Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola, gracias a todos por leer el fic. Este es el ultimo capitulo de la primera temporada. Como les comente, habrá segunda temporada en unos días, después de mi merecido descanso, por el mismo canal y a la misma hora, ja ja ja ja ja . Escribir esta historia ha sido una gran experiencia, sobre todo porque le di un final al sexto libro mas acorde con mis gustos dramioneros, además explore varios aspectos que me parecieron interesantes y poco explotados en los libros de HP, como es el comienzo de la sexualidad y el convertirse en adulto. Contestare los review del ultimo capitulo al final. Sigan leyendo la segunda parte de Polaris y un nuevo fic llamado Delirium Tremens, que son varios one-shots de algunas parejas de la saga, algo subiditos de tono. Un beso.
Capitulo 19 Ilusión robada
La fatalidad, es algo que nos esta esperando a la vuelta de la esquina. Aun después de tantos años, pienso en todo lo sucedido, repaso cada escena y no puedo, sino sentirme culpable. Debí quedarme en donde estaba, tuve que haber aceptado el hecho de que estaba fuera del juego, que no tenia la capacidad en ese entonces de hacer absolutamente nada para evitarlo, que hay situaciones en la vida de una persona, en donde el odio pierde todo su significado y solo eres empujado por algo llamado amor. Que el amor de una madre es lo más fuerte que existe sobre la tierra pero la lealtad hacia una pareja también lo es. Si, eso es lo que fue Draco Malfoy para mí en ese entonces, era mi pareja, lo que tarde mucho tiempo en aceptar era que él me veía de la misma manera, yo me había convertido en su compañera. Todos los días de mi vida, me reprochare no haber esperado sentada y tranquila a que él viniese a buscarme. Pero no, yo quería demostrar algo ese día, quería ayudar a todos, para tratar de expiar mi pecado, porque en el fondo, Yo, enamorada hasta la medula de él, todavía tenía mis dudas. Sobre todas las cosas, estaba desesperada por ayudarlo a sobrevivir, por darle una oportunidad de arrepentirse de lo que iba a hacer. Era una niña ilusa, no contaba con la mala fortuna. Una sola decisión, un solo cambio y todo se va a la mierda. El destino conjuro en contra de nosotros, ya que no tuve que esperar mucho tiempo en ese oscuro lugar en donde él me había encerrado, un lugar lúgubre para una lúgubre esperanza.
Hermione abrió los ojos, estaba confundida, todo estaba oscuro y las imagines daban vuelta en su cerebro, le dolía terriblemente la cabeza. La desorientación no le duro mucho, el frío suelo le recordó todo. Draco le había lanzado un Desmaius. ¡Maldita sea! Debí imaginármelo. Lo conozco demasiado, era obvio que haría algo así. Y todo el maldito discurso era precisamente para ello. ¿Cómo era tan tonta y él tan jodidamente necio? Ella se incorporo y vio la puerta que había sido conjurada por Draco, corrió hacia ella y puesto que no tenia su varita, se dedico a golpearla con sus manos.
-Por favor, sáquenme de aquí- grito hasta que su voz quedo ronca. Luego se sentó y empezó a llorar desconsolada. Él iba a morir, lo sabia, no tendría oportunidad de protegerlo. Se dirigió a la puerta y descargo su frustración en esta, de nuevo golpeándola. Los gemidos se le ahogaban en la garganta, estaba desesperada. Sentirse miserable, era lo único que podía hacer. Arriba seguramente, todo lo que le importaba estaría luchando por su vida, en ambos bandos.
-Ayúdenme- esta vez el grito fue mas perentorio. Los nudillos de sus manos estaban ensangrentados de todas las veces que había golpeado la puerta. Las lagrimas descontroladas, salían de sus ojos- MALDICION, Ayúdenme.
El silencio atroz que había sido roto por el eco de sus gritos, no hacía mas que alterarla. Pronto Hermione estaba temblando, tomándose las rodillas con ambas manos. ¿Por qué? Las horas transcurrieron y Hermione llego a pensar que nunca jamás la encontrarían.
-Hermione, ¿eres tu?- una voz femenina la otro lado de la puerta, le brindo esperanzas.
-Ginny, gracias al cielo- Hermione se limpio las lágrimas, se paro súbitamente y se recostó contra la puerta- ¿Cómo diablos sabes que estoy aquí?
-Ron te vio en el mapa de Harry, el mágico- grito Ginny- apártate de la puerta- Hermione obedeció, Ginny tomo su varita y grito- Bombarda.
La puerta se hizo añicos y Hermione salio de ella corriendo. Ambas se dieron un abrazo, Hermione le beso la mejilla a Ginny, estaba muy aliviada de que la encontraran, se iba a volver loca allá dentro de la ansiedad, pero también estaba algo desesperada, quería encontrar a Draco.
-¿Quién diablos te metió allí?- pregunto Ginny. Hermione empezó a caminar directamente hacia la salida. Ginny la siguió.
-Un tonto suicida- dijo Hermione por lo bajo. Ginny levanto una ceja pero no pregunto nada mas- Como están las cosas allá arriba. ¿Ya empezó?
-Estamos algo apurados. Los de la Orden aun no han llegado. Harry no aparece por ningún lado. Los mortifagos utilizaron el polvo de oscuridad instantánea de los gemelos y prácticamente estamos peleando a ciegas- le contesto Ginny mientras caminaban por el corredor- Herms esta el hombre lobo, Grayback pero hasta ahora no ha mordido a nadie. ¿Dónde esta Harry? ¿Y el profesor Dumblendore?.
-Eso es una buena pregunta, no tengo la más minima idea- contesto Hermione, tratando de controlar el pánico que la embargaba, pero por lo menos Harry no había llegado. Eso le quitaba un peso de encima, se vio obligada a preguntar por Draco- ¿Has visto a Malfoy?
-No- contesto Ginny.
-Demonios- mascullo Hermione para ella misma. Al parecer todo el asunto lucia bastante complicado- Bien, Ginny, deberemos aguantar hasta que llegue la orden. Si ves a Malfoy, no lo sigas, solo avísame.
-Herms ¿Te vas a pelear a muerte con Malfoy?- dijo Ginny asustada. No quería que su amiga se enfrentase sola a un mortifago.
-Digamos que le daré la oportunidad de tener una vida mejor- dijo Hermione con voz fría. Ginny asintió, si, era definitivo, su amiga iba a matar a Malfoy, pero ¿Por qué?
-Hermione, ¿donde esta tu varita?- pregunto Ginny esta vez asustada.
-Me hare de otra, tranquila- dijo Hermione con calma- Al primer Slytherin o mortifago que veas, atúrdelo o mátalo, no me importa en lo absoluto, pero Malfoy es mío, entiendes. Le quitaremos su varita al primero que veamos. Salgamos de aquí lo más rápido posible.
Un recuerdo, una memoria, un sueño lejano, una reflexión inundo la mente de Hermione, mientras caminaba hacia su destino.
"Es que a veces, parece que no fue suficiente, tengo miedo de perderlo, tengo miedo de que mueran él y todos lo que significan algo para mi……………………………..por eso estoy aquí, dispuesta a defender a los míos…………pero sobre todo, dispuesta a evitar que mueras……………..en un momento dado, empecé a contar los ladrillos del muro del castillo, tratando de distraer mi atención. Lo que tanto temía que sucediese, sucedió. No había posibilidades de echarse para atrás, en todo caso solo seria para tomar impulso. Y yo seguía tratando de no pensar en ello, mirando las paredes.
Seguiré adelante, asumiré las consecuencias de mis actos y tú también lo harás, lo se, te conozco amor .Mientras camino lentamente por los pasillos, la oscuridad de la noche me envuelve y yo solo pienso, ¿Por qué diablos lo hiciste? ¿Porque me obligas a enfrentarte? ¿Es que acaso no es suficiente lo que siento por ti? ¿Por qué no te basta? ¿Por qué no te conformas con eso? O mejor, puedo hacerme esas mismas preguntas y responderme lo mismo que una vez dijiste. Yo te he entregado mi corazón, mi vida y mi alma. Tú eres importante, LO MAS IMPORTANTE, lo sabes, TE AMO. Pero hay prioridades, amor, lamentablemente para ambos, nunca ocupaste el primer lugar, ni yo tampoco ocupe el primer lugar en el orden de tus cosas. Yo haré lo que tenga que hacer, tú harás lo mismo. Y si en el camino, nos encontramos, la pelea será a muerte, para ambos…………………………Porque yo no puedo vivir sin ti y tu igual…….y si todo sale bien, tú y yo, pronto……………………estaremos lejos de todo esto, olvidados de la memoria del mundo, juntos para siempre"
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-Mosmordre- una voz cruel resonó en medio de la noche.
Pronto en el cielo, sobre el castillo de Hogwarts, sede de la escuela de Hechicería más famosa de Europa, estaba brillando una calavera verde espectral, acompañada por la serpiente que salía de su boca, en una mueca burlona. Un signo que desde hacia mas de cuarenta años, solo presagiaba muerte y dolor. Una señal que estaba grabada en la piel de aquellos que se habían comprometido de por vida, en defender los ideales de la pureza de sangre. Ellos, que estaban llamados a dominar el mundo. Ellos que a su vez no perdonaban a los traidores. La deserción de sus filas era algo que se castigaba enérgicamente, con la muerte. Y dos personas en medio de ese grupo de mortifagos, lo sabían mejor que nadie, porque ambos eran unos traidores.
-Esto servirá- dijo Amicus Carrow, Snape asintió, la marca tenebrosa en el cielo, sin duda el maldito director no podría hacer caso omiso de la señal. Estaban ubicados en el balcón de la torre de Astronomia, la mas alta del castillo, el lugar ideal para muchas cosas, especialmente para una emboscada.
-Malfoy, ¿estas listo?- dijo Snape dirigiendo su atención al chico pálido vestido de negro, quien lucia serio y bastante asustado, parado a su lado, inmerso en el silencio como si los ratones le hubiesen comido la lengua. Aunque Severus tenia, a juzgar por la expresión de su cara, una idea muy aproximada de lo que le pasaba a Draco Malfoy , seguramente en ese momento sentía la necesidad imperiosa de ahorcarse con su misma lengua, de desesperación.- todavía puedes arrepentirte.
-Váyase al diablo, profesor- dijo Draco impaciente y molesto- ahora déjenme solo. Tienen que proteger la torre hasta que todo sea hecho.
Snape y Carrow bajaron las escaleras y Draco se oculto tras un pilar. Contaba el tiempo con los latidos de su corazón. Ahora solo ………le quedaba…………esperar………………
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El miedo que sintió al ver sobre la Torre de Astronomia la marca Tenebrosa fue indescriptible. Un dolor sordo le apuñaleo el corazón. Nunca en su vida había estado tan aterrorizado. Mientras iba montado en esa escoba, podía observar a Dumblendore murmurando, levantando los sortilegios de protección que pesaban sobre el castillo de Hogwarts. Desolación, eso era lo que estaba poseyendo el alma de Harry. No había sido fácil, por un momento, pensó que moriría en esa oscura cueva, en donde había sido sometido a la más dura prueba, no solo él, sino también el admirable mago que en ese momento estaba volando junto a él. Todo el miedo y el horror de esa noche, le había hecho comprender, que su destino estaba unido de manera inexorable al de Voldemort, ninguno podría vivir mientras el otro siguiera respirando. Él o yo, simple, sencillo y trágico.
Ambos aterrizaron en sobre el balcón. Harry tenia su cabello mas revuelto que de costumbre. Se estaba muriendo de la ansiedad, quería bajar y entregarse a defender a los suyos. ¿Quién habría muerto? Porque la presencia de la marca solo podía significar eso, la muerte de uno de los suyos. En su mente desfilaron todos los rostros de sus amigos, por un instante solo pensó en Ginny y por ultimo, Hermione……………ella. Harry dio un suspiro, ¿Qué me pasa con ella? Su vida sentimental parecía estable, él y Ginnny eran novios, y de pronto, sentimientos olvidados renacieron, todos dirigidos a su mejor amiga…………..¿Porque? y tenia celos, muchísimos celos, porque ella estaba enamorada, de alguien………..Y él sospechaba quien era. Harry meneo la cabeza de un lado a otro. Traición, seria posible que ella………………..los hubiese traicionado. ¡No!, eso era inconcebible, ella jamás lo haría. Hermione mejor que nadie sabia que ganar esa guerra, para personas de origen muggle como ella, era de vital importancia.
-Harry, ponte tu capa de invisibilidad- dijo Dumblendore con apremio.
Harry obedeció y lo que paso a continuación, lo repaso mil veces en su mente a través de los años. Vio como Draco Malfoy salía detrás de una columna en donde había permanecido escondido y antes de poder lanzar un hechizo, sintió todo su cuerpo rígido, oculto por la capa de invisibilidad, sujeto a una pared.
-Experliamus- grito Draco, su cabello estaba despeinado, y en su pálido rostro solo destacaban sus ojos grises, brillando, febriles.
De manera inaudita, Dumblendore, quizás uno de los mejores magos de todos los tiempos, fue desarmado por un chico de 17 años.
-Joven Malfoy- dijo Dumblendore calmado, su mirada de rayos x atravesaba a Draco- veo que finalmente vas a cumplir tu cometido. Lastima, esperaba algo más de ti.
Draco sintió su corazón latiendo a mil por hora. No lo podía negar, él también esperaba mucho de si mismo, todo el tiempo, solo para decepcionarse una y otra vez. Estaba allí, de pie en ese sitio, con un ataque de pánico, frente a un mago formidable que superaba con creces toda su habilidad mágica, y que manera sorprendente estaba bajo su poder en ese momento. Por obra y gracia de la suerte, le había quitado la varita, sin duda lo tendría que matar rápido, aunque tenia sus reservas con eso, todavía. Y Dumblendore en lugar de pedir por su vida, se enfrascaba en querer conversar con él. Sin duda para distraerlo de su siniestro propósito. La verdad se abrió camino en la mente de Draco Malfoy, el viejo director……………..siempre lo supo……………………….que él iba a intentar matarlo……………….y nunca lo denuncio…………………….nunca lo acuso con el ministerio………..para darle quizás una ultima oportunidad…………de arrepentimiento………Por todos los rayos. Albus Dumblendore……………eres simplemente admirable
-Cállese- grito Draco, meneando la cabeza, admirable o no, valía mas muerto que vivo, eso era la absoluta verdad- voy a matarlo. Eso es lo único que la gente espera de mí. Que yo me deshaga de usted.
-Si, es obvio que lo has intentado todo este año, asesinarme- contesto Dumblendore, quien permanecía inmóvil frente a Draco- Pero al parecer no le pusiste mucho empeño, ninguno de esos ataques fueron planeados cuidadosamente. Podría pensarse incluso ni siquiera tú querías que resultase exitosos.
-Cállese- exclamo Draco y entonces algo lo impulso a tratar de explicarse- lo del collar fue un error, jamás quise matar a Katie Bell. El veneno fue sembrado por otro alumno, un slytherin, pero no tiene sentido que le diga quien es. Él recibirá su merecido y muy pronto. Esta noche, los mortifagos entraron al colegio porque yo descubrí la manera de hacerlo y por ultimo, usted va a morir, porque yo no tengo otra salida sino matarlo. Es mi madre o usted. Comprende profesor.
-Así que tu madre- suspiro Dumblendore- es obvio que estas en una situación difícil. Draco, puedo ayudarte, la orden buscara a tu madre, la protegerá. No quiebres tu alma matando un ser humano. Tienes todas las oportunidades del mundo, no las dejes volar.
-Cierre la boca de una buena vez- dijo Draco con voz ahogada, sopesando todas esas posibilidades. Era imposible, su madre primero se dejaría matar antes de irse con alguien de la orden, ellos eran los principales culpables del encarcelamiento de su padre- tengo que matarlo.
-Si quisieses hacerlo- contesto Dumblendore- no estarías hablando conmigo. Pero siento que todas esas explicaciones no deberías dármelas a mi sino a la chica que amas.
-¿Qué diablos esta diciendo?- la mano de Draco tembló perceptiblemente, ese viejo zorro lo sabía todo. Por supuesto que lo sabia, sus ojos llenos de consuelo le estaba diciendo a gritos que conocía lo suyo con Hermione- Usted no puede saberlo, no tiene manera de haberse enterado.
-Pero de manera inaudita lo se, se su nombre y se que te ama- dijo Dumblendore con voz profunda, tranquilo y en calma- y en nombre del amor que sientes por ella, te pido que no lo hagas. No rompas tu alma brindándole la muerte a alguien, un viejo como yo, de manera injusta, en un acto de cobardía supremo. Draco Malfoy demuestra a todos de que material estas hecho, saca a flote el buen ser humano que eres. Porque si superaste el odio a la sangre y te permitiste amarla, es porque tienes lo necesario para ser un hombre justo y bueno. No lo dejes perder así.
-Mi madre- Draco sintió una lágrima vagando por su cara. Oh, Hermione, lo siento tanto………………- es mi madre.
Harry sintió que su corazón se estrujaba. Si era cierto lo que estaba escuchando, Draco Malfoy estaba completamente jodido. Así que Voldemort tenia a su madre, Harry trato de moverse, con todo su ser, pero obviamente no pudo hacerlo. Allí estaba el peor enemigo de su infancia, embarcado en una discusión dialectica con Albus Dumblendore. Por un momento sintió lastima, pero de nuevo la rabia invadió su corazón. Estaban hablando de Hermione, por supuesto que era de ella, que mas podría representar la redención de un sangre limpia con Malfoy sino el enredarse con su peor enemiga, una sangre sucia. Recordó la mirada de ella cuando vio su cuerpo cubierto de sangre, su desesperación en estado puro y su silencio, cuando le hizo aquellas miles de preguntas.
¿No podía ser posible? No!! De nuevo sintió esos celos brutales, aquellos que se apoderaban de él, unos celos sin sentido, que lo angustiaban. No era posible, estaba enamorado de Ginny, no podía amar a dos personas al mismo tiempo, o ¿si? Porque recordar la sonrisa de Hermione, su cuello, su cabello libre al viento, la calidez de su piel al abrazarla, hacia que miles de mariposas revolotearan en su estomago. La certeza de lo imposible invadió el corazón de Harry. De alguna manera, siempre lo había sabido y siempre se lo había negado. Estaba enamorado, perdida y desconsoladamente enamorado de Hermione. Y se odiaba por ello, por ser tan idiota, por meter a Ginny en todo su conflicto emocional, por engañarla aunque fuese con el pensamiento y finalmente porque sabía que nunca tendría el valor de decírselo, jamás.
-Profesor- dijo Draco con voz quebrada- Tengo que hacerlo, debo matarlo- Extendió de nuevo su varita, entonces algo muy dentro de su corazón lo hizo detenerse. Los ojos grises de Draco se posaron en los azules de Albus Dumblendore y por un momento el tiempo pareció detenerse.
Su mente de pronto divago y le dibujo una escena, una posibilidad remota, algo que sin duda perdería para siempre si llegaba a cometer ese crimen. Draco solo sintió una suave mano, calida, percibio la tersura de una piel que él conocía bien, sobre la suya, en la mano que sostenía la varita. Draco cerro los ojos y de su garganta se escapo un sollozo, dejo que esos dedos fantasmales abrieran los suyos, los que sostenían fuertemente su varita y de improviso dejo que esta cayese al suelo.
-Snape- grito Amicus Carrow al ver que el chico había tirado la varita en el suelo, en fracciones de segundos amenazo a Dumblendore, que estaba inmóvil parado frente a Draco- el chico no lo hizo. El viejo aun vive. Maldito engendro Malfoy.
Todo sucedió muy rápido, Snape llego, aparto a Draco, miro directamente a Dumblendore quien asintió con la cabeza.
-AVADA KEDAVRA- el hechizo fue pronunciado por Snape de manera fría, eficaz y rápida. Draco observo como la luz verde iba directa al cuerpo de Dumblendore, quien debido a la fuerza del impacto, cayo desde la baranda del balcón de la Torre de Astronomía, varios metros abajo.
Harry vio todo, con los ojos exorbitados desde un rincón, oculto por su capa invisible. No podía mover un solo músculo, luego de unos segundos, sintió que el Petrificus cedía, eso le confirmo que el director de Hogwarts estaba efectivamente muerto, se llevo una mano a la boca, intentando no gritar y descubrir su posición, el sabor de sus lágrimas le amargaba la boca. Y vio a Snape, de pie mirando desde la torre el sitio donde había caído el cuerpo de Albus Dumblendore. Una furia incontrolable se apodero de él.
-Draco- entonces Snape agarro por un brazo a Draco, quien estaba totalmente impactado por toda la escena- debemos irnos.
Draco Malfoy tenia la mente en blanco, era la primera vez que presenciaba un asesinato, y sorprendentemente él había estado a punto de cometerlo, así que anonadado como un autómata tomo su varita, siguió a Snape y al resto de los mortifagos.
Harry entonces los siguió sin quitarse la capa de invisibilidad. Al llegar al corredor, tuvo que pegarse a la pared para evitar los rayos rojos que iban y venían en todas direcciones. El maldito Snape lo había hecho, había matado al director, todas sus sospechas a través de los años, habían sido confirmadas de manera trágica. Tenia que atraparlo, matarlo, cualquier cosa. Harry había perdido al ser que mas le había brindado apoyo en toda su vida, y todo por culpa de ese infeliz. Como seguir, como terminar la misión que le había sido impuesta, si él ya no estaba. Era un huérfano, desde siempre, sus padres habían muerto, ni siquiera los recordaba, pero el hecho de que Albus Dumblendore hubiese muerto de esa manera tan vil y absurda, lo hizo sentirse más solo que nunca.
Harry vio la silueta de Snape y comenzó a correr, por un pelo desvío los hechizos que caían sobre él. De improviso se tropezó con Ron quien empezó a darle manotazos. Harry se quito la capa de invisibilidad.
-Soy yo Ron- dijo Harry- ¿donde están los demás?.
-Luchando en todos los pasillos del castillo- dijo Ron, alegre de verla la cara a Harry- McGonagall y Flicwick están luchando también. Ni la Orden ni los Aurores han llegado. Harry esto se esta poniendo muy feo.
-Si lo se- dijo Harry compungido- ¿donde están Ginny y Hermione?
-Están en el hall- dijo Ron- luchando con tres mortifagos. Están aguantando bien. Yo vine a ayudar a Neville y porque vi la marca.
-Bien- dijo Harry- Ron, escúchame, Dumblendore esta muerto- Ron ahogo un grito, Harry le puso ambas manos sobre los hombros- Fue Snape y Draco Malfoy es el culpable de que los mortifagos invadiesen el castillo. Tengo que atraparlos. Tú avisa a la profesora Mc Gonagall. Tenemos que esperar que lleguen los refuerzos.
Un hechizo pasó sobre sus cabezas y ambos se inclinaron. Ron le apretó una mano a Harry.
-Ten cuidado- dijo Ron mirando a todas direcciones, logro divisar a Neville doblando una esquina perseguido por un hombre alto, que disparaba hechizos rápidamente- vamos a salir de esta.
-Exacto- dijo Harry. Ambos corrieron en diferentes direcciones.
Harry entonces siguió su carrera frenética persiguiendo a las dos personas que más odiaba en el mundo, en ese momento.
En medio de un pasillo del tercer piso, Draco Malfoy recupero la cordura, simplemente se detuvo. Los mortifagos en huida pasaron alrededor de él. Snape se detuvo y lo miro. Sabia que el muchacho no lo acompañaría, tenia ese presentimiento desde hacia días. Algo habría planeado de seguro, era hijo de Lucius, que mas podría esperarse de él.
-¿Estas seguro?- dijo Snape con voz fría. Draco asintió.
-Mi madre esta perdida, no logre cumplir mi misión- dijo él con dolor- lo único que puedo hacer es salvar a Hermione Granger, llevármela lejos. Huir al fin del mundo.
-Estas loco- dijo Snape con desprecio, tratando de ocultar la admiración que tenia por el chico- Vete, de tu madre me encargare yo. El Señor Tenebroso me debe un gran favor. No permitiré que le toquen un pelo a Narcissa, es mi amiga. Pero tú firmaste tu sentencia de muerte, Draco Malfoy. Eres un traidor a la sangre y eso no será olvidado. Yo no diré nada, pero es obvio que si no apareces al lado de él, has decidido otro rumbo.
-Se lo que puede pasar- contesto Draco- asumo el riesgo.
-No sabes lo que dices- le grito Snape, mientras Draco tomaba otro corredor- y lo aprenderás de la peor forma- Snape sin embargo, en su mente solo agrego "Suerte, la necesitaras".
Severus Snape, logro salir al castillo, mientras corría por los terrenos del castillo, tratando de llegar a los limites para desaparecerse, un rayo rojo intercepto su huida.
-Quédate quieto- grito Harry apuntándolo con su varita. Snape se giro- Maldito cobarde arrastrado. Yo sabia que lo harías, lo sabía.
-¿A quien llamas cobarde?- Severus enseguida asumió su posición de ataque, esas palabras fueron como cuchillos atravesándolo, sintió algo parecido a inconformidad y tristeza naciendo en él- no hables de lo que no conoces.
-Usted lo mato- chillo Harry fuera de sus cabales- Él confío en usted, siempre y aun así lo asesino.
Severus levanto una ceja, frunció el ceño y sin darle ninguna oportunidad a Harry, le lanzo el hechizo.
-Depulso- Harry sintió el rayo rojo impactando sobre él y se vio arrojado unos metros hacia atrás, cayo boca arriba sobre el césped, un poco aturdido por el golpe levanto la cabeza y pudo apreciar que Snape ya había desaparecido. Cerro los ojos y golpeo nuevamente la cabeza contra el suelo, nunca en su vida había sentido tanta impotencia.
Draco corrió hacia el nivel inferior, su mente trataba de recordar toda la vía de escape que había diseñado. Al llegar al corredor, sus esperanzas se hicieron añicos. La puerta estaba totalmente destrozada. ¡Diablos! Hermione. De nuevo el miedo lo invadió. Se apoyo en una pared, para tomar aire. Este quemaba en sus pulmones. Tendría entonces que buscarla en medio de esa batalla. Cerró los ojos y trato de recobrar la calma. Estar tan alterado no le serviría de nada. Tenia que ir con la mente fría, dispuesto a cualquier cosa. Había vacilado, no había matado a Dumblendore por ella, pero esta vez, desataría el infierno, pero no permitiría que nadie le hiciese daño.
Entonces la orden de Fenix llego en compañía de los aurores. Era el caos dentro de esa batalla. Todos tomaron posiciones, dispuestos a defender el colegio de aquellos malditos que estaban enfrascados en la destrucción total. Remus, Tonks, Kingsley, Hestia Jones, el mismísimo Mundugus Flecther, los jóvenes Weasley, George, Fred y Bill mas el cuartel de Aurores del Ministerio llegaron a pelear y la lucha seria sin cuartel. Harry los vio llegar, en su corazón renació la esperanza, luego de que Snape se le escapara, solo queria ganar, a costa de lo que fuese. Saludo a Kingsley y lo llamo aparte para explicarle todo lo acontecido.
Hermione estaba sola luchando con Rodolphus Lestrange, logro desviar una maldición, cuando de pronto, detrás de ella un rayo rojo aturdió al mortifago. Ella volteo sorprendida. Draco la sujeto en sus brazos. Ella de nuevo sintió hundirse en la sensación de estar en el cielo. Cerro los ojos y apoyo su pecho en el de él. Estaba vivo, vivo para ella.
-¿Estas bien?- dijo Draco besándole la cara, apretándola contra él.
-No tenías porque encerrarme- dijo ella con voz baja. Sus manos vagaron por el rostro de Draco, tocando esa piel fría, asegurándose de que no era un sueño, que estaba allí con ella.
-Era la única forma- dijo Draco moviéndose con ella de ese lugar- Escúchame, debemos irnos. Los mortifagos están huyendo. Dumblendore esta muerto.
-¿Tú lo mataste?- la voz de Hermione se apago. El dolor estrujo su corazón, de nuevo la culpabilidad y la desesperación se apoderaron de ella. Pero había hecho su elección y tendría que vivir con ella el resto de su vida, por encima de cualquier cosa, ella lo amaba y seguiría junto a él.
-No- contesto Draco- no pude hacerlo, no podía sacarte de mi cabeza. Snape lo hizo. Debemos aprovechar la confusión. Después le escribirás a tus padres. Vámonos.
-¿Estamos perdiendo?-pregunto ella, un poco aliviada por la confesión de Draco. Lo ultimo que quedaba sobre el tapete, era que ella no quería dejar el lugar, si los suyos iban en desventaja. Miro a Draco fijamente en busca de una respuesta sincera.
-Creo que ustedes ganaron- confirmo Draco- la mayoría de los mortifagos esta huyendo. Rápido Hermione, no tenemos mucho tiempo.
Hermione se separo de él y comenzó a correr tomada de su mano por los corredores . Al llegar a la salida del castillo, vieron unas figuras frente a ellos. Ambos se detuvieron, la oscuridad de la noche era impenetrable, tardaron un momento en percatarse quienes y cuantos eran.
-Alto- grito una voz potente que ella identifico como la de Kingsley.
Draco la apretó contra su cuerpo. Tenía a siete aurores apuntándolos. ¡Diablos! Draco empezó a analizar toda la inesperada situación, nunca llego a imaginarse que lo atraparían con Hermione justo en la salida del Castillo. Ella al estar huyendo con él, el culpable de toda esa situación, iba a quedar como una traidora frente a todos, entonces estaría sola, nadie la protegería, ni los suyos ni mucho menos los otros. Lo único que podía hacer para salvarla, era condenarse a si mismo, igual no podrían vencer con siete aurores enfrentándolos, eran demasiados. Así que la estrecho contra su pecho y le hablo en voz baja. Todo estaba muy oscuro alrededor, ella solo reconoció la voz de Kingsley, pero no veía las identidades de los otros.
-Hermione- le dijo Draco casi imperceptiblemente- escúchame- ella gimió, escondía su cara en el pecho de él- Maldita sea por primera vez en tu vida préstame atención. Suelta la varita. Te voy a amenazar públicamente. Tú te vas a quedar quieta. Nadie debe saber que tú estabas liada conmigo. Vamos a fingir que yo te estoy secuestrando.
-No, no te mataran- dijo ella llorando- luchemos, escapemos.
-No vamos a salir vivos de esta- explico Draco atravesándola con su ojos grises, ella lo miraba con el pánico reflejado en su mirada- Igual lo merezco, por mi culpa sin duda ha muerto mucha gente hoy. Es lo menos que podría hacer, pagar por lo de Katie, por todo. Pero por lo menos me va a quedar el consuelo, que tú vivirás.
-No no- contesto ella.
-Hermione- el tono de voz de Draco se hizo suplicante- por favor, te lo pido. Si todo sale bien, los dos estaremos vivos. Sígueme el juego.
Hermione gimió, cerro los ojos y soltó la varita, que cayo con un ruido seco en el piso. Draco entonces la giro, colocándola frente a los aurores y clavándole la varita en el cuello.
-Si no bajan las varitas, mato a esta sangre sucia- grito Draco de manera cruel y fría. Su mano libre se poso sobre el abdomen de ella y Hermione la cubrió con la suya, disimuladamente entrelazo sus dedos con los de él. Harry llego de pronto y observo la escena impávido
-Draco Malfoy, suelta a la chica- grito Kingsley- no nos obligues a hacerlo por la fuerza.
Draco apretó a Hermione mas a él, ella gimió y empezó a llorar desconsoladamente. Harry se adelanto, amenazando a Draco con su varita, desafiante.
-Suéltala- la voz de Harry sonó fría y cortante. Hermione empezó a temblar.
-Hermione, ahora- susurro Draco en su oido- golpéame, toma mi varita y sal corriendo.
Él aflojo su abrazo, ella entonces viéndose liberada por un momento, golpeo con el codo el abdomen de Draco, este se inclino y dejo caer la varita, Hermione en un movimiento rápido se hizo de la varita y lo amenazo. Él de rodillas la miro fijamente, con los ojos tristes pero a la vez inundados de una certeza, más allá de cualquier cosa, de sus labios salieron unas palabras silenciosas que ella nunca olvidaría, "TE AMO".
-Lo tengo- grito Hermione entre sollozos, alzo la voz lo mas que pudo, tenia que evitar que lo matasen allí mismo, se acerco a Draco, colocando su cuerpo disimuladamente como escudo para protegerlo- No lancen ningún hechizo.
-Ahora tendré tu respeto- dijo Draco jadeando en voz inaudible- te lo dije, que algún día obtendría tu respeto, que pagaría todo lo que he hecho.
-Te rescatare, aunque me cueste la vida- le dijo ella con rabia, en voz baja
-No lo hagas- contesto él- no por mí. No seas tonta.
-Cállate Malfoy- grito ella desconsolada.
Dos aurores se acercaron a Draco y lo sujetaron. Él intento deshacerse, pero lo golpearon, de nuevo cayo en el piso. Hermione estaba inmóvil observando toda la escena. Casi todo el ED estaba presente. Parvati Patil se acerco y le tomo una mano fuertemente, ella correspondió apretando la suya contra la de ella.
Harry se adelanto, furioso, sin que nadie pudiese evitarlo se fue contra Malfoy, amenazándolo con una varita.
-Te matare, maldito bastardo- Harry estaba ciego de furia y celos. Hermione se fue hacia él tratando de contenerlo. Parvati retrocedió asustada.
-No Harry, no lo hagas- Hermione lucia desesperada. Harry entonces se dirigió a ella.
-Tú, nunca lo creí de ti, como fuiste capaz de………….- escupió Harry, desviando su atención hacia ella por un momento, ´pero no pudo terminar la frase.
Draco se soltó de los aurores y se fue contra Harry, le agarro las solapas de la camisa. Harry estaba sorprendido, no lo había visto venir, apretó su varita contra el abdomen de Draco. Hermione clavaba las uñas en su mano con fuerza, tratando de quitarle la varita. La situacion en si no podia ser mas disparatada o mas peligrosa. En esa posicion, si Harry lanzaba un avada, cualquiera de los tres podria morir y él lo sabia, asi que se quedo muy quieto.
-Potter- dijo Malfoy arrastrando las palabras, en el tono más bajo que pudo usar- Cierra la boca, maldita sea. No lo arruines. Si la quieres, si verdaderamente es tu amiga, cállate.
Harry entonces lo entendió, era un ardid. Todo por ella, para que su traición no quedase en evidencia, maldiciendose a si mismo se trago sus palabras, el turno de protegerla recaía en él. Miro a Hermione, y su rabia cedió, los ojos de ella estaban cargados de angustia, Harry no pudo evitar conmoverse ante su desesperación, no dijo mas nada, comprendió lo que estaba en juego. Los aurores los separaron a empujones, y Harry quedo al lado de Hermione observando toda la escena.
Draco en ningún momento dejo de mirarla. Esos ojos grises intensos, la abrazaban como llamas. Ella no dejaba de llorar en silencio.
Uno de los aurores desgarro la manga de su antebrazo izquierdo. Tomo el brazo de Draco y lo alzo, allí estaba, tatuada, para que todos lo vieran, la marca tenebrosa. Luego lo esposaron con una atadura mágica. Lo mostraron como un objeto de exhibición, un trofeo.
-Draco Lucius Malfoy- dijo Kingsley con voz potente, para que los que estaban presentes lo escucharan claramente. Ya Harry le había contado todo y ya sus ojos habían visto la prueba- Estas acusado de mortifago, de conspiración para atacar el castillo de Hogwarts y de intento de homicidio contra Katie Bell, Albus Dumblendore y Hermione Granger. No tendrás un juicio, haciendo uso de la autoridad que se me ha conferido como jefe de los Aurores, estas automáticamente condenado e iras inmediatamente a la prisión de Azkaban por el resto de tus días.
Hermione al escuchar las palabras, cerró los ojos. Sus esperanzas habían perecido. Él estaba prácticamente muerto, esa sentencia en Azkaban, seria su perdición. Y ella estaba tan muerta como él, porque lo iba a sacar de allí aun a costa de su vida.
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Mil Gracias a todos.
Espero que lean la continuación
¿Qué pasara con Draco? ¿Hermione cumplirá su palabra?
¿Se quedara encerrado en Azkaban?
¿Se atreverá Harry a declarársele a Hermione?
Ahora para añadirle mas fuego al asunto, hay triangulo amoroso ja ja ja ja.
Otra cosa, gracias por los 200 reviews de esta historia, estoy super alegre, nunca me lo imagine.
Adrianam: tu fuiste la numero 200, así que este capitulo va dedicado a ti. Gracias.
Ivtacroia Osneleg: pues si, me imagino que quedaste satisfecha con el final de la primera parte.
Vicu-astur: bueno bienvenida. Que bueno que te guste la historia. No entendí lo del M.
Theresitha Potter: mas lagrimas, lo lamento tanto. Me encanta que compares a Draco y a Hermione con Jack y Rose, imagínate yo llore como una loca con ese final. Fue demasiado romántico.
Mary: me conmovió mucho lo de las fieles lectoras y bueno si esta es una historia en donde el amor intenta vencer todas las barreras.
Mauricio: bueno mis lectores son mi inspiración.
Erini: por supuesto que Hermione resolvió su encierro. Gracias.
Tildita: SIIIIIIIIIII, los besos desesperados de ambos son lo mejor ja j aj aja. Espero verte en la continuación.
Embercita: bueno ja ja ja ja, aquí tienes tu final con giro inesperado. Espero que te guste y me dejes un rr.
Fiona Garay: hola, bueno te aseguro que si la 5ta y 6ta pelicula estuviesen en mis manos, otro gallo cantaría, por lo menos se que lo haría mejor que el guionista loco y el director David Yates. Habria DRAMIONE a montones, todavía no se como JKR no inserto esa historia de amor, hubiese sido alucinante.
Nemesis Ag: bienvenida, bueno espero haber cumplido en parte tus exigencias.
Saludos y besos a Joseanlink, Mad Aristocrat y Karix 7, Feliz cumpleaños Arrayan y Nelson Segovia.
