos amantes clandestinos, sin ningún tipo de decoro, sumergidos en su pasión desenfrenada ¿Cómo un Malfoy se podría atrever a tanto?, no, a lo mejor, solo se estaba aprovechando de ella. Eso seria plausible, algo extraño, pero de alguna manera creíble, los chicos le hacían eso a las chicas, vengarse de ese modo, burlándose de ellas, sin embargo, atreverse a tocar a la sangre sucia amiga del enemigo numero uno de la casa de Slytherin , Harry Potter era el colmo. Pero Astoria no era tonta, había algo en la mirada de Malfoy que le decía que esa no era una relación casual. Los espío varios días y se dio cuenta, de las miradas cómplices y anhelantes que se dirigían uno al otro, cuando creían que nadie los observaba. Estaban juntos, por supuesto en secreto, pero enredados al final y al cabo.

Astoria supo entonces que tenía su carta ganadora. Su padre no se lo negaría así como nunca le negaba a nada, incluso la felicitaría por velar por los intereses de la familia. Ellos tenían un nombre, los Malfoy tenían el dinero. Pansy Parkinsion estaba fuera de juego, tendría que mandarle una caja de bombones a Zabinni, por embarazarla y sacarla del camino.

Astoria Greengrass estaba encaprichada con Draco Malfoy y él no la registraba, así que constituía un reto, tenía que doblegarlo, que le besase los pies. Ella algún día se casaría por poder y quien mejor que el rubio oxigenado multimillonario, que tanto le gustaba desde que tenía 11 años. Su padre hablaría con Narcissa Malfoy, llegarían a un acuerdo. Luego se lo informarían al sujeto en cuestión. Si su suposición era la correcta, él por supuesto que haría un berrinche y se negaría, entonces Astoria tendría la confirmación que esperaba. Draco Malfoy estaba enamorado de la sangre sucia. Esa era la única razón lógica pera echar por la borda la posibilidad de que su familia recuperase su status. Los Greengrass eran mortifagos, leales al Señor Tenebroso, pero tenían el buen tino de permanecer en el anonimato.

Entonces su querido padre, como buen mortifago, hizo el chantaje. "O te casas con mi hija. O mato a la Sangre Sucia. Se que estas liado con ella. Me hace falta un poco de acción y matar a la amiguita de Potter, me haría quedar muy bien a los ojos del Señor Tenebroso". Astoria siempre recordaría con satisfacción la cara de pánico de Draco esa noche, él lo negó hasta el cansancio, incluso menciono que solo estaba jugando con ella, vengándose de tantas afrentas pasadas, así que el Sr. Greengrass jugo su ultima carta y comento como al descuido "Me imagino entonces que no te importara que la matemos, igual es una sangre sucia y amiga de Potter". Y Draco después de maldecir a todo y a todos, entro en razón. Estaba doblemente amenazado, su madre por un lado y Hermione por otro. Total si ya iba a asesinar al viejo, casarse con Astoria no representaba ninguna dificultad, además nadie nunca sabía lo que pudiese suceder, no se casarían hasta que ella cumpliese al menos 16 años. Hasta era posible que ni siquiera llegaran a casarse, la muerte era un péndulo que oscilaba sobre su cabeza. Pero por lo menos, se aseguraba que a Hermione no lo tocasen. El Sr. Greengrass, Astoria y él hicieron el contrato de vinculación mágica, con sangre, si no lo cumplía, Hermione moriría de todas formas. Las condiciones impuestas: Él se casaría con Astoria llegado el momento, Greengrass se olvidaría por completo que existía una chica llamada Hermione Granger y que alguna vez estuvo relacionada con Draco Malfoy. Por último, en caso de que ganasen la guerra, Malfoy se encargaría de sacarla del Reino Unido y la familia Greengrass no pondría obstáculos de ningún tipo, ni revelaría absolutamente nada a los mortifagos. Astoria no estuvo muy complacida, ella quería que Draco cortase cualquier contacto con esa chica, pero Draco se mantuvo en sus trece. Y si era la única forma de casarse con él, lo aceptaba.

Fin Flash Back

Draco se levanto de su sofá y fue donde Astoria, caminando como un felino se inclino lentamente hacia ella. Sus ojos grises estaban más glaciales e intimidantes que nunca. Coloco ambas manos en los hombros de Astoria y ella se estremeció. Le gustaba mucho Draco y no sabía si se aguantaría hasta la noche de bodas. Quiso sonreír pero la expresión de él, la saco de su estado de excitación.

-Maldita arpía, serás mi esposa, llevaras mi nombre- escupió Draco con rabia- pero hare de tu vida un infierno, te lo juro.

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Draco llego tarde a esa noche a Hogwarts, deambulo por todos los pasillos, esperando ver a Hermione, pero su búsqueda fue en vano, nunca la encontró. Al llegar a su sala común, fue directo a su habitación, Crabbe y Goyle ya estaban allí.

-¿Cómo esta Pansy?- pregunto Crabbe con molestia.

-Mal- respondió Draco, dejando su bolso y dejándose caer pesadamente en su cama.

-¿A ti que te pasa? Estas mas huraño que de costumbre- comento Crabbe. Goyle se distraía jugando snap explosivo. De los dos chicos, Vincent Crabbe era el más observador, no había pasado por alto el extraño comportamiento de Draco los últimos meses.

-Me comprometieron con Astoria Greengrass- dijo Draco fríamente- nos casaremos en dos años. Mañana saldrá publicado en El Profeta.

-¿De ella es que estas enamorado?- pregunto Vincent. Draco Malfoy estaba enamorado y eso no era secreto para él. Tenía meses durmiendo en otro sitio, y cuando llegaba, tenía una estupida sonrisa de felicidad en su cara. A Vincent le había pasado varias veces, ilusionarse con una chica, así que conocía los síntomas, y también estaba un poco enamorado, a su manera, de Pansy, por eso le había molestado tanto lo de Zabinni. Ella siempre había sido su amiga, y nunca se había atrevido a ir mas allá, además estaba supuestamente comprometida con Draco, aunque eso no era del dominio publico. Ahora se arrepentía amargamente, de no haber hablado antes, él si habría sido considerado con ella, quizás no era un adonis como Malfoy o como Zabinni, pero si sabia tratar a las mujeres, como las damas que eran.

-No- Draco tuvo la tentación de alivianar su carga, diciendo una verdad a medias- Estoy enamorado de otra, un imposible.

-La chica con la que pasas las noches- pregunto Crabbe en voz baja, tratando de no sonar soez. Draco era muy discreto en relación a eso, se había dado cuenta, cuando no pregonaba a voz populi que dormía con ella. Mientras tanto, Goyle seguía inmerso en su juego.

-Si, la misma- contesto Draco, un fugaz brillo recorrió sus ojos y Crabbe tuvo en deja vu, esa mirada, la de Malfoy, era la misma que le dirigía a………………….Crabbe no supo si escandalizarse o lamentarse por él. No lo delataría, pero definitivamente no lo ayudaría con eso, lo podrían acusar de traidor a la causa.

-Draco- le dijo Crabbe en un murmullo- se quien es…………tu chica, olvídate de ella. Es lo mejor que puedes hacer, son de mundos distintos y de bandos distintos. No puede ser. Eres mi amigo, por eso te lo estoy diciendo. Otro iría a denunciarte con el Señor Tenebroso pero yo tengo muchas cosas que agradecerte.

-Algún día………………..si ganamos esto, si a ella la capturan y yo no puedo hacer nada al respecto, te pediré en nombre de nuestra amistad, un favor, eres el único con la fuerza de animo suficiente para hacerlo- dijo Draco enigmáticamente- porque yo soy capaz de cualquier cosa, Vincent, si a ella le tocan un solo cabello, por mi culpa- Vincent Crabbe adivino en seguida, lo que Malfoy quería de él y no le gusto para nada. Hermione Granger, desde ese momento en que sabía que era la pareja de su amigo, se convirtió en un tabú muy difícil de superar. Era una sangre sucia que se había atrevido a enamorar a un Slytherin. Inaudito.

-Esperemos que ese día no llegue Malfoy– Crabbe se sentía incomodo, tenia otra cosa que informar y lo dijo- ya todo esta listo para el ataque.

-Bien- contesto Draco y se echo en su cama, cerrando los ojos. Ya había llegado casi al final de la misión, solo faltaba informar al Señor Tenebroso y fijar el día. Después de eso, ella estaría a años luz de él. Lo sabia, separados para siempre.

Trato de dormir pero no pudo. La luz de la mañana lo encontró con los ojos abiertos todavía. No quería ir al Gran Comedor, pero tenia que enfrentarlo tarde o temprano, así que entre más pronto mejor.

Hermione estaba sentada con los chicos, en la mesa de Gryffindor. La boda de Pansy Parkinson era la comidilla del día. Blaise llegaría al día siguiente, le habían dado un día de permiso, pero luego tendría que regresar al colegio. Pansy recibiría tutorías en su casa, así que probablemente no volviesen a verla. Hermione de alguna forma, le daba lastima por ella, ser madre a esa edad no debía ser fácil. Tomo un poco de leche para su cereal y pronto las lechuzas llegaron, una de ellas depósito el Profeta en su regazo, ella lo ignoro momentáneamente, dedicada a engullir su desayuno. Pronto escucho cuchicheos por todos lados, al parecer había un nuevo chisme recorriendo el comedor. Hermione no era partidaria de escuchar sandeces de otra gente, así que siguió comiendo.

-Hey Harry, viste la crónica social del Profeta- dijo Ron mirando el periódico divertido- Los sangre pura son raros, mira que casarse tan jóvenes. Mama dice que es una costumbre muy antigua, pero que nosotros los traidores a la sangre Weasley, no compartimos esas ideas. Me moriría si me obligasen a comprometerme a los 16 años. Si ni siquiera puedo escoger un par de calcetines, como demonios voy a escoger una esposa.

-Te la escogen tus padres- comento Parvati, quien no había leído el Profeta, pero se había interesado en la noticia- Te aseguro que Lavender va a querer que te prometas en matrimonio con ella.

Ron enrojeció y abrió la boca, pero no dijo nada. Su cara de consternación era más que evidente. Harry se echo a reír y se inclino para ver la noticia, sus ojos se abrieron perplejos pero no dijo nada, Hermione río también.

-A ver- dijo Hermione, al parecer no podría escaparse de oír el gran chisme- quienes son los futuros mortifagos que se comprometieron.

-Astoria Greengrass y Draco Malfoy- dijo Ron a la ligera, tomando un vaso con jugo de calabaza.

Hermione de pronto sintió un nudo en el estomago, dejo caer sonoramente la cuchara sobre su plato. Parvati la miro asombrada, Hermione empalideció súbitamente, sin decir absolutamente nada, tomo sus cosas y se levanto de la mesa apresuradamente.

-¿A dónde vas? Herms- le grito Harry.

-Olvide unos deberes en la torre- contesto Hermione con voz ahogada.

Parvati fue tras ella, Hermione corrió a su habitación y ella la encontró echada en la cama, con la cara hundida en el colchón, sollozando y temblando. Parvati adelanto un paso, y luego se arrepintió, decidió abandonar la habitación. Nada de lo que le dijera la iba a ayudar, eso era seguro.

Draco la vio salir del comedor, apretó los puños, clavándose las uñas hasta que se saco sangre. Ella parecía muy alterada, sin duda ya se habría enterado. ¡Diablos! No quería que las cosas sucediesen así, tenia que explicarle, sobre todo porque quería que estuviese alerta, no confiaba en Astoria y su padre. ¡Demonios y más demonios! ¿Por qué?, su vida era un completo desastre, se sentía ahogado, inmerso en miles de responsabilidades. A quien se le ocurría comprometer a un chico de 16 con una mocosa de 14 años. Ser sangre pura, no le había reportado ningún beneficio a través de su vida, solo problemas y mas problemas. Sentirse responsable por la vida de otros, era una carga pesada para cualquier persona, pero mas para un joven de 16 años. Su primer amor se estaba convirtiendo en una historia desgraciada y si no tenia cuidado, tendría un desenlace mortal. Si algo le pasaba a ella por su culpa, moriría de pena, lo sabia, nunca se lo podría perdonar ¡Maldita sea!

Draco esa noche deambulo por todo el castillo, como una sombra, perdida en sus recuerdos, tratando de analizar las razones del porque hasta hace un año era un chico despreocupado de la vida y ahora se había convertido en un hombre con un destino definido, marcado. Su vida ya estaba planeada, mataría a Dumblendore, pertenecería a las filas del Señor Tenebroso, se casaría con una sangre pura, para tener un montón de mocosos sangres pura, quizás tan insoportables como su madre. Y ella se convertiría en solo un recuerdo, un bonito recuerdo, algo tan inalcanzable como un sueño, su fantasía. Draco meneo la cabeza, negándose todas esas posibilidades,

La vio venir hacia él, todavía con el uniforme a pesar de que eran las 10 de la noche, con el rostro rojo, y sus ojos apagados. Eso fue lo peor para él, no ver esas brazas incandescentes en los ojos de Hermione Granger. Ella de pronto se detuvo, lo había reconocido en la distancia, en ese pasillo y simplemente dio la vuelta. Draco corrió tras ella, la capturo y la aprisiono contra un muro. Ella trato de deshacerse, pero él era más fuerte.

-Tenemos que hablar- dijo Draco de manera arrebatada, nervioso y suplicante- Tengo que explicarte. Las cosas no son como piensas. Yo nunca te engañe.

-Suéltame, maldita sea- grito Hermione, tratando de patearlo, forcejeando con él- no me interesa lo que tengas que decir. Espero que te aproveche tu novia, Malfoy. Creo que ya agarraste un poco de práctica conmigo.

Eso le dolió a Draco y la soltó bruscamente.¿Es que no era suficiente todo lo que le había dicho en esa noche que la hizo suya?

-Hermione, no digas idioteces- le grito él a ella- tú no sabes lo que significa para mi………….

Solo escucho y sintió la mano de Hermione impactando en su rostro. La sangre fluyo en la mejilla de Draco, enrojeciéndola. Él quedo rígido, se toco con una mano su mejilla, por un momento su mente quedo en blanco. Luego fijo sus ojos en Hermione, ella lo miraba con odio, con desprecio, Draco sintió algo removerse dentro de él. No se merecía el bofetón, ¿O quizás si se lo merecía?, lo único que tenia claro era que todo lo que estaba haciendo, era solo por ella.

-No pensé que te atreverías a tanto para burlarte de mi- dijo ella con rabia- Acostarte conmigo, me imagino que debes sentirte muy complacido contigo mismo. Supongo que fue tú último recurso para humillarme. Debió suponer un gran esfuerzo superar el asco hacia una sangre sucia como yo.

Draco estaba temblando de la rabia, e hizo lo primero que se le vino a la mente, simplemente la volvió a aprisionar contra la pared y la beso, furiosamente, ella lo evitaba, trataba de luchar contra ese beso. Le mordió un labio, pero Draco siguió allí, pronto sus manos se movieron frenéticamente sobre la ropa de ella, Hermione lo empujaba, pero él estaba enloquecido, de pena, de amor, de lujuria, de amor propio herido. Tenia que demostrarle que todo era mentira, que ella era la única persona que hacia latir su corazón, que la quería. Draco logro sacarle la blusa y empezó a acariciarle la piel de la espalda, mientras seguía luchando para besarla.

Hermione lloraba desconsolada, él la estaba forzando a algo que no quería, no en ese momento, que estaba tan dolida, tan desesperada. De pronto ella dejo de resistirse, resignada a que él tomara de ella todo otra vez. Se sentía asqueada, sucia, después de todo lo que había pasado, él la estaba humillando con sus caricias. Draco bajo la intensidad de sus besos, le acaricio suavemente la cara y el cuello, pero ella estaba inmóvil, como una muñeca. Entonces Draco supo en su interior que estaba metiendo la pata, hasta el fondo. Paro súbitamente sus caricias, Hermione no lo miraba a los ojos. Su corazón se arrugo, había estado a punto de cometer una locura, solo por dejarse llevar por todos los sentimientos encontrados que sentía por ella. No quería hacerle daño, solo quería demostrarle a fuerza de caricias, que él si la quería, pero el efecto había sido el contrario, Hermione pensaba en lo mas profundo de su ser que él se estaba aprovechando de ella. Así que Draco, entendió que era la hora de una retirada digna para los dos. Se aparto de ella, y coloco sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón, ese era un gesto que expresaba simplemente que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para controlarse.

-Por favor, perdóname- dijo él con voz ronca y dolida- Por todo. Nunca he querido dañarte. Me he comportado como un idiota. No tuve la intención de obligarte a nada. Perdóname Hermione, necesito que me perdones.

-Nunca vuelvas a tocarme- le dijo ella fríamente- te matare si lo haces de nuevo.

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