Disclamer: personajes de JK Rowling

Hola disculpen el retraso, digamos que estaba algo ocupadilla. El próximo capitulo en una semana exacta. El sábado tengo examen para ingresar a posgrado. Otro mas, ja ja ja , me voy a pasar la vida estudiando. En fin, es Reumatología, así que bueno, si Dios quiere, dos años más de residente. ¡Que tortura!. Espero que les guste este capitulo, el Dramione, bueno, cuando venga les prometo torbellinos de emociones. Banda sonora a cargo de Skillet "Falling inside the black", hay algunos saltos temporales en la historia, espero que lo entiendan. GRACIAS A TODOS POR LOS RR. Estoy muy contenta por la aceptación de la historia.

Capitulo 23 El gran engaño.

Barcelona España, 3 semanas después del Gran Escape………….

Draco estaba muy cómodo en sus ropas muggles, llevaba unos jeans, zapatos deportivos y una camiseta de un equipo de algo llamado fútbol, un deporte parecido al Quidditch, por lo que lo habían comentado los tripulantes del barco, quienes congeniaron inmediatamente con el joven reservado y taciturno, pero que siempre estaba dispuesto a colaborar con alguna cosa para agradecer la hospitalidad. Draco no era tonto, a pesar de haberse criado como un aristócrata, tenia que desechar toda costumbre que lo delatara como lo que era, un chico rico, mago entre un montón de muggles casi analfabetas. Desde el principio, se la llevaron bien y hasta el capitán del barco de bandera noruega, un sueco de unos cuarenta años llamado Larsen, compartió algunos tragos de brandy con él y algunas historias soeces también. Le dio su tarjeta con una dirección en Holanda y le pidió que algún día lo visitase. Entonces Draco, cuando deposito sus pies en el puerto de Barcelona, empezó a caminar por primera vez en su vida en terreno desconocido para él.

No estuvo nada mal, casi lo atropellan en una avenida, hasta que logro identificar el significado de las luces del semáforo, los autos los conocía, igual que la televisión, porque siempre quiso tener uno en su casa, pero su padre nunca lo dejo. No sabía hablar español ni catalan, pero mucha gente hablaba ingles, así que tampoco tuvo problemas de comunicación, todos lo tomaban como un turista. Hacia algo de calor, y estaba sudando a mares, sus amigos del barco le habían dado algo de dinero, una moneda extraña, un simple papel, llamado euro, así que entro a una panadería y se atosigo de todo lo que consiguió. Sin duda excelente comida y una bebida con gas metida en una lata, llamada Coca Cola era lo máximo. A media tarde, encontró lo que buscaba, en la parte vieja de la ciudad, una casa, con una gran serpiente tallada en la puerta de entrada. La serpiente de Slytherin, sin duda esa era la casa.

"……..Te voy a enviar con alguien, quien sabrá cuidarte. Te abriré las puertas de mi hogar, Malfoy, así que se digno y pórtate bien. Esa mujer………….es mi mujer……ella es la causa por la cual yo cambie y traicione todo………………ella fue, es y será ……….el amor de mi vida. Y aunque yo nunca deje de acostarme con otras………..nunca………jamás……………dejo de ser la primera en mi corazón"

Llamo dos veces a la puerta, pero al parecer no había nadie allí, estuvo tentando en sentarse en la escalerilla de la entrada a esperar, cuando de pronto la puerta se abrió. Una mujer de ojos oscuros y cabellos grises, con una antigua cicatriz que cruzaba su mejilla de un lado al otro, pero que sin embargo no alteraba la sobriedad y serenidad de su rostro, lo miraba curiosa desde el marco.

-¿Qué desea?- dijo en español la mujer.

Draco se encogió de hombros, no había entendido absolutamente nada, solo atino a mostrar la moneda de 10 galeones que tenia en el bolsillo. La cual, según Avery le serviría para ser reconocido. La mujer miro la moneda y su rostro se descompuso. Por un momento Draco pensó que iba a echarse a llorar, pero ella mantuvo la calma y lo invito a pasar. Detrás de la puerta había un gran corredor que desembocaba a un patio interior con exhibía una fuente, decorada con esculturas de animales mitológicos, el agua que saltaba a todas direcciones, llamo la atención de Draco, daba un ambiente fresco al lugar a pesar del calor, otra cosa que le intrigo fue que todas las habitaciones de la casa daban a la fuente. Una arquitectura muy curiosa sin duda, en el sitio se respiraba paz y serenidad y los colores eran suaves, casi todos amarillos, sin duda para alabar al sol de ese ciudad costera. Camino lentamente curioso admirando todas esas cosas nuevas y fascinantes para él.

-Ven, tú debes ser el chico- dijo la mujer que iba vestida con un sencillo pantalón verde y camisa blanca, era delgada y sin duda había sido muy bonita en su juventud, lo único que perturbaba ese rostro, era esa horrenda cicatriz que lucia pálida en su mejilla, sin duda había sido hecha muchos años atrás..

Lo invito a pasar a la cocina y le sirvió un vaso con jugo de naranja a Malfoy, este lo tomo de un solo trago, la sed era apremiante y la mujer se sentó frente a él en una gran mesa. Al parecer la reunión tendría lugar en la cocina, Draco se extraño, pero descarto cualquier pensamiento siniestro. La gente solía discutir asuntos importantes en lugares seguros. Sin duda la cocina para Milagros, de pronto el lugar donde mas pasaba el tiempo, era su resguardo. No comento nada al respecto.

-Usted es la Sra. Faria- pregunto Draco en ingles.

-Si, soy Milagros Faria- contesto ella en un ingles con un leve acento- y tú debes ser el joven Draco Malfoy, el alumno de Michael- dijo ella con calma, Draco levanto una ceja. el compañero de presidio de Avery era mas cercano a la realidad pero no la corrigió.

-Usted le enviaba todos esos periódicos- dijo él- ¿Cómo lo hacia?

-Yo también soy bruja, pero soy hija de muggles- dijo ella- utilizaba un cuervo. Tenemos muchos años escribiéndonos. Él me envió un mensaje hace meses explicándome toda tu situación. Me alegro que hayas salido de allí. Dime Malfoy, ¿murió tranquilo?

-Si- dijo Draco bajando el rostro un momento- murió lo mas tranquilo que se puede en ese infierno. Hablo mucho conmigo antes de irse, se confeso conmigo y se arrepintió de todo.

-Me alegro por él y por mí. ¿Te preguntaras como es que terminamos juntos?- entonces la mujer mayor esbozo una sonrisa y sus ojos se iluminaron- Un mortifago y alguien de mi clase. Esto no lo sabe mucha gente. No fui a Hogwarts, sino a Beauxbattons, nací aquí en Barcelona y los magos españoles vamos a esa escuela o a Dumstrang. Soy una sangre sucia, así que es obvio que no iría a Dumstrang, termine la escuela, me case con un mago ingles que estudiaba conmigo y me mude a Inglaterra. Tuve un niño con él, Lucas. Mi esposo era Auror y murió durante una emboscada con Mortifagos. En aquel momento no sabia lo que eran, nadie conocía al Lord Voldemort, eran los años 60 y las cosas no estaban muy claras. Te imaginaras, estaba sola con un bebe, tenia que subsistir, ya sabes que ni el dinero ni la comida salen de la nada, ni aun para los magos, y el sueldo de los aurores no era gran cosa, además que a mi siempre me gusto vivir bien, y bueno, me dedique a ciertas actividades muy rentables, pero nada decorosas ni en el mundo muggle ni en el mágico. Me hice una madame, una dama de compañía. Era muy exótica- Milagros suspiro y sonrió recordando viejos tiempos- tenia el cabello negro, la piel aceitunada y un buen culo, según decían. Me llamaban La Gitana. Trabajaba en el mundo muggle, me gustaba ese trabajo, me hacia sentir libre y diferente, me encantaba ser bruja, pero mas me gustaba ser una mujer deseada. En el mundo mágico no existen esas cosas o por lo menos están muy ocultas. Vivía bien, mis clientes eran empresarios, miembros de la nobleza y de vez en cuando alguno que otro mago, uno en especial, un hombre de unos treinta y algo , cabello claro y unos ojos oscuros hermosos, siempre pagaba un día completo, pero nunca me hacia el amor ni tampoco me tocaba, se dedicaba solo a mirarme mientras yo estaba en la cama haciendo………….en fin eso no te interesa, era muy raro pero hablábamos mucho, de todo, pasado un tiempo, yo sentí la suficiente confianza como para confesar que era bruja y él hizo lo propio, su nombre era Michael Hayde.

Draco se inclino hacia adelante y coloco sus manos juntas sobre la mesa. Su cabello estaba largo y cubría parcialmente sus ojos pero no lo suficiente. Milagros se sintió escudriñada por esos ojos grises intensos que la examinaban, valorándola, preguntándose si podía confiar en ella, Avery le había dicho que el chico era un mortifago, pero ella se negaba a creerlo, era demasiado joven, pero la mirada, esa mirada, era de alguien peligroso, se le erizaron los cabellos y luego se tranquilizo, ella contaría su historia, después de mas de cuarenta años necesitaba desahogarse. A Draco le interesaba mucho esa historia ya que quería armar el rompecabezas llamado Avery.

"………….en muchos aspectos, Malfoy, tú eres igual que yo………..no dejes que tu deseo supere la razón……….. ella lo pagara caro……."

-Michael Hayde- dijo Draco en voz baja. Había adaptado el pseudonimo, gracias a las recomendaciones de la carta, que en esos momentos eran varios papeles arrugados y con la tinta borrada, de las que nunca se separaba. No valía como prueba, pero la información que contenía era decisiva para lo que tenía planeado hacer. La pregunta era ¿Cómo?

- Era Avery con un pseudonimo, pero en ese momento no lo sabia, nuestros encuentros continuaron por meses y era así como me enteraba de que el mundo mágico estaba en guerra- Milagros se apoyo en el espaldar de su silla, hizo silencio por un rato y luego continuo- Una tarde iba a mi departamento en el Londres muggle con mi Lucas que tendría unos dos años, había ido al mercado e iba cargada de bolsas y maniobrando un cochecito. Cuando sentí que me estaban atacando, como pude tomo al bebe y me escondí en un rincón. Los mortifagos me habían seguido, sin duda sabían que mi esposo había sido Auror, a lo mejor creían que yo podría tener alguna información, pero yo no sabia nada. Estaba a punto de perder la vida, cuando este Señor Hayde hizo su aparición y mato a los dos mortifagos que me amenazaban. Yo estaba temblando como una hoja, él tomo al niño y subió conmigo a mi departamento. Y se quedo esa noche y muchas otras noches más.

-¿Usted se lió con un mortifago?- exclamo Draco con un silbido que denotaba incredulidad-¿Después de lo que le paso a su esposo?

Milagros alzo una ceja molesta, ya Avery se lo había advertido, ese chico tenia una lengua afilada, pero no se dejaría azorar por un mocoso de veinte años.

-No solo eso, sino que tuve dos hijos con él- dijo ella con orgullo- Te diré algo Malfoy, Michael salvo mi vida y la de mi hijo en ese momento. Tuvo que romper con toda su educación y todas su restricciones morales, para aceptar que estaba enamorado de mi, una sangre sucia y para colmo una prostituta. Al principio, acudió a mi para tratar de interrogarme con mucha suspicacia, quería saber si yo seguía manteniendo algún contacto con los aurores, se dio cuenta que no era así y sin embargo siguió pagando por mi compañía durante meses. Cuando lo confeso todo, que estaba casado y tenía un hijo de 10 años llamado Mike, que era un sangre pura y era la mano derecha de un tal Voldemort, no fue fácil para mi, quería matarlo al principio, me dolía la muerte de mi esposo, lo culpaba, pero me di cuenta que también estaba enamorada así que no tuve fuerzas para luchar. Me saco de Inglaterra, me vine con mi madre a España, adopto mi apellido como un pseudonimo, al principio era su amante, nadie de mi familia estaba de acuerdo, aun sin saber que era un mortifago. Después que tuvimos nuestro primer hijo, todo fue diferente, abandono a su esposa y estuvo la mayor cantidad de tiempo posible conmigo, siguió como mortifago hasta que………….-Milagros se interrumpió y sus ojos se llenaron de lagrimas, ella las limpio con rabia y luego se acaricio la cicatriz. Draco de pronto empezó a sudar frió.

-¿Quién le hizo esa cicatriz?- pregunto con voz ahogada. Aunque tenia una idea bastante aproximada de lo que había pasado y eso le aclaraba el panorama. Por eso Avery era tan pesimista acerca de su relación con Hermione, por eso le decía una y otra vez, que las consecuencias serian funestas, sobre todo para ella. Que nunca tuviese un hijo que no fuese un sangre limpia, porque intentarían chantajearlo.

-Michael Avery- dijo ella con voz fría- Michael Avery me torturo y dejo que me violara Evan Rosier, frente al él mismo, Voldemort y todos sus mortifagos.

-Y aun así lo perdono- Draco sentia que el aire se le escapaba de los pulmones, estaba asombrado y porque no decirlo asqueado.

-Me tomaron prisionera por equivocación. No había otra manera, teníamos que proteger a nuestros hijos. Si Michael me defendía lo hubiésemos perdido todo, él siempre creyó que el Señor Tenebroso sabia lo nuestro, ya que lo obligo a herirme y a contemplar como Rosier……………- Milagros se quedo muda de pronto.

-No tiene porque seguir, es suficiente- dijo Draco quien se sentía miserable. El odio hacia lo que significaba ser sangre pura se apodero de nuevo de él.

-Durante años no fui capaz de dirigirle la palabra, me sentía sucia y vejada, tenia un conflicto, sabia que nuestra actuación había sido el mejor camino, pero lo odiaba, odiaba su expresión imperturbable mientras otro hombre me hacia suya. Tenia pesadillas con eso, sentía su mano sosteniendo mi rostro mientras me desfiguraba, pero todavía tenia fuerzas para preguntarme si algún día las cosas cambiarían, pensé que había dejado de amarme, ya que no me buscaba. Tiempo después adivine que él se sentía culpable. Solo venia aquí a ver a los niños, asegurarse de que estábamos bien, a medida que paso el tiempo, me ablande……olvide….y bueno…….volvimos…..pero nunca jamás fue igual- dijo ella a punto de llorar- Un buen día pidió mi consejo y yo se lo di………………….., ese fue el día que Alastor Moody lo atrapo. Hace 30 años ………………Avery murió para el mundo y yo con él.

-Avery me hablo de usted y de sus hijos- contesto Draco impresionado por la historia. Era casi la copia de la suya con Hermione, claro en una versión apta para adolescentes. Y no tendría el mismo final, él se encargaría de ello.

-Diego y Fernando- dijo ella- ambos son medimagos. Lucas trabaja en Rumania con Dragones. Los tres chicos son magos. Lucas tiene muy buenos recuerdos de él, pero nunca lo llamo papa, siempre le decía Tio. Y ya supongo que sabes como era Michael, digamos que no era el padre mas preocupado del mundo. Si estaban vivos y sanos era suficiente.

-¿Qué tanto sabe de mi?- pregunto Draco.

-Te llamas Draco Malfoy, tienes 19 años, tus padres son Lucius Malfoy y Narcissa Black, sangre pura de la mas pura, estudiaste en Hogwarts hasta el 6to año, donde te convirtieron en mortifago en contra de tu voluntad, debías asesinar al director del colegio, Albus Dumblendore y fallaste. Te entregaste al Ministerio Mágico intentando salvar a alguien importante para ti, de quedar como un traidor- dijo ella mecánicamente- ¿Era tu chica? ¿ Muggle?

-Si- contesto Draco con voz seca.

-Michael me pido que te aconsejara y te contara nuestra historia, para que escarmentaras por otros lo difícil de esa situación. Pero si me preguntas a mi- de pronto los ojos de Milagros brillaron con un fuego inesperado en alguien con una expresión triste- Puede que no sea lo correcto…………..que sea peligroso ………..pero aun así yo moriré sin arrepentirme de cada día que pase a su lado. Michael lamento todos estos años haberse acercado a mi y lo entiendo. No te aconsejare nada, tú mismo debes decidir el rumbo de tu vida. Supongo que vienes por la llave.

-Si- dijo Draco incomodo. No podía mirar el rostro de Milagros, sin dejar de pensar en Hermione Granger, la veía así, mutilada, por su culpa, por estar con él. Tenia que protegerla, lo sabia, esa no era la primera historia que escuchaba al respecto, Lord Voldemort era un mestizo y eso era del conocimiento de su circulo mas intimo, pero sus secuaces eran sangres puras y considerarían la peor ofensa, si él descendiente de dos de las familias mas importantes de la clase alta mágica, familias sin mancha, puros desde generaciones, se unía a una sangre sucia, la matarían de la manera mas cruel que existiese, él había tenido la razón en ese momento que quiso dejarla y no pudo. No tenían un futuro juntos, o por lo menos un futuro saludable. Se la iba a arrancar de la piel. La amaba, estaba seguro de ello, pero quizás…………………con otras …………..podría saciar ese deseo irrefrenable que tenia de poseerla otra vez. Aprendería a controlar su corazón, a admirarla en la distancia, a tener cualquier tipo de relación con ella que no significase tener la guillotina sobre su cabeza porque era su amante. No era justo. Pero por otro lado el egoísmo de ansiar tenerla consigo no lo dejaba tomar una decisión clara y definitiva. Estaba confundido porque tenía una lucha de intereses en su cabeza. Y tenia que tomar una decisión, tarde o temprano.

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Hermione se levanto en la madrugada, intentando no despertar a Ron. Deambulo de un lado a otro de la habitación. Pensando, analizando, su mente no podía descansar, la verdad era tan increíble que se negaba a aceptarla. Estaba metida en una horrible pesadilla y quería despertarse en el acto. Ella se pellizco los brazos mientras caminaba y se dio cuenta de que era real, estaba despierta y el amor de su vida estaba muerto. Un gemido salio de su boca y ella la cubrió con sus labios, empezó a sollozar nuevamente y se sentó en el piso apoyando su cabeza en el asiento de una silla, de nuevo pensando. El Draco Malfoy que ella conocía no era del tipo de los que se suicidaban, mas bien era de la clase de persona que era un superviviente nato, todo lo que había pasado en el sexto año en Hogwarts así se lo confirmaba. A pesar de la misión, de haberse enredado con ella, de la batalla, de haberse enfrentado a ese montón de aurores cuando lo apresaron, él siempre lograba salir del trance sano y salvo. Inexplicablemente, la rueda de la fortuna siempre giraba a su favor y ese era su don natural, tener suerte y escabullírsele a la muerte.

Algo no cuadraba, él nunca habría hecho eso………estaba segura……Draco no tenia madera de suicida………muy a su pesar …………..era un Malfoy………aunque se lo negase mil veces, muchas de su actitudes correspondían a las de sus padres…………y los Malfoy´s………….por lo que había deducido en sus enfrentamientos con Lucius Malfoy en los últimos dos años, en esa familia nadie jamás tomaba las cosas a la ligera, a su manera un poco retorcida y mortifaga, eran valientes, fanáticos, escurridizos y orgullosos ……. el supremo acto de cobardía era matarse. …. Y un Malfoy nunca quedaría como un cobarde públicamente. Eso seria la peor deshonra posible para ellos, así que metería las manos en el fuego segura de su suposición, él no lo había hecho. Por otro lado, era cierto, Draco intentaría hacer algo que disgustase a su familia, solo por revancha, pero matarse era el colmo de la idiotez. Locura, jamás lo contemplaría, su Draco era la fortaleza mental personificada, lo había visto bien lucido con seis meses en ese hueco y estaba segura de que había permanecido así hasta el final.

Además se lo había prometido, permanecer vivo a costa de lo que fuese, Draco era de los que siempre cumplían sus promesas y ella creía en él ciegamente………a menos de que verdaderamente lo hubiesen asesinado………….sus captores de Azkaban ……pero entonces ¿Para que fingir un suicidio? ¿No era mas fácil decir que había sido un intento de fuga?...Escapar………frases sueltas revoloteaban en la mente de Hermione…. le había dejado la poción multijugos pensando que quizás si tenia la oportunidad, con un guardia…………………

Hermione abrió lo ojos. Eso es………..la poción multijugos………… era imposible……….a menos que Draco hubiese matado a alguien………Oh Dios…ya estaba juzgando y prejuzgando cuando el sentido practico y la frialdad que había adquirido con la influencia nefasta de Malfoy como le decía Ron despectivamente a su relación, entro en acción…..Diablos Hermione, después piensas en eso…………. Además,a quien engañas, lo quieres vivo, aunque haya matado un pelotón de aurores………..ahora hay un chance………..¿quizás si..?. Su corazón volvió a latir, aferrandose a una débil esperanza…………pero solo tenía una manera de averiguarlo. Se estremeció de solo pensarlo………………….pero era la única forma de saberlo. Su mirada se dirigió a Ron quien dormía con la boca abierta, roncando sonoramente. Él sin duda, acompañado de Harry, podrían hacer el trabajo, ella nunca seria capaz, pero ellos eran harina de otro costal. ¡Rayos! Que más daba. Igual iría a comprobarlo con sus propios ojos.

-Ron……..Ron, despierta- ella zarandeo los hombros del pelirrojo, quien se levanto con un rastro de saliva saliendo de su boca.

-¿Qué hora es?- Ron trataba en vano de desperezarse.

-¿Donde esta el Mausoleo de los Malfoy?- dijo Hermione mirándolo a los ojos fijamente.

-Creo que donde están todos- dijo Ron un poco desconcertado, a lo mejor ella quería visitar la tumba, pero ¿no estarían enterrándolo a esas horas? No era muy conveniente encontrarse con un montón de mortifagos de luto y malhumorados- en el Cementerio Mágico de Londres.

-Levanta el culo, Ron- dijo ella, caminando con algo de ropa a su baño, para cambiarse- Tenemos que planear una misión de reconocimiento.

-¿Qué quieres decir?- Ron trago grueso.

-Que Draco Malfoy no es tan estupido para haberse matado- dijo ella con seguridad- lo conozco como la palma de mi mano y aquí hay gato encerrado. Le di bastante poción multijugos y si la corazonada no me engaña, a quien van a enterrar no es a Draco precisamente.

-Estas insinuando…………….- entonces Ron supo lo que ella iba a proponerle- NO NO NO, mil veces NO.

-SI SI SI SI- canturreo Hermione, cuando ella se metía algo entre ceja y ceja no había poder humano que la hiciese desistir de su propósito. Ron se encogió de hombros, podía dar por perdida esa batalla verbal- Vamos a ir a echarle un vistazo a ese cadáver. Porque estoy segura…………más que segura………tengo el presentimiento….de que Draco esta vivo en alguna parte.

-Tengo la ligera sensación de que esto no me va a gustar para nada- dijo Ron en voz baja, tocándose la cabeza, de pronto le dolía como si fuese a estallar.

-A mi tampoco- dijo Harry serio parado en la puerta, inclinándose sobre el postigo con los brazos cruzados, había escuchado toda la conversación- pero estoy de acuerdo con Hermione. Iremos.

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-Creo que tenemos que irnos- comento Nott después de su séptima cerveza. El ambiente era agradable, para que negarlo, pero……………….sin duda en la guarida de Voldemort se estarían preguntando donde demonios se había metido.

-Caminemos hasta mi casa- comento Draco despreocupadamente- Vincent y Gregory van a ir dentro de un rato.

Despues de recorrer varias calles atestadas de gente, en donde a Nott se le extraviaban los ojos en los bares de Strippers y los avisos de Prostíbulos, donde las chicas o chicos según fuera el tipo de local, practicaban en vidrieras diversas maneras de realizar el acto sexual, a modo de espectáculo a los transeúntes, trago grueso. Estaban exhibiendo sus destrezas a la vista de todos. Verdadera mercancía caliente.

Ámsterdam no en vano era la feria de las vanidades, su distrito Sexual era el paraíso de la perdición y todo un Freak Show, la Sodoma y Gomorra moderna, aun así era una ciudad bellísima. Al percatarse de la naturalidad con que lo hacían esas personas y sus rostros embargados por el placer porque les gustaba ser vistos por la multitud. Nott se dio cuenta que entre planes de asesinato, dominación y traición a su señor, no en vano era un mortifago por todas las de la ley, se había perdido de algo en la vida. Algunas de las cosas que estaba viendo ni siquiera se le habrían ocurrido. ¡Demonios! Ni siquiera sabía que algunas posiciones eran posibles en la vida real, pero al final de todo, a pesar de ser un mortifago como el que mas, todavía seguía siendo un muchacho. Sin duda Luna se escandalizaría si le proponía algo así.

Nott seguía cavilando y tomando nota para ver si convencía a su chica y Draco simplemente ignoraba todo el escenario sórdido, estaba acostumbrado, al principio su reacción había sido como la de Theodore, quien no podía disimular su azoramiento, pero después se había acostumbrado a todo el circo de fenómenos que rodeaba su casa. No era ningún maestro del sexo y ni pretendía serlo, pero había aprendido bastante, mas de lo necesario quizás, pero no le importaba. Igual que las drogas, las armas, los negocios, el sexo era otra experiencia mas que acumular. Lo único que realmente era destacable era con quien se hacia. Lo busco de muchas maneras, busco olvidarla, quiso justificar tanta obsesión por el hecho de que él era virgen y ella también cuando lo hicieron, no quería repetir la historia de Avery, no quería ponerla en riesgo, se hubiese conformado con amarla a la distancia. Lo comprobó una y otra vez, hasta el cansancio, ninguna………………era ella. Con ninguna lograba tener ese nivel de compenetración, con nadie fue tan intenso que con ella. Así que simplemente lo acepto, Hermione Granger era única para él y nunca existiría alguien más.

Entraron a un edificio lúgubre, la entrada solo era alumbrada por una lámpara de neón, que descargaba su luz parpadeante y tristona. Draco cuando entro la golpeo y esta se balanceo, mejorando el efecto de claroscuro. Nott miraba a todos lados, todavía estaba un poco preocupado por Montague y Zabinni. Subieron a un ascensor industrial, de esos que no tienen puertas. Draco había alquilado un loft, a pesar de que su buen amigo Larsen, le había dicho que podía quedarse en su casa. Así lo había hecho unas semanas, pero puesto que era un mago y estaba armando una conspiración, busco un lugar mas discreto. Entraron al amplio departamento y Nott se quedo literalmente con la boca abierta, jamás se hubiese imaginado que un mago sangre pura pudiese vivir de aquella forma. El lugar era amplísimo, las paredes pintadas de verde mate, puff y sofás por todos lados, algunas obras de arte sobre las paredes, una pantalla plana sobre una pared, un bar bien dispuesto, amplios ventanales ofrecían una vista espectacular sobre la ciudad, una cocina discreta, con estrictamente lo necesario y una gran cama, que en esos momentos lucia un poco desarreglada. Nott se sentó un sofá y debajo de un cojín, encontró un brasier negro de encaje. No podía cerrar la boca.

-Veo que te diviertes bastante mientras planeas darle un golpe de estado a Voldemort- dijo Nott sosteniendo con un dedo la prenda femenina.

-Hum, no limpian bien el maldito lugar- dijo Draco alzando una ceja- seguro que es de hace unos meses- No recordaba haber traído a nadie desde hacia meses, cuando se dio cuenta que el problema de su corazón era mas grande de lo que había previsto.

-¿Por qué será que no te creo?- bufo Nott.

-En realidad me importa muy poco si lo crees o no- comento Draco dirigiéndose a la nevera y sacando una gran botella de agua Evian, de la cual bebió un sorbo. Apoyo su delgada humanidad sobre una repisa. Su aspecto físico era muy atractivo para los demás, pero él no daba gran importancia a eso. No le prestaba gran atención al ambiente lujoso del cual se rodeaba, la mayoría de las cosas las había comprado un decorador, al que nunca se molesto en conocer, todo lo hacia por teléfono. Mientras menos gente lo viese mejor, en realidad solo mantenía contacto con quienes quería engatusar. El lujo era un mal necesario, la mayoría de la gente era muy impresionable a esas tonterías y lo sabia.

-¿Eres rico?- pregunto Nott sin salir del asombro.

-Mas de lo que imaginas, tanto en el mundo mágico como el muggle. Tengo acciones en todas las grandes empresas navieras mundiales. Además la mitad del callejo Diagon esta en mi poder, soy el arrendador oficial. Claro, bajo otro nombre- comento Draco- Pero los dueños de todo, cuando la guerra termine, serán los hijos de mi amigo Faria. Es una promesa que no dejare de cumplir.

-Wow- exclamo Nott.

-El dinero es poder. Es lo único que me enseño mi padre a lo que le consigo utilidad. Comprar conciencias es lo más fácil que hay. Claro mientras no sea un Gryffindor, esos digamos…………..que son un poco renuentes…………pero al final…………….todos caen- comento Draco con sarcasmo, sin embargo sabia de tres Gryffindors que no se venderían por nada y eso lo complacía a niveles insospechados. Ellos tenían la clave y él iba a ayudarlos en las sombras, era un hecho. Se cortaría una mano por ella y lo sabia, a veces le tentaba llevársela lejos, pero no………….ella no lo aceptaría. Así que no le quedaba mas remedio que unírsele, igual, el maldito Voldemort había destrozado su vida y quería venganza.

Crabbe y Goyle llegaron mediante la aparición. Ambos lucían sus túnicas negras de mortifago, pero se habían quitado las mascaras por precaución. Draco no vacilaría en echarles una maldición imperdonable si no estaba seguro quienes eran. Después de la contraseña acordada y asegurándose que eran los verdaderos, los cuatro hombres se dedicaron a discutir su estrategia. Después de un rato, Draco declaro:

-Creo que ha llegado la hora de que resucite. Viajare a casa de Bellatix Lestrange y me reuniré de nuevo con todos- dijo con voz seca- Cuando estemos mas seguros, nos revelaremos con la Orden del Fenix y planearemos el ataque final.

-Tengo algo que decirte- dijo Crabbe con voz monocorde- Tu gatita sabe que estas vivo. Tuve que ingeniármelas para que no me persiguiese hasta aquí.

-¿Cómo se lo tomo?- a Draco el corazón le empezó a palpitar frenéticamente, pero conservo su rostro imperturbable.

-No sabría definírtelo- explico Crabbe- pero por la cantidad de palabras soeces con las cuales se refirió a ti, puedo concluir, que va a matarte con sus propias manos. Lo sabe desde hace tiempo y te ha estado buscando. Acudí a vigilarla como siempre, ya que tenia algunos meses sin verla y me tendió una emboscada. Pero no solté prenda.

-Creo que tendré que arreglar eso mas pronto de lo que quería- dijo pensativo Draco, entre mas retardara hablar con Hermione, mas tiempo de seguridad le ofrecía, luego que ella supiese todo, la fase final empezaría sin vuelta atrás, la conocía demasiado y no iba a dejar pasar la oportunidad- Ella y los dos idiotas son importantes en nuestro planes. Crabbe ¿ Tu serias capaz de……..

-Ya se lo que me vas a ordenar y mi respuesta es ……….no- dijo Crabbe, quien le había empezado a tomar aprecio a Hermione.

-No le harás daño, solo quiero que la secuestres y la lleves a Italia- dijo Draco con frialdad, la cual solo era una mascara. La expectativa de tenerla cerca tenia todo su cuerpo ardiendo en llamas- Yo hablare con ella allá y pondré las cosas en orden. Ellos serán nuestro aliados y deben ayudarnos, son los principales interesados. Además…………….- Draco no termino la frase, pero estaba desesperado por verla. Quizás le diera calabazas y con razón, a veces pensaba que eso seria lo mejor, pero aparte de todo su rollo sentimental, Hermione era una persona coherente y le ayudaría a establecer una alianza. Si seguían o no …………era algo muy difícil de pronosticar, ni siquiera Draco tenia una respuesta para eso, habían pasado muchas cosas, él no era el mismo y sin duda a lo mejor ella tampoco. Pero blanquear la situación era lo más razonable. Draco sintió una punzada en la cabeza de solo imaginarse todas las explicaciones que tendría que darle. Ni la mujer mas enamorada del mundo aguantaría tanto, pero él tenia que sincerarse con alguien y no le provocaba otra persona que ella.

-No lo hare, secuestrarla pondría a Potter y a Weasley frenéticos- dijo Crabbe quien se mantenía en sus trece- pondría en peligro todo el plan. Tu problema lo debes resolver tú solo.

-Tienes razón- contesto Draco- Entonces la cuenta regresiva inicia. Si alguien desea retirarse este es el momento.

Ni Nott , ni Crabbe ni Goyle dijeron nada. Ninguno de los tres le tenia demasiado cariño a Voldemort.

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Una figura apareció en la chimenea intempestivamente. Rodolphus Lestrange y Lucius Malfoy estaban degustando una copa de Whiskey de fuego mientras que Bellatrix estaba discutiendo en voz baja con su hermana Narcissa, ella lucia triste y desvalida, no había podido superar la muerte de su hijo y cada vez estaba mas deprimida, a Bella le sacaba de quicio esa demostración de debilidad. Al sentir las súbitas llamaradas en la chimenea, todos los ojos se dirigieron a esa dirección.

Narcissa ahogo un grito, Rodolphus y Lucius se levantaron rápidamente y esgrimieron sus varitas, Bellatrix se mantuvo imperturbable, peligrosa detrás de su apariencia soñadora, con esos parpados caídos y el largo cabello negro un poco despeinado. Draco salio de la chimenea lentamente, asumiendo su porte más elegante, vestido con una tunica de color oscuro, su largo cabello rubio le caía sobre la cara. Se acerco a su padre, quien retrocedió un instante. A Lucius le palpitaba el corazón desbocadamente, no se lo podía creer, pensaba que era un fantasma. Después de un rato tratando de despejar su escepticismo, una fugaz sonrisa se dibujo en su cara. El mocoso estaba vivo, como digno hijo de su padre, había utilizado toda su astucia para salir de allí, sin duda con poción multijugos, no había otra explicación. El muchacho que tenia enfrente era su hijo, esa forma de caminar tan soberbia no la podría reproducir nadie que no fuese un Malfoy, ni tampoco era posible falsificar una marca tenebrosa como la que Draco estaba enseñando en ese momento, por eso los mortigagos nunca estaban en peligro de que los suplantasen alguien de los aurores, el tatuaje era una maldición especial y la multijugos no podía reproducirla. Lo cual significaba que en el panteón de los Malfoy estaba enterrado otro mortifago. ¿Quién?

-¿Como es que………………….- Draco lo callo con un gesto con su mano. Su mirada era fría y calculada. Lucius dejo de hablar, el chico ya no era un niño, podía verlo, pero jamás había visto ese destello de odio en los ojos de su hijo. Ni siquiera cuando hablaba de Potter y de su amiguita sangre sucia. Azkaban había marcado su vida en pocos meses, se dejaría matar solo para no volver a ese infernal lugar, así que tenia una vaga idea de lo que había significado para Draco permanecer allí años. El despreocupado niño que él tenia que corregir y a quien le enseño la importancia de su legado se había ido para siempre, frente a si tenia un hombre con una expresión feroz en su cara, sediento de algo que él que había sido mortifago muchos años, había visto en la cara de muchos hombres, sed de venganza. Lucius se estremeció, el río nunca volvería a su cause, jamás. El abismo que se había abierto entre ambos era infranqueable. Tendría que cuidarse de su propio hijo.

-Los detalles serán solo para el Señor Tenebroso. Padre, tú me abandonaste en ese chiquero, así que no mereces nada- dijo Draco con voz dura. Miro a su madre por un instante- No piensas abrazar a tu hijo.

Narcissa corrió hacia él y ambos se fundieron en un abrazo. Ella no podía dejar de llorar, estaba feliz, sus ruegos habían sido escuchados, su hijo estaba vivo. Draco la apretó con fuerza y le beso la cabeza. Su madre …………era su madre…………..a pesar de todas sus diferencias. Su padre era harina de otro costal y se lo demostraría………..todo el desprecio…………por no haber cuidado de él.

Draco levanto la cara y vio a la persona que mas quería encontrarse en ese lugar.

-Tia Bella, ¿No te alegras de verme vivo?- dijo Draco con cinismo. Ella…………. ella sin duda había convencido a Voldemort para que lo enviase a esa misión suicida y sin duda también era la causante de que nadie hubiese ido por él a Azkaban. Bellatrix siempre quería el favor de su Señor y utilizaría a sus propios hijos para tal fin, si los tuviese, pero no los tuvo, así que mejor que su sobrino adolescente para elevar a la gloria a la familia, la decepción no debió haber sido fácil. Seguramente se había sentido tan humillada, que quiso hacérselo pagar dejándolo en la prisión. No lo mato por su madre, eso era una certeza. La iba a destruir y eso era una promesa.

-Draco- dijo ella con autosuficiencia y una sonrisa en sus labios, pero no en su mirada. Ese escape había sido sorprendente e inesperado, pero la duda estaba sembrada. ¿Quién estaba enterrado en lugar de Draco?- Así que no eres tan imbecil como pensaba. Suelta a Narcissa, tú y yo iremos a presentarnos ante nuestro Señor, sin duda estará muy curioso por tu repentina aparición. Espero por tu bien, que tu historia sea ………………convincente.

-Siempre tan preocupada por mi, querida tía, lo tendré en cuenta…….siempre. Estoy listo………….para todo- Draco le correspondió de la misma manera. Una sonrisa con un dejo de burla adornaba su cara. La muy maldita no tenía ni idea a quien se estaba enfrentando, pero ya aprendería………….de la peor manera

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