Disclamer: personajes de JKR y alguno que otro, mas bien uno de Alejandro Dumas.
Gracias por los RR. Bueno entonces a leer, nos vemos el sabado que viene, para continuar con la historia. Besos
Capitulo 22 El gran escape
-Michael- dijo Draco consternado, tratando de despertar al viejo que estaba acostado en su catre, le llamaba la atención que sus labios habían adquirido un tono azulado- Michael, despierta.
Coloco su mano sobre la boca y se dio cuenta de que no respiraba. El anciano había muerto, quizás unos minutos antes de que él llegase a despertarlo, solo, en esa celda, su mundo desde hacia mas de 30 años. Draco sintió encogerse el corazón, ese hombre había sido lo más cercano a un abuelo que había tenido en la vida. Fue una persona algo extraña, pervertida, con un humor negro que erizaba el cabello pero si…………había sido su amigo. Lo había acompañado mas de año y medio, le había aligerado su vida en ese maldito infierno helado, enseñándole muchas cosas mágicas o no, transcendentales o mundanas. Lo iba a extrañar, mucho. Draco se sentó en el suelo, apoyado en la pared de la celda, profundamente triste, se trago las lágrimas como pudo, el viejo Avery sin duda se burlaría de él si lo viese llorando como una nenita. No fue fácil escuchar la última confesión de Avery, fue verdaderamente atroz. Los nombres, los hechos, la cantidad……………decididamente espeluznante. Él no merecía haber ido a Azkaban por sus crímenes, lo más indicado y justo hubiese sido quemarlo vivo en una hoguera, para que sintiese una pequeña parte del sufrimiento que había provocado. Por lo menos eso había sido la reflexión final de Michael Avery antes de quedar estuporoso, en coma, respirando con dificultad a las puertas del otro mundo. Con la muerte del exmortifago, Draco estaba de nuevo solo en ese lugar.
Mientras analizaba todo y viendo que tendría que regresar en unas horas a su celda, para que no lo encontrasen allí cuando descubrieran el cadáver, miro hacia el escritorio y lo recordó. La carta.
Se levanto y camino, abrió una de las gavetas del escritorio, la derecha, metió la mano y descubrió el doble fondo. Lo saco y allí estaba, un largo manuscrito, de unas cuantas paginas, además una antigua moneda de 10 galeones y un guardapelo. Lo abrió y allí estaba la imagen de una mujer joven, de cabellos negros, morena, con dos niños pequeños de cabello claro, la fotografía era en blanco y negro y no se movía, no era mágica. Draco entonces entendió. Esa sin duda era Milagros y sus dos hijos, los que había tenido con Avery. ¡Ella seguramente era muggle! Por eso Avery se consideraba un disidente…………….por haber ensuciado su sangre y traicionado sus mas altos valores. Draco sintió su corazón ardiendo………….él…………………había hecho lo mismo. Había traicionado todo por el amor de una persona que estaba fuera de los límites de las creencias impuestas por su familia. Pero no acabaría como Avery. Él vería de nuevo a Hermione…………como fuese.
Abrió la carta y se dispuso a leerla:
"Joven Malfoy:
Saludos desde el más allá. Sin duda he muerto, si estas leyendo esto. Gracias por tu reconfortante compañía en mis últimos meses, sin duda ha sido una experiencia inolvidable. Eres lo más cercano que he tenido a un amigo o a un nieto o a una mascota. Antes de ponerme melodramático, te diré algo importante……………………tu poción multijugos…………búscala e introdúcela en mi boca antes de que hayan pasado 6 horas de mi muerte, es decir antes de que me enfríe…………………….ah y no olvides colocarle uno de tus cabellos…………………si mi información es correcta…………….me convertiré en ti……………………y tú debes hacer lo mismo conmigo………………….ya me estoy imaginando tu cara de asco ¡Dioses no seas tan remilgado!……………………………solo se trata de un cabello de cadáver……………..ni que fueras a tragarte mi pierna o algo así…………………………..Espero que sepas hacerte el muerto Malfoy ……………..porque tu camino a la libertad………………empieza………………..AHORA…………."
Draco abrió los ojos exorbitados. Por supuesto………….mas claro imposible. El viejo le había diseñado un plan de escape basado en todo lo que él había contado. Que suerte había sido no dudar en decirle que tenia algo de poción multijugos. Y la otra suerte era que el viejo se había leído a Alejandro Dumas. ¿Cómo nunca se le había ocurrido? Bueno en realidad necesitaba un cadáver para eso, así que lo había descartado como otros tantos planes que hervían en su cabeza. El propio Avery en muchas conversaciones había mencionado que era casi imposible escapar de Azkaban sin ayuda externa. Cierto, era casi imposible. Pero ya tenia el cadáver, tenia la poción y tenia bien claro lo que iba a hacer. Y en cuanto a las seis horas, no estaba seguro cuantas habían transcurrido, ya Avery estaba algo frío, pero tenia que probar.
Raudo fue hasta su celda y saco la poción de su escondite. La olfateo un poco, esta todavía tenía su olor característico y su aspecto de barro, tomo un tazón y repartió la poción, según sus cálculos, suficiente para 48 horas para cada uno. El efecto en el cuerpo era lo que mas le preocupaba, nunca había leído nada al respecto, en los libros escolares no habían lecciones sobre "efecto de poción multijugos en objetos inanimados……..llámese………..cadáveres" o "como simular tu propia muerte gracias a la multijugos", sorprendentemente en los libros de magia negra, tampoco, bien podría decirse que lo mas inútil del mundo cuando se trataba de las artes oscuras era un libro, al parecer la mejor manera de aprenderlas era con la técnica del ensayo y error. La otra complicación que le restaba brillo a su plan, era que iba resultar algo extraño que los dos hubiesen muerto más o menos al mismo tiempo. Draco miro la sabana de su habitación y su mente empezó a trabajar vertiginosamente. Bueno, podría fingir que él o Avery se había suicidado, lo único que tendría que hacer era ahorcarse o mejor dicho, ahorcar el cuerpo de Avery convertido en él. Algo complicado pero podría dar resultado. Un escalofrío recorrió su espalda pero agito su cabeza de un lado a otro desechando los remordimientos de conciencia. ¡Que mas daba! Estaba muerto, su espíritu a lo mejor ya estaba en Shangrilah o en el Paraíso de los Mortifagos redimidos, cualquier cosa, él le había dejado su cuerpo para que salvaje su pellejo. Así que, que importaba matarlo otra vez. Cubrió el muro de nuevo y espero que los carceleros llegasen, estaba cerca la hora en que traían el desayuno.
Lo primero que hizo fue sacar a Avery a rastras y meterlo en su celda, después de que escucho a los guardias llegar, examinarlo y mencionar que estaba muerto. El cadáver ya estaba amortajado, en una bolsa, cuando lo saco de allí. Tenia que actuar rápido, le retiro la bolsa, lo sentó en el muro, y le inclino la cabeza en hiperextension hacia atrás, abrió la boca lo mas que pudo, rectificando así la vía aérea y la digestiva, metió en mango de la cuchara para tapar su epiglotis y dejar libre el esófago. Gracias Merlín, por las clases de Anatomía de la Sra. Pomfrey. Se arranco un puñado de cabellos, ya previo había hecho lo mismo con Avery, lo metió en la poción, esta tomo un delicado color verde agua y luego se la introdujo a Avery en la boca, movió la mandíbula cerrándola y abriéndola, y masajeo el cuello intentando que el liquido bajase hasta el estomago, este sin embargo salía chorreando de la boca. Después tuvo que utilizar algo de su parte de la poción también, solo para asegurarse. Se sentó frente a una silla mirando al cuerpo y luego de unos minutos, milagrosamente, a pesar de todo, allí estaba, pálido como la cera, ojeroso y bien quieto. Ese soy yo ¡ Diablos!
Draco dio un respingo cuando se vio a si mismo, definitivamente esos dos años y medio en Azkaban habían hecho mella en él, tenía un aspecto deplorable y no ayudaba mucho a que estuviese un poco………digamos ……….. muerto ¡Rayos, demonios y centellas! Estaba seguro que no se iba a olvidar de eso nunca jamás, respiro profundo y su sangre fría Malfoy salio a relucir. Rasgo la sabana, la enrollo encima del cuello del cadáver y amarro la otra punta sobre los barrotes. Levanto la especie de soga hasta tener al cuerpo guindando, esperando a que se hiciesen las respectivas marcas de ahorcamiento en el cuello. Lo único malo es que si lo revisaba un medimago concienzudo sin duda se daría cuenta del engaño, las marcas que se hacen en los vivos eran distintas, eso lo sabía, era cultura general de prospecto a mortifago, pero no, seguramente eso no pasaría. Los idiotas carceleros de ese lugar caerían redonditos. Dejo todo como estaba incluyendo su ropa antigua, en ese lugar, paso a la celda de Avery y entonces entro de pleno a la segunda parte del plan.
Rebusco entre las ropas viejas de Avery, consiguió un pantalón oscuro y una camisa gris. Se los puso y le quedaban algo chicas, los zapatos le calzaban bien. El mortifago era mas bajo que él y mucho mas delgado. No importaba, ya vería como hacia para después buscar algo mas cómodo, pero no podía salir al exterior con traje de convicto. La moneda de diez galeones se la ajusto a la cintura, improvisando una pequeña bolsa, esperaba que no lo revisaran de nuevo. Nunca había confiado en la suerte, pero esta vez dependía absolutamente de ella. Preparo la poción y la tomo……….con algo de asco, la esencia de Avery sabia horrible, sintió un dolor abdominal intenso y casi la vomita, pero respiro profundo repetidas veces y logro controlar la nausea. La tasa original de la poción la escondió en el muro y luego cerro la abertura, de tantos huecos que tenia el muro, esperaba que este no se derrumbase de un momento a otro.
Esperaba que no tuviera que esperar mucho tiempo allí. Además de controlar sus respiraciones y permanecer absolutamente inmóvil, tendría que concentrarse en hacer bajar la intensidad de su energía mágica y pasar completamente inadvertido. Tenia el temor de que lo enterrasen en un ataúd, así que bajo su riesgo, se había llevado una de las cucharas de metal que les daban a la hora de la comida, para que le sirviera de objeto contundente, si la maniobraba bien seguro podría romper el material del ataúd si este era de madera, si era de metal, ya podría considerarse un difunto. Se metió en la bolsa para cadáveres y tuvo que hacer malabarismos para cerrarla de nuevo pero lo logro. La carta, la llevaba junto a su pecho, pero la había memorizado………..la información era vital………….demasiado valiosa. Entonces ……………espero a que viniesen por él.
"lo que voy a escribir a continuación ………..joven Malfoy……………es algo tan increíble………..que ni en mis peores pesadillas…………lo pude haber imaginado……"
Draco sintió la puerta de metal de la celda abrirse, pasos se acercaron a él. Metido en esa bolsa, solo dependía de su oído, ya que no veía absolutamente nada. Sintió manos sobre su cuerpo y luego como lo colocaban sobre una superficie dura……No……….un ataúd no…………..pero no había nada a los lados así que supuso, que solo era una camilla…………
-Entonces finalmente el viejo murió, ya era hora- comento uno de los guardias.
-El muy maldito tenia pacto con el diablo- contesto otro con voz ronca- sobrevivió a todos en este jodido lugar.
-Era buena gente y se portaba bien- dijo el hombre que había hablado primero.
-Estas loco, era un psicópata de mierda- dijo el guardia de voz gruesa-mato con sus propias manos a mas de 200 personas. Espantoso.
-Me contaron que encontraron al chico Malfoy ahorcado en su celda, era de preverse, es peor cuando llegan jóvenes, no soportan este lugar- Malfoy cerro los ojos, su corazón latía tan rápido que hasta el mismo lo escuchaba, al parecer se habían tragado el engaño.
-Un mortifago siempre esta mejor muerto que vivo- comento el de voz gruesa- pero tienes razón, era tan joven que da grima.
"…………..la búsqueda de la inmortalidad siempre ha invadido los sueños de todos los seres humanos, muggles o no………………el miedo a la muerte es algo de lo que no escapa nadie, ni siquiera el Señor Tenebroso…………………..Tom Riddle siempre se destaco por ser ambicioso…………. Y la ambición suprema es desafiar a la muerte…………Desde nuestro primer año en Hogwarts ………..me sentí atraído por esa cualidad del pequeño Tom…………….porque yo, Avery, también ambicionaba muchas cosas…………………sobre todo…….el poder………………solo me basto mirarlo la primera vez…………..para darme cuenta de que no era un chico ordinario………………….solo el hecho de que hablase con las serpientes…………….despertó mi curiosidad………………………….después de un tiempo………………éramos inseparables………………….yo era un niño…………….criado sobre la creencia de que nosotros, los de antiguo linaje los sangres puras, éramos mejor que los otros magos. Esperaba la aparición de mi Mesías, de aquel que redimiría el nombre de los puros, elevándonos al cenit del poder mágico, dominándolos a todos, inclusive a los muggles. Un verdadero heredero de las enseñanzas de Salazar Slytherin. Sus ojos azules chocaron con los míos en el momento de la selección y nunca nada mas volvió a ser igual para mí………….había conseguido lo que siempre había buscado. Un salvador…………………pasaron los años y me di cuenta de que en realidad lo único que había conseguido era la perdición de mi alma. Porque Riddle ambicionaba siete almas, pero Michael Avery solo tuvo una……….."
Draco sintió que lo transportaban escaleras abajo y luego la temperatura cambio haciéndose mas fría, probablemente ya estaba en el exterior de la cárcel. Los hombres que lo trasportaban caminaron por espacio de cinco minutos y escucho el sonido del mar, las olas rompiéndose contra las piedras. De nuevo colocaron la camilla sobre el suelo, sintió como levantaban el saco.
-Adiós, espero que se den un festín contigo- dijo uno de los guardias. Draco entro en pánico……..¿Que pretendían hacerle? Justo en ese momento sintió que lo lanzaban al vacío.
El impacto del agua fría del Mar de Norte fue atroz, podía sentirla a través del saco. Lo habían lanzado al océano. Draco apretó la boca, no había podido tomar aire y sentía que se hundía mas con el peso del saco. Sus manos tantearon la abertura de la bolsa y desesperado porque sentía la asfixia, la rasgo quedando libre de ella. Nado hacia la superficie, sus fosas nasales aletearon con el contacto del aire que le faltaba, trato de tranquilizarse, movía las manos y los pies en todas direcciones, luchando contra la corriente, pronto se encontró siendo empujado por las olas hacia las piedras del acantilado. Se deshizo de sus zapatos y empezó a nadar hacia una roca. Llego jadeando, el frío era terrible. Por un lado que no lo hubiesen enterrado, era lo mejor que le habría podido pasar, pero no podía nadar miles de kilómetros hasta el continente. Esperaría a ver si encontraba alguna barca o algo para irse de allí.
Libre…………el sabor de sentirse libre tenia un gusto amargo en su boca. De nuevo volvía a ser alguien, no un anónimo preso en Azkaban, que al parecer no importaba a nadie. ¿Qué había sido de su madre? ¿Por qué su padre no lo había buscado? Y por sobre todo ¿donde estaría metida su Hermione? Ella era suya, completamente suya y de nadie mas. No solo en el aspecto físico, que al final no era lo más relevante ni tampoco lo mas importante, sino en lo espiritual. La expectativa de reencontrarse con ella era lo único que lo había mantenido con vida. Ella había demostrado que lo seguiría hasta el fin del mundo si era necesario, su lealtad hacia él era incuestionable. Y para Draco Malfoy el tesoro mas apreciado era la incondicionalidad de los sentimientos de ambos. Si su familia lo había abandonado, a pesar de haberse sacrificado por su madre, no importaba. Ahora su familia y su todo era ella.
Sabía que Hermione Granger estaba enfrascada en destruir a Lord Voldemort y él la ayudaría, porque el Lord Tenebroso había cometido un terrible error confiando en Michael Avery y ahora lo tenía en sus manos. Aguardaría como buena serpiente…………..lo engañaría y entonces se lanzaría directo a su yugular. No la abandonaría en esa lucha, nunca…………….si a pesar de todo, finalmente iban a morir…………iba a ser juntos. Pero antes de buscarla, haría lo que tenia que hacer. Planear la caída.
Vio un pequeño muelle y decidió arriesgarse una vez más. Observo un bote amarrado en un extremo del muelle, con un hombre encima sacando unas cajas del pequeño barco para depositarlas sobre los tablones de madera vieja de ese muelle, probablemente pescado y otras cosas, quizás comestibles. El hombre estaba vestido de oscuro, con un gorro frigio, con algo de dificultad, abandono el barco, dispuesto a revisar de nuevo las cajas. Draco no lo pensó mucho, estaba desesperado y medio muerto de frío. Sigiloso, subió al muelle y ataco al hombre por la espalda, Avery había convertido a Draco Malfoy en puro reflejos y reacciones, afino sus habilidades físicas en extremo, lo hizo tan bueno como él, el mortifago perfecto, rápido, fuerte y eficaz. Se lo había dicho infinidad de veces, independientemente de su habilidad mágica, su cuerpo era el arma más peligrosa. Draco Malfoy lo quieras o no, naciste para esto, eres un guerrero. La adrenalina que circulaba veloz en su cuerpo lo ayudo, simplemente tomo su cuello y apretó fuertemente hasta que el hombre se desmayo. No quiso mirar si estaba muerto o no. Si lo estaba, se habría convertido en lo que simple lucho para no ser, un asesino. Pero la vida no había sido justa con él, el fin justificaba los medios, tenia que salir de allí, a como de lugar, no iba a morir en ese hueco.
Decidido a no portarse como un cobarde miro al hombre, efectivamente estaba muerto. Empezó a temblar y un peso le lleno el corazón, ya no había vuelta atrás, jamás. Mecánicamente reviso el cuerpo, para buscar algo que le pudiese servir, pero no encontró nada y mucho menos una varita. ¡Diablos! Que mala suerte. Luego de sacarle el abrigo y los zapatos, mirando hacia todo los lados lanzo el cadáver al mar. Rápidamente se subió al bote y empezó a remar, rogando pasar inadvertido para los guardias que vigilaban la prisión desde altas atalayas. Después de dos horas remando, mirando consecutivamente hacia atrás, lo había logrado. Azkaban solo era un punto en el horizonte y el ancho mar se extendía frente a él, desconocido.
"Matar………….nunca es fácil. Es gracioso que yo lo diga, un asesino consumado……..Pero es así…………………nunca lo hice sin un propósito…………nunca fue por diversión o sadismo……………….mis motivos son cuestionables éticamente, la intención jamás……………nunca me perdone…………ningún asesinato………….viví con ellos…………..toda mi vida………..las caras de mis victimas desfilan en mis sueños ……………..en algún lugar me esperan………..para atormentar mi muerte así como atormentaron mi vida……….pero a pesar de todo……………..a pesar de mi arrepentimiento…………..lo que hice…………lo hice porque tenia que hacerlo……….y nada mas. Nunca te olvides de ellos………..tus muertos…………..pide perdón todas las noches…………joven Malfoy………..quizás alguna vez…………encuentres la paz. Lo harás…………mataras…………se que ……………..lo harás……………..no hay otra forma…………lo harás por necesidad……………el destino te empujara a ello…………..vívelo y súfrelo……………..para no perder así ……………tu humanidad…."
Draco Malfoy, una vez que llego la noche, rodeado de oscuridad, dejo derramar una lágrima. Se sentía débil, mareado y profundamente consternado, a pesar del abrigo, cada vez tenia mas frió, el mar estaba en calma, pero al ocultarse el sol la temperatura bajo de manera inclemente, no tenia mas nada para entrar el calor, si sobrevivía la noche, quizás pudiese llegar a tierra firme. Vomito sobre la borda, se sentía sucio e impotente, el malestar físico no lo abandonaba, el sufrimiento mental era peor. Ya no era un niño inocente, alguien había muerto por su mano y jamás lo olvidaría. Quizás había traicionado a Hermione de la peor manera posible, pero había promesas que no se podían cumplir, Avery se lo dijo una y otra vez " la compañera del mortifago, ante todo, mas allá de su destreza en el sexo, debe ser un ejemplar femenino dotado de fuerza de carácter, capaz de afrontar y aceptar las difíciles decisiones que debemos tomar. Cualquier perra es buena en la cama, pero solo una verdadera mujer tiene el temple de soportar la incertidumbre que rodea nuestra vida………………no tengas hijos y no te cases, porque los utilizaran en tu contra, el chantaje emocional es el juego favorito del Señor Tenebroso, mantenla oculta, si ella entiende esa situación………..encontraste la pareja perfecta", ella algún día tendría que entender y sin duda lo haría, ella era una persona capaz de perdonarle cualquier cosa excepto el desamor. Ella compartiría lo que seguramente seria su más oscuro secreto. Matar a ese hombre había sido necesario, puerilmente necesario. Dejo que sus ojos examinaran el cielo, veía las chispas incandescentes lejanas que eran las estrellas. De pronto unas luces rojas en el horizonte llamaron la atención, era un barco, se acercaba a él. Dejo de remar y espero. Era un barco pequeño, un pesquero. Vio varios sujetos sobre la borda, ellos lo ayudaron a subir a la embarcación. El capitán lo miro ceñudo y le hablo en un idioma completamente desconocido para él. Draco respondió en ingles y entonces el hombre rubio alzo una ceja y dijo con fuerte acento nórdico:
-¿Quién eres?
-Me llamo Michael Hayde, soy ingles y tengo varios días a la deriva, mi barco naufrago- mintió Draco. Los consejos de Avery le llenaban la mente "Miente, miente descaradamente…para salvarte………..después de un tiempo, hasta tú mismo creerás tus mentiras". La idea del naufragio era buena, sin duda su aspecto desaliñado confirmaría sus palabras.
-Soy Sifred Larsen. Este barco es noruego ¿Eres pescador?- dijo el hombre rubio mirando con suspicacia al joven. Los efectos de la escasa ración de poción multijugos habían pasado hacia horas.
-No, soy un pasajero de un yate que se hundió- mintió de nuevo Draco. No estaba muy desorientado en el tema, estar leyendo libros muggles durante un año le iba a ser provechoso. Hacerse pasar por un muggle, sin duda seria difícil, pero no imposible. Y lo que no había leído se lo había escuchado a Hermione comentar alguna vez, en las entrañables horas que pasaron a solas en cualquier rincón del castillo de Hogwarts. Pero de pesca no sabia absolutamente nada.
-No vamos a Inglaterra, nos dirigimos al Mediterráneo. Podemos dejarte en puerto seguro en Mallorca o Barcelona, en España- dijo el hombre, quien no creyó nada de lo que dijo el chico, pero igual, este lucia asustado, a lo mejor era un contrabandista o algo así. No quería problemas con las autoridades, tenia un cargamento de grasa de ballena, que no debería tener por la veda de la caza, así que no avisaría a los guardacostas- ¿Te sirve?
-Por supuesto, Barcelona estará bien - dijo Draco, quien al escuchar la palabra España, sonrío por primera vez en mucho tiempo. No podía quejarse, la fortuna había estado con él y al parecer no lo iba a abandonar. Había memorizado una dirección de la carta, que tenia mojada en su pecho…………………una dirección en Barcelona. Tenia que buscar a alguien……quien le daría la llave……………de la bóveda de la sede de Gringgots en España …………..donde estaba……………la fortuna de Avery… y algo mas……….bajo el nombre de Michael Hayde
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-NOOOOOOOOOOOOOOOO- el grito hizo retumbar los cimientos de la construcción. No era que esta no estuviese acostumbrada a que los gritos resonaran en sus paredes, pero esta vez sin duda era diferente.
Los elfos acudieron presurosos hasta la biblioteca de esa gran casa, hogar de una noble y ancestral familia olvidada, Los Lestrange. El panorama que se encontraron fue desolador, la hermana de la dueña de la casa, una mujer fría e imperturbable en apariencia, estaba de rodillas, abrazando las piernas de su esposo.
-Narcissa- dijo en voz baja Lucius Malfoy con un tono suplicante que no había utilizado ni siquiera cuando le propuso matrimonio, ni tampoco cuando le confeso que era un mortifago. Suave, conciliador y arrepentido, le sujetaba los brazos a ella, tratando de levantarla de esa humillante posición. Había recibido la noticia, pero no pudo hacer absolutamente nada al respecto, era un prófugo, su abogado se había encargado de gestionar que le entregasen el cuerpo. Era cierto, desgraciadamente, el chico estaba muerto. Toda la mañana deambulo por todos los jardines de esa casa, meditando sobre su vida, buscando las palabras adecuadas para dar esa terrible noticia. No había sido un buen padre para él, su maldito orgullo y su maldita educación, habían estado por encima siempre. Amaba a su hijo, pero nunca se lo pudo demostrar. Nunca un abrazo, nunca un beso. Un Malfoy jamás muestra sus sentimientos, un Malfoy nunca es débil. Por primera vez en su vida, quiso enviarlo todo a la mierda y llorar desconsolado su ausencia. El dolor se aprisionaba en su pecho y lo único que quería era dejarlo escapar. Ningún padre debería enterrar a su hijo, no es normal, no es natural. No fue un buen padre, no era un buen esposo. Maldita sea, ni siquiera era un buen mortifago. De nuevo trato de convencerla - por favor.
-Mi hijo……………mi pequeño niño………….- Narcissa golpeaba las piernas de Lucius débilmente- Muerto……………es mentira…………no puede ser. Tuviste que buscarlo……….es tu culpa.
Entonces Lucius perdió los papeles y cayo en el piso abrazando a su esposa. Lagrimas silenciosas salieron de sus ojos. Los elfos se retiraron discretamente. Ella tenía razón, tenia que haberlo sacado de allí, a pesar de que la orden directa del Señor Tenebroso era dejarlo pudriéndose en esa cárcel. Tendría que haber hecho caso omiso, por primera vez en su vida ser valiente y sacar a su hijo de ese infernal lugar. Pero no lo había hecho y era demasiado tarde. Draco Malfoy busco su escape por su propia mano, se había ahorcado. Eso nunca se lo diría a Narcissa, ella no lo podría soportar. El solo imaginar el estado de desesperación que tendría el chico para haber tomado esa alternativa, le helaba la sangre. El hijo había demostrado ser más resuelto que sus padres. Salio de Azkaban, muerto, pero logro su cometido, finalmente había alcanzado la libertad.
-Nunca te lo voy a perdonar- sollozo Narcisa, llorando sobre su pecho.
-Ni yo mismo puedo hacerlo- contesto Lucius, cerrando los ojos, acariciándole el cabello a Narcissa. "Se feliz hijo, donde quiera que estés"
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Harry Potter camino hacia la sala de Grimmauld Place. El avance en todos esos años había sido nulo, solo tenia el guardapelo, el diario estaba destruido, el anillo también. El Ministerio de Magia estaba controlado por el Lord Oscuro, eso era un secreto a voces. Después de dos años y medio, mantenía su anonimato. Había desaparecido del mundo, Ron y Hermione también. La orden del Fenix estaba activa. Insustanciales escaramuzas entre los dos bandos, terminaban siempre en un precario empate. La guerra estaba detenida, en un suspenso que no le gustaba para nada. Y ahora………….esto. Le había dicho a Ron que estuviese preparado para cualquier cosa, Remus también los acompañaría. Hermione Granger se había convertido en una poderosa bruja, necesaria para ganar esa guerra. No podía permitirse perderla……….y menos por algo así.
Estaban los tres reunidos, Ron con su cabello rojo tapándole los ojos, alto, desgarbado, luciendo jeans y camisetas en su habitual desaliño. Remus Lupin como todo un caballero, a pesar de sus ropas gastadas y raídas, jamás perdía la flema inglesa, ni el buen sentido del humor ni tampoco el brillo asesino en sus ojos dorados cuando había luna llena, la cual brillaba por su ausencia en esa noche. Harry mas alto de lo que alguien pudo haber previsto jamás, delgado, con el cabello mas revuelto que nunca y con sus ojos verdes esmeraldas tratando en vano no destacar, detrás de sus sempiternas gafas.
Hermione bajo las escaleras y se sorprendió un poco al verlos allí. Su relación con Draco Malfoy ya era conocida por ellos tres, generando opiniones encontradas. Harry se moría de los celos pero termino conformadose, a Ron no le podían ni mencionar el tema sin que escupiera una sarta de maldiciones para luego decir que por él estaba bien y Lupin lo acepto con toda la naturalidad del mundo. Ron Weasley lo acusaba de nepotismo, su novia Tonks era la prima hermana de Malfoy, aunque nunca se hubiesen conocido, como recalcaba Remus una y otra vez. Él creía en la relación basado en la manera apasionada como ella había contado su historia. Solo con Remus Lupin, que era un hombre mayor, comprensivo, inteligente y además imparcial, Hermione se atrevió a describir sus más profundos sentimientos y anhelos. Ella seguía esperando que lograse escapar, pero estaba perdiendo la paciencia. Tenia varios meses examinando de nuevo los planos de Azkaban y la seguridad. Estaba decidida a ir por él, sola si era necesario. No aguantaba más. Y la búsqueda de los Horrocruxes estaba estancada. Faltaban tres y no tenia idea de lo que eran.
-Harry- dijo ella seria, se sentía observada por todos-¿Qué pasa?
-Hermione- dijo Harry con voz pausada- Necesito que te sientes un momento. Remus tráele un vaso de Whiskey de fuego, por favor.
-Yo no bebo- dijo ella, mirando desconcertada a todos alrededor. ¿Qué pasaba? Sentía los ojos de los presentes sobre ella. Remus le trajo el trago y ella sorbió un poco haciendo una mueca.
Harry se adelanto y se sentó con ella en el sofá. Ron se coloco detrás de ella y poso sus manos sobre sus hombros. Sin antesalas, Harry fue al grano, quería salir del trago amargo lo mas rápido posible, sabia que ella no tendría consuelo. Le dolería el dolor de ella, estaba seguro. Se sentía culpable en el fondo, ya que lo había deseado conscientemente todos esos años y cuando al fin sucedió, simplemente sintió un vació dentro de su corazón. No sintió la satisfacción que pensó que sentiría, solo eso un gran hueco en medio de su pecho.
-Hermione, Draco Malfoy se suicido en Azkaban, hoy en la mañana. Kingsley me informo hace dos horas- Harry fue seco, como un disparo de fusil. Hablo casi sin respirar. Ella lo miro fijamente, movió la cabeza de un lado a otro, no entendía lo que acaba de decir. Draco………muerto………..sus ojos se dirigían de manera ausente hacia Harry, abrió la boca……para decir algo e intempestivamente la cerro…..su cuerpo empezó a temblar descontroladamente. Sintió las manos de Ron obligándola a permanecer sentada. Nadie dijo nada. De súbito, entendió……….él estaba muerto……………..no por enfermedad………no por tortura………Draco simplemente se había suicidado…………dejándola para siempre…………sola. El dolor la inundo y le impidió respirar. Sentía mil cuchillos hundiéndose en su carne, se llevo una mano al pecho y la cerro en un puño. Quería arrancarse el corazón, el fuego en su interior la estaba consumiendo viva. De nuevo miro alrededor, las expresiones de lastima que surcaban los rostros de todos le confirmaron la verdad.
-Draco………….- suspiro ella. Todas sus esperanzas, sus sueños, sus anhelos………muertos. No le salían las palabras, que podía decir……….no tenia nada que decir. Si él estaba muerto, ella también……..eso era la mas absoluta verdad. Su alma se había ido con él en el mismo momento que lo supo y lo entendió. Tomo una mano de Ron y la arranco de su hombro. Se levanto como un autómata, sin decir palabra, de nuevo enrumbo hacia las escaleras. ¿Por qué la había dejado? ¿Por qué lo hiciste Draco? ¿Por qué no esperaste? Iba a ir por ti amor, lo juro, iba a ir por ti, nunca te olvide.
Ella de pronto simplemente cayo al piso de rodillas y dio un profundo gemido.
-Herms- susurro Harry. Intento correr hacia ella para ayudarla, pero Remus le sostuvo el brazo y le señalo con la cabeza un rotundo no. Ella se levanto de nuevo como pudo, y de nuevo fue escaleras arriba hacia su habitación. Harry hablo de nuevo- Herms, lo siento. Si necesitas algo…….hablar….cualquier cosa.
-Nada- dijo ella con voz seca y dura, subiendo las escaleras, lento, pausado- no quiero que digas más nada. No quiero saber, no quiero oírte- Hermione agito su cabeza, en un gesto de negación- no quiero que nadie me hable de él ………..jamás. No puedo soportarlo.
Ron fue sigiloso tras de ella, le hizo una seña a los demás para que callasen. La condujo hacia su habitación, ella se dejo llevar como una muñeca. Abrió la puerta, la guió hacia su cama, la acostó, le coloco una frazada sobre su cuerpo, se acostó con ella y la abrazo. No era raro que durmiera con ella, desde hacia año y medio, desde aquel extraño accidente, él solía velar el intranquilo sueño de ella, en donde muchas veces mencionaba el nombre de Malfoy y lloraba, pero mas de una vez oyó el nombre de Harry salir de sus labios en un tono que era de pánico puro y eso lo tenia pensando muchas cosas, ninguna de ellas agradable. No había ninguna connotación sexual en el hecho de que compartieran la cama de vez en cuando, él nunca la había visto de esa forma, le gustaba mucho, pero para él ella era prácticamente una santa, intocable. No le importaba que amase a otro, nunca se había planteado pedirle salir ni nada por el estilo, así que suponía que ella haría su vida con alguien mas, pero lo sacaba de sus cabales que ese alguien tenia que ser precisamente el idiota de Malfoy, que para colmo había tenido el mal gusto de matarse. Hermione permaneció toda la noche con los ojos abiertos, sin hablar, sin derramar una sola lagrima y Ron solo le acaricio su cabello. Él nunca había perdido a nadie, no podía imaginar como se sentiría, no tenia ninguna palabra de aliento, pero por lo menos le haría compañía, era su mejor amiga, la quería demasiado y le dolía verla en esa situación. Hermione Granger simplemente tenia el corazón roto y nadie absolutamente nadie podía hacer nada al respecto.
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Bueno este capitulo se llama el Gran escape o como plagiar descaradamente a Alejandro Dumas, ja ja ja jaja. En fin el capitulo se hacia largo así que lo dividí en dos. En realidad debo ser honesta me encanta el Conde de Montecristo, en su versión literaria, en las versiones Hollywodenses o en las dos novelas (una argentina o otra venezolana) que han hecho, por cierto que la novela venezolana "La Dueña", el libreto lo escribió un dramaturgo famoso aquí llamado José Ignacio Cabrujas, Edmundo no es él sino ella, y es una joya telenovelistica en mi país, no tiene desperdicio, es que yo que no soy novelera, la tuve que ver, era demasiado buena. No fue por falta de imaginación, lo juro, solo que quedaba perfecto, ja ja ja ja. Espero que nadie haya sentido insultada su inteligencia, de hecho use el mismo nombre Faria para el viejo, ja ja j a. Simplemente me pareció que todos estaban claros por donde venia el asunto. En mis otros fics he puesto elementos de muchas cosas, en Polaris, hay como doscientas influencias y me hice de personajes y nombres, ja ja ja ja jaj. En fin una chica en su review, digamos que me planteo una situación de la que yo no estaba consciente, así que repito, disculpas a los que se sintieron burlados. Pero la historia sigue tal cual como estaba planeada.
