Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola, gracias a todos de nuevo. Debo hacer un anuncio. Estamos a un capitulo de terminar la primera temporada del fic. Pues si, he decidido hacerlo en dos temporadas, es decir la segunda parte , que será publicada como el capitulo 20 empezara un rato después de terminar la primera. La razón, tengo que dedicarme a mi otro fic, je je je je. En fin no será por mucho tiempo, digamos unos días más de los habituales. Los que me leen desde hace tiempo, saben que yo siempre termino los fics. Bueno, algunas personas me han preguntado como voy a desenrollar todo esto, bueno en realidad la historia de Romeo y Julieta seguirá, pero ya fuera del canon de los libros, es decir yo dije al principio, que iba a dar mi versión del sexto libro, bueno ahora voy por mi versión del séptimo y del epilogo, je je je je je ej. Si han prestado atención a los adelantos, mas o menos sabrán como va la cosa. El capitulo se llama asi, por la cancion de Avril Lavingne, my happy ending.
De nuevo gracias y dejenme reviews a ver si llegamos a los 200, un beso para todos.
Capitulo 18 My Happy Ending
Si en algún momento tuve la oportunidad de escapar, de deshacerme de todo esto y plantearme otra realidad, es evidente que ese tren ya paso y estoy consciente que quizás este sea el punto culminante de mi vida, el cruce de caminos , en donde a lo mejor no ganare nada y puedo perderlo todo. ¿Quién es Draco Malfoy? Desde hace meses, esa pregunta da vueltas en mi cabeza, sin atormentarme, solo dejándome un sabor amargo en la boca. Después de años sintiéndome superior a todos, por las razones equivocadas, de pronto, sin aviso, el niño mimado que solía ser, encerrado en su burbuja de cristal, aquel que no dejaban ensuciarse las manos, fue golpeado por la triste realidad, la vida no es justa, ni para mi ni para nadie. Esa afirmación, se convirtió en mi lema personal y atravesé la etapa natural de condolerme de mi mismo, diciéndome una y otra vez. ¿Maldita sea mi suerte? ¿Por qué yo? Esas y otras preguntas solían repetirse en mi monologo diario frente al espejo, bastante inconforme, fastidiado y desesperado. Me recuerdo a mi mismo y me rió. ¿Cómo diablos fui tan infantil? ¿Cómo no me di cuenta antes de que era inevitable? Algunas personas nacen con el destino señalado por la desgracia y yo soy una de ellas. Ninguno de mis padres sufrió cuando tenían mi edad, todo lo que yo he pasado, siendo amenazado desde todas las direcciones posibles. Y ninguno de los dos tampoco hizo ningún esfuerzo por protegerme. Porque no es justo, ciertamente, que me haya tenido que convertir en hombre a golpes, sin disfrutar mi juventud ni un solo maldito día mas. Pero paso, respiro profundo y me doy cuenta de que ya paso, no pretendo escribir una oda a la infancia perdida o algo así. No soy un poeta, solo soy un mortifago.
La muerte o la idea de la muerte es algo a lo cual nunca me he acostumbrado. No se si es miedo al dolor o simplemente el no existir, lo que atormenta mis mas oscuros sueños. Por otro lado, el dar muerte a otro, es una idea que me conmueve, no es repulsión, ni asco, es simplemente que el solo hecho de pensar que puedo arrebatarle la vida a otro ser humano, me inspira una profunda tristeza. Me imagino la última exhalación de mi victima o sus pupilas fijas desprovistas de vida mirando al vació y no puedo sino maravillarme hacia esa sutil y macabra belleza, porque no hay nada mas sublime y a la vez mas brutal que el último momento, pueden llamarme loco pero es así como yo lo veo. Pero no me gusta, definitivamente la muerte no es de mi agrado, aunque pareciese que estoy desesperado por encontrármela frente a frente, es partir a un viaje sin retorno, uno que yo algún día deberé hacer, el peor viaje de todos. Irme dejando cosas atrás sin resolver, sobre todo un pequeño y delicioso asunto llamado Hermione, me da escalofríos la idea, espero por lo menos tener un par de galeones, para dárselos aunque sea a regañadientes al barquero que me estará esperando en el Estigia. ¿Es que esperaban otra cosa de Draco Malfoy? Si hay que embarcarse en aventuras locas, desesperadas y sin ningún chance de desenlace feliz, aquí estoy yo, dispuesto, porque soy tenaz y nunca, jamás retrocedo. No en vano, tome una decisión, jamás, pase lo que pase me arrepentiré de haberla amado.
¿Qué sentí cuando me informaron que tenía que matar a Albus Dumblendore? Honestamente, no puedo definirlo con exactitud, el director nunca me había simpatizado, tampoco era que estaba excesivamente alegre con la idea de asesinarlo, de hecho nunca lo he estado. No me agrada, tampoco lo odio, simplemente es una persona en la que no pienso en absoluto como ser humano, para mi solo es un encargo. Quizás por eso, lo he sobrellevado un poco, también en mí caso, que mi madre este amenazada, no ayuda a que yo desarrolle algún tipo de afecto por el viejo. Digamos que es Dumblendore o mi madre. Y mi madre, es mi madre.
Entonces ¿Quién diablos es Draco Malfoy? Si hacemos una encuesta, quizás pudiésemos tomar a cuatro alumnos de Hogwarts, cada uno de una casa y preguntar. Sin duda el Slytherin me alabaría por ser hábil con la magia oscura, el Ravenclaw por astuto, el Gryffindor diría que soy un cobarde y el Hufelpuff criticaría mi forma tan despectiva de tratar a los demás. Al final todos tendrían la razón, ya que yo solo soy un humano mas en este planeta, con defectos y virtudes.
En el futuro, quizás alguien diga de manera acusadora. "¡Ella lo cambio! ¡Ella fue la culpable de que él lo traicionase todo!" Yo... tengo algo que decir al respecto, siempre me ha gustado la palabra catalizador, es decir algo que aumenta la velocidad o desencadena una reacción química. Si es cierto, soy bueno en pociones y para eso debes saber algo de química muggle. Volviendo al tema. El asunto es que la semilla de la duda ya estaba sembrada en mí. Desde que me di cuenta, que la injusticia del mundo también podía tocarme y abrí los ojos hacia lo que ocurría alrededor, tuve una perspectiva diferente de todo. No voy a negarlo, al principio estaba muy enojado y frustrado, imagínense, me habían engañado toda la vida. Pero después de mucha reflexión, llegue a la conclusión, de que todo era un circulo vicioso, mi familia solo me había enseñado, de la misma manera en que se habían educado generaciones de sangre limpia, solo eso. Entonces, ella, Hermione, mi Hermione, llego a mi en el momento adecuado. No es que no la hubiese visto antes, eso no es así. Solo que había estado ciego por alrededor de cinco años de una manera particular, podía ver su físico, nunca me pareció fea, aunque expresase lo contrario. Mi ceguera era selectiva, no quería ver su corazón, no quería aceptar que ella, a pesar de ser muggle, era igual a mi, otro ser humano en la búsqueda incesante del significado de su vida.
Nunca agradeceré lo suficiente, la suerte o el destino que nos llevo a acercarnos en el preciso momento que mis ideas acerca de mi mundo estaban cambiando, eso permitió que ella entrase a mi vida, mediara de una manera definitiva mi conversión hacia la tolerancia, y de paso, me sumergiera en la sensación mas fuerte que he vivido hasta ahora, enamorarme. Ella por así decirlo, fue mi catalizador. No me malentiendan, no es que yo este de parte de los "buenos", en realidad mi único bando se llama Hermione Granger y donde este ella yo la seguiré, si la causa es justa, mucho mejor. No soy un activista en pro del ministerio de magia, en lo absoluto, tengo muchas razones para considerarlo la institución más ineficiente del mundo mágico, pero tampoco quiero una dictadura con el Señor Tenebroso al frente.
Finalmente, ¿Quién es Draco Malfoy? Bueno al parecer, me toca responder. Draco Malfoy es un joven de 17 años, mago, mortifago a regañadientes, seguro de que cumplirá su misión para evitarle sufrimiento a su madre, al igual que tratara de proteger a la chica que ama. Un chico convertido en un hombre, alguien sincero, que permitió su corazón abrirse y albergar sentimientos intensos, ya sin miedo, sin temor, entregándose a ellos, porque esos sentimientos son los que a pesar de todo, lo hacen un ser humano.
Esto es una especie de epitafio, porque no se... si esta noche ... salga vivo de Hogwarts.
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Toda la semana había pasado rápido, tan rápido, que ella no hallaba como estirar cada segundo, cada instante que permanecía junto a él. Después de tres días, sucumbió finalmente, durmió el resto de las noches con él. Ya no por lujuria, sino mas bien por algo conocido como amor. Sentir su cuerpo desnudo, pegado al suyo, reconociéndose como parte tangible de ella, era algo que la hacia temblar de solo recordarlo. Nadie de las chicas de su habitación comento nada de sus ausencias, en realidad, ¿Qué podían reprocharle? A veces Hermione, suspirando, se preguntaba, si en esa habitación verdaderamente dormía alguien, o solo eran bultos de almohadas, convenientemente camuflajeados, para tratar vanamente de confundir a los elfos. Siempre se había preguntado si la profesora McGonagall estaba al corriente de la situación. Era imposible que no se hubiese dado cuenta, que de las tres chicas de sexto de Gryffindor, ninguna dormía en su cama. Pero o la profesora era muy complaciente, cosa dudosa o simplemente definitivamente no estaba enterada. Finalmente llego el 24 de Junio, los dos acordaron mantener sus actividades habituales, la mayoría de las clases habían terminado. Solo Pociones, Defensa contra las Artes Oscuras y Transformaciones no habían cumplido aun con todos los objetivos del calendario escolar.
Allí, sentada en ese salón de clases, la voz de Snape se le antojaba insoportablemente tediosa, ella estaba tan nerviosa, que solo conseguía garabatear en los pergaminos. Otra cosa que sin duda, la tenía preocupada, era la expresión desolada de Harry, quien no le quitaba los ojos de encima. Las miradas de Harry pudiesen ser objeto de estudio, él parecía tener una mirada para cada situación en especial, la de esta ocasión era la perfecta imitación de un cordero degollado. Pero ella sentía que en ese momento era literalmente desvestida, expuesta y escrudiñada por él. Ella y Harry tuvieron un momento bastante tenso cuando Draco fue herido. La situación en si fue muy extraña, Harry la saco a rastras de ese baño, y la llevo a su sala común. Ella hizo todo el intento para ocultar su desazón y su furia, tuvo que aguantar muchas preguntas de parte de él, el ¿Qué demonios te pasa con Malfoy? , fue una constante toda la discusión, era como si sospechase algo, pero no quisiera creérselo, después de un largo rato en silencio, Harry simplemente le dijo: "Hermione, he llegado a la conclusión, de que no quiero saber nada, prefiero ser un ignorante feliz". No habían hablado después de ello, y a pesar de que él había logrado finalmente iniciar una relación con Ginny después de muchas dificultades, cada vez que se alejaba mas de ella ¿Por qué no eres feliz Harry? Al final y al cabo, tenía mejores expectativas que ella de llevar todo a termino. Hermione le sostuvo la mirada un instante a Harry y si, era cierto, ella le estaba ocultando cosas, pero él también.
Hermione miro al resto de la clase, Crabbe y Goyle flanqueando a Draco, los tres con miradas inexpresivas y aburridas, Ron haciendo figuras de papel con el pergamino, su relación con Lavender estaba algo estancada, por lo que había oído, ella era un hueso duro de roer y él se estaba aburriendo. Theo Nott, pálido como un cadáver, con una delgada línea en la cara en lugar de labios. Zabinni, con una sonrisa de oreja a oreja, apretando convulsivamente su varita. Dean Thomas y Seamos Finnigan, contándose chistes, Ernie Mcmillan copiando frenéticamente en un pergamino y ella misma, haciendo un recuento mental de cómo había compartido tantos años con las mismas personas y salvo las lógicas excepciones, en realidad poco sabia de la vida de cada uno.
Ella había llegado a Hogwarts casi seis años antes, con la expectativa que su vida cambiaria. Era cierto, adoraba la magia, parecía que había nacido para estar en ese mundo, aun cuando fuese algo inédito en su familia. Le dolió mucho enterarse de que personas como ella representaban una especie de ciudadanos de segunda clase en el mundo mágico. Pero Hermione Granger, siempre tenía la frente en alto y un montón de racistas no iban a arruinarle el día. Harry y Ron eran parte de ella, como el aire que se respira o el agua que se bebe, definitivamente su vida no seria lo que fue sin ellos. Muchas aventuras, muchos descubrimientos y sobre todo una amistad que se afianzo a través de los años. No podía negarlo, ella en un principio se había sentido atraída por Harry y luego traslado ese gusto a Ron, pero entonces llego Viktor Krum, y vio la diferencia entre un niño y un hombre. La situación con Viktor se le antojo muy cómica, ella era totalmente inexperta y él al parecer estaba luchando entre el quiero pero no debo. En fin, todo se enfrió, y ella no tenia expectativas de enamoramiento de ningún tipo, lo que en realidad quería hacer era pasar sus EXTASIS e ir a la escuela de leyes mágicas. Por supuesto, en el ínterin ayudar a Harry a deshacerse del maldito Lord Voldemort. Pero…………………….el mortifago, entro a su vida, y ya nunca mas nada fue igual.
El transito de niña a mujer para ella, fue una experiencia inolvidable. Y Draco Malfoy, fue el principal protagonista del proceso, quien se imaginaria que debajo de esa fachada dura e insolente, se escondía una persona llena de miedos, inseguridades, sincero y valiente. Porque no fue su fama de símbolo sexual lo que la enamoro, fueron esos ojos cargados de ansiedad, esos besos desesperados, esos abrazos eternos, esas palabras veraces y ardientes lo que la volvió loca de amor. No sabia si era porque eran jóvenes, pero toda la situación eran tan vivida e intensa, que les quitaba el aliento a ambos. Era como estar subido permanentemente en una montaña rusa emocional. Hermione se preguntaba si algún día lograría calmar tanto sentimiento revuelto dentro de ella, tanta emoción dirigida a una sola persona. Ella era muy analítica y no quería sonar ridícula, pero cada día que pasaba, se convencía mas que eso…………………lo sentiría toda la vida por él y hacia él. Así de simple.
Plantearse el peor escenario posible era algo que ni siquiera quería considerar. Le dolía, le asfixiaba. ¡NO! De ninguna manera, él no moriría, no podía. Así que trataría de calmarse. Todo estaba listo. En su bolsillo esta el galeón del ED, y llegado el momento le avisaría a la profesora McGonagall. Y, ni siquiera con veritaserum le sacarían la verdad en relación de quien le había pasado la información, ella tenia una botellita con el antídoto. Esa noche, Draco mataría a alguien y ella tendría que asumirlo, hacer de tripas corazón y entenderlo, el nombre no lo quería ni considerar, si no era Harry, solo tenía una posibilidad y eso era lo que mas le asustaba, porque Draco no tendría ninguna opción ante ese mago. Él nunca le dijo el nombre, pero ella tenia su sospecha. Una parte de ella se iba a odiar toda la vida por ello, estaba segura, nunca podría volver a verles las caras a sus amigos después de aquello, pero tenia dos opciones vivir con él, sabiéndolo asesino de alguien a quien ella estimaba o vivir sin el. Y ya Hermione Granger tenia muy clara la opción que iba a escoger. Pero si tenia el medio de evitarlo, que se convirtiera en un asesino lo haría, hechizaría a Draco, y escaparía con él, por lo menos lo intentaría. Igual era una traidora, mil explicaciones no valdrían el hecho de que se iba a ir con él, a costa de lo que fuese.
A las ocho de la noche , Hermione permanecía en su habitación deambulando de un lado a otro, nerviosa, se había quitado el uniforme, llevaba jeans, zapatos deportivos, una chaqueta con capucha de color gris. Harry había salido apresuradamente hacia una hora, y le había dado la botellita de Felix Felicis que se había ganado a principios de años. ¿Como Harry lo sabia?, eso era algo que no se lo espero nunca, pero si, él estaba enterado del ataque. Se lo dijo a ella y a Ron, e hizo prometerles que se la beberían y la compartirían con Ginny y que avisarían a todos sobre la inminencia de un ataque. Si su plan lucia complicado, ahora simplemente quedaba en la borrosa nebulosa llamada incógnita.
Todos estaban expectantes, esperando el inicio del ataque, para si emboscarlos y salvar lo salvable. Hermione respiro entre aliviada, y preocupada ¿Cómo demonios lo sabia Harry?¿Era que estaba espiando a Draco? En su mano tenia la dosis que le tocaba de Felix Felicis y ella sabia exactamente quien se la iba tomar.
Salio de su habitación, atravesó la sala común y el retrato de la Señora Gorda. La expresión en su cara era insondable. Estaba a punto de perderlo………………………todo……su corazón, su alma y quizas ………..su vida. Camino con paso firme hasta el sitio de reunión, esta vez el nivel inferior al de las mazmorras, la parte mas oculta del castillo. Un lugar que ha ella no le gustaba para nada, pero el ideal para otro encuentro secreto. Ella intento, estremeciéndose, sacarse toda las inquietudes y la mala vibra que tenia ese día, en vano.
Camino por el sitio, iluminado escasamente por unas antorchas mágicas, que se iban encendiendo a medida que iba caminando, pronto doblo a la izquierda y lo encontró, parado frente una especie de vidrio, en donde se veía el lago, como si se tratase de un acuario.
Draco estaba vestido de negro, de pies a cabeza, no llevaba tunica, ella no lo había visto vestido de esa manera nunca, parecía una especie de guerrero o algo así, su cabello destacaba sobre el negro de sus ropas. Sus ojos por un momento se dirigieron hacia ella y luego los desvío. Estaba muy pálido y lucia enfermo. Como dar consuelo, si tu misma has perdido la esperanza, si solo te aferras a un rayo de luz entre tanta oscuridad. ¿Qué podía decirle? Nada absolutamente nada seria suficiente, a veces, las palabras no bastan.
Ella se acerco unos metros y lo abrazo, él sintió revivir en esos calidos brazos. Hermione le beso la frente y luego deposito en su boca un beso tierno, casi rozando sus labios. De nuevo, la cornucopia de sensaciones y sentimientos hizo aparición. Una energía que fluctuaba en oleadas entre ambos. No se ha besado nunca, sino lo has hecho con la persona que amas. Recordaba algo sobre vivir de un beso, morir en un beso. Ella siempre renacía cuando lo besaba. Era como si en un segundo, no existiese nada mas para ella que él. Sus labios tocando la humedad de los suyos, su lengua rozando la suya. Sus manos sobre su cuerpo, como siempre buscando, su piel, su tacto, su calor. Morir de amor y morir por su amor, era lo mismo para ella. Mientras sus narices se rozaban, se separaron un rato, ella aferrada a las solapas de su camisa, él apretando su cintura, sus cuerpos encajaban perfectamente, como si estuviesen hechos el uno para el otro. Sus ojos se encontraron en una mirada ansiosa, feroz, apasionada. No pudo evitar gemir ante la intensidad de sus ojos grises de hielo, que en ese momento parecían fuego puro. De nuevo, se ofrecieron otro beso melancólico, cargado de dulzura y de dolor. Ella tomo con sus manos la cara de él, obligándolo a seguir besándola. Podían seguir así eternamente, pero ambos debían afrontar muchos problemas ese día. Luego de un rato, se separaron, él trato de sonreírle, ella también, Hermione apoyo su cabeza sobre el pecho de Draco y de la boca de él salio un profundo suspiro.
-¿Estas bien? – pregunto ella con voz suave.
-No, pero no importa- respondió él, colocando su boca sobre su clavícula, apretándola contra su cuerpo con todas sus fuerzas-¿Tú estas bien? ¿Avisaste a todos?
-Hay algo que debo decirte- dijo ella tratando de lucir calmada- Harry sabe que ustedes van a atacar hoy, se fue unas horas con Dumblendore, me dijo que regresaría a media noche.
-Jodido Potter- escupió Draco, eso si no estaba previsto, él necesitaba a Dumblendore, sino nada tendría ningún sentido, ni siquiera el maldito ataque- debí imaginarme que no seria tan fácil.
-Draco- susurro Hermione, no podía pasar por alto la expresión sombría en su cara. Era por lo que tenía que hacer, estaba segura. Podía apostar que temía su reacción, pero ella había hecho su elección, le toco la cara, pego su mejilla contra la de él y le dijo al oído- No importa, no me importa, lo que tengas que hacer hazlo. Te perdonare cualquier cosa, excepto que te mueras.
-¿Segura?- pregunto él, separando su rostro del de ella, ofreciendole de nuevo una mirada intensa - sabes que no volveremos a Inglaterra en mucho tiempo, quizás nunca.
-Estoy consciente de todo, Draco- dijo ella mirando el piso, temblando- pero igual tengo miedo.
-No tengas miedo- dijo él en voz baja, en ese momento tenia una palabra atorada en la garganta, le costaba muchísimo decirlo y ese no era el momento, respiro profundo y agrego- yo no permitiré que nadie te dañe, con mi vida si es necesario. No tengo intensiones de dar marcha atrás, mi madre depende de que yo actúe como lo que soy, un mortifago. Después de esto, hare lo que tú digas. Si quieres ir al mundo muggle, iremos. Yo estaré bien si a ti te gusta.
-Toma esto- Hermione se separo de él abruptamente y rebusco en sus pantalones, le enseño dos botellas- una es el antídoto del Veritaserum y el otro es el Felix Felicis.
-No puedo aceptarlo- contesto Draco con ansiedad. Tomo la mano de ella y con la otra, la cerro sobre las botellas, podía sentirla temblar.
-Tendrás que llevarte uno al menos- Hermione sentía ganas de llorar, ¿Por qué elegía ese preciso momento para empezar a comportarse como un héroe? Maldita sea, no eres un héroe ni quiero que lo seas, solo estoy intentando protegerte. Draco extendió su mano y le quito el antídoto de Veritaserum.
-No necesito el Felix- dijo él con ojos brillantes- tu suerte será la mía. Quiero que la tomes frente a mí
Hermione dudo un rato, pero luego vacilante, se tomo la poción. Draco respiro aliviado, si esa poción, en realidad daba suerte, ella sin duda saldría viva de todo eso. Una protección más para asegurar su delicado y estupido plan.
-Quiero decirte algo, Herms- él camino lejos de ella, Hermione siguió inmóvil, observándolo con atención- Yo nunca en la vida, he dado nada por nadie, soy un ser intrínsecamente egoísta. He aprendido muchas cosas de ti. Quiero darte las gracias por haberme dado la oportunidad de estar contigo. Y deseo mucho que nunca te arrepientas, por favor, es lo único.
-Draco , yo…………..- entonces ella reacciono, eso sonaba como una despedida, definitiva- ¿Qué vas a hacer?
Él no la escucho y siguió hablando. Saco su varita de sus pantalones y la apretó fuerte contra su mano. Hermione lo miraba intrigada, sus ojos no podían apartarlos de su cara, Draco parecía a punto de morir allí mismo.
-Se que me odiaras un tiempo, por todo- dijo él, tranquilo, con calma. Ella no había sacado su varita, lo cual era perfecto, no se le antojaba un duelo con la mujer que amaba- pero es la forma de hacerlo. Me lo pones muy difícil pero no me perdonaría jamás que resultases herida, nunca. Te conozco, se que tu valentía y tu amor a los tuyos, es mas fuerte que cualquier promesa. Yo puedo entenderlo, pero me asegurare que esta vez, estés segura. DESMAIUS.
El impacto del hechizo aturdidor dio directamente en ella, quien se imagino cualquier cosa menos que Draco Malfoy fuese a embrujarla. Hermione cayo en el piso y Draco se apresuro hacia donde estaba ella. Estaba desmayada, la acomodo en el piso lo mejor que pudo, reviso que no se hubiese herido al golpearse contra el suelo, rebusco en su chaqueta y le quito la varita. Le tomo una mano y se la beso, luego rozo sus labios con los de ella.
-Perdóname- le dijo él con voz quebrada-No quería hacerte daño. Pero es la única manera que tengo de mantenerte a salvo.
Dio unos pasos hacia el corredor y conjuro una puerta, con varias cadenas y cerrojos. Ella no tendría manera de salir de allí, por lo menos hasta que terminase la batalla, cualquiera que fuese el resultado.
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Dos horas después, en la Sala de los Menesteres, Draco Malfoy, Gregory Goyle y Vincent Crabbe estaban parados frente al Armario Evanescente.
-¿Estas seguro que servirá?- pregunto Goyle ansioso. Theodore Nott estaba vigilando la entrada. Todos lucian expectantes, de alguna manera temerosos pero decididos. Ninguno retrocedería, no era posible.
-Claro que servirá, solo tenemos que esperar………….- dijo Draco gélidamente. De pronto escucho a alguien tocando la puerta del armario desde su interior.
Draco abrió la puerta y allí estaba su tío, Rodolphus Lestrange, quien lo miro de arriba abajo y sonrío.
-El cachorro Malfoy- Rodolphus se carcajeo un rato- Esperemos que seas mejor que tu padre- miro hacia dentro del armario- ¿Qué esperan? La fiesta va a empezar.
Lentamente, salieron unas figuras vestidas con largas capas y capuchas negras, eran McNair, Mulciber, Vincent Crabbe padre, Yaxley, Alecto y Amicus Carrow y por ultimo, Fenrir Grayback. Draco abrió los ojos como platos, entre asombrado y asqueado, cuando vio al hombrelobo.
-Hola Draco, no saludas al tío Fenrir- Grayback hizo una mueca y río a carcajadas histéricamente, ninguno de los chicos hablaba. Era un hombre alto, con barba rojiza mal recortada, vestido con ropas viejas, y unos ojos amarillos diabólicos. Observo a los tres jóvenes que lo miraban aterrados- Rodolphus, voy a tener que analizarme seriamente, mis modales no son los correctos. Mira, los pequeños están asustados. Pobrecitos.
-No sabia que vendrías- dijo Draco recuperándose de la impresión- eso es todo.
-Y desperdiciar tanta sangre joven- comento Fenrir Grayback- jamás. Me imagino que me señalaras a la amiguita de Potter, la sangre sucia. Ella sin duda será la primera.
A Draco le tembló la mano, con la otra intento controlársela. Crabbe hijo, le puso una mano en el hombro, en un gesto de solidaridad que paso desapercibido para todos, Draco respiro profundo, nadie la iba a encontrar, él se había asegurado de ello. Pero decididamente Fenrir no estaba en sus planes.
- Granger es mía- Draco le dio un tinte de verdadero desprecio a su voz, le sostuvo la mirada a Fenrir. Él era una serpiente, un slytherin, pero por protegerla, era capaz de convertirse en un verdadero león- yo me encargare exclusivamente de ella.
-Dale al muchacho el gusto, Fenrir- dijo Crabbe padre, intentando calmar los ánimos, el buen humor se le había pasado por arte de magia a Grayback, quien le estaba gruñendo a Draco, disputándole la presa- tienen toda la vida peleándose. Es el día de su venganza.
-Hummmm- contesto Fenrir molesto, se encogió de hombros- Hummmmmmmmmm. Lo pensare.
-¿El resto de los Slytherin?- pregunto Lestrage.
-Sobre aviso y en sus puestos. Los mas pequeños están encerrados en las mazmorras- dijo Draco.
-Perfecto- Rodolphus se coloco su mascara plateada y grito- este día inicia…………………la guerra.
Todos los mortifagos salieron en tropel de esa sala. Y ya el Ejército de Dumblendore los estaba esperando.
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Gracias a: Fiona Garay, Zorion, Marta, Adrianam,GreyGGGA, Erini, Mia Letters, Thereistha Potter, Ivtacroiag osneleg, Karyta34, Embercita, Mad Aristocrat, Tildita, Josefina C, arcii, joseanlink, Mary L, Darth Alkorta, P Lestrange, Iye. Hermione, Karix7. Candygirl Chan, Dulce Invierno que son los que dejaron los reviews de los ultimos dos capitulos. Al resto, extraño sus comentarios y los espero ansiosa. Gracias por acompañar a Draco y Hermione en su historia de amor y por sufrir con ellos.
